Uno de los álbumes de R&B más icónicos de la década del 2000 sin duda es Born to Do It, el disco debut del artista británico Craig David. Antes de publicar este álbum, el cantante nacido en Southampton participó en el tema ‘Re-Rewind’ del dúo inglés Artful Dodger, el cual se convirtió en un éxito a finales del 1999 en la lista británica de singles, donde alcanzó el #2 y dio el impulso definitivo a la carrera musical de Craig David. A raíz de su participación en este tema y sin tener contrato con ningún sello discográfico, Craig David empezó a trabajar en su primer álbum con uno de los miembros de Artful Dodger, Mark Hill, el cual se convertiría en su productor habitual y responsable de varios de sus posteriores éxitos. Impresionado por el talento como vocalista y compositor del joven cantante y su madurez, el jefe de Wildstar Records le fichó en su discográfica tras escuchar una maqueta con sus canciones y le dio la oportunidad de grabar su álbum debut. «Born to Do It» está formado por 12 temas compuestos en su totalidad por Craig David y Mark Hill y encuadrados dentro del R&B y el 2-Step, un subgénero del Garage (sonido típicamente británico nacido a finales de los 90) con influencia Hip Hop que trata temas como el amor, las relaciones y salir de fiesta. El álbum recibió excelentes críticas por su magnífica y rica producción, que destaca por su uso prominente de guitarra española, sus marcados bajos y la suave y agradable voz de Craig David, quien mostraba su versatilidad como artista rapeando en varios temas.
Gracias al éxito de los singles lanzados, «Born to Do It» debutó en el #1 de la lista británica de álbumes con más de 225 mil copias en su primera semana a la venta, convirtiéndose en el disco debut de un solista británico más vendido en una semana (título que todavía ostenta en la actualidad) y acabó siendo certificado 6 veces platino en Reino Unido por superar 1’8 millones de copias. A nivel internacional el álbum también tuvo una respuesta comercial muy positiva: ocupó el top 5 en Australia, Canadá, Alemania o Francia y vendió más de 7 millones de ejemplares en todo el mundo. Cabe destacar el buen desempeño de «Born to Do It» en Estados Unidos (donde alcanzó el #11 y superó el millón de copias) pese a ser un mercado muy poco receptivo a los artistas británicos. «Born to Do It» forma parte del top 40 de los álbumes más exitosos de la historia de la música británica y ha sido incluido en varias publicaciones que recogen los mejores álbumes de todos los tiempos.
El single presentación del álbum fue Fill Me In, un marchoso tema 2-Step Garage con influencia R&B en el que Craig David habla de los inicios de una relación con una chica que acaba de conocer y cómo los padres de ella sospechan de las intenciones de él. ‘Fill Me In’ resultó un gran éxito comercial: debutó en el #1 de la lista británica, fue top 10 en Australia o Canadá y alcanzó el #15 en Estados Unidos, una gran posición para un tema de estilo Garage y perteneciente a un artista británico. ‘Fill Me In’ acabó el 2000 como una de las 10 canciones más exitosas del año en Reino Unido y superó el medio millón de copias vendidas. Como segundo single se lanzó 7 Days, un tema R&B con uso prominente de guitarra y pegadizas letras en las que Craig detalla los planes que tendrá los siguientes días de la semana tras haber conocido a una chica que le gusta. ‘7 Days’ alcanzó nuevamente el #1 en Reino Unido (su segundo y último #1 en UK) donde vendió más de un millón de copias y en Estados Unidos consiguió llegar al #10, la mejor posición de Craig David en la lista Billboard y permanece como su último gran éxito en tierras americanas. ‘7 Days’ recibió excelentes críticas por parte de los expertos musicales y fue nominado a single del año en los premios BRIT (aunque perdió contra Robbie Williams) y a mejor actuación vocal masculina de pop en los Grammy. ‘7 Days’ es uno de los temas más representativos de la carrera de Craig David y su single más famoso y exitoso.
El tercer single fue Walking Away, un emotivo tema mid-tempo R&B en el que el cantante inglés relata una dolorosa ruptura amorosa por falta de compromiso pero confía que en un futuro le llegarán días felices. ‘Walking Away’ alcanzó el #3 en la lista británica y ocupó el top 50 en Estados Unidos, la última entrada de Craig David en la lista americana. Pese a que en el álbum predominan los temas up-tempo, también encontramos canciones más lentas como Rendezvous, una balada R&B mid-tempo en la que el cantante inglés relata una cita que tendrá con una chica por la noche y resultará una romántica y maravillosa velada. Aunque su impacto comercial fue inferior al de los anteriores singles, ocupó el top 10 en la lista británica.
Entre los temas más interesantes de «Born to Do It» se encuentran ‘Time to Party’, un marchoso tema R&B y dance-pop que cuenta con un pequeño rap de Craig David y resulta uno de los temas más pegadizos y adictivos del álbum, ‘Last Night’, un tema R&B de rica instrumentación en el que el cantante se presenta a sí mismo como un auténtico Casanova cuando sale a ligar a las discotecas o ‘Can’t Be Messing ‘Round’, un tema R&B up-tempo de ritmo trepidante e influencias Hip Hop en el que relata cómo conoce a una chica que le gusta pero decide no tener nada con ella porque tiene novia y quiere respetarla. Una de las pocas baladas que encontramos en el álbum es la sensual ‘Follow Me’, en la que habla de cómo sería pasar una noche de pasión con él.
En resumen, «Born to Do It» es un álbum muy sólido, sin apenas relleno y que cuenta con elegante producción y una magnífica ejecución vocal por parte de Craig David. Este álbum es el epítome del sonido R&B que triunfó durante la década del 2000 y uno de los álbumes de R&B más icónicos e influyentes de la historia de la música británica. Personalmente le tengo gran cariño a este disco ya que fue uno de los que más escuché durante aquellos años e hizo de Craig David uno de mis cantantes masculinos favoritos. Temas imprescindibles: 7 Days, Walking Away, Time to Party, Can’t Be Messing ‘Round, Last Night, Follow Me y Fill Me In. Puntuación: 8’5/10.

Rodney Jerkins, más conocido como Darkchild, ha sido uno de los productores musicales más importantes e influyentes de finales de los 90 y la década del 2000 (la cual considero como la época dorada del R&B) y el responsable de varias de las mejores canciones de estilo R&B que triunfaron durante aquella época, como ‘Say My Name’ de Destiny’s Child, ‘It’s Not Right But It’s Okay’ de Whitney Houston o ‘He Wasn’t Man Enough’ de Toni Braxton, que se encuentran entre mis favoritas personales y fueron incluidas en el repaso que hizo el blog Mister Music a las mejores canciones R&B de todos los tiempos. Rodney Jerkins y su equipo de productores y compositores, formado por LaShawn Daniels y su hermano Fred Jerkins entre otros, trabajaron de manera extensa con Brandy en su segundo álbum de estudio «Never Say Never», el cual logró un tremendo éxito durante el año 1998, vendió más de 14 millones de copias en todo el mundo y contó con el hit single ‘The Boy Is Mine’ junto a Monica y ‘Top of the World’. Tras la excepcional acogida de este álbum, Brandy volvió a contar con Darkchild para dar forma a su tercer álbum, «Full Moon», al cual le imprimió un sonido más moderno, futurista y arriesgado, inusual en el R&B de aquella época y que gozó de buenas críticas por parte de los expertos musicales. Durante la grabación de «Full Moon», Brandy inició una relación sentimental con el productor Robert ‘Big Bert’ Smith, también asociado al equipo de Darkchild, con el que tuvo su primera y única hija, Sy’rai Smith y precisamente fue el embarazo de la cantante el motivo por el cual la promoción del álbum cesó abruptamente. Para su siguiente trabajo, Brandy quería incorporar un sonido más crudo y urbano que el mostrado en «Full Moon» y decidió apartar del proyecto a su habitual colaborador Darkchild debido a sus diferencias artísticas, ya que con el paso del tiempo habían tomado una dirección musical distinta. Brandy declaró que Darkchild creó un sonido único junto a ella y luego se lo ofreció a todos los artistas con los que trabajó, por lo que necesitaba explorar nuevos sonidos y contactó con otro importante productor, Timbaland, responsable del éxito de artistas de la talla de Missy Elliott o Aaliyah.
En este mes de abril se han cumplido 20 años del lanzamiento de Fallin’, el single que le cambió la vida a una talentosa joven cantante, compositora y pianista llamada Alicia Augello Cook, más conocida por su nombre artístico Alicia Keys, por ello haré una crítica en retrospectiva de su primer álbum de estudio, que también cumplirá su vigésimo aniversario el próximo mes de junio. Desde una edad muy temprana Alicia Keys mostró interés por el mundo de la música y animada por su madre se matriculó en la escuela de artes de Hell’s Kitchen (su barrio natal perteneciente al distrito de Manhattan) donde empezó a estudiar música clásica y tocar el piano, pero pronto las clases se le quedaron pequeñas debido a su inmenso talento y por su cuenta empezó a componer canciones y descubrió el género Jazz, pero debido al carácter cosmopolita de Nueva York también se interesó por la música que le rodeaba, como el R&B, Soul y Hip Hop, lo que terminó de forjar el estilo de la joven artista. Con tan sólo 14 años, Alicia Keys fue fichada por Columbia para grabar su primer disco pero debido a diferencias creativas con su equipo dejó la discográfica y más tarde Clive Davis, el presidente de Arista, impresionado por las extraordinarias habilidades como vocalista, compositora y pianista de la joven neoyorquina, le fichó en su discográfica y dio la oportunidad de cumplir su sueño. En junio de 2001 vio la luz Songs In A Minor, un álbum formado por 16 canciones compuestas y producidas por la propia Alicia Keys (con la excepción de una versión de un tema de Prince) y encuadradas dentro del R&B y el Neo-Soul, con gran influencia del Soul, Hip Hop, Gospel, Jazz y Blues. Aunque Alicia se encargó de la producción de todas las canciones, contó con la ayuda de importantes productores como Kerry ‘Krucial’ Brothers, Jermaine Dupri, Kandi o Brian McNight. La mayor parte del álbum son baladas y medios tiempos R&B/Soul con melodía de piano clásico, con la excepción de algún tema más rítmico que contaba con modernas bases del Hip Hop, lo que daba lugar a una fusión de estilos clásico y moderno que se convertiría en el sello de identidad de Alicia. Como dato curioso, aunque el título del álbum sea «canciones en A menor», solamente encontramos una canción en dicha escala dentro del álbum, concretamente ‘Jane Doe’.
Como he comentado en varias ocasiones, una mis épocas preferidas de la historia de la música son los primeros años de la década del 2000, de ahí que la mayoría de mis álbumes favoritos pertenezcan a esta época. Un ejemplo es No More Drama, el quinto álbum de estudio de la cantante americana Mary J Blige, que se puso a la venta en agosto de 2001. «No More Drama» tomó el relevo del álbum Mary, el cual vio la luz en el año 1999 y destacó por su viraje hacia los formatos Adult y Urban Contemporary, su producción más elegante y pulida con respecto a sus primeros álbumes y su acercamiento al R&B/Soul más clásico, alejándose del sonido Hip Hop Soul presente en sus primeros años de carrera. Mientras la cantante neoyorquina vivía un gran momento profesional («Mary» fue aclamado por la crítica y tuvo un buen desempeño comercial en tierras americanas), en el plano personal Mary J Blige estaba recuperándose de sus adicciones al alcohol y las drogas y de una relación abusiva a manos de su pareja. Dos años después de «Mary» llegó «No More Drama», uno de los álbumes clave de su carrera y con el que asentó su fama en Estados Unidos y amplió su popularidad a nivel internacional. El álbum está formado por 17 temas encuadrados dentro del R&B con influencias Soul y Hip Hop. La mayoría de los temas presentes fueron compuestos por la propia Mary Jane y contó con la producción de algunos de los mejores nombres de la industria musical como Dr. Dre, The Neptunes, Jimmy Jam & Terry Lewis, Swizz Beatz, Missy Elliott o Rich Harrison. «No More Drama» es uno de los álbumes más honestos de la cantante del Bronx ya que en él relata episodios de su agitada y convulsa vida personal, marcada por sus adicciones y las relaciones abusivas, y cómo pudo salir de ese círculo vicioso. «No More Drama» debutó en el #2 de la lista americana con 300 mil copias vendidas en su primera semana, las mejores cifras de Mary hasta la fecha y acabó siendo certificado triple platino por ventas superiores a los 3 millones de ejemplares en Estados Unidos. En el resto del mundo también tuvo un desempeño comercial muy positivo: ocupó el top 5 en Reino Unido, Canadá, Suecia y Australia y el top 10 en Francia, convirtiéndose en uno de los discos más vendidos del género R&B aquel año (superó los 6 millones de copias) y el álbum más famoso y conocido de Mary J Blige a nivel internacional.
Mientras que Missy Elliott fue la artista de Hip Hop más solicitada por todo tipo de artistas durante la década del 2000 y Nicki Minaj hizo lo propio durante la siguiente década y se convirtió en la rapera omnipresente (incluso batió el récord de 100 apariciones en la lista americana Billboard gracias a sus múltiples colaboraciones), durante los últimos años Cardi B se ha convertido en el principal reclamo de muchos cantantes para lograr un mayor éxito en las listas de ventas, pero nuevas raperas le siguen de cerca, como Megan Thee Stallion, Doja Cat, City Girls o Saweetie, quienes han aumentado notablemente su presencia en los últimos meses. La protagonista de este post, Doja Cat, publicó a finales de 2019 su último álbum, Hot Pink, el cual al principio tuvo un mínimo impacto comercial pero gracias al ‘grower’ Say So, que alcanzó el #1 en la lista americana, logró un importante repunte de popularidad (terminó alcanzando el top 10) y aumentó sus ventas considerablemente hasta ser certificado oro. Desde entonces la popularidad de la artista californiana ha crecido como la espuma, su presencia ha sido solicitada en numerosas ocasiones y ha colaborado con artistas tan variados como The Weeknd en el remix de ‘In Your Eyes’, City Girls en ‘Pussy Talk’, Bebe Rexha en ‘Baby, I’m Jealous’, Ariana Grande en el remix de ’34+35′ junto a Megan Thee Stallion o Saweetie en ‘Best Friend’. Pero además de todas estas colaboraciones, Doja Cat no ha dejado de trabajar en el sucesor de Hot Pink, titulado Planet Her, que será su tercer álbum de estudio y cuyo lanzamiento está previsto para los próximos meses. Este mes de abril ha sido la fecha escogida para presentar el primer single de este proyecto, Kiss Me More, que se trata de un marchoso tema pop/R&B de corte retro con influencia Disco muy en la línea de su hit ‘Say So’ que cuenta con la participación de la cantante SZA y en el que ambas artistas muestran su versatilidad cantando y rapeando. Doja Cat ha seguido confiando en Dr. Luke (el productor de muchos de los temas de Hot Pink) como compositor en ‘Kiss Me More’, pero en esta ocasión ha sido producido por Yeti Beats, quien también fue responsable de varias canciones de dicho álbum. Kiss Me More es un tema muy pegadizo y bailable, muestra la gran versatilidad de Doja Cat como cantante y rapera, pero resulta muy similar a ‘Say So’ en un intento por triunfar de nuevo en las listas de venta, por lo que no muestra excesiva una evolución musical por parte de la artista de Los Angeles. Desde el blog Mister Music estaremos muy atentos a los siguientes pasos de Doja Cat, una de las raperas más prometedoras de los últimos años y al álbum «Planet Her», que según sus recientes declaraciones podría contar con la participación de The Weeknd y Ariana Grande, a los que devolvería el favor por sus anteriores colaboraciones, además del rapero Young Thug.
Tras ser corista y componer para otros artistas, Faith Evans fue fichada por la discográfica de Puff Daddy (hoy P. Diddy) e hizo su debut en el mundo de la música en 1995 con el álbum «Faith», que fue aclamado por la crítica por su talento como vocalista y su estilo musical que combinaba R&B y Hip Hop Soul, muy influenciado por artistas como Mary J Blige. El primer disco de Faith Evans fue certificado platino en Estados Unidos por ventas superiores al millón de copias y contó con dos singles que ocuparon el top 30 en la lista americana (top 5 en el componente R&B/Hip-Hop de Billboard). Además de su prometedora carrera como cantante de R&B, Faith Evans alcanzó gran popularidad por su matrimonio con el legendario rapero Christopher Wallace, más conocido como The Notorious B.I.G., que fue asesinado en 1997 y agravó la rivalidad entre las escenas West Coast y East Coast dentro del Hip Hop americano por su supuesto romance con Tupac Shakur. Puff Daddy y Faith Evans lanzaron en 1997 el single ‘I’ll Be Missing You’ como homenaje a Biggie y se convirtió en uno de los temas más exitosos del año: alcanzó el #1 a nivel mundial y consiguió un premio Grammy a mejor actuación de Rap. En 1998 llegó «Keep the Faith», el segundo álbum de la cantante de Florida, el cual fue nuevamente certificado platino en Estados Unidos y contó con dos exitosos singles que ocuparon el top 10 en la lista americana. En 2001 vio la luz su tercer álbum de estudio, Faithfully, que continuaba su costumbre de titular sus trabajos a partir de su nombre de pila y estaba compuesto por 18 temas encuadrados dentro del R&B con influencias Soul, funk y Hip Hop. Faith Evans participó activamente en la composición del disco y contó con la producción de su habitual colaborador Puff Daddy además de otros importantes nombres como Mario Winans, Havoc o The Neptunes. Dentro del álbum encontramos principalmente medios tiempos R&B, potentes temas de estilo Hip Hop Soul, temas up-tempo influenciados por el sonido funk y varias baladas R&B/Soul. «Faithfully» debutó en un discreto #14 de la lista americana (#2 en el componente R&B/Hip-Hop de Billboard) y acabó siendo certificado oro por ventas superiores a los 800 mil ejemplares en Estados Unidos. «Faithfully» destaca por ser el último álbum de la cantante dentro del sello discográfico de Puff Daddy, Bad Boy Records, el cual abandonó por las diferencias creativas entre ambos y la escasa promoción por parte de la discográfica.
Con tan sólo 16 años, Zara Larsson publicó su primer álbum de estudio, el cual fue lanzado de manera limitada en su nativa Suecia y otros países escandinavos y antes de haber cumplido los 20 años ya había había visto la luz su segundo disco, el primero lanzado a nivel internacional. El álbum con el que conocimos a la joven cantante sueca, So Good, se trataba de un álbum pop y dance-pop muy influenciado por el sonido de moda durante aquellos años, el Tropical House, además de cierta influencia R&B e incluía varios éxitos como ‘Lush Life’, ‘Never Forget You’ o ‘I Would Like’, que alcanzaron posiciones muy altas en las listas de venta. «So Good» fue #1 en Suecia, alcanzó el top 10 en importantes mercados como Reino Unido o Australia y cabe destacar que ocupó el top 30 en la lista americana, tan reacia a productos eminentemente pop. Cuatro años después del lanzamiento de «So Good», Zara Larsson ha regresado al panorama musical con su tercer álbum de estudio, titulado Poster Girl, el cual está formado por 12 temas encuadrados dentro del dance-pop, electropop y R&B con cierta influencia Disco compuestos en su mayoría por la propia Zara bajo la producción de Mattman & Robin, Steve Mac, The Monsters & The Strangerz, Ian Kirpatrick o Mike Sabath entre otros. «Poster Girl» es un trabajo dirigido a las pistas de baile, compuesto en su mayoría por temas up-tempo, aunque también encontramos varios temas mid-tempo y destaca por la ausencia de baladas. Al igual que ocurrió con «So Good», una gran cantidad de singles se han lanzado con anterioridad a la publicación de «Poster Girl» y para dar con el primer single tenemos que remontarnos a octubre del 2018 cuando vio la luz Ruin My Life, un tema mid-tempo pop/R&B compuesto por la propia Zara y producido por The Monsters & The Strangerz, el dúo americano responsable de su hit ‘I Would Like’, en el que la cantante muestra su lado más vulnerable relatando una relación tóxica. ‘Ruin My Life’ recibió buenas críticas por su evolución musical y a nivel comercial alcanzó el #2 en Suecia, el top 10 en Reino Unido e incluso consiguió entrar en la parte baja de la lista americana. Tras más de dos años de ser lanzado, ‘Ruin My Life’ se ha posicionado como uno de los singles más exitosos de Zara y supera los 400 millones de reproducciones en Spotify. En 2019 la atractiva cantante lanzó como singles Don’t Worry Bout Me, un marchoso tema dance-pop y electropop con influencia Tropical House compuesto por Zara junto a la prometedora cantante sueca Tove Lo y All The Time, un alegre y pegadizo tema synth-pop con influencias Disco. Pese a ser dos de los mejores singles lanzados por Zara y haber obtenido buenas cifras de streaming en las plataformas musicales, ‘Don’t Worry Bout Me’ y ‘All The Time’ no han sido incluidos en la versión final de «Poster Girl» y únicamente aparecen en la edición japonesa del álbum.
Kelly Rowland
Tras una exitosa carrera en Estados Unidos dentro del género R&B, Robin Thicke dio el espaldarazo internacional en 2013 con su sexto álbum de estudio, Blurred Lines, el cual contó con el single del mismo título que ocupó el #1 en prácticamente todo el planeta y convirtió a Robin Thicke en uno de los cantantes más populares de aquel año. Blurred Lines se distanciaba del clásico sonido R&B/Soul del cantante californiano y apostaba por un estilo dance-pop y funk moderno y actual con el que logró abrirse a un público más amplio. Un año después del lanzamiento de Blurred Lines, el hijo del mítico actor Alan Thicke regresó al panorama musical con ‘Paula’, un álbum muy diferente al anterior con el que regresaba a su habitual sonido y estaba inspirado en la reciente separación de su mujer, la actriz Paula Patton, después de casi dos décadas juntos. El séptimo álbum de Robin Thicke no sólo resultó un fracaso comercial sino que recibió opiniones negativas por parte de los expertos musicales y del público por la exposición mediática de la vida conjunta de la pareja y su intento desesperado por recuperar a su mujer tras la infidelidad del famoso cantante. Durante los últimos años Robin Thicke ha mejorado notablemente su imagen gracias a su participación como juez en el concurso musical ‘The Masked Singer’, que se ha convertido en uno de los éxitos más recientes de la TV americana. Con una popularidad al alza, el cantante de Los Angeles ha publicado hace unos días su octavo álbum de estudio, titulado On Earth, and In Heaven, con el que intentará recuperar a los fans que perdió tras su mediática separación y los escándalos protagonizadas durante la era Blurred Lines pero también contentar a los nuevos seguidores que ganó con dicho álbum. ‘On Earth, and In Heaven’ está formado por 11 temas compuestos por el propio Thicke y encuadrados dentro del sonido R&B/Soul con influencias funk y Latin-pop bajo la producción de su habitual colaborador ProJay y con producción adicional de Pharrell Williams, quien fue responsable del hit ‘Blurred Lines’. Según las propias palabras de Robin, este álbum está dedicado «a todas las personas que se han ido y las que se quedan y le han llevado a ser la persona que es ahora».