Crítica de «Little Miss Twain» de Shania Twain

Tras experimentar con el pop brillante en su último trabajo «Queen of Me», Shania Twain se despoja de los artificios y regresa a sus raíces con su séptimo álbum de estudio, Little Miss Twain, cuyo título proviene del apodo con el que su madre la presentaba en los bares de Canadá mucho antes de convertirse en una estrella mundial. El resultado es el trabajo más íntimo, vulnerable y maduro de su carrera, donde el Country más clásico se abraza con el rock y el Blues bajo la inteligente producción de Zach Dawes, Justin Tranter y Jeff Gitelman. Más allá de la nostalgia, el verdadero acierto de este álbum radica en su dirección sonora. En un momento en el que la música Country está viviendo una de las mayores olas de popularidad global de su historia, el regreso de Shania Twain a sus raíces es un acierto rotundo. Dejar a un lado los sintetizadores y el experimento con el pop comercial de su anterior trabajo para volver a abrazar la instrumentación orgánica (con violines, banjos y guitarras puramente western) no solo resulta auténtico, sino sumamente oportuno. La legendaria artista canadiense no necesita perseguir las tendencias del pop moderno, el género que ella ayudó a reinventar en los años 90 ha vuelto a la cima y «Little Miss Twain» destaca por ser un trabajo cohesivo, coherente y centrado. El elemento que verdaderamente define la identidad de este álbum es, sin duda, la interpretación vocal de Shania. Quien haya estado fuera del radar de la cantante durante los últimos años y busque aquí los agudos cristalinos de sus inicios se sentirá decepcionado. Desde su álbum de regreso de 2017, «Now», nos encontramos con una voz notablemente más grave, texturizada y raspada. Este cambio es el resultado directo de su larga batalla contra la enfermedad de Lyme, la severa disfonía y depresión que paralizaron su carrera, y las posteriores cirugías invasivas en su laringe para poder volver a cantar. Lejos de camuflar estas secuelas con sobreproducción, Shania las abraza con orgullo. Este toque raspado de su voz añade una capa de honestidad descarnada y aroma Blues que le sienta de maravilla al tono nostálgico de «Little Miss Twain». 

El single presentación del álbum fue Dirty Rosie, un tema Country con influencias del rock sureño cuyo título proviene del nombre de la primera camioneta de Shania y cuyas letras detallan sus primeras experiencias de conducción cuando era una niña en Ontario. Además la artista describe cómo, aunque su amante puede volverla loca, a él no se le permite conducir su camioneta. ‘Dirty Rosie’ es un buen tema en el que la producción brilla al fusionar las guitarras crudas con la esencia western, sin embargo, como carta presentación del álbum se queda corto en potencia. Shania Twain nos tiene acostumbrados a ganchos comerciales demoledores en los primeros singles y ‘Dirty Rosie’, a pesar de su innegable calidad, carece de ese impacto inmediato y funciona mejor como una canción de apoyo dentro del tracklist que como la punta de lanza del proyecto. Tras el modesto impacto comercial de ‘Dirty Rosie’ se lanzó como sencillo promocional el corte titular, Little Miss Twain, que se trata del núcleo emocional del álbum y cuenta con la participación de la leyenda del Country Tanya Tucker haciendo las segundas voces. Durante su infancia y adolescencia en los bares de Ontario, la madre de Shania (fallecida trágicamente en 1987 en un accidente de coche) repetía incansablemente que su hija se convertiría en «la próxima Tanya Tucker». Sin duda se trata de un precioso homenaje a la madre de Shania, que apoyó su sueño de ser cantante desde su tierna infancia y creyó en ella antes que nadie. El segundo sencillo promocional fue Faded Blue Jeans, un tema mid-tempo Country-rock con influencia Blues cuyas letras utilizan unos vaqueros gastados como metáfora nostálgica de la juventud, la rebeldía y la intensidad del primer amor.

Si la elección de ‘Dirty Rosie’ como carta de presentación de este trabajo sembró dudas entre los seguidores de Shania, el inicio del álbum las despeja de golpe. ‘Stranger Things’ es un marchoso tema Country-pop con influencias folk cuyas letras utilizan metáforas referentes al Viejo Oeste y el folclore norteamericano para hablar sobre el misterio de encontrar el amor en un lugar inesperado. Con una producción vibrante y un estribillo de los que se graban a la primera escucha, ‘Stranger Things’ habría sido el primer sencillo perfecto. Le siguen otros temas con gran potencial como ‘Right Time’, que habla sobre la aceptación de que el amor a veces fracasa no por falta de sentimiento, sino porque el momento temporal no era el adecuado o ‘Quit My Life’, un tema con gran carga emocional cuyas letras hacen referencia a la responsabilidad excesiva y sobrecarga doméstica que la artista tuvo que asumir desde muy joven debido a la situación de pobreza que vivía su familia y la severa depresión que sufría su madre. También hay espacio para las baladas, como ‘Northern Town’, en la que Shania rinde homenaje a sus raíces en el norte de Ontario mientras describe detalles y momentos íntimos de su infancia en Timmins (un pueblo minero de clase trabajadora) o ‘Problematic’, cuyas letras abordan la obsesión romántica, la pérdida de control y la aceptación sin complejos de una atracción desmedida.

En Mister Music hemos seguido y analizado cada paso de la carrera de Shania Twain y varios de sus trabajos más icónicos como «Come On Over» o «Up!» han sido aclamados por el blog, forman parte de los repasos a los mejores álbumes de sus respectivas décadas y se encuentran entre mis favoritos personales. Es evidente que «Little Miss Twain» no busca competir con el perfeccionismo Country-pop de sus grandes clásicos pero resulta una buena adición a su magnífico catálogo musical gracias a su dirección musical, su cohesión sonora, sus honestas letras y la interpretación vocal de Shania. En resumen, «Little Miss Twain» es un emotivo, coherente y maduro regreso de Shania Twain a sus raíces más Country. Temas imprescindibles: Little Miss Twain, Stranger Things, Quit My Life, Right Time, Dirtie Rose y Northern Town. Puntuación: 7’5/10.

Throwback Review: «Take Me Home» y «Prisoner» de Cher

En 1979 vio la luz el decimoquinto álbum de estudio de Cher, titulado Take Me Home, el cual marcó un exitoso regreso comercial por parte de la artista californiana tras una racha de fracasos a mediados de los años 70. El álbum fue diseñado específicamente por el sello Casablanca Records (la discográfica de Donna Summer o Village People) para rescatar la carrera de Cher y meterla de lleno en las pistas de baile de la época. «Take Me Home» supuso la primera incursión de la legendaria cantante en el género Disco, tan popular en los años 70, que se caracteriza por su clásico ritmo ‘four on the floor’ (que contiene un golpe de batería constante en cada tiempo), sus arreglos de vientos y cuerdas, su bajo marcado y las letras hedonistas (como la búsqueda del placer inmediato y la discoteca como santuario). Tal y como solía ser habitual en los álbumes de la época, «Take Me Home» es un álbum muy breve formado por 9 canciones, todas ellas compuestas y producidas por Bob Esty. El álbum está dividido en dos partes muy diferenciadas: en la primera encontramos temas up-tempo de estilo Disco y la segunda mitad baja radicalmente el ritmo y contiene baladas influenciadas por el pop/rock y el Country. «Take Me Home» marcó el comienzo de la breve aventura de Cher dentro de la música Disco, solo continuada con su siguiente álbum, «Prisoner», publicado a finales del 1979. Más tarde supimos que Cher fue presionada por su discográfica para grabar un álbum de este género pero que no reflejaba sus gustos e intereses musicales. En el terreno comercial, «Take Me Home» debutó muy bajo en la lista americana de álbumes, pero consiguió ocupar el top 25 y fue certificado oro en Estados Unidos por ventas superiores al medio millón de copias.

El single presentación del álbum fue la canción titular, Take Me Home, que se trata de un marchoso tema Disco que resulta una oda al deseo y la intimidad, en el que la cantante expresa un anhelo profundo de estar cerca de su amante, pidiendo ser llevada a casa, un lugar que simboliza la seguridad y la conexión emocional. ‘Take Me Home’ resultó un éxito comercial y alcanzó el top 10 en las listas de venta de Estados Unidos y Canadá. Como dato curioso, ‘Take Me Home’ fue versionado en 2001 con gran éxito por la cantante británica Sophie Ellis-Bextor. El segundo single lanzado fue Wasn’t It Good, otro tema Disco de carácter up-tempo y temática sensual cuyas letras celebran la intensidad, el placer y la calidad de los encuentros íntimos. ‘Wasn’t It Good’ fue incapaz de repetir el éxito del single predecesor y apenas ocupó el top 50 en la lista americana. Para mostrar la variedad presente en el álbum, como tercer single se lanzó It’s Too Late (to Love Me Now), que se trata de una balada Country-pop originalmente grabada por la cantante Charly McClain y versionada más tarde por Dolly Parton. ‘It’s Too Late (to Love Me Now)’ es una balada de desamor en la que la protagonista le dice a su ex-amante que ya es tarde para que ruegue por su amor. Cher destaca por su magnífica ejecución vocal y sus habilidades interpretativas. Dentro del lado Disco del álbum merece la pena destacar ‘Say the Word’, un himno de amor incondicional en cuyas letras Cher piensa todo el tiempo en su ser amado y siente desesperación al no saber qué hacer para conquistar su corazón y ‘Happy Was the Day We Met’, que trata sobre la nostalgia de un amor pasado y la aceptación de que la relación ya terminó. En resumen «Take Me Home» es un digno álbum que resulta disfrutable y agradable de escuchar gracias a la potente y sensual voz de Cher y la cuidada producción de Bob Esty. Aunque la variedad musical presente en el álbum es digna de alabar, el tramo final pierde fuerza y resulta menos llamativo. Temas imprescindibles: Take Me Home, Wasn’t It Good, Say the Word y Happy Was the Day We Met. Puntuación: 7/10.

A finales de 1979 y apenas nueve meses después del lanzamiento de «Take Me Home» vio la luz Prisoner, el decimosexto álbum de estudio de Cher y su último trabajo publicado bajo el sello Casablanca Records. «Prisoner» sigue la estela musical de «Take Me Home» y contiene sonido Disco, pero incorpora una gran influencia del rock y un prominente uso de guitarras eléctricas, lo que lo convierte en un álbum más arriesgado, agresivo e innovador. La música presente en «Prisoner» marca una evolución hacia el New Wave, que se trata de un movimiento surgido a finales de los 70 que evolucionó del punk-rock y mantenía la energía y actitud punk, pero contaba con una producción más limpia y estructuras melódicas del pop. Insatisfecha con la dirección musical tomada durante su anterior álbum, Cher desechó numerosos temas hasta que encontró el balance perfecto entre la música Disco que quería su discográfica y su sonido rock deseado. La cantante volvió a contar con la ayuda de Bob Esty (responsable de la entera producción de «Take Me Home»), quien creó un álbum con canciones exclusivamente escritas para ella. A diferencia de su predecesor que gozó de un éxito moderado, «Prisoner» resultó un estrepitoso fracaso comercial y ni siquiera entró en la lista americana de álbumes, lo que precipitó su salida de Casablanca Records. La portada de «Prisoner» resultó muy polémica, causó gran revuelo entre el público y elevó la imagen de ‘sex symbol’ de Cher, ya que mostraba a la cantante desnuda, cubierta únicamente por su largo cabello y con grilletes en manos y pies, dando a entender que era una prisionera, tal y como reza el título del álbum.

El single presentación del álbum fue Hell on Wheels, un enérgico tema Disco con influencias pop/rock y New Wave que supone un himno de empoderamiento, superación y resiliencia tras una ruptura amorosa. Cher utiliza el concepto de la cultura ‘roller disco’ de los 70 como metáfora de su naturaleza dinámica e intrépida y su capacidad para moverse con rapidez y determinación. ‘Hell on Wheels’ tuvo un desempeño comercial moderado y apenas ocupó el top 60 de la lista americana. Como segundo single se lanzó Holdin’ Out for Love, un marchoso tema Disco con influencia New Wave cuyas letras describen la transición personal de una vida llena de excesos, superficialidad y relaciones pasajeras hacia la búsqueda de un amor verdadero, maduro y duradero. Una de laa canciones más interesantes del álbum es sin duda ‘Prisoner’, que se trata de un animado tema Disco cuyas letras tienen dos interpretaciones: por una parte habla sobre la obsesión romántica y la pérdida de control en una relación, pero también hace referencia a la vida personal de Cher y su tormentosa relación con la fama y los medios de comunicación (la cantante se sentía una prisionera de la percepción pública, el escrutinio de la prensa y las exigencias de la industria musical). También merece la pena reseñar ‘Holy Smoke!’, un tema pop/rock y Disco que utiliza la popular expresión como un juego de palabras para hablar sobre su frustración ante los problemas sociales, políticos y ambientales de la época.

Con este álbum, Cher vivió un momento de frustración artística, ya que su discográfica quería que cantara música Disco cuando ella deseaba fervientemente hacer rock. La canción titular representa a la perfección la esencia del álbum y encapsula esa sensación de estar atrapada en un estilo y una imagen que los demás habían diseñado para ella. En resumen, «Prisoner» es un enérgico álbum que combina el estilo Disco de «Take Me Home» con el rock y anticipa el sonido New Wave que explotaría en los años 80. Los puntos fuertes son el inconfundible carisma de Cher y su gran ejecución vocal, que elevan incluso las canciones más genéricas del álbum, sin embargo en su conjunto «Prisoner» carece de una dirección artística clara y evidencia la crisis de identidad musical que vivió Cher a finales de los 70. Temas imprescindibles: Prisoner, Holdin’ Out for Love, Hell on Wheels y Holy Smoke. Puntuación: 7/10.

Throwback Review: «Love Hurts» de Cher

Corría el año 1991 y Cher se encontraba en una encrucijada vital y artística. Tras saborear las mieles del éxito con el álbum Heart of Stone, publicado dos años atrás, la legendaria diva regresaba al estudio de grabación con el corazón roto tras su mediática ruptura con Richie Sambora (guitarrista de Bon Jovi). El resultado fue Love Hurts, un álbum que este año cumple 35 años y por ello el blog Mister Music va a revisitarlo y hacer una crítica en retrospectiva. Sin duda no es el trabajo más cohesionado de su catálogo, pero sí uno de los más honestos, que funciona como el último eslabón de su etapa de rock de estadios, iniciada con «Cher» y seguida con «Heart of Stone». El vigésimo álbum de estudio de Cher, «Love Hurts», está encuadrado dentro del pop/rock y destaca por su uso prominente de guitarras eléctricas, aunque cuenta con ciertas influencias Soul, synth-pop o Country. La cantante californiana se alió nuevamente a la afamada compositora Diane Warren (quien fue responsable de su hit ‘If I Could Turn Back Time’) y contó con la producción de Peter Asher, Bob Rock, Guy Roche o Richie Zito. Los puntos fuertes de «Love Hurts» son sin duda las vulnerables y honestas letras de las canciones, la potente voz de Cher (que ofrece su interpretación vocal más cruda y pasional) y los singles lanzados, que son himnos pop/rock incontestables con ganchos comerciales infalibles. En el terreno comercial «Love Hurts» resultó un éxito moderado en Estados Unidos (apenas ocupó el top 50 y vendió unas 600 mil copias) sin embargo a nivel internacional tuvo un rendimiento comercial notablemente superior y alcanzó el top 10 en la mayor parte de países europeos, destacando Reino Unido, donde se mantuvo en el #1 durante 6 semanas consecutivas. 

El álbum es famoso por incluir el icónico The Shoop Shoop Song (It’s in His Kiss), que se convertiría en una de las canciones más representativas de la carrera de Cher. Sin embargo este tema jamás fue concebido para formar parte de «Love Hurts». Su inclusión fue una maniobra puramente comercial por parte de la discográfica Geffen Records para capitalizar un éxito inesperado. ‘The Shoop Shoop Song (It’s in His Kiss)’ fue el tema principal de la banda sonora de la película «Sirenas», protagonizada por la propia Cher junto a Winona Ryder, sin embargo la canción se convirtió en un monstruo comercial incontrolable, alcanzando el #1 en Reino Unido (el primero de Cher en solitario en tierras británicas) y arrasando en toda Europa. Ante semejante terremoto, la discográfica tomó una decisión empresarial obvia pero artísticamente cuestionable: meter el tema con calzador en las ediciones internacionales de «Love Hurts» para inflar las ventas del álbum. Aunque la versión de ‘The Shoop Shoop Song’ es divertida, pegadiza y Cher desborda carisma, se siente totalmente desconectada del resto del tracklist. Tras una sucesión de potentes guitarras de rock, baladas desgarradoras y canciones de desamor inspiradas por su ruptura con Richie Sambora, toparse de golpe con este tema pop/Soul sesentero tan colorido y alegre rompe por completo la atmósfera del álbum. Por tanto, el gran éxito comercial del álbum es, paradójicamente, el que más rompe la cohesión artística del conjunto.

El single presentación del álbum fue Love and Understanding, que se trata de un tema pop/rock con influencia Soul y que destaca por su coro Gospel. ‘Love and Understanding’ es un himno de conciencia social y empatía que habla sobre la necesidad de amor, paz y comprensión mutua en un mundo hostil y lleno de dolor. Este mensaje encajó a la perfección con la corriente de pop humanitario de principios de los 90. ‘Love and Understanding’ resultó un éxito comercial y alcanzó el top 10 en Reino Unido y el top 20 en Estados Unidos. Como segundo single se lanzó Save Up All Your Tears, un potente tema pop/rock compuesto originalmente por Diane Warren y Desmond Child para Bonnie Tyler, pero fue versionado más tarde y con mayor acierto por parte de Cher. ‘Save Up All Your Tears’ es un himno de desamor cargado de despecho, orgullo y empoderamiento, un traje hecho a la medida de la situación sentimental que Cher atravesaba durante esta época. ‘Save Up All Your Tears’ tuvo un desempeño moderado y alcanzó el top 40 en Estados Unidos, Canadá o Reino Unido. El tercer single lanzado fue la canción titular, Love Hurts, que se trata de una poderosa balada pop/rock que habla sobre el lado oscuro del amor y las cicatrices emocionales que deja una relación fallida. El mensaje principal es que el amor suele traer desilusión, dolor y sufrimiento, comparándolo con una estufa caliente que te quema cuando te acercas demasiado. El siguiente single lanzado en Reino Unido fue Could’ve Been You, un tema pop/rock mid-tempo cuyas letras envían un mensaje contundente y lleno de despecho hacia un ex que no supo valorar la relación. El último single lanzado del álbum fue When Lovers Become Strangers, una emotiva balada compuesta nuevamente por Diane Warren y encuadrada dentro del formato Adult Contemporary. Líricamente, la canción vuelve a explorar el desgarro de ver cómo una relación íntima se desmorona hasta convertir a dos personas en perfectos extraños, encajando de lleno en la narrativa de desamor del disco.

Dentro del álbum domina el pop/rock pero merece la pena reseñar dos temas muy influenciados por el sonido synth-pop ochentero: ‘Fires of Eden’, en el que Cher utiliza metáforas bíblicas y místicas para explorar la nostalgia, el amor perdido y la perdurabilidad del deseo, convirtiéndose en una confesión sobre el impacto eterno de un amor puro y ‘Who You Gonna Believe’, cuyas letras abordan un tenso e inminente ultimátum amoroso provocado por una infidelidad. Por su parte ‘One Small Step’ es un tema up-tempo pop/rock con influencias Country a dúo con el cantante Richard Page cuyas letras plantean preguntas sobre cómo guiar a la humanidad en momentos de oscuridad.

En conclusión, «Love Hurts» es el diario de desamor definitivo con el que Cher cerró su era de rock de estadios antes de reclamar, unos años más tarde, el trono absoluto de las pistas de baile con «Believe». El álbum captura a una Cher enérgica, vulnerable y vocalmente impecable, defendiendo un repertorio que, si bien peca de irregular en su segunda mitad, nos regaló algunos de los himnos de pop/rock más honestos de su carrera. Mientras que «Heart of Stone» era un disco comercialmente infalible y más cohesionado gracias a bombazos como ‘If I Could Turn Back Time’, «Love Hurts» compensa sus baches de producción con una interpretación vocal mucho más cruda, madura y emocional, sumando puntos gracias a sus inesperadas e interesantísimas pinceladas de Soul, Country y Gospel. Temas imprescindibles: Save Up All Your Tears, Love Hurts, Love and Understanding, Fires of Eden, Who You Gonna Believe y The Shoop Shoop Song. Puntuación: 7’5/10.

Crítica de «Dinner Party» de Niall Horan

Durante este 2026 los ex-componentes de la famosa ‘boy band’ One Direction se han mantenido muy activos a nivel profesional y todos ellos han publicado nuevo álbum. En febrero vio la luz «How Did I Get Here?» de Louis Tomlinson, que suponía su apuesta más solvente hasta la fecha, un mes más tarde llegó el arriesgado «Kiss All The Time. Disco, Occasionally» de Harry Styles, un trabajo de carácter experimental pero en su conjunto bastante aburrido y decepcionante, y en abril se publicó el enigmático «Konnakol» de Zayn, que suponía su regreso al sonido R&B de sus orígenes y resultaba un paso adelante con respecto a su anterior trabajo. Y por último, este mes de junio ha visto la luz Dinner Party, el tercer álbum de estudio de Niall Horan, cuyo título hace referencia a la noche en que conoció a su actual pareja (Amelia Woolley) en una cena hace 6 años y refleja el momento vital más calmado y maduro que está viviendo actualmente. «Dinner Party» está formado por 12 temas encuadrados dentro del pop/rock, indie pop y folk, todos ellos compuestos por el propio Niall Horan bajo la producción de John Ryan y Julian Bunetta (sus habituales colaboradores), además de Jamie Scott y Matt Zara. El pasado mes de marzo llegó el single presentación del álbum, Dinner Party, un tema pop/rock e indie pop de carácter mid-tempo cuyas letras celebran el momento de felicidad absoluta en el que conoció a su novia y nos transporta a un momento íntimo y especial, donde dos personas se conocen en un ambiente relajado y festivo. Las letras de ‘Dinner Party’ describen la experiencia de un encuentro fortuito en una cena con amigos, donde las luces y el ambiente nocturno crean una atmósfera mágica. ‘Dinner Party’ consiguió entrar en el top 75 de la lista británica.

El segundo single lanzado fue Little More Time, que se trata de una romántica y nostálgica balada que explora el deseo profundo de congelar el tiempo y detener el ritmo acelerado del mundo. Las letras de ‘Little More Time’ también se pueden interpretar como un himno generacional sobre cumplir los 30 años, cuando se mira con nostalgia el paso del tiempo y se pide «una canción más o una copa más» antes de que la noche termine. El tercer single lanzado fue End of and Era, una balada acústica folk/pop que supone una reflexión melancólica sobre el paso del tiempo y la inevitable conclusión de etapas significativas en la vida. Sin embargo, tras la muerte de Liam Payne, su compañero de One Direction, Niall rehizo la canción y la convirtió en un tributo a su amigo fallecido en 2024, cuyas letras reflejan el dolor repentino, la nostalgia por su juventud compartida y la dificultad de asimilar una despedida inesperada. Entre los temas más interesantes del álbum se encuentran ‘Tastes So Good’, un marchoso tema pop/rock cuyas letras exploran la complejidad de una relación adictiva y emocionalmente intensa o ‘Boys Are Fun’, que habla de la independencia de las mujeres y cómo los chicos pueden aportar diversión y una actitud despreocupada a las relaciones. También merece la pena reseñar ‘Pretty’, un tema pop/rock de carácter up-tempo que supone una oda a la belleza que va más allá de lo físico y explora la complejidad emocional y la conexión profunda entre dos personas o ‘Monochromatic’, que aborda el tema de la atracción y el deseo a través de metáforas visuales y sensoriales.

En resumen, «Dinner Party» es el proyecto más maduro, íntimo y vulnerable de la carrera de Niall Horan en solitario y las canciones presentes celebran su crecimiento personal y la estabilidad emocional al haber encontrado el amor en una etapa más madura de su vida. «Dinner Party» es un álbum correcto y disfrutable gracias a la agradable voz de Niall Horan y sus accesibles letras, sin embargo el cantante irlandés sigue manteniéndose en su zona de confort y no ha arriesgado demasiado con respecto a sus anteriores trabajos. Temas imprescindibles: Dinner Party, Tastes So Good, Boys Are Fun, Pretty, Little More Time y Monochromatic. Puntuación: 7/10.

Throwback Review: «I’m Not Dead» de Pink

I'm Not DeadTry This fue el último trabajo de Pink dentro de la discográfica Arista, con la que tuvo grandes diferencias durante la grabación y promoción de dicho disco, lo que provocó su salida después de tres álbumes dentro de ella. Tras la gira promocional de «Try This» Pink se tomó un periodo de descanso en el que se inspiró de nuevos estilos y sonidos para su próximo disco. En 2006 vio la luz el cuarto álbum de estudio de Pink, I’m Not Dead, cuyo título hacía referencia a que la cantante no estaba ‘muerta’ ni desaparecida del panorama musical tras el fracaso de su anterior álbum. «I’m Not Dead» sigue la estela pop/rock de sus dos anteriores álbumes pero resulta más accesible a todos los públicos y contiene un mayor componente pop que «Try This», el cual incorporaba un sonido más oscuro. Pink compuso todas las canciones presentes en el álbum y trabajó con importantes nombres de la industria musical como Billy Mann (quien ya contribuyó en su anterior disco), Butch Walker, Max Martin o Dr. Luke entre otros. El single presentación del álbum fue Stupid Girls, un marchoso tema pop con influencias R&B y pop/rock producido por Billy Mann que destacaba por sus letras en contra de la imagen sexualizada que se les impone a las mujeres en la sociedad y el mundo del espectáculo. Este tema resultaba un auténtico himno de empoderamiento femenino en el que Pink animaba a las niñas y mujeres a potenciar su inteligencia y no su cuerpo. ‘Stupid Girls’ recibió buenas críticas por parte de los expertos musicales por sus inspiradoras letras y el carácter marchoso y bailable de la canción y fue nominado a mejor actuación vocal femenina en los premios Grammy. ‘Stupid Girls’ llevó de nuevo a Pink a la parte alta de las listas de venta tras el fracaso de sus últimos singles y ocupó el top 5 en Reino Unido, Australia o Canadá y el #13 en Estados Unidos. ‘Stupid Girls’ contó con un divertido e irónico videoclip en el que Pink se metía en el papel de varias chicas superficiales (algunas de ellas famosas como Lindsay Lohan, Jessica Simpson o Paris Hilton) contra las que se revela en la letra de la canción. Como segundo single se lanzó Who Knew, un tema pop/rock producido por Max Martin y Dr. Luke (quienes juntos han creado grandes hits dentro del mundo del pop) en el que Pink muestra su lado más emotivo y vulnerable hablando de un buen amigo al que perdió por el abuso de drogas. ‘Who Knew’ recibió opiniones positivas de los críticos musicales por la emotividad de la cantante y la producción del tema y obtuvo un rendimiento muy positivo en las listas de venta ya que ocupó el top 5 en Reino Unido o Australia. En su lanzamiento original en Estados Unidos, ‘Who Knew’ no tuvo demasiado apoyo por parte del público pero tras el éxito del siguiente single volvió a ser relanzado en tierras americanas y alcanzó el top 10 y fue certificado platino.

El tercer single elegido fue U + Ur Hand, otra de las producciones de Max Martin y Dr. Luke para el álbum y que se trataba de un enérgico tema pop/rock en el que Pink habla de cómo rechaza a los hombres en el club y destaca por sus explicitas letras sobre la masturbación. ‘U + Ur Hand’ alcanzó el top 10 en la lista americana, acabó siendo certificado platino (su primer single en alcanzar el millón de copias) y fue el responsable de la revitalización de la carrera de Pink en Estados Unidos y el aumento de ventas de I’m Not Dead. En el resto del mundo también tuvo un desempeño muy positivo y ocupó el top 10 en los principales mercados. En Europa y Australia se lanzó como cuarto single Nobody Knows, que se trataba de una balada a piano producida por Billy Mann que destaca por sus personales letras sobre la depresión que sufrió Pink años atrás. Pese a ser una de las mejores baladas lanzadas por la cantante hasta la fecha, apenas contó con promoción y tuvo un impacto comercial limitado. El siguiente single extraído fue Dear Mr. President, una balada acústica pop/rock y folk que resultó bastante polémica por sus directas letras en contra del entonces presidente de Estados Unidos George Bush, a quien critica sus desacertadas decisiones sobre la guerra de Irak o su oposición al matrimonio gay. Aunque no contó con videoclip ni apenas promoción fue capaz de ocupar el top 5 en Australia y Alemania. Como último single se lanzó Leave Me Alone (I’m Lonely), un marchoso tema pop/rock y dance-pop producido por Butch Walker en el que Pink demanda a su amante más tiempo libre.

«I’m Not Dead» se caracterizó por su gran longevidad en las listas de venta debido al gran número de singles lanzados, debutó en el #6 de la lista americana (la posición más alta de Pink hasta la fecha) y gracias a la consistencia y éxito de los tres primeros singles acabó vendiendo más de dos millones de copias en Estados Unidos. A nivel internacional el éxito del álbum fue muy notorio, sobretodo en Australia y Alemania, donde alcanzó el #1 y en Reino Unido, donde fue #3 y superó los 6 millones en todo el mundo, unas cifras muy superiores a las alcanzadas por «Try This». Aunque casi la mitad de los temas del álbum fueron lanzados como singles, todavía quedaban canciones interesantes dentro de «I’m Not Dead» como ‘Cuz I Can’, un potente tema pop/rock producido por Max Martin y Dr. Luke en el que Pink demuestra que es una mujer fuerte e independiente y no sigue las reglas de los demás o el tema que da título al disco o ‘I’m Not Dead’, que supone una declaración de intereses por parte de Pink. Tras el relativo fracaso que supuso su anterior álbum, Pink regresó con un álbum muy sólido de pop/rock comercial que marcaba el sendero por el que continuaría en sus sucesivos trabajos. Sin duda «I’m Not Dead» es uno de los mejores trabajos de su amplia discografía. Temas imprescindibles: Who Knew, Stupid Girls, I’m Not Dead, Cuz I Can, U + Ur Hand y Leave Me Alone. Puntuación: 8/10.

Crítica de «Kiss All The Time. Disco, Occasionally» de Harry Styles

Desde sus inicios en solitario al margen de One Direction, Harry Styles ha demostrado su constante capacidad de reinvención y su versatilidad para probar con diferentes estilos musicales, convirtiéndose no solo en uno de los artistas más populares de los últimos tiempos sino en un icono global que conecta con el público masivo gracias a su carismática personalidad, sus extravagantes looks y sus originales puestas en escena. Este mes de marzo ha visto la luz el cuarto álbum de estudio de Harry Styles, titulado Kiss All The Time. Disco, Occasionally, el cual está formado por 12 temas compuestos por el propio artista bajo la producción de sus habituales colaboradores Kid Harpoon y Tyler Johnson en los que profundiza en la música electrónica e incorpora elementos synth-pop, pop/rock, funk, indie pop o Disco. En esta ocasión, el artista inglés se ha inspirado en la música de la banda americana de dance-punk LCD Soundsystem y la escena techno alemana tras pasar una temporada en Berlín después de finalizar el larguísimo «Love On Tour». El single anticipo del álbum ha sido Aperture, un tema de más de 5 minutos de duración que marca una gran divergencia con respecto al habitual estilo del cantante y se adentra de lleno en la música electrónica, con sonido atmosférico y gran influencia del synth-pop y el techno de la década del 2000. Las letras de ‘Aperture’ hacen referencia a la metamorfosis, el crecimiento personal a través del cambio y dejar atrás los hábitos del pasado. Este tema está inspirado en el periodo de descanso que tuvo posterior a su mastodóntica gira mundial y utiliza la metáfora de la lente de la cámara fotográfica para representar la apertura emocional y el deseo de transparencia y autenticidad. La elección de ‘Aperture’ como single anticipo del álbum ha resultado muy arriesgada por su naturaleza poco comercial, su cambio radical de estilo y la ausencia de un un gancho o estribillo infeccioso. ‘Aperture’ ha ocupado el #1 en las listas de venta de Estados Unidos o Reino Unido pero ha tenido un desempeño moderado en el resto del mundo y notoriamente inferior al de ‘As It Was’, que ya acumula más de cuatro mil millones de reproducciones en Spotify.

Tal y como indica el título del álbum, el género Disco aparece de manera muy ocasional y no en su forma más clásica, sino fusionado con otros estilos electrónicos. ‘Dance No More’ es un animado tema funk/Disco cuyas letras exploran la dualidad que vive un artista entre cantar para el público y la posibilidad de desconectar y disfrutar en el anonimato (basado en su propia experiencia en los clubs de Berlín). Uno de los temas más accesibles y futuro candidato a single es ‘American Girls’, un tema indie pop y pop/rock reminiscente de sus inicios y en cuyas letras Harry reflexiona sobre la soledad y cómo sus amigos han encontrado pareja mientras que él desea la estabilidad pero es complicado debido a su ritmo de vida de artista. También destacan ‘Pop’, un tema synth-pop con influencias Disco que reflexiona sobre las expectativas de la industria musical además de contener una metáfora sobre el deseo sexual o ‘Carla’s Song‘, un tema de sonido atmosférico con elementos synth-pop que habla del mágico momento en que descubres por primera vez una canción y el impacto duradero que tendrá en tu vida.

Teniendo en cuenta que su anterior álbum «Harry’s House» resultó tremendamente popular entre el público, ganó tres premios Grammy (entre ellos mejor álbum del año) y contó con el hit single ‘As It Was’, Harry Styles podría haber apostado por lo seguro, repetir la fórmula de dicho trabajo y continuar por la senda del pop retro y el synth-pop para su nuevo álbum, sin embargo ha asumido riesgos y cambiado radicalmente de estilo, lo cual es digno de alabar. «Kiss All The Time. Disco, Occasionally» está bien producido, destaca por su carácter experimental y sonido atmosférico y supone el trabajo más introspectivo y maduro de Harry Styles hasta la fecha, sin embargo en su conjunto resulta plano, aburrido y carente de hits memorables. Temas imprescindibles: American Girls, Carla’s Song, Dance No More y Pop. Puntuación: 6/10.

Throwback Review: «M!ssundaztood» de Pink

MissundaztoodEn el año 2000 vio la luz el álbum debut de Pink, titulado Can’t Take Me Home, el cual estaba formado por 13 temas de estilo R&B/pop que contaban con la producción de algunos de los nombres más destacados del panorama R&B como Babyface, She’kspere, Soulshock & Karlin o Tricky Stewart. Pink apenas tuvo control creativo en este álbum, sin embarg participó en la composición de 7 de los 13 temas presentes, incluido el exitoso primer single, ‘There You Go’, que ocupó el top 10 en la lista americana. En abril de 2001 Pink participó junto con Christina Aguilera, Lil’ Kim y Mya en la banda sonora de la película «Moulin Rouge» con el tema Lady Marmalade, que se trataba de una versión de la famosa canción de Patty Labelle pero con un toque R&B/Hip-Hop moderno y producido por Missy Elliott y Rockwilder. Este tema resultó muy popular aquel año, superó el éxito de la versión original y alcanzó el #1 en Estados Unidos, Reino Unido y más de 10 países en todo el mundo. Frustrada con la imagen de ‘pop star prefabricada’ que su discográfica había elegido para ella y cansada del poco control artístico que tuvo durante la creación de su primer álbum, Alecia Moore (el verdadero nombre de Pink) tomó las riendas de su carrera y empezó a trabajar en su nuevo trabajo. Con una popularidad al alza, Pink publicó a finales del 2001 su segundo álbum de estudio, titulado Missundaztood (que podemos traducir como incomprendida) y en el que dejaba a un lado su antiguo look de pelo rosa y mostraba una nueva imagen más rebelde e inconformista. «Missundaztood» destaca por su gran divergencia con respecto al estilo musical de «Can’t Take Me Home» y profundiza en un sonido pop/rock más maduro con ciertos elementos de folk, Blues o R&B. Pink compuso la mayoría de los temas presentes del álbum y para lograr su sonido deseado trabajó principalmente con Linda Perry (componente del grupo 4 Non Blondes y su ídolo juvenil) y Dallas Austin, además de contar con Scott Storch y Damon Elliott. «Missundaztood» debutó en el #8 de la lista americana y gracias al buen desempeño de los singles lanzados alcanzó el #6, gozó de una gran longevidad en las listas de venta y acabó siendo certificado 5 veces platino por ventas superiores a los cinco millones de copias en Estados Unidos, convirtiéndose en el segundo álbum de una artista femenina más vendido del 2002. A nivel internacional también logró un buen desempeño comercial: fue top 5 en Reino Unido o Alemania y top 20 en Australia y Francia, superando los 12 millones de copias en todo el mundo.

El single presentación del álbum fue Get the Party Started, un pegadizo tema dance-pop que habla sobre salir de fiesta y pasarlo bien y está compuesto y producido por Linda Perry en su primer tema como compositora para otros artistas. ‘Get the Party Started’ resultó un gran éxito en las listas de venta, alcanzó el #1 en Australia o España y el top 5 en Reino Unido, Alemania o Estados Unidos, donde se convirtió en su tema más exitoso hasta la fecha. Como segundo single se lanzó Don’t Let Me Get Me, un marchoso tema pop/rock con uso prominente de guitarra eléctrica en el que Pink habla de su falta de autoestima cuando era adolescente y sus problemas para encajar en la escuela. Sin embargo más interesante y revelador resulta el contenido del segundo verso en el que confiesa que «L.A. (Reid, el presidente de su discográfica) me dijo que sería una pop star y lo que tenía que hacer es cambiar todo lo que soy» o «estoy harta de ser comparada con la ‘maldita’ Britney Spears, ella es muy guapa pero yo no soy ella», confirmando que durante su primer álbum no se sintió cómoda ni pudo expresar sus verdaderas aspiraciones musicales. ‘Don’t Let Me Get Me’ marcó la primera incursión de Pink en el sonido pop/rock que adoptaría Pink desde entonces y fue muy bien acogida entre el público, ya que ocupó nuevamente el top 10 en los principales mercados musicales.

El tercer single lanzado del álbum fue Just Like a Pill, un enérgico tema pop/rock producido por Dallas Austin en cuyas letras la cantante de Pennsylvania habla de una relación tóxica o el abuso de sustancias y compara a su pareja con una pastilla que en vez de curarle le hace más daño todavía. ‘Just Like a Pill’ recibió grandes criticas de los expertos musicales por sus personales letras y la ejecución vocal de Pink como ‘rock star’ y continuó la racha de éxito de los singles anteriores: alcanzó el #1 en Reino Unido y el top 10 en Estados Unidos. Como último single se lanzó Family Portrait, un medio tiempo R&B producido por Scott Storch que destacaba por sus letras autobiográficas sobre su complicada infancia, las peleas que tenían sus padres delante de ella y su posterior divorcio. Este tema recibió grandes elogios por parte de los expertos musicales por sus personales letras y la potente voz de Pink y a nivel comercial resultó un éxito moderado y alcanzó el top 10 en Alemania, #11 en Reino Unido y Australia y top 20 en Estados Unidos. Personalmente, ‘Family Portrait’ es mi tema favorito del álbum y la canción que más se asemeja al estilo de «Can’t Take Me Home» por su sonido R&B.

Dentro del álbum destacan ’18 Wheeler’, un potente tema pop/rock producido por Dallas Austin que resulta un himno de empoderamiento y resiliencia, ‘Eventually’, una emotiva balada con aroma R&B/Soul que habla de desamor y abandono o ‘My Vietnam’, una balada folk en la que Pink utiliza la metáfora de la guerra para relatar las tumultuosas experiencias personales de Pink durante su adolescencia y la complicada relación con sus padres. En resumen, «Missundaztood» supuso el impulso definitivo de Pink para triunfar en todo el mundo gracias a una acertada selección de singles y un conjunto muy digno de canciones que mostraban el impresionante torrente vocal de la cantante americana y su talento como compositora. Pese a que «Can’t Take Me Home» es uno de mis álbumes preferidos y siempre seré fan de la Pink más R&B, lo cierto es que «Missundaztood» es un solvente álbum pop/rock que destaca por sus letras honestas y vulnerables. Temas imprescindibles: Family Portrait, Don’t Let Me Get Me, Just Like a Pill, Get the Party Started, 18 Wheeler y My Vietnam. Puntuación: 7’5/10.

Crítica de «How Did I Get Here?» de Louis Tomlinson

Sin llegar a las cotas de éxito y popularidad que ha alcanzado su compañero Harry Styles, Louis Tomlinson cuenta con una leal base de fans, se ha labrado una sólida carrera en solitario al margen de One Direction e incluso ha logrado una trayectoria más consistente y coherente que la de Zayn. En 2022 vio la luz el segundo álbum del cantante inglés, «Faith in the Future», el cual fue grabado durante el confinamiento por la pandemia del coronavirus y con el que alcanzó su primer #1 en la lista británica de álbumes. A finales del pasado mes de enero fue publicado el tercer álbum de estudio de Louis Tomlinson, titulado How Did I Get Here?, el cual está formado por 12 temas, en su mayoría de carácter up-tempo, compuestos por el artista inglés junto a su colaborador habitual Theo Hutchcraft y producidos en su mayoría por Joseph Cross y Nicolas Rebscher, quienes ya participaron en «Faith in the Future». Al igual que sus anteriores trabajos, «How Did I Get Here?» está encuadrado dentro de su característico estilo indie rock y pop/rock, pero se diferencia de ellos al incorporar numerosos elementos del synth-pop, funk y pop psicodélico, convirtiéndolo en un trabajo musicalmente más diverso y arriesgado. Este álbum está inspirado en el viaje que realizó Louis Tomlinson a Costa Rica el año pasado, el cual le animó a crear canciones más alegres, divertidas y con un gran aroma veraniego. En septiembre del año pasado llegó el primer adelanto del álbum, Lemonade, que se trata de un tema up-tempo funk rock con influencias del pop psicodélico cuyas letras exploran las complejidades emocionales que surgen de una relación intensa con una mujer agridulce como la limonada. Este tema marcaba una divergencia con respecto al habitual estilo pop/rock de Louis Tomlinson, se aproximaba al territorio musical de su compañero Harry Styles o Bruno Mars y resultaba una apuesta muy solvente como single presentación de su nuevo álbum. ‘Lemonade’ logró entrar en la parte baja de la lista británica de singles pero solo permaneció una semana en dicha lista.

Como segundo single llegó Palaces, un enérgico tema pop/rock e indie rock que contiene unas letras de carácter introspectivo en las que utiliza la metáfora de «los palacios de mi mente» para describir un refugio mental donde puede escapar de la realidad. Coincidiendo con la publicación del álbum llegó Imposter, un marchoso tema pop/rock con gran influencia synth-pop y del pop psicodélico en cuyas letras Louis habla del síndrome del impostor (en el que las personas exitosas no se consideran merecedoras de sus logros, pese a ser evidentes) que ha sufrido a lo largo de su carrera y sus sentimientos de inseguridad y miedo a no ser suficiente. Sin duda ‘Imposter’ es uno de los mejores singles lanzados por Louis Tomlinson hasta la fecha y marca la senda por la que debería seguir el artista en el futuro.

Entre los temas más interesantes del álbum se encuentran ‘On Fire’, un marchoso tema pop/rock y synth-pop con influencias del pop psicodélico cuyas letras exploran la transformación personal a través de la metáfora del fuego, ‘Sunflowers’, un tema synth-pop mid-tempo que guarda similitudes con el estilo de The Weeknd y cuyas letras giran en torno a la búsqueda de un refugio emocional y espiritual donde el protagonista anhela escapar de las dificultades cotidianas o ‘Broken Bones’, un potente tema pop/rock con ciertos elementos synth-pop cuyas letras hablan de la aceptación del riesgo y el dolor como parte del viaje de la vida y resulta un himno de resiliencia y superación de las adversidades. Pese a que el álbum está formado en su mayoría por temas up-tempo, también podemos encontrar momentos más sosegados como ‘Dark to Light’, que se trata de una balada acústica pop/rock que explora de manera profunda las emociones que surgen al enfrentar la pérdida y el deseo de redención. En resumen, «How Did I Get Here?» resulta más disfrutable, animado y bailable que sus anteriores trabajos discográficos y supone la apuesta más solvente de la trayectoria de Louis Tomlinson hasta la fecha. Este álbum sigue poniendo de manifiesto el talento vocal de Louis y sus grandes habilidades como compositor, que son el punto fuerte de este trabajo. Sin duda su evolución musical hacia el synth-pop y el pop psicodélico le sienta muy bien al cantante británico. Temas imprescindibles: Imposter, Lemonade, Palaces, On Fire, Broken Bones y Sunflowers. Puntuación: 7/10.

Crítica de «The Life of a Showgirl» de Taylor Swift

Es indudable que Taylor Swift se ha convertido en una de las cantantes más famosas y populares de la última década gracias a una leal base de fans que la apoya de manera incansable e incondicional, pero también es innegable que ha llegado a saturar al público con un exceso de material discográfico, entre álbumes de estudio, reediciones y grabaciones de antiguos trabajos. El duodécimo álbum de estudio de Taylor Swift tiene por título The Life of a Showgirl y en palabras de la propia cantante se trata de un trabajo vibrante y animado sobre su vida de artista y el momento personal de felicidad que está viviendo. Este álbum está formado por 12 temas pop con influencias pop/rock, Country y synth-pop compuestos por la propia Taylor y producidos por los reyes midas del pop, Max Martin y Shellback, artífices su viraje hacia el pop en el álbum «Red» y sus siguientes trabajos, «1989» y «Reputation». Este álbum fue grabado mientras la cantante de Pennsylvania se encontraba de gira por Europa y viajó varias veces a Suecia para trabajar con los dos hitmakers. Coincidiendo con la publicación del álbum se ha lanzado el single presentación, The Fate of Ophelia, que se trata de un tema up-tempo synth-pop en el que Taylor agradece a su pareja, el jugador de fútbol americano Travis Kelce, por su paciencia y constancia a la hora de conquistarla. El título de esta canción hace referencia al personaje protagonista de la obra «Hamlet» de Shakespeare, Ophelia, que se ahoga tras entrar en un estado de locura y ser rechazada románticamente. Taylor Swift ha seguido el mismo patrón utilizado con sus anteriores álbumes y no ha desvelado ningún sencillo promocional hasta la publicación del álbum, pero ello no ha evitado que ‘The Fate of Ophelia’ haya roto el récord de la canción más reproducida en un día en la historia de Spotify, con más de 30 millones de streams a nivel mundial.

La única artista invitada en el álbum es Sabrina Carpenter (la amenaza real de Taylor en el actual panorama pop), quien participa en la canción titular, ‘The Life of a Showgirl’, que se trata de una balada con influencias Country cuyas letras hablan de la vida de una chica que aspira a convertirse en una estrella del mundo del espectáculo y se enfrenta a diversos retos y desafíos en su camino. Entre los temas más destacados del álbum se encuentran ‘Opalite’, un tema up-tempo pop/rock cuyas letras celebran la felicidad que se siente cuando has encontrado a la pareja perfecta o ‘Elisabeth Taylor’, una balada de sonido orquestal que explora temas como la fama o el romance y cuyo título proviene de la icónica actriz americana. También merece la pena reseñar ‘Actually Romantic’, en el que Taylor expresa su asombro por la excesiva atención que recibe por parte de una mujer obsesionada con ella (se especula que es una indirecta a la cantante Charli XCX) o ‘Ruin the Friendship’, con influencias Country y que habla del romance adolescente de Taylor con un chico de su colegio y que falleció años después. 

El esperado regreso de Taylor Swift al pop comercial tras varios álbumes de folk y sonido alternativo se ha quedado a medio gas, ya que la mayor parte del material presente es blando, insípido y anodino. Max Martin y Shellback han sido los artífices de algunos de los mejores temas pop de la historia de la música y han producido grandes éxitos para Britney Spears, Pink, Katy Perry, Kesha o la propia Taylor Swift, pero definitivamente no han estado demasiado inspirados en «The Life of a Showgirl» y han entregado un conjunto de temas genéricos y formulaicos. Sin embargo ambos maestros del pop han supuesto un soplo aire fresco en la música de Taylor, a quien le ha venido bien dejar de trabajar con Jack Antonoff, cuya repetitiva fórmula se estaba agotando. En resumen, «The Life of a Showgirl» no ofrece nada novedoso u original al panorama musical y pone de manifiesto el agotamiento creativo por el que atraviesa Taylor Swift, quien muestra pocos signos de evolución artística. Pese a sus evidentes defectos, «The Life of a Showgirl» supone un paso adelante con respecto a sus anteriores álbumes (excesivamente largos y aburridos) y supone su trabajo más ‘radio friendly’ desde «1989». Temas imprescindibles: The Fate of Ophelia, Opalite, Elisabeth Taylor, Actually Romantic y The Life of a Showgirl. Puntuación: 6/10.

Crítica del álbum debut de Perrie

Dos semanas después del lanzamiento de «That’s Showbiz Baby!», el estupendo álbum debut de su compañera Jade, ha llegado el turno de Perrie, quien también ha publicado su primer trabajo discográfico al margen de Little Mix, el grupo al que pertenecieron ambas durante más de una década. Para bien o para mal, ninguna de las chicas de Little Mix sobresalía por encima de las demás, ya que todas eran atractivas, buenas bailarinas y solventes vocalistas, además no tenían personalidades tan marcadas como las componentes de otras ‘girl bands’ como TLC o Spice Girls, de ahí que no surgieran rivalidades o egos que las hicieran separarse de manera prematura. El álbum debut de Jade ha sorprendido al público y ha sido aclamado por la crítica (incluido el blog Mister Music) por su sonido experimental y arriesgado, desmarcándose de la habitual fórmula de pop/R&B accesible y comercial de Little Mix. El álbum debut de Perrie Edwards, titulado simplemente Perrie, está formado por 16 temas de estilo pop que profundizan en el pop/rock, dance-pop y Country. La cantante británica ha participado en la composición de todos los temas presentes y ha contado con la producción de Tre Jean-Marie, Steven Solomon, The Nocturns, Joy Anonymous, Andrew Goldstein o Johnny McDaid entre otros. Tal y como viene siendo habitual en estos tiempos de streaming y consumo rápido de música, un gran número de singles han sido lanzados con anterioridad a la publicación del álbum.

En abril del año pasado llegó el single presentación, Forget About Us, que se trata de un enérgico tema dance-pop con influencias pop/rock y Country compuesto por la propia Perrie junto a Ed Sheeran que guarda similitudes con el estilo de los primeros trabajos de Kelly Clarkson o Katy Perry. En ‘Forget About Us’, Perrie rememora una relación pasada que ya está superada pero intenta aferrarse a los buenos momentos que vivió junto a su ex-pareja. ‘Forget About Us’ tuvo un buen desempeño comercial y alcanzó el top 10 en la lista británica. Luego llegó Tears, un tema mid-tempo de sonido retro e influencias Soul y Motown cuyas letras hablan de dejar atrás una relación fallida y pasar página. Debido al decepcionante desempeño comercial de ‘Tears’ (el cual apenas ocupó el top 60 en la lista británica) y su poca conexión con el sonido del resto de canciones grabadas, fue descartado del ‘track listing’ final del álbum. Como segundo single oficial se lanzó You Go Your Way, un marchoso tema dance-pop con influencias Disco/funk cuyas letras hacen referencia a una conversación que tuvo Perrie con su novio al principio de su relación, cuando tuvieron que separar sus caminos (la cantante tuvo que salir de gira con Little Mix) y dejaron su relación en manos del destino, con la esperanza de que la retomarían más adelante. El tercer single lanzado fue If He Wanted to He Would, un animado tema dance-pop y Country-pop en cuyas letras Perrie intenta ayudar y dar consejo a una amiga que tiene una relación tóxica con un hombre que no la valora ni apoya. ‘If He Wanted to He Would’ logró superar el desempeño comercial del anterior single y alcanzó el top 50 en la lista británica.

Durante el mes de septiembre Perrie ha lanzado varios sencillos promocionales para mostrar la variedad presente en su álbum debut. El primero de ellos fue ‘Cute Aggression’, que se trata de un tema up-tempo pop/rock en el que Perrie declara su amor por su pareja y describe los sentimientos que tiene por él comparándolos a los pellizcos y mordiscos que se les da a los bebés o perritos adorables. Tras varios temas de carácter bailable llegó ‘Miss You’, una balada con cierto aroma R&B en la que Perrie muestra su lado más vulnerable e introspectivo al explorar los recuerdos de infancia en su pueblo South Shields, además de los miedos e inseguridades que tuvo que superar para dedicarse al mundo de la música. Coincidiendo con la publicación del álbum se lanzó ‘Rocket Scientist’, un tema con guitarra acústica que representa a la perfección el sonido orgánico que Perrie estaba buscando en este trabajo. Uno de los momentos más destacados del álbum es el tema final, ‘Goodbye My Friend’, en el que Perrie habla de su amistad duradera con Leigh-Anne y Jade, sus compañeras de Little Mix y promete celebrar todos los éxitos conseguidos por ellas durante sus caminos en solitario.

A diferencia del álbum debut de Jade, que se caracteriza por su sonido experimental y caótico, Perrie ha apostado por un pop más convencional que destaca por su sonido orgánico e instrumental, similar al estilo pop/rock accesible de Kelly Clarkson, Pink o la primera Katy Perry. «Perrie» es un debut más que digno que pone de manifiesto las excelentes habilidades vocales de la cantante inglesa, sin embargo contiene demasiado relleno y un exceso de baladas. Definitivamente «Perrie» no resulta tan llamativo como «That’s Showbiz Baby!», sin embargo es un álbum agradable de escuchar y supone un buen punto de partida para Perrie como solista al margen de Little Mix. Perrie, quien fue madre de un niño en 2021, tendrá otro hijo fruto de la relación con su novio, el futbolista Alex Oxlade-Chamberlain, lo que podría poner en riesgo la futura promoción del álbum. Temas imprescindibles: You Go Your Way, Forget About Us, If He Wanted to He Would, Cute Aggression, Sand Dancer y Goodbye My Friend. Puntuación: 7/10.