Throwback Review: “Like a Prayer” de Madonna

madonna-like-a-prayer-vinilo-180-grs-nuevo-y-cerrado-D_NQ_NP_667734-MLA25767044303_072017-FEl pasado 21 de marzo de cumplieron 30 años del lanzamiento de Like a Prayer, uno de los discos más importantes de la historia del pop e icónicos dentro de la carrera musical de Madonna. Like a Prayer es el cuarto álbum de estudio de la Reina del Pop, publicado tras el tremendo éxito que cosechó True Blue, el cual fue #1 en más de 20 países, superó los 25 millones de copias en todo el mundo y se convirtió en el álbum de Madonna más vendido (sólo superado años después por The Immaculate Collection, su primer disco de grandes éxitos). Aunque Like a Prayer es el sucesor natural de True Blue como álbum de estudio, lo cierto es que entre ambos discos Madonna publicó Who’s That Girl, la banda sonora de la película del mismo nombre protagonizada por la propia cantante, y You Can Dance, un disco de remixes. Like a Prayer ha sido uno de los discos más polémicos de la cantante, por el uso de temática religiosa en la canción y videoclip que da título al álbum, lo cual provocó un shock en la Iglesia Católica y numerosos colectivos conservadores de todo el mundo reaccionaron de manera negativa hacia el álbum. Además la controversia que rodeó a Like a Prayer hizo que Pepsi rompiera su contrato publicitario con Madonna. Pese a estas polémicas, lo cierto es que Like a Prayer es uno de sus discos más autobiográficos, en el que Madonna relata su complicada relación con un padre autoritario, la pérdida de su madre cuando era una niña, o episodios violentos en su matrimonio con Sean Penn y su posterior divorcio. Madonna compuso todos los temas del álbum junto a Patrick Leonard (responsable de los hits Live To Tell o La Isla Bonita) y Stephen Bray, quien trabajó anteriormente con la Ciccone en los álbumes Like a Virgin y True Blue.

El single presentación del álbum fue Like a Prayer, un tema pop-rock con influencia de la música Gospel que destacaba por el uso prominente de guitarra eléctrica, órgano y los coros Gospel. Madonna utilizó metáforas religiosas y alusiones a su pasado católico en sus letras, mezclándolas con temas de amor y relaciones, lo cual fue visto como un sacrilegio para la moral conservadora de los años 80. El videoclip de Like a Prayer, ambientado en una iglesia católica, resultó muy polémico y añadió mayor popularidad al tema si cabe, debido al uso de una temática religiosa, incluyendo la aparición de un Cristo negro o cruces ardiendo. Este single fue aclamado por la crítica y resultó un tremendo éxito comercial, ocupando el #1 en las listas de venta de todo el mundo (salvo algunas excepciones como Francia o Alemania, donde fue #2), y pasando a formar parte de los singles más exitosos de todos los tiempos. En Estados Unidos se convirtió en el séptimo #1 de Madonna en la lista Billboard y fue certificado platino por ventas superiores al millón de ejemplares. Tras el éxito de Like a Prayer, en mayo de 1989, Madonna lanzó Express Yourself como segundo single del álbum. Este marchoso tema dance-pop se convirtió en un himno de empoderamiento femenino en el que Madonna se desprende de su imagen frívola y superficial iniciada con el tema “Material Girl” para declarar que no necesita anillos de diamantes para ser feliz. Su poderoso mensaje feminista de elegir al hombre que de verdad te conviene y no al que te llena de regalos fue fuente de inspiración a una generación entera de artistas como Spice Girls o Lady Gaga. Cabe destacar que el videoclip de Express Yourself es el tercero más caro de la historia de la música (costó más de 5 millones de dólares en 1989).

Para suavizar la imagen de Madonna de cara al público y evitar de nuevo la polémica, se decidió lanzar como tercer single un tema más comercial y menos controvertido. Cherish era un alegre tema pop con influencia doo-wop que recordaba a algunas canciones pertenecientes a True Blue y trataba el tema del amor y las relaciones con alusiones a Romeo y Julieta. Cherish fue un éxito alrededor del mundo, logrando el #1 en Canadá, el #2 en Estados Unidos y el #3 Reino Unido. Como cuarto single Madonna eligió una de las canciones más personales y autobiográficas del álbum: Oh Father, en la que trata la complicada relación con su padre, que era un hombre dictador y autoritario. Esta dramática balada recibió buenas críticas por parte de los expertos musicales pero no tuvo un gran impacto comercial ya que rompió su racha de singles top 5 en la lista americana iniciada con Like a Virgin y tuvo que conformarse con ser top 20. Like a Prayer es un disco muy ecléctico y más experimental que los álbumes precedentes de Madonna, y para dar muestra de la variedad musical presente en el disco, lanzó como siguientes singles Dear Jessie, un extraño tema de estilo pop psicodélico en el que Madonna conecta con su niña interior, y Keep It Together, de estilo funk y uno de los temas más up-tempo y marchosos del álbum. Keep It Together es una de las dos canciones producidas por Stephen Bray del álbum, trata de la relación de Madonna con familia y pese a ser lanzado como sexto single y apenas contar con promoción ni videoclip su respuesta comercial fue bastante positiva, logrando el top 10 en Estados Unidos y Canadá. Entre las canciones que no fueron singles pero merecen la pena ser mencionadas se encuentran “Pray for Spanish Eyes”, una bonita balada con inspiración latina, el marchoso “Till Death Do Us Apart”, donde Madonna habla sobre el final de su matrimonio con Sean Penn y su turbulenta relación, o “Promise To Try”, una profunda balada que relata cómo se sintió la cantante tras la muerte de su madre.

A pesar de no resultar tan exitoso como Like a Virgin o True Blue (los cuales superaron los 20 y 25 millones de copias respectivamente), Like a Prayer también gozó de una gran acogida en todo el mundo, debutó en el #1 de las principales listas de venta, como Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Alemania o España, y acabo vendiendo 15 millones de copias. En tierras americanas fue certificado 4 veces platino por ventas superiores a los 4 millones de ejemplares y en Gran Bretaña vendió más de un millón de copias, aunque resultan cifras claramente inferiores a las de True Blue, el mayor éxito de Madonna. Aunque Like a Prayer no se encuentra entre mis discos favoritos de Madonna (pienso que True Blue es un trabajo más cohesivo y sólido), es innegable el tremendo impacto que tuvo este álbum en la historia del pop y en la discografía inicial de Madonna, ya que supuso un punto de inflexión en su carrera y marcaba el primer disco de la Ambición Rubia en la treintena, mostrando una mayor madurez personal y musical, además de experimentar con nuevos sonidos y estilos.

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