Como he comentado en varias ocasiones, una mis épocas preferidas de la historia de la música son los primeros años de la década del 2000, de ahí que la mayoría de mis álbumes favoritos pertenezcan a esta época. Un ejemplo es No More Drama, el quinto álbum de estudio de la cantante americana Mary J Blige, que se puso a la venta en agosto de 2001. «No More Drama» tomó el relevo del álbum Mary, el cual vio la luz en el año 1999 y destacó por su viraje hacia los formatos Adult y Urban Contemporary, su producción más elegante y pulida con respecto a sus primeros álbumes y su acercamiento al R&B/Soul más clásico, alejándose del sonido Hip Hop Soul presente en sus primeros años de carrera. Mientras la cantante neoyorquina vivía un gran momento profesional («Mary» fue aclamado por la crítica y tuvo un buen desempeño comercial en tierras americanas), en el plano personal Mary J Blige estaba recuperándose de sus adicciones al alcohol y las drogas y de una relación abusiva a manos de su pareja. Dos años después de «Mary» llegó «No More Drama», uno de los álbumes clave de su carrera y con el que asentó su fama en Estados Unidos y amplió su popularidad a nivel internacional. El álbum está formado por 17 temas encuadrados dentro del R&B con influencias Soul y Hip Hop. La mayoría de los temas presentes fueron compuestos por la propia Mary Jane y contó con la producción de algunos de los mejores nombres de la industria musical como Dr. Dre, The Neptunes, Jimmy Jam & Terry Lewis, Swizz Beatz, Missy Elliott o Rich Harrison. «No More Drama» es uno de los álbumes más honestos de la cantante del Bronx ya que en él relata episodios de su agitada y convulsa vida personal, marcada por sus adicciones y las relaciones abusivas, y cómo pudo salir de ese círculo vicioso. «No More Drama» debutó en el #2 de la lista americana con 300 mil copias vendidas en su primera semana, las mejores cifras de Mary hasta la fecha y acabó siendo certificado triple platino por ventas superiores a los 3 millones de ejemplares en Estados Unidos. En el resto del mundo también tuvo un desempeño comercial muy positivo: ocupó el top 5 en Reino Unido, Canadá, Suecia y Australia y el top 10 en Francia, convirtiéndose en uno de los discos más vendidos del género R&B aquel año (superó los 6 millones de copias) y el álbum más famoso y conocido de Mary J Blige a nivel internacional.
El single presentación del álbum fue Family Affair, un potente tema R&B up-tempo influenciado por el sonido Hip Hop y producido por Dr. Dre (quien incorporó su habitual producción con el bajo marcado) que destacó por popularizar el uso de ciertas palabras entre la sociedad afroamericana, como ‘holleration’ o ‘hateration’. ‘Family Affair’ resultó uno de los mayores éxitos del año 2001 y lideró la lista americana de singles durante 6 semanas, convirtiéndose en el primer y único #1 de Mary J Blige en Estados Unidos. En el resto del mundo también obtuvo un desempeño muy positivo y fue #1 en Francia y top 10 en Reino Unido, Alemania o Australia. El impacto de ‘Family Affair’ fue tal que a día de hoy sigue siendo el tema más popular y famoso de la carrera de la cantante neoyorquina y su videoclip supera los 250 millones de reproducciones en YouTube. Como segundo single en tierras americanas se lanzó No More Drama, el tema que daba título al álbum y se trataba de un tema R&B/Soul producido por Terry Lewis & Jimmy Jam cuyas dramáticas y emotivas letras hacen referencia a la violencia doméstica que sufrió Mary en el pasado y cómo decide poner fin al drama y sufrimiento en su vida. Este tema fue aclamado por la crítica por sus personales letras, la magnífica ejecución vocal de la cantante y la rabia mostrada por Mary a través de su rasgada y potente voz. ‘No More Drama’ tuvo una buena respuesta por parte del público y ocupó el top 10 en Reino Unido y el #15 en la lista americana. El segundo single en Europa fue Dance For Me, un marchoso tema R&B/pop que sampleaba una famosa canción de The Police y contaba con la participación del rapero Common. Debido a su limitado lanzamiento, Dance For Me tuvo un impacto comercial mínimo y obtuvo su mejor posición en Reino Unido, donde fue #13. Coincidiendo con la re-edición del álbum llegó el cuarto y último single, Rainy Dayz, un medio tiempo R&B y Hip Hop-Soul producido por Irv Gotti que contaba con la participación del rapero Ja Rule y fue originalmente escrito para el tercer álbum del grupo TLC, pero tras ser rechazado por ellas cayó en manos de Mary J y fue incluido en la re-edición del disco. Ja Rule compuso este tema tras los atentados del 11 de septiembre y a través de la metáfora de la lluvia, quería expresar que la sociedad americana «superará los días lluviosos y llegarán tiempos mejores». Rainy Dayz logró un éxito moderado y ocupó el #12 en la lista americana y el top 20 en Reino Unido, que se convirtió en uno de los mercados más receptivos de la era «No More Drama».
Entre los temas más interesantes del álbum se encuentran ‘Where I’ve Been’, un tema R&B/Hip-Hop producido por Swizz Beatz que cuenta con la colaboración de la rapera Eve, ‘In The Meantime’, un animado tema R&B de corte retro producido por Rich Harrison o la bonita balada R&B/Soul ‘Never Been’ producida por su amiga Missy Elliott. Aunque los singles elegidos fueron los temas más up-tempo y rítmicos del álbum, en «No More Drama» dominan las baladas, donde Mary puede lucir mejor su magnífica voz y hacer gala de sus variados registros, como por ejemplo ‘He Think I Don’t Know’, una balada Soul que habla de las infidelidades de su pareja y pese a no ser lanzado como single fue ganador de un premio Grammy a mejor actuación vocal femenina de R&B.
En resumen, «No More Drama» es uno de los álbumes más sólidos de la extensa carrera de Mary J Blige y destaca por su su buena selección de singles, la magnífica interpretación vocal por parte de la cantante y el componente lírico de las canciones, con un mensaje de superación personal y amor propio. Personalmente le tengo un gran cariño a «No More Drama» ya que fue uno de los primeros álbumes de R&B que escuché y gracias al cual descubrí a la talentosa artista Mary J Blige. Sin duda uno de los álbumes imprescindibles de R&B de la década del 2000. Temas imprescindibles: Family Affair, No More Drama, Dance For Me, Where I’ve Been y Rainy Dayz. Puntuación 8/10.

Mientras que Missy Elliott fue la artista de Hip Hop más solicitada por todo tipo de artistas durante la década del 2000 y Nicki Minaj hizo lo propio durante la siguiente década y se convirtió en la rapera omnipresente (incluso batió el récord de 100 apariciones en la lista americana Billboard gracias a sus múltiples colaboraciones), durante los últimos años Cardi B se ha convertido en el principal reclamo de muchos cantantes para lograr un mayor éxito en las listas de ventas, pero nuevas raperas le siguen de cerca, como Megan Thee Stallion, Doja Cat, City Girls o Saweetie, quienes han aumentado notablemente su presencia en los últimos meses. La protagonista de este post, Doja Cat, publicó a finales de 2019 su último álbum, Hot Pink, el cual al principio tuvo un mínimo impacto comercial pero gracias al ‘grower’ Say So, que alcanzó el #1 en la lista americana, logró un importante repunte de popularidad (terminó alcanzando el top 10) y aumentó sus ventas considerablemente hasta ser certificado oro. Desde entonces la popularidad de la artista californiana ha crecido como la espuma, su presencia ha sido solicitada en numerosas ocasiones y ha colaborado con artistas tan variados como The Weeknd en el remix de ‘In Your Eyes’, City Girls en ‘Pussy Talk’, Bebe Rexha en ‘Baby, I’m Jealous’, Ariana Grande en el remix de ’34+35′ junto a Megan Thee Stallion o Saweetie en ‘Best Friend’. Pero además de todas estas colaboraciones, Doja Cat no ha dejado de trabajar en el sucesor de Hot Pink, titulado Planet Her, que será su tercer álbum de estudio y cuyo lanzamiento está previsto para los próximos meses. Este mes de abril ha sido la fecha escogida para presentar el primer single de este proyecto, Kiss Me More, que se trata de un marchoso tema pop/R&B de corte retro con influencia Disco muy en la línea de su hit ‘Say So’ que cuenta con la participación de la cantante SZA y en el que ambas artistas muestran su versatilidad cantando y rapeando. Doja Cat ha seguido confiando en Dr. Luke (el productor de muchos de los temas de Hot Pink) como compositor en ‘Kiss Me More’, pero en esta ocasión ha sido producido por Yeti Beats, quien también fue responsable de varias canciones de dicho álbum. Kiss Me More es un tema muy pegadizo y bailable, muestra la gran versatilidad de Doja Cat como cantante y rapera, pero resulta muy similar a ‘Say So’ en un intento por triunfar de nuevo en las listas de venta, por lo que no muestra excesiva una evolución musical por parte de la artista de Los Angeles. Desde el blog Mister Music estaremos muy atentos a los siguientes pasos de Doja Cat, una de las raperas más prometedoras de los últimos años y al álbum «Planet Her», que según sus recientes declaraciones podría contar con la participación de The Weeknd y Ariana Grande, a los que devolvería el favor por sus anteriores colaboraciones, además del rapero Young Thug.
Tras ser corista y componer para otros artistas, Faith Evans fue fichada por la discográfica de Puff Daddy (hoy P. Diddy) e hizo su debut en el mundo de la música en 1995 con el álbum «Faith», que fue aclamado por la crítica por su talento como vocalista y su estilo musical que combinaba R&B y Hip Hop Soul, muy influenciado por artistas como Mary J Blige. El primer disco de Faith Evans fue certificado platino en Estados Unidos por ventas superiores al millón de copias y contó con dos singles que ocuparon el top 30 en la lista americana (top 5 en el componente R&B/Hip-Hop de Billboard). Además de su prometedora carrera como cantante de R&B, Faith Evans alcanzó gran popularidad por su matrimonio con el legendario rapero Christopher Wallace, más conocido como The Notorious B.I.G., que fue asesinado en 1997 y agravó la rivalidad entre las escenas West Coast y East Coast dentro del Hip Hop americano por su supuesto romance con Tupac Shakur. Puff Daddy y Faith Evans lanzaron en 1997 el single ‘I’ll Be Missing You’ como homenaje a Biggie y se convirtió en uno de los temas más exitosos del año: alcanzó el #1 a nivel mundial y consiguió un premio Grammy a mejor actuación de Rap. En 1998 llegó «Keep the Faith», el segundo álbum de la cantante de Florida, el cual fue nuevamente certificado platino en Estados Unidos y contó con dos exitosos singles que ocuparon el top 10 en la lista americana. En 2001 vio la luz su tercer álbum de estudio, Faithfully, que continuaba su costumbre de titular sus trabajos a partir de su nombre de pila y estaba compuesto por 18 temas encuadrados dentro del R&B con influencias Soul, funk y Hip Hop. Faith Evans participó activamente en la composición del disco y contó con la producción de su habitual colaborador Puff Daddy además de otros importantes nombres como Mario Winans, Havoc o The Neptunes. Dentro del álbum encontramos principalmente medios tiempos R&B, potentes temas de estilo Hip Hop Soul, temas up-tempo influenciados por el sonido funk y varias baladas R&B/Soul. «Faithfully» debutó en un discreto #14 de la lista americana (#2 en el componente R&B/Hip-Hop de Billboard) y acabó siendo certificado oro por ventas superiores a los 800 mil ejemplares en Estados Unidos. «Faithfully» destaca por ser el último álbum de la cantante dentro del sello discográfico de Puff Daddy, Bad Boy Records, el cual abandonó por las diferencias creativas entre ambos y la escasa promoción por parte de la discográfica.
Con tan sólo 16 años, Zara Larsson publicó su primer álbum de estudio, el cual fue lanzado de manera limitada en su nativa Suecia y otros países escandinavos y antes de haber cumplido los 20 años ya había había visto la luz su segundo disco, el primero lanzado a nivel internacional. El álbum con el que conocimos a la joven cantante sueca, So Good, se trataba de un álbum pop y dance-pop muy influenciado por el sonido de moda durante aquellos años, el Tropical House, además de cierta influencia R&B e incluía varios éxitos como ‘Lush Life’, ‘Never Forget You’ o ‘I Would Like’, que alcanzaron posiciones muy altas en las listas de venta. «So Good» fue #1 en Suecia, alcanzó el top 10 en importantes mercados como Reino Unido o Australia y cabe destacar que ocupó el top 30 en la lista americana, tan reacia a productos eminentemente pop. Cuatro años después del lanzamiento de «So Good», Zara Larsson ha regresado al panorama musical con su tercer álbum de estudio, titulado Poster Girl, el cual está formado por 12 temas encuadrados dentro del dance-pop, electropop y R&B con cierta influencia Disco compuestos en su mayoría por la propia Zara bajo la producción de Mattman & Robin, Steve Mac, The Monsters & The Strangerz, Ian Kirpatrick o Mike Sabath entre otros. «Poster Girl» es un trabajo dirigido a las pistas de baile, compuesto en su mayoría por temas up-tempo, aunque también encontramos varios temas mid-tempo y destaca por la ausencia de baladas. Al igual que ocurrió con «So Good», una gran cantidad de singles se han lanzado con anterioridad a la publicación de «Poster Girl» y para dar con el primer single tenemos que remontarnos a octubre del 2018 cuando vio la luz Ruin My Life, un tema mid-tempo pop/R&B compuesto por la propia Zara y producido por The Monsters & The Strangerz, el dúo americano responsable de su hit ‘I Would Like’, en el que la cantante muestra su lado más vulnerable relatando una relación tóxica. ‘Ruin My Life’ recibió buenas críticas por su evolución musical y a nivel comercial alcanzó el #2 en Suecia, el top 10 en Reino Unido e incluso consiguió entrar en la parte baja de la lista americana. Tras más de dos años de ser lanzado, ‘Ruin My Life’ se ha posicionado como uno de los singles más exitosos de Zara y supera los 400 millones de reproducciones en Spotify. En 2019 la atractiva cantante lanzó como singles Don’t Worry Bout Me, un marchoso tema dance-pop y electropop con influencia Tropical House compuesto por Zara junto a la prometedora cantante sueca Tove Lo y All The Time, un alegre y pegadizo tema synth-pop con influencias Disco. Pese a ser dos de los mejores singles lanzados por Zara y haber obtenido buenas cifras de streaming en las plataformas musicales, ‘Don’t Worry Bout Me’ y ‘All The Time’ no han sido incluidos en la versión final de «Poster Girl» y únicamente aparecen en la edición japonesa del álbum.
Kelly Rowland
Tras una exitosa carrera en Estados Unidos dentro del género R&B, Robin Thicke dio el espaldarazo internacional en 2013 con su sexto álbum de estudio, Blurred Lines, el cual contó con el single del mismo título que ocupó el #1 en prácticamente todo el planeta y convirtió a Robin Thicke en uno de los cantantes más populares de aquel año. Blurred Lines se distanciaba del clásico sonido R&B/Soul del cantante californiano y apostaba por un estilo dance-pop y funk moderno y actual con el que logró abrirse a un público más amplio. Un año después del lanzamiento de Blurred Lines, el hijo del mítico actor Alan Thicke regresó al panorama musical con ‘Paula’, un álbum muy diferente al anterior con el que regresaba a su habitual sonido y estaba inspirado en la reciente separación de su mujer, la actriz Paula Patton, después de casi dos décadas juntos. El séptimo álbum de Robin Thicke no sólo resultó un fracaso comercial sino que recibió opiniones negativas por parte de los expertos musicales y del público por la exposición mediática de la vida conjunta de la pareja y su intento desesperado por recuperar a su mujer tras la infidelidad del famoso cantante. Durante los últimos años Robin Thicke ha mejorado notablemente su imagen gracias a su participación como juez en el concurso musical ‘The Masked Singer’, que se ha convertido en uno de los éxitos más recientes de la TV americana. Con una popularidad al alza, el cantante de Los Angeles ha publicado hace unos días su octavo álbum de estudio, titulado On Earth, and In Heaven, con el que intentará recuperar a los fans que perdió tras su mediática separación y los escándalos protagonizadas durante la era Blurred Lines pero también contentar a los nuevos seguidores que ganó con dicho álbum. ‘On Earth, and In Heaven’ está formado por 11 temas compuestos por el propio Thicke y encuadrados dentro del sonido R&B/Soul con influencias funk y Latin-pop bajo la producción de su habitual colaborador ProJay y con producción adicional de Pharrell Williams, quien fue responsable del hit ‘Blurred Lines’. Según las propias palabras de Robin, este álbum está dedicado «a todas las personas que se han ido y las que se quedan y le han llevado a ser la persona que es ahora».
Durante los últimos años de los 90 y principios de la década del 2000 el R&B vivió su época dorada gracias a artistas y grupos como TLC, Brandy, Monica o Destiny’s Child, quienes irrumpieron en el panorama musical con gran éxito y exportaron el R&B fuera de Estados Unidos, que hasta entonces había sido su mercado principal. Una de las cantantes que debutaron durante el año 2000 (al que considero uno de los mejores dentro de la historia de la música) fue Alecia Moore, más conocida como Pink por su llamativo color de pelo rosa, quien publicó su álbum debut titulado Can’t Take Me Home, el cual está formado por medios tiempos, baladas y temas up-tempo de estilo R&B/pop que cuentan con la producción de algunos de los mejores nombres del género R&B como Babyface, She’kspere, Soulshock & Karlin o Tricky Stewart. Pink no tuvo demasiado control creativo en este álbum, sin embargo participó en la composición de 7 de los 13 temas presentes. «Can’t Take Me Home» debutó en un discreto #26 de la lista americana pero el buen desempeño de los singles consiguió que el álbum vendiera más de dos millones de copias en Estados Unidos y fuera certificado doble platino. A nivel internacional el desempeño del álbum fue moderado, alcanzó su mejor posición en Australia donde fue #10 y acabó vendiendo más de 4 millones en todo el mundo. El single presentación fue There You Go, un marchoso tema R&B/pop up-tempo producido por She’kspere que contenía el sonido R&B típico de principios del 2000 y cuya melodía resultaba similar a ‘Bills Bills Bills’ de Destiny’s Child o ‘No Scrubs’ de TLC, ambos también compuestos por Kandi y producidos por el propio She’kspere. En este pegadizo tema (uno de mis favoritos dentro del R&B) Pink se encuentra en una relación tóxica que no tiene futuro y opta por dejar a su pareja pese a que éste le ruega que le perdone y continúen la relación. Con su single debut, Pink cosechó gran éxito y alcanzó el #2 en Australia y el top 10 en Estados Unidos, Canadá o Reino Unido. El segundo single lanzado fue Most Girls, un medio tiempo R&B producido por Babyface cuyas letras hacían referencia a que Pink es una mujer independiente y autosuficiente que no necesita a un hombre que la mantenga por lo que resultaba un himno de empoderamiento femenino. Most Girls fue considerado como el tema más sobresaliente del álbum y resultó un hit para Pink en las listas de venta: fue #1 en Australia (uno de sus mercados estrella) y top 5 en Estados Unidos, Canadá y Reino Unido. Como tercer y último single se lanzó You Make Me Sick, un tema R&B producido por Babyface en el que Pink relataba la deteriorada relación con su pareja, al que le reprocha su comportamiento y declara «estar harta de él». ‘You Make Me Sick’ recibió menor promoción que los anteriores singles y tuvo un desempeño comercial inferior: ocupó el top 40 en Estados Unidos y Australia pero en Reino Unido se convirtió en el tercer top 10 consecutivo de Pink.
Como ya he comentado en anteriores ocasiones, una de las épocas doradas del genero pop tuvo lugar durante los últimos años de los 90 y principios del 2000, cuando la industria musical vivía uno de sus mejores momentos gracias a la aparición de varios artistas y grupos de fama mundial que cosecharon gran éxito y amasaron una gran base de fans, como Backstreet Boys, Spice Girls, N’Sync, Christina Aguilera o Britney Spears. El R&B también vivió su época dorada durante aquellos años y de su fusión con el pop surgió un subgénero muy accesible a todos los públicos denominado ‘urban pop’, el cual resultó muy popular durante los años cercanos al cambio de milenio. Otra de las cantantes que surgieron durante los primeros años de la década del 2000 fue Christina Milian, quien contaba con un gran potencial y talento suficiente como para competir con otras ‘princesas del pop’, pero lamentablemente su carrera musical acabó demasiado pronto debido a varias malas decisiones discográficas y otras circunstancias que comentaré más adelante. Coincidiendo con el vigésimo aniversario del lanzamiento del primer álbum de Christina Milian haré una crítica en retrospectiva de este interesante trabajo. Una joven Christina Milian hizo su primera aparición musical en el año 2000 con el single ‘Between Me and You’ del rapero Ja Rule, que resultó un hit en la lista americana y también tuvo moderado desempeño en mercados internacionales y gracias al cual consiguió un contrato discográfico con Def Jam y empezó a grabar su primer disco. En octubre de 2001 se puso a la venta el álbum debut de Christina Milian, titulado de manera homónima y formado por un compendio de marchosos temas dance-pop, baladas de estilo R&B y medios tiempos de carácter urbano e influenciados por el sonido Hip Hop. El álbum solo vio la luz en Europa y Australia ya que tras los atentados del 11 de septiembre su publicación en Estados Unidos fue retrasada y finalmente nunca fue lanzado en tierras americanas. En 2020 fue añadido a las plataformas de música en streaming. La cantante de New Jersey compuso la mayoría de los temas presentes en el álbum basándose en experiencias personales propias y entre los productores implicados en este proyecto se encuentran Bloodshy & Avant, Irv Gotti, Jermaine Dupri, Evan Rogers, Carl Sturken y Stargate, quienes dieron forma a un álbum que navegaba entre el pop y un R&B muy accesible a todos los públicos, estilo que dominó durante los primeros años de la década del 2000.
Enero suele ser un mes con escasas novedades discográficas ya que la mayor parte de los artistas eligen para el lanzamiento de sus álbumes los meses de noviembre y diciembre al beneficiarse de las altas ventas que se producen durante el periodo navideño, lo que supone un relativo alivio para la maltrecha situación que vive la industria musical. Aunque las grandes discográficas evitan el mes de enero para situar sus lanzamientos más importantes, encontramos una excepción en el caso de