En un año marcado por el regreso del sonido Disco, el cual ha vuelto a la primera línea del pop gracias a importantes álbumes como «Future Nostalgia» de Dua Lipa, era más que evidente que Kylie Minogue resurgiría con un trabajo inspirado en el sonido que ha imprimido a varios de los álbumes más importantes de su trayectoria como «Light Years», «Fever» o «Aphrodite». La cantante australiana ha regresado al panorama musical con Disco, su decimoquinto álbum de estudio y que toma el relevo a «Golden», publicado hace dos años y con el que logró el #1 en sus dos mercados más importantes: Reino Unido y Australia. «Golden» destacó por la incursión de Kylie en el género Country (en realidad era un álbum dance-pop con cierta influencia del sonido Country-pop) y recibió principalmente críticas positivas por su mayor implicación en el proceso creativo y sus personales letras aunque también surgieron algunas opiniones negativas por su tímido acercamiento al género, que se limitaba al uso de una guitarra Country al principio de las canciones. Teniendo en cuenta que Kylie regresaba a un sonido en el que se mueve como pez en el agua, todos esperábamos como primer single un hit de la talla de ‘Spinning Around’ y más cuando desveló el ‘artwork’ del álbum en el que la cantante luce como una diva recién salida del icónico Studio 54, sin embargo el single presentación del álbum resultó un tema muy diferente a lo que podíamos pensar. Say Something es un tema electropop y dance-pop con escasa influencia Disco pero a su vez contaba con instrumentación de guitarras que nos recordaban a las usadas en «Golden», por lo que marcaba una transición entre su anterior álbum y la nueva era Disco. Precisamente ‘Say Something’ ha contado con la composición y producción de Richard ‘Biff’ Stannard (quien participó en varios temas de Golden) y cabe destacar que la veterana cantante también ha participado como compositora en este tema. Aunque ‘Say Something’ es una canción más que digna con unas letras muy interesantes acerca del amor incondicional y la unión de todas las personas a través de él, no resultaba tan potente como algunos de sus ‘lead singles’. Sin embargo Kylie se ha caracterizado a lo largo de su extensa carrera por ofrecer fantásticos segundos singles y en esta ocasión también se guardaba un as en la manga con Magic, que efectivamente sí era el tema que todos esperábamos como presentación de este trabajo. Magic es un pegadizo tema Disco y dance-pop que destaca por su instrumentación retro con piano, violines y cuerdas. Pese a su gran potencial, Magic ha tenido un mínimo impacto en las listas de ventas y apenas ha pisado el top 75 en Reino Unido, unos datos muy mediocres que se unen a los logrados por ‘Say Something’, haciendo de la era Disco una de las menos exitosas de Kylie en cuanto al desempeño de los singles lanzados. Un par de semanas antes del lanzamiento del álbum, Kylie nos presentó un nuevo sencillo promocional, I Love It, que se trataba de un magnífico tema Disco/Dance producido por Richard Stannard que nos transporta a una pista de baile con bola de discoteca gracias a la instrumentación de vientos típica del sonido Disco de los años 70 y refleja a la perfección el espíritu discotequero de este trabajo.
El nuevo álbum de la diva australiana está formado por 12 temas (16 en la edición deluxe) de carácter up-tempo encuadrados dentro del sonido Disco y dance-pop, con ciertos elementos synth-pop y electropop. Kylie ha participado en la composición de todos los temas presentes y han contado con la producción de Richard Stannard, Maegan Cottone y Skylar Adams entre otros. Entre los temas más interesantes del álbum se encuentran el elegante ‘Miss a Thing’ que combina electropop y Disco, ‘Dance Floor Darling’, en el que nombra el famoso Studio 54, destaca por el uso de guitarra eléctrica al final de la cancion y aparecen voces sintetizadas a lo Daft Punk, ‘Supernova’, posiblemente la canción más up-tempo y pegadiza del álbum, ‘Real Groove’, que añade al sonido Disco un toque dance-pop y electropop muy actual y recuerda al estilo de «Future Nostalgia» de Dua Lipa o ‘Where Does The Dj Go?’, el tema más setentero del disco y en el que Kylie parece poseída por el espíritu de Gloria Gaynor en ‘I Will Survive’. En este álbum no hay cabida para las baladas y paradójicamente los dos primeros singles son los temas más ‘sosegados’ de Disco. Dentro de la edición deluxe merece la pena reseñar ‘Till You Love Somebody’, que comienza con un punteo de guitarra que recuerda al estilo de «Golden» y es precisamente la canción que más encajaría en el dicho álbum.
Para todos aquellos seguidores que se mostraron desilusionados por la era «Golden» y sintieron que el Country no encajaba con el estilo de Kylie Minogue, pueden darse por satisfechos con este álbum en el que la diva australiana regresa al sonido bailable y discotequero que más alegrías le ha dado y la representa a la perfección. Los únicos puntos en contra del álbum son el carácter anodino y poco personal de las letras de las canciones (al contrario que en «Golden») que podrían ser cantados por cualquier artista pop y la similitud entre todos los temas presentes, pero hay que tener en cuenta que dentro del sonido Disco hay poco margen para el cambio. Sin duda «Disco» es el álbum de ‘Disco maduro’ que nos prometió Kylie hace tiempo y se une a los magníficos álbumes de pop bailable lanzados durante este año como «Future Nostalgia» de Dua Lipa, «What’s Your Pleasure?» de Jessie Ware o «Chromatica» de Lady Gaga. Tras dos álbumes con reacciones tibias por parte de público y crítica, Kylie ha dado en el clavo y nos ha presentado su mejor trabajo desde «Aphrodite». En un año catastrófico como el que estamos viviendo, todo lo que suponga bailar, pasar un rato agradable y desconectar de los problemas es bien recibido. Temas imprescindibles: Magic, I Love It, Supernova, Miss a Thing, Say Something, Dance Floor Darling y Real Groove. Puntuación: 8/10.

Mientras que la vida comercial de las ‘girl bands’ suele ser corta, plagada de cambios de integrantes y salpicado por rivalidades o polémicas entre sus componentes, Little Mix se han consolidado como uno de los grupos femeninos más estables y exitosos de los últimos tiempos. La fecha de caducidad de los artistas y grupos que surgen de talent shows como X Factor es usualmente muy reducida pero el caso de Little Mix ha sido una excepción y este mismo mes de noviembre han lanzado su sexto álbum de estudio, que supera con creces el de otros importantes grupos femeninos como Spice Girls, The Pussycat Dolls o Fifth Harmony, con una vida comercial más corta. Confetti es el título del nuevo trabajo discográfico de Little Mix y toma el relevo a «LM5», el cual vio la luz hace dos años y tuvo un rendimiento comercial notoriamente inferior al de sus anteriores álbumes (todos ellos platino y multi-platino en Reino Unido) aunque contó con el hit single ‘Woman Like Me’ junto a Nicki Minaj, que se convirtió en un auténtico ‘grower’ hasta alcanzar el #2 de la lista de singles británica. «Confetti» es el primer disco del cuarteto tras su salida de Syco, la discográfica de Simon Cowell (creador del concurso X Factor, de donde salieron las cuatro jóvenes) y marca su primer trabajo dentro de su nuevo sello, RCA Records. El primer single del álbum, Break Up Song, llegó en marzo y se trataba de un bailable tema synth-pop y dance-pop compuesto por tres de las componentes del grupo (Leigh-Anne, Perrie y Jade) junto a su habitual colaboradora Kamille, quien también se encarga de la producción junto a Goldfingers y en el que regresan a sus orígenes más pop tras el coqueteo con el sonido urbano americano de su último álbum. Este tema tomaba influencia del synth-pop de los 80 y resultaba un himno de auto-empoderamiento al hablar de cómo seguir adelante tras una ruptura amorosa. ‘Break Up Song’ alcanzó el #9 en la lista británica, convirtiéndose en el 14º single de Little Mix en ocupar el top 10 en Reino Unido, todo un récord que pocos grupos femeninos han alcanzado en tierras británicas. Tras un parón de varios meses el cuarteto regresó en septiembre con nuevo single y anunció la fecha de salida y el título de su próximo álbum de estudio. El segundo single lanzado ha sido Holiday, un marchoso tema dance-pop nuevamente compuesto por Little Mix junto a Kamille con el que regresaban al clásico sonido del grupo al que estamos acostumbrados. ‘Holiday’ ha logrado un discreto #15 en Reino Unido, marcando una tendencia descendiente con respecto al anterior single, sin embargo ha sido certificado plata en tierras británicas al igual que ‘Break Up Song’.
Después de tres exitosos singles, el nuevo álbum de Sam Smith tenía previsto ver la luz a principios de mayo bajo el título To Die For, sin embargo debido a la pandemia del coronavirus el cantante británico pospuso el lanzamiento del álbum al mes de junio y declaró que cambiaría su título ya que sentía que no resultaba adecuado por las actuales circunstancias. Finalmente el álbum no llegó en junio y fue pospuesta indefinidamente su fecha de publicación por lo que el artista inglés volvió al estudio de grabación para añadir nuevos temas a su tercer trabajo discográfico. La colaboración de Sam Smith con el Dj Calvin Harris en el hit ‘Promises’, el cual alcanzó el #1 en Reino Unido, le motivó a crear nuevas canciones más marchosas y bailables dentro del género pop. Para dar con el primer tema lanzado de este proyecto hay que remontarse a principios del 2019 cuando se lanzó Dancing with a Stranger, un emotivo y elegante tema dance-pop y Disco con influencias de la producción R&B típica de los años 80 que habla sobre hacer frente a la soledad y superar una relación pasada. ‘Dancing with a Stranger’ contaba con la participación de Normani (ex-componente del grupo Fifth Harmony) y estaba producido por su habitual colaborador Jimmy Napes junto a StarGate. Este single se convirtió en uno de los temas más populares del año pasado y ocupó el top 5 en la lista de ventas de Reino Unido y el top 10 en Estados Unidos, Australia y Canadá. Tras la buena acogida por parte del público de este tema que marcaba una divergencia con respecto a la música que hacía hasta el momento, Sam lanzó como segundo single How Do You Sleep?, que comienza una balada pop para transformarse más adelante en un moderno tema synth-pop con influencias Trap y habla sobre pasar página tras una relación tormentosa. Este single compuesto junto a Max Martin e Ilya también gozó de buena acogida en las listas de venta de Reino Unido y Australia, donde ocupó nuevamente el top 10. Ya en 2020, Sam Smith lanzó como tercer single To Die For, que se trataba de una clásica balada pop/Soul típica de su antiguo repertorio producida por StarGate y Jimmy Napes que en un primer momento iba a titular su nuevo álbum antes de que la pandemia llegara a nuestras vidas. En el mes de abril se lanzó un nuevo tema como ‘single presentación’ de la versión remodelada del álbum que no llegó a ver la luz en junio. Se trataba de I’m Ready, un moderno tema synth-pop producido por Ilya y Savan Kotecha (habituales colaboradores de Max Martin) con la participación de la cantante americana Demi Lovato en el que ambos cantantes muestran su vulnerabilidad y declaran estar abiertos al amor. Pese a su gran potencial, I’m Ready no estuvo a la altura de las expectativas y apenas ocupó el top 40 en Estados Unidos y Australia y top 20 en Reino Unido y recibió algunas críticas negativas por su grandilocuente estribillo que no encajaba con el resto de la canción y su anticuada producción aunque se alabó su naturaleza de himno, los magníficos solos de Sam y Demi y los coros Gospel al final de la canción.
Kelly Rowland fue una de las primeras cantantes originalmente encuadradas dentro del R&B/pop que se vieron seducidas por el sonido Dance tras haber colaborado con un famoso Dj. La ex-componente de Destiny’s Child colaboró con David Guetta en el hit ‘When Love Takes Over’, el cual resultó un tremendo éxito en las pistas de baile de 2009 y ocupó el #1 en numerosas listas de venta aquel año, lo que le animó a lanzar varios singles dentro del dance-pop como ‘Commander’, aunque con menor impacto comercial. El ‘efecto Guetta’, del que ya he hablado en el blog en varias ocasiones, arrastró a numerosos cantantes de R&B a probar suerte con el EDM (Electronic Dance Music) como Usher, Ne-Yo, Chris Brown o Rihanna, los cuales se abrieron a un público más amplio gracias a canciones bailables dirigidas a los clubs pero también recibieron algunas críticas negativas por comprometer su integridad artística y ‘venderse’ a un sonido comercial. Después de anunciar hace apenas unos días que está embarazada de su segundo hijo, Kelly Rowland ha regresado al panorama musical con su nuevo single, Crazy, con el que vuelve a las pistas de baile (tras varios años en los que se había centrado en el R&B) pero de una manera muy diferente a cómo sonaba ‘When Loves Takes Over’. En un año en el que el sonido Disco ha vuelto a la primera línea del pop gracias a varias artistas femeninas como Dua Lipa, Kelly ha decidido recuperar su lado más marchoso e incorporar este sonido a su nuevo single. Crazy comienza sampleando un clásico tema de Soul para transformarse en un tema up-tempo de sonido Dance/House con influencia Disco, está producido por Ricky Reed y en él Kelly habla del fuerte sentimiento que siente por su amante, al que le declara un amor casi obsesivo. Crazy es el segundo single que lanza Kelly Rowland durante este año tras ‘Coffee’, el cual llegó el mes de abril y se trataba de un sensual tema pop/R&B de sonido muy veraniego con el que nos animó los primeros días de confinamiento. Se espera que tanto Coffee como Crazy formen parte de su quinto álbum de estudio, todavía sin título o fecha de publicación y que tomaría el relevo del casi olvidado ‘Talk a Good Game’ de 2013, el cual fue #4 en la lista americana pero obtuvo unas ventas muy bajas y ningún single de éxito.
Hace tiempo que el fenómeno del K-Pop traspasó fronteras, sin embargo este 2020 ha sido definitivamente el año en el que este peculiar estilo musical ha llegado al mainstream gracias a la presencia máxima en el panorama musical de dos grupos de origen surcoreano, BTS y Blackpink, los cuales cuentan con una enorme ‘fanbase’ de millones de seguidores en todo el mundo que hacen que todos sus videoclips alcancen cifras estratosféricas y consigan récords con cada single que lanzan. Mientras que el septeto masculino BTS logró hace unos meses su primer single #1 en el difícil mercado americano (convirtiéndose en el primer grupo surcoreano en alcanzar la posición de honor en la lista de ventas de Estados Unidos) el cuarteto femenino Blackpink también han consolidado su presencia internacional este año gracias a su colaboración con Lady Gaga en el sencillo promocional ‘Sour Candy’, el cual alcanzó el top 20 en Reino Unido y el top 40 en la lista americana. Blackpink está formado por 4 jovencitas (Jennie, Rosé, Lisa y Jisso) prácticamente intercambiables que desde sus orígenes en el mundo de la música han lanzado varios EP’s en coreano y japonés además de un disco de estudio dirigido al mercado japonés, titulado «Blackpink In Your Area», el cual era en realidad un recopilatorio de todos los singles que habían lanzado hasta la fecha. Con una popularidad al alza gracias a su reciente colaboración, Blackpink han publicado su álbum debut en inglés, titulado simplemente The Album, el cual está formado por apenas 8 canciones de estilo electropop, dance-pop y Trap con las que intentan dar el espaldarazo definitivo al mercado internacional, algo que se intuye por las dos artistas invitadas que aparecen: Selena Gomez (la cantante más seguida en Instagram) y la rapera de moda Cardi B.
Melanie C
Music es uno de los álbumes más icónicos de la historia del pop y con el que Madonna inauguró la década del 2000 de la mejor manera posible, ya se ha convertido en uno de los álbumes más importantes dentro de su amplio catálogo musical. «Music» es el sucesor de Ray of Light, que vio la luz en 1998, recibió grandes opiniones por parte de los críticos musicales por su enésima re-invención tanto de imagen como de sonido, su naturaleza experimental y sus letras de carácter introspectivo. «Ray of Light» debutó en el #2 de la lista americana de álbumes por detrás de la BSO de la película Titanic y acabó siendo certificado cuádruple platino por ventas superiores a los 4 millones de copias en Estados Unidos, a lo que hay que sumar el #1 en más de 10 países del mundo incluyendo Australia, Reino Unido, Alemania o España, con unas cifras de 16 millones de copias a nivel global. Durante esta era Madonna adoptó una imagen mística, serena y menos sexual ya que la cantante neoyorquina abrazó la Kabbalah y contó con varios singles imprescindibles dentro de su carrera musical como ‘Frozen’ o ‘Ray of Light’, ambos top 5 en la lista americana de singles. Tras el éxito de «Ray of Light», el cual recibió 4 premios Grammy incluyendo mejor álbum pop del año, Madonna quiso salir de gira para promocionar el álbum sin embargo su discográfica la animó para entrar en el estudio de grabación y dar forma a su nuevo disco, por lo que el ‘Drowned World Tour’ de 2001 sirvió como respaldo tanto para «Music» como «Ray of Light». En el año 2000 Madonna retomó su faceta como actriz con la comedia «The Next Best Thing» y participó en la banda sonora de la película con el tema ‘American Pie’, versión del clásico de Don McLean, el cual llegó al #1 en la lista de ventas de Reino Unido, Canadá, Australia y más de 10 países. El álbum «Music» se puso a la venta en septiembre del año 2000, dos años y medio después de «Ray of Light» y está formado por 10 temas encuadrados dentro del electropop y el dance-pop con influencias folk y Country. Aunque seguía la estela musical de su disco predecesor, Madonna cambió drásticamente su imagen mística influenciada por la Kabbalah por otra más desenfadada de ‘cow girl’ con estética Country. En cuanto a la producción del álbum, Madonna contó con la ayuda de William Orbit, responsable de la mayor parte de «Ray of Light», aunque su presencia se redujo en favor del productor francés Mirwais Ahmadzaï, el cual se encargó de la mayoría de los temas.
Pese a que el 2020 va a ser un año para olvidar debido a la pandemia provocada por el coronavirus y la crisis que ha provocado en la economía, lo cierto es que en el plano musical y especialmente dentro del pop, nos ha regalado unas cuantas alegrías debido al lanzamiento de importantes álbumes que han ayudado a salvar el año, como por ejemplo «Future Nostalgia» de Dua Lipa o «After Hours» de The Weeknd, los cuales valoré de manera positiva en el blog Mister Music y se han convertido en los discos más exitosos y escuchados durante este extraño año. Precisamente estos álbumes, además de otros de menor impacto comercial pero de gran calidad como «What’s Your Pleasure» de Jessie Ware, han supuesto un importante resurgimiento del pop, que durante los últimos años había perdido peso entre los más jóvenes en favor de otros géneros más populares actualmente como el reggaeton o el Trap. Otra de las artistas que sin duda han ayudado a revitalizar el sonido puramente pop ha sido Ava Max, una joven cantante americana de ascendencia albanesa que lleva varios años lanzando singles muy potentes y ha recuperado la esencia del género que fue tan popular a principios de la década del 2000 antes de que se viera influenciado demasiado por los sonidos electrónicos y perdiera su verdadera esencia. Aunque su álbum debut, titulado Heaven & Hell, ha visto la luz este mes de septiembre tenemos que remontarnos dos años atrás para dar con el single presentación de este proyecto.
«Heaven & Hell» es un álbum eminentemente pop con gran influencia electropop y dance-pop compuesto por 15 temas que nos transportan al pop de hace más de una década mediante melodías sencillas y letras que no destacan especialmente por su originalidad pero cuentan con estribillos que resultan de lo más efectivo. Los temas presentes en «Heaven & Hell» están divididos en dos partes diferenciadas, precisamente las que hace referencia su título, en un planteamiento muy similar al que utilizó Geri Halliwell con su disco debut «Schizophonic» separando su lado ángel y demonio. En el lado ‘Heaven’ podemos encontrar canciones enérgicas de naturaleza inspiradora que sirven como himnos y en ‘Hell’ canciones de temática más oscura y melancólica, con el tema central ‘Torn’ representando el purgatorio (en sus letras dice «estoy dividida entre el cielo y el infierno»). Todos los temas han sido co-escritos por la propia Ava Max bajo la producción de Cirkut y entre la nómina de compositores y co-productores figuran importantes nombres como Charlie Puth, RedOne, Bonnie McKee o Shellback. Aunque casi la mitad del contenido de «Heaven & Hell» ya ha sido desvelada antes de su lanzamiento, todavía quedan sorpresas en el disco como ‘Tattoo’, un tema electropop compuesto junto a Charlie Puth que podría encajar en el debut de Lady Gaga, ‘Call Me Tonight’, que contiene un cierto toque R&B gracias a un riff de guitarra similar al de ‘No Scrubs’ de TLC, o ‘Naked’, un bailable tema dance-pop en el que la cantante desnuda sus sentimientos a su pareja y se muestra tal como es y cuyo videoclip ha sido desvelado el mismo día que llegaba el álbum. Dentro de la segunda parte destacan ‘Take You To Hell’, que comienza con una melodía oscura y enigmática para convertirse en un tema pop muy ‘dosmilero’ cuya producción recuerda a las de Oops! de Britney, ‘Rumors’, influenciado por el synth-pop de los años 80 y en el que Ava declara que aunque oiga ciertos rumores sobre su amante sigue enganchada a él o ‘Belladonna’, un original tema electropop en el que Ava se compara con dicha planta venenosa y confiesa a su amante que puede ser peligrosa y contagiosa como ella.
La casualidad ha querido que la hija que estaba esperando Katy Perry haya nacido precisamente un día antes del lanzamiento de su esperado nuevo álbum. Daisy Dove Bloom es el nombre de la primera hija de la cantante californiana, fruto de su relación intermitente con el actor Orlando Bloom, con quien se le relaciona desde el año 2016. Podríamos decir que el nacimiento de la hija de Katy Perry le va a deparar más alegrías que Smile, su sexto álbum de estudio, que promete convertirse en uno de los mayores flops de la temporada teniendo en cuenta el tibio desempeño comercial de los singles lanzados, algunos de los cuales sólo serán incluidos como ‘bonus track’ debido a su escaso apoyo por parte del público. «Smile» tenía previsto su lanzamiento el pasado día 14 de agosto, pero su fecha fue trasladada dos semanas más tarde por motivos de post-producción y finalmente ha sido el 28 cuando ha visto la luz, una maniobra poco acertada por parte de su sello discográfico ya que ha resultado ser un día de gran competencia con importantes trabajos discográficos a la venta. «Smile» está formado por 12 temas en su edición estándar (16 en la deluxe) encuadrados dentro del pop con influencias dance-pop y electropop, aunque resulta un álbum más orgánico y con menor componente electrónico que «Witness», el anterior trabajo de Katy. La artista de 35 años ha compuesto todos los temas de Smile con la ayuda de importantes nombres de la industria musical como StarGate, The Monsters & The Strangerz, Johan Carlsson, Ian Kirkpatrick o Charlie Puth entre otros y como curiosidad cabe destacar que su habitual colaborador Max Martin no forma parte de este proyecto, después de haber trabajado de manera extensa en sus discos Teenage Dream, Prism y Witness. Según Katy Perry, su nuevo disco narra los duros episodios vividos por la cantante tras la fatídica era «Witness», en la que su sobre-exposición en los medios de comunicación y sus polémicos comentarios, unidos al mediocre desempeño comercial del álbum, le pasaron factura tanto a nivel profesional como personal (incluyendo depresión e intento de suicidio) y con Smile «ha encontrado la luz al final del oscuro túnel» y recuperado la sonrisa perdida.