Durante la década del 2000, Alicia Keys se convirtió en una de las figuras más prominentes dentro del panorama R&B y la música en general gracias al éxito comercial de sus cuatro primeros álbumes. No sólo el público se posicionó al lado de la cantante americana sino que la crítica alabó sus grandes habilidades como compositora, vocalista y pianista. Tras la promoción del álbum «The Element of Freedom» la artista neoyorquina se tomó un descanso del mundo de la música y se centró en su vida personal. En el año 2010 Alicia Keys se casó con su pareja, el productor Swizz Beatz y fue madre de su primer hijo. En 2012 vio la luz su quinto álbum de estudio, titulado Girl on Fire, el cual está formado por 13 temas encuadrados dentro del R&B y destaca por alejarse del sonido Neo-Soul presente sus primeros trabajos para incorporar un sonido más ecléctico con elementos Hip Hop, pop/rock o reggae. Como en sus anteriores trabajos, la cantante nacida en Manhattan se ha encargado de la composición y producción del álbum aunque contó con la ayuda de importantes productores como Darkchild, Babyface, su marido Swizz Beatz, Salaam Remi, Pop & Oak o Jeff Bhasker entre otros, además de compositores de la talla de Emeli Sandé o Bruno Mars. El álbum está compuesto principalmente por baladas y medios tiempos acompañados de piano en los que Alicia habla de amor y su reciente maternidad. «Girl on Fire» debutó en el #1 de la lista americana, convirtiéndose en el quinto álbum ‘chart topper’ de Alicia Keys, pero las ventas fueron notoriamente inferiores a las de su último álbum y dichas cifras ponían de manifiesto la tendencia decreciente en su éxito comercial. En el resto del mundo la acogida de «Girl on Fire» por parte del público fue tibia y únicamente alcanzó el top 10 en Alemania, Francia o Canadá. Cabe destacar la notable bajada de ventas en Reino Unido, ya que el álbum ocupó un discreto #12 en comparación con el gran éxito cosechado por «The Element of Freedom», que fue #1 y vendió más de un millón de ejemplares.
El single presentación del álbum fue Girl on Fire, que se trata de un tema mid-tempo R&B producido por Salaam Remi y Jeff Bhasker en el que Alicia declara sentirse invencible tras haber logrado superar todas las adversidades y dificultades que se ha encontrado y se convierte en un auténtico himno de empoderamiento femenino. Tres versiones diferentes se grabaron de ‘Girl on Fire’: la versión Inferno que aparece en el álbum, cuenta con la colaboración de Nicki Minaj y se lanzó como single, la versión sin rap con carácter mid-tempo y una tercera con una producción más lenta. ‘Girl on Fire’ fue aclamado por la crítica por su naturaleza de himno, sus inspiradoras letras y la excelente ejecución vocal de Alicia. ‘Girl on Fire’ tuvo un buen desempeño comercial pero no comparable al éxito de sus anteriores ‘lead singles’: fue top 5 en Reino Unido, Francia o Alemania, pero apenas alcanzó el top 15 en Australia y Estados Unidos. El segundo single lanzado fue Brand New Me, que se trata de una preciosa balada pop/R&B a piano compuesta junto a la cantante escocesa Emeli Sandé cuyas letras hacen referencia a su crecimiento personal y al hecho de convertirse en una versión mejorada de sí misma, convirtiéndose en una declaración de independencia por parte de Alicia. Sin duda, ‘Brand New Me’ es uno de los temas más destacados del álbum por su inspirador mensaje y la fantástica ejecución vocal de Alicia, sin embargo tuvo una acogida comercial mediocre y fue incapaz de entrar en la lista americana y los principales mercados musicales.
De manera limitada se lanzaron otros sencillos como Fire We Make, una balada downtempo de estilo Neo-Soul que cuenta con la colaboración del cantante Maxwell y en el que ambos artistas comparan la irresistible química existente entre ambos con el fuego. Merece la pena reseñar ‘Not Even The King’, una balada compuesta junto a Emeli Sandé y en la que habla del amor tan grande que comparte con su pareja y muchos querrían tener, ‘Tears Always Win’, una romántica balada compuesta junto a Bruno Mars o ‘Limitedless’, que cuenta con un gran aroma reggae. Entre los pocos temas up-tempo del álbum se encuentran ‘Listen to You Heart’, la aportación de Darkchild al álbum o ‘New Day’, que cuenta con influencia Hip-Hop y se trata de la ampliación de la parte cantada por Alicia en el tema del mismo título perteneciente al rapero 50 Cent. En resumen, «Girl On Fire» es un buena adición al catálogo musical de Alicia Keys, ya que contiene un compendio de las habituales baladas acompañadas de piano que se han convertido en su seña de identidad, con otros temas más modernos y arriesgados, que incorporan nuevos sonidos y estilos diferentes. Los puntos fuertes como siempre son el descomunal talento de la artista americana como vocalista y compositora y los aspectos negativos, el excesivo relleno hacia final del álbum y la inclusión de la versión Inferno del tema ‘Girl on Fire’ con Nicki Minaj en vez del tema original, que personalmente lo considero superior. Temas imprescindibles: Girl on Fire, Brand New Me, Tears Always Win, Fire We Make y Not Even The King. Puntuación: 7/10.

A raíz del polémico episodio de malos tratos a Rihanna, su novia por entonces, la popularidad y credibilidad como artista de Chris Brown descendió de manera dramática, sin embargo tras pedir perdón de manera pública y hacer servicios en favor de la comunidad pudo salvar su carrera musical gracias a la leal base de fans que lo siguen desde sus inicios en el mundo de la música. Su siguiente álbum, Graffiti, publicado unos meses después, se vio ensombrecido por este bochornoso episodio y obtuvo unas ventas muy bajas en comparación a sus dos primeros álbumes, los cuales fueron certificados doble platino en Estados Unidos. En 2011 el controvertido cantante regresó al panorama musical con su cuarto álbum, F.A.M.E., con el cual consiguió su primer #1 en Estados Unidos gracias al buen desempeño de varios hit singles. Este trabajo fue certificado tres veces platino (al igual que su álbum debut) y con él recuperó la posición dominante en el panorama musical que tenía al principio de su carrera. El cantante de Virginia se ha caracterizado por tener un ritmo imparable a la hora de lanzar música y apenas un año después publicó su quinto álbum de estudio, Fortune, con el que nuevamente alcanzó la posición de honor en la lista americana (aunque con unas ventas inferiores a las conseguidas con su anterior trabajo) y fue certificado platino. En el resto del mundo también tuvo un buen rendimiento comercial y debutó en el #1 en Reino Unido y fue top 10 en Australia, Francia o Canadá. En España, un mercado hasta entonces poco receptivo a la música de Chris Brown, Fortune ocupó el top 25 y se convirtió en su álbum más exitoso hasta la fecha debido a la gran exposición en las radios que han tenido varios de los singles. Fortune está formado por 14 temas en su edición estándar (21 en la deluxe) y es un álbum muy ecléctico musicalmente ya que conserva su habitual sonido R&B y Hip-Hop pero también incorpora canciones de estilo dance-pop y electropop, que es el estilo que Chris ha ido introduciendo progresivamente a su música desde su tercer álbum de estudio. Como es habitual Chris Brown ha contado con una extensa nómina de productores para conseguir su sonido deseado entre los que destacan Danja, The Underdogs, Polow da Don, The Runners, Harmony Samuels, The Messengers o Brian Kennedy entre otros. El número de artistas invitados en el álbum es ligeramente inferior que en otras ocasiones e incluyen grandes nombres como Big Sean, Nas, Wiz Khalifa, Kevin McCall y Sevyn Streeter.
La discográfica de Mya filtró accidentalmente su cuarto álbum de estudio, «Liberation», en el mercado japonés, por lo que se canceló su publicación en Estados Unidos para evitar que dicha filtración en internet perjudicara a las ventas del álbum. Tras el fiasco que supuso «Liberation», Mya abandonó su discográfica, se convirtió en artista independiente y creó su propio sello, llamado Planet 9. Desde entonces la cantante se centró en el país nipón y lanzó varios álbumes exclusivamente en Japón e incluso se influenció de un sonido típicamente japonés como el J-pop. En 2016 llegó su séptimo trabajo discográfico, Smoove Jones, que se trata de un álbum conceptual en el que Mya interpreta el papel de una seductora presentadora de radio nocturna que ofrece canciones especialmente dirigidas a sus leales fans y cuyo título encaja perfectamente con su personalidad suave y relajada. «Smoove Jones» marca una gran divergencia musical con respecto a su anterior álbum «K.I.S.S.», en el que coqueteaba con el dance-pop y se adentra en un R&B/Soul con elementos ‘Old School’ de la música negra de los años 70, 80 y 90. «Smoove Jones» está formado por 12 temas compuestos por la propia Mya Harrison bajo la producción de Lamar Edwards en los que celebra su sensualidad y empoderamiento, además de reivindicar el amor, el ‘Black power’ y a cantantes de la década de los 70 como Curtis Mayfield o The Isley Brothers. Este álbum recibió buenas críticas por parte de los expertos musicales por su acertada decisión de volver al ‘verdadero sonido R&B’ y consiguió una nominación a los premios Grammy en la categoría de mejor álbum R&B del año. Tras numerosos años en los que Mya adoptó un perfil bajo debido a su estatus de artista independiente y vio cómo su éxito comercial descendía dramáticamente, «Smoove Jones» consiguió alcanzar el top 30 en el componente R&B/Hip-Hop de Billboard y el top 20 en el componente de álbumes independientes, su mejor posición en años.
En abril de 2018, conmemorando el vigésimo aniversario de su álbum debut, Mya publicó su octavo trabajo discográfico, titulado T.K.O. (The Knock Out), el cual está formado por 12 temas producidos nuevamente por Lamar Edwards, responsable de su anterior álbum. «T.K.O.» sigue la estela musical de «Smoove Jones» y también está encuadrado dentro del R&B, pero abandona el toque Old School que tenía éste último y contiene un sonido más moderno y actual, aunque mantiene influencias del R&B de los años 90. A finales del 2017 llegó el single presentación del álbum, Ready for Whatever, que se trataba de un seductor tema R&B mid-tempo con influencia Trap en el que Mya, desde su perspectiva de amante insatisfecha, pide a su hombre que le convierta en la prioridad de su vida, sin que nada se interponga entre ambos. Dentro del álbum encontramos además una nueva versión del tema, llamada ‘Ready Part II’, que samplea el clásico ‘It Seems Like You’re Ready’ de R. Kelly y tiene un toque más lento y sensual. Como segundo single se lanzó You Got Me, un ‘slow jam’ que cuenta con la clásica producción del R&B de los años 90 con chasquidos de dedo y encaja a la perfección con la sensual voz de Mya. Las letras de este tema hacen referencia al vívido recuerdo que tiene la cantante de un encuentro con su amante.
Después de 6 años sin lanzar nuevo material discográfico y centrado en su faceta de actor, el cantante americano Justin Timberlake ha regresado al panorama musical para alegría de todos sus seguidores, entre los que yo me encuentro. La química existente entre Timbaland y Justin Timberlake durante la grabación de «Future Sex/Love Sounds» fue más que evidente y dicho trabajo recibió críticas positivas por parte de los expertos musicales y se convirtió en un gran éxito de ventas gracias a singles como ‘SexyBack’ o ‘My Love’. Ambos siguieron colaborando en numerosas ocasiones como por ejemplo en el álbum «Shock Value» de Timbaland o en «Hard Candy» de Madonna y ahora el famoso rapero de Virginia ha sido el responsable de la entera producción de The 20/20 Experience, el tercer trabajo discográfico
En el año 2009, para dar por finalizada una exitosa década en el mundo de la música, Britney Spears publicó su segundo álbum de grandes éxitos, The Singles Collection, que incluía sus canciones más conocidas además de un tema inédito, ‘3’, el cual fue lanzado como single y alcanzó el #1 en la lista americana, convirtiéndose en el tercer ‘chart topper’ de la cantante (tras ‘…Baby One More Time’ y ‘Womanizer’) y el primero que debutaba directamente en el #1. La cantante americana comenzó a trabajar en su siguiente álbum de estudio en 2009, mientras daba la vuelta al mundo con la maratoniana gira del álbum «Circus». Britney tenía claro que quería hacer música bailable y divertida con la que disfrutar en los clubs y deseaba que tuviera un sonido diferente al de su último álbum, «Circus». En marzo de 2011 vio la luz su séptimo álbum de estudio, titulado Femme Fatale, cuyo título hace referencia a una mujer sexy, misteriosa, fuerte y segura de sí misma y estaba dedicado a sus fans por todo el apoyo brindado durante su carrera. «Femme Fatale» está formado por 12 temas (16 en la edición deluxe) up-tempo encuadrados dentro del electropop y el dance-pop y bajo la producción ejecutiva de su habitual colaborador Max Martin (responsable de sus mayores éxitos) y Dr. Luke, con quien ya trabajó en su anterior álbum, aunque también participaron importantes nombres de la industria musical como Bloodshy (la mitad del dúo Bloodshy & Avant), Darkchild, Will.I.Am, StarGate o Fraser T Smith. Tras varios años sin trabajar juntos, Max Martin produjo el tema ‘If U Seek Amy’ del álbum «Circus» por expreso deseo de Britney y desde ese momento ambos volvieron a reconectar, por lo que el productor sueco se encargó de ‘3’ y la mayor parte del nuevo álbum. Cabe destacar que la cantante de Louisiana no contribuyó en la composición de ningún tema del álbum (únicamente ‘Scary’, perteneciente a la edición japonesa) a diferencia de sus anteriores trabajos, donde participó de una manera más activa. «Femme Fatale» debutó en el #1 de la lista americana de álbumes, convirtiéndose en el sexto trabajo #1 de Britney Spears en Estados Unidos y fue certificado platino por ventas superiores al millón de copias. En el resto del mundo también resultó un éxito comercial: alcanzó el #1 en Canadá o Australia y fue top 10 en Reino Unido, España o Alemania.
En agosto de 2011 vio la luz Nothing but the Beat, el quinto álbum de estudio de David Guetta, que sigue los pasos de su anterior trabajo discográfico y prescinde de su habitual colaborador Chris Willis, quien puso voz a muchos de sus temas más famosos, para unirse a algunos de los artistas más conocidos de los géneros R&B, pop y Hip Hop, con el claro objetivo de triunfar en el difícil mercado estadounidense, puesto que Europa ya estaba rendida a los pies del DJ francés desde hacía muchos años. Como ya he comentado anteriormente, las numerosas colaboraciones que los DJ’s más importantes han realizado con los artistas urbanos han pervertido de alguna manera el estilo R&B ya que tras participar en temas de estilo Dance/House, muchos de estos artistas de este género se han visto seducidos por este sonido moderno y se han movido en esta dirección, con lo que han ganado adeptos, pero han perdido sus raíces urbanas. Conocemos varios ejemplos del ‘efecto Guetta’, como por ejemplo Ne-Yo, Kelly Rowland, Chris Brown, Usher o Rihanna, que han dejado a un lado el R&B de sus primeros álbumes y se han «subido al carro» de los nuevos sonidos electrónicos, con los que han gozado de gran éxito en las pistas de baile y les ha permitido acceder a un público mas amplio. Este nuevo trabajo sigue la estela musical del exitoso One Love ya que está encuadrado dentro del sonido electro-House, dance-pop y electropop y cuenta con numerosos artistas invitados entre los que se encuentran FloRida (con quien ya trabajó previamente en el hit ‘Club Can’t Handle Me’), Ludacris, Nicki Minaj, Ne-Yo, Sia, Snoop Dogg, Chris Brown, Jennifer Hudson, Akon, Taio Cruz o Usher. El álbum contiene 2 CD’s: el «Vocal Album», en el que se encuentran las canciones más comerciales y el «Electronic Album», que está formado por temas instrumentales y otros en la línea de los que David Guetta pincha en sus sesiones como DJ. «Nothing but the Beat» ha resultado un éxito comercial y ha ocupado el top 5 en los principales mercados musicales como Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Canadá o España e incluso ha sido #1 en Francia o Alemania.
En el año 2010 Jason Derulo se convirtió en uno de los cantantes de pop más importantes y con un futuro más prometedor gracias a una sucesión de exitosos singles. Con una voz y un estilo musical muy similar a los de Ne-Yo y Chris Brown, Jason Derülo es la enésima repetición de Usher. El debut del cantante americano, titulado simplemente Jason Derulo, es un trabajo muy ecléctico formado por un compendio de medios tiempos y baladas pop/R&B y temas up-tempo de estilo dance-pop que incorporan elementos electropop o pop/rock. Todos los temas presentes han sido compuestos por el propio cantante y producidos en su totalidad por J.R. Rotem. El álbum logró un éxito moderado y alcanzó el #11 en la lista americana y ha ocupado el top 10 en Reino Unido, Canadá y Australia. La single presentación del álbum fue Whatcha Say, que se trata de un medio tiempo pop/R&B cuyas letras hacen referencia a la disculpa de un hombre que ha engañado a su pareja y destaca por samplear el tema ‘Hide And Seek’ del grupo indie Imogen Heap. Este single resultó un éxito en las listas de ventas de todo el mundo: alcanzó el #1 en Estados Unidos y ha ocupado el top 5 en Australia, Reino Unido y Canadá, sin embargo atrajo algunas críticas negativas por el uso descarado del tema de Imogen Heap, aunque cabe destacar que una de las señas de identidad de Rotem es rescatar viejos temas y usarlos como sample en nuevas canciones. El segundo single lanzado fue
El cantante y compositor Shaffer Smith, más conocido como Ne-Yo, hizo su debut en el mundo de la música en el año 2006 con el álbum «In My Own Words», que recibió buenas críticas de los expertos musicales y contó con los hit singles ‘So Sick’ y ‘Sexy Love’. Un año más tarde llegó su segundo trabajo, «Because of You», con el que nuevamente obtuvo buena acogida en Estados Unidos ya que fue certificado platino. Además de sus propias canciones, Ne-Yo compuso y participó en varios temas de otros artistas, como por ejemplo ‘Hate That I Love You’ de Rihanna. En 2008 llegó su tercer álbum (y en mi opinión su obra maestra) «The Year of The Gentleman», el cual recibió varias nominaciones a los premios Grammy y consolidó a Ne-Yo como uno de los artistas de R&B más importantes del momento. Dentro del álbum destacaron los exitosos singles ‘Closer’ y ‘Miss Independent’, pero fue el primero el que más sorprendió por su divergencia con respecto a su habitual sonido, ya que se trataba de un potente tema up-tempo de estilo dance-pop con el claro objetivo de triunfar en las pistas de baile y abrirse a un mayor público. Sin apenas un respiro, en 2010 llegó su cuarto álbum de estudio, Libra Scale, el cual está formado por 10 temas encuadrados en el R&B/pop y compuestos por el propio Ne-Yo bajo la producción de Chuck Harmony, Ryan Leslie, Syience y sus habituales colaboradores Stargate. El álbum se inspira en la música de Michael Jackson (especialmente sus álbumes «Bad» y «Thriller») además del ‘anime’ y la cultura japonesa, lo que queda patente en el ‘artwork’ del álbum y su título hace referencia, además de su signo del zodiaco, a los dos conceptos que Ne-Yo pone en la balanza: el amor frente al dinero, poder y fama. «Libra Scale» debutó en el #9 de la lista americana de álbumes (el cuarto top 10 consecutivo del cantante en Estados Unidos) sin embargo en el resto del mundo tuvo un impacto comercial moderado y alcanzó el #11 en Reino Unido en una de sus mejores posiciones alrededor del mundo.
Es un hecho innegable que en los últimos años muchos artistas afroamericanos se han alejado del sonido R&B con el que les habíamos asociado hasta entonces para adentrarse en el dance-pop y la música electrónica. El ‘efecto Guetta’, es decir, las numerosas colaboraciones que los DJ’s más importantes han hecho con los artistas urbanos, han pervertido de alguna manera el estilo tradicional R&B y tras participar en temas Dance/House, muchos de estos artistas se han visto seducidos por este sonido moderno y dirigido a las pistas de baile y se han movido en esta dirección con lo que han ganado adeptos, pero han perdido sus raíces urbanas. ¿Evolución natural u oportunismo? Artistas como Chris Brown, Ne-Yo, Kelly Rowland o Rihanna han dejado a un lado el R&B de sus primeros álbumes y se han ‘subido al carro’ de los sonidos electrónicos, con los que han gozado de gran éxito en las pistas de baile y les ha permitido acceder a un público mas amplio. Sin embargo, sigue habiendo cantantes que permanecen fieles al R&B/Soul más convencional, como Mary J Blige, Brandy, Keyshia Cole o Monica y es de agradecer que continúen haciendo buena música negra alejados de las modas recientes, como el sonido electropop, que satura las radios. El protagonista de este post, Usher, es uno de los cantantes masculinos de R&B más importantes de todos los tiempos, ha vendido más de 60 millones de copias con sus seis primeros álbumes y es uno de los artistas más completos y versátiles de este género. En su anterior álbum Raymond v. Raymond y su posterior reedición, llamada «Versus», el cantante de Atlanta experimentó con el sonido electropop y dance-pop y gracias a temas como ‘OMG’ o ‘DJ Got Us Fallin’ In Love’ consiguió expandir su fama a muchos países donde el R&B no es muy popular, como es el caso de España. En su séptimo álbum de estudio, Looking 4 Myself, Usher ha seguido por esta senda y aunque las baladas y medios tiempos R&B siguen estando presentes, hay un componente electrónico muy acusado. Usher comentó que para este álbum había creado el sonido ‘pop revolucionario’, que consiste en una mezcla de pop, R&B, Hip Hop y música electrónica. Usher ha compuesto la mayoría de las canciones presentes en el álbum y entre los productores involucrados se encuentran Danja, Rico Love, Jim Jonsin, Diplo, Pharrell Williams, Max Martin o Will.I.Am entre otros. Llama la atención que Jermaine Dupri, colaborador habitual de Usher y máximo responsable de sus álbumes «My Way», «8701» y «Confessions», no participa en este trabajo. «Looking 4 Myself» debutó en la posición de honor de la lista americana de álbumes, convirtiéndose en su cuarto álbum #1 de Usher, pero las cifras vendidas en la primera semana fueron muy inferiores a las de sus últimos trabajos discográficos. En el resto del mundo ha ocupado el top 10 en Canadá, Australia, Reino Unido y Alemania. 