El mes de noviembre suele albergar un gran número de lanzamientos de discos debido al tirón comercial del Black Friday y la cercana temporada navideña, lo que aumenta de manera considerable las ventas de álbumes. Miley Cyrus es una de las cantantes que ha posicionado la publicación de su nuevo trabajo en uno de los fines de semana de mayores ventas del año. Su séptimo álbum de estudio tiene por título Plastic Hearts y toma el relevo a «Younger Now», publicado a finales de 2017 y en el que la cantante americana experimentó con el género Country debido a sus orígenes sureños y por influencia de su padre, el famoso cantante Billy Ray Cyrus. Pese a su intento de mostrar su lado más maduro y sereno tras el polémico «Bangerz», Miley cosechó críticas muy tibias con su aproximación al Country y los expertos musicales se mostraron poco convencidos con la composición y producción del álbum. El nuevo álbum de estudio de Miley iba a tener por título «She Is Miley Cyrus» y se trataba de un ambicioso proyecto precedido por 3 EP’s, del cual sólo llegó a lanzar «She Is Coming» en mayo de 2019, ya que debido a la operación de las cuerdas vocales a la que se sometió Miley, su divorcio con Liam Hemsworth y la pandemia del coronavirus no llegó a materializarse este proyecto. El pasado mes de agosto llegó el single presentación del álbum, Midnight Sky, que se trata de un enérgico tema que combina synth-pop, pop/rock y sonido Disco, cuenta con una gran influencia de la música de los años 80 y está compuesto por Miley junto a Louis Bell y Andrew Watt, los cuales también se encargan de la producción. ‘Midnight Sky’ resulta un himno de empoderamiento cuyas letras sobre el ‘despertar personal’ están inspiradas en su reciente divorcio y su posterior relación con el cantante Cody Simpson y debido a toda la especulación de la prensa entorno a sus turbulentas relaciones, quería ser ella la que contara su versión. ‘Midnight Sky’ fue aclamado por la crítica por su cambio de dirección musical y su mayor madurez artística sin embargo ha tenido un moderado impacto comercial alrededor del mundo, aunque ha alcanzado el top 5 en Reino Unido y el top 20 en Australia y Estados Unidos. Más tarde se lanzó un remix del tema titulado ‘Edge of Midnight’ junto a la cantante Stevie Nicks (de Fleetwood Mac) que en realidad se trata de un mash-up de ‘Midnight Sky’ y el clásico tema de Stevie Nicks ‘Edge of Seventeen’.
«Plastic Hearts» está formado por 12 temas compuestos por la propia Miley Cyrus junto a Andrew Watt y Louis Bell, quienes se encargan de la mayor parte de la producción del álbum, con la ayuda adicional de Mark Ronson y The Monsterz & The Strangers. El séptimo álbum de estudio de Miley resulta muy ecléctico musicalmente, algo que no nos extraña teniendo en cuenta que la cantante ha declarado que las influencias de este trabajo son Metallica y Britney Spears (una curiosa combinación). El álbum está encuadrado dentro del pop/rock y el synth-pop con especial influencia de la música rock de los años 80 y cantantes como Debbie Harry de Blondie, aunque explora géneros tan variados como Disco, punk, new wave o Country.
Coincidiendo con la publicación del álbum se ha lanzado el segundo single, Prisoner, que se trata de la esperada colaboración con Dua Lipa que tanto se había especulado en redes sociales desde hace meses. ‘Prisoner’ es un tema muy bailable de sonido Disco-punk y pop/rock cuyo estribillo samplea la melodía de ‘Physical’ de Olivia Newton-John (canción que ya inspiró el single de Dua Lipa del mismo nombre) y que se adapta perfectamente a los diferentes estilos de las dos cantantes. En las letras de ‘Prisoner’ Miley habla de estar presa del amor de su ex-pareja y no poder sacárselo de la cabeza, referencias claras a la relación fallida con su ex-marido. Sin duda una de las canciones más pegadizas y memorables del álbum y que suma puntos gracias a la presencia de Dua Lipa.
Aparte de Dua Lipa, «Plastic Hearts» cuenta con otros dos importantes artistas invitados: Billy Idol en el marchoso tema ‘Night Crawling’ y Joan Jett en ‘Bad Karma’. Entre los temas más destacados del álbum están ‘WTF Do I Know’, un enérgico tema pop/rock up-tempo que cuenta entre sus créditos a Ryan Tedder y recuerda a las canciones guitarreras de principios del 2000 de Kelly Clarkson o Avril Lavigne, ‘Gimme What I Want’, un tema electropop y pop/rock más calmado en el que Miley recurre al amor propio tras no sentirse amada y respetada por su pareja, ‘Plastic Hearts’, donde muestra su pasión por el rock de los años 80 o ‘Hate Me’, uno de los momentos más pop del álbum y en el que hace frente a las críticas recibidas por parte de los medios de comunicación. Las baladas son el punto más flojo del álbum aunque merece la pena rescatar ‘Angels Like You’, en la que nuevamente hace referencia a su relación fallida y muestra el lado más emotivo de la cantante de Tennessee. En la edición deluxe del álbum se incluye el remix ‘Edge of Midnight’ con Stevie Nicks y las versiones en directo de ‘Zombie’ de The Cranberries y ‘Heart of Glass’ de Blondie que Miley interpretó durante estos últimos meses en varios conciertos virtuales.
En la última década hemos presenciado a Miley Cyrus moverse en estilos musicales tan diferentes como el electropop y dance-pop de «Can’t Be Tamed», el pop/R&B con influencia Hip-Hop de «Bangerz», el Country-pop de «Younger Now» o el pop/rock de «Plastic Hearts», mostrando su gran versatilidad como artista aunque evidenciando que todavía no ha encontrado su estilo definitivo. Sin embargo tras escuchar este álbum considero que el estilo rockero es el que más encaja con su rebelde personalidad y su voz grave y rasgada. En resumen, «Plastic Hearts» sorprende por su nueva dirección musical y cuenta con varias canciones interesantes pero también incluye mucho relleno hacia el final del álbum, especialmente las baladas. Temas imprescindibles: Prisoner, Midnight Sky, WTF Do I Know y Plastic Hearts. Puntuación: 7/10.

Cuando lo habitual suele ser tomarse sus tres o cuatro años de descanso entre álbum y álbum, el lanzamiento del nuevo single de Marina es cuanto menos un hecho sorprendente aunque muy bienvenido por parte de los que nos consideramos sus seguidores. La cantante galesa Marina Diamandis (anteriormente conocida como Marina and the Diamonds) publicó en abril del año pasado su cuarto álbum de estudio, Love + Fear, el cual recibió unas críticas muy tibias por parte de los expertos musicales, tuvo un desempeño comercial negativo y no contó con ningún single de éxito que respaldara el proyecto. ‘Love + Fear’ no era un álbum de baja calidad en absoluto sin embargo su poco acertada estrategia comercial de lanzar el proyecto en dos partes (que representaban según ella las dos emociones que tienen los seres humanos: el amor y el miedo) y su dudosa elección de singles hizo de él un proyecto poco centrado y cohesivo. Además el hecho de «perder los diamantes» por el camino supuso una ruptura con su pasado que muchos seguidores no apoyaron y resultaba una decisión discutible ya que el público la relaciona principalmente con Electra Heart y Froot, sus álbumes mejor valorados y de más éxito, cuando se la conocía como Marina and the Diamonds. Apenas año y medio después de que terminara la promoción del denostado ‘Love + Fear’, la cantante de ascendencia griega ha regresado con su nuevo single, Man’s World, anticipo de su quinto álbum de estudio, todavía sin título ni fecha de publicación definitivos. El single Man’s World y su videoclip promocional han visto la luz un miércoles, cuando lo habitual suele ser el viernes, lo que indica que Marina se encuentra en un etapa de su carrera en la que las posiciones en las listas de venta no es lo que le interesa en realidad. Man’s World es un tema pop/rock de sonido alternativo que recuerda al estilo del álbum Froot y en el que Marina critica la discriminación y el trato injusto que han recibido a lo largo de la historia las mujeres y los colectivos más discriminados (como el LGTB) convirtiéndose en un auténtico himno de empoderamiento femenino y de apoyo a las minorías más desfavorecidas. Este tema supone un claro avance con respecto a los singles lanzados de su anterior álbum y sin ser un hit contundente resulta más pegadizo y comercial. Desde el blog Mister Music estaremos muy atentos a los siguientes pasos de Marina.
En octubre de 2017, Niall Horan se convirtió en el tercer componente de One Direction en publicar álbum en solitario tras el debut de Zayn, que abandonó el grupo un año antes de su separación y Harry Styles, que se lanzó como artista solista en mayo de 2017. Flicker era el título del primer disco de estudio del cantante irlandés tras su paso por la famosa ‘boy band’ y pese a la mayor popularidad de Harry Styles dentro del grupo, el debut de Niall Horan consiguió gran éxito y casi alcanzó las cifras del primer disco de su compañero. «Flicker» ocupó el #3 de la lista de ventas británica y todavía tuvo un mejor desempeño en Estados Unidos, donde logró #1 y fue certificado platino por ventas físicas y digitales superiores al millón de ejemplares. El debut de Niall Horan se encuadraba dentro del pop/rock y el folk y recibió críticas principalmente positivas de los expertos musicales por encontrar su propio estilo musical tras su paso por One Direction y la madurez alcanzada en solitario, además el conjunto de canciones presentes en y la elección de los singles resultó muy acertada. Por todo ello “Flicker” fue considerado como un debut sólido y consistente, lo que auguraba un gran futuro en solitario para el joven cantante. La agenda profesional de los ex-componentes de One Direction ha estado muy ocupada durante los últimos meses y tras los lanzamientos en diciembre de Liam Payne y Harry Styles y el debut en solitario de Louis Tomlinson a finales de enero, Niall Horan publicó el pasado 13 de marzo
Parece que los ex-componentes de la ‘boy band’ inglesa One Direction se han puesto de acuerdo para publicar sus álbumes en solitario y tres de ellos lo han hecho en un escaso margen de dos meses. Mientras que Liam Payne lanzó su disco debut a principios de diciembre con unas críticas muy tibias y mediocre impacto comercial, una semana más tarde Harry Styles publicó su segundo álbum de estudio con resultados mucho más positivos a ambos lados del Atlántico y a finales del mes de enero ha visto la luz el primer disco en solitario de
Una semana después de que Liam Payne publicara su álbum debut en solitario, su compañero de One Direction Harry Styles ha publicado su segundo álbum de estudio, titulado Fine Line. Tras la separación de la famosa ‘boy band’, el primer álbum como solista de Harry Styles vio la luz en 2017 y en él se distanció del pop manufacturado que hacía junto a One Direction para adentrarse de lleno en el pop/rock y mostrar su propia personalidad como artista. «Harry Styles» resultó un gran éxito a nivel mundial, debutó en el #1 de las listas de ventas de Reino Unido, Australia, Canadá o Estados Unidos entre otros y recibió buenas críticas por parte de los expertos musicales. Sin abandonar totalmente el estilo pop/rock y folk de su álbum debut, «Fine Line» es un álbum más variado con influencias Soul, funk e indie pop. El álbum cuenta con la producción sus habituales colaboradores Tyler Johnson y Jeff Bhasker, además de Kid Harpoon o Greg Kurstin y ha sido compuesto en su totalidad por Harry Styles, quien pese a la gran popularidad que ha alcanzado a lo largo de los años nos muestra su vulnerabilidad y la otra cara de la fama como es la soledad y la tristeza tras un periodo de descubrimiento personal. «Fine Line» ha logrado un gran éxito comercial y ha alcanzado el #1 en Estados Unidos, Canadá o Australia o #2 en su Reino Unido natal.
El tercer álbum de estudio del cantante Shawn Mendes, de título homónimo, se puso a la venta en mayo del pasado año y debutó en el #1 de la lista de ventas de Estados Unidos y de su Canadá natal, convirtiéndose en el artista más joven de la historia de la música en conseguir que sus tres primeros trabajos fueran #1 en la lista de ventas americana. «Shawn Mendes» ha sido certificado platino en Estados Unidos gracias a sus altas cifras de streaming (fue el segundo disco pop con mayor streaming del año pasado por detrás de «Man of the Woods» de Justin Timberlake). En el resto del mundo, el cantante canadiense también demostró su éxito entre el público adolescente y logró el #1 en Australia y España o el top 3 en Reino Unido y Alemania. El tercer trabajo de Shawn Mendes es un álbum de pop con influencias pop/rock o R&B y está compuesto y co-producido por el joven cantante de ascendencia portuguesa. El single anticipo del álbum fue In My Blood, un tema pop/rock en el que relata los problemas de ansiedad que sufrió en el pasado, fue nominado a mejor canción del año en los premios Grammy y ganó el galardón en la misma categoría en los Juno Awards (los Grammy de Canadá). Este single logró un éxito moderado en las listas de venta: en Estados Unidos fue #11 y ocupó el top 10 en Reino Unido, Alemania, Canadá y Australia. Como segundo single, Shawn Mendes lanzó Lost in Japan, un bailable tema funk/R&B que recuerda al estilo de Justin Timberlake y muestra la variedad musical presente en el álbum. 
A principios de la década del 2000 Céline Dion vivió un gran momento de popularidad gracias al álbum «A New Day Has Come», el cual recibió buenas críticas de los expertos musicales y resultó un gran éxito comercial, con más de 12 millones de copias vendidas en todo el mundo. Apenas un año después llegó «One Heart», que seguía la estela musical de su predecesor y contenía varios descartes de las sesiones de grabación de aquel álbum, lo cual atrajo ciertas críticas negativas. Tras la promoción de este álbum, la cantante canadiense se embarcó durante más de cuatro años en una residencia de conciertos en Las Vegas, «A New Day», que se convirtió en la residencia más recaudadora de la historia en la ciudad del pecado. En 2007 Céline Dion hizo doblete y publicó dos álbumes de estudio: uno en francés, titulado «D’Elles», para cubrir las necesidades de su fiel público francófono y a finales de año vio la luz su décimo trabajo en inglés, Taking Chances, el cual está formado por un compendio de sus clásicas baladas y temas up-tempo pop/rock con ciertas influencias dance-pop y R&B. «Taking Chances» tuvo una respuesta comercial positiva: ocupó #1 en su nativa Canadá, alcanzó el top 5 en importantes mercados como Estados Unidos, Francia, Reino Unido o Alemania y acabó vendiendo más de 3 millones de copias a nivel mundial. Mientras que sus anteriores álbumes, «A New Day Has Come» y «One Heart», estaban encuadrados dentro del pop, dance-pop y R&B, «Taking Chances» profundiza en el sonido pop/rock y destaca por contar con un gran número de versiones de famosas canciones de rock. Una amplia variedad de compositores y productores estuvieron implicados en este álbum, entre ellos Linda Perry, John Shanks, Kara DioGuardi, Kristian Lundin, Ben Moody (componente del grupo Evanescence), Ne-Yo, Chuck Harmony o Tricky Stewart.
Teniendo en cuenta la maratoniana gira en la que se encuentra inmersa Pink, con la que ha recorrido de manera extensa Estados Unidos y Australia para promocionar su anterior álbum «Beautiful Trauma», su regreso al panorama musical con nuevo trabajo discográfico ha llegado antes de lo que podríamos pensar. Hurts 2B Human es el título del octavo álbum de estudio de Pink, que se puso a la venta apenas un año y medio después del lanzamiento de «Beautiful Trauma», el cual recibió críticas muy variadas por parte de los expertos musicales pero obtuvo una gran respuesta comercial y alcanzó el #1 en las listas de venta de Estados Unidos, Reino Unido o Australia entre otros. «Hurts 2B Human» sigue la estela musical de su predecesor, está encuadrado dentro del pop e incorpora elementos dance-pop, electropop y Country. En lo que respecta a las letras, este álbum resulta más optimista que «Beautiful Trauma» y trata temas como las relaciones de pareja, el autoestima, la vida y la familia. El single presentación del álbum ha sido Walk Me Home, un tema pop de estilo muy similar a los que encontrábamos en su anterior disco y que contiene el característico estribillo de Pink con coro creciente. Este tema ha sido compuesto por Pink junto a Nate Ruess (quien ya colaboró en el single ‘Just Give Me a Reason’) y destaca por su mensaje inspirador y su naturaleza de himno, pero a diferencia de otros primeros singles de Pink no engancha tanto ni resulta original. En el terreno comercial, ‘Walk Me Home’ ha tenido un desempeño moderado y entre sus mejores posiciones se encuentra el top 10 en Reino Unido y el #11 en Australia, una puesto muy bajo teniendo en cuenta la excepcional acogida que tiene la cantante en dicho país.
Like a Prayer, uno de los discos más importantes de la historia del pop e imprescindible dentro de la carrera musical de Madonna, cumple 30 años este mes de marzo. «Like a Prayer» es el cuarto álbum de estudio de la reina del pop, publicado en 1989 tras el tremendo éxito que cosechó True Blue, el cual alcanzó el #1 en más de 20 países, superó los 25 millones de copias en todo el mundo y se convirtió en el álbum de Madonna más vendido, sólo superado años después por «The Immaculate Collection», su primer disco de grandes éxitos. Aunque «Like a Prayer» es el sucesor natural de «True Blue», lo cierto es que entre ambos discos Madonna publicó «Who’s That Girl», la banda sonora de la película del mismo nombre protagonizada por la cantante y «You Can Dance», un disco de remixes. «Like a Prayer» es uno de los discos más polémicos de la cantante por el uso de temática religiosa en la canción que da título al álbum, lo cual provocó un shock en la Iglesia Católica y numerosos colectivos conservadores de todo el mundo reaccionaron de manera negativa hacia el álbum. Además la controversia que rodeó a «Like a Prayer» hizo que Pepsi rompiera su contrato publicitario con Madonna. Pese a estas polémicas, lo cierto es que «Like a Prayer» es uno de sus discos más autobiográficos, en el que Madonna relata su complicada relación con un padre autoritario, la pérdida de su madre cuando era una niña o episodios violentos en su matrimonio con Sean Penn y su posterior divorcio. Madonna compuso todos los temas del álbum junto a Patrick Leonard (responsable de ‘Live to Tell’ o ‘La Isla Bonita’) y Stephen Bray, quien trabajó anteriormente con la Ciccone en los álbumes «Like a Virgin» y «True Blue».