Crítica de «Dirty Blonde» de Bebe Rexha

Mucho se ha hablado últimamente del Khia Asylum, un concepto nacido de internet que hace referencia a un lugar metafórico o cárcel virtual donde residen las estrellas del pop cuyas carreras están estancadas, han perdido relevancia comercial y arrastran varios flops consecutivos. Bebe Rexha fue una de las primeras cantantes en referirse al Khia Asylum a través de sus redes sociales y ha admitido encontrarse en él desde hace tiempo e incluso bromeó con sus fans pidiéndoles pidió salir de ahí pronto. El término de Khia Asylum proviene de la rapera americana Khia (conocida por su único hit ‘My Neck, My Back’), quien se convirtió en una figura de culto por sus críticas feroces a otras celebrities. Algunas cantantes como Sabrina Carpenter o Zara Larsson consiguieron escapar del Khia Asylum gracias a sus recientes éxitos, sin embargo otras ‘pop stars’ siguen atrapadas en esta cárcel, como Rita Ora, Ava Max o Kim Petras (la eterna promesa del pop que nunca acaba de despuntar). Es innegable que Bebe Rexha ha alcanzado el éxito con algunas de las numerosas colaboraciones que ha realizado con otros artistas (un ejemplo es su participación en ‘I’m Good (Blue)’ de David Guetta, que se convirtió en uno de los singles más exitosos del 2022, alcanzó el #1 en las principales listas de venta y acumula más de dos mil millones de reproducciones en Spotify) sin embargo sus canciones propias no han logrado el mismo nivel de impacto y han tenido escasa repercusión comercial. Su falta de carisma o personalidad distintiva y su escasa capacidad de conexión con el público masivo son las razones por las que tras más de una década en el negocio no haya acabado de triunfar en solitario y siga siendo una artista bastante desconocida a nivel general. Tras su repunte de popularidad gracias a ‘I’m Good (Blue)’, la cantante americana publicó su tercer trabajo discográfico, titulado Bebe, el cual profundizaba en el dance-pop y Disco, contaba con un sonido retro inspirado en la música de los años 70 y 80 e incorporaba elementos funk o synth-pop. Después de todas las colaboraciones que ha realizado durante su carrera (la mayoría temas dirigidos a las pistas de baile) Bebe Rexha por fin aprendió la lección y creó un álbum formado por canciones de carácter up-tempo, a diferencia de sus anteriores trabajos «Expectations» y «Better Mistakes», en los que predominaban los temas de carácter mid-tempo.

Este mes de junio ha visto la luz el cuarto álbum de estudio de Bebe Rexha (primero publicado como artista independiente tras su salida de Warner Records), titulado Dirty Blonde, el cual está formado por 13 temas encuadrados dentro del dance-pop y que profundizan en el sonido EDM, aunque incorporan elementos electropop, synth-pop o pop/rock. Bebe Rexha ha participado en la composición de las todas canciones presentes (las cuales giran en torno a la auto-aceptación, la vulnerabilidad, los problemas de salud mental, el desamor, el hedonismo o la rebeldía) y ha contado con la producción de Punctual, Jean Baptiste, DJ Snake, Boaz van de Beatz, David Guetta o Hit-Boy entre otros. A principios de año se lanzaron dos sencillos promocionales como aperitivo del álbum. El primero de ellos fue ‘I Like You Better Than Me’, un tema dance-pop que aborda de manera honesta la lucha interna de Bebe con la autoestima y cuyas letras expresan su sentimiento de inferioridad y envidia hacia otra persona que cumple los estándares de belleza. El segundo fue ‘Çike Çike’, un tema House con influencia EDM producido por DJ Snake que supone un homenaje a las raíces albanesas de la cantante y habla de la complicidad femenina durante una noche de chicas.

El ‘lead single’ del álbum fue New Religion, un potente tema Dance/House producido por Punctual que samplea la melodía del famoso himno ‘Insomnia’ de Faithless. Las letras de este tema describen las pistas de baile como su refugio y salvación, mientras que el término ‘nueva religión’ simboliza la lealtad incondicional y el sentido de pertenencia que Bebe encuentra en la música cuando el mundo exterior es caótico. ‘New Religion’ ha tenido un desempeño comercial moderadamente positivo y ha alcanzado el top 50 en las listas de venta de Reino Unido o Alemania, superando ampliamente el rendimiento de sus últimos singles. ‘New Religion’ supera los 60 millones de reproducciones en Spotify y es una de las canciones más populares de Bebe en las plataformas musicales. Sin duda ‘New Religion’ ha sido un paso en la dirección correcta para salir del Khia Asylum donde dice encontrarse la cantante americana. Tras el buen recibimiento de ‘New Religion’ por parte del público llegó otro sencillo promocional, ‘Hysteria’, que se trata de un explosivo tema dance-pop y EDM con ciertos elementos hyperpop cuyas letras celebran la liberación, el desenfreno emocional y la necesidad de dejarse llevar por la música en la pista de baile para olvidar los problemas. Como segundo single oficial se lanzó Sad Girls, un tema dance-pop producido por David Guetta cuyas letras abordan cómo algunas personas intentan ocultar su tristeza, una ruptura amorosa o el dolor de ver a un ser amado con otra persona detrás de la diversión y la vida nocturna. ‘Sad Girls’ es un tema enérgico y pegadizo, pero su sonido resulta tremendamente genérico y derivativo de las producciones de David Guetta de la década del 2010, además guarda muchas similitudes con el reciente single ‘Save Me Tonight’ de Jennifer Lopez, también producido por el DJ francés.

«Dirty Blonde» está formado en su mayoría por temas bailables de carácter up-tempo, como ‘Nobody’s There’, en cuyas letras Bebe habla de una mujer peligrosa o femme fatale que opera en las sombras de la noche y deja destrucción emocional a su paso, sin embargo a mitad de la secuencia, el álbum baja el ritmo y encontramos canciones más calmadas como la balada ‘Time’, que habla de la frustración absoluta tras una ruptura destructiva y muestra el dolor de perder el tiempo con la persona equivocada, ‘One Day’, un tema mid-tempo electropop en el que Bebe le advierte a su ex-pareja que se arrepentirá de haberle dejado o ‘The Way I Want You’, un tema con influencia pop/rock que explora una obsesión amorosa, la dependencia emocional y la frustración de no poder superar a alguien a pesar de hacer terapia.

Tras convertirse en artista independiente, Bebe Rexha ha conseguido una libertad creativa absoluta, lo que le ha permitido ser fiel a su visión artística y crear canciones cuyas letras resultan brutalmente honestas y crudas. El punto fuerte de «Dirty Blonde» son los temas dirigidos a las pistas de baile, pero en su conjunto resulta irregular e inconsistente, ya que pierde fuerza a mitad del álbum debido a la inclusión de varias baladas y canciones más tranquilas que rompen el flujo de ritmo frenético y restan impacto al conjunto. Además, muchos de los temas presentes apenas superan los dos minutos de duración y están diseñados para encajar en las nuevas reglas del streaming, pero algunos de ellos se sienten inacabados y les falta un mayor desarrollo, como un puente potente o un verso más. En resumen, «Dirty Blonde» es un álbum digno y correcto, que destaca por la solvencia vocal de Bebe y su talento como compositora, pero se encuentra un escalón por debajo de la solidez de su anterior álbum. Volviendo a la premisa inicial: ¿consigue Bebe Rexha escapar finalmente del Khia Asylum con este trabajo? En mi opinión ha conseguido la libertad condicional, pero todavía no ha recibido el alta definitiva. Temas imprescindibles: New Religion, Sad Girls, Hysteria, Nobody’s There, I Like You Better Than Me y One Day. Puntuación: 7/10.

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