Hace unos días se cumplía el vigésimo aniversario de una de las canciones más famosas e icónicas de Britney Spears, por lo que realizaré una reseña del álbum al que pertenece dicha canción y que forma parte de la lista de mis discos favoritos de todos los tiempos. A principios del año 1999, cuando Britney todavía era una adolescente inocente e ingenua, vio la luz su primer álbum de estudio, …Baby One More Time, el cual alcanzó el #1 en Estados Unidos y en otros países como Canadá o Alemania y llegó a vender 14 millones de copias en su país natal y más de 25 millones en todo el mundo, todo un récord para una cantante recién llegada al panorama musical. Gran parte de este éxito se debió a la excepcional acogida del primer single de idéntico título, que lideró las listas de venta de todo el mundo. Este single sigue manteniéndose después de más de 20 años como el mayor éxito de su trayectoria y su videoclip ha marcado historia dentro del mundo del pop y siempre será recordado por una Britney con coletas y vestida de colegiala. Tras el éxito del primer single llegaron ‘Sometimes’, que mostraba su lado más sensible y emotivo o ‘(You Drive Me) Crazy’, otro de los temas más representativos de los inicios de su carrera y que también gozaron de buena acogida en las listas de venta de todo el mundo. Gracias a ‘…Baby One More Time’, Britney Spears estuvo nominada a los premios Grammy como mejor artista revelación, pero le fue arrebatado el galardón por su ami-enemiga y rival Christina Aguilera.
Tras el inmenso éxito de su debut y sin apenas un respiro, en mayo de 2000 Britney Spears publicó su segundo álbum de estudio, Oops!… I Did It Again, el cual debutó en el #1 de la lista de ventas de Estados Unidos con más de 1’3 millones de copias en su primera semana, la mayor cifra de ventas de una cantante femenina en la historia de la música y que sólo fue superada quince años después por Adele. Con la popularidad de Britney en su mejor momento, «Oops!» fue certificado diamante en tierras americanas con más de 10 millones de ejemplares vendidos y a nivel internacional también tuvo un gran impacto comercial: ocupó el #1 en más de 10 países de todo el mundo incluyendo Canadá, Alemania, Francia o España. En importantes mercados musicales como Reino Unido y Australia el álbum debutó en el #2 pero obtuvo ventas altísimas y superó los 20 millones a nivel mundial. «Oops!» está compuesto por un compendio de marchosos temas de estilo pop y dance-pop y varias baladas que mostraban que el rango vocal de Britney era superior a lo que muchos creían. A pesar de ser un disco eminentemente pop, contiene ligeras influencias funk o R&B y cuenta con dos versiones de temas famosos. El compositor y productor sueco Max Martin, quien fue responsable de ‘…Baby One More Time’, ‘Crazy’ y otra canción de su disco debut, incrementó su participación en el proceso creativo y asumió un papel muy importante en el segundo álbum de Britney Spears y no sólo fueron obra suya los tres primeros singles del disco sino que se encargó de varias canciones más junto a su habitual colaborador Rami y otros músicos suecos asociados al legendario ‘Cheiron Studios’ como Alexander Kronlund, Jörgen Elofsson o Kristian Lundin. El productor Robert ‘Mutt’ Lange y la afamada compositora Diane Warren también contribuyeron con una canción cada uno para este álbum y la propia Britney compuso ‘Dear Diary’, la última canción del álbum.
En una estrategia comercial muy similar a la utilizada con su álbum debut, el single presentación de su segundo trabajo discográfico fue el tema que daba título al álbum. Hace 20 años vio la luz Oops!… I Did It Again, el cual ha pasado a la historia como uno de los singles más representativos de la carrera de la cantante de Louisiana. ‘Oops’ estaba compuesto y producido por Max Martin y Rami, guardaba muchas similitudes con ‘…Baby One More Time’ aunque Britney declaraba que «ya no era tan inocente» como antes y en este caso jugaba con los sentimientos de su amante, el cual confunde su ‘flirteo’ con un interés romántico real. ‘Oops!’ no logró despuntar en la lista americana como hizo ‘…Baby’ y sólo ocupó el top 10 en Estados Unidos sin embargo en el resto del mundo el desempeño fue muy superior: alcanzó el #1 en más de 15 países incluyendo Australia, Canadá, España o Reino Unido (donde se convirtió en su tercer single #1). El videoclip de ‘Oops’, ambientado en el planeta Marte y con el icónico traje rojo de látex de Britney también se ha convertido en un clásico de la década del 2000 y en la actualidad supera los 250 millones de visualizaciones en YouTube. Tras el tremendo éxito cosechado por ‘Oops!’ se lanzó como segundo single Lucky, un tema pop de pegadizas letras y con una producción muy similar a la de ‘Oops!’ ya que los responsables seguían siendo Max Martin y Rami. ‘Lucky’, que relata la vida de una estrella del cine que lo tiene todo en la vida (dinero, fama y belleza) pero en realidad se siente sola y desdichada, recibió buenas críticas de los expertos musicales, muchos de los cuales creyeron que la letra de la canción estaba inspirada en su propia vida. ‘Lucky’ logró un éxito moderado en Estados Unidos, donde apenas ocupó el top 25, pero como es costumbre en el resto del mundo tuvo una mejor acogida y fue #1 en Francia y Alemania y top 5 en Reino Unido, Canadá y Australia.
Como tercer single llegó Stronger, un potente tema dance-pop que recibió grandes críticas por sus letras de auto-empoderamiento («soy más fuerte que ayer») y su declaración de independencia sobre abandonar al amante que la ha engañado. ‘Stronger’ se convirtió en uno de los ‘fan favorite’ del álbum ya que contaba con un estribillo muy pegadizo, una producción moderna y vanguardista y Britney brillaba por su ágil ejecución vocal. En el terreno comercial ‘Stronger’ resultó un éxito moderado y ocupó el #11 en Estados Unidos o el top 10 en Alemania y Reino Unido. Para mostrar la variedad presente en el álbum, como cuarto y último single se lanzó Don’t Let Me Be the Last to Know, una balada compuesta por Shania Twain y su por entonces marido, el productor Robert ‘Mutt’ Lange, que contenía ciertas influencias Country-pop. Este tema recibió buenas opiniones de los expertos y la consideraron como una de sus mejores baladas, sin embargo a nivel comercial resultó el primer fracaso de Britney en Estados Unidos y fue incapaz de entrar en el Hot 100 de la lista Billboard. Entre las canciones más destacadas del álbum se encuentran ‘Don’t Go Knockin’ on My Door’, un marchoso tema pop/R&B con cierto toque funk cuyas letras hablan sobre pasar página tras una ruptura, ‘Can’t Make You Love Me’, un enérgico tema dance-pop que habla sobre el amor verdadero, ‘What U See (Is What U Get)’, en cuyas letras Britney exige respeto a un amante celoso o la emotiva balada ‘Where Are You Now’, en la que encontramos quizás la mejor ejecución vocal de Britney de toda su carrera. En la edición internacional podíamos encontrar ‘Girl in the Mirror’, una bonita balada mid-tempo que se encuentra entre mis favoritas del álbum. Uno de los temas peor recibidos por los críticos fue la versión de ‘(I Can’t Get No) Satisfaction’ de Rolling Stones, a la que Darkchild le dio un toque más funk en lugar de su estilo rock original.
Cuando muchos segundos álbumes de artistas que han cosechado gran éxito con su debut suponen una importante caída de ventas o son un sonoro fracaso, no fue éste el caso de Britney Spears, ya que sin superar el éxito sin precedentes de «…Baby One More Time», su segundo trabajo obtuvo unas cifras muy altas y casi cercanas. Además sin desmerecer a su álbum debut, al que le guardo gran cariño por ser el primer CD que compré, en mi opinión «Oops!… I Did It Again» es un disco más completo y superior y aunque la música de Britney no mostró excesiva evolución musical debido a su proximidad en sus fechas de publicación es uno de los álbumes más importantes de la historia del pop, de la década del 2000 y en mi opinión uno de los mejores dentro de la carrera de Britney Spears. Temas imprescindibles: Oops!… I Did It Again, Stronger, What U See (Is What U Get), Lucky, Where Are You Now, Don’t Go Knockin’ on My Door y Girl in the Mirror. Puntuación: 9/10.

Tras triunfar con sus álbumes en francés, Céline Dion hizo su debut en inglés en 1990 y durante dicha década publicó sus tres álbumes más exitosos que la catapultaron a la cima de las listas de venta y la convirtieron en una de las cantantes más importantes del mundo del pop. Sin duda me estoy refiriendo a «The Colour of My Love», que vendió 20 millones de copias y «Falling Into You» y «Let’s Talk About Love», que superaron la barrera de los 30 millones de ejemplares en todo el mundo, han entrado en la lista de los álbumes más exitosos de todos los tiempos y se han convertido en clásicos indiscutibles de la música contemporánea. En 2002 la cantante canadiense regresó con otro de sus discos más icónicos, A New Day Has Come, que suponía su séptimo álbum de estudio en inglés y el primero de la década del 2000. Siguiendo la estela musical de ‘That’s The Way It Is’, uno de los temas inéditos del recopilatorio «All The Way… A Decade of Songs» y que mostró un sonido más actual y moderno, Céline Dion se rodeó de importantes compositores y productores como Andreas Carlsson, Kristian Lundin, Anders Bagge, Robert ‘Mutt’ Lange, Ric Wake o Walter Afanasieff para crear un conjunto de canciones up-tempo de estilo pop, dance-pop y R&B, convirtiéndose en el trabajo más bailable y marchoso de la cantante hasta la fecha, aunque también podíamos encontrar sus clásicas baladas. «A New Day Has Come» fue considerado como el gran regreso de la cantante de Quebec tras un tiempo alejada del panorama musical en el que fue madre, de ahí que varios de los temas presentes traten su nueva faceta como madre, el amor en todas sus vertientes y la superación de las adversidades.
Durante sus días en N’Sync, Justin Timberlake destacó por encima de sus compañeros por su gran carisma, simpatía y sus dotes como cantante, compositor y ‘showman’, por ello resultaba una evolución natural que se lanzara como artista en solitario. En noviembre de 2002 vio la luz el primer álbum de Justin como solista, titulado Justified, el cual recibió buenas críticas por su madurez y su nuevo sonido, tuvo un gran rendimiento comercial (superó los 10 millones de copias en todo el mundo) y ganó dos premios Grammy. Tras su polémica actuación junto a Janet Jackson en el intermedio de la Super Bowl de 2004 Justin desarrolló su faceta de actor y participó en varias películas y en 2006 publicó su segundo álbum de estudio, FutureSex/LoveSounds, cuatro años después de su disco debut. Mientras que «Justified» contaba con la producción de The Neptunes y Timbaland, para este nuevo trabajo el dúo formado por Chad Hugo y Pharrell Williams no pudo trabajar con el cantante de Memphis por problemas de agenda por lo que el disco fue principalmente producido por Timbaland junto a su habitual colaborador Danja, con producción adicional de Will.I.Am o Rick Rubin. «FutureSex/LoveSounds» está inspirado en la música de Prince o David Bowie (dos de sus mayores ídolos) y resulta un proyecto muy ambicioso ya que algunas de las canciones presentes contaban con interludios o preludios de similar instrumentación que hacían que superaran los 5 o 6 minutos de duración. Este álbum comparte el estilo pop/R&B presente en «Justified», sin embargo incorpora un sonido más vanguardista y arriesgado que incluye electropop y dance-pop además de influencias funk, Disco o Hip Hop. La primera parte del disco se centra en el tema del sexo y está compuesta por canciones up-tempo mientras que la segunda profundiza en la temática del amor y contiene en su mayoría baladas y medios tiempos. «FutureSex/LoveSounds» debutó en el #1 de la lista americana de álbumes con más de 680 mil copias vendidas en la primera semana, un gran incremento con respecto a su primer trabajo y acabó siendo certificado 4 veces platino en Estados Unidos con casi 5 millones de ejemplares vendidos. En el resto del mundo también cosechó un gran éxito: alcanzó el #1 en Reino Unido, Australia y Canadá y superó los 10 millones a nivel mundial, igualando el excepcional rendimiento comercial de «Justified».




Durante los últimos años se han producido importantes regresos de icónicos grupos que habían estado alejados del panorama musical durante un gran lapso de tiempo y debido al fenómeno de nostalgia que vive el público por la música de los 90 y 2000, muchos de estos grupos han decidido reunirse de manera temporal o definitiva para realizar giras de conciertos con las que deleitar a sus seguidores con sus grandes éxitos. En la década del 2000 una de las ‘boy bands’ más importantes procedentes de Reino Unido fueron sin duda Blue, un grupo formado por 4 jóvenes ingleses (Duncan, Lee, Antony y Simon) que tuvieron una vida comercial breve pero exitosa en Europa y Australia. Cabe destacar que aunque Lee y Antony se conocieron en los castings de un programa de la TV británica para formar un grupo musical, Blue se formó años más tarde al unirse a ellos dos amigos que también querían probar suerte en el mundo de la música, por tanto Blue no es un ‘grupo prefabricado’, término se utiliza frecuentemente de manera peyorativa pese a que muchos grupos famosos han tenido sus orígenes mediante un casting o por formar parte de un concurso de televisión. El primer álbum de estudio del grupo, 
En octubre de 2017, Niall Horan se convirtió en el tercer componente de One Direction en publicar álbum en solitario tras el debut de Zayn, que abandonó el grupo un año antes de su separación y Harry Styles, que se lanzó como artista solista en mayo de 2017. Flicker era el título del primer disco de estudio del cantante irlandés tras su paso por la famosa ‘boy band’ y pese a la mayor popularidad de Harry Styles dentro del grupo, el debut de Niall Horan consiguió gran éxito y casi alcanzó las cifras del primer disco de su compañero. «Flicker» ocupó el #3 de la lista de ventas británica y todavía tuvo un mejor desempeño en Estados Unidos, donde logró #1 y fue certificado platino por ventas físicas y digitales superiores al millón de ejemplares. El debut de Niall Horan se encuadraba dentro del pop/rock y el folk y recibió críticas principalmente positivas de los expertos musicales por encontrar su propio estilo musical tras su paso por One Direction y la madurez alcanzada en solitario, además el conjunto de canciones presentes en y la elección de los singles resultó muy acertada. Por todo ello “Flicker” fue considerado como un debut sólido y consistente, lo que auguraba un gran futuro en solitario para el joven cantante. La agenda profesional de los ex-componentes de One Direction ha estado muy ocupada durante los últimos meses y tras los lanzamientos en diciembre de Liam Payne y Harry Styles y el debut en solitario de Louis Tomlinson a finales de enero, Niall Horan publicó el pasado 13 de marzo