Hace tiempo que el fenómeno del K-Pop traspasó fronteras, sin embargo este 2020 ha sido definitivamente el año en el que este peculiar estilo musical ha llegado al mainstream gracias a la presencia máxima en el panorama musical de dos grupos de origen surcoreano, BTS y Blackpink, los cuales cuentan con una enorme ‘fanbase’ de millones de seguidores en todo el mundo que hacen que todos sus videoclips alcancen cifras estratosféricas y consigan récords con cada single que lanzan. Mientras que el septeto masculino BTS logró hace unos meses su primer single #1 en el difícil mercado americano (convirtiéndose en el primer grupo surcoreano en alcanzar la posición de honor en la lista de ventas de Estados Unidos) el cuarteto femenino Blackpink también han consolidado su presencia internacional este año gracias a su colaboración con Lady Gaga en el sencillo promocional ‘Sour Candy’, el cual alcanzó el top 20 en Reino Unido y el top 40 en la lista americana. Blackpink está formado por 4 jovencitas (Jennie, Rosé, Lisa y Jisso) prácticamente intercambiables que desde sus orígenes en el mundo de la música han lanzado varios EP’s en coreano y japonés además de un disco de estudio dirigido al mercado japonés, titulado «Blackpink In Your Area», el cual era en realidad un recopilatorio de todos los singles que habían lanzado hasta la fecha. Con una popularidad al alza gracias a su reciente colaboración, Blackpink han publicado su álbum debut en inglés, titulado simplemente The Album, el cual está formado por apenas 8 canciones de estilo electropop, dance-pop y Trap con las que intentan dar el espaldarazo definitivo al mercado internacional, algo que se intuye por las dos artistas invitadas que aparecen: Selena Gomez (la cantante más seguida en Instagram) y la rapera de moda Cardi B.
El single presentación del álbum fue How You Like That, un marchoso tema electropop con influencia Trap y Hip-Hop cantado en coreano e inglés cuyas letras versan sobre no dejarse intimidar en los malos momentos y no perder la confianza para levantarse de nuevo. Gracias al masivo apoyo con el que cuentan Blackpink, el videoclip del tema ha superado los 500 millones de reproducciones en YouTube y a nivel comercial ha supuesto su primer top 20 en Reino Unido y top 40 en Estados Unidos al margen del tema junto a Lady Gaga. Como segundo single lanzaron Ice Cream, su esperada colaboración con Selena Gomez, que se trataba de un insípido tema bubblegum-pop y electropop en cuyos créditos aparecen Ariana Grande, su colaboradora Victoria Monét y el productor Tommy Brown, lo cual indica que podría tratarse de un descarte del último disco de Ariana. La presencia de Selena Gomez, más que la efectividad del tema, ha catapultado el single hasta el #13 en la lista americana, la mejor posición de Blackpink hasta la fecha. Coincidiendo con la publicación del álbum se ha lanzado como tercer single Lovesick Girls, un enérgico tema dance-pop y electropop que destaca por el hecho de que dos de las componentes del grupo, Jisso y Jennie, participan en la composición del tema, además de David Guetta. Dentro del álbum, de tal brevedad que parece un EP, encontramos ‘Pretty Savage’, un ruidoso tema electropop y Trap que podría pertenecer a Jason Derulo, ‘Crazy Over You’, un tema Trap con influencia de la música de los Balcanes en el que las chicas cantan y rapean o ‘Bet You Wanna’, en el que participa Cardi B y seguramente será lanzado como futuro single para aprovechar la presencia de la famosa rapera.
En resumen, Blackpink ofrecen lo que el público adolescente seguidor del K-Pop demanda: canciones bailables, inmediatas y directas acompañadas de videoclips coloridos y llenos de coreografía, pero que no dejan de ser anodinas, genéricas y carentes de personalidad. Gracias a la extensa ‘fanbase’ que Blackpink posee en todo el mundo, «The Album» ha ocupado el #2 en importantes mercados como Estados Unidos, Australia o Reino Unido, sin embargo como álbum de estudio deja bastante que desear por su escasez de temas y la poca implicación en el proceso creativo de las componentes, que no dejan de ser unas marionetas en manos de su discográfica. Puntuación: 5/10.
Melanie C ha demostrado ser la componente de Spice Girls más comprometida con el mundo de la música y la única que a lo largo de los años se ha labrado una sólida y exitosa carrera en solitario. Prueba de ello son los 7 álbumes de estudio que ha publicado desde 1999, haciendo de ella la Spice Girl con más discos en el mercado y la única que en la actualidad sigue demostrando su pasión por cantar y crear nuevas canciones. Tras la triunfal pero breve gira de Spice Girls del año pasado con la que recorrieron Reino Unido, Melanie Chisholm retomó su carrera como solista y viajó por todo el mundo participando en las celebraciones del ‘Orgullo Gay’ de varios países junto al grupo Sink The Pink, con quienes precisamente participó en el single ‘High Heels’, un marchoso y bailable tema dance-pop con el que animó a todos los asistentes de su ‘Pride World Tour’ y lanzó al mundo un mensaje de amor universal y a uno mismo. Ya en 2020, Melanie nos presentó el single adelanto de su siguiente trabajo discográfico, Who I Am, que se trataba de un fantástico tema electropop y dance-pop producido por Richard ‘Biff’ Stannard que muestra a la perfección su talento vocal y como compositora y resulta un himno sobre la auto-aceptación (recordemos que Mel sufrió depresión y desorden alimenticio tras los primeros años de fama junto a Spice Girls). ‘Who I Am’ estuvo acompañado de un original videoclip ambientado en un museo donde Melanie se paseaba observando cuadros y esculturas de ella en sus diferentes etapas musicales, incluyendo sus icónicos looks de ‘Northern Star’ o como Sporty Spice. Durante la pandemia la cantante inglesa ha seguido muy activa en el panorama musical y en mayo lanzó su nueva propuesta, Blame It On Me, un marchoso tema dance-pop y electropop con influencia Disco en el que relata una relación tóxica y el duro camino hasta lograr empoderarse y defenderse a sí misma, y a finales de julio llegó In and Out of Love, que en propias palabras de la cantante «es el tema pop up-tempo que todos estamos esperando en estos tiempos tan difíciles que vivimos» y resultaba otra apuesta muy acertada por parte de Mel C. Una de las señas de identidad de esta nueva era ha sido su enorme implicación en el aspecto visual de los singles y más teniendo en cuenta la complicada situación que estamos viviendo en la que hay que practicar la distancia social y el hecho de ser una artista independiente, pero Mel nos ha ofrecido una serie de videoclips muy interesantes con mínimos medios. En el videoclip de ‘In and Out of Love’ Melanie luce varios looks y muestra el espléndido físico que tiene con 46 años mientras realiza coreografías junto a los bailarines de la gira ‘Spice World’ del año pasado.
En septiembre llegó Fearless, que supuso un importante cambio de dirección musical con respecto a sus anteriores singles de carácter bailable ya que se trata de un tema mid-tempo pop/R&B envuelto por una atmósfera urbana y alternativa y que cuenta con la colaboración de la rapera y compositora inglesa Nadia Rose. Fearless supone la primera colaboración de Melanie con una rapera desde el single del año 2000 ‘Never Be The Same Again’ junto a Lisa ‘Left Eye’ Lopes, el cual es uno de los mejores temas de toda su trayectoria en solitario y uno de sus mayores hits. Un par de días antes de la publicación del álbum y para evitar que el ‘hype’ por él se desvanezca, Melanie ha lanzado un nuevo sencillo promocional, Overload, con el que regresa al pop bailable de sus primeros singles aunque en este caso incorpora un llamativo sonido Disco/funk que le proporciona un toque retro que se ha puesto muy de moda durante este año. Sin duda Overload es uno de los temas más pegadizos y originales del álbum y que sigue la gran racha de magníficos singles lanzados de este proyecto, con permiso de Fearless, el más flojo de todos ellos y su único ‘tropiezo’.
El octavo álbum de estudio de la cantante inglesa tiene por título Melanie C, ya que todas las experiencias vividas durante estos últimos años le han servido para saber quién es como persona y artista. El álbum está formado por 10 canciones de estilo electropop y dance-pop compuestas por la propia Melanie que hablan sobre empoderamiento y aceptación de uno mismo. «Melanie C» ha sido lanzado en numerosos formatos incluyendo CD, vinilo, cassette (todos ellos fabricados con material ecológico biodegradable) además de la descarga digital y dentro de la edición deluxe física, que cuenta con 16 canciones, podemos encontrar 3 temas inéditos y remixes de varios de los singles. Entre lo más destacado del álbum se encuentra ‘Good Enough’, un enérgico y bailable tema dance-pop similar a los primeros sencillos extraídos del disco o el marchoso tema electropop ‘Here I Am’, cargado de letras muy personales sobre superar las adversidades y que resulta un himno de auto-superación. Aunque la mayor parte del disco son canciones de carácter up-tempo también encontramos otras más tranquilas como la oscura balada ‘Nowhere To Run’ compuesta junto a su habitual colaborador Richard ‘Biff’ Stannard e inspirada en el sonido de la joven Billie Eilish o ‘End of Everything’, otra balada synth-pop muy clásica en la que observamos que el talento vocal de Melanie todavía sigue presente.
En las diferentes entrevistas promocionales que ha realizado recientemente, Melanie ha recalcado que siempre será Sporty Spice (y más desde la última gira de reunión con Spice Girls, que supuso un momento mágico para ella) pero también quiere demostrar que es una artista en solitario plenamente consolidada y con personalidad propia al margen del grupo. Desde el blog Mister Music siempre he apoyado las carreras en solitario de las componentes de Spice Girls y sobretodo la de Melanie C, la más talentosa de todas ellas pero cuya carrera ha estado muy infravalorada por el público en general pese haber lanzado una serie de singles y álbumes más que dignos. En resumen, «Melanie C» es otro ejemplo del excelente momento que está viviendo el pop durante este año ya que este álbum está formado por un conjunto sólido de temas bailables pero cargados de mensajes positivos sobre la superación de la depresión, el amor propio y la defensa de los derechos de la comunidad LGTB. «Melanie C» no sólo es uno de los álbumes pop más importantes de este otoño, sino que se posiciona como uno de los mejores trabajos de su amplia discografía, solo superado por su icónico debut «Northern Star». Temas imprescindibles: Who I Am, Overload, In and Out of Love, Blame It On Me y Here I Am. Puntuación: 7’5/10.
Music es uno de los álbumes más icónicos de la historia del pop y con el que Madonna inauguró la década del 2000 de la mejor manera posible, ya se ha convertido en uno de los álbumes más importantes dentro de su amplio catálogo musical. «Music» es el sucesor de Ray of Light, que vio la luz en 1998, recibió grandes opiniones por parte de los críticos musicales por su enésima reinvención tanto de imagen como de sonido, su naturaleza experimental y sus letras de carácter introspectivo. «Ray of Light» debutó en el #2 de la lista americana de álbumes por detrás de la BSO de la película Titanic y acabó siendo certificado cuádruple platino por ventas superiores a los 4 millones de copias en Estados Unidos, a lo que hay que sumar el #1 en más de 10 países del mundo incluyendo Australia, Reino Unido, Alemania o España, con unas cifras de 16 millones de copias a nivel global. Durante esta era Madonna adoptó una imagen mística, serena y menos sexual ya que la cantante neoyorquina abrazó la Kabbalah y contó con varios singles imprescindibles dentro de su carrera musical como ‘Frozen’ o ‘Ray of Light’, ambos top 5 en la lista americana de singles. Tras el éxito de «Ray of Light», el cual recibió 4 premios Grammy incluyendo mejor álbum pop del año, Madonna quiso salir de gira para promocionar el álbum sin embargo su discográfica la animó para entrar en el estudio de grabación y dar forma a su nuevo disco, por lo que el ‘Drowned World Tour’ de 2001 sirvió como respaldo promocional tanto para «Music» como «Ray of Light». En el año 2000 Madonna retomó su faceta como actriz con la comedia «The Next Best Thing» y participó en la banda sonora de la película con el tema ‘American Pie’, versión del clásico de Don McLean, el cual llegó al #1 en la lista de ventas de Reino Unido, Canadá, Australia y más de 10 países. En septiembre del 2000 se puso a la venta el octavo álbum de estudio de Madonna, «Music», el cual está formado por 10 temas encuadrados dentro del electropop y el dance-pop, aunque cuenta con influencias folk, Country, rock o Techno. Aunque seguía la estela musical de su predecesor, Madonna cambió drásticamente su imagen mística influenciada por la Kabbalah por otra más desenfadada de ‘cow girl’ con estética Country. En cuanto a la producción del álbum, Madonna contó con la ayuda de William Orbit, responsable de la mayor parte de «Ray of Light», aunque su presencia se redujo en favor del productor francés Mirwais Ahmadzaï, el cual se encargó de la mayoría de los temas.
Respaldado por el éxito del single de idéntico título, «Music» debutó en lo más alto de la lista americana de álbumes con más de 400 mil unidades en su primera semana, convirtiéndose en el cuarto álbum #1 de Madonna en Estados Unidos y el primero desde «Like a Prayer» de 1989. «Music» fue certificado triple platino y superó los 3 millones de ejemplares en Estados Unidos y en el resto del mundo también tuvo una excepcional acogida y lideró las listas de venta en más de 20 países y superó los 11 millones de copias. Gracias al buen momento profesional que vivió durante las eras «Ray of Light» y «Music», Madonna recobró su estatus de Reina del Pop tras años de declive comercial durante los años 90, cuando su imagen estuvo empañada por diversas polémicas y una imagen abiertamente sexual.
El single presentación de álbum fue Music, un marchoso tema electropop y dance-pop con influencia funk/Disco compuesto y producido por Madonna y Mirwais en el que la cantante mandaba un positivo mensaje de unión de las personas a través de la música. La canción que comenzaba con una frase que suponía toda una declaración de intenciones: «Hey Mr. Dj, ponme mi canción que quiero bailar con mi amor y cuando la música empieza no quiero parar». Este tema recibió críticas muy positivas por parte de los expertos musicales por su pegadizo estribillo, su naturaleza desenfadada, bailable y optimista en contraposición al carácter introspectivo de las canciones pertenecientes a «Ray of Light». Gracias a sus sencillas pero efectivas letras y su adictivo ritmo, ‘Music’ resultó un tremendo éxito en las listas de venta: ocupó el #1 en Estados Unidos (su último single #1 hasta la fecha) durante 4 semanas y fue certificado platino por ventas de más de un millón de copias de CD’s físicos. En el resto del mundo el desempeño comercial también fue espectacular y alcanzó el #1 en más de 20 países, convirtiéndose en uno de los singles más populares y exitosos del año 2000.
Tras el éxito de ‘Music’, a finales de año llegó el segundo single, Don’t Tell Me, que se trataba de un tema electropop con instrumentación Country y un tono melancólico en la voz de Madonna que encajaba a la perfección con la imagen ‘cow girl’ que nos presentó la cantante en esta era y en cuyas letras pedía a su amante que no la controle. Aunque no resultó tan exitoso como ‘Music’, ‘Don’t Tell Me’ tuvo buena acogida comercial y fue #1 en Canadá, #4 en la lista americana y ocupó el top 10 en Australia, España e Italia. Ya en 2001 se lanzó el tercer single, What It Feels Like for a Girl, que en su versión original se trataba de un tema mid-tempo synth-pop producido por Guy Sigsworth (su única aportación en «Music») cuyas letras hablan del rol de la mujer en la sociedad y los dobles estándares que existen hacia las mujeres. Este tema fue aclamado por la crítica por sus letras sobre el empoderamiento femenino y considerado como uno de los más sobresalientes del álbum. El videoclip de ‘What It Feels Like for a Girl’ fue lanzado en una versión totalmente diferente que incorporaba un sonido Trance/House y recibió opiniones negativas por su agresivo y violento contenido. Este single resultó el menos exitoso de los tres lanzados oficialmente de «Music» aunque alcanzó el #1 en España y fue top 10 en Australia y Reino Unido.
Entre los temas up-tempo más destacados del álbum se encuentran ‘Runaway Lover’, un enérgico tema Trance/House producido por William Orbit que habla de las relaciones fugaces con hombres que no merecen la pena o ‘Amazing’, un pegadizo tema dance-pop y electropop que guarda similitudes con su single ‘Beautiful Stranger’ y se trata de otra de las aportaciones de William Orbit al álbum y mi tema favorito de «Music». Con un estilo completamente diferente, encontramos ‘Gone’ y ‘I Deserve It’, dos baladas electrónicas con uso de guitarra, de carácter acústico e influencia folk, un estilo en el que Madonna profundizaría en su siguiente álbum «American Life». También merece la pena reseñar ‘Paradise (Not for Me)’, un original tema electrónico downtempo de atmósfera ambiental y enigmática, reminiscencia de Frozen y otras canciones pertenecientes a «Ray of Light», en el que Madonna empieza susurrando para incorporar luego un verso en francés.
En resumen, «Music» es uno de los álbumes pop más importantes de la década del 2000 no solo por su notable éxito comercial sino porque Madonna incorporó el sonido electrónico al pop comercial e influyó a una generación entera de jóvenes artistas que decidieron adoptar el estilo presente en el álbum. «Music» fue uno de los primeros álbumes completos que escuché de Madonna (concretamente el primer CD que compré de ella) por lo que le tengo un cariño especial, además de ser uno de mis favoritos de su repertorio. Varias publicaciones prestigiosas como Rolling Stone lo han incluido en su listado de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos. Temas imprescindibles: Music, Amazing, Don’t Tell Me, What It Feels Like for a Girl, Runaway Lover y Gone. Puntuación: 8’5/10.
Pese a que el 2020 va a ser un año para olvidar debido a la pandemia provocada por el coronavirus y la crisis que ha provocado en la economía, lo cierto es que en el plano musical y especialmente dentro del pop, nos ha regalado unas cuantas alegrías debido al lanzamiento de importantes álbumes que han ayudado a salvar el año, como por ejemplo «Future Nostalgia» de Dua Lipa o «After Hours» de The Weeknd, los cuales valoré de manera positiva en el blog Mister Music y se han convertido en los discos más exitosos y escuchados durante este extraño año. Precisamente estos álbumes, además de otros de menor impacto comercial pero de gran calidad como «What’s Your Pleasure» de Jessie Ware, han supuesto un importante resurgimiento del pop, que durante los últimos años había perdido peso entre los más jóvenes en favor de otros géneros más populares actualmente como el reggaeton o el Trap. Otra de las artistas que sin duda han ayudado a revitalizar el sonido puramente pop ha sido Ava Max, una joven cantante americana de ascendencia albanesa que lleva varios años lanzando singles muy potentes y ha recuperado la esencia del género que fue tan popular a principios de la década del 2000 antes de que se viera influenciado demasiado por los sonidos electrónicos y perdiera su verdadera esencia. Aunque su álbum debut, titulado Heaven & Hell, ha visto la luz este mes de septiembre tenemos que remontarnos dos años atrás para dar con el single presentación de este proyecto.
Me refiero por supuesto a Sweet but Psycho, su tema más conocido por el gran público y que después de dos años sigue siendo su canción más escuchada en las plataformas musicales, con casi un billón de reproducciones en Spotify y más de 600 millones de visualizaciones de su videoclip en YouTube. ‘Sweet but Psycho’ es un pegadizo tema que combina pop, dance-pop y electropop y está compuesto por la propia Amanda Ava Koci (el verdadero nombre de Ava Max) junto a Cirkut, la pareja sentimental de la cantante y que se convertiría en el productor responsable de todos sus siguientes singles. Este tema cuenta con un efectivo y adictivo estribillo cuyas letras hacen referencia no a que la cantante sea una psicópata, sino una mujer fuerte e independiente, pero en los temas del amor tiene dos lados muy diferenciados, uno más dulce y otro más loco que le hace decir a su pareja todo lo que siente. Sweet but Psycho no se convirtió en un hit inmediato sino que poco a poco fue ascendiendo en las listas de venta hasta lograr el #1 en más de 20 países, incluyendo Reino Unido, donde lideró la lista de ventas durante 4 semanas, además de ocupar el top 10 en Estados Unidos, un mercado que siempre se ha caracterizado por ser muy poco receptivo a las canciones eminentemente pop. Desde un principio, gran parte del público y los expertos musicales compararon a Ava Max con Lady Gaga, no sólo por el tema ‘Sweet but Psycho’ y su gancho ‘I’m-ma-ma-ma out of my mind’, que recordaba a los utilizados en ‘Poker Face’ y ‘Bad Romance’, sino por su extravagante imagen y estrafalarios atuendos, reminiscencia de la Lady Gaga de «The Fame», aunque Ava Max siempre ha reivindicado su propio estilo y su característica melena asimétrica, que se ha convertido en su ‘logo’ profesional y seña de identidad.
Tras el éxito masivo de ‘Sweet but Psycho’, en 2019 llegó So Am I, otro pegadizo tema pop con elementos electropop en el que Ava hablaba de sentirse marginada e incomprendida en la sociedad y no encajar con los que le rodean, lo que resultaba un himno de auto-aceptación y de superar las propias inseguridades. Aunque resultaba tan pegadizo como ‘Sweet but Psycho’, este tema recibió algunas críticas negativas al presentarse Ava Max como una marginada cuando en realidad es una mujer blanca, atractiva y privilegiada. ‘So Am I’ no logró igualar el espectacular resultado del single precedente, sin embargo alcanzó el top 20 en Alemania, Irlanda o Reino Unido, mientras que en el resto de mercados el desempeño comercial fue moderado. Cuando la popularidad de Ava Max estaba en su punto álgido y hubiera sido el mejor momento de publicar álbum aprovechando el tirón de los dos singles anteriores, la cantante de Milwaukee (Wisconsin) decidió seguir presentando nuevos temas, pero el globo del éxito fue deshinchándose poco a poco y el ‘hype’ por la artista empezó a desvanecerse. Meses más tarde Ava Max presentó dos nuevos temas, entre los que destacaba el medio tiempo oscuro ‘Freaking Me Out’, del que incluso grabó un videoclip, pero ambos resultaron un fracaso comercial y fueron catalogados posteriormente como sencillos promocionales.
En pleno verano, la rubia cantante regresó con su tercer single oficial, Torn, con el que regresaba a su zona de confort y nos presentaba un marchoso y bailable tema dance-pop con influencias Disco en el que se debatía entre el amor y el odio dentro de una relación turbulenta. Torn vino acompañado de un magnífico videoclip de alto presupuesto en el que Ava se transformaba en una heroína de cómic enfrentándose a su infiel pareja. Pese a su gran calidad, Torn resultó un fracaso en las listas de venta y fue incapaz de alcanzar los resultados de ‘So Am I’. A finales del año pasado, Ava lanzó en las plataformas musicales Salt, un tema que ya había desvelado hace meses e interpretado en vivo en varias actuaciones y que sus seguidores habían recibido de manera muy positiva. Salt se trataba de un marchoso tema dance-pop con influencia Disco que contaba con una magistral producción muy ‘ochentera’ y un uso prominente de violines. Salt ha sido añadido de manera muy astuta en todos sus últimos lanzamientos, incrementando sus datos de streaming de manera notoria hasta alcanzar más de 180 millones de reproducciones, convirtiéndose no sólo en un ‘fan favorite’ sino en uno de sus singles más populares en Spotify. Pese a no haber contado con excesiva promoción por parte de Ava (es su único single que no cuenta con videoclip) gracias a su incursión como cara-B en singles como Torn, Salt ha ocupado el top 40 en las listas de venta de Alemania o Francia.
En el mes de marzo, antes de que el mundo se viera sumido en la pandemia del coronavirus, Ava Max nos presentó un nuevo single, Kings & Queens, que se trataba de un épico tema power pop y dance-pop producido por su habitual colaborador Cirkut junto al famoso productor RedOne, artífice de los mayores éxitos de Lady Gaga, con quien Ava Max precisamente ha sido comparada en infinidad de ocasiones. Este tema resulta un auténtico himno de empoderamiento femenino en el que la cantante «hace una llamada a los reyes para cuidar de sus reinas», destaca por el prominente uso de guitarra eléctrica a final de la canción y recuerda a las producciones de RedOne de hace una década, especialmente para Lady Gaga. ‘Kings & Queens’ ha tenido un mayor impacto comercial que sus últimos singles y ha ocupado el top 20 en sus mercados estrella, Reino Unido y Alemania y como dato positivo ha logrado cierta acogida en el difícil mercado americano, logrando la segunda entrada de Ava en el Hot 100 tras ‘Sweet but Psycho’. Sin duda ‘Kings & Queens’ ha resultado una de las apuestas más sólidas y acertadas por parte de la cantante de ascendencia albanesa ya que ha superado el resultado comercial de sus últimos singles y se ha posicionado como su segundo single de mayor éxito tras ‘Sweet but Psycho’. A finales de julio la cantante de melena asimétrica lanzó Who’s Laughing Now como el sexto single de su álbum debut, al que por fin daba título y fecha de salida definitiva. Who’s Laughing Now destaca por su particular sonido de silbido y sus carcajadas durante el estribillo, nos recuerda al pop de fabricación sueca que triunfó durante los años dorados del pop de finales de los 90 de grupos como Ace of Base y en cuyas letras Ava hace frente a quienes la criticaron y no la apoyaron en sus inicios y ahora es ella «la que ríe la última». Podríamos considerar este tema como una continuación de ‘Sweet but Psycho’ ya que Ava nuevamente «saca las uñas» y su lado más vengativo tras haber sido menospreciada. Mientras que ‘Kings & Queens’ era el mayor representante del lado ‘Heaven’ del disco, ‘Who’s Laughing Now’ lo es del lado ‘Hell’ tal y como Ava Max nos ha hecho saber a través de los videoclips de ambos singles. Dos semanas antes de que viera la luz el álbum se lanzó como single OMG What’s Happening, que se trataba de un marchoso tema dance-pop con gran influencia Disco/funk en el que Ava Max realiza varias piruetas vocales que recuerdan a Marina y en cuyas letras reprocha a su pareja todo el daño que le ha hecho.
«Heaven & Hell» es un álbum eminentemente pop con gran influencia electropop y dance-pop compuesto por 15 temas que nos transportan al pop de hace más de una década mediante melodías sencillas y letras que no destacan especialmente por su originalidad pero cuentan con estribillos que resultan de lo más efectivo. Los temas presentes en «Heaven & Hell» están divididos en dos partes diferenciadas, precisamente las que hace referencia su título, en un planteamiento muy similar al que utilizó Geri Halliwell con su disco debut «Schizophonic» separando su lado ángel y demonio. En el lado ‘Heaven’ podemos encontrar canciones enérgicas de naturaleza inspiradora que sirven como himnos y en ‘Hell’ canciones de temática más oscura y melancólica, con el tema central ‘Torn’ representando el purgatorio (en sus letras dice «estoy dividida entre el cielo y el infierno»). Todos los temas han sido co-escritos por la propia Ava Max bajo la producción de Cirkut y entre la nómina de compositores y co-productores figuran importantes nombres como Charlie Puth, RedOne, Bonnie McKee o Shellback. Aunque casi la mitad del contenido de «Heaven & Hell» ya ha sido desvelada antes de su lanzamiento, todavía quedan sorpresas en el disco como ‘Tattoo’, un tema electropop compuesto junto a Charlie Puth que podría encajar en el debut de Lady Gaga, ‘Call Me Tonight’, que contiene un cierto toque R&B gracias a un riff de guitarra similar al de ‘No Scrubs’ de TLC, o ‘Naked’, un bailable tema dance-pop en el que la cantante desnuda sus sentimientos a su pareja y se muestra tal como es y cuyo videoclip ha sido desvelado el mismo día que llegaba el álbum. Dentro de la segunda parte destacan ‘Take You To Hell’, que comienza con una melodía oscura y enigmática para convertirse en un tema pop muy ‘dosmilero’ cuya producción recuerda a las de Oops! de Britney, ‘Rumors’, influenciado por el synth-pop de los años 80 y en el que Ava declara que aunque oiga ciertos rumores sobre su amante sigue enganchada a él o ‘Belladonna’, un original tema electropop en el que Ava se compara con dicha planta venenosa y confiesa a su amante que puede ser peligrosa y contagiosa como ella.
Desde que Ava Max irrumpió en el año 2018, muchos han criticado tanto el estilo musical como el sonido de Ava Max por resultar anticuado y ser una copia de la Lady Gaga del 2009, sin embargo desde el blog Mister Music siempre la he apoyado por haber lanzado una serie de magníficos singles que muchas de sus competidoras envidiarían poseer y además es una de las pocas representantes del ‘pop en sentido estricto’ en la actualidad. Sin ser la mejor cantante del panorama actual (aunque es una solvente vocalista que se defiende perfectamente en directo) ni una fantástica compositora, ya que sus letras contienen muchos clichés ya utilizados anteriormente, Ava Max es una talentosa artista que ha sido capaz de crear uno de los mejores álbumes pop del año. Quizás algunos de los temas inéditos no están a la altura de los ya conocidos y no resultan tan contundentes e inmediatos, pero en su conjunto es un álbum muy sólido, cohesionado y disfrutable debido a la ausencia de baladas. Temas imprescindibles: Kings & Queens, Who’s Laughing Now, So Am I, Salt, Torn, OMG What’s Happening y Sweet but Psycho. Puntuación: 9/10.
La casualidad ha querido que la hija que estaba esperando Katy Perry haya nacido precisamente un día antes del lanzamiento de su esperado nuevo álbum. Daisy Dove Bloom es el nombre de la primera hija de la cantante californiana, fruto de su relación intermitente con el actor Orlando Bloom, con quien se le relaciona desde el año 2016. Podríamos decir que el nacimiento de la hija de Katy Perry le va a deparar más alegrías que Smile, su sexto álbum de estudio, que promete convertirse en uno de los mayores flops de la temporada teniendo en cuenta el tibio desempeño comercial de los singles lanzados, algunos de los cuales sólo serán incluidos como ‘bonus track’ debido a su escaso apoyo por parte del público. «Smile» tenía previsto su lanzamiento el pasado día 14 de agosto, pero su fecha fue trasladada dos semanas más tarde por motivos de post-producción y finalmente ha sido el 28 cuando ha visto la luz, una maniobra poco acertada por parte de su sello discográfico ya que ha resultado ser un día de gran competencia con importantes trabajos discográficos a la venta. «Smile» está formado por 12 temas en su edición estándar (16 en la deluxe) encuadrados dentro del pop con influencias dance-pop y electropop, aunque resulta un álbum más orgánico y con menor componente electrónico que «Witness», el anterior trabajo de Katy. La artista de 35 años ha compuesto todos los temas de Smile con la ayuda de importantes nombres de la industria musical como StarGate, The Monsters & The Strangerz, Johan Carlsson, Ian Kirkpatrick o Charlie Puth entre otros y como curiosidad cabe destacar que su habitual colaborador Max Martin no forma parte de este proyecto, después de haber trabajado de manera extensa en sus discos Teenage Dream, Prism y Witness. Según Katy Perry, su nuevo disco narra los duros episodios vividos por la cantante tras la fatídica era «Witness», en la que su sobre-exposición en los medios de comunicación y sus polémicos comentarios, unidos al mediocre desempeño comercial del álbum, le pasaron factura tanto a nivel profesional como personal (incluyendo depresión e intento de suicidio) y con Smile «ha encontrado la luz al final del oscuro túnel» y recuperado la sonrisa perdida.
Para dar con el ‘supuesto’ primer single de este proyecto tenemos que remontarnos a mayo de 2019, cuando vio la luz Never Really Over, el cual se trataba de un alegre y animado tema electropop que contenía una interpolación de una canción de la artista noruega Dagny y estaba producido por Zedd, con quien Katy ya había colaborado anteriormente. Aunque ‘Never Really Over’ no resultó un hit de la talla de ‘California Gurls’ o ‘Roar’, sí supuso un importante avance con respecto al desempeño comercial de los singles de su anterior álbum y dio un respiro a la maltrecha situación comercial que vivía la cantante. ‘Never Really Over’ ocupó el top 10 en Australia o Canadá y alcanzó el top 20 en Reino Unido y Estados Unidos, aunque resultaba la posición más baja de un ‘lead single’ de Katy en tierras americanas, si es que podemos denominar así a este tema ya que por entonces no tenía intención de lanzar nuevo álbum. Unos meses después llegó Small Talk, un coqueto tema synth-pop producido por Johan Carlsson y Charlie Puth que resultaba un buen ‘album track’ pero no terminaba de funcionar como single y prueba de ello fue su mediocre desempeño comercial, con el que regresaba a los peores días de Witness. Durante el resto del año la cantante nacida en Santa Bárbara siguió lanzando singles para tantear el terreno y ver si contaba con suficiente apoyo por parte del público como para poder respaldar la publicación de su ‘hipotético’ nuevo álbum, como Harleys in Hawaii, un tema pop de aire veraniego con influencia reggae que no pasaba más allá de ser el track 10 de un álbum.
Ya en 2020 llegó Never Worn White, una insípida balada a piano en cuyo videoclip Katy desveló que estaba embarazada de su primera hija y meses después mientras el mundo se encontraba sumido en la pandemia del coronavirus lanzó Daisies, acompañado del típico videoclip grabado en el jardín de su casa debido al confinamiento. Daisies se trataba de un tema pop con guitarras acústicas producido por The Monsters & The Strangerz que recibió mejores críticas que sus últimos temas y consiguió un desempeño moderado en las listas de venta (fue top 40 en Reino Unido, Australia y Estados Unidos, su mejor posición desde ‘Never Really Over’). Un mes antes de la llegada del álbum, una embarazadísima Katy lanzaba como enésimo single el tema que da título al disco y resultaba una de las apuestas más comerciales y apropiadas de cara a apoyar un proyecto considerado para muchos ya insalvable. Smile es un alegre y marchoso tema pop up-tempo producido por Oligee en el que la cantante agradece todos los cambios ocurridos en su vida recientemente y que le han permitido volver a sonreír, lo que lo convierte en un himno de superación personal. El avanzado estado de embarazo de Katy Perry no ha impedido la grabación de un videoclip promocional para Smile, en el que por primera vez adopta la temática circense presente en el álbum y la vemos, tanto en persona como de manera animada, disfrazada de ‘payasa’ con diferentes atuendos.
Entre las canciones más destacadas de «Smile» encontramos ‘Cry About It Later’, un bailable tema dance-pop en cuyos créditos aparece Oscar Holter, artífice de los últimos éxitos de The Weeknd, ‘Not The End of The World’, un adictivo tema electropop con influencia Trap y melodía enigmática que recuerda a su hit ‘E.T.’, ‘Teary Eyes’, uno de los temas más up-tempo del álbum que cuenta con sonido electropop y dance-pop reminiscencia de Witness y en el que Katy afirma seguir bailando mientras llora (una metáfora de seguir adelante a pesar de los problemas) o ‘Tucked’, en el que podemos apreciar guitarras sintetizadas y cierto toque pop/rock que nos devuelve a la era Teenage Dream. También merece la pena mencionar los momentos más calmados del álbum, como ‘Resilient’, un bonito tema mid-tempo producido por el dúo noruego Stargate, nuevamente con temática de ser fuerte y seguir adelante, o ‘What Makes a Woman’, que comienza como una balada pop casi acústica para convertirse en un tema electropop más rítmico y destaca por sus letras dedicadas a su hija, en las que le desea que durante su vida logre conseguir sus sueños sin límites de ningún tipo. Como se intuía debido a su mínimo impacto comercial, ‘Small Talk’ y ‘Never Worn White’ forman parte de la edición deluxe del álbum junto a varios remixes de ‘Daisies’.
En definitiva, aunque en ‘Smile’ presenciamos una vuelta de Katy Perry a sus orígenes más pop y dentro de él podemos encontrar algunos temas bastante dignos que narran el arduo proceso de la cantante hasta recuperar la sonrisa, la mayoría de ellos no tienen ese ‘hit potential’ que sí existía en álbumes como «Teenage Dream», el cual resulta una sucesión ‘non stop’ de magníficas canciones. Si esta escasez de canciones verdaderamente arriesgadas y originales lo unimos a una desastrosa estrategia promocional, hacen de este álbum un proyecto un tanto disparatado y poco centrado. Hay varios puntos que restan credibilidad a «Smile»: en primer lugar está la estética circense que acompaña al disco, la cual ha sido explotada hasta la saciedad en el mundo del pop (ejemplos memorables son «Circus» de Britney Spears, «Funhouse» de Pink o «Back to Basics» de Christina Aguilera) y por otra, Katy no ha seguido un concepto claro a lo largo de sus lanzamientos, porque la estética de payasos rompe con la imagen hippy, retro y maternal que la cantante nos presentó en los singles ‘Never Really Over’, ‘Small Talk’ y ‘Daisies’ respectivamente, lo que evidencia una falta de cohesión y una cierta improvisación en su proceso de creación. En resumen, más que un proyecto verdaderamente centrado, «Smile» es una variada y agradable playlist que incluye todos los singles que Katy lleva lanzando durante estos últimos años, pero aún así lo considero un álbum superior a «Witness», que pese a incluir ciertos temas interesantes resultó un despropósito de era. Puntuación: 6’5/10.
La escena del pop en sentido estricto (también llamado bubblegum pop, por dirigirse al público adolescente) que triunfó durante los años 90 y principios de la década del 2000 gracias al fenómeno fan y artistas de la talla de Spice Girls, Aqua, Backstreet Boys, Britney Spears o Christina Aguilera, en la actualidad se encuentra prácticamente desierta ya que la nueva generación de jóvenes (que son los que más música consumen) en su mayoría han dejado de escuchar este tipo de pop comercial para decantarse por otros géneros populares hoy en día como el Trap o el reggaeton. Debido a este cambio de tendencia, muchas de las grandes figuras pop que triunfaron durante aquella época, e incluso otros artistas que iniciaron su carrera posteriormente (como Kesha o Katy Perry) han iniciado una espiral decreciente en su éxito y la viabilidad comercial de su música está prácticamente reducida a sus más fieles seguidores. Una de las pocas artistas encuadrada actualmente dentro del pop más «puro» es la protagonista de este post, Ava Max, quien desde que lanzó en 2018 Sweet But Psycho, el cual alcanzó el #1 en más de 20 países de todo el mundo y la situó como una de las cantantes más prometedoras del panorama musical, ha seguido ofreciéndonos fantásticos singles pero que no han logrado conseguir el nivel de éxito del primero. Tras Sweet But Psycho (que acumula casi 1000 millones de reproducciones en Spotify) en 2019 llegaron So Am I, que por el efecto arrastre fue moderadamente exitoso en Reino Unido o Australia pero no obtuvo posiciones tan altas en las listas de venta, el pegadizo Torn o el sencillo promocional Salt, el único que no contó con videoclip promocional, sin embargo la cantante de ascendencia albanesa fue posponiendo ‘sine die’ el lanzamiento de su álbum debut, haciendo que el ‘hype’ por ella se desvaneciera y su popularidad fuera disminuyendo. Ya en 2020 Ava Max continuó desvelando nuevos singles, como el magnífico Kings & Queens, que recuperaba el sonido dance-pop y electropop típico de los comienzos de Lady Gaga (con la que ha sido comparada hasta la saciedad tanto por su música como por su imagen) y gracias al cual anotó su tercer top 20 en las Islas Británicas, uno de los mercados mas receptivos para la cantante nacida en Wisconsin. Hace tan sólo unos días Ava Max por fin ha desvelado que su primer álbum de estudio verá la luz el próximo mes de septiembre, nada más y nada menos que dos años después de Sweet but Psycho, bajo el título de Heaven & Hell. Este álbum incluirá los 5 sencillos anticipo que la cantante de 26 años ha ido lanzando durante estos últimos tiempos además de un nuevo single, Who’s Laughing Now, que se trata de otra fabulosa pieza de pop que cuenta con un particular sonido de silbido y está nuevamente producido por su habitual colaborador Cirkut. Este tema nos recuerda al pop de fabricación sueca que triunfó durante los años dorados del pop de finales de los 90 de grupos como Ace of Base y en cuyas letras hace frente a quienes la criticaron y no la apoyaron en sus inicios y ahora es ella «la que ríe la última». Aunque muchos encuentren a Ava Max un producto desfasado y genérico que no tiene cabida en la música de hoy en día y hayan criticado su anticuada imagen, desde el blog MiSTeR MuSiC he apoyado a la joven cantante desde sus comienzos porque ha lanzado una sucesión de singles de gran calidad que muchos artistas pop envidiarían y nos transportan al pop de hace dos décadas que personalmente considero el mejor de la historia de la música.
Durante los últimos meses hemos presenciado un resurgimiento del sonido Disco y en general de la música de baile que triunfó en las décadas de los 80 y 90 gracias a artistas pop como Dua Lipa, The Weeknd o Lady Gaga, quienes con sus recientes trabajos discográficos han sido responsables de llevar al mainstream el clásico sonido discotequero y se han convertido en los cantantes más triunfadores durante los meses de confinamiento por la pandemia del coronavirus al lanzar importantes singles que se han colado en los puestos más altos de las listas de venta. Otra de las artistas que también se ha influenciado de esta corriente dentro del pop ha sido Jessie Ware, una cantante inglesa muy popular en Reino Unido, donde ha logrado el top 10 con sus tres primeros álbumes, aunque fuera de las Islas Británicas sigue siendo una gran desconocida. A finales del pasado mes de junio Jessie Ware puso fin a su sequía musical y publicó su cuarto álbum de estudio, titulado What’s Your Pleasure?, tras año y medio lanzando singles como anticipo del mismo. «What’s Your Pleasure» es un álbum muy ecléctico de sonido retro, compuesto principalmente de temas up-tempo que incorporan elementos Disco, dance-pop, funk, House, R&B y Soul. Este trabajo está formado por 12 temas compuestas por la propia Jessie Ware y toma el relevo a «Glasshouse», su tercer trabajo discográfico, el cual vio la luz en 2017 y vino marcado por su reciente maternidad y una mayor madurez como artista. A principios de 2019 la cantante londinense desveló el primer aperitivo de su nuevo álbum, Adore You, que se trata de una sofisticada pieza de synth-pop y dance-pop de producción minimalista que destaca por la suave y sensual voz de Jessie. Ya en 2020 llegó Spotlight, el single que realmente representaba la esencia del álbum y vino acompañado de un videoclip promocional grabado en un lujoso tren propiedad del antiguo presidente de Yugoslavia. Spotlight comienza como una dramática balada para transformarse rápidamente en un elegante tema Disco/House que nos transportaba a las pistas de baile del Nueva York de los años 80. En plena pandemia Jessie Ware siguió presentándonos nuevos singles como Oh La La, un marchoso tema Funk producido por James Ford o Save a Kiss, un pegadizo tema dance-pop y electropop con influencia Disco que resulta uno de los momentos más up-tempo y bailables del álbum.
«What’s Your Pleasure?» se puede escuchar en su totalidad sin saltar ningún tema ya que resulta muy equilibrado y aunque es un disco eminentemente up-tempo en la segunda parte el ritmo comienza a bajar y podemos encontrar un par de temas más calmados pero que no desentonan con el resto del álbum, como ‘The Kill’, un elegante tema electropop de carácter mid-tempo y sonido ambiental o la única balada presente, ‘Remember Where You Are’, que recupera el R&B/Soul de sus inicios y cierra el álbum. Entre mis temas favoritos se encuentran ‘What’s Your Pleasure?’, el tema que da título al disco y resulta un marchoso tema electropop de sensuales letras o ‘Soul Control’, un alegre y divertido tema Disco/funk. En resumen, pese al extraño año que estamos viviendo han aparecido grandes álbumes que nos han permitido evadirnos de la realidad y disfrutar de buena música de baile, como es el caso de What’s Your Pleasure?, un sofisticado y elegante álbum de pop que suena atemporal y fuera de las modas imperantes y está inspirado en el sonido electrónico y Disco de los años 70 y 80. Si te gustó el estilo eminentemente electropop de álbumes como «Electra Heart» de Marina o «Body Talk» de Robyn o eres seguidor de las cantantes Kylie Minogue y Sophie Ellis-Bextor en su versión más Disco, sin duda disfrutarás del nuevo trabajo de Jessie Ware, una cantante y compositora muy talentosa que todavía no ha logrado despuntar y sin duda merece más éxito del que ha tenido. En definitiva, «What’s Your Pleasure?» es uno de los mejores álbumes de lo que llevamos del año y profundiza en el sonido Disco que tan de moda se ha puesto recientemente. Temas imprescindibles: What’s Your Pleasure?, Save a Kiss, Soul Control, Spotlight, Ooh La La y The Kill. Puntuación: 8/10.
La era Witness resultó todo un despropósito: desde la horripilante portada del álbum, la disparatada estrategia comercial, la poco acertada elección de los singles, sus polémicas declaraciones y su sobreexposición en los medios de comunicación durante aquella época no sólo hicieron que Katy Perry obtuviese los peores resultados de su carrera y pasase por su momento más bajo de popularidad sino que hicieron mella en salud mental y la obligaron a desconectar durante en tiempo del mundo de la música para encontrar paz espiritual. Es cierto que «Witness» se convirtió en el tercer #1 de la cantante en Estados Unidos y obtuvo buenas cifras en su primera semana, sin embargo las ventas pronto se estancaron debido a la modesta acogida de los singles lanzados, de los cuales sólo destacaron ‘Chained To The Rhythm’, el cual alcanzó el top 5 en la lista americana y ‘Swish Swish’, que se volvió viral debido al famoso baile que aparecía en su videoclip aunque apenas pasó de un top 50. Un resultado francamente decepcionante para una artista de la talla de Katy Perry, la cual venía de conseguir dos sencillos #1 con ‘Prism’ y de encadenar 5 singles #1 con su legendario álbum ‘Teenage Dream’. Tras la gira mundial de ‘Witness’ y debido al desgaste mental sufrido durante la promoción del álbum, la cantante californiana decidió retirarse temporalmente del mundo de la música y una vez que estuvo recuperada comenzó a grabar nuevos temas pero declaró que en esta nueva etapa iba a lanzar canciones «no para los charts sino para el corazón» quedando implícito que su discográfica ya no aspiraba a repetir los éxitos del pasado por lo que daba la libertad a Katy de lanzar las canciones que verdaderamente le gusten, además aseguró que no iba a seguir el estresante patrón de single-álbum-tour del pasado sino que se iba a tomar las cosas con calma y lanzar nuevas canciones una vez que terminara de grabarlas sin intención de publicar disco en próximas fechas.
Tras varias colaboraciones con otros artistas, en mayo de 2019 Katy Perry puso fin a su sequía musical y lanzó Never Really Over, el ‘supuesto’ single anticipo de su nuevo proyecto, todavía sin fecha de publicación ni título definitivo. Se trataba de un alegre tema electropop que contenía una interpolación de una canción de la artista noruega Dagny y estaba producido por Zedd, con quien Katy había colaborado recientemente. Aunque ‘Never Really Over’ no resultó un hit de la talla de ‘California Gurls’ o ‘Roar’, sí supuso un importante avance con respecto al desempeño comercial de los singles de su anterior álbum y dio un respiro a la maltrecha situación comercial que vivía la cantante. ‘Never Really Over’ ocupó el top 10 en Australia o Canadá y alcanzó el top 20 en Reino Unido y Estados Unidos, aunque resultaba la posición más baja de un ‘lead single’ de Katy en tierras americanas, si es que podíamos denominar así a este tema. Unos meses después llegó Small Talk, un coqueto tema synth-pop producido por Johan Carlsson y Charlie Puth que resultaba un buen ‘album track’ pero no terminaba de funcionar como single y prueba de ello fue su mediocre desempeño comercial, con el que regresaba a los peores días de ‘Witness’. Durante el resto del año Katy Perry siguió lanzando singles para tantear el terreno y ver si contaba con suficiente apoyo por parte del público como para poder respaldar la publicación de su ‘hipotético’ nuevo álbum, como Harleys in Hawaii, un tema pop de aire veraniego con influencia reggae que no pasaba más allá de ser el track 10 de un álbum. Ya en 2020 llegó Never Worn White, una insípida balada a piano en cuyo videoclip Katy desveló que estaba embarazada de su primer hijo y meses después mientras el mundo se encontraba sumido en la pandemia del coronavirus lanzó Daisies, acompañado del típico videoclip grabado en el jardín de su casa debido al confinamiento. Daisies se trataba de un tema pop con guitarras acústicas producido por The Monsters & The Strangerz que recibió mejores críticas que sus últimos temas y consiguió un desempeño moderado en las listas de venta.
Esta misma semana, Katy Perry ha revelado que su nuevo álbum de estudio se llamará Smile, será publicado a mediados de agosto y ha desvelado su portada, en la que la cantante aparece como un payaso triste en contraposición con el alegre título del álbum, una imagen que a priori no presagia nada bueno (al igual que cuando presenciamos la horrible carátula de ‘Witness’) sobre el futuro de esta nueva era y nos hace preguntarnos si resultará tan caótica y controvertida como la anterior. En primer lugar la estética circense ha sido explotada hasta la saciedad en el mundo del pop: ejemplos memorables son ‘Circus’ de Britney Spears, ‘Funhouse’ de Pink o ‘Back To Basics’ de Christina Aguilera, y por otra parte, esta estética rompe con la imagen hippy, retro y maternal que Katy nos ha presentado en los singles Never Really Over, Small Talk y Daisies respectivamente, si es que estos temas finalmente pasan a formar parte del ‘track list’ del disco. Después de numerosos singles sin un apoyo masivo por parte del público y una estrategia promocional tan poco centrada y coherente, no sé que le deparará esta era a Katy Perry por lo que tendremos que esperar al 14 de agosto, fecha en que verá la luz Smile, para escuchar el resto del contenido del álbum.
Tras iniciarse en el mundo de la música haciendo coros y componiendo para otros artistas, una jovencita llamada Kesha Sebert despuntó en la escena musical gracias a su participación en el single ‘Right Round’ del rapero FloRida, el cual alcanzó el #1 en los principales mercados musicales y supuso el espaldarazo definitivo para iniciar su carrera como cantante. Kesha estuvo trabajando en su debut durante años y publicó su primer álbum, titulado Animal, el 1 de enero de 2010, inaugurando la década de la mejor manera posible. La cantante nacida en Los Angeles se rodeó de importantes nombres de la industria musical como Dr. Luke (el cual le fichó en su discográfica, se convirtió en su mano derecha y fue el responsable de la mayoría de las canciones), Max Martin, Shellback, Greg Kurstin, Ammo o Benny Blanco, quienes dieron forma a un álbum encuadrado dentro del sonido electropop y dance-pop con gran uso de sintetizadores. El single presentación del álbum fue TiK ToK, un tema electropop sumamente adictivo producido por Dr. Luke en el que Kesha destacaba por su técnica sing-rap y el uso desmedido de Auto-Tune, que se convertirían en la seña de identidad de la cantante durante los primeros años de su carrera. ‘TiK ToK’ sorprendió al público por sus pegadizas letras sobre pasarlo bien, vivir la vida y no dejar que nadie te pisotee mientras que relataba un sueño en el que se despertaba siendo un importante rapero rodeado de bellas mujeres y creyéndose una estrella de la música. ‘TiK ToK’ tuvo un enorme impacto comercial: lideró las listas de venta en más de 20 países de todo el mundo y se convirtió en uno de los temas con mayores ventas digitales de la historia de la música, superando los 10 millones de copias digitales.
Tras la tremenda acogida de ‘TiK ToK’, Kesha demostró que su éxito no era flor de un día y lanzó varios singles que ocuparon nuevamente los primeros puestos en las listas de venta como Your Love Is My Drug, un pegadizo tema dance-pop y electropop en el que la cantante habla de la ruptura con su ex-pareja y la relación de dependencia que sentía hacia él y que ocupó el top 5 en la lista americana o Take It Off, un potente tema electropop y dance-pop que resultaba uno de los momentos más up-tempo y bailables del disco. Entre los temas más destacados del álbum se encuentran el divertido ‘Party at a Rich Dude’s House’ en el que Kesha contaba su experiencia cuando fue a una fiesta en la casa de Paris Hilton y acabó vomitando en su armario, ‘Dancing With Tears in My Eyes’, que destaca por su uso de instrumentos en vivo como la guitarra dentro de un disco dominado por los sintetizadores o ‘Hungover’, uno de los temas co-producidos por Max Martin en el que la cantante muestra su lado más emotivo y vulnerable y resultaba uno de los momentos más calmados del álbum. Desde un primer momento Kesha destacó por su excéntrica personalidad, su imagen descuidada de ‘party girl’ y sus polémicos comentarios pero sin duda cautivó al público joven gracias a unas canciones divertidas, desenfadadas y dirigidas a las pistas de baile, además fue una de las abanderadas del sonido electropop que tan de moda estuvo a principios de la década pasada. «Animal» no contiene canciones con un profundo componente lírico, sin embargo es un álbum debut sólido y que escuchar en su totalidad sin apenas saltar ningún tema. Puntuación Animal: 8/10.
Gracias al gran éxito del primer single, «Animal» debutó en lo más alto de la lista americana de álbumes y destacó por su alto porcentaje de ventas digitales, que superaron ampliamente las copias físicas, lo que denotaba cómo el mundo de la música estaba cambiando hacia la era digital. «Animal» terminó el 2010 con más de un millón de ejemplares vendidos en Estados Unidos. En el resto del mundo también tuvo una buena acogida comercial: fue #1 en Canadá y alcanzó el top 10 en Reino Unido, Australia o Alemania y obtuvo con unas ventas a nivel mundial de 9 millones de copias, en su mayoría de formato digital. Gracias a la buena acogida de los 4 singles lanzados, todos los cuales ocuparon el top 10 en la lista americana, «Animal» siguió obteniendo buenas ventas durante el 2010 y a finales de año fue reeditado con un segundo disco compuesto por nuevas canciones inéditas, llamado Cannibal, el cual se puso a la venta como EP independiente en tierras americanas y como parte de la reedición bajo el nombre «Animal + Cannibal» en el resto del mundo. «Cannibal» seguía la estela musical de «Animal» y está formado por 9 temas de estilo electropop en los que la cantante continuaba con su peculiar técnica sing-rap y su abuso del Auto-Tune. Kesha siguió confiando en la producción de sus habituales colaboradores Dr. Luke, Benny Blanco, Ammo y Max Martin. El single presentación de «Cannibal» fue We R Who We R, un pegadizo tema electropop de sonido futurista en el que Kesha reivindicaba su excéntrica personalidad y resultaba un himno de auto-aceptación y empoderamiento. Este tema producido por Dr. Luke recibió buenas opiniones de los expertos por su carácter desenfadado y bailable aunque también le llovieron críticas por resultar muy similar a sus anteriores singles. ‘We R Who We R’ tuvo un gran impacto comercial en Estados Unidos y se convirtió en el segundo #1 de Kesha como solista tras ‘TiK ToK’ y en el resto del mundo también tuvo una gran acogida y lideró las listas de venta en Australia o Reino Unido.
Como segundo single llegó Blow, un marchoso tema electropop y dance-pop bajo la producción de Dr. Luke y Max Martin que continuaba con su habitual temática de pasarlo bien en la pista de baile. Dentro del nuevo EP destacaban ‘Cannibal’, un original y pegadizo tema en el que la cantante admite «sus instintos asesinos y de caníbal» con los hombres que conoce o ‘Sleazy’, un tema mid-tempo electropop con influencia Hip Hop coproducido por Bangladesh que fue lanzado como sencillo promocional y tuvo un buen desempeño comercial en la lista americana. En resumen, de la misma manera que «The Fame Monster» elevó el álbum debut de Lady Gaga a otro nivel, «Cannibal» fue un todo acierto por parte de Kesha ya que aumentó la gran calidad de «Animal» con nuevos temas muy interesantes. Quizás las letras de sus canciones fueran banales y poco profundas y su voz estaba tan distorsionada por los excesivos trucos de producción que apenas podíamos escuchar la voz real de la cantante californiana, sin embargo Kesha consiguió crear un álbum divertido, alegre y que representaba a la perfección el sonido electropop que triunfaba durante aquellos años y del cual Lady Gaga y Kesha fueron las máximas representantes. Puntuación Animal + Cannibal: 8/10.
El 2020 está siendo un año extremadamente inusual debido a la pandemia mundial provocada por el coronavirus, la cual ha afectado a todos los sectores de la economía, que se han tenido de adaptar a la profunda crisis que han provocado los meses de confinamiento y el parón de la actividad industrial. El sector del ocio ha sido uno de los más afectados y si nos centramos en la industria musical podemos afirmar que ésta ha sufrido una caída brutal en sus principales fuentes de ingresos, por todos los conciertos y festivales de música que han sido cancelados y la ausencia de ventas de discos en formato físico. Algunos artistas que tenían pensado lanzar sus álbumes durante esta primavera decidieron posponer la fecha de publicación hasta que las condiciones sanitarias «volvieran a la normalidad» y pudieran realizar promoción, mientras que otros valientes siguieron con sus planes originales y lanzaron disco pese a la extraña situación que hemos vivido, algo que es de agradecer y alabar. Aunque este año haya sido atípico desde mediados de marzo y el número de lanzamientos se haya reducido de manera considerable, hemos sido testigo de la publicación de varios álbumes muy interesantes que nos han acompañado durante los duros momentos del confinamiento. Desde el blog MiSTeR MuSiC haré un repaso de los mejores álbumes que se han lanzado durante la primera mitad de este 2020.
4. Chromatica de Lady Gaga.
En su habitual línea de dar pena sacando a la luz enfermedades y traumas pasados, Lady Gaga se ha vendido a sí misma como una de las grandes afectadas por la pandemia del coronavirus al tener que aplazar el lanzamiento de su nuevo álbum, sin embargo no lo ha sido tanto ya que pudo haber lanzado el disco en las fechas originales sin mayor problema puesto que otros cantantes lo han hecho con gran éxito (como Dua Lipa) pese a la disminución de la promoción debido a razones obvias. Lady Gaga tenía previsto publicar su sexto disco de estudio, Chromatica el pasado 10 de abril pero decidió posponer su lanzamiento hasta que las circunstancias fueran más propicias, sin embargo en un arranque muy coherente por su parte el álbum vio la luz a finales de mayo, cuando la pandemia sacudía fuertemente a Estados Unidos, el mercado más importante para la polémica cantante. Dejando a un lado esta incoherente estrategia comercial, nos encontramos ante uno de los discos más esperados del año ya que tras su coqueteo con el Country y el pop/rock de ‘Joanne’ y su participación en la banda sonora de ‘A Star Is Born’, donde continuó con su imagen de artista seria y madura, con su nuevo álbum Lady Gaga ha regresado a sus raíces pop y ha rescatado de nuevo su imagen extravagante. Chromatica abandona las baladas dramáticas como ‘Shallow’ para centrarse exclusivamente en temas up-tempo de estilo dance-pop y electropop con gran influencia del sonido House. Aprovechando el momento nostálgico que vive el pop actualmente y al igual que Dua Lipa se inspiró en el sonido Disco de los años 70 y 80, Lady Gaga se ha influenciado del Dance y House que triunfaban en los 90 para dar forma su nuevo trabajo, que reduce el relleno al mínimo y está formado por temas dirigidos a las pistas de baile aunque la temática vaya más encaminada a mostrarnos cómo ha superado las adversidades y los duros momentos del pasado. El primer single del álbum, ‘Stupid Love’ llegó en febrero y aunque resultaba marchoso y pegadizo no dejaba de ser un tema poco arriesgado e innovador que muchos tacharon de básico y menos eficaz que sus habituales primeros singles. Tras la tibia acogida de ‘Stupid Love’ (que fue un éxito en ciertos países pero marcó mínimos en la carrera de Lady Gaga en otros importantes mercados) y coincidiendo con la publicación del álbum, la artista neoyorquina sacó todos los tanques y nos ofreció su esperada colaboración con Ariana Grande en ‘Rain On Me’, un bailable tema dance-pop y House que esta vez sí la devolvió al #1 en las listas de ventas. Chromatica contiene grandes temas que pueden pueden ser singles muy potentes como Replay, Free Woman, Fun Tonight o 911 y supera ampliamente la calidad de Joanne y Artpop, de ahí que lo considere uno de los mejores discos del año, aunque se tiene que conformar con el cuarto puesto. Puntuación: 7’5/10.
3. All Monsters Are Human de K. Michelle.
El 31 de enero resultó ser un día de extrema competencia en el mundo de la música ya que se produjeron numerosos lanzamientos de discos de importantes artistas como Kesha, Meghan Trainor, Louis Tomlinson o nuestra protagonista, K. Michelle. La cantante nacida en Memphis publicó su quinto álbum de estudio, titulado All Monsters Are Human, que tomaba el relevo a «Kimberly: The People I Used To Know», lanzado en 2017, lo que supuso el lapso de tiempo más amplio entre disco y disco dentro de su carrera, ya que desde sus inicios en el mundo de la música se ha caracterizado por su gran agilidad al lanzar álbumes. En la actualidad K. Michelle es una de las pocas cantantes que podemos encuadrar dentro del R&B más tradicional y clásico puesto que dicho género se ha visto influenciado durante los últimos años por la música electrónica y el desmedido uso de los sintetizadores y ha perdido parte de su esencia y sus orígenes, sin embargo la cantante de Tennessee se ha mantenido fiel al R&B de los años 90 y 2000 y es una de las escasas representantes del ‘verdadero R&B’ que ha ido desapareciendo a lo largo de los años. «All Monsters Are Human» está formado por 13 temas compuestos por la propia Kimberly y destaca por el hecho de que es su primer trabajo como artista independiente tras dejar su antigua discográfica por los resultados tan mediocres que cosechó su último disco. Dentro del álbum podemos encontrar las clásicas baladas R&B/Soul por las que es conocida K. Michelle como ‘That Game’ o ‘The Worst’ además de otros originales temas como ‘Just Like Jay’, que se trata de un medio tiempo pop/R&B con cierta influencia Country o ‘Love On Me’, un animado tema pop/R&B que supone el momento más up-tempo del álbum. El primer single del álbum fue ‘Supahood’, un marchoso tema R&B/Hip-Hop con influencia Trap que contaba con la participación de las raperas City Girls y Kash Doll y donde la cantante mostraba su lado más urbano y tras él llegó ‘The Rain’, una fantástica balada mid-tempo producida por Jazze Pha que nos trae de vuelta la verdadera esencia del R&B. Tras el pequeño tropiezo que supuso su anterior disco «Kimberly: The People I Used To Know», el cual era excesivamente largo, algo aburrido y resultaba menos sólido y consistente que sus tres magníficos primeros discos, con «All Monsters Are Human» la cantante ha recuperado su habitual nivel y nos encontramos ante un trabajo de gran calidad en el que no sobra ningún tema y donde podemos disfrutar de la maravillosa voz de Kimberly y sus habilidades como compositora en las que relata todas las experiencias por las que ha pasado durante estos últimos años. Puntuación: 8/10.
2. After Hours de The Weeknd.
Aunque The Weeknd publicó su cuarto álbum de estudio After Hours el 20 de marzo, cuando comenzaba el confinamiento en varios países europeos y la pandemia avanzaba a pasos agigantados, gran parte de la promoción del mismo se había producido los meses anteriores y los dos singles lanzados ya llevaban un tiempo en los primeros puestos de las listas de venta, por lo que su publicación en una fecha tan arriesgada no le pasó factura a las ventas del mismo. After Hours debutó en el #1 de la lista americana con más de 400 mil unidades vendidas (incluyendo más de 250 ejemplares de ventas puras, es decir en formato físico y digital) convirtiéndose en uno de los debut más importantes del año en Estados Unidos y su tercer disco #1 consecutivo. Gran parte del éxito logrado por el álbum se debió a la excepcional respuesta por parte del público de los dos primeros singles, que vieron la luz en noviembre del año pasado. Primero llegó ‘Heartless’, un enigmático medio tiempo R&B/Trap en el que el artista canadiense admitía que tras la ruptura con su ex-pareja había vuelto a su vida disoluta de soltero desalmado. Este single de sonido urbano encajaba mejor con los gustos americanos y debutó en el #1 de la lista de singles de Estados Unidos (su cuarto ‘chart topper’) sin embargo The Weeknd tenía guardado otro as en la manga de cara al mercado internacional. Un par de días después de lanzar ‘Heartless’ llegó ‘Blinding Lights’, un marchoso tema synth-pop y dance-pop de corte retro inspirado en el estilo new-wave de los años 80 y producido por el rey Midas del pop Max Martin. ‘Blinding Lights’ recuperaba el carácter up-tempo y comercial de su hit ‘Can’t Feel My Face’, recibió grandes críticas de los expertos por su naturaleza bailable, superó todas las expectativas y se ha convertido en uno de los temas más importantes de lo que llevamos de año. ‘Blinding Lights’ sigue liderando actualmente la lista de singles más vendidos a nivel mundial y ha alcanzado el #1 en más de 20 países incluyendo Estados Unidos, Australia, Francia, Alemania, Reino Unido o España. El tercer single, ‘In Your Eyes’, llegó una semana después del lanzamiento del álbum y se trataba de otro marchoso tema synth-pop de sonido retro influenciado por la música Disco. «After Hours» combina las dos facetas musicales que posee el cantante: por una parte el R&B alternativo con influencia Trap al que estamos acostumbrados los seguidores originales de The Weeknd y por otra el sonido dance-pop y synth-pop a través de temas más comerciales de carácter up-tempo con los que amplió su popularidad y conquistó a un público masivo. Aunque con su anterior álbum «Starboy» The Weeknd había puesto el listón muy alto, «After Hours» sigue manteniendo su gran calidad y por ello ocupa la medalla de plata en este repaso a los mejores álbumes lanzados durante la primera mitad del 2020. Puntuación: 8/10.
1. Future Nostalgia de Dua Lipa.
Una de las artistas que más se ha visto afectada por la inusual situación que vivimos ha sido sin duda Dua Lipa, la cual tenía pensado lanzar su esperado segundo álbum de estudio a principios del mes de abril, pero debido a la filtración de todo su contenido en internet su discográfica decidió adelantar una semana su publicación y finalmente vio la luz el 27 de marzo, cuando el coronavirus estaba en su peor momento en Europa y muchos de los países cerraban fronteras para detener la pandemia. A través de sus redes sociales, una Dua Lipa rota y llorando comunicaba a sus seguidores que el álbum se iba a publicar una semana antes de lo previsto en pleno inicio de la pandemia, pero lo que no sabía en ese momento es que Future Nostalgia se beneficiaría en gran medida de ser una de las pocas artistas que lanzaba nueva música durante aquellas fechas. «Future Nostalgia» debutó en el #2 de la lista británica casi empatada en cifras con el grupo 5 Seconds of Summer, quienes consiguieron llevarse el gato al agua, sin embargo gracias al alto nivel de streaming en su segunda semana a la venta ascendió al #1 convirtiéndose en el primer disco de la cantante de ascendencia albanesa que conseguía llegar al puesto de honor en Reino Unido. En el resto del mundo Future Nostalgia fue un auténtico éxito y ocupó el top 5 en todos los mercados importantes incluyendo Estados Unidos, donde alcanzó el #4, su mejor posición hasta la fecha. El segundo álbum de estudio de Dua Lipa se alejaba del EDM (Electronic Dance Music) y el Tropical House de su primer álbum para profundizar en un sonido Disco, dance-pop y electropop inspirado en la música de baile de los años 80 y 90 de artistas como Kylie Minogue o Madonna. «Future Nostalgia» es un álbum muy breve de sólo 11 canciones y apenas media hora de duración pero no contiene ningún relleno y está formado por temas up-tempo de corte retro con el objetivo de sonar atemporal y fuera de las modas imperantes. «Future Nostalgia» fue aclamado por la crítica por su carácter bailable y desenfadado y se ha convertido en uno de los discos con mejores críticas de lo que llevamos de año. «Future Nostalgia» se merece el puesto de honor en este repaso a los mejores álbumes lanzados hasta la fecha ya que incluye joyas pop como los tres primeros singles, ‘Don’t Start Now’, Physical o Break My Heart y otras canciones tan interesantes como ‘Love Again’ o ‘Levitating’ que tienen todas las papeletas para ser futuros singles por su gran calidad. Puntuación: 8/10.