El 2020 está siendo un año extremadamente inusual debido a la pandemia mundial provocada por el coronavirus, la cual ha afectado a todos los sectores de la economía, que se han tenido de adaptar a la profunda crisis que han provocado los meses de confinamiento y el parón de la actividad industrial. El sector del ocio ha sido uno de los más afectados y si nos centramos en la industria musical podemos afirmar que ésta ha sufrido una caída brutal en sus principales fuentes de ingresos, por todos los conciertos y festivales de música que han sido cancelados y la ausencia de ventas de discos en formato físico. Algunos artistas que tenían pensado lanzar sus álbumes durante esta primavera decidieron posponer la fecha de publicación hasta que las condiciones sanitarias «volvieran a la normalidad» y pudieran realizar promoción, mientras que otros valientes siguieron con sus planes originales y lanzaron disco pese a la extraña situación que hemos vivido, algo que es de agradecer y alabar. Aunque este año haya sido atípico desde mediados de marzo y el número de lanzamientos se haya reducido de manera considerable, hemos sido testigo de la publicación de varios álbumes muy interesantes que nos han acompañado durante los duros momentos del confinamiento. Desde el blog MiSTeR MuSiC haré un repaso de los mejores álbumes que se han lanzado durante la primera mitad de este 2020.
4. Chromatica de Lady Gaga.
En su habitual línea de dar pena sacando a la luz enfermedades y traumas pasados, Lady Gaga se ha vendido a sí misma como una de las grandes afectadas por la pandemia del coronavirus al tener que aplazar el lanzamiento de su nuevo álbum, sin embargo no lo ha sido tanto ya que pudo haber lanzado el disco en las fechas originales sin mayor problema puesto que otros cantantes lo han hecho con gran éxito (como Dua Lipa) pese a la disminución de la promoción debido a razones obvias. Lady Gaga tenía previsto publicar su sexto disco de estudio, Chromatica el pasado 10 de abril pero decidió posponer su lanzamiento hasta que las circunstancias fueran más propicias, sin embargo en un arranque muy coherente por su parte el álbum vio la luz a finales de mayo, cuando la pandemia sacudía fuertemente a Estados Unidos, el mercado más importante para la polémica cantante. Dejando a un lado esta incoherente estrategia comercial, nos encontramos ante uno de los discos más esperados del año ya que tras su coqueteo con el Country y el pop/rock de ‘Joanne’ y su participación en la banda sonora de ‘A Star Is Born’, donde continuó con su imagen de artista seria y madura, con su nuevo álbum Lady Gaga ha regresado a sus raíces pop y ha rescatado de nuevo su imagen extravagante. Chromatica abandona las baladas dramáticas como ‘Shallow’ para centrarse exclusivamente en temas up-tempo de estilo dance-pop y electropop con gran influencia del sonido House. Aprovechando el momento nostálgico que vive el pop actualmente y al igual que Dua Lipa se inspiró en el sonido Disco de los años 70 y 80, Lady Gaga se ha influenciado del Dance y House que triunfaban en los 90 para dar forma su nuevo trabajo, que reduce el relleno al mínimo y está formado por temas dirigidos a las pistas de baile aunque la temática vaya más encaminada a mostrarnos cómo ha superado las adversidades y los duros momentos del pasado. El primer single del álbum, ‘Stupid Love’ llegó en febrero y aunque resultaba marchoso y pegadizo no dejaba de ser un tema poco arriesgado e innovador que muchos tacharon de básico y menos eficaz que sus habituales primeros singles. Tras la tibia acogida de ‘Stupid Love’ (que fue un éxito en ciertos países pero marcó mínimos en la carrera de Lady Gaga en otros importantes mercados) y coincidiendo con la publicación del álbum, la artista neoyorquina sacó todos los tanques y nos ofreció su esperada colaboración con Ariana Grande en ‘Rain On Me’, un bailable tema dance-pop y House que esta vez sí la devolvió al #1 en las listas de ventas. Chromatica contiene grandes temas que pueden pueden ser singles muy potentes como Replay, Free Woman, Fun Tonight o 911 y supera ampliamente la calidad de Joanne y Artpop, de ahí que lo considere uno de los mejores discos del año, aunque se tiene que conformar con el cuarto puesto. Puntuación: 7’5/10.
3. All Monsters Are Human de K. Michelle.
El 31 de enero resultó ser un día de extrema competencia en el mundo de la música ya que se produjeron numerosos lanzamientos de discos de importantes artistas como Kesha, Meghan Trainor, Louis Tomlinson o nuestra protagonista, K. Michelle. La cantante nacida en Memphis publicó su quinto álbum de estudio, titulado All Monsters Are Human, que tomaba el relevo a «Kimberly: The People I Used To Know», lanzado en 2017, lo que supuso el lapso de tiempo más amplio entre disco y disco dentro de su carrera, ya que desde sus inicios en el mundo de la música se ha caracterizado por su gran agilidad al lanzar álbumes. En la actualidad K. Michelle es una de las pocas cantantes que podemos encuadrar dentro del R&B más tradicional y clásico puesto que dicho género se ha visto influenciado durante los últimos años por la música electrónica y el desmedido uso de los sintetizadores y ha perdido parte de su esencia y sus orígenes, sin embargo la cantante de Tennessee se ha mantenido fiel al R&B de los años 90 y 2000 y es una de las escasas representantes del ‘verdadero R&B’ que ha ido desapareciendo a lo largo de los años. «All Monsters Are Human» está formado por 13 temas compuestos por la propia Kimberly y destaca por el hecho de que es su primer trabajo como artista independiente tras dejar su antigua discográfica por los resultados tan mediocres que cosechó su último disco. Dentro del álbum podemos encontrar las clásicas baladas R&B/Soul por las que es conocida K. Michelle como ‘That Game’ o ‘The Worst’ además de otros originales temas como ‘Just Like Jay’, que se trata de un medio tiempo pop/R&B con cierta influencia Country o ‘Love On Me’, un animado tema pop/R&B que supone el momento más up-tempo del álbum. El primer single del álbum fue ‘Supahood’, un marchoso tema R&B/Hip-Hop con influencia Trap que contaba con la participación de las raperas City Girls y Kash Doll y donde la cantante mostraba su lado más urbano y tras él llegó ‘The Rain’, una fantástica balada mid-tempo producida por Jazze Pha que nos trae de vuelta la verdadera esencia del R&B. Tras el pequeño tropiezo que supuso su anterior disco «Kimberly: The People I Used To Know», el cual era excesivamente largo, algo aburrido y resultaba menos sólido y consistente que sus tres magníficos primeros discos, con «All Monsters Are Human» la cantante ha recuperado su habitual nivel y nos encontramos ante un trabajo de gran calidad en el que no sobra ningún tema y donde podemos disfrutar de la maravillosa voz de Kimberly y sus habilidades como compositora en las que relata todas las experiencias por las que ha pasado durante estos últimos años. Puntuación: 8/10.
2. After Hours de The Weeknd.
Aunque The Weeknd publicó su cuarto álbum de estudio After Hours el 20 de marzo, cuando comenzaba el confinamiento en varios países europeos y la pandemia avanzaba a pasos agigantados, gran parte de la promoción del mismo se había producido los meses anteriores y los dos singles lanzados ya llevaban un tiempo en los primeros puestos de las listas de venta, por lo que su publicación en una fecha tan arriesgada no le pasó factura a las ventas del mismo. After Hours debutó en el #1 de la lista americana con más de 400 mil unidades vendidas (incluyendo más de 250 ejemplares de ventas puras, es decir en formato físico y digital) convirtiéndose en uno de los debut más importantes del año en Estados Unidos y su tercer disco #1 consecutivo. Gran parte del éxito logrado por el álbum se debió a la excepcional respuesta por parte del público de los dos primeros singles, que vieron la luz en noviembre del año pasado. Primero llegó ‘Heartless’, un enigmático medio tiempo R&B/Trap en el que el artista canadiense admitía que tras la ruptura con su ex-pareja había vuelto a su vida disoluta de soltero desalmado. Este single de sonido urbano encajaba mejor con los gustos americanos y debutó en el #1 de la lista de singles de Estados Unidos (su cuarto ‘chart topper’) sin embargo The Weeknd tenía guardado otro as en la manga de cara al mercado internacional. Un par de días después de lanzar ‘Heartless’ llegó ‘Blinding Lights’, un marchoso tema synth-pop y dance-pop de corte retro inspirado en el estilo new-wave de los años 80 y producido por el rey Midas del pop Max Martin. ‘Blinding Lights’ recuperaba el carácter up-tempo y comercial de su hit ‘Can’t Feel My Face’, recibió grandes críticas de los expertos por su naturaleza bailable, superó todas las expectativas y se ha convertido en uno de los temas más importantes de lo que llevamos de año. ‘Blinding Lights’ sigue liderando actualmente la lista de singles más vendidos a nivel mundial y ha alcanzado el #1 en más de 20 países incluyendo Estados Unidos, Australia, Francia, Alemania, Reino Unido o España. El tercer single, ‘In Your Eyes’, llegó una semana después del lanzamiento del álbum y se trataba de otro marchoso tema synth-pop de sonido retro influenciado por la música Disco. «After Hours» combina las dos facetas musicales que posee el cantante: por una parte el R&B alternativo con influencia Trap al que estamos acostumbrados los seguidores originales de The Weeknd y por otra el sonido dance-pop y synth-pop a través de temas más comerciales de carácter up-tempo con los que amplió su popularidad y conquistó a un público masivo. Aunque con su anterior álbum «Starboy» The Weeknd había puesto el listón muy alto, «After Hours» sigue manteniendo su gran calidad y por ello ocupa la medalla de plata en este repaso a los mejores álbumes lanzados durante la primera mitad del 2020. Puntuación: 8/10.
1. Future Nostalgia de Dua Lipa.
Una de las artistas que más se ha visto afectada por la inusual situación que vivimos ha sido sin duda Dua Lipa, la cual tenía pensado lanzar su esperado segundo álbum de estudio a principios del mes de abril, pero debido a la filtración de todo su contenido en internet su discográfica decidió adelantar una semana su publicación y finalmente vio la luz el 27 de marzo, cuando el coronavirus estaba en su peor momento en Europa y muchos de los países cerraban fronteras para detener la pandemia. A través de sus redes sociales, una Dua Lipa rota y llorando comunicaba a sus seguidores que el álbum se iba a publicar una semana antes de lo previsto en pleno inicio de la pandemia, pero lo que no sabía en ese momento es que Future Nostalgia se beneficiaría en gran medida de ser una de las pocas artistas que lanzaba nueva música durante aquellas fechas. «Future Nostalgia» debutó en el #2 de la lista británica casi empatada en cifras con el grupo 5 Seconds of Summer, quienes consiguieron llevarse el gato al agua, sin embargo gracias al alto nivel de streaming en su segunda semana a la venta ascendió al #1 convirtiéndose en el primer disco de la cantante de ascendencia albanesa que conseguía llegar al puesto de honor en Reino Unido. En el resto del mundo Future Nostalgia fue un auténtico éxito y ocupó el top 5 en todos los mercados importantes incluyendo Estados Unidos, donde alcanzó el #4, su mejor posición hasta la fecha. El segundo álbum de estudio de Dua Lipa se alejaba del EDM (Electronic Dance Music) y el Tropical House de su primer álbum para profundizar en un sonido Disco, dance-pop y electropop inspirado en la música de baile de los años 80 y 90 de artistas como Kylie Minogue o Madonna. «Future Nostalgia» es un álbum muy breve de sólo 11 canciones y apenas media hora de duración pero no contiene ningún relleno y está formado por temas up-tempo de corte retro con el objetivo de sonar atemporal y fuera de las modas imperantes. «Future Nostalgia» fue aclamado por la crítica por su carácter bailable y desenfadado y se ha convertido en uno de los discos con mejores críticas de lo que llevamos de año. «Future Nostalgia» se merece el puesto de honor en este repaso a los mejores álbumes lanzados hasta la fecha ya que incluye joyas pop como los tres primeros singles, ‘Don’t Start Now’, Physical o Break My Heart y otras canciones tan interesantes como ‘Love Again’ o ‘Levitating’ que tienen todas las papeletas para ser futuros singles por su gran calidad. Puntuación: 8/10.

La pandemia del coronavirus ha afectado a muchos sectores de la economía, entre ellos la industria musical, que ha visto cómo desaparecía su principal fuente de ingresos: las giras de conciertos, las cuales desde hace años superan ampliamente las ganancias provenientes de la venta de discos. Una de las artistas que se ha visto afectada por la pandemia global ha sido Lady Gaga, quien el 10 de abril debía publicar su nuevo trabajo discográfico, Chromatica, sin embargo debido a las circunstancias decidió posponer su lanzamiento y finalmente confirmó que vería la luz el 29 de mayo. Los artistas que tenían previsto publicar álbumes durante la época del confinamiento o bien han optado por mantener las fechas de publicación actuando con gran valentía y generosidad de cara a sus fans (como Dua Lipa con «Future Nostalgia», que se ha beneficiado de ser una de las pocas cantantes pop en lanzar disco durante la pandemia) o por el contrario han pospuesto indefinidamente sus respectivos trabajos hasta que las circunstancias sean más propicias, sin embargo la decisión de Lady Gaga de retrasar el lanzamiento de su disco tan solo un mes y medio después no deja de resultar contradictorio e incoherente ya que la situación sanitaria actual sigue siendo la misma (de hecho es peor en Estados Unidos, donde ahora se encuentra el principal epicentro de la pandemia) lo cual no facilita la promoción de su nuevo trabajo, por ello la opción más lógica hubiera sido lanzar «Chromatica» en su fecha original, antes de que el ‘hype’ por el primer single se desvaneciera y hubiera que sacar todos los tanques para acaparar la atención del público. Centrándonos en el aspecto musical, «Chromatica» destaca por el hecho de que la cantante neoyorquina vuelve al pop electrónico de sus inicios tras su participación en la banda sonora de «A Star Is Born» y su último disco de estudio «Joanne», en los que coqueteó con el Country y el pop/rock, por lo que tendríamos que remontarnos a 2013 con «Artpop» para dar con su último disco pop en sentido estricto. «Chromatica» está formado por 16 canciones up-tempo de estilo dance-pop y electropop con gran influencia del sonido House de los años 90 que nos devuelven a la Lady Gaga más divertida y bailable, reminiscencia de «Born This Way» o «The Fame». Como suele ser habitual, la controvertida artista ha compuesto todos los temas presentes en el álbum bajo la producción de BloodPop, Burns, Skrillex o Axwell. Cabe destacar que al igual que «Artpop» y «Joanne», «Chromatica» no cuenta con input por parte de RedOne, el responsable de sus mayores éxitos y que imprimió un vanguardista sonido electropop con el que triunfó en todo el mundo. 
Aunque «Glitter» destaca por su estilo up-tempo y su sonido Disco/Dance, el punto fuerte del álbum en mi opinión son las baladas y en concreto podemos encontrar tres muy interesantes: la anteriormente mencionada ‘Never Too Far’, ‘Lead the Way’ y ‘Reflections (Care Enough)’. ‘Lead the Way’ fue compuesta en 1997 por Mariah junto a su habitual colaborador Walter Afanasieff (artífice de sus mayores éxitos) durante las sesiones de grabación del álbum «Buttferly». Tras componer ‘Lead the Way’ ambos dejaron de trabajar juntos debido a diferencias creativas pero el tema fue rescatado durante la grabación de «Glitter» y Mariah lo grabó bajo la producción de Jimmy Jam & Terry Lewis. ‘Lead the Way’ es una balada a piano en la que la cantante alcanza la nota más larga de su carrera (18 segundos) y pese a su gran calidad es una de sus baladas más infravaloradas. ‘Reflections (Care Enough)’ también es interpretada durante la película en la secuencia en que Billie está componiendo un tema sobre el abandono de su madre cuando era una niña y se trata de una de las baladas más personales de Mariah. ‘Reflections’ fue lanzado como sencillo promocional del álbum de manera muy limitada en algunos territorios. De entre los temas up-tempo destacan ‘Didn’t Mean To Turn You On’, un marchoso tema Disco/funk compuesto por Jimmy Jam & Terry Lewis que es interpretado en diferentes ocasiones de la película porque se trataba del single debut de Billie. Mariah Carey grabó una versión del famoso tema Disco ‘Last Night a DJ Saved My Life’ que contaba con la participación de los raperos Busta Rhymes y Fabolous. Este tema, pese a su naturaleza desenfadada y pegadiza melodía, se trataba de una versión algo desafortunada debido a sus más de 6 minutos de duración y la escasa presencia de Mariah por la incursión de los artistas invitados.
A finales de 2010 Rihanna publicó «Loud», uno de los álbumes más importantes dentro de su carrera y con el que volvió a mostrar su lado más desenfadado y bailable tras la época oscura que supuso «Rated R». «Loud» superó los 8 millones de copias en todo el mundo, convirtiéndose en su segundo disco más vendido y contó con los singles #1 ‘Only Girl (In the World)’, ‘What’s My Name?’ y ‘S&M’. Siguiendo su habitual estrategia de lanzar discos con gran agilidad, la cantante de Barbados publicó en noviembre de 2011 su sexto álbum de estudio, titulado Talk That Talk, el cual fue grabado durante la gira promocional de «Loud» y debido al escaso lapso de tiempo entre ambos resultan muy similares y no se aprecia excesiva evolución. El sexto álbum de estudio de Rihanna sigue la estela musical de «Loud» y está encuadrado dentro de un pop/R&B muy bailable con influencias electropop, House, dubstep, Hip Hop y Dancehall. Rihanna participó en la composición de 8 temas de álbum y contó con la producción de sus habituales colaboradores StarGate además de Dr. Luke, Cirkut, Hit-Boy o Calvin Harris. «Talk That Talk» debutó en el #3 de la lista americana de álbumes, consiguió el quinto top 5 consecutivo de Rihanna en Estados Unidos y vendió más de un millón de copias. En el resto del mundo también tuvo una gran acogida comercial y ocupó el top 5 en los principales mercados musicales como Francia, Alemania, Canadá y Australia incluyendo el #1 en Reino Unido, donde resultó un tremendo éxito y vendió más de un millón de ejemplares.
Rihanna hizo su debut en el mundo de la música en el año 2005 con el álbum «Music of the Sun», el cual tenía influencias de la música caribeña, estaba encuadrado dentro del sonido reggae y R&B, ocupó el top 10 en la lista de ventas de Estados Unidos e impactó tímidamente en el resto del mundo, aunque contó con el hit single ‘Pon de Replay’, el cual ocupó el top 10 en la mayoría de países. Apenas 8 meses después, la cantante nacida en Barbados lanzó su segundo disco de estudio, «A Girl Like Me», con el que aumentó su popularidad a nivel internacional gracias al single #1 ‘SOS’ o ‘Unfaithful’. Desde sus inicios en el mundo de la música, Rihanna se ha caracterizado por su gran agilidad a la hora de publicar álbumes y un año después de «A Girl Like Me» vio la luz su tercer disco, Good Girl Gone Bad, que supuso un punto de inflexión en la carrera de la joven cantante ya que se distanció de la imagen dulce e inocente de sus comienzos para adoptar otra más sexy y rebelde, además su música abandonó el sonido reggae y los ritmos caribeños para incorporar un estilo pop/R&B comercial y accesible a un público más amplio. Sus habituales colaboradores Evan Rogers y Carl Sturken participaron en este álbum, aunque su presencia disminuyó en favor de otros famosos productores como Tricky Stewart, Timbaland, J.R. Rotem, Ne-Yo o Stargate, los cuales ya habían participado en sus anteriores discos pero aumentaron su participación en «Good Girl Gone Bad» y se convirtieron en los artífices de sus temas más exitosos. Gracias a una magnífica selección de singles que recibieron una gran acogida comercial, el álbum debutó en el #2 de la lista americana y vendió 3 millones de ejemplares en Estados Unidos, un incremento más que considerable con respecto a «A Girl Like Me». Alrededor del mundo Rihanna aumentó su popularidad de manera exponencial y el álbum obtuvo un recibimiento muy positivo en las listas de venta de Reino Unido o Canadá, donde fue #1 y ocupó el top 10 en los principales marcados musicales y superó los 9 millones de copias. 
Tras participar en la película ‘A Star Is Born’ y su respectiva banda sonora, con las que recibió buenas críticas por parte de los expertos, logró gran éxito comercial y nos mostró su lado más serio y maduro, Lady Gaga prometió que volvería a sus raíces musicales más pop. Y así ha sido ya que hace unas semanas nos presentó Stupid Love, el primer single de su sexto álbum de estudio, titulado Chromatica. Se trata de un tema electropop y dance-pop con influencia Disco compuesto por Lady Gaga junto a Max Martin (quien trabaja con ella por primera vez), producido por BloodPop y que conecta con el estilo de sus discos ‘Born This Way’ y ‘Artpop’. Stupid Love ha recibido opiniones principalmente positivas de los críticos musicales, los cuales elogiaron el regreso de Lady Gaga a sus orígenes pop y sus pegadizas letras sin embargo otros lo han considerado un tema ‘olvidable’, anodino y que no aporta nada novedoso al panorama musical. Stupid Love ha tenido un rendimiento comercial muy variado y mientras que ha ocupado el top 10 en Estados Unidos, Australia y Reino Unido, en otros importantes mercados musicales como Francia, Alemania o España ha tenido un comportamiento mediocre y apenas ha ocupado el top 50. En mi opinión, Stupid Love falla al no ofrecernos un tema original y arriesgado y creo que como ‘lead single’ resulta francamente decepcionante. Chromatica iba a ver la luz el 10 de abril pero debido a la pandemia mundial provocada por el coronavirus su lanzamiento ha sido retrasado indefinidamente, un gesto que me parece poco generoso ya que en estos duros momentos los artistas deberían lanzar nueva música para entretener a sus fans y hacerles más fácil el confinamiento en vez de pensar en la posible bajada de ventas que puede sufrir el álbum por estar cerradas las tiendas de medio mundo.
Durante sus días en N’Sync, Justin Timberlake destacó por encima de sus compañeros por su gran carisma, simpatía y sus dotes como cantante, compositor y ‘showman’, por ello resultaba una evolución natural que se lanzara como artista en solitario. En noviembre de 2002 vio la luz el primer álbum de Justin como solista, titulado Justified, el cual recibió buenas críticas por su madurez y su nuevo sonido, tuvo un gran rendimiento comercial (superó los 10 millones de copias en todo el mundo) y ganó dos premios Grammy. Tras su polémica actuación junto a Janet Jackson en el intermedio de la Super Bowl de 2004 Justin desarrolló su faceta de actor y participó en varias películas y en 2006 publicó su segundo álbum de estudio, FutureSex/LoveSounds, cuatro años después de su disco debut. Mientras que «Justified» contaba con la producción de The Neptunes y Timbaland, para este nuevo trabajo el dúo formado por Chad Hugo y Pharrell Williams no pudo trabajar con el cantante de Memphis por problemas de agenda por lo que el disco fue principalmente producido por Timbaland junto a su habitual colaborador Danja, con producción adicional de Will.I.Am o Rick Rubin. «FutureSex/LoveSounds» está inspirado en la música de Prince o David Bowie (dos de sus mayores ídolos) y resulta un proyecto muy ambicioso ya que algunas de las canciones presentes contaban con interludios o preludios de similar instrumentación que hacían que superaran los 5 o 6 minutos de duración. Este álbum comparte el estilo pop/R&B presente en «Justified», sin embargo incorpora un sonido más vanguardista y arriesgado que incluye electropop y dance-pop además de influencias funk, Disco o Hip Hop. La primera parte del disco se centra en el tema del sexo y está compuesta por canciones up-tempo mientras que la segunda profundiza en la temática del amor y contiene en su mayoría baladas y medios tiempos. «FutureSex/LoveSounds» debutó en el #1 de la lista americana de álbumes con más de 680 mil copias vendidas en la primera semana, un gran incremento con respecto a su primer trabajo y acabó siendo certificado 4 veces platino en Estados Unidos con casi 5 millones de ejemplares vendidos. En el resto del mundo también cosechó un gran éxito: alcanzó el #1 en Reino Unido, Australia y Canadá y superó los 10 millones a nivel mundial, igualando el excepcional rendimiento comercial de «Justified».
La industria musical no es conocida precisamente por su paciencia y un single que fracasa o un álbum con bajo rendimiento comercial puede ser todo lo que necesita un artista para que desaparezca de la escena musical o nunca se vuelva a saber de él. Tras los prometedores inicios de Ava Max a raíz de su hit global Sweet but Psycho, el ‘hype’ por la cantante americana se desvaneció debido a una sucesión de singles con escasa repercusión entre los que se incluían ‘So Am I’, ‘Torn’ o ‘Salt’. El público dejó de lado a la artista de origen albanés pese a la gran calidad de los singles lanzados y ahora me pregunto qué habría ocurrido si hubiera publicado su álbum debut después del lanzamiento de ‘Sweet but Psycho’, que alcanzó el #1 en más de 15 países de todo el mundo y acumula 850 millones de reproducciones en Spotify o tras ‘So Am I’, que todavía obtuvo un rendimiento moderado en los principales mercados musicales, sin embargo Ava Max se empeñó en seguir ofreciendo singles pertenecientes a su próximo disco sin ver que cada uno de ellos obtenía menor éxito que el anterior y su popularidad descendía a pasos agigantados. Esta misma semana ha visto la luz el enésimo single que Ava Max lanza como aperitivo de un álbum que nunca llega. La última apuesta de la joven cantante para intentar recuperar su ‘momentum’ es Kings & Queens, un marchoso tema electropop y dance-pop muy en la línea de sus anteriores sencillos compuesto por la propia Ava y producido por su habitual colaborador Cirkut (quien además es su pareja) junto a RedOne, conocido por ser el responsable del éxito inicial de Lady Gaga, con la cual precisamente ha sido comparada desde que irrumpió en el mundo de la música. Este bailable tema es un auténtico himno de empoderamiento femenino en el que Ava «hace una llamada a los reyes para cuidar de sus reinas», destaca por el prominente uso de guitarra eléctrica a final de la canción y recuerda a las producciones de RedOne de hace una década. Sin duda ‘Kings & Queens’ es un gran tema como todos los que nos ha ofrecido hasta el momento la rubia cantante de melena asimétrica sin embargo no parece muy probable que vuelva a repetir el éxito que consiguió durante el año pasado. Muchos han criticado tanto el estilo musical como el sonido de Ava Max por resultar anticuado y una copia de la Lady Gaga del 2009, sin embargo desde el blog MiSTeR MuSiC seguiré apoyando a Ava Max por ser una de las pocas representantes del ‘pop en sentido estricto’ en la actualidad.