A pesar de que Lady Gaga es una artista muy talentosa tanto vocalmente como a nivel instrumentista (ya que es una virtuosa del piano y también toca la guitarra) la imagen pública que ha ofrecido desde los inicios de su carrera debido a sus polémicas declaraciones, sus estrafalarios atuendos y demás controversias no le han beneficiado en absoluto y ha provocado que muchas personas no la tomen en serio como artista ni valoren su calidad como cantante y compositora. Además, sus fans más incondicionales, los Little Monsters, no le han ayudado precisamente a mejorar su imagen pública, ya que su fanatismo con la cantante y los insultos hacia otros artistas a través de las redes sociales no han hecho sino empeorar la percepción que el público tiene de Lady Gaga, quien ha pasado de ser una cantante que atraía a un público muy amplio en los comienzos de su carrera a ver reducida su popularidad y ser seguida únicamente por sus controvertidos Little Monsters. Por ello, para recuperar su credibilidad como artista y demostrar que puede ser una cantante seria, en 2014 grabó «Cheek to Cheek», un álbum de Jazz junto al legendario artista Tony Bennett y durante esta etapa profesional abandonó su imagen frívola y cambió de registro, ya que abandonó su habitual estilo electropop para cantar temas de Jazz. Sin embargo este cambio radical resultó muy forzado y a pesar de que permitió apreciar a la artista en otra vertiente y demostrar su versatilidad, no logró recuperar a los seguidores que ha ido perdiendo a lo largo de su carrera cuando sus excentricidades no hicieron sino eclipsar su credibilidad como artista.
El siguiente paso de Lady Gaga en su intento por recuperar su credibilidad ha sido Joanne, su cuarto disco de estudio (quinto trabajo discográfico si contamos «Cheek To Cheek») publicado el pasado mes de octubre. Joanne es el nombre de su tía por parte de padre, quien falleció muy joven tras una grave enfermedad y también es el segundo nombre de la artista ya que su verdadero nombre es Stefani Joanne Angelina Germanotta. Para este álbum, la cantante neoyorquina abandonó su habitual pop electrónico y el uso de sintetizadores para adoptar un estilo pop/rock y Country-pop con sonido acústico e instrumental en un intento porque sonara como si fuera en directo, aunque no abandonaba completamente su característico estilo dance-pop. Joanne cuenta con la producción de Mark Ronson y BloodPop, es su álbum más personal e introspectivo hasta la fecha y profundiza en las relaciones amorosas y sobretodo familiares, ya que la pérdida de su tía ha tenido un gran impacto en la composición del disco. Joanne debutó en el #1 de la lista americana, convirtiéndose en su cuarto álbum consecutivo que alcanza la posición de honor en Estados Unidos y aunque las cifras de venta en su primera semana fueron muy inferiores a las de «Born This Way» o «ArtPop», se convirtió en el segundo álbum más vendido en el 2016 de una artista femenina por detrás de «Lemonade» de Beyoncé.
El single presentación del álbum fue Perfect Illusion, un tema pop/rock up-tempo que marcaba una divergencia musical con respecto al estilo habitual de Lady Gaga y causó un gran impacto entre sus fans por el gran cambio musical y de imagen que experimentó la cantante. Este tema tuvo una moderada acogida en los principales mercados musicales y únicamente alcanzó el top 20 en Reino Unido, Australia, Canadá y Estados Unidos, obteniendo unas posiciones muy por debajo de las que han conseguido los primeros singles de sus anteriores álbumes, aunque alcanzó el #1 en las listas de España y Francia. Como segundo single, Lady Gaga nos ofreció su lado más sensible y emotivo con la balada Million Reasons, que es una de las canciones más profundas y mejor valoradas por los expertos musicales y los seguidores de la cantante. ‘Million Reasons’ es una balada pop/rock y Country cuyas letras hablan de un desengaño amoroso y ruptura, pero también en la esperanza y fe de encontrar una persona mejor. Este tema no ha tenido un buen rendimiento en las listas de venta y únicamente ocupó el top 5 en la lista americana.
Para promocionar el álbum y su mini-gira ‘Dive Bar Tour’, Lady Gaga lanzó el sencillo promocional A-Yo, que se trataba de un marchoso tema Country-pop con influencias pop/rock y funk que gracias a la buena respuesta por parte del público consiguió entrar en la lista Billboard. Stefani Joanne Germanotta también grabó el videoclip de ‘John Wayne’, un enérgico tema pop/rock con influencia Country y Disco que resultaba uno de los pegadizos y marchosos del disco. Como tercer single oficial del álbum se lanzó la canción que daba título al álbum, Joanne, que se trataba de una emotiva balada Country-pop dedicada a su difunta tía fallecida. En resumen, «Joanne» es el trabajo más maduro de Lady Gaga hasta la fecha y en él nos ofrece su lado más íntimo y personal, demostrando que es algo más que provocación y modelitos imposibles, pero acostumbrados a una Gaga polémica que nos trae canciones bailables y videoclips espectaculares, muchos se han sentido desilusionados con este cambio musical tan radical, pero no hay que preocuparse porque la cantante ha prometido que su nuevo trabajo regresará a sus raíces más pop. Temas imprescindibles: Million Reasons, John Wayne, Perfect Illusion y A-Yo. Puntuación: 6/10.

Durante la promoción de Taller In More Ways, el cuarto álbum de estudio de Sugababes, Mutya Buena, una de las componentes originales, abandonó el grupo alegando razones personales (sufrió depresión post-parto y quería pasar más tiempo con su hija) por lo que
Gwen Stefani se hizo mundialmente conocida por ser la vocalista del grupo californiano No Doubt, que triunfaron en los años 90 y principios de la década del 2000, vendieron más de 30 millones de copias en todo el mundo y consiguieron grandes éxitos como ‘Don’t Speak’. En el año 2003, el grupo se tomó un descanso y Gwen Stefani empezó a grabar canciones en solitario, pero no fue hasta 2004 cuando la carismática cantante debutó en solitario con el álbum Love. Angel. Music. Baby., en el que abandonaba el estilo ska, punk y pop/rock que hacía junto a su grupo para adoptar un sonido pop más comercial con un toque electrónico y urbano. La forma de cantar de Gwen Stefani también evolucionó ya que en su primer trabajo en solitario amplió su registro para adoptar un estilo cantado-rapeado en varias de las canciones. «Love. Angel. Music. Baby.» es un trabajo muy ecléctico encuadrado dentro del dance-pop y el synth-pop, con gran inspiración de la música de los años 80, sin embargo se nutre de géneros muy diversos como el R&B, Hip Hop, pop/rock o New Wave. A pesar de haberse lanzado como artista en solitario, Gwen siguió confiando en el bajista de No Doubt (y antigua pareja) Tony Kanal para la composición y producción de su nuevo álbum, pero además reclutó a Dallas Austin, Linda Perry, Nellee Hooper (responsable de los primeros discos de Madonna) e incluso trabajó con importantes figuras del Hip Hop como Dr. Dre, The Neptunes y Jimmy Jam & Terry Lewis. Para este álbum, la cantante inventó el personaje de las Harajuku Girls, que se trataban de 4 bailarinas de origen japonés que participaron en los videoclips de las canciones y acompañaron a Gwen durante toda la promoción del álbum y la gira, cuyo título estaba inspirado en ellas.
En verano del 1987 vio la luz Bad, el séptimo álbum de estudio del cantante Michael Jackson y el siguiente publicado tras el enorme éxito de Thriller, el cual obtuvo un resultado comercial espectacular en todo el mundo gracias a sus singles ‘Beat It’, ‘Billie Jean’ o ‘Thriller’, que ocuparon las primeras posiciones en las listas de venta de todo el mundo. Muchas expectativas había puestas en «Bad» debido al éxito sin precedentes de «Thriller», que se convirtió en uno de los álbumes más vendidos de toda la historia de la música y cuya vida comercial duró más de 2 años ya que se extrajeron hasta 7 singles que ayudaron al álbum a vender más de 60 millones de copias en todo el mundo. «Bad» está encuadrado dentro del pop y el R&B pero resulta un álbum muy ecléctico que incorpora elementos funk, pop/rock, dance-pop o Soul. Michael Jackson asumió un mayor control sobre su música y compuso 9 de los 11 temas que componen el álbum y coprodujo todo el álbum junto a Quincy Jones, su habitual colaborador y responsable de sus dos últimos trabajos discográficos, «Off the Wall» y «Thriller». Este trabajo destaca por su producción más innovadora, con gran uso de sintetizadores típicos de los años 80 y Quincy Jones imprimió un sonido más arriesgado, urbano y agresivo que en los anteriores álbumes de Michael. En el álbum, el cantante de Indiana trató temas sociales como la discriminación, la paz mundial, los problemas mentales, los prejuicios de los medios de comunicación, además otros como la superación personal y las relaciones amorosas. Aunque las expectativas eran muy altas y resultaba muy difícil sobrepasar los logros obtenidos por el álbum predecesor, «Bad» resultó también un gran éxito comercial: debutó en el #1 de la lista americana (su segundo #1 en Estados Unidos tras «Thriller») además de en España, Reino Unido, Francia o Alemania y superó los 35 millones de copias en todo el mundo, colocándose nuevamente en la élite de los álbumes más vendidos de la historia. «Bad» destaca por el hecho de que sus cinco primeros singles alcanzaron el #1 en la lista americana (un logro que Katy Perry igualó en 2010 con «Teenage Dream») y los otros dos singles lanzados también ocuparon el top 20, lo cual no había ocurrido hasta entonces en la historia de la lista Billboard.
En 2012 la cantante americana Taylor Swift publicó su álbum ‘crossover’, Red, el cual marcaba una divergencia con respecto al sonido Country de sus primeros trabajos para incorporar un sonido pop de carácter comercial con el que conquistó un público más amplio. «Red» resultó un éxito comercial, alcanzó el #1 en las principales listas de venta y contó con hit singles de la talla de ‘We Are Never Ever Getting Back Together’ o ‘I Knew You Were Trouble’, sin embargo Taylor recibió algunas críticas de los expertos musicales por comprometer su integridad artística y ‘venderse’ al pop comercial en un intento por acceder a un público mayor. Tras la gran acogida de «Red» la cantante de Pennsylvania continuó con su objetivo de convertirse en una estrella internacional y deshacerse de su pasado Country. En 2014 vio la luz el quinto álbum de estudio de Taylor Swift, 1989, cuyo título hace referencia a su año de nacimiento y se trata de un trabajo eminentemente pop con influencias synth-pop, pop/rock, dance-pop y electropop. Para este álbum, Taylor Swift siguió confiando en Max Martin y Shellback, responsables de los mayores éxitos de «Red» y artífices de su viraje hacia el pop, pero se unió a nuevos productores de primer nivel como Ryan Tedder, Greg Kurstin o Jack Antonoff. Cabe destacar que su habitual colaborador Nathan Chapman disminuyó su participación de manera notoria. Las letras de las canciones presentes siguen el mismo patrón que en sus anteriores trabajos y exploran las relaciones amorosas de Taylor y sus romances fallidos, además de lidiar con la imagen que proyecta al público. «1989» debutó en el #1 de la lista americana de álbumes, superó el millón de copias en su primera semana a la venta y acabó despachando más de 6 millones en Estados Unidos, convirtiéndose en su trabajo más exitoso hasta la fecha. En el resto del mundo también resultó un éxito comercial: alcanzó el #1 en Australia, Canadá o Reino Unido y superó los 10 millones de ejemplares a nivel mundial. 

El reciente álbum de Shakira estaba previsto que se lanzara en 2012 pero debido al embarazo de su primer hijo y su participación en el concurso televisivo ‘The Voice’ se retrasó este proyecto y ha sido a principios del 2014 cuando el nuevo álbum de la cantante colombiana ha visto la luz. Se trata del décimo álbum de estudio de Shakira y ha decidido titularlo de manera homónima ya que se encuentra en un gran momento profesional y personal y el álbum refleja lo que es ella actualmente. Shakira está compuesto en su mayoría por canciones en inglés aunque también hay un par de temas en español, que coincidirán con los singles que Shakira lanzará al mercado hispanohablante. Es el primer álbum en inglés de Shakira desde ‘She Wolf’ que se publicó en 2009 y el siguiente tras el exitoso «Sale El Sol».
Uno de los debuts más exitosos del año 2000 dentro del mundo del pop lo protagonizó la cantante americana Anastacia, quien gracias a su primer álbum «Not That Kind» y singles como ‘I’m Outta Love’ ocupó las primeras posiciones en las listas de venta y se convirtió en una de las cantantes más populares del momento. Anastacia demostró con su segundo álbum,
Taylor Swift se convirtió en una de las jóvenes promesas del género Country en 2006 gracias a su álbum de título homónimo, el cual recibió buenas opiniones de los expertos musicales por su labor como compositora y sus habilidades vocales, aunque también advirtieron una escasa profundidad en las letras de las canciones, ya que incorporaban excesivos clichés y una temática propia de una adolescente. El primer álbum de Taylor Swift resultó un éxito comercial en tierras americanas y vendió más de 5 millones de copias sin embargo tuvo una recepción muy escasa fuera de Estados Unidos debido a su lanzamiento de carácter muy limitado a nivel internacional. Su segundo álbum, Fearless, superó el éxito del primero y fue certificado diamante en Estados Unidos por ventas superiores a los 10 millones gracias a la gran acogida de los singles ‘Love Story’ y ‘You Belong With Me’. Con una popularidad al alza en el resto del mundo, en 2010 llegó Speak Now, su tercer álbum, en el que seguía hablando de desengaños amorosos, sus relaciones con los chicos y trataba el tema de su imagen pública. «Speak Now» se convirtió en su segundo álbum #1 consecutivo en Estados Unidos y consagró a Taylor como una de las artistas más exitosas del género Country y de la música americana en general. En 2012 la cantante de Pennsylvania regresó con su cuarto álbum de estudio, Red, con el que ha intentado traspasar fronteras y llegar a un público más amplio incorporando un sonido pop/rock más comercial a su habitual repertorio de estilo Country-pop, por lo que podemos considerarlo como su álbum ‘crossover’, en una maniobra similar a la utilizada por Shania Twain en «Up!». «Red» está formado por un compendio de baladas y temas up-tempo, encuadrados dentro del pop/rock y Country-pop con influencias folk y dance-pop, en los que Taylor habla de la variedad y complejidad de sentimientos que se producen tras una tumultuosa ruptura sentimental. El ‘hitmaker’ Max Martin y su colaborador Shellback han sido los responsables del nuevo sonido pop más internacional de Taylor en este álbum, aunque también ha trabajado con su habitual productor Nathan Chapman, Jeff Bhasker o Butch Walker entre otros. «Red» debutó en el #1 de la lista americana de álbumes con má