Casi sin un respiro con respecto a su anterior álbum Change, en 2008 vio la luz el sexto trabajo discográfico de Sugababes, Catfights and Spotlights, un título escogido con gran ironía, ya que durante la turbulenta trayectoria del grupo se comentaba que las componentes tenían muchas diferencias entre ellas y las discusiones y peleas en el backstage de sus actuaciones eran constantes. Mientras que «Change» estaba compuesto por temas up-tempo de estilo pop/rock, electropop y dance-pop, para su siguiente álbum las chicas de Sugababes decidieron recuperar las raíces urbanas de su primer álbum y profundizaron en el sonido R&B, funk y Soul en forma de medios tiempos y baladas. Este disco destaca por el uso de una gran cantidad de instrumentos musicales como el saxofón o la trompeta, dejando a un lado el abuso de los sintetizadores y la música electrónica que estaba de moda durante aquellos años. «Catfights and Spotlights» es el segundo álbum de estudio que contaba con Keisha, Heidi y Amelle como componentes y recibió críticas positivas por su estilo musical, su mayor madurez y las armonías de sus voces. El álbum debutó en el top 10 en la lista británica, pero las ventas fueron bastante bajas y se convirtió en uno de los discos de Sugababes menos exitosos. El single presentación del álbum fue Girls, un tema R&B/funk con un prominente uso de saxofón que cuenta con la interpolación del famoso tema ‘Here Comes The Girls’ y habla del feminismo y el empoderamiento de las mujeres. Este tema recibió opiniones positivas por parte de los críticos musicales y también tuvo buena respuesta comercial, ya que alcanzó el #3 en la lista británica. La elección de No Can Do como segundo single fue la mejor decisión que pudieron tomar ya que no tenía el gancho que poseen la mayoría de canciones de Sugababes y resultaba un tema de relleno, además tuvo una mediocre respuesta comercial y apenas ocupó el top 25 de la lista británica. Entre las canciones más destacadas del álbum se encuentran ‘Side Chick’, un tema mid-tempo R&B cantado en su mayoría por Keisha que habla de no querer ser simplemente una amante y preferir quedar como amigos, ‘Hanging on a Star’, un tema up-tempo de sonido retro o la balada ‘Every Heart Broken’. Pese a que el sonido R&B/Soul es el que más encaja con el grupo (sobretodo con la voz de Keisha) y el álbum destaca por su elegante producción y las perfectas armonías de las componentes, en conjunto resulta aburrido y poco memorable. Puntuación: 7/10.
En el año 2010 Sugababes regresaron al panorama musical con su séptimo disco de estudio, al que titularon Sweet 7, aunque esta nueva era del trío británico no resultó muy ‘dulce’ ya que se produjo un enésimo cambio de componentes y se convirtió en su último álbum de estudio. «Sweet 7» marca un radical cambio de dirección con respecto al anterior trabajo, profundiza en el sonido electrónico y está compuesto por temas up-tempo de estilo electropop y dance-pop con cierta influencia R&B. Para este álbum, Sugababes ficharon con la discográfica de Jay-Z en un intento de americanizar su música y viajaron a Estados Unidos para trabajar con productores de la talla de Stargate, RedOne, Fernando Garibay o The Smeezingtons, quienes le dieron un sonido más internacional a su música. El primer single fue Get Sexy, un tema electropop y R&B compuesto por Bruno Mars y producido por The Smeezingtons cuyas letras hablan de presumir ante los demás de ser sexy. Este single tuvo gran impacto en la lista británica, donde ocupó el puesto #2, aunque recibió críticas negativas por su falta de originalidad y sus letras genéricas. Durante la promoción de este single, la única componente original de Sugababes, Keisha Buchanan, abandonó el grupo causando una gran conmoción entre sus seguidores y poniendo la credibilidad del grupo en entredicho, ya que la ausencia de Keisha dejaba al grupo sin ninguna componente fundadora. Al igual que cuando Mutya abandonó Sugababes durante la promoción del cuarto álbum, el mánager y la discográfica del grupo buscaron rápidamente una sustituta para Keisha, que regrabó con su voz los temas del nuevo disco, de inminente publicación. La elegida fue Jade Ewen, una joven cantante que representó a Reino Unido en el festival de Eurovisión en 2009.
El segundo single lanzado del álbum fue About a Girl, un enérgico tema dance-pop y electropop producido por RedOne que recibió buenas críticas y tuvo un moderado éxito en la lista británica, donde ocupó el #8. Como tercer y último single se extrajo Wear My Kiss, otro tema dance-pop bailable y pegadizo pero de sonido muy genérico que logró el tercer top 10 consecutivo del disco. Sweet 7 se puso a la venta en marzo del 2010 con Jade como nueva componente de Sugababes, la cual siguió con la promoción del álbum pese a la controversia creada por seguir llamándose Sugababes un grupo que ya no tenía nada que ver con la formación original y generando un gran desconcierto entre los fans del grupo. El álbum recibió unas críticas muy duras por parte de los expertos musicales, que expresaron su rechazo por la falta de identidad de la nueva formación, además del cambio de dirección musical hacia el sonido electrónico, ya que las canciones presentes en el álbum resultaban genéricas, repetitivas y poco originales. A pesar de que los singles del álbum tuvieron buen desempeño en la lista de ventas británica, el resultado comercial de «Sweet 7» fue negativo y debutó en el #14 en Reino Unido con unas ventas muy bajas, convirtiéndose en el álbum de Sugababes menos vendido de su trayectoria.
Entre las canciones más destacadas del álbum se encuentran ‘Thank You for the Heartbreak’, un enérgico tema dance-pop y electropop producido por Stargate y de los pocos del álbum que fueron bien recibidos por los expertos musicales, ‘Miss Everything’, que tiene influencias caribeñas y participa el cantante jamaicano Sean Kingston o ‘No More You’, la otra contribución de Stargate y que se trata de la única balada del álbum. «Sweet 7» es un digno álbum de dance-pop y electropop formado por canciones bailables y pegadizas pero que contienen unas letras muy genéricas y comparándolo con los otros trabajos del grupo, palidece al carecer de personalidad propia o retener el espíritu de las Sugababes de «Angels With Dirty Faces» o «Three». Además Keisha era una de las piezas fundamentales del grupo por su gran voz, carisma y personalidad y sin ella Sugababes perdió su identidad, dejando a Heidi con las anodinas y perfectamente intercambiables Amelle y Jade. Puntuación: 7’5/10.

Gwen Stefani se hizo mundialmente conocida por ser la vocalista del grupo californiano No Doubt, que triunfaron en los años 90 y principios de la década del 2000, vendieron más de 30 millones de copias en todo el mundo y consiguieron grandes éxitos como ‘Don’t Speak’. En el año 2003, el grupo se tomó un descanso y Gwen Stefani empezó a grabar canciones en solitario, pero no fue hasta 2004 cuando la carismática cantante debutó en solitario con el álbum Love. Angel. Music. Baby., en el que abandonaba el estilo ska, punk y pop/rock que hacía junto a su grupo para adoptar un sonido pop más comercial con un toque electrónico y urbano. La forma de cantar de Gwen Stefani también evolucionó ya que en su primer trabajo en solitario amplió su registro para adoptar un estilo cantado-rapeado en varias de las canciones. «Love. Angel. Music. Baby.» es un trabajo muy ecléctico encuadrado dentro del dance-pop y el synth-pop, con gran inspiración de la música de los años 80, sin embargo se nutre de géneros muy diversos como el R&B, Hip Hop, pop/rock o New Wave. A pesar de haberse lanzado como artista en solitario, Gwen siguió confiando en el bajista de No Doubt (y antigua pareja) Tony Kanal para la composición y producción de su nuevo álbum, pero además reclutó a Dallas Austin, Linda Perry, Nellee Hooper (responsable de los primeros discos de Madonna) e incluso trabajó con importantes figuras del Hip Hop como Dr. Dre, The Neptunes y Jimmy Jam & Terry Lewis. Para este álbum, la cantante inventó el personaje de las Harajuku Girls, que se trataban de 4 bailarinas de origen japonés que participaron en los videoclips de las canciones y acompañaron a Gwen durante toda la promoción del álbum y la gira, cuyo título estaba inspirado en ellas.
Tras un periodo comercial infructuoso a finales de los años 90, la cantante Kylie Minogue protagonizó su gran ‘comeback’ en el año 2000 con el álbum Light Years, el cual le devolvió la popularidad perdida y le llevó a los primeros puestos de las listas de venta gracias a hit singles de la talla de ‘Spinning Around’ y ‘On a Night Like This’. Casi sin un respiro, la cantante australiana regresó al panorama musical en 2001 con su octavo álbum de estudio, Fever, con el que consolidó su presencia en el panorama pop y le convirtió en una de las cantantes más importantes del momento. «Fever» sigue la estela musical de su álbum predecesor y está encuadrado dentro del estilo dance-pop aunque tiene un sonido más moderno y vanguardista e incorpora elementos electropop, synth-pop y Disco. Kylie Minogue compuso 5 de los 12 temas presentes en el álbum y contó con la producción de Richard Stannard y Julian Gallagher (responsables de varios temas de «Light Years»), Steve Anderson, Rob Davis o Cathy Dennis entre otros. El álbum superó todas las expectativas puestas en él, se convirtió en el más vendido dentro de la larga carrera de la cantante y superó los 6 millones de copias en todo el mundo. «Fever» alcanzó el #1 en Australia, Reino Unido o Alemania y ocupó el top 5 en la lista de ventas de Estados Unidos. Esta respuesta comercial tan positiva se debió sin duda al espectacular éxito del primer single lanzado, Can’t Get You Out Of My Head, que se trata de un potente tema dance-pop, electropop y Nu-Disco de sonido futurista compuesto por Cathy Dennis que destaca por su adictivo gancho «la la la» y en el que Kylie declara que está obsesionada con su amante y no puede sacárselo de la cabeza. Este single alcanzó el #1 en mas de 20 países de todo el mundo e incluso llegó al #7 en la lista americana, lo que podemos considerar un gran logro para la cantante ya que Estados Unidos siempre se le ha resistido y es un mercado muy difícil para los cantantes pop. El videoclip futurista de la canción y la imagen moderna y sexy de Kylie sin duda contribuyeron al éxito de la canción, que se convirtió en una de las más escuchadas y populares del año 2001. Como segundo single se lanzó In Your Eyes, un marchoso tema dance-pop producido por Richard Stannard y Julian Gallagher en el que Kylie habla sobre las tentaciones que puedes encontrarte en la pista de baile. Las letras de ‘In Your Eyes’ hacen referencia a su hit ‘Spinning Around’ y resulta uno de los temas más bailables y pegadizos de «Fever». Este single alcanzó nuevamente el #1 en Australia y ocupó el top 10 en España y Reino Unido. En Estados Unidos fue lanzado ‘In Your Eyes’ pero fue #11 en Canadá.
La cantante galesa Marina and the Diamonds hizo su debut en el mundo de la música en el año 2010 con «The Family Jewels», que recibió buenas críticas de los expertos musicales por sus originales canciones, sus extravagantes letras y la personal voz de Marina, que le permite llegar a registros muy diferentes. El segundo disco de Marina llegó en 2012 y se trataba de un álbum conceptual muy complejo y original acerca de las diferentes vertientes que tiene una mujer y en el que el personaje principal es Electra Heart, que reúne los estereotipos femeninos de la cultura del Sueño Americano y tiene elementos de la tragedia griega debido a los altibajos que tiene toda mujer, como las rupturas amorosas y las complejas relaciones con los hombres. Cada diferente personalidad o estado de ánimo corresponde a una canción, como Primadonna, Homewrecker o Bubblegum Bitch. El personaje de Electra Heart está influenciado en Marilyn Monroe, Madonna y otras importantes mujeres del mundo del espectáculo. Durante la promoción de este álbum, Marina lució una estética retro y «girlie», que representaba la imagen de Electra Heart. Con respecto a su anterior disco, ‘The Family Jewels’, la principal diferencia de su segundo trabajo discográfico es la evolución musical, ya que Electra Heart profundiza en el sonido electropop, tan de moda durante esos años, con cierta similitud a «The Fame» de Lady Gaga o «Animal» de Kesha, aunque Marina tiene un sonido más indie y alternativo, con influencias pop/rock y de la música electrónica de los años 80 y 90. Este sonido más comercial se debió a la colaboración de Marina con algunos de los mejores productores musicales del panorama musical como Rick Nowels, Dr. Luke o Greg Kurstin, quienes le dieron al disco un toque más bailable y marchoso aunque además de enérgicos temas electropop también podemos encontrar varias baladas que muestran el lado más vulnerable y emotivo de la cantante.
Robyn es una cantante y compositora sueca que alcanzó su mayor cota de popularidad en el año 1996 con su álbum debut, titulado «Robyn Is Here», que contaba con los singles ‘Show Me Love’ y ‘Do You Know (What It Takes)’, los cuales lograron bastante éxito en las listas de Reino Unido o Estados Unidos y convirtieron a la cantante una de las más populares durante la época dorada del pop de finales de los 90. Max Martin, compatriota de Robyn, fue el responsable de estos dos singles, que se convirtieron en los primeros de los muchos éxitos que crearía este productor durante su larga carrera musical. «Robyn Is Here» estaba compuesto por marchosas canciones de estilo pop y dance-pop, recibió buenas críticas de los expertos musicales y acabó vendiendo un millón de copias en Estados Unidos, todo un logro para una artista sueca. Su segundo y tercer álbum, «My Truth» y «Don’t Stop The Music», en los que coqueteaba con el R&B, solo fueron publicados en su Suecia natal, pero lograron buena acogida y ocuparon el top 3 en la lista de ventas. Con «Robyn», su cuarto disco de estudio y publicado bajo su propio sello discográfico, se alejó del sonido urbano de sus últimos álbumes y volvió al dance-pop, aunque con gran influencia del sonido electropop. Durante esta época Robyn recuperó su popularidad ya que el álbum fue publicado en muchos países de Europa y triunfó gracias a singles como ‘With Every Heartbeat’, que fue #1 en Reino Unido, o ‘Be Mine!’, que ocupó el top 10 en Suecia y Reino Unido.
Sarah Connor es una de las cantantes alemanas más exitosas de todos los tiempos y además de obtener gran acogida en Centro Europa, es una de las pocas que ha conseguido traspasar fronteras y que sus singles entren en las listas de venta de Reino Unido, Estados Unidos o Australia. «Music Is the Key» y «Naughty but Nice», su tercer y cuarto álbum respectivamente, consiguieron gran éxito de ventas, produjeron dos singles #1 cada uno y el último llegó a lo más alto de la lista alemana de álbumes, convirtiéndose en el primero de Sarah que conseguía llegar a la posición de honor. Tras un álbum navideño y otro de versiones de temas de clásicos de Soul y Motown, Sarah Connor regresó en 2008 con su séptimo disco de estudio y el primero con canciones originales desde «Naughty but Nice», titulado Sexy as Hell, el cual sigue la estela musical de su predecesor y está compuesto principalmente por marchosos temas dance-pop con gran componente electrónico y varias baladas de estilo pop/R&B, aunque el número de baladas es significativamente inferior a de sus anteriores trabajos. «Sexy As Hell» debutó en el #3 en la lista alemana de álbumes, convirtiéndose en la tercera mejor posición de un disco de Sarah Connor hasta la fecha. El single presentación del álbum fue Under My Skin, un marchoso tema electropop y R&B que se convirtió en uno de los singles más exitosos de la rubia cantante
Dos años después del lanzamiento de «Sexy as Hell» y mientras participaba como jueza en el concurso televisivo X Factor de Alemania, Sarah Connor publicó su octavo álbum de estudio, titulado Real Love. Pese a la gran exposición de la cantante en la televisión alemana, este álbum recibió críticas muy tibias por parte de los expertos musicales y la acogida comercial también fue moderada, ya que aunque fue #8 en la lista alemana de álbumes (al igual que todos sus álbumes, que han ocupado el top 10) se ha convertido en el álbum menos exitoso de la rubia cantante. «Real Love» sigue la estela musical de su anterior álbum y está formado por un compendio de enérgicos temas up-tempo de estilo dance-pop y electropop y sus características baladas en las que muestra su lado más emotivo y vulnerable. El primer single lanzado fue Cold as Ice, un marchoso tema dance-pop que recordaba a los temas up-tempo de su anterior álbum y resultaba una opción muy atractiva para presentar este trabajo. ‘Cold as Ice’ ocupó el top 20 en la lista alemana y se convirtió en el ‘lead single’ menos exitoso de toda la carrera de Sarah Connor. Siguiendo el patrón típico de la cantante alemana, el segundo single fue Real Love, una emotiva balada que muestra sus grandes habilidades vocales, sin embargo la recepción por parte del público fue muy tibia y tuvo un rendimiento mediocre en la lista de ventas alemana. Entre de las canciones up-tempo más destacadas del álbum se encuentran los potentes temas dance-pop como ‘Better Man’ o ‘Carry Me Home’ y dentro del lado más tranquilo del álbum destacan las baladas ‘Break My Chains’, ‘Soldier with a Broken Heart’ y ‘It Only Hurts When I Breathe’, en las que Sarah nos deleita con su magnífica ejecución vocal. Pese a las bajas ventas y la pobre acogida de los dos singles, este álbum supone un paso adelante con respecto a «Sexy as Hell» y contiene grandes baladas y bailables temas up-tempo, aunque se echa de menos la esencia Soul/R&B de los primeros álbumes de la cantante. «Real Love» es el último álbum en inglés de Sarah Connor ya que su siguiente álbum fue en alemán. Puntuación: 7’5/10.
En el año 2002 la cantante Céline Dion publicó su séptimo álbum en inglés, A New Day Has Come, con el que regresó a lo más alto de las listas de venta tras varios años de silencio. Este álbum supuso un cambio de dirección musical con respecto a su anteriores álbumes, ya que además de sus clásicas baladas incorporaba numerosos temas up-tempo, contenía influencias R&B y dance-pop y tenía un sonido más actual y moderno para atraer a un público más joven. «A New Day Has Come» supuso un gran éxito para Céline Dion, ya que fue #1 en más de 10 países y acabó vendiendo 12 millones de copias en todo el mundo. Un año más tarde vio la luz One Heart, cuyo lanzamiento también supuso el inicio de la residencia «A New Day…» en Las Vegas, por ello la promoción de dicho álbum por parte de Céline fue muy reducida. «One Heart» debutó en el #1 de las listas de venta de Canadá o Francia y fue #2 en Estados Unidos, donde vendió casi medio millón de copias en su primera semana y acabó siendo certificado doble platino por ventas superiores a los dos millones. Sin embargo si lo comparamos con su álbum predecesor, las ventas fueron notoriamente inferiores, ya que apenas superó los 5 millones de ejemplares. La técnica vocal de Céline Dion ha recibido multitud de elogios desde los inicios de su carrera y es considerada una de las mejores voces de todos los tiempos, sin embargo algunos de sus trabajos en inglés no han sido bien recibidos por parte de los expertos musicales, entre ellos «One Heart», ya que el hecho de que Céline no escriba su propia música conlleva que sus canciones resulten impersonales y genéricas, además de no transmitir tanta emotividad y sentimiento como en sus lanzamientos en francés, que han recibido grandes críticas. Muchos consideraron que «One Heart» era un refrito de «A New Day Has Come», ya que fue lanzado solo un año después, incorporaba algunos descartes de las sesiones de grabación de su predecesor, seguía la misma fórmula e incorporaba dos canciones que ya formaban parte de aquel álbum: la versión en forma de balada de ‘Sorry for Love’ y ‘Have You Ever Been In Love’ sin ningún cambio.
Tras triunfar junto a sus compañeros de No Doubt, Gwen Stefani hizo su debut en solitario en 2004 con el álbum Love. Angel. Music. Baby., el cual se alejaba del pop/rock que hacía junto a su grupo para adoptar un sonido dance-pop más comercial influenciado por la música synth-pop de los años 80. El álbum debut de la cantante americana resultó un éxito comercial gracias a la gran acogida de los singles lanzados, especialmente ‘What You Waiting For?’, ‘Rich Girl’ y ‘Hollaback Girl’. Tras la promoción de su álbum debut, en vez de volver con No Doubt como tenía planeado, Pharrell Williams convenció a la artista californiana para que 
En el año 2008 vio la luz Hard Candy, el undécimo álbum de estudio de Madonna y el primero publicado tras el enorme éxito conseguido por «Confessions on a Dance Floor», el cual devolvió una vez más a la reina del pop a la cima de las listas de venta gracias a magníficos singles como ‘Hung Up’ o ‘Sorry’, que recuperaban el sonido Disco. Con «Confessions», Madonna recuperó su estatus en el mundo de la música tras el periodo infructuoso que supuso «American Life», por ello había muchas expectativas puestas en «Hard Candy». Madonna no decepcionó y regresó con un álbum marchoso y divertido, que seguía la senda dance-pop y electropop de «Confessions» pero con un fuerte componente urbano e influencias funk, R&B y Hip Hop. Madonna únicamente se había aproximado al R&B anteriormente en el álbum «Bedtime Stories», pero de manera más tranquila y pausada en forma de baladas y medios tiempos. «Hard Candy» es por tanto el álbum más urbano de Madonna y prueba de ello es que los productores implicados fueron Timbaland, Danja y The Neptunes, quizás los más famosos dentro de la escena Hip-Hop americana. El cantante Justin Timberlake, habitual colaborador de Timbaland, también participó en la composición y producción de varios temas de «Hard Candy» e incluso hizo un dueto con Madonna en el primer single del álbum, 4 Minutes, que se trata de un marchoso tema dance-pop con gran influencia urbana que contiene un mensaje social para concienciar de la pobreza y el sufrimiento en el tercer mundo y destacaba por el uso de numerosos ‘tick tock’ a lo largo de la canción. ‘4 Minutes’ recibió buenas críticas por su pegadizo ritmo, la química entre ambos cantantes y su mensaje positivo y recibió varias nominaciones a los premios Grammy, entre ellos mejor colaboración de pop. ‘4 Minutes’ alcanzó el #3 en la lista americana de singles, la mejor posición de Madonna en Estados Unidos desde ‘Music’ (superó a ‘Hung Up’) y en el resto del mundo también fue un gran éxito y ocupó el #1 en más de 10 países de todo el mundo, incluyendo Reino Unido, Canadá, España o Australia. Respaldado por un single de gran éxito, «Hard Candy» debutó muy alto en las listas de venta del mundo y alcanzó el #1 en más de 20 países, aunque con 4 millones de copias nivel global se quedó muy atrás de las altas ventas conseguidas por «Confessions».