Madonna es conocida dentro del mundo de la música por su capacidad para reinventarse con cada álbum y ofrecer al público un estilo diferente y una imagen totalmente opuesta a la anterior, algo que muchas cantantes han intentado imitar posteriormente. En 2005 la reina del pop resurgió de sus cenizas como el ave fénix con su décimo álbum de estudio, titulado Confessions on a Dance Floor, que tomaba el relevo a «American Life», publicado dos años atrás con críticas y ventas mediocres. «Confessions» marcó una gran divergencia con respecto al sonido de su anterior álbum y en esta ocasión Madonna regresó a sus raíces más pop para ofrecernos un trabajo dirigido a las pistas de baile. Con la ayuda de Stuart Price (el cual se convirtió en una pieza indispensable del éxito del álbum) y la producción adicional de su colaborador habitual Mirwais Ahmadzaï y el dúo sueco Bloodshy & Avant, Madonna creó un álbum encuadrado dentro del dance-pop y electropop con gran influencia del sonido Disco de los años 70 e inspirado en la música de ABBA, Donna Summer o Pet Shop Boys. «Confessions» se aleja totalmente de «American Life» tanto en el componente visual como lírico, ya que éste último resultó muy polémico y controvertido en Estados Unidos por su crítica al ‘sueño americano’ y el materialismo presente en su sociedad y estaba encuadrado en el sonido electropop con un acusado toque acústico e influencia folk. «Confessions» se puede escuchar de principio a fin porque el relleno se reduce al mínimo y las 12 canciones presentes estaban encadenadas unas con otras como si de una sesión de DJ se tratase. Tras el fracaso comercial que resultó «American Life», el cual apenas vendió 5 millones de copias en todo el mundo y se convirtió en el disco menos vendido de su carrera, «Confessions» aumentó de manera considerable la popularidad de Madonna y resultó un auténtico éxito, ya que alcanzó el #1 en más de 20 países de todo el mundo y superó los 10 millones de copias a nivel mundial. Este álbum no sólo tuvo un enorme impacto comercial sino que recibió excelentes críticas por parte de los expertos musicales, quienes se reconciliaron con Madonna tras sus negativas opiniones hacia «American Life» y consiguió un premio Grammy al mejor álbum electrónico/Dance.
Es conocido el hecho de que los componentes del mítico grupo sueco ABBA son muy reticentes a la hora de dejar que otros artistas versionen o utilicen sus canciones sin embargo permitieron a Madonna samplear la melodía de su conocido hit ‘Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight)’ para su nuevo single. Dicho tema resultó ser Hung Up, el single presentación de «Confessions» y que se trata de un bailable tema dance-pop con influencia Disco y House producido por Stuart Price cuyas sencillas letras reflejan el carácter de mujer fuerte e independiente de Madonna. ‘Hung Up’ superó todas las expectativas posibles y ocupó el #1 en más de 40 países de todo el mundo, pasando a formar parte de las canciones más exitosas de todos los tiempos, con ventas superiores a los 9 millones de copias, incluyendo formato físico y digital. Aunque ‘Hung Up’ supuso el mejor resultado de Madonna en Estados Unidos en años, cabe destacar que apenas ocupó el #7 en la lista de ventas, posiblemente una de las ‘peores’ posiciones del single alrededor del mundo, aunque fue certificado platino por ventas superiores al millón de copias. Tras el éxito de ‘Hung Up’, como segundo single se lanzó Sorry, otro de los ‘highlights’ del álbum y que recibió alabanzas de los expertos musicales por su carácter pegadizo y bailable. ‘Sorry’ destaca por incluir las palabras ‘lo siento’ y ‘perdóname’ en varios idiomas como español, francés o italiano. Este tema dance-pop y Disco compartía muchas similitudes con el single precedente aunque tenía contenía más profundidad en las letras y en ellas Madonna declaraba sentirse harta de oír excusas por parte de su amante, el cual no paraba de disculparse por sus errores. En Estados Unidos ‘Sorry’ tuvo un desempeño comercial moderado debido a su bajo nivel de airplay, sin embargo en el resto del mundo tuvo una acogida muy superior y ocupó el top 5 en Australia, Canadá o Alemania y alcanzó el #1 en España, Italia o Reino Unido.
Como tercer single se lanzó Get Together, un potente tema electropop y dance-pop con influencia Disco y House que habla sobre encontrar el amor en la pista de baile y cuya promoción fue mínima porque Madonna se encontraba de gira con el exitoso ‘Confessions Tour’, pero aún así fue #1 en España (el tercero consecutivo del álbum) y top 10 en Reino Unido, los cuales se convirtieron en los dos mercados musicales más receptivos en la era «Confessions». El cuarto y último single lanzado fue Jump, un tema dance-pop y synth-pop que destaca por el hecho de que Madonna hace uso de su registro más bajo de la voz y hablaba sobre pasar página de una relación. ‘Jump’, que resultaba un himno de auto-empoderamiento, recibió escasa promoción aparte de su videoclip y tuvo un rendimiento comercial moderado, aunque alcanzó el top 10 en España, Reino Unido e Italia. Entre mis canciones favoritas del álbum se encuentran ‘Let It Will Be’, un pegadizo tema Disco con uso prominente de violines que habla del éxito y la fama o ‘Forbidden Love’, un tema electropop y dance-pop de carácter mid-tempo cuyas letras hacen referencia a cómo el amor trasforma nuestras creencias y afecta a las relaciones con los demás. También destacan las aportaciones de Bloodshy & Avant en ‘Like It or Not’, un tema electropop que resulta menos up-tempo que el resto del contenido del álbum y Mirwais en el electrónico ‘Future Lovers’, cuyas letras hablan del amor como una fuerza poderosa que trasciende en el tiempo.
«Confessions on a Dance Floor» siempre será recordado por su carácter discotequero y bailable, los icónicos looks de Madonna ensayando frente al espejo y haciendo ‘posturitas’ en el videoclip de ‘Hung Up’ y ha servido de inspiración a numerosos artistas pop, los cuales empezaron a adoptar el estilo dance-pop y la música electrónica tras el éxito de este álbum. En los últimos tiempos el álbum ha vuelto a estar de actualidad gracias al revival que vive la música Disco y álbumes como «Future Nostalgia» de Dua Lipa están influenciados en gran medida por el estilo presente en «Confessions». Sin duda «Confessions on a Dance Floor» es uno de los álbumes de pop más icónicos e influyentes de la década del 2000 y que destaca por su sólido conjunto de canciones bailables, la ausencia de relleno, su magnífica selección de singles y la excepcional producción de Stuart Price. Temas imprescindibles: Hung Up, Sorry, Forbidden Love, Let It Will Be, Get Together y Jump. Puntuación: 9/10.

Tras participar en la película ‘A Star Is Born’ y su respectiva banda sonora, con las que recibió buenas críticas por parte de los expertos, logró gran éxito comercial y nos mostró su lado más serio y maduro, Lady Gaga prometió que volvería a sus raíces musicales más pop. Y así ha sido ya que hace unas semanas nos presentó Stupid Love, el primer single de su sexto álbum de estudio, titulado Chromatica. Se trata de un tema electropop y dance-pop con influencia Disco compuesto por Lady Gaga junto a Max Martin (quien trabaja con ella por primera vez), producido por BloodPop y que conecta con el estilo de sus discos ‘Born This Way’ y ‘Artpop’. Stupid Love ha recibido opiniones principalmente positivas de los críticos musicales, los cuales elogiaron el regreso de Lady Gaga a sus orígenes pop y sus pegadizas letras sin embargo otros lo han considerado un tema ‘olvidable’, anodino y que no aporta nada novedoso al panorama musical. Stupid Love ha tenido un rendimiento comercial muy variado y mientras que ha ocupado el top 10 en Estados Unidos, Australia y Reino Unido, en otros importantes mercados musicales como Francia, Alemania o España ha tenido un comportamiento mediocre y apenas ha ocupado el top 50. En mi opinión, Stupid Love falla al no ofrecernos un tema original y arriesgado y creo que como ‘lead single’ resulta francamente decepcionante. Chromatica iba a ver la luz el 10 de abril pero debido a la pandemia mundial provocada por el coronavirus su lanzamiento ha sido retrasado indefinidamente, un gesto que me parece poco generoso ya que en estos duros momentos los artistas deberían lanzar nueva música para entretener a sus fans y hacerles más fácil el confinamiento en vez de pensar en la posible bajada de ventas que puede sufrir el álbum por estar cerradas las tiendas de medio mundo.
Durante los años 90 la cantante americana Mariah Carey logró el estrellato gracias a una sucesión de álbumes tremendamente exitosos que la convirtieron en una de las artistas femeninas más importantes de la década. Su prodigiosa voz con un rango de 5 octavas y sus habilidades como compositora fueron aclamadas por la crítica, aunque algunos expertos se mostraron ambivalentes hacia el contenido ‘blando’ de sus trabajos. Tras la espectacular acogida de su tercer disco Music Box, el cual superó los 25 millones de copias en todo el mundo y produjo clásicos como ‘Dreamlover’, ‘Hero’ o ‘Without You’, la joven cantante neoyorquina lanzó su primer disco navideño «Merry Christmas», el cual se convirtió en el álbum navideño más vendido de la historia y contó con el hit ‘All I Want For Christmas Is You’. En 1995, ya convertida en una super estrella de la música, Mariah Carey regresó con su quinto álbum de estudio, titulado Daydream, el cual marcó una evolución en el estilo musical de la cantante ya que añadió cierto componente urbano y R&B a su habitual estilo pop. Durante el proceso de composición y grabación de «Daydream», Mariah Carey tuvo muchas diferencias creativas con su discográfica, especialmente con Tommy Mottola, su marido y dueño del grupo Sony Music, a la que pertenecía su discográfica Columbia. Intentando salvaguardar a su ‘gallina de los huevos de oro’, la discográfica quiso repetir la fórmula utilizada en «Music Box» y seguir con sus románticas baladas pop, sin embargo Mariah Carey deseaba expresar sus verdaderas aspiraciones como artista y decantarse por un estilo R&B más moderno. Aunque en «Daydream» continuó trabajando con Walter Afanasieff, el artífice de sus mayores éxitos y responsable de todas las baladas del álbum, Mariah se aproximó a productores del circuito R&B/Hip-Hop como Jermaine Dupri y su habitual colaborador Manuel Seal.
Tras triunfar con sus álbumes en francés, Céline Dion hizo su debut en inglés en 1990 y durante dicha década publicó sus tres álbumes más exitosos que la catapultaron a la cima de las listas de venta y la convirtieron en una de las cantantes más importantes del mundo del pop. Sin duda me estoy refiriendo a «The Colour of My Love», que vendió 20 millones de copias y «Falling Into You» y «Let’s Talk About Love», que superaron la barrera de los 30 millones de ejemplares en todo el mundo, han entrado en la lista de los álbumes más exitosos de todos los tiempos y se han convertido en clásicos indiscutibles de la música contemporánea. En 2002 la cantante canadiense regresó con otro de sus discos más icónicos, A New Day Has Come, que suponía su séptimo álbum de estudio en inglés y el primero de la década del 2000. Siguiendo la estela musical de ‘That’s The Way It Is’, uno de los temas inéditos del recopilatorio «All The Way… A Decade of Songs» y que mostró un sonido más actual y moderno, Céline Dion se rodeó de importantes compositores y productores como Andreas Carlsson, Kristian Lundin, Anders Bagge, Robert ‘Mutt’ Lange, Ric Wake o Walter Afanasieff para crear un conjunto de canciones up-tempo de estilo pop, dance-pop y R&B, convirtiéndose en el trabajo más bailable y marchoso de la cantante hasta la fecha, aunque también podíamos encontrar sus clásicas baladas. «A New Day Has Come» fue considerado como el gran regreso de la cantante de Quebec tras un tiempo alejada del panorama musical en el que fue madre, de ahí que varios de los temas presentes traten su nueva faceta como madre, el amor en todas sus vertientes y la superación de las adversidades.
Durante sus días en N’Sync, Justin Timberlake destacó por encima de sus compañeros por su gran carisma, simpatía y sus dotes como cantante, compositor y ‘showman’, por ello resultaba una evolución natural que se lanzara como artista en solitario. En noviembre de 2002 vio la luz el primer álbum de Justin como solista, titulado Justified, el cual recibió buenas críticas por su madurez y su nuevo sonido, tuvo un gran rendimiento comercial (superó los 10 millones de copias en todo el mundo) y ganó dos premios Grammy. Tras su polémica actuación junto a Janet Jackson en el intermedio de la Super Bowl de 2004 Justin desarrolló su faceta de actor y participó en varias películas y en 2006 publicó su segundo álbum de estudio, FutureSex/LoveSounds, cuatro años después de su disco debut. Mientras que «Justified» contaba con la producción de The Neptunes y Timbaland, para este nuevo trabajo el dúo formado por Chad Hugo y Pharrell Williams no pudo trabajar con el cantante de Memphis por problemas de agenda por lo que el disco fue principalmente producido por Timbaland junto a su habitual colaborador Danja, con producción adicional de Will.I.Am o Rick Rubin. «FutureSex/LoveSounds» está inspirado en la música de Prince o David Bowie (dos de sus mayores ídolos) y resulta un proyecto muy ambicioso ya que algunas de las canciones presentes contaban con interludios o preludios de similar instrumentación que hacían que superaran los 5 o 6 minutos de duración. Este álbum comparte el estilo pop/R&B presente en «Justified», sin embargo incorpora un sonido más vanguardista y arriesgado que incluye electropop y dance-pop además de influencias funk, Disco o Hip Hop. La primera parte del disco se centra en el tema del sexo y está compuesta por canciones up-tempo mientras que la segunda profundiza en la temática del amor y contiene en su mayoría baladas y medios tiempos. «FutureSex/LoveSounds» debutó en el #1 de la lista americana de álbumes con más de 680 mil copias vendidas en la primera semana, un gran incremento con respecto a su primer trabajo y acabó siendo certificado 4 veces platino en Estados Unidos con casi 5 millones de ejemplares vendidos. En el resto del mundo también cosechó un gran éxito: alcanzó el #1 en Reino Unido, Australia y Canadá y superó los 10 millones a nivel mundial, igualando el excepcional rendimiento comercial de «Justified».


