En 2013, Britney Spears publicó Britney Jean, su octavo álbum de estudio y en sus propias palabras el más personal y autobiográfico de toda su carrera (ya que compuso todas las canciones presentes como respuesta a las críticas de su falta de implicación en el proceso creativo de su anterior álbum) y en el que destapaba sus sentimientos tras su fallida relación con su novio Jason Trawick. Sin embargo «Britney Jean» recibió críticas negativas por parte de los expertos musicales, ya que pese a haber asumido un mayor control creativo del álbum, muchas de las canciones resultaban predecibles, anodinas y poco originales (a excepción de ‘Work Bitch’, ‘Perfume’ y ‘Alien’, las más sobresalientes del álbum) debido a la excesiva participación de Will.I.Am, quien fue el productor ejecutivo del disco e incorporó su particular sonido dance machacón a «Britney Jean», un hecho que se criticó bastante, además del abuso del Auto-Tune en algunas de las canciones. «Britney Jean», pese a cumplir 3 años a finales del 2016, ha envejecido muy mal al contrario que otros álbumes de Britney como «Blackout» o «Circus», que siguen estando plenamente vigentes y sus canciones suenan continuamente en las radios y pistas de baile. Además de las críticas negativas, la respuesta comercial fue muy tibia y el álbum ocupó posiciones inusualmente bajas en las listas de venta para una cantante de la talla de Britney y se convirtió en el disco menos vendido de su larga trayectoria. Por ello, durante los dos siguientes años, la cantante de Louisiana se centró en su exitoso show «Piece of Me» de Las Vegas y empezó a componer y grabar canciones sin apenas revelar ningún dato y no ha sido hasta agosto de 2016 cuando su noveno disco de estudio ha visto la luz.
El título de su nuevo álbum, Glory, según ha revelado la propia Britney, proviene de uno de sus hijos, quien tras escucharlo dijo que era ‘glorioso’ (y no se equivocaba la criatura). Mientras que «Britney Jean» estaba formado principalmente por temas up-tempo de estilo dance-pop y varias baladas, en «Glory» abundan los medios tiempos y llama la atención los pocos temas up-tempo que aparecen, cuando son el tipo de canciones que todos asociamos a la princesa del pop. Otra gran diferencia es el estilo musical del álbum, ya que «Glory» se aleja de la moda electropop de sus anteriores discos para profundizar en un pop más alternativo con gran influencia del sonido R&B. Cuando escuchas «Glory» por primera vez sorprende su original sonido, que se aleja del electropop y dance-pop comercial presente en sus últimos álbumes y se sumerge en una atmósfera más ambiental y orgánica con la voz de Britney más clara, en primera línea y por encima de la producción, que no resulta tan pesada como en sus anteriores discos. A diferencia de sus anteriores álbumes, en los cuales han participado famosos productores, en «Glory» Britney se ha rodeado de productores relativamente poco conocidos como Mattman & Robin, Nick Monson, Jason Evigan, Burns o BloodPop además de los compositores Julia Michaels y Justin Tranter (que la mayoría de fans de Britney no conocerán). Muchos seguidores han pedido reiteradamente que la cantante lanzara un nuevo «Blackout», ya que junto a «In The Zone» son los dos álbumes favoritos de una gran mayoría de los fans de la cantante (incluida Britney, ya que en sus últimas giras la mayor parte del ‘set list’ correspondía a canciones de estos álbumes, al igual que en su espectáculo «Piece of Me»). En cierta manera, «Glory» recupera el espíritu transgresor y de re-invención de estos dos discos claves en su carrera.
El single presentación del álbum ha sido Make Me…, que se trata de una balada pop/R&B de sonido enigmático que cuenta con la participación del rapero G-Eazy y contiene unas letras muy sugerentes en las que Britney demanda satisfacción sexual a su amante. Este tema evidencia un cambio de dirección musical y una mayor madurez por parte de Britney y ha recibido críticas muy positivas por parte de los expertos musicales. ‘Make Me…’ ha tenido un impacto moderado en las listas de venta y ha ocupado el top 20 en Estados Unidos, Francia o Canadá y el top 50 en Reino Unido o Australia. Como ya he comentado antes, en un álbum donde predominan los medios tiempos, destaca el tema dance-pop Do You Wanna Come Over?, que fue uno de los dos sencillos promocionales que Britney ofreció como anticipo del álbum y tiene muchas papeletas de convertirse en el segundo single del disco, ya que Britney lo ha añadido junto con ‘Make Me…’ recientemente al ‘set list’ de «Piece of Me» y ha declarado que es su canción favorita del álbum. Aunque hay muchas canciones en «Glory» con potencial para ser próximo single, sin duda ‘Do You Wanna Come Over?’ es uno de los puntos fuertes del disco. Debido a su original sonido y pegadizo ritmo podríamos denominarlo como el ‘Toxic’ del álbum, ya que comparte algunas similitudes con el famoso single, como el uso de las guitarras eléctricas y una producción muy del estilo de la de Bloodshy & Avant.
«Glory» comienza con ‘Invitation’, que contiene una melodía enigmática de sonido ambiental y representa a la perfección la esencia del álbum. Entre las canciones más destacadas se encuentra la emotiva balada ‘Just Luv Me’, que podría encajar en el último álbum de Selena Gomez, ‘Slumber Party’, un tema mid-tempo R&B con influencia reggae que contiene unas letras muy sexuales y habla de aventuras de una noche y fiestas de pijama, ‘Love Me Down’, con influencia caribeña o ‘Man On The Moon’, muy pegadiza, comercial y que nos trae de vuelta a la Britney más pop. Las canciones presentes en la versión deluxe resultan muy interesantes y originales y ofrecen un toque exótico al disco como por ejemplo ‘Change Your Mind (No Seas Cortés)’, un marchoso tema dance-pop con un gran aroma latino que cuenta con un uso prominente de la guitarra española y en el que Britney canta unas palabras en español, ‘If I’m Dancing’, un extraño tema electrónico de sonido tropical que no encaja demasiado con el estilo presente en el disco pero resulta altamente adictivo o ‘Liar’, una de las canciones más personales de «Glory» en la que no es difícil adivinar que Britney está hablando de su ex-novio que le engañó y que empieza con el sonido de una armónica Country pero que contiene el mejor estribillo del disco, muy del pop de los 90. La edición japonesa del álbum incluye ‘Mood Ring’, un tema electro-R&B producido por DJ Mustard muy interesante en cuyas letras Britney decide que versión de sí misma quiere ofrecer a un posible pretendiente. Como pequeño regalo a sus fans y haciendo un guiño a «Blackout», el álbum cierra con la canción ‘Coupure Électrique’, que en francés significa precisamente «Blackout» y en la que Britney canta en francés con más o menos acierto. En este álbum se le ha dado un gran importancia a la voz de Britney en temas como ‘Private Show’, uno de los sencillos promocionales que fue desvelado de manera anticipada a la publicación del disco y era la canción que aparecía en el anuncio de su nueva fragancia o ‘What You Need’, una canción de estilo cabaret en la que Britney juega con su voz y muestra una gran versatilidad y amplitud de registro que no suele estar presente en muchos de sus temas.
Definitivamente, Britney Spears ha dado en la diana con «Glory» y ha ofrecido a sus seguidores el álbum que estaban deseando y esperando desde hace mucho tiempo, aunque posiblemente el público en general no esté acostumbrado a ver a la cantante con este tipo de estilo y registro musical. El versátil rango vocal de Britney es uno de los puntos fuertes del disco (ya que «Glory» es el primer álbum en mucho tiempo donde sus habilidades vocales lucen especialmente) al igual que la gran producción y el sólido y consistente conjunto de canciones presentes, donde apenas existe relleno. El único punto en contra sería el artwork del disco, de una calidad muy inferior a la de sus anteriores trabajos, ya que la portada y otras fotos están sacadas de secuencias del videoclip de ‘Make Me…’. En resumen, si «In The Zone» y «Blackout» engendraran un hijo, posiblemente sería como «Glory». Ciertamente un álbum glorioso. Temas imprescindibles: Do You Wanna Come Over?, Just Luv Me, Slumber Party, Love Me Down, Liar, Mood Ring y Make Me. Puntuación: 8/10.

Ya he comentado en numerosas ocasiones que mi época musical favorita es la que rodea al año 2000, cuando el fenómeno fan dominaba las listas de venta y triunfaban estrellas del pop como Britney Spears, Christina Aguilera, Backstreet Boys o N’Sync, y que también coincide con la época de auge del género R&B, cuando vivía sus mejores momentos y se expandía de Estados Unidos al resto del mundo gracias a Destiny’s Child o TLC. Por ello durante el 2000 muchos artistas de pop, sobretodo americanos, empezaron a trabajar con productores de música negra y adoptaron el estilo de artistas de R&B debido al gran éxito de este género, y se produjo una fusión entre el pop y el R&B, lo que podríamos denominar como urban pop. Un ejemplo perfecto de este fenómeno es el grupo americano N’SYNC, que debutó en el mundo de la música en el año 1997 con su álbum homónimo y dio el pelotazo con su segundo álbum No Strings Attached, publicado en el año 2000 y que vendió 13 millones de álbumes en Estados Unidos y logró gran éxito gracias a los singles ‘Bye Bye Bye’ y ‘It’s Gonna Be Me’, que dominaron las listas de venta de aquel año. N’Sync, como la mayoría de grupos de pop del momento, aprovechando su boom en las listas de ventas y su gran éxito, publicó sus álbumes con gran agilidad y casi sin respiro puso a la venta en 2001 su tercer trabajo discográfico, llamado Celebrity. Este álbum está formado por marchosos y bailables temas pop y dance-pop con gran influencia del sonido R&B tan de moda en aquellos momentos y varias baladas. Este conjunto de temas estaba respaldado por productores pop de la talla de Max Martin o Kristian Lundin y por otros encuadrados dentro de la música R&B/Hip-Hop como The Neptunes o Darkchild. Cabe destacar que para este trabajo los componentes Justin Timberlake y JC Chasez asumieron un papel más activo en la composición y también co-produjeron varios de los temas del álbum.
Durante la época dorada del Pop que tuvo lugar a finales de los años 90 y principios de la década del 2000, cuando el fenómeno fan vivía su apogeo, debutó en el mundo de la música la cantante Samantha Mumba, de ascendencia zambiana por parte de padre e irlandesa por parte de madre. Su primer single, Gotta Tell You, irrumpió en el año 2000 en las radios europeas y resultó un gran éxito en las listas de venta, ya que consiguió el #2 en Reino Unido y el #1 en su nativa Irlanda, además de conseguir el top 10 en los principales mercados musicales europeos. Pero el gran logro que consiguió esta joven cantante fue llegar al #5 en la lista americana, en lo que podríamos denominar la segunda invasión británica gracias a Spice Girls y otros cantantes que consiguieron colocar sus singles en posiciones muy altas en Estados Unidos, algo que ha resultado por lo general muy complicado a los artistas pop británicos. ‘Gotta Tell You’ es un marchoso y pegadizo tema pop/R&B que se ha convertido en el single más famoso y recordado de la cantante irlandesa. Tras el éxito de su primer single, Samantha lanzó Body II Body en Europa, un tema con menos gancho que sampleaba la canción ‘Ashes To Ashes’ de David Bowie y pasó más desapercibida entre el público, aunque nuevamente fue top 5 en Irlanda y Reino Unido. Más éxito consiguió el tercer single, Always Come Back to Your Love, que se trataba de un enérgico tema R&B/pop producido por el dúo noruego StarGate, por entonces poco conocidos a nivel internacional ya que trabajaban principalmente con artistas británicos. Este single logró el segundo #1 de la cantante en Irlanda y fue #3 en Reino Unido. Samantha Mumba, que era una gran bailarina y lucía un cuerpo en forma y tonificado, siguió desgranando canciones
Tras el enorme éxito conseguido con PCD, el álbum debut del grupo femenino The Pussycat Dolls, el cual superó los 7 millones de copias en todo el mundo y contó con 3 singles top 10 en Estados Unidos, la componente más veterana del grupo, Carmit (la cual ya pertenecía a la versión Burlesque de Pussycat Dolls antes de que se convirtiera en un grupo musical) abandonó la formación, dejando a Pussycat Dolls con 5 componentes. Pese a la baja de Carmit, que era la única componente junto a Melody que cantaba además de Nicole, The Pussycat Dolls continuó como quinteto y en 2008 publicó su segundo álbum de estudio, titulado Doll Domination, el cual podemos encuadrarlo dentro del pop y el R&B al igual que «PCD», pero profundiza en el sonido electropop y cuenta con la producción de grandes nombres de la industria musical como Timbaland, Darkchild, Polow da Don, Hit-Boy, Ron Fair o Sean Garrett entre otros. Entre los artistas invitados destacan Snoop Dogg, Missy Elliott o R. Kelly. Varias de las canciones que forman parte del álbum fueron compuestas por Nicole Scherzinger para su disco debut en solitario, pero tras no materializarse este proyecto pasaron a formar parte de «Doll Domination», como por ejemplo el primer single lanzado, When I Grow Up, que se trata de un marchoso tema electropop y R&B producido por Darkchild cuyas letras hablan del deseo de Nicole de ser famosa. Este single recibió buenas críticas de los expertos musicales por su trepidante ritmo y su naturaleza bailable. ‘When I Grow Up’ resultó un éxito comercial y ocupó el top 10 en Estados Unidos y el top 5 en Reino Unido, Canadá o Australia. Como segundo single se lanzó Whatcha Think About That, un original tema electropop y R&B con melodía Bhangra producido por Polow da Don y con la magistral participación de Missy Elliott. Las letras de ‘Whatcha Think About That’ hacen referencia a un cambio de roles dentro la pareja debido a un hombre controlador y resulta un himno de empoderamiento femenino e independencia. Este single no logró entrar en la lista americana pero tuvo mejor desempeño en Europa y anotó otro top 10 para el grupo en Reino Unido. El tercer single en tierras americanas y el segundo lanzado a nivel internacional fue I Hate This Part, un emotivo tema dance-pop cuyas letras hablan de la conversación que tienen dos personas antes de producirse un ruptura. Este tema resultó un éxito moderado en las listas de venta (fue top 15 en Estados Unidos, Australia o Reino Unido) y recibió buenas críticas por parte de los expertos musicales por su profundo componente lírico y la ejecución vocal de Nicole.
El lanzamiento de nueva música de Britney Spears siempre está envuelto en misterio y cierta polémica, ya que noticias falsas o no contrastadas surgen en torno a un inminente lanzamiento de la Princesa del Pop, por ello suele ser la propia Britney la que va desvelando con cuentagotas a través de sus redes sociales detalles de su nueva música. Y así ha sido, ya que Britney anunció la fecha de lanzamiento del videoclip de «Make Me…», el primer single, y la publicación de su noveno álbum de estudio, que se llamará Glory y se pondrá a la venta el 26 de agosto. Al igual que con el disco «Britney Jean», la promoción de «Glory» ha sido más bien escasa, y aunque Britney actuó en los Premios Billboard en el mes de mayo con un megamix de sus mayores éxitos, que tuvo una gran acogida por parte del público, no interpretó su nuevo single. Sin embargo coincidiendo con el lanzamiento de Glory, Britney actuará en los premios MTV Video Music Awards para presentar por primera vez en directo Make Me. Esta actuación en los VMA’s marca la vuelta de Britney a los premios MTV tras la controvertida actuación de Gimme More en 2007. El videoclip de «Make Me…» no ha estado exento de polémica, ya que en vez de lanzar la versión dirigida por David LaChapelle (quien ya trabajó con Britney en el videoclip de Everytime), por razones desconocidas se ha lanzado otra versión más sencilla y sin tanto gancho como la versión original, que era mucho más elaborada pero quizás demasiado provocativa para ser aprobada por la madre de dos niños. Muchos fans se han sentido desilusionados por la versión lanzada y han solicitado al director del videoclip que desvele la versión original, de la que ya se ha filtrado parte de su contenido. El video de «Make Me…» que finalmente se ha lanzado empieza con Britney y sus amigas tomando café, para continuar con un casting en el que Britney y sus chicas observan como varios chulazos bailan y posan para ellas, hasta que Britney elige a su candidato y se lo lleva a intimar. El single «Make Me…» ha recibido buenas críticas por parte de los expertos musicales por explorar un nuevo sonido R&B fresco y original, y consideran este single un gran paso adelante con respecto a los últimos singles de Britney, sin embargo su desempeño comercial ha sido bastante moderado, ocupando únicamente el top 20 en España, Francia y Estados Unidos debido a la escasa promoción, pero seguro que tras la actuación de Britney en los MTV el single subirá en las listas de venta. Glory ya se ha puesto a la venta como pedido anticipado en iTunes, y al adquirir el álbum se descarga inmediatamente «Private Show», la canción que apareció en el anuncio promocional de su nuevo perfume.
La cantante galesa Marina and the Diamonds hizo su debut en el mundo de la música en el año 2010 con «The Family Jewels», que recibió buenas críticas de los expertos musicales por sus originales canciones, sus extravagantes letras y la personal voz de Marina, que le permite llegar a registros muy diferentes. El segundo disco de Marina llegó en 2012 y se trataba de un álbum conceptual muy complejo y original acerca de las diferentes vertientes que tiene una mujer y en el que el personaje principal es Electra Heart, que reúne los estereotipos femeninos de la cultura del Sueño Americano y tiene elementos de la tragedia griega debido a los altibajos que tiene toda mujer, como las rupturas amorosas y las complejas relaciones con los hombres. Cada diferente personalidad o estado de ánimo corresponde a una canción, como Primadonna, Homewrecker o Bubblegum Bitch. El personaje de Electra Heart está influenciado en Marilyn Monroe, Madonna y otras importantes mujeres del mundo del espectáculo. Durante la promoción de este álbum, Marina lució una estética retro y «girlie», que representaba la imagen de Electra Heart. Con respecto a su anterior disco, ‘The Family Jewels’, la principal diferencia de su segundo trabajo discográfico es la evolución musical, ya que Electra Heart profundiza en el sonido electropop, tan de moda durante esos años, con cierta similitud a «The Fame» de Lady Gaga o «Animal» de Kesha, aunque Marina tiene un sonido más indie y alternativo, con influencias pop/rock y de la música electrónica de los años 80 y 90. Este sonido más comercial se debió a la colaboración de Marina con algunos de los mejores productores musicales del panorama musical como Rick Nowels, Dr. Luke o Greg Kurstin, quienes le dieron al disco un toque más bailable y marchoso aunque además de enérgicos temas electropop también podemos encontrar varias baladas que muestran el lado más vulnerable y emotivo de la cantante.
El grupo The Pussycat Dolls
Pese a ser una talentosa vocalista, desde sus inicios en el mundo de la música Christina Aguilera se ha ganado una fama de diva prepotente y antipática dentro de la industria del entretenimiento, ya que tanto sus compañeros de profesión como los productores musicales con los que ha trabajado han manifestado en diferentes ocasiones lo difícil que resulta trabajar con la cantante por su complicado carácter. Pero dejando a un lado la poca simpatía que me despierta Christina, tengo que reconocer que dentro de la discografía de la cantante neoyorquina hay un álbum que me parece muy interesante y merece que haga una reseña. Todos conocemos los inicios de Christina Aguilera en el mundo del show business: junto a Britney Spears y Justin Timberlake participó en el Club Disney, lo que le abrió las puertas del mundo de la música. En 1999 Christina publicó su primer álbum de estudio y entró en competencia directa con su ami-enemiga Britney Spears, quien también daba sus primeros pasos en la industria musical. El álbum debut de Aguilera tuvo una gran acogida entre el público americano, ya que por entonces el fenómeno Pop vivía sus mejores momentos a ambos lados del Atlántico con grupos y solistas tan importantes como Backstreet Boys, Spice Girls o N’Sync. Tanto Christina como Britney gozaron de un éxito sin precedentes tanto en su país como en el resto del mundo, pero mientras Aguilera ganó mayor reconocimiento y prestigio en Estados Unidos, Spears tuvo un mayor éxito comercial en Europa y el resto del planeta. Christina Aguilera, su álbum debut, fue #1 en la lista Billboard, acabó vendiendo 9 millones de copias en Estados Unidos y más de 17 en todo el mundo, y contó con tres singles #1 en la lista americana: ‘Genie In a Bottle’, ‘What a Girl Wants’ y ‘Come On Over Baby (All I Want Is You)’. Pero el disco que considero esencial en la carrera de Christina es Stripped, su segundo álbum en inglés y su cuarto trabajo discográfico ya que tras su debut publicó un disco navideño y uno en español.
Dirrty fue el single presentación de Stripped y se trataba de un tema up-tempo R&B y Hip-Hop que contaba con la colaboración del rapero Redman. La elección de este tema como primer single fue muy arriesgado debido a su naturaleza sexual y sus controvertidas letras y recibió críticas negativas de los expertos musicales, unido a un cierto descontento por parte de algunos de sus seguidores. El primer single de «Stripped» no estuvo exento de polémica ya que tanto en el videoclip como en las apariciones promocionales Xtina mostró una imagen muy provocativa rozando lo vulgar, por lo que recibió muchas críticas de la conservadora sociedad americana. ‘Dirrty’ tuvo buena acogida en las listas de venta de Europa (fue #1 en Reino Unido) pero en Estados Unidos apenas ocupó el top 50, lo cual convirtió su esperado comeback en un resultado comercial mediocre. Sin embargo esta sensación amarga duraría poco ya que rápidamente se lanzó el segundo single, la balada Beautiful, que tuvo una gran acogida por parte del público y recibió elogios de la crítica por sus emotivas y desgarradoras letras acerca de la auto-aceptación y quererse a uno mismo no importa cuál sea tu raza, religión o sexualidad. ‘Beautiful’ recibió un premio Grammy y obtuvo gran éxito en todo el mundo: ocupó el #2 en Estados Unidos y el #1 en Australia, Canadá y Reino Unido.
Cherish es un grupo formado por 4 hermanas, Farrah, Neosha, Felisha y Fallon, originarias de Illinois pero que se trasladaron a Atlanta, donde empezaron su carrera musical. Su primera aparición en el mundo de la música fue de la mano de Da Brat gracias a su participación en uno de los singles más conocidos de la rapera, ‘In Love wit Chu’. En el año 2006 vio la luz el álbum debut de Cherish, Unappreciated, el cual está formado por un compendio de medios tiempos y baladas de estilo R&B y temas up-tempo con gran influencia Southern Hip Hop (concretamente Snap y Crunk) bajo la producción de Jazze Pha, Don Vito o Jasper Cameron entre otros. Cherish han tomado inspiración de grupos femeninos como Destiny’s Child y su estilo musical guarda similitudes con el de Ciara, la cual también es originaria de Atlanta, en sus orígenes se influenció del sonido Crunk y trabajó con el productor Jazze Pha, al igual que ellas. «Unappreciated» debutó en el #4 de la lista americana de álbumes, acabó vendiendo más de medio millón de copias en Estados Unidos y fue certificado platino, lo cual podemos considerarlo un éxito moderado dentro del género R&B. El single presentación del álbum fue Do It to It, un pegadizo tema R&B/Hip Hop con influencia del sonido Crunk (un subgénero del Hip Hop muy popular en Atlanta) y que cuenta con la colaboración del rapero Sean Paul del grupo YoungBloodZ. Este tema habla de cómo las chicas se preparan para salir de fiesta y disfrutan en el club pero también supone un homenaje a su ciudad, Atlanta. ‘Do It to It’ tuvo muy buena acogida entre el público americano, alcanzó el top 15 en la lista Billboard y permanece como el mayor éxito de Cherish de toda su carrera.