Jennifer Lopez debutó en el mundo de la música en el año 1999 con ‘If You Had My Love’, un tema pop/R&B producido por Rodney ‘Darkchild’ Jerkins (el artífice de muchos de los temas R&B que triunfaron a finales de los 90) que recibió críticas muy positivas de los expertos musicales por su sonido vanguardista y logró gran éxito en las listas de venta, ya que ocupó el #1 en las listas de venta de Estados Unidos, Canadá y Australia. Tanto este single como ‘Waiting For Tonight’ y ‘Let’s Get Loud’ formaban parte de su álbum debut, On the 6, el cual resultaba muy ecléctico y contenía gran influencia de la música latina que había escuchado durante su infancia por los orígenes puertorriqueños de sus padres pero también contaba con inspiración urbana proveniente del Bronx, el barrio neoyorquino donde creció Jennifer, donde el Hip Hop es el género dominante. «On the 6» resultó un gran éxito de ventas (fue certificado tres veces platino en Estados Unidos y vendió 8 millones de copias a nivel mundial) y superó ampliamente las expectativas puestas en él, por lo que la discográfica no dudó en dar continuidad a la faceta de Jennifer como cantante. En 2001, sin apenas un respiro, vio la luz J.Lo, el segundo álbum de la cantante neoyorquina. Pese a que al principio no le gustaba demasiado el apodo ‘J.Lo’ con el que se referían a ella sus fans y los medios de comunicación, Jennifer Lopez finalmente decidió titular de esta manera a su nuevo trabajo discográfico.
Jennifer Lopez participó en mayor medida en el proceso de creación de su segundo álbum y compuso varias de las canciones presentes. «J.Lo» es un álbum muy ecléctico encuadrado dentro del pop, R&B y Latin-pop, aunque también incorpora elementos dance-pop y electropop. Debido a la buena acogida que consiguieron los temas más urbanos de «On the 6», Jennifer Lopez profundizó en el sonido R&B para su segundo álbum y se unió a importantes productores de música negra. Cory Rooney, quien ya participó en su primer trabajo, aumentó su presencia en «J.Lo» y fue el responsable de muchos de los temas presentes, además de Darkchild, P. Diddy, Mario Winans, Ric Wake o Troy Oliver entre otros. La edición original de «J.Lo» contaba con dos temas originales en español (‘Si Ya Se acabó’ y el dueto junto a Chayanne en ‘Dame’) sin embargo para la edición que llegó a España y Latinoamérica se añadieron 3 versiones en español de temas originalmente grabados en inglés mientras que la edición internacional contaba con varios temas inéditos en inglés además del remix Hip Hop de ‘I’m Real’ junto a Ja Rule. Gracias al éxito del primer single, el álbum tuvo un gran debut en las listas de venta y alcanzó el #1 en Estados Unidos, Canadá, Alemania y España entre otros países y ocupó el top 5 en Reino Unido o Australia. Las ventas de «J.Lo» se mantuvieron muy consistentes durante los siguientes meses debido a la buena aceptación de los sencillos extraídos. El álbum acabó siendo certificado 4 veces platino en Estados Unidos y vendió más de 8 millones de ejemplares en todo el mundo. Cabe destacar que la misma semana en que «J.Lo» alcanzaba la posición de honor en la lista de ventas de Estados Unidos, su película ‘The Wedding Planner’ se convertía en #1 de taquilla en los cines americanos, haciendo de Jennifer la única artista en conseguir de manera simultánea un álbum y una película #1.
El primer single de este ambicioso proyecto fue Love Don’t Cost a Thing, un pegadizo tema pop/R&B up-tempo producido por Cory Rooney y Ric Wake en el que Jennifer relata cómo su hombre intenta ganarse su amor con caros regalos pero ella confiesa que su amor no se compra con dinero. Muchos creyeron que dicho mensaje iba dirigido al rapero P. Diddy, su pareja por entonces y con el que rompió poco después del lanzamiento del disco. ‘Love Don’t Cost a Thing’ cosechó un gran éxito comercial: alcanzó el #1 en Reino Unido, Canadá, España e Italia y ocupó el top 5 en Estados Unidos y Australia y se ha convertido en una de sus canciones más representativas. El espectacular videoclip de ‘Love Don’t Cost a Thing’, rodado en una lujosa mansión de Miami, recibió varias nominaciones a los premios MTV Video Music Awards, disparó la imagen de ‘sex symbol’ de Jennifer y recibió gran atención por parte del público por el hecho de que uno de sus bailarines, Chris Judd, se convertiría meses después en el marido de la cantante. Tras el gran recibimiento de ‘Love Don’t Cost a Thing’ y su discutible versión en español ‘Amor Se Paga Con Amor’, en 2001 se lanzó como segundo single Play, uno de los temas con mayor componente electrónico del disco, compuesto por Cory Rooney y la cantante Christina Milian (la cual también participa haciendo los coros) en el que Jennifer pedía al DJ que le pusiera su canción favorita. Este tema electropop con toque funky y notoria presencia de guitarra eléctrica recibió algunas críticas negativas por parte de los expertos musicales. Personalmente creo que no fue acertada su elección como single y no era la mejor representación de «J.Lo» puesto que podíamos encontrar mejores canciones dentro del álbum. ‘Play’ obtuvo un rendimiento moderado en las listas de venta y ocupó el top 20 en Reino Unido, Australia y Estados Unidos aunque se comportó mejor en Canadá, donde fue top 5.
Como tercer single se lanzó Ain’t It Funny, un animado tema Latin-pop compuesto por la propia Jennifer junto a Cory Rooney cuyas letras describen la ironía de los giros inesperados que da la vida y habla de cómo las expectativas puestas en las relaciones amorosas se enfrentan frecuentemente a la realidad. ‘Ain’t It Funny’ cuenta con un sonido latino reminiscencia del álbum «On the 6» y fue grabado en español bajo el título de ‘Qué Ironía’. Sin duda ‘Ain’t It Funny’ resulta uno de los temas más destacados del álbum por su emotivo componente lírico, su sonido latino, rica instrumentación y la ágil ejecución vocal de Jennifer. Este single obtuvo una gran respuesta comercial en Europa y ocupó el top 10 en Reino Unido o España. Como cuarto single (tercero en tierras americanas) fue lanzado I’m Real, un marchoso tema pop/R&B up-tempo de sonido retro producido por Cory Rooney y Troy Oliver en cuyas letras Jennifer abraza su auténtico yo alejado de su imagen glamurosa y le dice a su hombre que no necesita impresionarla con riquezas, sino un amor genuino y real. Para la reedición del álbum se lanzó un remix de ‘I’m Real’ que contaba con un sonido Hip Hop más acusado y la colaboración del rapero Ja Rule. I’m Real (Murder Remix) tuvo una gran respuesta dentro del circuito urbano y acabó alcanzando el #1 en la lista americana, convirtiéndose en el segundo single ‘chart topper’ de Jennifer Lopez en Estados Unidos.
Entre las canciones más destacadas del álbum se encuentran ‘I’m Gonna Be Alright’, un tema mid-tempo pop/R&B cuyas letras hablan de escapar de una relación poco saludable y darse cuenta que al final todo irá bien, ‘That’s the Way’, un original tema producido por Darkchild que combina percusión tribal con producción típica de R&B, el melodramático ‘That’s Not Me’, que cuenta con una épica producción por parte de P. Diddy y supone un himno de empoderamiento y liberación de una relación tóxica o ‘Walking on Sunshine’, un enérgico tema dance-pop y electropop que supone el momento más up-tempo del álbum y comparte similitudes con su anterior hit ‘Waiting for Tonight’. El álbum cuenta con dos temas originalmente compuestos en español, ‘Si Ya Se Acabó’ y el dueto con Chayanne en ‘Dame’, ambos encuadrados dentro del sonido Latin-pop y en los que Jennifer destaca por su solvente ejecución vocal. «J.Lo» se puede escuchar prácticamente en su totalidad y apenas sobra ninguna canción, quizás las únicas excepciones son las insípidas baladas ‘Come Over’ y ‘Secretly’.
Mientras que algunos expertos musicales opinaron que «J.Lo» estaba sobreproducido y criticaron la limitada voz de Jennifer Lopez como puntos negativos, personalmente creo que se trata de un álbum entretenido y disfrutable, formado por un sólido conjunto de canciones de carácter bailable y desenfadado. En mi opinión «J.Lo» es uno de los mejores álbumes publicados durante la década del 2000 y un ejemplo perfecto del sonido ‘urban pop’ que triunfó durante aquellos años en el panorama musical. «J.Lo» fue uno de los primeros CD’s que compré, por lo que le tengo un cariño especial, me trae muy buenos recuerdos y se ha convertido en uno de mis álbumes preferidos de todos los tiempos. Como gran seguidor de Jennifer Lopez desde sus inicios en el mundo de la música, muchos de sus álbumes como «On the 6», «This Is Me…Then» o «Rebirth» se encuentran entre mis favoritos, sin embargo considero que «J.Lo» es su trabajo más completo, variado y el más representativo dentro de su extensa trayectoria. Temas imprescindibles: Love Don’t Cost a Thing, Ain’t It Funny, I’m Real, Play, That’s Not Me, I’m Gonna Be Alright y That’s the Way. Puntuación: 9/10.





Durante los últimos años se han producido importantes regresos de icónicos grupos que habían estado alejados del panorama musical durante un gran lapso de tiempo y debido al fenómeno de nostalgia que vive el público por la música de los 90 y 2000, muchos de estos grupos han decidido reunirse de manera temporal o definitiva para realizar giras de conciertos con las que deleitar a sus seguidores con sus grandes éxitos. En la década del 2000 una de las ‘boy bands’ más importantes procedentes de Reino Unido fueron sin duda Blue, un grupo formado por 4 jóvenes ingleses (Duncan, Lee, Antony y Simon) que tuvieron una vida comercial breve pero exitosa en Europa y Australia. Cabe destacar que aunque Lee y Antony se conocieron en los castings de un programa de la TV británica para formar un grupo musical, Blue se formó años más tarde al unirse a ellos dos amigos que también querían probar suerte en el mundo de la música, por tanto Blue no es un ‘grupo prefabricado’, término se utiliza frecuentemente de manera peyorativa pese a que muchos grupos famosos han tenido sus orígenes mediante un casting o por formar parte de un concurso de televisión. El primer álbum de estudio del grupo, 
En octubre de 2017, Niall Horan se convirtió en el tercer componente de One Direction en publicar álbum en solitario tras el debut de Zayn, que abandonó el grupo un año antes de su separación y Harry Styles, que se lanzó como artista solista en mayo de 2017. Flicker era el título del primer disco de estudio del cantante irlandés tras su paso por la famosa ‘boy band’ y pese a la mayor popularidad de Harry Styles dentro del grupo, el debut de Niall Horan consiguió gran éxito y casi alcanzó las cifras del primer disco de su compañero. «Flicker» ocupó el #3 de la lista de ventas británica y todavía tuvo un mejor desempeño en Estados Unidos, donde logró #1 y fue certificado platino por ventas físicas y digitales superiores al millón de ejemplares. El debut de Niall Horan se encuadraba dentro del pop/rock y el folk y recibió críticas principalmente positivas de los expertos musicales por encontrar su propio estilo musical tras su paso por One Direction y la madurez alcanzada en solitario, además el conjunto de canciones presentes en y la elección de los singles resultó muy acertada. Por todo ello “Flicker” fue considerado como un debut sólido y consistente, lo que auguraba un gran futuro en solitario para el joven cantante. La agenda profesional de los ex-componentes de One Direction ha estado muy ocupada durante los últimos meses y tras los lanzamientos en diciembre de Liam Payne y Harry Styles y el debut en solitario de Louis Tomlinson a finales de enero, Niall Horan publicó el pasado 13 de marzo
La industria musical no es conocida precisamente por su paciencia y un single que fracasa o un álbum con bajo rendimiento comercial puede ser todo lo que necesita un artista para que desaparezca de la escena musical o nunca se vuelva a saber de él. Tras los prometedores inicios de Ava Max a raíz de su hit global Sweet but Psycho, el ‘hype’ por la cantante americana se desvaneció debido a una sucesión de singles con escasa repercusión entre los que se incluían ‘So Am I’, ‘Torn’ o ‘Salt’. El público dejó de lado a la artista de origen albanés pese a la gran calidad de los singles lanzados y ahora me pregunto qué habría ocurrido si hubiera publicado su álbum debut después del lanzamiento de ‘Sweet but Psycho’, que alcanzó el #1 en más de 15 países de todo el mundo y acumula 850 millones de reproducciones en Spotify o tras ‘So Am I’, que todavía obtuvo un rendimiento moderado en los principales mercados musicales, sin embargo Ava Max se empeñó en seguir ofreciendo singles pertenecientes a su próximo disco sin ver que cada uno de ellos obtenía menor éxito que el anterior y su popularidad descendía a pasos agigantados. Esta misma semana ha visto la luz el enésimo single que Ava Max lanza como aperitivo de un álbum que nunca llega. La última apuesta de la joven cantante para intentar recuperar su ‘momentum’ es Kings & Queens, un marchoso tema electropop y dance-pop muy en la línea de sus anteriores sencillos compuesto por la propia Ava y producido por su habitual colaborador Cirkut (quien además es su pareja) junto a RedOne, conocido por ser el responsable del éxito inicial de Lady Gaga, con la cual precisamente ha sido comparada desde que irrumpió en el mundo de la música. Este bailable tema es un auténtico himno de empoderamiento femenino en el que Ava «hace una llamada a los reyes para cuidar de sus reinas», destaca por el prominente uso de guitarra eléctrica a final de la canción y recuerda a las producciones de RedOne de hace una década. Sin duda ‘Kings & Queens’ es un gran tema como todos los que nos ha ofrecido hasta el momento la rubia cantante de melena asimétrica sin embargo no parece muy probable que vuelva a repetir el éxito que consiguió durante el año pasado. Muchos han criticado tanto el estilo musical como el sonido de Ava Max por resultar anticuado y una copia de la Lady Gaga del 2009, sin embargo desde el blog MiSTeR MuSiC seguiré apoyando a Ava Max por ser una de las pocas representantes del ‘pop en sentido estricto’ en la actualidad.
