Teniendo en cuenta el gran éxito que cosechó el primer álbum de estudio de Dua Lipa, muchas expectativas estaban puestas en torno a su nuevo trabajo, Future Nostalgia, que ha visto la luz una semana antes de lo previsto después de haberse filtrado todo su contenido en internet. El debut de título homónimo de la cantante de ascendencia albanesa se puso a la venta en 2017 en Reino Unido y otros países europeos aunque no fue hasta un año después cuando Dua Lipa despuntó a nivel internacional gracias a ‘New Rules’, el sexto sencillo del álbum pero que se convirtió en el primer #1 de la cantante en su país y resultó un ‘auténtico grower’ en el resto del mundo ya que acabó ocupando incluso el top 10 en la lista americana de singles y su videoclip acumuló más de dos mil millones de visitas en YouTube. Tras la excepcional acogida comercial de ‘New Rules’ llegaron más singles de éxito como ‘IDGAF’ e importantes colaboraciones con otros artistas como es el caso de Calvin Harris en otro ‘monster hit’ como lo fue ‘One Kiss’. La estrategia comercial de Future Nostalgia ha sido diferente a la llevada a cabo con el disco debut de la cantante inglesa ya que una gran cantidad de singles fueron lanzados con anterioridad a la publicación de ‘Dua Lipa’, que acabó convirtiéndose en una playlist de los éxitos del 2017 y 2018 más que en un disco centrado (algo que les ha ocurrido también a otros jóvenes artistas británicos con sus discos debut) sin embargo con su segundo álbum ha llevado a cabo una estrategia más ‘tradicional’ de lanzar sólo un par de singles con antelación a su lanzamiento.
La principal diferencia de «Future Nostalgia» con respecto a su anterior disco es que abandona el EDM (electronic dance music) y Tropical House tan de moda hace unos años pero que llegó a saturar las radios para adentrarse en un sonido Disco, dance-pop y synth-pop más ‘retro’ que se inspira en la música de baile de los años 80 y 90. El objetivo de Dua Lipa con este álbum ha sido crear música atemporal y vanguardista en vez de regirse por las modas imperantes, algo que sí hizo en su anterior disco. La cantante inglesa ha compuesto los 11 temas presentes en este álbum bajo la producción de The Monsters and The Strangerz, Ian Kirkpatrick, Jason Evigan, Jeff Bhasker o Stuart Price (el responsable del aclamado álbum «Confessions on a Dance Floor» de Madonna) en un intento por encontrar su sonido deseado. En el mes de noviembre llegó el primer single, Don’t Start Now, que se trataba de un bailable tema dance-pop y synth-pop con influencia Disco que marcaba una transición perfecta entre el habitual estilo de Dua Lipa y el nuevo sonido ‘retro’ que nos muestra en este nuevo trabajo. En este tema, la joven cantante intenta explicarle a su ex-pareja que debe pasar página puesto que su relación ha terminado. La compositora Emily Warren y el productor Ian Kirkpatrick, los cuales se encuentran en los créditos de ‘Don’t Start Now’, ya fueron los artífices del hit ‘New Rules’ y han resultado nuevamente el equipo perfecto para hacer de este tema uno de los rotundos éxitos de lo que llevamos de año, ya que dicho single ha ocupado el top 5 en las listas de venta de Reino Unido, Australia, Canadá o Estados Unidos gracias a un altísimo nivel de streaming (acumula 600 millones de reproducciones en Spotify).
‘Don’t Start Now’ se ha convertido en un auténtico ‘grower’ a lo largo de este 2020 al igual que lo fue ‘New Rules’ años atrás y poco a poco ha ido ganando fuerza y ascendiendo en las listas de venta de muchos países, sin embargo a finales de diciembre Dua Lipa nos presentó el sencillo promocional Future Nostalgia, que se trata de un tema synth-pop ochentero con influencias funk y Disco en el que Dua Lipa utiliza la técnica sing-rap en varias partes de la canción. Como segundo single oficial del álbum se lanzó Physical, otro marchoso tema dance-pop y synth-pop con influencia Disco que contiene una interpolación de la famosa canción del mismo nombre de Olivia Newton-John. Pese a que su lanzamiento ha estado opacado por el creciente éxito de ‘Don’t Start Now’, ‘Physical’ ha logrado ocupar el top 10 en Reino Unido y continúa incrementando su streaming y presencia en las listas de venta de todo el mundo. Coincidiendo con el lanzamiento del álbum ha llegado el tercer single, Break My Heart, un bailable tema dance-pop y Disco producido por Andrew Watt y The Monsters and The Strangerz en el que la joven cantante duda en seguir adelante con una relación que no funciona o dejar que le rompan el corazón. Entre las canciones más destacadas se encuentran ‘Hallucinate’, un marchoso tema de estilo House/Dance cuyas letras hablan de cómo el amor nos vuelve locos como si de una alucinación se tratase, ‘Love Again’, un marchoso tema dance-pop que samplea la melodía del clásico de Al Bowlly ‘My Woman’ que contiene letras sobre rupturas sentimentales y crecimiento personal o ‘Levitating’ un coqueto tema de sonido retro con influencia Disco/funk cuyas letras describen la sensación de levitar cuando te enamoras y utiliza referencias al espacio exterior. También merece la pena reseñar ‘Boys Will Be Boys’, en el que Dua Lipa trata el tema del feminismo y rechaza los dobles estándares que existen en la sociedad y en ausencia de baladas es la canción más calmada del álbum.
«Future Nostalgia» es un álbum breve y conciso (sobretodo si lo comparamos a los 17 temas que tenía la edición deluxe de ‘Dua Lipa’) sin grandes pretensiones y dirigido a las pistas de baile en el que la cantante inglesa pretende sonar atemporal y actual pero sin atarse a las modas musicales pasajeras. Prácticamente no sobra ningún tema en el álbum ya que todos ellos son de carácter up-tempo, marchosos y de naturaleza bailable. En ausencia de grandes divas pop que le hagan competencia y pese a su poca presencia escénica y falta de carisma, Dua Lipa se ha convertido en una de las mayores representantes del pop durante los últimos años y ha logrado asentar su popularidad gracias a una sucesión de singles muy exitosos que han hecho que se sitúe entre los 10 artistas más escuchados de Spotify a nivel mundial. En definitiva, «Future Nostalgia» resulta uno de los álbumes pop más originales e interesantes de lo que llevamos de año ya que rescata el sonido Disco/Dance de los 80 y 90 (de ahí el carácter ‘nostálgico’) pero con un toque moderno y actual. Temas imprescindibles: Don’t Start Now, Break My Heart, Levitating, Physical, Love Again y Hallucinate. Puntuación: 8/10.


Como ya comenté en la crítica de «Love», la cantante
Nada más y nada menos que 8 años han pasado desde que Robyn publicó Body Talk, su último álbum de estudio. Desde entonces apenas hemos sabido nada de la cantante sueca aunque lo cierto es que no ha estado completamente alejada del mundo de la música ya que durante esta larga ausencia ha lanzado dos EP’s, uno junto al dúo noruego de música electrónica Royksopp, y otro junto al grupo La Bagatelle Magique, compuesto por la propia Robyn, el productor Christian Falk y otro componente menos conocido. De los dos EP’s que lanzó Robyn destacó el primer de ellos, titulado «Do It Again», el cual recibió buenas opiniones de los expertos musicales, resultó bastante exitoso en Europa y Estados Unidos, donde alcanzó el #1 en el componente Dance de la lista Billboard e incluso fue nominado a un premio Grammy a mejor álbum Dance/electrónico. El segundo EP, «Love Is Free», fue publicado en el año 2015 y pasó más desapercibido entre el público, y desde entonces no hemos tenido apenas noticias de Robyn ya que tras la muerte de Christian Falk (gran amigo suyo) y una ruptura sentimental, la cantante pasó por una depresión y se mantuvo alejada del mundo de la música. Una vez que estuvo recuperada de estos malos momentos personales, Robyn empezó a grabar su nuevo álbum de estudio, el octavo de su trayectoria discográfica.
En el año 2001, la cantante británica Sophie Ellis-Bextor publicó «Read My Lips», su primer álbum de estudio en solitario, que incluía los éxitos ‘Murder on the Dancefloor’, el cual fue #2 en la lista británica de singles y ‘Get Over You’, que también tuvo una gran respuesta por parte del público europeo. El álbum alcanzó el #2 en la lista de ventas de Reino Unido y vendió más de 2 millones de copias en todo el mundo. «Read My Lips» estaba encuadrado dentro del sonido electropop, dance-pop y Disco y destacaba por su divergencia con respecto a la música indie y alternativa que hacía junto a su grupo The Audience. Su segundo trabajo discográfico, «Shoot From The Hip» no fue capaz de repetir el éxito de su álbum debut y tuvo un desempeño muy discreto en las listas de venta, ya que apenas ocupó el top 20 en Reino Unido. En 2007, Sophie publicó «Trip The Light Fantastic», su tercer álbum de estudio, el cual alcanzó el top 10 de la lista británica y contó con el éxito ‘Catch You’, que tuvo una gran respuesta por parte del público. Durante los años 2009 y 2010, la cantante inglesa realizó diversas colaboraciones con importantes Dj’s, como el dúo británico Freemasons en Heartbreak (Make Me a Dancer), un marchoso tema que combina dance-pop, Disco y House que recibió grandes críticas por parte de los expertos musicales por la maravillosa ejecución vocal de Sophie y su elegante producción. Este single gozó de una gran promoción por parte de la artista londinense y tuvo un buen rendimiento comercial en la lista de ventas de Reino Unido, donde ocupó el puesto #13. Unos meses más tarde, la cantante siguió colaborando con Dj’s como el francés Junior Caldera en el tema Disco/House Can’t Fight The Feeling. El siguiente single, anticipo de su nuevo trabajo musical, ya sin colaboraciones con otros artistas fue Bittersweet, un pegadizo tema dance-pop, House y Disco que recordaba a su hit ‘Heartbreak’ y no es casual el parecido ya que estaba producido por el dúo inglés Freemasons, responsables también de aquel tema. Bittersweet tuvo un rendimiento comercial moderado y fue #25 en la lista británica. Tras este single, Sophie realizó otra colaboración, en este caso con el Dj holandés Armin van Buuren en Not Giving Up On Love, que se trataba de un elegante y melódico tema Dance/Trance en el que Sophie declara que los sentimientos que tiene por su pareja son muy fuertes.
Tras el éxito logrado con «Fever», el cual consiguió ventas millonarias y contó con el hit single ‘Can’t Get You Out of My Head’ que alcanzó el #1 en las listas de venta de todo el mundo, Kylie Minogue regresó al panorama musical en 2003 con Body Language, uno de sus trabajos más maduros hasta la fecha y que marcaba una divergencia musical con respecto a sus anteriores álbumes. «Body Language» se distancia del dance-pop con influencia Disco de sus dos últimos álbumes
Tras un periodo comercial infructuoso a finales de los años 90, la cantante Kylie Minogue protagonizó su gran ‘comeback’ en el año 2000 con el álbum Light Years, el cual le devolvió la popularidad perdida y le llevó a los primeros puestos de las listas de venta gracias a hit singles de la talla de ‘Spinning Around’ y ‘On a Night Like This’. Casi sin un respiro, la cantante australiana regresó al panorama musical en 2001 con su octavo álbum de estudio, Fever, con el que consolidó su presencia en el panorama pop y le convirtió en una de las cantantes más importantes del momento. «Fever» sigue la estela musical de su álbum predecesor y está encuadrado dentro del estilo dance-pop aunque tiene un sonido más moderno y vanguardista e incorpora elementos electropop, synth-pop y Disco. Kylie Minogue compuso 5 de los 12 temas presentes en el álbum y contó con la producción de Richard Stannard y Julian Gallagher (responsables de varios temas de «Light Years»), Steve Anderson, Rob Davis o Cathy Dennis entre otros. El álbum superó todas las expectativas puestas en él, se convirtió en el más vendido dentro de la larga carrera de la cantante y superó los 6 millones de copias en todo el mundo. «Fever» alcanzó el #1 en Australia, Reino Unido o Alemania y ocupó el top 5 en la lista de ventas de Estados Unidos. Esta respuesta comercial tan positiva se debió sin duda al espectacular éxito del primer single lanzado, Can’t Get You Out Of My Head, que se trata de un potente tema dance-pop, electropop y Nu-Disco de sonido futurista compuesto por Cathy Dennis que destaca por su adictivo gancho «la la la» y en el que Kylie declara que está obsesionada con su amante y no puede sacárselo de la cabeza. Este single alcanzó el #1 en mas de 20 países de todo el mundo e incluso llegó al #7 en la lista americana, lo que podemos considerar un gran logro para la cantante ya que Estados Unidos siempre se le ha resistido y es un mercado muy difícil para los cantantes pop. El videoclip futurista de la canción y la imagen moderna y sexy de Kylie sin duda contribuyeron al éxito de la canción, que se convirtió en una de las más escuchadas y populares del año 2001. Como segundo single se lanzó In Your Eyes, un marchoso tema dance-pop producido por Richard Stannard y Julian Gallagher en el que Kylie habla sobre las tentaciones que puedes encontrarte en la pista de baile. Las letras de ‘In Your Eyes’ hacen referencia a su hit ‘Spinning Around’ y resulta uno de los temas más bailables y pegadizos de «Fever». Este single alcanzó nuevamente el #1 en Australia y ocupó el top 10 en España y Reino Unido. En Estados Unidos fue lanzado ‘In Your Eyes’ pero fue #11 en Canadá.
La cantante galesa Marina and the Diamonds hizo su debut en el mundo de la música en el año 2010 con «The Family Jewels», que recibió buenas críticas de los expertos musicales por sus originales canciones, sus extravagantes letras y la personal voz de Marina, que le permite llegar a registros muy diferentes. El segundo disco de Marina llegó en 2012 y se trataba de un álbum conceptual muy complejo y original acerca de las diferentes vertientes que tiene una mujer y en el que el personaje principal es Electra Heart, que reúne los estereotipos femeninos de la cultura del Sueño Americano y tiene elementos de la tragedia griega debido a los altibajos que tiene toda mujer, como las rupturas amorosas y las complejas relaciones con los hombres. Cada diferente personalidad o estado de ánimo corresponde a una canción, como Primadonna, Homewrecker o Bubblegum Bitch. El personaje de Electra Heart está influenciado en Marilyn Monroe, Madonna y otras importantes mujeres del mundo del espectáculo. Durante la promoción de este álbum, Marina lució una estética retro y «girlie», que representaba la imagen de Electra Heart. Con respecto a su anterior disco, ‘The Family Jewels’, la principal diferencia de su segundo trabajo discográfico es la evolución musical, ya que Electra Heart profundiza en el sonido electropop, tan de moda durante esos años, con cierta similitud a «The Fame» de Lady Gaga o «Animal» de Kesha, aunque Marina tiene un sonido más indie y alternativo, con influencias pop/rock y de la música electrónica de los años 80 y 90. Este sonido más comercial se debió a la colaboración de Marina con algunos de los mejores productores musicales del panorama musical como Rick Nowels, Dr. Luke o Greg Kurstin, quienes le dieron al disco un toque más bailable y marchoso aunque además de enérgicos temas electropop también podemos encontrar varias baladas que muestran el lado más vulnerable y emotivo de la cantante.
Robyn es una cantante y compositora sueca que alcanzó su mayor cota de popularidad en el año 1996 con su álbum debut, titulado «Robyn Is Here», que contaba con los singles ‘Show Me Love’ y ‘Do You Know (What It Takes)’, los cuales lograron bastante éxito en las listas de Reino Unido o Estados Unidos y convirtieron a la cantante una de las más populares durante la época dorada del pop de finales de los 90. Max Martin, compatriota de Robyn, fue el responsable de estos dos singles, que se convirtieron en los primeros de los muchos éxitos que crearía este productor durante su larga carrera musical. «Robyn Is Here» estaba compuesto por marchosas canciones de estilo pop y dance-pop, recibió buenas críticas de los expertos musicales y acabó vendiendo un millón de copias en Estados Unidos, todo un logro para una artista sueca. Su segundo y tercer álbum, «My Truth» y «Don’t Stop The Music», en los que coqueteaba con el R&B, solo fueron publicados en su Suecia natal, pero lograron buena acogida y ocuparon el top 3 en la lista de ventas. Con «Robyn», su cuarto disco de estudio y publicado bajo su propio sello discográfico, se alejó del sonido urbano de sus últimos álbumes y volvió al dance-pop, aunque con gran influencia del sonido electropop. Durante esta época Robyn recuperó su popularidad ya que el álbum fue publicado en muchos países de Europa y triunfó gracias a singles como ‘With Every Heartbeat’, que fue #1 en Reino Unido, o ‘Be Mine!’, que ocupó el top 10 en Suecia y Reino Unido.
Dentro de cada generación surgen unos pocos artistas que destacan por encima del resto por su talento como cantantes, compositores y sus habilidades para el baile y espectáculo. Una de ellas es sin duda Lady Gaga, quien se convirtió en mi gran descubrimiento del año 2008. Mucho antes de que despuntara a nivel mundial y se convirtiera en una estrella del pop, Stefani Joanne Germanotta comenzó como bailarina en clubs y más tarde como cantante en pequeños bares de Nueva York hasta que fue descubierta por el cantante Akon, quien le ayudó a encontrar una discográfica. Luego conectó con varios DJ’s y productores como RedOne con los que empezó a grabar temas para su álbum debut y fueron clave en el éxito que conseguiría más adelante. Entre los artistas que inspiraron a la cantante de ascendencia italiana se encuentran estrellas del ‘glam rock’ como David Bowie, míticos grupos como Queen y artistas como Madonna, de los cuales Lady Gaga se ha influenciado tanto en su imagen como en su estilo y música. En verano del 2008 vio la luz el álbum debut de Lady Gaga, titulado The Fame, el cual está encuadrado dentro del electropop, el synth-pop y el dance-pop (con ciertas influencias R&B y Disco) y compuesto por la propia cantante bajo la producción de RedOne y Rob Fusari. Fue precisamente el productor musical Rob Fusari (pareja de la cantante durante la grabación del álbum) quien le puso el apodo de Lady Gaga, inspirándose en la canción ‘Radio Ga Ga’ de Queen. Como su nombre indica, «The Fame» contiene letras sobre la obsesión de Lady Gaga por alcanzar la fama y conseguir poder y dinero, pero también trata temas como el sexo, el feminismo, salir de fiesta y las relaciones con los hombres. Teniendo en cuenta que su primer single tardó meses en alcanzar el éxito, el álbum debutó en unas posiciones muy discretas en las listas de venta, aunque finalmente acabó alcanzando el #1 en Reino Unido (donde vendió más de tres millones de copias), Alemania o Canadá y el top 5 en España, Francia o Australia. En Estados Unidos debutó en un discreto #17 en la lista americana con unas escasas ventas y tras fluctuar por la lista durante meses, alcanzó el #2 un año más tarde gracias al lanzamiento de su re-edición. En tierras americanas «The Fame» fue certificado 6 veces platino por ventas superiores a los 6 millones de copias. En todo el mundo ha superado los 15 millones, convirtiéndose en uno de los álbumes más exitosos tanto de la década del 2000 como del 2010. «The Fame» recibió 5 nominaciones a los premios Grammy (incluyendo álbum del año), de las que ganó en la categoría de mejor álbum electrónico/Dance y mejor grabación Dance por ‘Poker Face’.