El mes de enero suele venir cargado de novedades musicales ya que una vez que desaparecen las canciones navideñas de nuestras vidas, los artistas intentan recuperar las primeras posiciones de las listas de ventas que habían sido ocupadas por los villancicos durante el mes de diciembre. Uno de ellos ha sido Sam Smith, que ha publicado su cuarto álbum de estudio el 27 de enero, un día de extrema competencia en el que han visto la luz importantes lanzamientos internacionales, como el de Ava Max. El nuevo álbum de Sam Smith toma el relevo a Love Goes, publicado en 2020 y que acabó convirtiéndose en un ‘cajón de sastre’ que contenía todos los singles que fue lanzando durante los meses anteriores. Para dar con el primer single de este nuevo trabajo tenemos que retroceder hasta abril del año pasado cuando fue lanzado Love Me More, una melancólica balada pop/Soul a piano producida por Stargate y Jimmy Napes en la que Sam Smith habla de la superación del rechazo hacia uno mismo y recuperar el autoestima hasta encontrar la mejor versión de ti mismo. Este tema supone un himno de auto-aceptación y nos devuelve al Sam de sus comienzos, sin embargo ha pasado muy inadvertida en las listas de venta. En septiembre llegó el segundo single, Unholy, que se trata de un tema electropop producido por Jimmy Napes, Ilya y Cirkut que cuenta con la colaboración de Kim Petras y cuyas letras hacen referencia a un hombre casado que acude a un local de alterne y le es infiel a su mujer. Este peculiar tema contiene cantos gregorianos, influencias de la música Árabe y cuenta con la breve (y totalmente prescindible) participación de la cantante alemana Kim Petras, que únicamente se dedica a nombrar marcas de lujo. ‘Unholy’ ha resultado un éxito comercial y ha alcanzado el #1 en importantes mercados musicales como Estados Unidos, Australia, Canadá o Reino Unido. En los dos minutos y medio que dura ‘Unholy’ aparecen acreditadas hasta 8 compositores, pero que no logran salvar esta canción rimbombante y con muchas ínfulas que no aporta nada nuevo al conjunto del álbum. A principios de enero llegó el tercer single, Gimme, que se trata de un tema up-tempo con influencias tropicales que cuenta con la participación de la cantante canadiense Jessie Reyez y la rapera jamaicana Koffee y contiene un temática muy sexual.
El cuarto álbum de estudio del cantante inglés tiene por título Gloria y está formado por un compendio de clásicas baladas pop/Soul y temas up-tempo de estilo synth-pop y dance-pop, compuestos por el propio Sam bajo la producción de sus habituales colaboradores Jimmy Napes y Stargate, además de Ilya, Cirkut, Steve Mac o Calvin Harris entre otros. Este álbum habla del proceso de sanación y recuperación personal vivido por parte de Sam Smith tras haber pasado por un periodo oscuro de su vida y trata temas como el sexo, las relaciones amorosas y el auto-empoderamiento. «Gloria» sigue los pasos de «Love Goes», que se caracterizó por añadir temas up-tempo a su repertorio, sin embargo seguimos encontrando numerosas canciones lentas, que fueron y siguen siendo la seña de identidad de Sam Smith, tal y como podemos comprobar en ‘No God’, una balada R&B/Soul en la que habla de un amante que se cree Dios pero en realidad es un ser imperfecto y con numerosos defectos, ‘Who We Love’, que supone un himno a la diversidad e igualdad y cuenta con la participación del omnipresente Ed Sheeran o ‘Perfect’, en la que admite sus fallos e imperfecciones. Los dos temas up-tempo más destacados son ‘Lose You’, un tema dance-pop producido por Cirkut e Ilya que relata la partida de su pareja tras una dolorosa ruptura y ‘I’m Not Here to Make Friends’, un marchoso tema dance-pop con influencia Disco producido por Calvin Harris y Stargate en el que Sam declara que lo único que necesita es un encuentro sexual y sería una magnífica elección como siguiente single.
Con ‘Unholy’ y ‘Gimme’ como singles anticipo, uno se esperaría un álbum de sonido arriesgado, bailable y divertido, sin embargo una vez que escuchas «Gloria» te das cuenta que dichos temas son la excepción al contenido real del álbum, que no se aleja demasiado del estilo de los primeros álbumes del londinense. En conclusión, «Gloria» se queda a mitad de camino entre el estilo tradicional que el público más conservador espera (y su discografía desea seguir ofreciendo) y el estilo ‘queer’ y ‘camp’ que Sam se esfuerza por mostrar últimamente, por lo que al final el álbum no resulta centrado ni cohesivo. Tampoco aportan nada en el álbum los artistas invitados, ya que todas las colaboraciones resultan prescindibles e innecesarias, sobretodo la anodina Jessie Reyez, que aparece hasta en tres ocasiones. Aún así, «Gloria» un trabajo más que digno, con un par de temas up-tempo muy interesantes y varias baladas preciosas. Temas imprescindibles: Lose You, I’m Not Here to Make Friends, No God, Love Me More y Perfect. Puntuación: 6’5/10.

Tras la promoción de «Survivor», el tercer álbum de estudio de Destiny’s Child, las tres componentes del grupo se separaron de manera temporal para centrarse en sus carreras en solitario, las cuales corrieron desigual suerte. Mientras que Beyoncé Knowles, la líder natural del trío, triunfó con su álbum debut y se convirtió en una estrella global, Kelly Rowland tuvo un éxito moderado en tierras americanas pero logró varios hits en Europa y Michelle Williams se labró una sólida carrera en el minoritario género Gospel. En noviembre de 2004 vio la luz el cuarto álbum de estudio del trío de Houston, Destiny Fulfilled, el cual está formado por 12 temas, principalmente baladas y medios tiempos, encuadrados dentro del R&B y compuestos por las tres componentes bajo la producción de importantes nombres de la industria musical como Darkchild, Rich Harrison, Sean Garrett, Bryan-Michael Cox, Mario Winans o Rockwilder entre otros. «Destiny Fulfilled» es un álbum conceptual que relata el viaje emocional de las mujeres (tratando temas como las relaciones con los hombres, la amistad femenina y las rupturas sentimentales) y destaca por el hecho de que abandona el coqueteo con el pop de su anterior álbum y se centra en el sonido R&B clásico de sus orígenes, además la participación de Beyoncé, Kelly y Michelle es mucho más igualitaria que en anteriores ocasiones. «Destiny Fulfilled» resultó muy exitoso en Estados Unidos, donde debutó en el #2 de la lista americana y fue certificado triple platino por ventas superiores a los 3 millones de ejemplares. En el resto del mundo ocupó el top 10 en Reino Unido, Francia, Alemania o España y tuvo un impacto notoriamente inferior al de sus dos anteriores álbumes ya que vendió 7 millones de copias.
Uno de los álbumes más desconocidos dentro de la carrera de la legendaria cantante Whitney Houston y que merece ser rescatado del olvido es sin duda Just Whitney, el cual vio la luz en diciembre del 2002 tras ser renovado su multimillonario contrato con la discográfica Arista. «Just Whitney» tomó el relevo del magnífico My Love Is Your Love, que recibió grandes críticas de los expertos musicales e infinidad de galardones, fue un éxito comercial y contó con los hit singles ‘It’s Not Right But It’s Okay’ y ‘My Love Is Your Love’, los cuales ocuparon las primeras posiciones en las listas de venta. «Just Whitney» está formado por 10 temas, un compendio de temas up-tempo, baladas y medios tiempos de estilo pop/R&B bajo la producción de importantes nombres de la industria musical como Babyface, Missy Elliott, She’kspere, Teddy Bishop y su marido por entonces, Bobby Brown. «Just Whitney» debutó en el #9 de la lista americana de álbumes (su cuarto top 10 en Estados Unidos) y acabó siendo certificado platino por ventas superiores al millón de copias, unas cifras notoriamente inferiores a las de sus anteriores trabajos, por lo que fue visto como un fracaso comercial. El single presentación del álbum fue Whatchulookinat, un marchoso tema up-tempo R&B/pop producido por Bobby Brown en el que Whitney critica a los medios de comunicación por su intromisión en su vida privada y las informaciones inexactas e injustas vertidas en la prensa sobre ella y su familia. ‘Whatchulookinat’ destaca por ser la única canción compuesta por Whitney dentro del álbum y recibió feroces críticas de los expertos musicales, quienes manifestaron que la cantante de New Jersey «actúa en la canción como una pobre niña rica lloriqueando», además de considerarlo un ‘lead single’ poco memorable. En mi opinión ‘Whatchulookinat’ es un tema pegadizo, una gran elección como primer single y uno de mis temas up-tempo favoritos de Whitney. En el terreno comercial resultó un fracaso en tierras americanas, ya que apenas pisó el Hot 100 de la lista Billboard (aunque fue #1 en el componente Dance) sin embargo resultó un éxito alrededor del mundo y ocupó el top 10 en Canadá o España (donde presentó en vivo la canción en los premios MTV) y el #13 en Reino Unido.
A principios de los años 90, la cantante americana Mary J Blige se hizo un importante hueco en el género R&B/Soul con sus dos primeros álbumes, «What’s The 411?» y «My Life», los cuales se convirtieron en un gran éxito de crítica y público gracias a la poderosa voz de Mary, su inconfundible estilo urbano, la cuidada producción de Puff Daddy y su sólido conjunto de canciones pertenecientes al Hip Hop Soul, que combina el estilo R&B/Soul con bases rítmicas del Hip Hop. Ambos álbumes alcanzaron el top 10 en la lista americana y fueron certificados multi-platino en Estados Unidos. En 1997 la cantante neoyorquina publicó su tercer álbum de estudio, Share My World, el cual está formado principalmente por medios tiempos y baladas encuadradas dentro del R&B/Soul y destaca por el hecho de que se aleja en cierta manera del sonido Hip Hop Soul presente en sus dos primeros álbumes. Mary J Blige compuso la mayoría de los temas del álbum bajo la producción de importantes nombres de la industria musical como Darkchild, Jimmy Jam & Terry Lewis, R. Kelly, Babyface o Poke & Tone, quienes aportaron un sonido R&B más clásico en contraposición al Hip Hop Soul que imprimió Puff Daddy en sus dos primeros álbumes, cuya ausencia es notable en este álbum. Mientras que «What’s the 411?» y «My Life» tenían un sonido más oscuro debido a sus sombrías letras en las que hablaba de sus problemas con las adicciones y la relación abusiva que sufrió en manos de su pareja, «Share My World» tiene un contenido algo más ligero y resulta más animado y alegre. «Share My World» recibió buenas críticas de los expertos musicales y fue nominado en la categoría de mejor álbum de R&B en los premios Grammy. «Share My World» debutó en lo más alto de la lista americana, convirtiéndose en el primer álbum #1 de Mary J Blige en Estados Unidos y en el resto del mundo ocupó el top 10 en Canadá, Suecia y Reino Unido.
Recientemente el rapero y productor Diddy fue noticia por unas polémicas declaraciones en las que afirmaba que el «R&B estaba muerto» al ser preguntado por el estado en el que se encontraba dicho género en la actualidad. Muchos artistas pertenecientes al R&B como Mary J Blige, Usher o Chris Brown respondieron a los comentarios de Diddy y afirmaron que el género R&B no está acabado en absoluto ya que «es algo que se lleva en la sangre y pasa de generación en generación», tal y como declaró Mary J, una de sus mayores exponentes. Más tarde, Diddy quiso aclarar sus palabras y afirmó que no quería ofender a nadie y que siempre ha defendido y apoyado el R&B, ya que incluso ha creado un sello discográfico dedicado exclusivamente a la música R&B. Usher también se posicionó del lado de Mary J Blige y afirmó que «si el R&B no existiera, tampoco lo haría el Hip Hop». El debate sobre quién es el ‘rey del R&B’ lleva abierto durante años y tras pertenecer dicho título a R.Kelly, muchos afirman que el digno sucesor es Usher, quien en varias entrevistas afirmó ser «el último de su especie» y se mostró orgulloso de ostentar el título, aunque él recoge el testigo de importantes leyendas del R&B como Teddy Pendergrass, James Brown, Marvin Gaye, Luther Vandross, Michael Jackson o R.Kelly, a quien cita como uno de sus mayores referentes musicales a pesar de haber cometido múltiples felonías. Esta misma semana se han cumplido 25 años del lanzamiento de uno de los álbumes clave en la carrera de Usher, el protagonista de este post. Me estoy refiriendo por supuesto a My Way, el segundo álbum de estudio del cantante americano, el cual fue publicado en septiembre de 1997, tres años después de su debut de título homónimo, el cual pasó inadvertido entre el gran público. «My Way» está compuesto por 10 temas encuadrados dentro del R&B con influencias Soul, pop y Hip Hop producidos en su mayoría por Jermaine Dupri con producción adicional de Babyface. Este trabajo cuenta con la participación de la cantante Monica, Lil’ Kim y el propio Dupri como artistas invitados. Usher Raymond IV, quien apenas contaba con 18 años cuando se publicó el álbum, participó en la composición de 5 de los temas presentes. «My Way» debutó en un discreto puesto #15 de la lista americana de álbumes (top 5 en el componente Hip-Hop/R&B de Billboard) pero gracias a la excepcional acogida de los singles lanzados, en enero de 1998 alcanzó el #4 y fue certificado seis veces platino por ventas superiores a los 6 millones de copias en Estados Unidos. En el resto del mundo, «My Way» no logró tal nivel de éxito, sin embargo ocupó el top 20 en las listas de venta de Canadá y Reino Unido.
La reina del Hip Hop Soul, Mary J Blige, ha regresado al panorama musical con su decimocuarto álbum de estudio, Good Morning Gorgeous, que pone fin a su sequía musical de 5 años, ya que durante este tiempo la legendaria cantante ha dedicado su tiempo a desarrollar sus facetas de actriz y empresaria. Para dar con el último trabajo discográfico de Mary J Blige tenemos que retroceder hasta abril de 2017, cuando vio la luz Strength of a Woman, el cual fue #3 en la lista americana de álbumes y contó con los singles ‘Thick of It’ y ‘U + Me (Love Lesson)’, que alcanzaron el #1 en el componente Adult R&B Songs de Billboard. El nuevo álbum de la cantante neoyorquina se ha puesto a la venta dos días antes de su esperada participación en el tiempo medio de la Super Bowl, un evento que será visto por millones de personas en Estados Unidos y el resto del mundo y sin duda supondrá la mejor de las promociones para su álbum. Mary J Blige no estará sola en el escenario de la Super Bowl, sino que actuará junto a leyendas del Hip Hop americano como Dr. Dre, Snoop Dogg, Eminem y Kendrick Lamar, lo que convertirá este evento en uno de los más ‘black’ de todos los tiempos, tras las actuaciones de cantantes pop como Katy Perry, Madonna o Beyoncé. «Good Morning Gorgeous» está formado por 13 temas compuestos por la propia Mary J Blige y encuadrados dentro del R&B, Soul y su habitual sonido Hip-Hop Soul por el que es conocida desde sus orígenes en el mundo de la música. El decimocuarto trabajo de la veterana cantante cuenta con la producción de importantes nombres de la industria musical como DJ Camper, Cool & Dre, D’Mile, J White Did It, London on da Track, Bongo By The Way o DJ Khaled y entre los artistas invitados se encuentran Usher, Dave East, Anderson Paak o Fivio Foreign. «Good Morning Gorgeous» supone el primer álbum publicado de manera independiente bajo su propio sello Mary Jane Productions, una maniobra que otras compañeras de profesión como Ashanti o Monica han realizado durante los últimos años debido a la bajada de ventas de CD’s físicos y la escasa viabilidad comercial que vive el género. Aunque desde sus inicios musicales Mary J Blige se ha mantenido fiel a su estilo y su particular sonido, también ha demostrado ser una artista moderna, con la mente abierta y receptiva a las modas imperantes, ya que ha sabido adaptarse a las nuevas reglas de la ‘era del streaming’, algo que se nota en la duración de las canciones presentes en el álbum, muchas de las cuales no superan los 3 minutos, tal y como se estila habitualmente para facilitar su inclusión en las playlist de moda.
En este mes de abril se han cumplido 20 años del lanzamiento de Fallin’, el single que le cambió la vida a una talentosa joven cantante, compositora y pianista llamada Alicia Augello Cook, más conocida por su nombre artístico Alicia Keys, por ello haré una crítica en retrospectiva de su primer álbum de estudio, que también cumplirá su vigésimo aniversario el próximo mes de junio. Desde una edad muy temprana Alicia Keys mostró interés por el mundo de la música y animada por su madre se matriculó en la escuela de artes de Hell’s Kitchen (su barrio natal perteneciente al distrito de Manhattan) donde empezó a estudiar música clásica y tocar el piano, pero pronto las clases se le quedaron pequeñas debido a su inmenso talento y por su cuenta empezó a componer canciones y descubrió el género Jazz, pero debido al carácter cosmopolita de Nueva York también se interesó por la música que le rodeaba, como el R&B, Soul y Hip Hop, lo que terminó de forjar el estilo de la joven artista. Con tan sólo 14 años, Alicia Keys fue fichada por Columbia para grabar su primer disco pero debido a diferencias creativas con su equipo dejó la discográfica y más tarde Clive Davis, el presidente de Arista, impresionado por las extraordinarias habilidades como vocalista, compositora y pianista de la joven neoyorquina, le fichó en su discográfica y dio la oportunidad de cumplir su sueño. En junio de 2001 vio la luz Songs In A Minor, un álbum formado por 16 canciones compuestas y producidas por la propia Alicia Keys (con la excepción de una versión de un tema de Prince) y encuadradas dentro del R&B y el Neo-Soul, con gran influencia del Soul, Hip Hop, Gospel, Jazz y Blues. Aunque Alicia se encargó de la producción de todas las canciones, contó con la ayuda de importantes productores como Kerry ‘Krucial’ Brothers, Jermaine Dupri, Kandi o Brian McNight. La mayor parte del álbum son baladas y medios tiempos R&B/Soul con melodía de piano clásico, con la excepción de algún tema más rítmico que contaba con modernas bases del Hip Hop, lo que daba lugar a una fusión de estilos clásico y moderno que se convertiría en el sello de identidad de Alicia. Como dato curioso, aunque el título del álbum sea «canciones en A menor», solamente encontramos una canción en dicha escala dentro del álbum, concretamente ‘Jane Doe’.
Como he comentado en varias ocasiones, una mis épocas preferidas de la historia de la música son los primeros años de la década del 2000, de ahí que la mayoría de mis álbumes favoritos pertenezcan a esta época. Un ejemplo es No More Drama, el quinto álbum de estudio de la cantante americana Mary J Blige, que se puso a la venta en agosto de 2001. «No More Drama» tomó el relevo del álbum Mary, el cual vio la luz en el año 1999 y destacó por su viraje hacia los formatos Adult y Urban Contemporary, su producción más elegante y pulida con respecto a sus primeros álbumes y su acercamiento al R&B/Soul más clásico, alejándose del sonido Hip Hop Soul presente en sus primeros años de carrera. Mientras la cantante neoyorquina vivía un gran momento profesional («Mary» fue aclamado por la crítica y tuvo un buen desempeño comercial en tierras americanas), en el plano personal Mary J Blige estaba recuperándose de sus adicciones al alcohol y las drogas y de una relación abusiva a manos de su pareja. Dos años después de «Mary» llegó «No More Drama», uno de los álbumes clave de su carrera y con el que asentó su fama en Estados Unidos y amplió su popularidad a nivel internacional. El álbum está formado por 17 temas encuadrados dentro del R&B con influencias Soul y Hip Hop. La mayoría de los temas presentes fueron compuestos por la propia Mary Jane y contó con la producción de algunos de los mejores nombres de la industria musical como Dr. Dre, The Neptunes, Jimmy Jam & Terry Lewis, Swizz Beatz, Missy Elliott o Rich Harrison. «No More Drama» es uno de los álbumes más honestos de la cantante del Bronx ya que en él relata episodios de su agitada y convulsa vida personal, marcada por sus adicciones y las relaciones abusivas, y cómo pudo salir de ese círculo vicioso. «No More Drama» debutó en el #2 de la lista americana con 300 mil copias vendidas en su primera semana, las mejores cifras de Mary hasta la fecha y acabó siendo certificado triple platino por ventas superiores a los 3 millones de ejemplares en Estados Unidos. En el resto del mundo también tuvo un desempeño comercial muy positivo: ocupó el top 5 en Reino Unido, Canadá, Suecia y Australia y el top 10 en Francia, convirtiéndose en uno de los discos más vendidos del género R&B aquel año (superó los 6 millones de copias) y el álbum más famoso y conocido de Mary J Blige a nivel internacional.
Tras ser corista y componer para otros artistas, Faith Evans fue fichada por la discográfica de Puff Daddy (hoy P. Diddy) e hizo su debut en el mundo de la música en 1995 con el álbum «Faith», que fue aclamado por la crítica por su talento como vocalista y su estilo musical que combinaba R&B y Hip Hop Soul, muy influenciado por artistas como Mary J Blige. El primer disco de Faith Evans fue certificado platino en Estados Unidos por ventas superiores al millón de copias y contó con dos singles que ocuparon el top 30 en la lista americana (top 5 en el componente R&B/Hip-Hop de Billboard). Además de su prometedora carrera como cantante de R&B, Faith Evans alcanzó gran popularidad por su matrimonio con el legendario rapero Christopher Wallace, más conocido como The Notorious B.I.G., que fue asesinado en 1997 y agravó la rivalidad entre las escenas West Coast y East Coast dentro del Hip Hop americano por su supuesto romance con Tupac Shakur. Puff Daddy y Faith Evans lanzaron en 1997 el single ‘I’ll Be Missing You’ como homenaje a Biggie y se convirtió en uno de los temas más exitosos del año: alcanzó el #1 a nivel mundial y consiguió un premio Grammy a mejor actuación de Rap. En 1998 llegó «Keep the Faith», el segundo álbum de la cantante de Florida, el cual fue nuevamente certificado platino en Estados Unidos y contó con dos exitosos singles que ocuparon el top 10 en la lista americana. En 2001 vio la luz su tercer álbum de estudio, Faithfully, que continuaba su costumbre de titular sus trabajos a partir de su nombre de pila y estaba compuesto por 18 temas encuadrados dentro del R&B con influencias Soul, funk y Hip Hop. Faith Evans participó activamente en la composición del disco y contó con la producción de su habitual colaborador Puff Daddy además de otros importantes nombres como Mario Winans, Havoc o The Neptunes. Dentro del álbum encontramos principalmente medios tiempos R&B, potentes temas de estilo Hip Hop Soul, temas up-tempo influenciados por el sonido funk y varias baladas R&B/Soul. «Faithfully» debutó en un discreto #14 de la lista americana (#2 en el componente R&B/Hip-Hop de Billboard) y acabó siendo certificado oro por ventas superiores a los 800 mil ejemplares en Estados Unidos. «Faithfully» destaca por ser el último álbum de la cantante dentro del sello discográfico de Puff Daddy, Bad Boy Records, el cual abandonó por las diferencias creativas entre ambos y la escasa promoción por parte de la discográfica.
Tras una exitosa carrera en Estados Unidos dentro del género R&B, Robin Thicke dio el espaldarazo internacional en 2013 con su sexto álbum de estudio, Blurred Lines, el cual contó con el single del mismo título que ocupó el #1 en prácticamente todo el planeta y convirtió a Robin Thicke en uno de los cantantes más populares de aquel año. Blurred Lines se distanciaba del clásico sonido R&B/Soul del cantante californiano y apostaba por un estilo dance-pop y funk moderno y actual con el que logró abrirse a un público más amplio. Un año después del lanzamiento de Blurred Lines, el hijo del mítico actor Alan Thicke regresó al panorama musical con ‘Paula’, un álbum muy diferente al anterior con el que regresaba a su habitual sonido y estaba inspirado en la reciente separación de su mujer, la actriz Paula Patton, después de casi dos décadas juntos. El séptimo álbum de Robin Thicke no sólo resultó un fracaso comercial sino que recibió opiniones negativas por parte de los expertos musicales y del público por la exposición mediática de la vida conjunta de la pareja y su intento desesperado por recuperar a su mujer tras la infidelidad del famoso cantante. Durante los últimos años Robin Thicke ha mejorado notablemente su imagen gracias a su participación como juez en el concurso musical ‘The Masked Singer’, que se ha convertido en uno de los éxitos más recientes de la TV americana. Con una popularidad al alza, el cantante de Los Angeles ha publicado hace unos días su octavo álbum de estudio, titulado On Earth, and In Heaven, con el que intentará recuperar a los fans que perdió tras su mediática separación y los escándalos protagonizadas durante la era Blurred Lines pero también contentar a los nuevos seguidores que ganó con dicho álbum. ‘On Earth, and In Heaven’ está formado por 11 temas compuestos por el propio Thicke y encuadrados dentro del sonido R&B/Soul con influencias funk y Latin-pop bajo la producción de su habitual colaborador ProJay y con producción adicional de Pharrell Williams, quien fue responsable del hit ‘Blurred Lines’. Según las propias palabras de Robin, este álbum está dedicado «a todas las personas que se han ido y las que se quedan y le han llevado a ser la persona que es ahora».