Como ya comenté en la crítica de I Cry When I Laugh, el primer álbum de estudio de Jess Glynne fue tremendamente exitoso, respaldado por 6 singles que lograron gran acogida en toda Europa (dos de ellos #1 en la lista británica) además de varias colaboraciones con otros artistas que también la llevaron a lo más alto del chart británico, lo que convirtió a Jess en la segunda artista británica femenina en tener 5 singles #1, empatada con Cheryl Cole, quien hasta entonces ostentaba el título. El primer disco de la cantante inglesa no sólo tuvo una gran respuesta comercial sino que recibió buenas críticas de los expertos musicales por sus habilidades como cantante y compositora, y le valieron numerosas nominaciones a premios incluyendo los Brit, e incluso consiguió un Grammy a mejor grabación Dance por el tema ‘Rather Be’. Durante los años siguientes al lanzamiento de «I Cry When I Laugh» Jess salió a la carretera a promocionar el álbum con varias giras de conciertos en las que recorrió Gran Bretaña e incluso viajó a las principales ciudades de Estados Unidos para presentar sus nuevas canciones, ya que su álbum debut logró entrar al top 30 de la lista americana, todo un logro para una artista británica novel. Debido a su gran talento, la presencia de Jess Glynne siguió siendo requerida por otros artistas, como el grupo inglés Rudimental, con quienes logró otro #1 en Reino Unido con el tema ‘These Days’. Además, Jess Glynne participó en la duodécima edición de X Factor UK como asesora de Cheryl Cole, quien era jueza en dicho concurso.
Durante las últimas semanas Jess Glynne ha sido noticia por varias razones, en primer lugar por ser la compositora del nuevo tema de Little Mix, llamado ‘Woman Like Me’, que precisamente es un descarte de su nuevo disco que se ha puesto a la venta el pasado 12 de octubre. Always In Between es el título del segundo álbum de Jess, el cual ha sido compuesto enteramente por ella al igual que su anterior disco, y cuenta con la producción de los ingleses Steve Mac y Starsmith, quienes ya participaron en su primer álbum, además de otros productores como Toby Gad. Este álbum está formado por un compendio de marchosos temas dance-pop reminiscencia de su primer disco y de medios tiempos pop con influencia Soul/R&B. Pero sin duda «Always In Between» destaca por el hecho de profundizar en este último tipo de canciones, lo cual la posiciona como una cantante pop/Soul más que como una artista dirigida a las pistas de baile como en su anterior álbum. El single presentación de este álbum ha sido I’ll Be There, un medio tiempo electropop que difiere de la mayoría de sus anteriores temas de estilo Dance y en el que su forma de cantar recuerda al estilo folk/Country. Con ‘I’ll Be There’, Jess Glynne ha hecho historia al ser la única cantante británica en conseguir 7 singles #1 en la lista de ventas del Reino Unido. El segundo single, All I Am, fue lanzado el pasado mes de agosto, y en él Jess regresa a su zona de confort, ya que se trata de un marchoso tema dance-pop y House que nos recuerda a los hits de su primer disco. ‘All I Am’ no ha podido llegar a lo más alto de la lista británica pero aun así ha logrado un buen puesto #7. Coincidiendo con el lanzamiento del álbum se ha lanzado el tercer single, Thursday, que pertenece al lado más tranquilo del álbum, y se trata de una balada pop acústica que contiene un mensaje inspirador de auto-aceptación.
Mis temas favoritos del álbum son «123», un medio tiempo pop con influencia Soul muy interesante que debido al uso de gran cantidad de instrumentos en vivo lo convierte en uno de los temas más orgánicos y acústicos del álbum y ‘No One’, un marchoso tema dance-pop que trata el tema del desamor y recuerda a su anterior álbum. Otros temas destacados son el medio tiempo electropop ‘Never Let Me Go’ o la emotiva balada influenciada por el Soul ‘Broken’. Tras escuchar este álbum, queda claro que Jess Glynne ha evolucionado hacia un estilo similar al de Adele o Joss Stone, ya que el sonido Soul se hace protagonista en muchas de las canciones aunque podemos seguir encontrando algunos bailables temas dance-pop como en su álbum debut. Como era de esperar, debido al gran apoyo que tiene la cantante inglesa desde sus inicios, Always In Between ha debutado en lo más alto de la lista británica de álbumes, consiguiendo así su segundo #1 en Reino Unido. Aunque en el resto del mundo este disco no ha ocupado posiciones tan altas, sí ha logrado el top 20 en Australia e Irlanda durante su primera semana a la venta. En resumen, «Always In Between» marca una clara evolución en la música de Jess Glynne, deshaciéndose en parte de su lado House para adoptar un sonido más Soul que encaja a la perfección con su voz. Puntuación: 7/10.


Es habitual en los grupos denominados como ‘prefabricados’ o procedentes de concursos musicales, como es el caso de Little Mix, el frenético ritmo de trabajo durante sus primeros años de carrera y lanzar álbumes de manera muy seguida, ya que la vida comercial de este tipo de grupos no suele ser muy larga y acaban separándose tras un par de álbumes y un puñado de temas famosos. En el caso de Little Mix, el ritmo de trabajo efectivamente ha sido frenético y han publicado un disco prácticamente cada año, pero la diferencia con otros grupos es que han tenido una trayectoria mucho más sólida y estable, han permanecido juntas durante una década y han publicado una sucesión de exitosos álbumes. El cuarteto inglés publicó su segundo álbum de estudio, Salute, en noviembre del 2013, exactamente un año después de «DNA», su álbum debut. «Salute» se caracteriza por el cambio de dirección musical con respecto a su anterior álbum, ya que mantiene las raíces pop de «DNA» pero profundiza en el sonido R&B por petición de sus componentes, quienes declararon que para dicho trabajo querían un sonido más maduro y urbano que el de su predecesor. «Salute» no contiene tantos temas up-tempo como su predecesor y está formado en su mayoría por temas mid-tempo de estilo pop/R&B. Perrie, Jade, Jesy y Leigh-Anne participaron activamente en la composición de los temas del álbum y contaron con la producción de TMS, Electric, MNEK o Richard Stannard entre otros. «Salute» debutó nuevamente en el top 5 de las listas de venta de Reino Unido y Estados Unidos, demostrando la fuerza que tenía el grupo en tierras americanas. Aunque no igualó las ventas de «DNA» (470 mil copias en UK), «Salute» también fue certificado platino y acabó vendiendo 420 mil copias, lo que podía seguir considerando un éxito notable.
Desde que Beyoncé publicara por sorpresa su álbum homónimo y nuevamente lo hiciera con su siguiente disco «Lemonade», muchos artistas le han seguido los pasos y han decidido lanzar sus álbumes sin previo aviso, con todos los riesgos que ello conlleva, ya que una intensa promoción previa a la publicación de un disco mediante el lanzamiento de uno o varios singles y las consabidas actuaciones y entrevistas en la TV para promocionar tu nueva música son imprescindibles para llamar la atención del público y era la estrategia habitual de cualquier artista hasta el momento. Sólo unos pocos afortunados como Beyoncé, una auténtica estrella mundial, se pueden permitir el lujo de lanzar discos sin previo aviso y aún así conseguir vender millones de copias en las primeras horas, gracias en parte al streaming y la música digital (en la época de los CD’s físicos sería imposible llevar a cabo una estrategia de este tipo). Recientemente, otro artista de talla mundial como Eminem ha hecho «un Beyoncé» y ha decidido publicar su último álbum por sorpresa, y no le ha ido nada mal, nuevamente por el gran apoyo del público que tiene el rapero y los millones de seguidores que posee en todo el mundo. Y esta misma semana, tras publicar en su cuenta de Instagram varias imágenes con audio (que juntas formaban la portada de un disco), el cantante Usher ha lanzado por sorpresa su nuevo trabajo discográfico, el noveno de su larga trayectoria musical. El titulo del álbum es simplemente A que hace referencia a la ciudad de Atlanta, donde el cantante vivió desde pequeño, ya que aunque nació en Austin, Texas, su familia se mudó a la capital de Georgia cuando Usher era sólo un niño. Este proyecto es en realidad un álbum colaborativo entre Usher y el productor musical Zaytoven, también originario de Atlanta, y no es la primera vez que trabajan juntos ya que Zaytoven produjo el tema ‘Papers’ perteneciente al sexto álbum de estudio de Usher, llamado «Raymond v. Raymond».
La cantante británica Jessie J irrumpió en el mundo de la música en el año 2011 con su álbum debut Who You Are, que contaba con grandes temas como Do It Like a Dude, Price Tag o Domino, los cuales tuvieron gran éxito en el mercado europeo e incluso lograron una buena acogida en Estados Unidos, lo que convirtió a la joven cantante y compositora inglesa en una de las artistas más importantes de aquel año y con un futuro muy prometedor. Su potente y distintiva voz, su peculiar imagen y sentido del humor, sus pegadizas letras y su original sonido R&B/urban-pop parecían ingredientes más que suficientes para hacer de Jessie J la nueva estrella del pop, sin embargo tras este deslumbrante debut, su siguiente disco se desvió de su estilo R&B inicial y unido a una poco acertada estrategia promocional
Del primer EP, Realisations, en el que la cantante habla de las inseguridades que ha sufrido como artista durante estos años, destaca el tema Think About That, que precisamente fue el primer single oficial lanzado del álbum. En esta balada R&B de producción dispersa Jessie acusa duramente a alguien que ha jugado con ella y le ha impedido cumplir sus objetivos profesionales (su realización personal, como hace mención este EP). El segundo EP, Obsessions, trata de todo lo que preocupa a la cantante y le obsesiona, como las complicadas relaciones amorosas o su deseo por ser madre, y en él podemos encontrar el sencillo promocional Real Deal del que ya he hablado y otro de los singles, Not My Ex, que habla de una relación tóxica y obsesiva con su ex-pareja que no le permite avanzar en el amor. De la tercera entrega, Sex, me quedo con «Play», el tema más marchoso del álbum, con un estilo pop que nos recuerda a la antigua Jessie (y la más gritona) y que en cierta manera desentona del resto del álbum, y con Queen, un interesante medio tiempo R&B que habla del empoderamiento femenino y en el que declara «amo mi cuerpo, amo mi piel, soy una diosa, soy una reina». Teniendo en cuenta que el cuarto EP se titula Empowerment y habla precisamente del poder de las mujeres, este último tema (tercer single oficial de R.O.S.E.) también podría encajar a la perfección aquí. Una de las canciones más llamativas pertenecientes al EP Empowerment es «Glory», quizás el tema más distintivo del álbum gracias a su influencia Funk y su ritmo más up-tempo. Quien espere un álbum lleno de bailables temas dance-pop como Bang Bang o Burnin’ Up está ante el disco equivocado, sin embargo quien quiera descubrir a la auténtica Jessie J, que se abre en canal, nos muestra sus emociones y cuenta todo lo que le ha ocurrido estos últimos años, encontrará en R.O.S.E. un trabajo tremendamente personal y autobiográfico aunque muy diferente a los anteriores ya que está compuesto principalmente por desgarradoras baladas R&B muy emotivas. Sin duda R.O.S.E. es uno de los trabajo más centrados y consistentes de toda la trayectoria de Jessie J. Puntuación: 7/10.
Nadie puede negar que los concursos musicales de búsqueda de talentos han sido la cantera de una gran cantidad de artistas que se han convertido más tarde en super estrellas del mundo de la música. En Estados Unidos, American Idol ha sido uno de los favoritos del público y durante sus 16 temporadas ha visto nacer a importantes cantantes, empezando por Kelly Clarkson, la ganadora de la primera edición, su alumna más aventajada y quizás la que ha alcanzado las cotas más altas de éxito no sólo en Estados Unidos sino en todo el mundo, aunque también han destacado Fantasia Barrino, Jordin Sparks, Jennifer Hudson o la ganadora de la cuarta temporada y protagonista de este post, Carrie Underwood. En 2005, una jovencita de Oklahoma se presentó a las audiciones de American Idol y gracias a su espectacular voz conquistó a los espectadores y jueces de la competición y resultó la ganadora de la cuarta edición del popular concurso. El tema que cantó Carrie Underwood en la final de American Idol y le valió su triunfo, ‘Inside of Heaven’, le llevó a lo más alto de la lista americana de singles y fue el inicio de una carrera plagada de éxitos dentro del género Country. Su primer álbum de estudio, Some Hearts, fue #2 en Estados Unidos y vendió más de 8 millones de copias en tierras americanas, convirtiéndose en el disco debut más vendido dentro del género Country (superando las ventas del primer álbum de Shania Twain) y en el álbum más exitoso de un concursante de American Idol en Estados Unidos (batiendo a «Breakaway» de Kelly Clarkson) además de ser el disco más vendido durante el año 2006 en tierras americanas. «Some Hearts» no sólo obtuvo una respuesta comercial que superó ampliamente las expectativas puestas en él, sino que recibió buenas críticas de los expertos musicales y los puristas del Country por la extraordinaria voz de la cantante y por revitalizar dicho género y ello se reflejó en la gran cantidad de premios que recibió tanto Carrie como su álbum debut, ya que ganó tres premios Grammy incluyendo artista revelación, 5 premios Billboard (entre ellos álbum Country de la década) y un Academy of Country Music Award, que es uno de los premios más prestigiosos dentro de dicho género. Este álbum incluye ‘Before He Cheats’, el single más exitoso de toda su carrera, el cual logró el top 10 en la lista Billboard, destacó por su extraordinaria longevidad en las listas de venta y recibió numerosos galardones, entre ellos dos premios Grammy y un Academy of Country Music Award.
En Vogue fue uno de los grupos femeninos de R&B más importantes de los años 90, y como la mayoría de los grupos formados por mujeres ha sufrido numerosos cambios de componentes durante su larga trayectoria musical, pero definitivamente ellas se llaman la palma y podríamos considerarlas como las pioneras en realizar múltiples cambios en su formación, algo que más tarde han repetido otros grupos femeninos como Destiny’s Child, Sugababes o Atomic Kitten. En Vogue debutaron como cuarteto en 1990 con Terry, Maxine, Dawn y Cindy como integrantes, aunque durante el transcurso de los años el grupo se ha tomado varios respiros y han aparcado sus compromisos profesionales, a lo que hay que añadir que varias de las componentes han abandonado el grupo temporalmente para ser madres o dedicarse a su vida personal, como es el caso de Dawn y Maxine. Durante los periodos de tiempo en los que dichas componentes han dejado el grupo, ha sido la cantante Rhona Bennet (una de mis cantantes favoritas de R&B, conocida por su álbum homónimo) la que se unido a Terry y Cindy para seguir con los compromisos profesionales de En Vogue. El último disco de estudio del trío fue Soul Flower, publicado en el año 2004 y tras la promoción de este álbum, En Vogue volvieron a separarse temporalmente y no hemos sabido nada de ellas desde entonces a excepción de alguna aparición esporádica.
El pasado mes de junio se puso a la venta Liberation, el sexto álbum en inglés (el octavo si tenemos en cuenta su disco navideño y su trabajo en español) de la cantante americana Christina Aguilera tras un largo periodo de silencio musical, ya que su último trabajo «Lotus» fue publicado en 2012. Tanto «Bionic» como «Lotus» supusieron un fracaso comercial impropio de una artista de la talla de Christina y es que tras el éxito masivo de sus tres primeros álbumes, ambos trabajos se encuentran entre los mayores flops de esta década. El desempeño comercial tan negativo de Lotus, el gran lapso de tiempo entre álbum y álbum, unido al hecho de que Christina no se prodiga demasiado dando conciertos (su última gran gira fue el «Back To Basics Tour» en 2006) han hecho que su popularidad haya descendido en los últimos años y su presencia en radios y listas de venta sea muy reducida y limitada prácticamente a sus primeros éxitos, por lo que Christina Aguilera ha pasado a vivir de las rentas. Sin duda su declive se ha visto acrecentado por la aparición de nuevas competidoras como Ariana Grande, Selena Gomez o Demi Lovato que han llegado pisando muy fuerte y se han convertido en las actuales ‘princesas del pop’.
Tras la separación definitiva de Destiny’s Child y con TLC fuera de juego temporalmente, la escena de las ‘girl bands’ en Estados Unidos estaba prácticamente desierta hasta 2005 cuando aparecieron The Pussycat Dolls, pero pronto llegarían Danity Kane, un quinteto surgido de la tercera temporada del reality de MTV ‘Making The Band’, en el que se crearon anteriormente grupos como O-Town. El rapero y productor musical Diddy fue el encargado de decidir qué componentes formaban parte del grupo final, que en dicha temporada el objetivo era crear un súper grupo de chicas que recuperara el espíritu de Destiny’s Child o Spice Girls. Diddy fichó a Danity Kane en su discográfica Bad Boy Records y actuó como productor ejecutivo del primer álbum de estudio de las chicas, para quienes tenía elaborado un ambicioso proyecto. El grupo estaba formado por componentes con voces muy diferentes pero que encajaban a la perfección: Shannon y Aubrey aportaban el toque pop, mientras que D.Woods y Dawn poseen poderosas voces negras y Aundrea era la componente con el rango vocal más alto y destacaba por el uso del melisma. Un gran elenco formado por algunos de los mejores productores musicales como Timbaland, Danja, Mario Winans, Bryan-Michael Cox, Jim Jonsin, Scott Storch, Darkchild o Ryan Leslie participaron en el álbum debut del grupo, titulado de manera homónima. Tras varios meses en el estudio de grabación, en agosto del 2006 se puso a la venta el álbum Danity Kane, el cual está formado principalmente por temas up-tempo R&B/pop con influencia de la música Hip Hop, ya que el objetivo de Diddy era conseguir un sonido urbano más similar al de Destiny’s Child que el de las ‘girl bands’ convencionales.