Tras haber realizado el listado a los mejores álbumes dentro del género R&B de la década 2010-2019, ahora le toca el turno a los discos de estilo pop. Al igual que comenté en la otra ocasión, la industria musical ha cambiado a pasos agigantados y mientras que los álbumes lanzados durante los primeros años de la década todavía se regían por los patrones establecidos en la década del 2000 (con unas ventas de CD’s físicos todavía aceptables, un progresivo aumento en las ventas digitales y respaldados por uno o dos singles lanzados con anterioridad a la publicación del disco) los que han visto la luz estos últimos años se han basado en las cifras de streaming y han seguido estrategias promocionales muy diferentes como el lanzamiento de numerosos sencillos (o ‘buzz singles’) por parte de los artistas para tantear el terreno y ver si obtienen apoyo por parte del público, que ahora valora la inmediatez en el consumo de música. En el aspecto musical cabe destacar la gran influencia que ha tenido el sonido electrónico en el pop, de ahí que varios de los discos presentes se encuentren dentro del estilo electropop. Los álbumes que pasaré a comentar a continuación son los que en mi opinión he considerado los más influyentes e importantes de la pasada década.
12. The Truth About Love de Pink.
Pink comenzó el 2010 publicando un álbum de grandes éxitos que resumía lo mejor de la cantante americana durante la década anterior, en la que fue una de las artistas pop más importantes y exitosas. Tras ser madre de una niña fruto de su relación con el motociclista Carey Hart, Pink regresó en 2012 con su sexto disco de estudio, The Truth About Love, en el que no sólo trataba el tema del amor y la turbulenta relación amorosa con su pareja, sino también otros temas como el empoderamiento femenino o la exclusión social. Alecia Moore (el verdadero nombre de Pink) dejó el listón muy alto con su último álbum de estudio, Funhouse, el cual recibió buenas críticas de los expertos musicales, obtuvo ventas millonarias y gozó de gran éxito gracias a singles como ‘So What’, ‘Sober’ o ‘Please Don’t Leave’, por lo que la cantante tenía un reto muy importante con este disco, sin embargo superó todas las expectativas y nos regaló posiblemente su trabajo más maduro y consistente hasta la fecha. The Truth About Love estaba producido principalmente por Greg Kurstin, con producción adicional de sus habituales colaboradores Billy Mann y Max Martin. Este álbum lideró las listas de ventas de Australia, Canadá o Alemania y destacó por el hecho de que consiguió el primer #1 de Pink en Estados Unidos y acabó vendiendo más de 7 millones de copias en todo el mundo gracias a la magnífica acogida de los sencillos lanzados. El primer single del álbum fue Blow Me (One Last Kiss), un marchoso tema dance-pop y electropop producido por Greg Kurstin que resultaba un auténtico himno de desamor tras una ruptura y gozó de buena acogida en las listas de venta: fue #1 en Australia y ocupó el top 5 en Estados Unidos y Reino Unido. Pink siguió el mismo patrón que con sus últimos discos y tras un explosivo primer single llegó un tema más lento y profundo, en este caso Try, un medio tiempo pop/rock que suponía uno de los puntos fuertes del álbum tanto por su composición como por la producción y la voz de la cantante. Como suele ocurrir habitualmente con Pink, la elección del tercer single escondía uno de los tesoros del álbum: me estoy refiriendo a Just Give Me a Reason, una preciosa balada que contaba con la colaboración del cantante Nate Ruess y resultó no sólo el single más exitoso del disco sino de toda la trayectoria de Pink. Just Give Me a Reason alcanzó el #1 en Australia, Canadá o Alemania y se convirtió en el cuarto ‘chart topper’ de la cantante en Estados Unidos. «The Truth About Love» es un álbum de estilo pop y pop/rock que contiene grandes canciones como ‘Slut Like You’, la única contribución de Max Martin del álbum y que muestra el habitual lado gamberro de Pink o ‘Here Comes The Weekend’, que cuenta con la participación del rapero Eminem. Como gran seguidor de Pink que soy desde sus inicios en el mundo de la música, ningún disco suyo me decepciona pero «The Truth About Love» se encuentra entre los mejores trabajos de su discografía y merece aparecer en este repaso a los álbumes pop más importantes de la pasada década. Puntuación: 8/10.
11. Animal de Ke$ha.
Tras iniciarse en el mundo de la música haciendo coros y componiendo para otros artistas, una joven llamada Kesha Sebert despuntó en la escena musical gracias a su participación en el single ‘Right Round’ del rapero FloRida, el cual alcanzó el #1 en los principales mercados musicales como Reino Unido, Australia o Estados Unidos y supuso el espaldarazo definitivo para iniciar su carrera como cantante. Ke$ha estuvo trabajando en su debut durante años y publicó su primer álbum, Animal, el 1 de enero de 2010, inaugurando la década de la mejor manera posible. La cantante nacida en Los Angeles se rodeó de importantes nombres de la industria musical como Dr. Luke (el cual le fichó en su discográfica, se convirtió en su mano derecha y fue el responsable de la mayor parte de las canciones del disco) además de Max Martin, Greg Kurstin, Ammo o Benny Blanco para dar forma a un álbum encuadrado dentro del sonido dance-pop y electropop que tan de moda estaban en aquel momento. El single presentación de Animal fue TiK ToK, un tema electropop sumamente adictivo producido por Dr. Luke en el que Ke$ha destacaba por su técnica sing-rap y el uso desmedido de Auto-Tune, que se convertirían en la seña de identidad de la cantante durante los primeros años de su carrera. Tik Tok sorprendió al público por sus pegadizas letras sobre pasarlo bien, vivir la vida y no dejar que nadie te pisotee mientras que relataba un sueño en el que se despertaba siendo un importante rapero rodeado de bellas mujeres y creyéndose una estrella de la música. ‘TiK ToK’ tuvo un enorme impacto comercial: lideró las listas de venta en más de 20 países de todo el mundo y se convirtió en uno de los temas con mayores ventas digitales de la historia de la música, superando los 10 millones de copias. Tras la espectacular acogida del primer single, la controvertida cantante demostró que su éxito no era flor de un día y lanzó varios singles que nuevamente ocuparon las primeras posiciones en las listas de venta como ‘Your Love Is My Drug’ o ‘Take It Off’. Desde un primer momento Ke$ha destacó por su excéntrica personalidad, su imagen descuidada de ‘party girl’ y sus polémicos comentarios pero sin duda cautivó al público joven gracias a unas canciones divertidas, desenfadadas y dirigidas a las pistas de baile, además fue una de las abanderadas del sonido electropop que triunfó durante aquellos años. «Animal» se puede escuchar prácticamente en su totalidad sin apenas saltar ningún tema y resulta uno de los debuts más sólidos de las últimas décadas, por ello merece formar parte de este repaso. Puntuación: 8/10.
10. 1000 Forms of Fear de Sia.
Aunque ya era una afamada compositora solicitada por los mejores cantantes y productores, durante el año 2014 Sia Furler pasó de ser una artista minoritaria y desconocida por el gran público a convertirse en una de las cantantes más importantes del mundo de la música y ocupar las primeras posiciones en las listas de venta con 1000 Forms of Fear, su sexto álbum de estudio pero el primero que despuntó a nivel internacional. La gran acogida que obtuvo la cantante australiana fue sin lugar a dudas gracias al tema Chandelier, el primer single extraído del disco y con el que Sia consiguió una presencia máxima en las radios de todo el planeta. Gracias a la espectacular y personal voz de Sia, sus llamativas letras y su pegadizo estribillo, ‘Chandelier’ logró un tremendo éxito en todo el mundo y aunque no alcanzó el #1 prácticamente en ningún país fue top 10 en todos los principales mercados musicales. «1000 Forms of Fear» estaba formado por baladas y medios tiempos de estilo pop y electropop compuestos por la propia Sia bajo la producción de Greg Kurstin. Aunque Chandelier fue sin duda el single más popular del disco también destacan ‘Elastic Heart’, un tema synth-pop con influencia Trap que inicialmente formó parte de la banda sonora de la película «Los Juegos del Hambre» junto al cantante The Weeknd pero más tarde fue lanzado como single en una versión cantada en su totalidad por Sia, ‘Fire Meet Gasoline’, mi canción favorita del álbum o ‘Big Girls Cry’, en la que habla de su batalla contra sus adicciones al alcohol y las drogas. 1000 Forms of Fear nos dio a conocer a Sia, una artista extremadamente talentosa pero a la vez muy excéntrica ya que durante la promoción del disco decidió no mostrar su rostro y se centró en el aspecto visual de su arte mediante complejas coreografías en sus videoclips y actuaciones en directo realizadas por la bailarina Maddie Ziegler. Sin duda «1000 Forms of Fear» es uno de los mejores y más originales discos de la pasada década, aclamado por los críticos musicales, #1 en las listas de ventas de Estados Unidos, Australia o Canadá y que recibió 4 nominaciones a los premios Grammy. Puntuación: 8/10.
9. Glory de Britney Spears.
En el año 2013 Britney Spears publicó su octavo disco de estudio Britney Jean, el cual pese a la mayor implicación de la cantante en la composición y su carácter personal y autobiográfico, recibió ciertas críticas negativas por hecho de haber dejado la entera producción en manos de Will.I.Am, el cual le dio su toque Dance machacón a las canciones up-tempo del álbum, que resultaban básicas y genéricas. Además Britney Jean tuvo un impacto comercial inferior a sus últimos trabajos que fueron #1 en Estados Unidos y cosechó unas ventas muy bajas por la ausencia de promoción por parte de Britney, la cual se embarcó en su residencia de conciertos en Las Vegas. En agosto de 2016, mientras la princesa del pop se encontraba inmersa en su exitosa residencia «Piece of Me» vio la luz su noveno álbum, titulado Glory, el cual también sufrió una escasez de promoción debido a los compromisos de Britney en la ciudad del pecado. «Glory» se alejaba del sonido electrónico y los temas up-tempo de estilo dance-pop de su anterior trabajo discográfico para centrarse en un pop más alternativo y diverso con influencias R&B, synth-pop o reggae y un ritmo más calmado. Al igual que con su último disco, Britney tuvo una mayor participación en el proceso creativo y para la producción de «Glory» contó con nombres menos conocidos en la industria musical como Mattman & Robin, BloodPop o Ian Kirkpatrick, pero que fueron responsables de uno de los mejores álbumes pop del año. Dentro de «Glory» abundan medios tiempos y baladas como Make Me…, el primer single del álbum, que tenía una gran influencia R&B y contaba con la colaboración del rapero G-Eazy, o Slumber Party, un tema de carácter muy sensual y con aroma reggae, aunque también podíamos encontrar temas más up-tempo como el marchoso ‘Do You Wanna Come Over?’. Podemos considerar a «Glory» como un importante paso adelante con respecto a «Britney Jean» (considerado el álbum ‘maldito’ de Britney entre sus fans) ya que recibió criticas muy positivas de los expertos musicales por su ejecución y versatilidad vocal y además consiguió buenas posiciones en las listas de ventas, entre ellas el #2 en Reino Unido y España o #3 en Estados Unidos y Alemania. Mientras que «Britney Jean» ha envejecido bastante mal con el paso de los años, «Glory» se mantiene fresco y actual ya que no siguió una senda musical en concreto y podemos considerarlo un disco atemporal, diverso y lleno de canciones originales, por todo lo cual está situado en la parte alta de este repaso a los mejores álbumes de la década que acaba de terminar. Puntuación: 8/10.
8. Aphrodite de Kylie Minogue.
Durante la década del 2000, Kylie Minogue protagonizó uno de los regresos más importantes del mundo del pop gracias a «Light Years», el cual devolvió a la diva australiana la popularidad perdida tras varios años infructuosos a nivel comercial y se superó con «Fever», con el que regresó a los primeros puestos de las listas de ventas gracias al hit ‘Can’t Get You Out of My Head’ que la catapultó de nuevo al olimpo de las cantantes más importantes del pop. Aunque sus siguientes trabajos, «Body Language» y «X», no lograron igualar el desempeño comercial de «Fever», Kylie continuó generando singles de éxito en Reino Unido, Europa y Australia, sus mercados estrella. Con una popularidad en alza y en uno de sus mejores momentos personales y profesionales, la diminuta cantante comenzó la década del 2010 publicando su undécimo álbum de estudio, Aphrodite. Tras el coqueteo con el sonido R&B y electropop en «Aphrodite» y «X», Kylie regresó a sus orígenes musicales y nos ofreció un álbum más parecido al estilo de «Light Years» encuadrado en el dance-pop y Disco con cierto toque electropop. La veterana cantante trabajó con importantes nombres de la industria musical como Stuart Price (responsable del éxito de «Confessions» de Madonna), Calvin Harris, Fraser T Smith, Starsmith o Xenomania para crear uno de los mejores álbumes de Kylie dentro de su extensa trayectoria musical. El single presentación del álbum fue All The Lovers, un magnífico tema electropop producido por Stuart Price que fue aclamado por la crítica por sus letras, su gran producción y el gran estribillo, en el que Kylie afirmaba que sus anteriores parejas no se pueden comparar a su actual relación, que por entonces era el modelo español Andrés Velencoso. ‘All The Lovers’ obtuvo un gran acogida comercial (ocupó el top 10 en Reino Unido, España o Francia), fue catalogado como un clásico de Kylie y se convirtió en un ‘fan favorite’. Este álbum está lleno de interesantes temas up-tempo dirigidos a las pistas de baile como ‘Get Outta My Way’, que fue lanzado como segundo single, ‘Closer’, ‘Cupid Boy’ o ‘Looking for an Angel’, por ello considero «Aphrodite» como uno de los mejores trabajos de Kylie Minogue y un merecedor ocupante de esta lista a los álbumes pop más influyentes de la anterior década. Puntuación: 8/10.
7. 21 de Adele.
Adele pasó de ser prácticamente una desconocida para el público internacional (no en Reino Unido, donde ya era conocida con su anterior trabajo) a convertirse en la artista revelación del año 2011 gracias a su disco segundo disco de estudio, titulado 21. Este álbum, que mezcla Soul, pop y R&B, está lleno de canciones melancólicas provocadas por la depresión que sufrió tras la ruptura de la cantante con su pareja. Adele compuso las letras de todas las canciones que componen 21 bajo la producción de Paul Epworth, Rick Rubin o Ryan Tedder y además de sus grandes habilidades como compositora destacaba su maravillosa y personal voz, haciendo de la cantante británica una de las más completas y talentosas de las últimas décadas. Uno de los temas más up-tempo y marchosos del disco, Rolling In The Deep, fue elegido como primer single y además de recibir excelentes críticas de los expertos musicales logró ocupar el #1 en las listas de venta de Estados Unidos o Canadá y #2 en Reino Unido, sin embargo el segundo single, Someone Like You, consiguió superar el éxito del primer single y se ha convertido en una de las canciones más exitosas de la historia de la música tras vender más de 15 millones de copias. Esta preciosa balada de desamor inspirada en una relación fallida logró un premio Grammy a mejor actuación pop del año y también recibió una nominación a single británico del año en los premios BRIT. El tercer single single fue Set Fire to the Rain, otro de los puntos fuertes del álbum y personalmente mi favorito. Este tema también consiguió gran éxito y aunque no entró al top 10 en la lista de Reino Unido, se convirtió en el tercer #1 consecutivo en Estados Unidos, donde Adele gozó de un éxito tremendo. Entre lo más destacado de 21 por su gran calidad se encuentran ‘Rumour Has It’, otro de los temas up-tempo del disco y la balada pop/Soul producida por Ryan Tedder ‘Turning Tables’. El éxito comercial de «21» fue descomunal: lideró las listas de ventas de prácticamente todo el mundo, se convirtió en el disco más vendido de la historia en Reino Unido, fue #1 en Estados Unidos durante 24 semanas y superó los 30 millones de ejemplares vendidos a nivel mundial. Dentro de una década dominada por el sonido electrónico y el abuso del Auto-Tune es de agradecer que aparecieran álbumes melódicos y acústicos como «21», donde el centro de las canciones es la fantástica voz de Adele y no existe ningún truco de producción. Puntuación: 8/10.
6. Loud de Rihanna.
Desde sus inicios en el mundo de la música, Rihanna se ha caracterizado por su frenético ritmo de trabajo y prácticamente cada año ha lanzado un disco pero lo más destacable es que a diferencia de otros cantantes que han iniciado una espiral decreciente en su éxito comercial a lo largo de su carrera, a la cantante de Barbados le ha ocurrido lo contrario y álbum tras álbum ha conseguido aumentar su popularidad y acogida comercial. Su tercer álbum «Good Girl Gone Bad», con el que su música viró del reggae al pop/R&B más comercial, se convirtió en su espaldarazo definitivo para elevarla al olimpo del pop gracias a temas como ‘Umbrella’ o ‘Don’t Stop The Music’. Tras la etapa oscura que supuso su siguiente disco «Rated R», posterior al maltrato sufrido por su entonces novio Chris Brown, Rihanna volvió a dar un giro a su música y nos sorprendió con un trabajo que nada tenía que ver con Rated R, tanto en temática como en su imagen. A finales de 2010 vio la luz Loud, un álbum más alegre, divertido y positivo, formado por un compendio de temas up-tempo de estilo dance-pop y medios tiempos R&B, aunque también podíamos encontrar influencias reggae y pop/rock. Gracias al excelente rendimiento comercial de los singles lanzados, «Loud» superó ampliamente las ventas de su anterior disco y casi iguala las de «Good Girl Gone Bad» (el álbum más vendido de su carrera) ya que ocupó el top 5 en las listas de Estados Unidos, Australia, Francia o Alemania y fue #1 en Canadá y Reino Unido, donde tuvo un rendimiento excepcional, vendió casi 2 millones de copias y se convirtió en uno de los discos más vendidos del 2010 y 2011. Pocos álbumes han tenido una elección de singles tan acertada: el adelanto de Loud fue Only Girl (In The World), un bailable y marchoso tema dance-pop muy en la línea de ‘Don’t Stop The Music’, producido por el dúo noruego StarGate, colaboradores habituales de Rihanna. Este single fue un auténtico éxito en todo el planeta y ocupó el #1 en más de 10 países. El segundo single, What’s My Name, contaba con la colaboración del rapero canadiense Drake y se trataba de un tema electro-R&B de sonido caribeño que logró nuevamente el #1 en las listas de Estados Unidos y Reino Unido. El tercer sencillo, S&M, era otro potente tema dance-pop dirigido a las pistas de baile que causó gran controversia por su naturaleza erótica y su temática sadomasoquista pero se convirtió en el tercer single consecutivo de Loud en liderar la lista americana. La magnífica racha de singles siguió con la balada rockera ‘California King Bed’ o ‘Man Down’, un pegadizo tema reggae que recuperaba las raíces caribeñas de la cantante. Sin duda «Loud» es uno de mis discos favoritos de Rihanna y uno de los trabajos pop más influyentes de la pasada década. Puntuación: 8/10.
5. Teenage Dream de Katy Perry.
Tras un álbum de rock cristiano publicado bajo su verdadero nombre cuando apenas era una adolescente, Katy Perry hizo su debut internacional con One Of The Boys, el cual tuvo un impacto positivo gracias a varios hit singles que ocuparon las primeras posiciones en las listas de venta. Con «One of The Boys» se alejó completamente de la temática cristiana del anterior y estaba formado en su mayoría por marchosos temas pop/rock, power pop y dance-pop, de entre los que destacaban ‘I Kissed a Girl’ y ‘Hot n Cold’, que lograron un gran desempeño comercial y ocuparon el top 5 en los principales mercados musicales. Desde un primer momento, la cantante californiana destacó por su imagen de ‘Lolita’ moderna y sexy, sus extravagantes atuendos y sus canciones de letras irónicas con gran sentido del humor, aunque también resultaron muy controvertidas las que hablaban sobre homosexualidad, como ‘I Kissed a Girl’ o ‘Ur So Gay’. En verano del 2010 Katy Perry regresó al panorama musical con su tercer álbum de estudio, Teenage Dream, el cual seguía la estela musical pop/rock de su anterior disco pero incorporaba gran influencia electropop y dance-pop, estilos en los que profundizaría en sus trabajos posteriores. Katy Perry compuso todas las canciones presentes en el álbum, que trataban temas como el amor adolescente, salir de fiesta o el empoderamiento femenino, bajo la producción de importantes nombres de la industria musical como Dr. Luke, Max Martin, StarGate, Benny Blanco, Tricky Stewart o Greg Wells. Gracias al tremendo éxito de los singles lanzados, Teenage Dream debutó en el #1 en las listas de ventas de Estados Unidos, Canadá, Australia o Reino Unido entre otros y superó los 6 millones de copias a nivel mundial, convirtiéndose en uno de los discos más populares y exitosos de aquel año. Si por algo destacó «Teenage Dream» fue por su excelente elección de los singles lanzados, los cuales gracias a su variedad y gran calidad, 5 de ellos alcanzaron el #1 en la lista americana de manera consecutiva (además de otro #1 no consecutivo perteneciente a la edición deluxe del álbum), logrando un gran hito en la historia de la música, ya que hasta el momento sólo Michael Jackson había logrado 5 singles #1 de un mismo álbum. El single presentación del álbum fue California Gurls, un marchoso tema electropop con influencia Disco/funk que contaba con la colaboración del rapero Snoop Dogg y destacó por sus divertidas letras sobre los encantos de las chicas californianas y sobretodo por su polémico videoclip, en el que Katy lucía numerosos y escasos modelitos de lo más estrafalarios. El segundo single fue el tema que daba título al disco, Teenage Dream, que abandonaba el toque gracioso/divertido del single anterior, regresaba al sonido pop/rock y power-pop presente en su primer álbum y hablaba de un amor adolescente. Otros de los singles más destacados del álbum fueron Firework, una de las producciones de StarGate para el álbum y que se ha convertido en uno de los temas más representativos de la carrera de Katy, Last Friday Night, con el que Katy volvía a su lado más fiestero y divertido, E.T., que resultaba uno de los temas más originales y diferentes del disco debido a su gran componente electrónico, su influencia del sonido Trap/Hip-Hop y contaba con la participación del rapero Kanye West o el emotivo The One That Got Away, que hablaba sobre la perdida de un antiguo amor y es uno de mis temas favoritos del disco. Sin duda, «Teenage Dream» es el trabajo más sólido de la trayectoria musical de Katy Perry y uno de los álbumes pop más influyentes de la historia del pop. Puntuación: 8/10.
4. Love? de Jennifer Lopez.
Tras tres álbumes de estudio comercialmente exitosos y varios singles #1 en las listas de venta de todo el mundo, Jennifer Lopez pasó de ser una famosa actriz a formar parte del olimpo del pop como una de las cantantes más importantes a principios de la década del 2000. Sin embargo a partir de su cuarto álbum «Rebirth», Jennifer inició una espiral decreciente en su éxito comercial y con «Brave» tocó fondo ya que dicho álbum resultó un sonado fracaso y los niveles de popularidad de la cantante neoyorquina descendieron de manera notoria. En 2009 J.Lo empezó a trabajar en su nuevo trabajo discográfico y lanzó el single anticipo, ‘Louboutins’, cuya promoción fue bastante accidentada, no logró captar la atención del público y supuso uno de los mayores flops del año, lo que llevó a su discográfica Epic a romper su contrato con la cantante de origen puertorriqueño y dejó el futuro del álbum en el aire. Tras este nuevo traspiés, Jennifer Lopez volvió al estudio de grabación y en 2011 vio la luz su séptimo álbum de estudio, Love?, cuyo título hacía referencia a lo confuso que resultaba el amor para ella tras haber sufrido numerosas relaciones fallidas. Love? estaba formado por un compendio de nuevas canciones de sonido dance-pop y electropop junto al productor RedOne (responsable del éxito de Lady Gaga) y varios descartes de las sesiones originales del álbum de estilo R&B. Cuando muchos daban por acabada su carrera musical, J.Lo resurgió como el ave fénix con el single On The Floor, que se trataba de un bailable y pegadizo tema dance-pop con influencias latinas que sampleaba la melodía de la lambada. Este marchoso tema producido por RedOne y con la colaboración del rapero latino Pitbull fue uno de los singles más exitosos del año, ocupó el #1 en más de 20 países de todo el mundo y logró numerosos premios. En el álbum dominan las canciones de estilo dance-pop y electropop, sin embargo también podemos encontrar temas con influencia R&B como ‘I’m Into You’, un sensual medio tiempo con melodía caribeña que contaba con la colaboración del rapero Lil Wayne y fue lanzado como segundo single del álbum. «Love?» marcó el inicio de Jennifer Lopez dentro del sonido dance-pop, con el que lograría otros éxitos como ‘Dance Again’, perteneciente a su primer disco de grandes éxitos. Aunque la J.Lo más urbana de sus inicios siempre será mi favorita, «Love?» es uno de mis discos preferidos de la veterana cantante y merece formar parte del listado a los mejores álbumes de la década 2010-2019 ya que fue el responsable de devolver de nuevo a Jennifer Lopez a la cima de las listas de venta y está lleno de interesantes canciones como ‘Hypnotico’, ‘Invading My Mind’ o ‘Papi’. Puntuación: 8’5/10.
3. Body Talk de Robyn.
Robyn se convirtió en una de las cantantes de pop más populares durante la década de los 90 y principios de la década del 2000 no sólo en su Suecia natal sino también en otros países europeos como Reino Unido e incluso contó con un par de hits en Estados Unidos. Tras varios años en silencio, Robyn se tomó su tiempo preparando un proyecto muy original y complejo que consistía en tres mini álbumes o EP’s que componen una trilogía y culminaban en un álbum que contenía las mejores canciones de los tres mini álbumes, titulado Body Talk. En junio de 2010 se puso a la venta el primer EP, «Body Talk Part I», que destacaba por contener el single Dancing On My Own, el cual se convirtió en uno de sus temas más famosos y su primer single #1 en la lista de ventas de Suecia, además de ocupar el top 10 en Reino Unido, Dinamarca y Noruega. Este pegadizo tema electropop habla de la soledad de la cantante en la pista de baile mientras observa a su pareja engañarle con otra mujer. ‘Dancing On My Own’ está co-producido por Robyn y Patrik Berger y es el ejemplo perfecto del estilo electropop que triunfaba en el año 2010. Este primer EP fue bastante exitoso en Europa y estaba producido en su mayoría por el músico sueco Klas Ahlund. Tres meses después llegó «Body Talk Part II», con ‘Hang With Me’ como single presentación, que se trataba de un interesante tema electropop y aunque no logró despuntar en el resto del mundo como ‘Dancing On My Own’, fue #2 en su nativa Suecia. Esta segunda entrega contenía un sonido más electrónico, era más marchosa que la primera parte e incluía grandes canciones como ‘Love Kills’ o ‘U Should Know Better’, con influencia del sonido Hip Hop y que contaba con la colaboración del rapero Snoop Dogg. En noviembre llegó el álbum completo, «Body Talk», que recogía los singles y las mejores canciones de las dos primeras entregas y 5 nuevos temas, los cuales también se pusieron a la venta el mismo día de manera separada como el EP «Body Talk Part III». El single presentación fue Indestructible, una auténtica joya electropop que ya apareció en una versión acústica en la segunda entrega. Entre los temas nuevos destacaba el magnífico ‘Time Machine’, que supuso la esperada colaboración de Robyn con su viejo conocido Max Martin o el marchoso ‘Call Your Girlfriend’, el segundo single y una de las mejores canciones del disco. Para este álbum, la rubia cantante mostró su lado más original y extravagante, con unos videoclips muy atrevidos e impactantes y un look muy desenfadado aunque con el toque habitual de tristeza que suele tener la cantante sueca. En resumen, «Body Talk» fue un proyecto muy interesante, original, ambicioso y repleto de buenas canciones de estilo electropop y dance-pop, donde destaca la maravillosa voz de Robyn y la magistral producción de Klas Ahlund. Sin duda uno de los mejores álbumes electropop de todos los tiempos, de ahí que forme parte de este repaso a los mejores álbumes de la década pasada. Puntuación: 9/10.
2. Electra Heart de Marina and the Diamonds.
La cantante galesa Marina and the Diamonds hizo su debut en el mundo de la música en el año 2010 con «The Family Jewels», que recibió buenas críticas de los expertos musicales por las originales letras de sus canciones y la personal voz de Marina, que contaba con registros muy diversos. El segundo álbum de estudio de Marina Diamandis llegó en 2012 y se trataba de un álbum conceptual acerca de las diferentes vertientes que tiene una mujer y cuyo personaje principal era Electra Heart, la cual reúne los estereotipos femeninos de la cultura del Sueño Americano y describe los altibajos que sufre toda mujer, como las rupturas amorosas y las complejas relaciones con los hombres. Durante la promoción de este álbum Marina lució una estética retro, muy ‘girlie’, que representaba a perfección la imagen de Electra Heart. Con respecto a su anterior disco la principal diferencia es la evolución musical ya que «Electra Heart» profundiza en el sonido electropop, tan de moda durante esos años aunque Marina incorporaba un sonido pop/rock más indie y alternativo, con influencia de la música electrónica de los años 80 y 90. Este sonido más comercial se debió a la colaboración de Marina con algunos de los mejores productores musicales del panorama musical como Rick Nowels, Dr. Luke o Greg Kurstin, quienes le dieron al disco un toque más bailable y marchoso aunque además de enérgicos temas electropop y dance-pop también hay varias baladas que muestran el lado más vulnerable y emotivo de la cantante. La elección de los singles no pudo ser más acertada ya que los tres sencillos lanzados son los temas más sobresalientes de este proyecto tan original. Primadonna fue el primer single extraído y el tema que mejor acogida recibió en las listas de venta y está basado en sus propias experiencias amorosas y en la imagen que su ex-pareja tenía de ella. Este magnífico tema destaca por el amplio registro vocal de Marina, que alterna registros muy altos en el estribillo y bajos durante las estrofas de la canción. ‘Power & Control’, el segundo single, era una auténtica joya electropop y fue muy bien recibido por los expertos musicales y considerado como el mejor tema del álbum. Como tercer y último single se lanzó How To Be Heartbreaker, un pegadizo y original tema electropop y pop/rock con unas letras sorprendentes acerca de cómo ser el perfecto rompecorazones. Con «Electra Heart», Marina and the Diamonds consiguió el #1 en la lista de ventas británica y aunque su rendimiento fue moderado en el resto del mundo, el álbum logró entrar en el top 40 de la lista americana. En definitiva, «Electra Heart» es uno de los mejores álbumes de la pasada década por numerosos motivos, como el magnífico conjunto de canciones presentes, la gran elección de los singles, la inconfundible voz de Marina que tiene infinidad de matices, su gran talento como compositora que siempre sorprende gracias a unas letras originales e imaginativas y su peculiar estilo que no deja indiferente a nadie. Puntuación: 9/10.
1. Femme Fatale de Britney Spears.
Tras pasar unos duros momentos personales y protagonizar varios escándalos durante la promoción de «Blackout» (el cual sin embargo fue calificado como uno de los mejores álbumes pop de la historia de la música por los expertos) Britney Spears remontó durante la era «Circus», en la que recuperó el éxito perdido, mejoró su imagen pública y recobró el estatus de pop star. Britney comenzó la década de la mejor manera posible y en 2011 publicó Femme Fatale, su séptimo álbum de estudio y uno de los más sólidos de su amplio catálogo musical. En «Circus», Britney se reunió con su habitual colaborador Max Martin tras un largo tiempo sin trabajar juntos y en «Femme Fatale» se convirtió en el productor ejecutivo del álbum junto a Dr. Luke, quien también participó en varios temas de «Circus» (incluido el exitoso tema que da título al disco). Aunque Max Martin y Dr. Luke se encargaron de la mayoría de temas presentes, también participaron otros importantes nombres como Darkchild, StarGate, Bloodshy (la mitad de Bloodshy & Avant, responsables de su hit ‘Toxic’), Will.I.Am o Fraser T Smith, los cuales crearon un álbum dirigido a las pistas de baile formado por temas up-tempo de estilo dance-pop y electropop. Sin duda el punto fuerte del álbum fue la gran elección de los singles lanzados, quizás la mejor de toda la carrera de Britney. El enérgico ‘Hold It Against Me’ fue el single presentación del álbum y logró el #1 en lista americana (el cuarto single #1 para Britney y segundo consecutivo tras ‘3’) sin embargo el single más memorable de la era «Femme Fatale» fue Till The World Ends, aclamado por la crítica y que se convirtió en uno de los temas más radiados del 2011. La excelente racha de singles continuó con el pegadizo tema dance-pop ‘I Wanna Go’, que resultó el tercer top 10 consecutivo de Britney en la lista americana y ‘Criminal’, un original tema mid-tempo de estilo folk con melodía de flauta que en ausencia de baladas era el tema más calmado del álbum. «Femme Fatale» debutó en el #1 en la lista americana, convirtiéndose en el sexto álbum de Britney Spears que llegaba a la posición de honor de Billboard y acabó siendo certificado platino por más un millón de ejemplares distribuidos. Con 6 álbumes #1 en Estados Unidos, Britney entró en el selecto club de cantantes femeninas con más discos #1 junto a Mariah Carey y Janet Jackson (más tarde se uniría Beyoncé). En el resto del mundo «Femme Fatale» también logró una buena acogida comercial: fue #1 en Canadá y Australia y top 10 en los principales mercados musicales como Reino Unido, Alemania o España. Pese a que fue muy criticado el hecho de que Britney no participara en el proceso de creación de «Femme Fatale» y fuera una marioneta en manos de los productores, lo cierto es que el equipo que trabajó en este álbum creó uno de sus mejores álbumes de su carrera y personalmente el mejor que ha publicado durante la anterior década, de ahí que sitúe al séptimo disco de Britney en la posición de honor de esta lista. Puntuación: 9/10.

15. Cuz I Love You de Lizzo.
14. Songs For You de Tinashe.
13. In My Defense de Iggy Azalea.
12. LP1 de Liam Payne.
11. Romance de Camila Cabello.
10. Love + Fear de Marina. 
8. High Expectations de Mabel.
7. Spectrum de Westlife.
6. Madame X de Madonna.
5. Hurts 2B Human de Pink.
4. My Happy Place de Emma Bunton.
3. Beauty Marks de Ciara.
2. Courage de Céline Dion.
1. Thank U, Next de Ariana Grande.
Durante 2016 y 2017 Zara Larsson se convirtió en una de las cantantes pop más destacadas en Europa gracias a temas como ‘Lush Life’, ‘Never Forget You’ o ‘I Would Like’, pertenecientes a su segundo álbum de estudio, So Good, el primero lanzado de manera internacional tras un álbum debut que sólo fue publicado en su Suecia natal y otros países nórdicos. So Good estaba formado por marchosos temas up-tempo producidos por importantes nombres como Steve Mac, MNEK, The Monsters & The Strangerz o StarGate y encuadrado dentro del dance-pop y electropop con influencias R&B y Tropical House. Tres de los singles de «So Good» fueron #1 en Suecia y consiguieron despuntar en otros países europeos como Reino Unido, donde la joven cantante sueca ha conseguido gran éxito, e incluso varios de sus temas lograron entrar en el difícil mercado americano. El álbum ocupó el top 10 en las principales listas de venta europeas y fue certificado oro en Estados Unidos, lo que supone un gran éxito para una cantante pop procedente de Suecia. Desde sus inicios, Zara Larsson recibió buenas críticas de los expertos musicales por su bonita voz, sus marchosas canciones y su moderno estilo, además de su labor como compositora en varias de las canciones de su álbum y fue de las primeras cantantes junto a Dua Lipa en incorporar el sonido Tropical House que tan de moda se ha puesto durante los últimos años. La presencia de Zara Larsson fue solicitada por otros artistas como David Guetta o el grupo británico Clean Bandit, con quienes colaboró en ‘Symphony’, el cual logró un gran éxito comercial y se convirtió en el primer single #1 de la cantante en Reino Unido y su cuarto ‘chart topper’ en Suecia.
Este 2019 que pronto va a terminar será recordado como un año de nostalgia para los seguidores del fenómeno fan que vivió sus mejores momentos durante los primeros años de la década del 2000 ya que se han producido los esperados regresos de legendarios grupos que triunfaron años atrás. A principios de año, uno de los mayores exponentes del fenómeno fan de hace dos décadas, Backstreet Boys, regresaron al panorama musical con su nuevo álbum DNA tras más de 5 años de sequía musical. En el mes de abril, tras años de rumores Spice Girls volvieron a juntarse para llevar a cabo su segunda gira de reunión, con la que recorrieron Reino Unido y congregaron a 700 mil leales fans, haciendo de «Spice World 2019 Tour» una de las giras más exitosas y recaudadoras del año en Reino Unido. El pasado mes de noviembre otra de las boy-bands más queridas en Europa, Westlife, también regresaron con gira de aniversario por sus 20 años de carrera musical y publicaron nuevo álbum para deleite de sus numerosos seguidores. Y esta misma semana se ha producido sin duda el regreso más sorprendente del año y digo sorprendente por la manera en que acabaron hace años las componentes del grupo en cuestión y que nadie apostaría por verlas juntas de nuevo. Me estoy refiriendo a Pussycat Dolls, una de las girl-bands americanas más exitosas de la década pasada. Durante toda la trayectoria de Pussycat Dolls quedó claro que Nicole Scherzinger no sólo era la líder y fuerza creativa del grupo (participó en la composición de varios temas y acaparaba el micrófono casi el 100% del tiempo) sino también la única que podía hablar en las entrevistas promocionales, ya que tras la separación del grupo una de las componentes afirmó que no les permitían abrir la boca y sólo Nicole podía hacerlo. El sobre-énfasis en Nicole llegó a su punto máximo durante la promoción de Doll Domination, donde empezaron a hacerse visibles las tensiones entre ellas, por lo que a principios del 2010 las componentes relegadas a meras bailarinas y figurantes decidieron abandonar el grupo.
Este 2019 se está convirtiendo en el año de los grandes regresos ya que varios cantantes y grupos que habían estado alejados del panorama musical durante años han decidido lanzar sus nuevos álbumes y poner fin a su sequía musical. Uno de los grupos que han regresado ha sido Westlife, la icónica ‘boy band’ que triunfó en la década del 2000 en Europa y que cumple en 2019 sus 20 años en el mundo de la música, aunque durante los últimos años se tomaron un respiro como grupo y se centraron en sus carreras en solitario y otras actividades. Durante los últimos meses Westlife han recorrido Gran Bretaña con una extensa gira que celebra sus 20 años como grupo y en la que repasan sus grandes éxitos, que son muchos debido a la larga trayectoria de la icónica boy-band. Además de Reino Unido e Irlanda, ‘The Twenty Tour’ también ha recorrido Asia, ya que en China, Indonesia o Filipinas tienen millones de seguidores y son uno de sus principales mercados musicales. Westlife debutaron en 1999 (un año en el que el fenómeno fan vivía su momento álgido) con su álbum de título homónimo, con el que consiguieron 5 singles #1 en Reino Unido y desde entonces publicaron 9 álbumes de estudio más, de los que 8 de ellos fueron #1 en su nativa Irlanda y 6 en Reino Unido, lo que denota el alto grado de éxito que obtuvieron en tierras británicas. Durante su extensa trayectoria Westlife han conseguido 13 singles #1 en Reino Unido y vendido más de 50 millones de discos y singles en todo el mundo, principalmente en Europa, por lo que podríamos considerarlos el equivalente de Backstreet Boys en Estados Unidos. Sin embargo, como he comentado en varias ocasiones, muchos de los cantantes y grupos de la «antigua escuela» que surgieron durante la época de los CD’s físicos no han sabido adaptarse a la era digital y en materia de streaming no han logrado tan buenos resultados, por lo que sus ventas se han reducido considerablemente. Westlife han sido un claro ejemplo, ya que con sus 6 primeros álbumes consiguieron gran éxito pero a finales de la década pasada iniciaron un espiral decreciente en su popularidad y su viabilidad comercial se redujo de manera dramática, acentuada por el fin de la era de las grandes ‘boy bands’, cuyos únicos representantes a ambos lados del Atlántico son Backstreet Boys y Westlife.
Tras el gran éxito logrado por los singles extraídos de su tercer álbum de estudio Tattoos (y su edición americana «Talk Dirty»), los cuales lograron buenas posiciones en las listas de venta y consiguieron unas cifras altísimas de streaming y millones de reproducciones de sus videoclips en YouTube, Jason Derulo regresó en 2015 con un nuevo single perteneciente a su cuarto álbum. Realmente el cantante americano no regresó puesto que nunca se fue, ya que desde sus inicios en el mundo de la música ha tenido una presencia máxima en las radios de todo el mundo y se ha caracterizado por una gran agilidad a la hora de lanzar singles y álbumes. Want To Want Me, el single presentación del álbum, siguió el clásico patrón de Jason Derulo y se trataba de un bailable y enérgico tema dance-pop, en este caso producido por Ian Kirkpatrick. Este single tuvo un gran impacto en las listas de venta: se convirtió en el cuarto #1 del cantante en Reino Unido y ocupó el top 5 en Estados Unidos, Alemania o Australia. En mayo del 2015 se publicó el cuarto álbum de estudio de Jason Derulo, llamado Everything Is 4, el cual contaba con la producción de sus habituales colaboradores Ricky Reed o Ian Kirkpatrick pero se unían otros productores como Danja, The Monsters & The Strangerz, Matoma o Charlie Puth. Casualmente «Everything Is 4» debutó en el #4 de la lista americana de álbumes y empató con «Talk Dirty» como la mejor posición de Jason en Estados Unidos. En el resto del mundo tuvo un desempeño comercial muy moderado y apenas fue top 20 en Australia y Reino Unido, los dos mercados estrella del cantante. El título del álbum no alude al hecho de que sea su cuarto trabajo sino porque todo viene por una razón («everything is for a reason»).
Durante los primeros años de la década del 2010 Jason Derulo se convirtió en uno de los cantantes más prometedores dentro del panorama pop/R&B y una amenaza real a artistas de la talla de Ne-Yo o Chris Brown, sus competidores más directos. Su primer álbum de título homónimo estaba producido enteramente por J.R. Rotem y formado por un compendio de medios tiempos y baladas de estilo pop/R&B y marchosos temas dance-pop y electropop dirigidos a las pistas de baile. Visto el éxito internacional de sus temas más bailables, con su segundo álbum Future History profundizó en el sonido dance-pop y destacó por el hecho de que sólo contaba con 3 canciones producidas por su habitual colaborador. Aunque las ventas de sus dos primeros álbumes no fueron excesivamente altas, Jason destacó por el rendimiento comercial de sus singles y consiguió un #1 en la lista americana y 5 singles top 10 en Reino Unido (incluyendo dos #1 con In My Head y Don’t Wanna Go Home). Sin apenas un respiro, el cantante de Florida regresó en 2013 con su tercer álbum de estudio, titulado Tattoos y publicado en todos los mercados excepto en Estados Unidos, donde sólo se lanzó un EP de manera digital con 5 temas pertenecientes a dicho álbum. Jason tenía otros planes para sus seguidores americanos que más tarde pasaré a comentar. «Tattoos» está compuesto en su totalidad por el propio Jason, cuenta con la colaboración de varios productores de su anterior álbum como DJ Frank E o RedOne e incorporó otros nuevos como Ricky Reed, Ammo i The Cataracs y destaca por el hecho de que no aparece ningún tema firmado por J.R. Rotem, el artífice de sus mayores éxitos. 

Aunque Dua Lipa haya regresado con nuevo single en realidad nunca ha desaparecido de escena, ya que desde su debut en el mundo de la música su presencia ha sido máxima en las radios de todo el mundo y no hemos dejado de escuchar temas suyos y colaboraciones con otros artistas. Su exitoso álbum debut de título homónimo vio la luz en 2017 y contó con hits de la talla de ‘Be The One’, ‘Blow Your Mind’, ‘IDGAF’ y sobretodo New Rules, con el que la joven inglesa ha logrado cifras de streaming espectaculares (más de 1200 millones de reproducciones en Spotify) y ocupó el #1 en Reino Unido y el top 10 en los principales mercados musicales, incluyendo Estados Unidos, donde es notorio el éxito de este single teniendo en cuenta que el público americano no suele ser muy receptivo a este tipo de pop británico. Además del éxito que consiguió con los temas de su álbum debut, la presencia de Dua Lipa fue solicitada por varios artistas como Calvin Harris en el tema One Kiss, que se convirtió en otro hit en las listas de venta del año pasado (alcanzó nuevamente el #1 en Reino Unido) y consiguió de nuevo unas cifras de streaming altísimas. Aunque Dua Lipa ha sido una de las artistas revelación de los últimos años, primero en Reino Unido y luego en el resto del mundo y su música no haya cesado de sonar en las radios, también han surgido opiniones negativas que la tachan de ser una artista básica que hace música genérica y cuya presencia escénica es nula. Dua Lipa ha regresado este 2019 con nuevo single, Don’t Start Now, perteneciente a su segundo álbum de estudio, que será publicado a principios del 2020. La cantante de 24 años ha decidido apostar sobre seguro y ha contado con el productor Ian Kirkpatrick y la compositora Emily Warren (los responsables de su hit New Rules) aunque en este caso Dua Lipa también se encuentra entre los créditos de composición de este marchoso tema Disco y dance-pop con influencia de la música de baile de los años 80, a diferencia del sonido Tropical House y electropop que tenía New Rules, sin embargo no ofrece nada nuevo o diferente al panorama musical. Ciertamente Dua Lipa es una artista muy sobrevalorada gracias a la sucesión de hits que ha cosechado, pero habrá que ver si con su segundo álbum repite la tremenda acogida de su primer trabajo o se queda en una muñeca rota del mundo de la música. Tras el lanzamiento de ‘Don’t Start Now’ el ‘hype’ por su nuevo álbum está muy alto ya que es uno de los temas más pegadizos y originales de la temporada.
El clásico patrón que utilizaban los artistas de lanzar uno o dos singles con antelación a la publicación del álbum se quedó obsoleto desde el inicio de la era digital y el auge del streaming, y hoy en día muchos cantantes lanzan un gran número de sencillos promocionales hasta que alguno de ellos obtiene éxito y finalmente es catalogado como «primer single» del álbum. Artistas que surgieron a finales de los 90 y triunfaron durante la década del 2000 como por ejemplo Jennifer Lopez o Britney Spears estaban acostumbrados al patrón anteriormente mencionado (el cual requería un mayor esfuerzo promocional que en nuestros días) y el éxito de un single dependía de su éxito en las radios, el airplay y de las ventas de CD singles, por tanto si el primer single apenas era radiado u obtenía bajas ventas resultaba un fracaso comercial y no podía catalogarse de ‘buzz single’ como hoy en día hacen los cantantes tras un tema fallido. Actualmente las cosas son muy diferentes y los artistas veteranos que vivieron la época de la música en formato físico han tenido que adaptarse a la era del streaming (con mayor o menor fortuna) pero sin duda son los cantantes surgidos en estos últimos años los que han ganado con este sistema ya que el público joven consume este tipo de música y ha favorecido a las nuevas promesas de la música en detrimento de los artistas plenamente consolidados, que han perdido fuerza en una industria dominada por el streaming.