Una de las figuras más importantes del R&B contemporáneo ha regresado al panorama musical con nuevo álbum tras casi 8 años del lanzamiento de su último trabajo. Me estoy refiriendo a la legendaria cantante Brandy, que acaba de publicar el pasado día 31 de julio su séptimo disco de estudio, titulado simplemente B7. Durante estos últimos años la artista nacida en Mississippi no ha estado desaparecida ya que ha desarrollado su faceta de actriz, sin embargo tenemos que remontarnos a octubre de 2012 para dar con su último disco, Two Eleven, el cual recibió grandes críticas de los expertos musicales, debutó en el top 5 en la lista americana de álbumes y contó con el hit single en el componente urbano ‘Put It Down’ junto a Chris Brown. Tanto «Two Eleven» como «B7» hacen guiños a la figura de Whitney Houston, ídolo de Brandy, aunque de maneras diferentes ya que mientras el título del primero hacía referencia a la fecha en la que falleció la icónica cantante (además de ser el cumpleaños de la propia Brandy) la portada de B7 rinde homenaje a una escena de Whitney en la famosa película ‘El Guardaespaldas’. B7 es el álbum más personal y maduro de toda la trayectoria de Brandy y en él relata las experiencias vividas durante estos últimos años, marcados por relaciones fallidas y problemas mentales, de ahí el amplio lapso de tiempo sin publicar nuevo disco. «B7» es el primer álbum de Brandy publicado de manera independiente bajo su propio sello Brand’Nu y está formado por 15 canciones encuadradas dentro del R&B compuestas y co-producidas por la propia cantante con la ayuda de DJ Camper, Hit-Boy o LaShawn Daniels, colaborador habitual de Darkchild, con quien la cantante trabajó de manera extensa en ‘Never Say Never’ y falleció el año pasado de un accidente de coche. El single presentación del álbum, Baby Mama, llegó el pasado mes de mayo y se trataba de un marchoso y pegadizo tema R&B con uso prominente de trompetas que contaba con la colaboración de Chance The Rapper y rendía homenaje a las madres solteras por su fuerza y valentía al sacar adelante a sus familias. Coincidiendo con la publicación del álbum, Brandy ha lanzado el segundo single, Borderline y también ha desvelado el videoclip promocional del mismo, en el que lanza un importante mensaje para concienciar a la sociedad sobre las enfermedades mentales, como la depresión, la ansiedad o el desorden bipolar, que ella misma sufrió en el pasado. En Borderline, la cantante regresa a su zona de confort y nos presenta una oscura balada R&B que relata una complicada relación marcada por sus propias debilidades e inseguridades y en la que podemos apreciar todo el talento de la llamada ‘Biblia vocal’.
«B7» alterna temas R&B tradicionales como ‘No Tomorrow’, un sombrío medio tiempo de producción minimalista que relata el final de una relación, ‘Say Something’, un tema up-tempo de corte clásico con uso de piano e influencia Jazz/Blues o ‘Saving All My Love’, una balada en la que Brandy pide perdón a sus seguidores por su tardanza en publicar álbum y explica su ausencia del mundo de la música por haber estado ‘con el corazón roto’, con otros temas de producción más experimental y arriesgada como ‘Unconditional Oceans’, en la que compara el amor incondicional con una tormenta embravecida, la balada ‘Lucid Dreams’ en la que la cantante de 41 años revela sus sentimientos de angustia y culpa (posiblemente por el accidente en el que se vio envuelta en 2006 que todavía la persigue) o ‘Rather Be’, una balada sensual de moderna producción que recuerda al estilo de su disco Two Eleven. Una de las canciones más personales y autobiográficas de «B7» es la balada a piano ‘Bye BiPolar’, en la que habla de la enfermedad mental que sufrió en el pasado, acrecentada por las relaciones tóxicas. Dentro de un álbum dominado por las baladas y medios tiempos destacan ‘I Am More’, un tema Soul/Rock up-tempo que cuenta con un uso prominente de guitarras eléctricas y habla de un triángulo amoroso en el que Brandy le da un ultimátum a su pareja o ‘High Heels’, otro de los temas más rítmicos del disco, con melodía de violines y que cuenta con la participación de Sy’rai, la hija de Brandy. En ambos temas, Brandy introduce su alter-ego como rapera, Brand’Nu. «B7» también incluye la colaboración de Brandy con el cantante canadiense Daniel Caesar en ‘Love Again’, que alcanzó el #1 en el componente Adult R&B Songs de Billboard.
El trágico accidente de coche en el que se vio involucrada y donde falleció una persona, las relaciones amorosas tumultuosas y los problemas mentales han marcado la vida de la cantante durante estos últimos años, pero Brandy ha sabido sobreponerse a los malos momentos del pasado y gracias a la terapia que supuso componer y grabar su nuevo álbum ahora vuelve a estar feliz e ilusionada por la música. En este complicado 2020 que estamos viviendo, Brandy ha regresado para salvar el género R&B con un álbum lleno de canciones de carácter honesto e introspectivo que unidas a su extraordinario talento vocal, su versatilidad como artista y una gran producción hacen de él otra joya dentro de su magnífico catálogo musical. Aunque en «B7» no vamos a encontrar hits de la talla de ‘Right Here (Departed)’, ‘Talk About Our Love’ o ‘Afrodisiac’, que nos mostraban la Brandy más comercial, sí podemos descubrir a una Brandy más madura y serena que se ha abierto en canal para relatarnos las duras experiencias que ha vivido. Desde el blog Mister Music no puedo sino celebrar el regreso de una de las mejores cantantes de la historia y figura clave del R&B contemporáneo. Sin duda «B7» es uno de los mejores álbumes de R&B de este año. Puntuación: 8/10.

La escena del pop en sentido estricto (también llamado bubblegum pop, por dirigirse al público adolescente) que triunfó durante los años 90 y principios de la década del 2000 gracias al fenómeno fan y artistas de la talla de Spice Girls, Aqua, Backstreet Boys, Britney Spears o Christina Aguilera, en la actualidad se encuentra prácticamente desierta ya que la nueva generación de jóvenes (que son los que más música consumen) en su mayoría han dejado de escuchar este tipo de pop comercial para decantarse por otros géneros populares hoy en día como el Trap o el reggaeton. Debido a este cambio de tendencia, muchas de las grandes figuras pop que triunfaron durante aquella época, e incluso otros artistas que iniciaron su carrera posteriormente (como Kesha o Katy Perry) han iniciado una espiral decreciente en su éxito y la viabilidad comercial de su música está prácticamente reducida a sus más fieles seguidores. Una de las pocas artistas encuadrada actualmente dentro del pop más «puro» es la protagonista de este post,
Melanie C ha demostrado ser la componente de Spice Girls más comprometida con el mundo de la música y la única que a lo largo de los años se ha labrado una sólida y exitosa carrera en solitario. Prueba de ello son los 7 álbumes de estudio que ha publicado desde 1999, haciendo de ella la Spice con más discos en el mercado y la única que en la actualidad sigue demostrando su pasión por cantar y crear nuevas canciones (con permiso de Emma Bunton, quien publicó álbum el año pasado). Tras la triunfal pero breve gira de Spice Girls del año pasado con la que recorrieron Reino Unido, Melanie Chisholm retomó su carrera como solista y viajó por todo el mundo participando en las celebraciones del ‘Orgullo Gay’ de Brasil, España, Suecia o Alemania junto al grupo de Drag Queens Sink The Pink, con quienes precisamente participó en el single High Heels, un marchoso y bailable tema dance-pop con el que animó a todos los asistentes de su ‘Pride World Tour’ y lanzó al mundo un mensaje de amor universal y a uno mismo. Este tema seguía la senda musical de su último álbum de estudio, Version of Me, publicado en octubre de 2016 y con el que abandonó su habitual sonido pop/rock para adentrarse en el sonido electrónico. Ya en 2020, Melanie C siguió presentándonos nuevos temas como Who I Am, que se trataba de un fantástico tema electropop y dance-pop muy pegadizo que mostraba a la perfección su talento vocal y como compositora y hablaba sobre la auto-aceptación. Who I Am
Hace unos días se han cumplido 25 años del lanzamiento del álbum debut de la cantante Monica, uno de los clásicos del R&B de los años 90, por lo que haré una crítica en retrospectiva de este legendario disco. Monica Arnold nació en una familia muy vinculada al mundo de la música ya que su madre cantaba en el coro de la iglesia y entre sus primos se encuentran el famoso rapero Ludacris y el productor musical Polow da Don, por lo que a nadie le sorprendió que decidiera formar parte de este mundo y a una temprana edad comenzó a cantar en el coro de la iglesia al igual que su madre. Con apenas 11 años Monica fue descubierta por el productor Dallas Austin mientras interpretaba el clásico de Whitney Houston ‘The Greatest Love of All’ en un auditorio de Atlanta y sorprendido por la magistral actuación de la joven y sus habilidades vocales decidió ficharle en su discográfica y darle la oportunidad de cumplir su sueño y grabar un disco. Su primer álbum Miss Thang vio la luz el 18 de julio de 1995 cuando Monica apenas tenía 14 años y fue alabado por la crítica por su madurez y versatilidad y aunque debutó en un discreto top 40 de la lista americana gracias a una acertada selección de singles el álbum tuvo unas ventas muy estables que le permitieron llegar al millón y medio de copias y fue certificado triple platino en Estados Unidos. Miss Thang está formado por medios tiempos, baladas y temas up-tempo encuadrados dentro del R&B clásico de los años 90 con gran influencia del Hip Hop-Soul, pop y el sonido ‘adult contemporary’. La mayor parte de la composición y producción corrió a cargo de Dallas Austin y sus colaboradores Tim & Bob con producción adicional de Soulshock & Karlin y Daryl Simmons y cabe destacar que la joven Monica participó en la composición de un tema del álbum. Desde sus inicios, los expertos musicales destacaron la madurez y confianza en sí misma de Monica pese su temprana edad y fue comparada con el estilo de Toni Braxton y Janet Jackson.
Durante los últimos meses hemos presenciado un resurgimiento del sonido Disco y en general de la música de baile que triunfó en las décadas de los 80 y 90 gracias a artistas pop como Dua Lipa, The Weeknd o Lady Gaga, quienes con sus recientes trabajos discográficos han sido responsables de llevar al mainstream el clásico sonido discotequero y se han convertido en los cantantes más triunfadores durante los meses de confinamiento por la pandemia del coronavirus al lanzar importantes singles que se han colado en los puestos más altos de las listas de venta. Otra de las artistas que también se ha influenciado de esta corriente dentro del pop ha sido Jessie Ware, una cantante inglesa muy popular en Reino Unido, donde ha logrado el top 10 con sus tres primeros álbumes, aunque fuera de las Islas Británicas sigue siendo una gran desconocida. A finales del pasado mes de junio Jessie Ware puso fin a su sequía musical y publicó su cuarto álbum de estudio, titulado What’s Your Pleasure?, tras año y medio lanzando singles como anticipo del mismo. «What’s Your Pleasure» es un álbum muy ecléctico de sonido retro, compuesto principalmente de temas up-tempo que incorporan elementos Disco, dance-pop, funk, House, R&B y Soul. Este trabajo está formado por 12 temas compuestas por la propia Jessie Ware y toma el relevo a «Glasshouse», su tercer trabajo discográfico, el cual vio la luz en 2017 y vino marcado por su reciente maternidad y una mayor madurez como artista. A principios de 2019 la cantante londinense desveló el primer aperitivo de su nuevo álbum, Adore You, que se trata de una sofisticada pieza de synth-pop y dance-pop de producción minimalista que destaca por la suave y sensual voz de Jessie. Ya en 2020 llegó Spotlight, el single que realmente representaba la esencia del álbum y vino acompañado de un videoclip promocional grabado en un lujoso tren propiedad del antiguo presidente de Yugoslavia. Spotlight comienza como una dramática balada para transformarse rápidamente en un elegante tema Disco/House que nos transportaba a las pistas de baile del Nueva York de los años 80. En plena pandemia Jessie Ware siguió presentándonos nuevos singles como Oh La La, un marchoso tema Funk producido por James Ford o Save a Kiss, un pegadizo tema dance-pop y electropop con influencia Disco que resulta uno de los momentos más up-tempo y bailables del álbum.
La era Witness resultó todo un despropósito: desde la horripilante portada del álbum, la disparatada estrategia comercial, la poco acertada elección de los singles, sus polémicas declaraciones y su sobreexposición en los medios de comunicación durante aquella época no sólo hicieron que Katy Perry obtuviese los peores resultados de su carrera y pasase por su momento más bajo de popularidad sino que hicieron mella en salud mental y la obligaron a desconectar durante en tiempo del mundo de la música para encontrar paz espiritual. Es cierto que «Witness» se convirtió en el tercer #1 de la cantante en Estados Unidos y obtuvo buenas cifras en su primera semana, sin embargo las ventas pronto se estancaron debido a la modesta acogida de los singles lanzados, de los cuales sólo destacaron ‘Chained To The Rhythm’, el cual alcanzó el top 5 en la lista americana y ‘Swish Swish’, que se volvió viral debido al famoso baile que aparecía en su videoclip aunque apenas pasó de un top 50. Un resultado francamente decepcionante para una artista de la talla de Katy Perry, la cual venía de conseguir dos sencillos #1 con ‘Prism’ y de encadenar 5 singles #1 con su legendario álbum ‘Teenage Dream’. Tras la gira mundial de ‘Witness’ y debido al desgaste mental sufrido durante la promoción del álbum, la cantante californiana decidió retirarse temporalmente del mundo de la música y una vez que estuvo recuperada comenzó a grabar nuevos temas pero declaró que en esta nueva etapa iba a lanzar canciones «no para los charts sino para el corazón» quedando implícito que su discográfica ya no aspiraba a repetir los éxitos del pasado por lo que daba la libertad a Katy de lanzar las canciones que verdaderamente le gusten, además aseguró que no iba a seguir el estresante patrón de single-álbum-tour del pasado sino que se iba a tomar las cosas con calma y lanzar nuevas canciones una vez que terminara de grabarlas sin intención de publicar disco en próximas fechas.
Tras iniciarse en el mundo de la música haciendo coros y componiendo para otros artistas, una jovencita llamada Kesha Sebert despuntó en la escena musical gracias a su participación en el single ‘Right Round’ del rapero FloRida, el cual alcanzó el #1 en los principales mercados musicales y supuso el espaldarazo definitivo para iniciar su carrera como cantante. Kesha estuvo trabajando en su debut durante años y publicó su primer álbum, titulado Animal, el 1 de enero de 2010, inaugurando la década de la mejor manera posible. La cantante nacida en Los Angeles se rodeó de importantes nombres de la industria musical como Dr. Luke (el cual le fichó en su discográfica, se convirtió en su mano derecha y fue el responsable de la mayoría de las canciones), Max Martin, Shellback, Greg Kurstin, Ammo o Benny Blanco, quienes dieron forma a un álbum encuadrado dentro del sonido electropop y dance-pop con gran uso de sintetizadores. El single presentación del álbum fue TiK ToK, un tema electropop sumamente adictivo producido por Dr. Luke en el que Kesha destacaba por su técnica sing-rap y el uso desmedido de Auto-Tune, que se convertirían en la seña de identidad de la cantante durante los primeros años de su carrera. ‘TiK ToK’ sorprendió al público por sus pegadizas letras sobre pasarlo bien, vivir la vida y no dejar que nadie te pisotee mientras que relataba un sueño en el que se despertaba siendo un importante rapero rodeado de bellas mujeres y creyéndose una estrella de la música. ‘TiK ToK’ tuvo un enorme impacto comercial: lideró las listas de venta en más de 20 países de todo el mundo y se convirtió en uno de los temas con mayores ventas digitales de la historia de la música, superando los 10 millones de copias digitales.
Gracias al gran éxito del primer single, «Animal» debutó en lo más alto de la lista americana de álbumes y destacó por su alto porcentaje de ventas digitales, que superaron ampliamente las copias físicas, lo que denotaba cómo el mundo de la música estaba cambiando hacia la era digital. «Animal» terminó el 2010 con más de un millón de ejemplares vendidos en Estados Unidos. En el resto del mundo también tuvo una buena acogida comercial: fue #1 en Canadá y alcanzó el top 10 en Reino Unido, Australia o Alemania y obtuvo con unas ventas a nivel mundial de 9 millones de copias, en su mayoría de formato digital. Gracias a la buena acogida de los 4 singles lanzados, todos los cuales ocuparon el top 10 en la lista americana, «Animal» siguió obteniendo buenas ventas durante el 2010 y a finales de año fue reeditado con un segundo disco compuesto por nuevas canciones inéditas, llamado Cannibal, el cual se puso a la venta como EP independiente en tierras americanas y como parte de la reedición bajo el nombre «Animal + Cannibal» en el resto del mundo. «Cannibal» seguía la estela musical de «Animal» y está formado por 9 temas de estilo electropop en los que la cantante continuaba con su peculiar técnica sing-rap y su abuso del Auto-Tune. Kesha siguió confiando en la producción de sus habituales colaboradores Dr. Luke, Benny Blanco, Ammo y Max Martin. El single presentación de «Cannibal» fue We R Who We R, un pegadizo tema electropop de sonido futurista en el que Kesha reivindicaba su excéntrica personalidad y resultaba un himno de auto-aceptación y empoderamiento. Este tema producido por Dr. Luke recibió buenas opiniones de los expertos por su carácter desenfadado y bailable aunque también le llovieron críticas por resultar muy similar a sus anteriores singles. ‘We R Who We R’ tuvo un gran impacto comercial en Estados Unidos y se convirtió en el segundo #1 de Kesha como solista tras ‘TiK ToK’ y en el resto del mundo también tuvo una gran acogida y lideró las listas de venta en Australia o Reino Unido.
Tras participar en numerosos talent shows y lanzar varios EP’s y mixtapes en un intento por conseguir su sueño de ser un cantante famoso, Jacquees hizo su debut con «4275», su primer álbum de estudio, en el que se rodeó de importantes nombres de la industria musical como Chris Brown, Trey Songz o Jermaine Dupri, ocupó el top 40 en la lista Billboard y contó con el single ‘You’, con el que alcanzó su mejor posición en la lista americana de singles. Meses después, el cantante de Decatur (Georgia) causó gran revuelo en los medios de comunicación y redes sociales debido a unas controvertidas declaraciones en las que se auto-denominaba el ‘Rey del R&B’ de su generación, lo que provocó numerosas reacciones, críticas y burlas del público y sus compañeros de profesión por tal atrevimiento. Tras estos polémicos comentarios, el joven cantante prosiguió con su carrera musical y a finales del 2019 publicó su segundo álbum de estudio, titulado precisamente King of R&B, el cual está formado por 18 canciones compuestas por el propio Jacquees encuadradas dentro de un R&B contemporáneo con influencia Hip Hop que abandona las tendencias actuales y al igual que su anterior trabajo cuenta con un gran número de artistas invitados entre los que se encuentran los raperos T.I., Lil Baby, Future, Quavo, Young Thug o Gunna y los cantantes Tory Lanez y Summer Walker. Aunque las letras siguen estando centradas principalmente en el sexo, destaca el hecho de que Jacquees intenta profundizar en el tema del amor y las relaciones, por lo que «King of R&B» resulta más maduro que sus anteriores trabajos. El single presentación fue ‘Your Peace’, un marchoso tema R&B up-tempo que cuenta con la participación de Lil Baby y como segundo sencillo se lanzó ‘Verify’, un tema mid-tempo con uso prominente de guitarra en el que aparecen Young Thug y Gunna. Dentro de ‘King of R&B’ destaca el tema que abre el álbum, ‘King’, muy influenciado por el Hip-Hop y con la colaboración de T.I. en el que Jacquees rinde homenaje a «todos los reyes» que le han precedido y se presenta a sí mismo como el último de una larga línea de miembros dentro de la realeza del R&B. Otros interesantes temas son la balada mid-tempo ‘Superstar’ en la que participa la prometedora cantante Summer Walker o el animado ‘Risk It All’ junto a Tory Lanez que recuerda al estilo de Chris Brown.
Tras un largo tiempo desaparecidos de la escena musical, Black Eyed Peas han regresado este mes de junio con su octavo álbum de estudio, titulado Translation, el cual toma el relevo a «Masters of the Sun», lanzado en 2018 de manera muy limitada, sin apenas promoción y que pasó totalmente inadvertido entre el público a diferencia de sus anteriores trabajos discográficos. «Masters of the Sun» era un álbum de Hip Hop de carácter político y social inspirado en la novela del mismo nombre creada por los miembros del grupo y resultaba el primer álbum de Black Eyed Peas como trío tras la marcha de la vocalista Fergie en 2017. Dicho álbum regresaba al estilo Hip Hop de sus orígenes y marcaba una gran divergencia musical con respecto a «The E.N.D.» y «The Beginning», los cuales estaban encuadrados dentro del sonido EDM y dance-pop y contaban con marchosos temas up-tempo de la talla de ‘Boom Boom Pow’, ‘I Gotta Feeling’ o ‘The Time (Dirty Bip)’ que triunfaron en todo el mundo. A priori, el regreso de Black Eyed Peas no presagiaba nada bueno ya que después de 10 años de su último éxito y sin la presencia de Fergie, quien fue responsable de revitalizar la carrera del grupo, podríamos pensar que el trío no encajaría en el actual panorama musical, sin embargo han decidido subirse al carro del éxito que vive la música latina hoy en día para intentar recuperar su momento de gloria del pasado. «Translation» es un álbum muy ecléctico que fusiona su habitual sonido Hip-Hop y dance-pop con géneros tan populares actualmente como el Latin-pop, Trap o reggaeton, ‘fusila’ sin piedad grandes temas del pasado a través de samplers y cuenta con una desproporcionada cantidad de artistas latinos de moda como Maluma, J Balvin, Shakira, Nicky Jam, Ozuna o Becky G, además de otros encuadrados dentro del Hip Hop como French Montana o Tyga. Para no ser acusados de apropiación cultural y subirse tarde y mal al estilo musical del momento, Black Eyed Peas han sacado a relucir los «orígenes latinos» de algunos de sus componentes, que se limitan básicamente a que los padres de Taboo son mexicanos y él habla español, puesto que el miembro más famoso del trío, Will.I.Am (compositor, productor y la voz principal del grupo) es afro-americano nacido en Los Angeles y Apl.de.ap es filipino y lo único latino que tiene es su nombre real, de origen español.
El pasado sábado fue publicado por sorpresa el segundo álbum de estudio de City Girls, titulado City on Lock, tras haberse filtrado todo su contenido en internet, por ello el dúo de raperas de Florida decidieron adelantar su lanzamiento antes de lo que tenían pensado. City on Lock recoge el testigo de Girl Code, el cual fue lanzado en noviembre de 2018 mientras una de dos las componentes, Jatavia Johnson (más conocida como JT) se encontraba en prisión por fraude en tarjetas de crédito. «Girl Code» recibió buenas críticas de los expertos musicales y contó con los exitosos singles ‘Twerk’ y ‘Act Up’, los cuales ocuparon el top 30 en la lista de singles americana y fueron certificados platino en Estados Unidos. Debido al encarcelamiento de JT, la otra componente del dúo, Yung Miami cogió las riendas de City Girls y se esforzó en promocionar el álbum, realizar videoclips y presentar las canciones de «Girl Code» en directo pese a no contar con la presencia de su compañera y amiga. La buena acogida de «Girl Code» dentro del circuito urbano americano aumentó notablemente la popularidad del grupo y sobretodo la de Yung Miami, cuya presencia fue solicitada por numerosos artistas, incluso cuando se encontraba en un avanzado estado de embarazo. En octubre del año pasado, una vez que JT salió de prisión, City Girls entraron en el estudio de grabación para dar forma a «City on Lock», su segundo álbum de estudio y tercer trabajo discográfico, ya que a principios del 2018 lanzaron la mixtape Period. «City on Lock» está formado por 15 canciones de estilo Hip-Hop y Trap con una duración de apenas 2 minutos compuestas por ambas artistas y cuenta con la participación de importantes nombres de la escena Hip Hop como Lil Baby, Yo Gotti, Lil Durk o la prometedora cantante y rapera Doja Cat.