En este mes de abril se han cumplido 20 años del lanzamiento de Fallin’, el single que le cambió la vida a una talentosa joven cantante, compositora y pianista llamada Alicia Augello Cook, más conocida por su nombre artístico Alicia Keys, por ello haré una crítica en retrospectiva de su primer álbum de estudio, que también cumplirá su vigésimo aniversario el próximo mes de junio. Desde una edad muy temprana Alicia Keys mostró interés por el mundo de la música y animada por su madre se matriculó en la escuela de artes de Hell’s Kitchen (su barrio natal perteneciente al distrito de Manhattan) donde empezó a estudiar música clásica y tocar el piano, pero pronto las clases se le quedaron pequeñas debido a su inmenso talento y por su cuenta empezó a componer canciones y descubrió el género Jazz, pero debido al carácter cosmopolita de Nueva York también se interesó por la música que le rodeaba, como el R&B, Soul y Hip Hop, lo que terminó de forjar el estilo de la joven artista. Con tan sólo 14 años, Alicia Keys fue fichada por Columbia para grabar su primer disco pero debido a diferencias creativas con su equipo dejó la discográfica y más tarde Clive Davis, el presidente de Arista, impresionado por las extraordinarias habilidades como vocalista, compositora y pianista de la joven neoyorquina, le fichó en su discográfica y dio la oportunidad de cumplir su sueño. En junio de 2001 vio la luz Songs In A Minor, un álbum formado por 16 canciones compuestas y producidas por la propia Alicia Keys (con la excepción de una versión de un tema de Prince) y encuadradas dentro del R&B y el Neo-Soul, con gran influencia del Soul, Hip Hop, Gospel, Jazz y Blues. Aunque Alicia se encargó de la producción de todas las canciones, contó con la ayuda de importantes productores como Kerry ‘Krucial’ Brothers, Jermaine Dupri, Kandi o Brian McNight. La mayor parte del álbum son baladas y medios tiempos R&B/Soul con melodía de piano clásico, con la excepción de algún tema más rítmico que contaba con modernas bases del Hip Hop, lo que daba lugar a una fusión de estilos clásico y moderno que se convertiría en el sello de identidad de Alicia. Como dato curioso, aunque el título del álbum sea «canciones en A menor», solamente encontramos una canción en dicha escala dentro del álbum, concretamente ‘Jane Doe’.
El single presentación del álbum fue Fallin’, una balada Neo-Soul y R&B a piano compuesta y producida por la propia Alicia Keys que cuenta con unos coros Gospel al final de la canción. En Fallin’, la cantante relata los altibajos que se producen en una relación, ya que lanza un mensaje de amor a su pareja, pero este amor también le causa cierta tristeza y desasosiego. Fallin’ fue aclamado por la crítica por su carga emocional, las excelentes habilidades de Alicia como vocalista, compositora y pianista y por su fusión de estilos R&B/Soul con marcadas bases prestadas del Hip Hop. Fallin’ ganó innumerables galardones, incluyendo 3 premios Grammy a canción del año, mejor canción R&B y mejor actuación vocal femenina de R&B. Fallin’ debutó en una discreta posición de la lista americana pero debido a su progresivo aumento de airplay en las radios consiguió alcanzar el #1 tres meses después, se mantuvo en la posición de honor durante 6 semanas no consecutivas y acabó siendo certificado doble platino por ventas superiores a los dos millones de copias en Estados Unidos. En el resto del mundo alcanzó el top 5 en Francia, Alemania y Reino Unido y el top 10 en España y prácticamente todos los mercados musicales relevantes. Fallin’ es el tema más representativo de la carrera musical de Alicia Keys y fue su single más exitoso hasta el año 2007, cuando lanzó ‘No One’, que se convirtió en su segundo #1 en solitario en la lista americana (el tercero si incluimos su colaboración con Usher en ‘My Boo’). Tanto Fallin’ como ‘No One’ están incluidos en el repaso que hice en el blog Mister Music a las mejores canciones R&B de todos los tiempos.
Debido al éxito masivo de Fallin’ en las listas de venta, el siguiente single del álbum no fue lanzado hasta el 2002, 10 meses después. A Woman’s Worth es una balada clásica R&B/Soul con influencia Gospel que habla sobre cómo sólo los «verdaderos hombres» saben apreciar el valor que tienen las mujeres, lo que lo convierte en un auténtico himno de empoderamiento femenino. Aunque no logró igualar el éxito de Fallin’, este single también tuvo un buen desempeño comercial y ocupó el top 10 en la lista americana y el top 20 en Reino Unido, Alemania o España y permanece como uno de los temas más representativos de la carrera de Alicia. Como tercer y último single en tierras americanas fue lanzada la versión del tema ‘How Come U Don’t Call Me Anymore?’ de Prince, re-titulado para el álbum como How Come You Don’t Call Me y que se trata de una balada Neo-Soul y R&B a piano en la que la joven cantante muestra su gran versatilidad vocal. Este tema resultó uno de los más aclamados por la crítica dentro del álbum pero su impacto comercial fue escaso: ocupó el top 30 en Reino Unido y Australia pero apenas fue top 60 en lista americana. En el resto del mundo se lanzó un cuarto single, Girlfriend, un tema R&B más rítmico con influencia Hip Hop producido junto a Jermaine Dupri y que resultaba uno de los temas más up-tempo dentro de un álbum dominado por las baladas. En ‘Girlfriend’ la artista neoyorquina no puede evitar pensar que su novio tiene una relación con una amiga muy cercana y esta situación le provoca celos que le llevan a pensar que su pareja «tiene otra novia». Dentro de ‘Songs In A Minor’ destacan ‘Piano & I’, la introducción del álbum y que se trata de una rendición de la Sonata nº14 de Beethoven, ‘Jane Doe’, un marchoso tema R&B/funk compuesto junto a la cantante y productora Kandi, quien también hace los coros, la maravillosa balada ‘Troubles’ o ‘Rock Wit U’, otro de los temas up-tempo del álbum y que cuenta con una gran parte instrumental con piano y bases de Hip Hop. Cabe destacar que el álbum incluye los temas ‘Butterflyz’ y ‘The Life’, compuestos cuando Alicia apenas era una adolescente.
Precedido por el gran éxito de Fallin’, «Songs In A Minor» debutó en lo más alto de la lista americana de álbumes con 230 mil copias vendidas en su primera semana, pero fue en su segunda semana, todavía en el #1, cuando despachó más de 450 mil ejemplares, por lo que en apenas un mes superó el millón de copias y se convirtió en uno de los álbumes más vendidos del 2001. A día de hoy «Songs In A Minor» está certificado 7 veces platino en Estados Unidos por ventas superiores a los 7 millones de copias (más de 6 millones de ventas físicas y el resto descargas y streaming) haciendo de él uno de los álbumes de R&B más vendidos de todos los tiempos. En el resto del mundo el álbum no gozó de un éxito tan rotundo como en tierras americanas, pero fue top 5 en Canadá, Australia y Alemania y top 10 en Reino Unido, ascendiendo las ventas totales a más de 12 millones. Con más de 30 millones de ejemplares vendidos de sus 4 primeros álbumes en todo el mundo, Alicia Keys se convirtió en la segunda cantante de R&B más exitosa de la década del 2000 por detrás de Beyoncé, aunque cabe destacar que la carrera de la artista neoyorquina ha sufrido una espiral descendiente en su éxito comercial, marcando mínimos con sus dos últimos trabajos, que han conseguido cifras ridículas en comparación con «Songs In A Minor». En resumen, mientras que los álbumes de Alicia Keys suelen pecar de tener un excesivo relleno, su álbum debut es una excepción ya que el relleno es mínimo y está formado por un conjunto sólido de canciones que combinan sus raíces más clásicas a través de melodías de piano con influencias R&B/Hip-Hop más modernas. Sin duda «Songs In A Minor» es uno de los álbumes más importantes de la década del 2000 que nos hizo descubrir a una de las cantantes más talentosas de la historia de la música. Puntuación: 8/10.

Como he comentado en varias ocasiones, una mis épocas preferidas de la historia de la música son los primeros años de la década del 2000, de ahí que la mayoría de mis álbumes favoritos pertenezcan a esta época. Un ejemplo es No More Drama, el quinto álbum de estudio de la cantante americana Mary J Blige, que se puso a la venta en agosto de 2001. «No More Drama» tomó el relevo del álbum Mary, el cual vio la luz en el año 1999 y destacó por su viraje hacia los formatos Adult y Urban Contemporary, su producción más elegante y pulida con respecto a sus primeros álbumes y su acercamiento al R&B/Soul más clásico, alejándose del sonido Hip Hop Soul presente en sus primeros años de carrera. Mientras la cantante neoyorquina vivía un gran momento profesional («Mary» fue aclamado por la crítica y tuvo un buen desempeño comercial en tierras americanas), en el plano personal Mary J Blige estaba recuperándose de sus adicciones al alcohol y las drogas y de una relación abusiva a manos de su pareja. Dos años después de «Mary» llegó «No More Drama», uno de los álbumes clave de su carrera y con el que asentó su fama en Estados Unidos y amplió su popularidad a nivel internacional. El álbum está formado por 17 temas encuadrados dentro del R&B con influencias Soul y Hip Hop. La mayoría de los temas presentes fueron compuestos por la propia Mary Jane y contó con la producción de algunos de los mejores nombres de la industria musical como Dr. Dre, The Neptunes, Jimmy Jam & Terry Lewis, Swizz Beatz, Missy Elliott o Rich Harrison. «No More Drama» es uno de los álbumes más honestos de la cantante del Bronx ya que en él relata episodios de su agitada y convulsa vida personal, marcada por sus adicciones y las relaciones abusivas, y cómo pudo salir de ese círculo vicioso. «No More Drama» debutó en el #2 de la lista americana con 300 mil copias vendidas en su primera semana, las mejores cifras de Mary hasta la fecha y acabó siendo certificado triple platino por ventas superiores a los 3 millones de ejemplares en Estados Unidos. En el resto del mundo también tuvo un desempeño comercial muy positivo: ocupó el top 5 en Reino Unido, Canadá, Suecia y Australia y el top 10 en Francia, convirtiéndose en uno de los discos más vendidos del género R&B aquel año (superó los 6 millones de copias) y el álbum más famoso y conocido de Mary J Blige a nivel internacional.
Tras ser corista y componer para otros artistas, Faith Evans fue fichada por la discográfica de Puff Daddy (hoy P. Diddy) e hizo su debut en el mundo de la música en 1995 con el álbum «Faith», que fue aclamado por la crítica por su talento como vocalista y su estilo musical que combinaba R&B y Hip Hop Soul, muy influenciado por artistas como Mary J Blige. El primer disco de Faith Evans fue certificado platino en Estados Unidos por ventas superiores al millón de copias y contó con dos singles que ocuparon el top 30 en la lista americana (top 5 en el componente R&B/Hip-Hop de Billboard). Además de su prometedora carrera como cantante de R&B, Faith Evans alcanzó gran popularidad por su matrimonio con el legendario rapero Christopher Wallace, más conocido como The Notorious B.I.G., que fue asesinado en 1997 y agravó la rivalidad entre las escenas West Coast y East Coast dentro del Hip Hop americano por su supuesto romance con Tupac Shakur. Puff Daddy y Faith Evans lanzaron en 1997 el single ‘I’ll Be Missing You’ como homenaje a Biggie y se convirtió en uno de los temas más exitosos del año: alcanzó el #1 a nivel mundial y consiguió un premio Grammy a mejor actuación de Rap. En 1998 llegó «Keep the Faith», el segundo álbum de la cantante de Florida, el cual fue nuevamente certificado platino en Estados Unidos y contó con dos exitosos singles que ocuparon el top 10 en la lista americana. En 2001 vio la luz su tercer álbum de estudio, Faithfully, que continuaba su costumbre de titular sus trabajos a partir de su nombre de pila y estaba compuesto por 18 temas encuadrados dentro del R&B con influencias Soul, funk y Hip Hop. Faith Evans participó activamente en la composición del disco y contó con la producción de su habitual colaborador Puff Daddy además de otros importantes nombres como Mario Winans, Havoc o The Neptunes. Dentro del álbum encontramos principalmente medios tiempos R&B, potentes temas de estilo Hip Hop Soul, temas up-tempo influenciados por el sonido funk y varias baladas R&B/Soul. «Faithfully» debutó en un discreto #14 de la lista americana (#2 en el componente R&B/Hip-Hop de Billboard) y acabó siendo certificado oro por ventas superiores a los 800 mil ejemplares en Estados Unidos. «Faithfully» destaca por ser el último álbum de la cantante dentro del sello discográfico de Puff Daddy, Bad Boy Records, el cual abandonó por las diferencias creativas entre ambos y la escasa promoción por parte de la discográfica.
Tras una exitosa carrera en Estados Unidos dentro del género R&B, Robin Thicke dio el espaldarazo internacional en 2013 con su sexto álbum de estudio, Blurred Lines, el cual contó con el single del mismo título que ocupó el #1 en prácticamente todo el planeta y convirtió a Robin Thicke en uno de los cantantes más populares de aquel año. Blurred Lines se distanciaba del clásico sonido R&B/Soul del cantante californiano y apostaba por un estilo dance-pop y funk moderno y actual con el que logró abrirse a un público más amplio. Un año después del lanzamiento de Blurred Lines, el hijo del mítico actor Alan Thicke regresó al panorama musical con ‘Paula’, un álbum muy diferente al anterior con el que regresaba a su habitual sonido y estaba inspirado en la reciente separación de su mujer, la actriz Paula Patton, después de casi dos décadas juntos. El séptimo álbum de Robin Thicke no sólo resultó un fracaso comercial sino que recibió opiniones negativas por parte de los expertos musicales y del público por la exposición mediática de la vida conjunta de la pareja y su intento desesperado por recuperar a su mujer tras la infidelidad del famoso cantante. Durante los últimos años Robin Thicke ha mejorado notablemente su imagen gracias a su participación como juez en el concurso musical ‘The Masked Singer’, que se ha convertido en uno de los éxitos más recientes de la TV americana. Con una popularidad al alza, el cantante de Los Angeles ha publicado hace unos días su octavo álbum de estudio, titulado On Earth, and In Heaven, con el que intentará recuperar a los fans que perdió tras su mediática separación y los escándalos protagonizadas durante la era Blurred Lines pero también contentar a los nuevos seguidores que ganó con dicho álbum. ‘On Earth, and In Heaven’ está formado por 11 temas compuestos por el propio Thicke y encuadrados dentro del sonido R&B/Soul con influencias funk y Latin-pop bajo la producción de su habitual colaborador ProJay y con producción adicional de Pharrell Williams, quien fue responsable del hit ‘Blurred Lines’. Según las propias palabras de Robin, este álbum está dedicado «a todas las personas que se han ido y las que se quedan y le han llevado a ser la persona que es ahora».
Uno de los primeros álbumes que ha visto la luz durante este recién inaugurado año 2021 ha sido
Merry Christmas, el primer álbum navideño de Mariah Carey, publicado en el año 1994, es conocido por todos gracias al hit ‘All I Want for Christmas Is You’, que cada año vuelve a sonar con fuerza durante el periodo festivo y precisamente este año ha logrado por primera vez ser #1 en Reino Unido o Italia y nuevamente en la lista de Estados Unidos, tras haberlo conseguido las pasadas navidades, 25 años después de su lanzamiento original. «Merry Christmas» ha vendido más de 5 millones de copias en Estados Unidos y en todo el mundo supera los 15 millones de ejemplares, convirtiéndose en el álbum navideño más vendido de todos los tiempos y un auténtico referente para las nuevas generaciones de artistas dentro de este género musical. Lo que el gran público desconoce sin embargo es que Mariah Carey posee otro álbum navideño, el cual desgraciadamente no ha obtenido el éxito y reconocimiento que merece. En el año 2010, la legendaria cantante publicó Merry Christmas II You, su segundo disco navideño y decimotercer álbum de estudio, un año después de «Memoirs of an Imperfect Angel». Al igual que su primer álbum navideño, «Merry Christmas II You» está formado por un compendio de grandes clásicos navideños y nuevos temas inéditos compuestos por la propia Mariah Carey bajo la producción de sus habituales colaboradores Jermaine Dupri y Bryan-Michael Cox además de Marc Shaiman y James Poyser. «Merry Christmas II You» debutó en el #4 de la lista americana de álbumes (alcanzó el #1 en los componentes R&B/Hip-Hop y Holiday Albums de Billboard) y acabó siendo certificado oro en Estados Unidos por ventas superiores al medio millón de copias, unas cifras muy bajas en comparación a las que obtuvo el álbum «Merry Christmas».
Después de tres exitosos singles, el nuevo álbum de Sam Smith tenía previsto ver la luz a principios de mayo bajo el título To Die For, sin embargo debido a la pandemia del coronavirus el cantante británico pospuso el lanzamiento del álbum al mes de junio y declaró que cambiaría su título ya que sentía que no resultaba adecuado por las actuales circunstancias. Finalmente el álbum no llegó en junio y fue pospuesta indefinidamente su fecha de publicación por lo que el artista inglés volvió al estudio de grabación para añadir nuevos temas a su tercer trabajo discográfico. La colaboración de Sam Smith con el Dj Calvin Harris en el hit ‘Promises’, el cual alcanzó el #1 en Reino Unido, le motivó a crear nuevas canciones más marchosas y bailables dentro del género pop. Para dar con el primer tema lanzado de este proyecto hay que remontarse a principios del 2019 cuando se lanzó Dancing with a Stranger, un emotivo y elegante tema dance-pop y Disco con influencias de la producción R&B típica de los años 80 que habla sobre hacer frente a la soledad y superar una relación pasada. ‘Dancing with a Stranger’ contaba con la participación de Normani (ex-componente del grupo Fifth Harmony) y estaba producido por su habitual colaborador Jimmy Napes junto a StarGate. Este single se convirtió en uno de los temas más populares del año pasado y ocupó el top 5 en la lista de ventas de Reino Unido y el top 10 en Estados Unidos, Australia y Canadá. Tras la buena acogida por parte del público de este tema que marcaba una divergencia con respecto a la música que hacía hasta el momento, Sam lanzó como segundo single How Do You Sleep?, que comienza una balada pop para transformarse más adelante en un moderno tema synth-pop con influencias Trap y habla sobre pasar página tras una relación tormentosa. Este single compuesto junto a Max Martin e Ilya también gozó de buena acogida en las listas de venta de Reino Unido y Australia, donde ocupó nuevamente el top 10. Ya en 2020, Sam Smith lanzó como tercer single To Die For, que se trataba de una clásica balada pop/Soul típica de su antiguo repertorio producida por StarGate y Jimmy Napes que en un primer momento iba a titular su nuevo álbum antes de que la pandemia llegara a nuestras vidas. En el mes de abril se lanzó un nuevo tema como ‘single presentación’ de la versión remodelada del álbum que no llegó a ver la luz en junio. Se trataba de I’m Ready, un moderno tema synth-pop producido por Ilya y Savan Kotecha (habituales colaboradores de Max Martin) con la participación de la cantante americana Demi Lovato en el que ambos cantantes muestran su vulnerabilidad y declaran estar abiertos al amor. Pese a su gran potencial, I’m Ready no estuvo a la altura de las expectativas y apenas ocupó el top 40 en Estados Unidos y Australia y top 20 en Reino Unido y recibió algunas críticas negativas por su grandilocuente estribillo que no encajaba con el resto de la canción y su anticuada producción aunque se alabó su naturaleza de himno, los magníficos solos de Sam y Demi y los coros Gospel al final de la canción.
El pasado viernes se puso a la venta el séptimo álbum de estudio de la cantante Alicia Keys, titulado simplemente Alicia, después de haber sido retrasado su lanzamiento en numerosas ocasiones desde el mes de marzo cuando originalmente iba a ser publicado. Para dar con el último álbum de Alicia Keys tenemos que remontarnos a finales de 2016 cuando vio la luz Here, su álbum más desconocido por el gran público pero que recibió buenas críticas por parte de los expertos musicales por su composición y su naturaleza ‘cruda y real’ relatando los problemas actuales que vive la población afroamericana. Here debutó en el #2 de la lista americana de álbumes y se convirtió en su séptimo disco #1 en el componente R&B/Hip-Hop de Billboard aunque las ventas fueron muy bajas, marcando mínimos en la trayectoria musical de la artista neoyorquina y no contó con ningún single de éxito. Alicia Keys lleva meses presentándonos singles de su nuevo proyecto y el primero de ellos llegó en septiembre del año pasado. Me refiero a Show Me Love, una balada R&B con uso prominente de guitarra eléctrica que cuenta con la participación del cantante de R&B/Soul alternativo Miguel. Este tema recibió opiniones positivas de los críticos por la química entre ambos artistas y por sus sensuales letras y aunque tuvo un rendimiento muy moderado en las listas de venta consiguió alcanzar el #1 en el componente Adult R&B Songs de Billboard y fue certificado oro por ventas superiores al medio millón de copias en Estados Unidos. Un par de meses más tarde, Alicia desveló un sencillo promocional que nada tenía que ver con el anterior. Time Machine era un marchoso tema funk/Disco de sonido retro en el que Alicia destacaba por sus piruetas vocales y su amplio registro y se convertía en uno de los temas up-tempo más bailables que ha lanzado la cantante en su trayectoria musical. Este tema fue bien recibido por los expertos por su nueva dirección musical y sus letras sobre celebrar la libertad y encontrarse a uno mismo.
A pesar de que el 2020 está resultando ser un año extraño en todos los sentidos y la crisis provocada por la pandemia del coronavirus ha perjudicado muchos sectores de la economía mundial, incluido el de la música, este hecho no ha evitado que algunos artistas hayan sacado adelante sus proyectos con mínimos medios y publicado sus nuevos álbumes en medio del confinamiento o durante los meses posteriores para alegría de sus seguidores. Toni Braxton es una de las artistas que ha seguido adelante con sus planes de publicar nuevo álbum aún cuando muchas partes del planeta siguen afectadas por la pandemia. La legendaria cantante de R&B acaba de lanzar su noveno álbum de estudio, titulado Spell My Name, dos años y medio después del breve pero notable Sex & Cigarettes, que recibió buenas críticas de los expertos musicales aunque tuvo un moderado impacto comercial. «Spell My Name» es el primer álbum de Toni dentro del sello discográfico Island Records y comparte muchos puntos en común con su predecesor, entre ellos la brevedad, ya que contiene únicamente 9 temas (10 con el bonus track) y está formado principalmente por baladas encuadradas dentro del R&B/Soul clásico por el que es conocida desde los años 90 cuando comenzó su carrera profesional. Toni Braxton ha compuesto todas las canciones presentes en el álbum bajo la producción de Antonio Dixon, quien ya participó en su anterior trabajo. El single presentación del álbum, Do It, llegó el pasado mes de abril y se trataba de una emotiva balada R&B con melodía de piano y violín en la que la cantante animaba a una amiga a abandonar una relación tóxica. Un par de meses después Toni presentó el remix oficial de ‘Do It’ junto a la icónica rapera Missy Elliott, quien también co-producía el tema. El remix de ‘Do It’ mantenía la esencia del tema original pero resultaba más rítmico, comercial y pegadizo y contaba con un fabuloso rap de Missy, quien siempre suma puntos extra a las canciones en las que colabora. Aunque no ha conseguido entrar en la lista americana, ‘Do It’ ha alcanzado el #1 en el componente Adult R&B Songs de Billboard, un dato muy positivo para la veterana cantante. En el mes de mayo Toni colgó en las plataformas musicales el remix de un tema llamado Dance pero no ha sido hasta agosto cuando le ha dado tratamiento oficial a su lanzamiento como single, aunque finalmente en su versión original. ‘Dance’ se trata de un marchoso tema dance-pop y Disco en el que la mayor de las hermanas Braxton nos anima a bailar
Melody Thornton es conocida por ser una de las componentes del famoso grupo The Pussycat Dolls y destacaba por el hecho de que era junto con Carmit Bachar las dos únicas vocalistas reales además de Nicole Scherzinger, quien desde un principio fue catalogada como líder y fuerza creativa del grupo (ya que además de cantar la práctica totalidad de los temas también participaba en la composición y producción) pero también fue muy discutido su excesivo protagonismo en detrimento de las otras componentes. Desde los inicios musicales de The Pussycat Dolls se pudo observar claramente este exceso de protagonismo de Nicole Scherzinger pero cuando el grupo se separó definitivamente en 2010 pudimos tener acceso a nuevos datos que antes desconocíamos, como que las otras componentes no podían abrir la boca en las entrevistas promocionales y muchas veces tenían el micrófono apagado durante las actuaciones en directo o que Nicole prácticamente apenas hablaba con el resto de sus compañeras y viajaba en su propio bus durante las giras del grupo. En el último periodo de vida del grupo, Melody se mostró muy crítica con Nicole y denunció en público el excesivo protagonismo de su compañera y el injusto trato dado al resto de miembros, sin embargo la gota que colmó el vaso llegó durante la gira ‘Circus’ de Britney Spears, en la que el quinteto femenino actuaban como teloneras, cuando Melody en un arranque de rabia y llorando quiso agradecer a sus fans el apoyo recibido aunque «ella no apareciera en los créditos» (aludiendo a la portada del single ‘Jai Ho!’ donde podíamos leer The Pussycat Dolls featuring Nicole Scherzinger) ante la atónita mirada del resto de componentes y Nicole, quien continuó con el show como si nada hubiera ocurrido. Precisamente el hecho de que se acreditara a Nicole como artista solista en sus últimos lanzamientos fue uno de los detonantes que causaron el abandono de todas las componentes del grupo y el fin de The Pussycat Dolls. A finales de 2019, cuando las Dolls anunciaron su vuelta al mundo de la música, Melody decidió no formar parte del grupo porque quería centrarse en su carrera en solitario y a su vez Carmit Bachar, otra de las componentes originales que abandonó la formación durante el segundo álbum, volvió a participar durante esta esperada reunión. En varias entrevistas donde Melody fue preguntada sobre sus días en Pussycat Dolls reveló que era la más joven y ambiciosa de las componentes y guarda cariño a esa etapa porque le ha permitido hacer lo que verdaderamente ama, que es ser cantante, pero durante dicha época se sentía frustrada porque apenas podía cantar y su papel en el grupo era ser una mera bailarina y corista.