Código Rojo: Monica regresa este año con el objetivo de salvar el género R&B. En una entrevista concedida hace unos meses, la cantante de Atlanta expresó su descontento con la música R&B que suena actualmente en la radio y aunque una sola artista no puede hacer mucho para cambiar esta situación, con su nuevo álbum Code Red, pretende lograr que este género vuelva a vivir una nueva juventud, ya que muchos artistas R&B que consiguieron gran éxito en los años 90 y principios del 2000, han iniciado una espiral decreciente en su éxito comercial y actualmente no pasan por sus mejores momentos. Monica ha sido una de las pocas artistas de R&B que a lo largo de los años ha conseguido tener una carrera sólida y estable a pesar de las bajas ventas de discos y ha conseguido un éxito moderado con todos sus trabajos discográficos. Su último álbum, «New Life», podemos considerarlo el único tropezón dentro de su larga carrera musical ya que tuvo unas ventas muy bajas y obtuvo unas críticas muy tibias por parte de los expertos musicales en comparación a sus anteriores discos. Por ello, para este nuevo trabajo Monica ha intentado conectar con un público más joven (ya que «New Life» resultaba aburrido y muy sobrio) y ha decidido darle un toque urbano contemporáneo a su música gracias a productores de la talla de Timbaland, Polow da Don o Danja.
El single presentación de «Code Red» fue Just Right From Me, un tema R&B/Hip-Hop con un gran componente urbano en el que aparece como artista invitado el rapero Lil Wayne y recibió buenas críticas de los expertos musicales. Una de las canciones más interesantes del álbum es ‘Hustler’s Ambition’, una balada R&B a dúo con el cantante de origen senegalés Akon que habla de una mujer que se enamora de un criminal. También destaca el tema que da título al disco, ‘Code Red’, que cuenta con la colaboración de Missy Elliott y también participa la hija pequeña de Monica, Laiyah, que dice unas palabras al principio de la canción. ‘Code Red’ está producido por Polow da Don, se trata del único tema up-tempo del disco y aunque resulta marchoso y enérgico, no encaja con el resto del álbum ni con el estilo de la cantante. También merece la pena reseñar ‘I Miss Music’, en el que Monica se lamenta del estado actual de la música y echa de menos las canciones de legendarios artistas como Michael Jackson, Whitney Houston o Stevie Wonder.
En resumen, «Code Red» es agradable de escuchar gracias a la maravillosa voz de Monica y tiene temas muy interesantes pero no es el mejor álbum de su discografía, aunque dentro en un género tan minoritario como es el R&B y que no pasa por sus mejores momentos, es de agradecer que haya cantantes tan veteranas como Monica que intenten poner al R&B en la primera línea de la música contemporánea americana. «Code Red» intenta combinar las tradicionales baladas soul de Monica con temas más actuales que siguen las tendencias modernas del R&B, pero falla al no tener temas sorprendentes o distintivos, y está por debajo de los grandes álbumes de la cantante como «The Boy Is Mine», «After The Storm» o «Still Standing». Puntuación: 7/10.







En el año 2008 vio la luz Hard Candy, el undécimo álbum de estudio de Madonna y el primero publicado tras el enorme éxito conseguido por «Confessions on a Dance Floor», el cual devolvió una vez más a la reina del pop a la cima de las listas de venta gracias a magníficos singles como ‘Hung Up’ o ‘Sorry’, que recuperaban el sonido Disco. Con «Confessions», Madonna recuperó su estatus en el mundo de la música tras el periodo infructuoso que supuso «American Life», por ello había muchas expectativas puestas en «Hard Candy». Madonna no decepcionó y regresó con un álbum marchoso y divertido, que seguía la senda dance-pop y electropop de «Confessions» pero con un fuerte componente urbano e influencias funk, R&B y Hip Hop. Madonna únicamente se había aproximado al R&B anteriormente en el álbum «Bedtime Stories», pero de manera más tranquila y pausada en forma de baladas y medios tiempos. «Hard Candy» es por tanto el álbum más urbano de Madonna y prueba de ello es que los productores implicados fueron Timbaland, Danja y The Neptunes, quizás los más famosos dentro de la escena Hip-Hop americana. El cantante Justin Timberlake, habitual colaborador de Timbaland, también participó en la composición y producción de varios temas de «Hard Candy» e incluso hizo un dueto con Madonna en el primer single del álbum, 4 Minutes, que se trata de un marchoso tema dance-pop con gran influencia urbana que contiene un mensaje social para concienciar de la pobreza y el sufrimiento en el tercer mundo y destacaba por el uso de numerosos ‘tick tock’ a lo largo de la canción. ‘4 Minutes’ recibió buenas críticas por su pegadizo ritmo, la química entre ambos cantantes y su mensaje positivo y recibió varias nominaciones a los premios Grammy, entre ellos mejor colaboración de pop. ‘4 Minutes’ alcanzó el #3 en la lista americana de singles, la mejor posición de Madonna en Estados Unidos desde ‘Music’ (superó a ‘Hung Up’) y en el resto del mundo también fue un gran éxito y ocupó el #1 en más de 10 países de todo el mundo, incluyendo Reino Unido, Canadá, España o Australia. Respaldado por un single de gran éxito, «Hard Candy» debutó muy alto en las listas de venta del mundo y alcanzó el #1 en más de 20 países, aunque con 4 millones de copias nivel global se quedó muy atrás de las altas ventas conseguidas por «Confessions».
Shania Twain es una de las artistas más prestigiosas de la industria musical ya que no sólo es una de las cantantes más exitosas y acapara ventas millonarias y multitud de premios, sino que fue la mayor responsable de llevar el sonido Country a países donde este estilo musical era minoritario y apenas se escuchaba, como Europa o Australia. Shania Twain es la segunda cantante canadiense con mayores ventas, por detrás de Céline Dion y posee varios récords musicales muy importantes: es la artista femenina de Country con mayores ventas de toda la historia, publicó el álbum más vendido de una cantante femenina a nivel mundial y es la única artista que posee tres discos consecutivos certificados diamante (más de 10 millones de copias) en Estados Unidos. Su álbum debut, titulado de manera homónima, consiguió cierta popularidad dentro del circuito Country de su Canadá natal y en Estados Unidos, sin embargo con su segundo trabajo discográfico, The Woman In Me, Shania Twain logró despuntar en el resto del mundo y logró buena acogida en Europa y Australia. Cabe destacar que en su Canadá natal vendió más de dos millones de copias y en Estados Unidos fue certificado 12 veces platino. Pero sin duda su momento de gloria llegó en 1997 con su tercer álbum de estudio, Come On Over, con el que Shania se convirtió en una auténtica estrella de la música y triunfó en todo el mundo, llevando el sonido Country a prácticamente todos los rincones del planeta. La longevidad de este álbum no ha tenido precedentes en la historia de la música: pese a que nunca llegó a ser #1 en Estados Unidos (debutó en el #2 en la lista de la lista americana) las ventas se mantuvieron muy fuertes y constantes durante los casi 3 años de vida comercial gracias a los 12 singles que se extrajeron de él y acabó superando los 17 millones de copias en tierras americanas. En el resto del mundo «Come On Over» fue #1 en Australia, Canadá o Reino Unido y el top 10 en Alemania o Francia y superó los 40 millones de copias, convirtiéndose en el álbum más exitoso de los años 90, el disco Country más vendido y el álbum más vendido de una artista femenina de todos los tiempos. El segundo álbum de Shania Twain vio la luz en 1997 en Canadá y Estados Unidos y durante 1998 y 1999 fue publicado en el resto del mundo, con diferentes singles para cada mercado musical. «Come On Over» está formado por 16 temas, principalmente up-tempo, compuestos por la propia Shania Twain bajo la producción de su marido Robert ‘Mutt’ Lange y encuadrados dentro de un sonido Country muy accesible a todos los públicos con influencia pop/rock.