Durante este mes de septiembre se ha cumplido el vigésimo quinto aniversario del lanzamiento de uno de los álbumes esenciales dentro de la carrera musical de Mariah Carey y considerado por la cantante americana como su «obra maestra» (tal y como reveló años más tarde en el libreto del álbum «Memoirs of an Imperfect Angel»). Me estoy refiriendo sin duda a su sexto álbum de estudio, Butterfly, el cual es el favorito de Mariah y uno de los más aclamados por la crítica de toda su trayectoria y más queridos por parte de sus seguidores. Durante sus primeros álbumes, la cantante neoyorquina tuvo muy poco control sobre su música y a pesar de que componía y co-producía la mayor parte de sus canciones, el control creativo y el poder de decisiones recaía en Tommy Mottola (presidente de su discográfica y quien más tarde se convertiría en su marido) el cual decidía qué canciones componían sus discos, los singles que debía lanzar, con qué productores debía trabajar y el concepto general de sus álbumes. Mariah Carey logró un éxito sin precedentes con sus cuatro primeros trabajos discográficos, los cuales vendieron más de 60 millones de copias en todo el mundo y generaron 8 singles #1 en la lista americana, sin embargo sentía que no podía expresar sus verdaderas ambiciones musicales ni tomar sus propias decisiones. Durante la grabación de su quinto álbum de estudio, Daydream, que podríamos considerarlo como su disco de transición, se agravaron las diferencias entre Mariah y su discográfica, ya que empezó a trabajar con productores de Hip Hop como Jermaine Dupri e incorporó un mayor componente R&B a su música (pese a que siguió colaborando con su habitual productor Walter Afanasieff). Mientras grababa su siguiente álbum, la cantante se separó de su marido Tommy Mottola y por tanto pudo ejercer mayor presión hacia su discográfica y tomar sus propias decisiones con respecto al nuevo álbum.
Publicado en septiembre de 1997, «Butterfly» es considerado el punto de inflexión de su carrera y un álbum plenamente encuadrado dentro del género R&B con numerosas colaboraciones y productores del mundo del Hip Hop, como Puff Daddy, Trackmasters, Missy Elliott o Cory Rooney. Con «Butterfly», Mariah Carey asumió el control creativo de su música pero sus relaciones con Sony pasaron por sus peores momentos, lo que repercutió en su relación con Walter Afanasieff, con el que dejó de trabajar después de este álbum. En «Butterfly» podemos encontrar dos partes diferenciadas: las tradicionales baladas de Mariah producidas por Walter Afanasieff y los nuevos temas con fuerte sonido R&B/Hip-Hop que mostraban las verdaderas aspiraciones musicales de la cantante nacida en Long Island (New York). Además de su evolución musical, también es notorio el cambio de imagen que sufrió la cantante durante este trabajo, ya que adoptó una imagen más sexy y provocativa como símbolo de rebeldía, en contraposición con sus primeros álbumes, donde lucía un aspecto más recatado e ingenuo. «Butterfly» debutó en el #1 de la lista americana de álbumes (su cuarto álbum chart topper), vendió 4 millones de copias en Estados Unidos y fue certificado 5 veces platino. En el resto del mundo también tuvo un desempeño comercial muy positivo y alcanzó el #1 en Canadá o Australia y fue top 10 en Reino Unido, Francia, Alemania o España. Las ventas totales superaron los 10 millones en todo el mundo, inferiores a las de «Music Box» o «Daydream», pero que todavía se podían considerar un gran éxito comercial.
El single presentación del álbum fue Honey, un tema R&B con influencia Hip Hop producido por Puff Daddy que seguía los pasos del remix de ‘Fantasy’, su primera incursión en el verdadero sonido R&B. Honey es una canción crucial dentro de la carrera de Mariah Carey, que la presentó de nuevo al mundo como una mujer más madura, independiente y segura de sí misma y destacó sin duda por redefinir el sonido R&B de los años 90 y posteriores. El primer single de Butterfly recibió excelentes críticas por parte de los expertos musicales por su pegadizo estribillo y su moderna producción y recibió dos nominaciones a los premios Grammy, a mejor canción R&B y mejor actuación vocal femenina de R&B. Honey debutó directamente en el #1 de la lista americana (el tercer single de Mariah que entraba en lo más alto de Billboard) convirtiéndose en el duodécimo single #1 de la cantante en Estados Unidos y se mantuvo en lo más alto durante 3 semanas consecutivas. En el resto del mundo, Honey también resultó un éxito y ocupó el top 5 en Reino Unido, Canadá o España. ‘Honey’ destacó también por su espectacular videoclip grabado en Puerto Rico en el que Mariah aparece secuestrada en una lujosa mansión (que representa la relación opresiva de Tommy Mottola), para luego liberarse y escapar en una moto acuática, mientras mostraba por primera vez su faceta más sexy y su escultural físico.
Debido a la tensa relación que mantenía Mariah Carey con Sony, varios de los singles apenas recibieron promoción por parte de la discográfica y no tuvieron un lanzamiento oficial, por lo que no pudieron entrar en la lista americana. El segundo single lanzado fue el tema que da título al álbum, Butterfly, que se trata de una bonita balada pop/R&B influenciada por el sonido Gospel y Soul que habla de sus sentimientos tras la separación de su controlador marido («abre tus alas y prepárate para volar, porque te has convertido en mariposa») y es la canción favorita de Mariah dentro del álbum. Mariah originalmente concibió ‘Butterfly’ junto con el productor David Morales como un tema Dance/House llamado ‘Fly Away’ (Butterfly Reprise), pero al darse cuenta de sus letras tan personales, lo transformó en una balada junto a Walter Afanasieff, aunque la canción original fue incluida también en el ‘track listing’ del álbum. Pese a ser una de las mejores baladas del álbum, la escasa promoción por parte de Sony y la ausencia de CD-single a la venta en Estados Unidos hizo que ‘Butterfly’ no entrara en la lista americana. En el resto del mundo apenas alcanzó el top 40 en Australia, Reino Unido y Canadá.
Tras ‘Butterfly’ fueron lanzados dos singles de gran componente urbano que representaban la esencia de su nuevo sonido. Uno de ellos era Breakdown, un tema R&B/Hip-Hop algo insípido producido por Puff Daddy que cuenta con la participación en forma de rap de dos componentes del grupo Bone Thugs-n-Harmony. Más interesante resultaba The Roof (Back In Time), lanzado como tercer single en el mercado europeo y que se trata de un tema R&B mid-tempo de rica instrumentación cuyas letras relatan el encuentro íntimo de dos amantes en una azotea mientras el recuerdo de su antigua relación llega a su memoria. El punto fuerte del álbum son las baladas y personalmente mi favorita es My All, que fue lanzado como quinto y último sencillo del álbum, pero el segundo que recibió tratamiento oficial como single. ‘My All’ es una de las baladas producidas por Walter Afanasieff y destaca por su distintivo sonido de guitarra española e influencia latina, unido a una producción R&B más convencional. Las letras de ‘My All’ hacen referencia a una solitaria mujer que daría todo por pasar una noche más junto a un amante que se marchó de su lado. Esta romántica balada recibió grandes críticas por parte de los expertos por la excelente ejecución vocal de Mariah, su labor como compositora y su magnífica producción y fue considerado como uno de los temas más sobresalientes de «Butterfly». Debido a su mayor promoción con respecto a los tres anteriores sencillos, ‘My All’ tuvo una gran respuesta por parte del público: consiguió el decimotercer #1 de Mariah Carey en la lista americana y alcanzó el top 10 en importantes mercados como Reino Unido, Francia o España.
«Butterfly» es famoso por adentrarse en el sonido R&B y dirigirse al mercado urbano, sin embargo dentro del álbum destacan las baladas, como por ejemplo ‘Close My Eyes’, una de sus canciones más personales en la que habla de sus experiencias negativas en el amor y que sin duda hace referencia a su separación de Tommy Mottola o ‘Whenever You Call’, una emotiva balada pop/R&B que un año más tarde sería incluida en el disco recopilatorio «#1’s» con la colaboración del cantante Brian McKnight. En resumen, «Butterfly» es uno de los álbumes más importantes dentro de la extensa trayectoria de Mariah Carey ya que coincidió con un momento vital de liberación e independencia en el que pudo asumir el control creativo de su música y realizar el álbum que siempre deseó. En «Butterfly» seguimos encontrando las clásicas baladas románticas por las que es conocida la legendaria cantante neoyorquina pero incorpora un nuevo sonido R&B/Hip-Hop que se convertiría en su sello de identidad e imprimiría a sus trabajos posteriores. Al principio «Butterfly» no se encontraba entre mis álbumes favoritos de la cantante (pese a que contiene una de mis canciones favoritas de Mariah como es ‘My All’), sin embargo con el paso de los años ha ido creciendo en mí y ganando puntos. Coincidiendo con el 25º aniversario de «Butterfly», Mariah Carey ha lanzado una edición especial del álbum que incluye versiones en directo y ‘a capela’ de varias de las canciones y una nueva versión de ‘The Roof’ con la participación de la cantante Brandy, para quien Mariah siempre ha sido un ídolo e inspiración. Temas imprescindibles: My All, Honey, Butterfly, The Roof y Whenever You Call. Puntuación: 8’5/10.

Recientemente el rapero y productor Diddy fue noticia por unas polémicas declaraciones en las que afirmaba que el «R&B estaba muerto» al ser preguntado por el estado en el que se encontraba dicho género en la actualidad. Muchos artistas pertenecientes al R&B como Mary J Blige, Usher o Chris Brown respondieron a los comentarios de Diddy y afirmaron que el género R&B no está acabado en absoluto ya que «es algo que se lleva en la sangre y pasa de generación en generación», tal y como declaró Mary J, una de sus mayores exponentes. Más tarde, Diddy quiso aclarar sus palabras y afirmó que no quería ofender a nadie y que siempre ha defendido y apoyado el R&B, ya que incluso ha creado un sello discográfico dedicado exclusivamente a la música R&B. Usher también se posicionó del lado de Mary J Blige y afirmó que «si el R&B no existiera, tampoco lo haría el Hip Hop». El debate sobre quién es el ‘rey del R&B’ lleva abierto durante años y tras pertenecer dicho título a R.Kelly, muchos afirman que el digno sucesor es Usher, quien en varias entrevistas afirmó ser «el último de su especie» y se mostró orgulloso de ostentar el título, aunque él recoge el testigo de importantes leyendas del R&B como Teddy Pendergrass, James Brown, Marvin Gaye, Luther Vandross, Michael Jackson o R.Kelly, a quien cita como uno de sus mayores referentes musicales a pesar de haber cometido múltiples felonías. Esta misma semana se han cumplido 25 años del lanzamiento de uno de los álbumes clave en la carrera de Usher, el protagonista de este post. Me estoy refiriendo por supuesto a My Way, el segundo álbum de estudio del cantante americano, el cual fue publicado en septiembre de 1997, tres años después de su debut de título homónimo, el cual pasó inadvertido entre el gran público. «My Way» está compuesto por 10 temas encuadrados dentro del R&B con influencias Soul, pop y Hip Hop producidos en su mayoría por Jermaine Dupri con producción adicional de Babyface. Este trabajo cuenta con la participación de la cantante Monica, Lil’ Kim y el propio Dupri como artistas invitados. Usher Raymond IV, quien apenas contaba con 18 años cuando se publicó el álbum, participó en la composición de 5 de los temas presentes. «My Way» debutó en un discreto puesto #15 de la lista americana de álbumes (top 5 en el componente Hip-Hop/R&B de Billboard) pero gracias a la excepcional acogida de los singles lanzados, en enero de 1998 alcanzó el #4 y fue certificado seis veces platino por ventas superiores a los 6 millones de copias en Estados Unidos. En el resto del mundo, «My Way» no logró tal nivel de éxito, sin embargo ocupó el top 20 en las listas de venta de Canadá y Reino Unido.
El pasado mes de agosto se produjo uno de los regresos musicales más esperados de los últimos años, ya que Elton John solicitó la presencia de Britney Spears para su nuevo single tras años apartada del panorama musical. En 2021, el icónico cantante británico publicó ‘The Lockdown Sessions’, grabado durante el confinamiento por la pandemia del coronavirus y que se trataba de un álbum colaborativo junto a numerosos y variados cantantes como Dua Lipa, Stevie Wonder, Charlie Puth, Nicki Minaj o Stevie Nicks entre otros. Este trabajo incluyó el single ‘Cold Heart’, un marchoso tema Disco/pop que incorporaba interpolaciones de canciones famosas de Elton John como ‘Rocket Man’ o ‘Sacrifice’ y contaba con la participación de Dua Lipa. ‘Cold Heart’ ha resultado un auténtico éxito comercial durante el pasado año y el presente: acumula más de 1000 millones de reproducciones en Spotify, alcanzó el #1 en Australia, Canadá o Reino Unido y fue top 10 en Estados Unidos, Francia o Alemania. Tras numerosos rumores y especulaciones, el pasado mes de agosto Sir Elton John anunció en sus redes sociales que tenía una nueva canción junto a una artista muy especial, que era nada más y nada menos que Britney Spears, quien no lanza nueva música desde el año 2016, cuando vio la luz su último álbum de estudio ‘Glory’. El tema en cuestión que ha unido a estas dos leyendas del mundo de la música es Hold Me Closer, un pegadizo tema dance-pop y Disco/funk con melodía de piano que sigue la fórmula de ‘Cold Heart’ e incorpora interpolaciones de conocidas canciones de Elton John, en este caso ‘Tiny Dancer’ y ‘The One’ y es cantada de manera nostálgica por parte de ambos artistas (la parte de Elton no es nueva sino tomada de las versiones originales). Este tema ha tenido una recepción muy variada por parte de los expertos musicales y mientras algunos lo consideraron todo un acierto y alabaron la ejecución vocal de Britney, que sonaba «libre y auténtica» como no lo hacía desde hace años, otros criticaron la sobre-producción del tema, que ahogaba las voces de ambos cantantes y el excesivo Auto-Tune. Andrew Watt, el productor del tema, ha destacado la profesionalidad y excepcional ética del trabajo de Britney tras años sin pasar por un estudio de grabación. ‘Hold Me Closer’ ha resultado un notable éxito comercial: acumula más de 30 millones de reproducciones en Spotify en apenas unas semanas y ha debutado en el #1 de la lista de singles de Australia (el sexto ‘chart topper’ de Britney y primero desde ‘Everytime’ en 2004), ha ocupado el #3 en Reino Unido (su mejor posición desde ‘Scream & Shout’ en 2012) y ha sido top 10 en Canadá o Irlanda. En Estados Unidos, ‘Hold Me Closer’ ha alcanzado el #6, que supone el decimocuarto single top 10 de Britney en la lista americana y convierte a la Princesa del Pop en una de las pocas artistas que acumulan singles top 10 en cuatro décadas diferentes: los 90, la década del 2000, 2010 y 2020. Sin duda, ‘Hold Me Closer’ se ha convertido en una de las grandes sorpresas de este verano y resulta uno de los temas más interesantes lanzados durante el año, lo que unido a su buen desempeño comercial, espero que anime a Britney a retomar su carrera musical ahora que ha sido liberada de la injusta tutela a la que fue sometida por parte de su padre, algo que todos sus seguidores deseamos.
Tras subir a sus redes sociales un vídeo en el que se le veía asistiendo a un misterioso funeral, la rapera Megan Thee Stallion ha publicado por sorpresa su segundo álbum de estudio, titulado Traumazine, el cual está compuesto por 18 temas encuadrados dentro del género Hip Hop con influencias Trap, R&B y pop compuestos por la propia Megan bajo la producción de OG Parker, Murda Beatz, J. White, Bankroll Got It o Bongo By The Way entre otros y cuenta con la participación de numerosos artistas invitados entre los que se encuentran Dua Lipa, Latto, Future, Rico Nasty, Key Glock o Jhené Aiko. La palabra ‘traumazine’ hace referencia a una sustancia química que se libera en el cerebro cuando uno tiene que hacer frente a emociones dolorosas causadas por una experiencia traumática. Teniendo en cuenta que en los últimos años Megan ha perdido a su madre a causa de un tumor cerebral y sufrió varios disparos en el pie por parte del rapero Tory Lanez y tuvo que ser sometida a cirugía para extraer las balas, no nos sorprende en absoluto el título del álbum. «Traumazine» toma el relevo a su álbum debut Good News, el cual vio la luz a finales de 2020, fue #2 en Estados Unidos, recibió buenas críticas por parte de los expertos musicales y contó con los hit singles ‘Girls in the Hood’, ‘Don’t Stop’ y ‘Body’. Tras este álbum, el cual valoré de manera positiva en el blog Mister Music, la rapera texana lanzó «Something for Thee Hotties», que se trataba de una compilación de freestyles y temas nuevos como detalle hacia sus fans (denominados ‘hotties’ por Megan) con el que pretendía liberarse cuanto antes del vínculo que le une a su sello discográfico y que tantos quebraderos de cabeza le ha dado, sin embargo ‘1501 Certified’ no lo consideró un álbum de estudio en sentido estricto sino un recopilatorio, por lo que Megan tendría que lanzar un trabajo más dentro de dicha discográfica antes de ser liberada de su contrato.
En el año 2002, Missy Elliott publicó su cuarto álbum de estudio, Under Construction, que se convirtió en el más vendido de su carrera, superando los dos millones de copias en Estados Unidos y contó con uno de sus singles más exitosos y reconocidos, ‘Work It’, el cual se mantuvo en el #2 de la lista americana durante 10 semanas bloqueado por el imbatible ‘Lose Yourself’ de Eminem. Además de ser su álbum más vendido, «Under Construction» recibió grandes elogios de los críticos musicales, que alabaron la producción de Timbaland, la versatilidad de Missy Elliott como rapera y cantante, el acertado uso de samplers y su influencia del sonido Old School Hip-Hop. La rapera de Virginia continuó con su frenético ritmo de trabajo (no sólo publicaba disco por año sino que su presencia era solicitada por numerosos artistas) y exactamente un año después lanzó su quinto álbum de estudio, This Is Not a Test!, el cual está formado por 16 temas encuadrados dentro del Hip-Hop/R&B con influencia del sonido Dancehall y compuestos por la propia Missy bajo la producción de su íntimo amigo Timbaland, pero en esta ocasión encontramos 4 temas en los que no participa su habitual colaborador y a su vez están producidos por Nisan Stewart y Craig Brockman (quienes ya se encargaron de los temas ajenos a Timbaland en «Under Construction») y Soul Diggaz. Entre los artistas invitados del álbum aparecen importantes nombres como Jay-Z, Nelly, Fabolous, R.Kelly, Monica o Mary J Blige, quien se encargaba de la ‘intro’ y ‘outro’ del álbum. «This Is Not a Test!» debutó en el #13 de la lista americana de álbumes, su peor posición hasta la fecha y el primer trabajo de su carrera que no alcanzaba el top 10 y acabó vendiendo más de 700 mil copias en Estados Unidos, donde fue certificado platino por un millón de copias distribuidas. En el resto del mundo tuvo un rendimiento mediocre y apenas fue top 50 en Reino Unido, Alemania y Australia, sus mercados estrella.
Tras la buena acogida de su álbum debut, «Read My Lips», propiciada por el éxito en las listas de venta de varios de sus singles como ‘Murder on the Dancefloor’ o ‘Get Over You’, la cantante inglesa Sophie Ellis-Bextor se tiñó el pelo de rubia y regresó en 2003 con su segundo álbum de estudio, «Shoot from the Hip», el cual tuvo un desempeño moderado en Reino Unido y contó con dos singles top 10 (‘Mixed Up World’ y ‘I Won’t Change You’), sin embargo las ventas fueron notoriamente inferiores que las de su álbum debut y en el resto del mundo pasó totalmente inadvertido. «Shoot from the Hip» recibió críticas variadas por parte de los expertos musicales: mientras unos afirmaron que el álbum era una respetable y digna colección de temas dance-pop y alabaron los dos singles lanzados, otros consideraron que el álbum no estaba a la altura de «Read My Lips» ni contenía canciones tan distintivas y originales. Afortunadamente Sophie dejó su etapa de rubia en el pasado, que no le deparó demasiadas alegrías y volvió a su habitual melena morena. En 2007, la cantante londinense regresó con su tercer álbum de estudio, titulado Trip the Light Fantastic, el cual está formado por 12 temas encuadrados dentro de su habitual sonido dance-pop y electropop con influencias
Durante los últimos años Beyoncé ha estado presente en el mundo de la música gracias al álbum colaborativo junto a su marido Jay-Z bajo el nombre The Carters o por su contribución a la banda sonora del remake de la película ‘The Lion King’, sin embargo tenemos que remontarnos hasta el año 2016 para dar con su último álbum de estudio. «Lemonade» se trataba de un álbum conceptual en el que Beyoncé relataba su viaje emocional tras enterarse de una infidelidad por parte de su marido y recibió críticas muy positivas de los expertos musicales por su temática sobre el empoderamiento femenino y la celebración de sus raíces afroamericanas y por la variedad de estilos presentes, entre los que encontrábamos R&B, Hip Hop, Soul, Country, reggae o rock. Más de 6 años han transcurrido desde «Lemonade», lo que supone el mayor periodo entre álbum y álbum de toda su carrera profesional. Tras haber sido filtrado unos días antes de su lanzamiento oficial, esta misma semana ha visto la luz el séptimo álbum de estudio de Beyoncé, titulado Renaissance, aunque ha sido referido como «Act I: Renaissance», ya que es el primer acto de un proyecto formado por tres álbumes, tal y como ha confirmado la propia artista. El concepto del álbum fue concebido durante la pandemia del coronavirus y supone un himno al hedonismo, ya que tras la angustia y tristeza provocadas por el confinamiento, es hora de bailar y disfrutar de la vida. Aparte de sus hijos y su marido, la cantante nacida en Houston dedica este álbum a su primo fallecido, conocido como ‘tío Jonny’, el cual le introdujo en la música de baile y la cultura de club. «Renaissance» está formado por 16 temas de carácter up-tempo encuadrados dentro del sonido Dance, Disco y House, pero se trata de un álbum muy ecléctico que incorpora elementos R&B, funk, Gospel o Soul. Este trabajo tiene como
Tras unos orígenes encuadrados en la música ‘indie’ dentro del grupo The Audience, la cantante inglesa Sophie Ellis-Bextor hizo su debut en solitario en el año 2001 con el álbum «Read My Lips», en el que dejó atrás su pasado alternativo e hizo su incursión en el mainstream con pegadizos temas dance-pop y electropop con influencia de la música Disco. Los singles ‘Murder on the Dancefloor’ y ‘Get Over You’ resultaron un gran éxito y ocuparon el top 3 en la lista británica y también tuvieron buena acogida en el resto de Europa. Tras «Read My Lips», el cual alcanzó el #2 en Reino Unido, donde vendió más de 800 mil copias, llegaron otros álbumes como «Shoot From The Hip» y «Trip The Light Fantastic», que fueron incapaces de repetir el gran éxito de su debut pero contaron con varios hit singles con los que la cantante londinense mantuvo su presencia en el panorama musical. En 2011, llegó su cuarto álbum de estudio, «Make a Scene», el primero publicado de manera independiente a través de su propio sello discográfico y que estaba formado por enérgicos temas encuadrados dentro del sonido dance-pop, Disco y House como por ejemplo ‘Heartbreak (Make Me a Dancer)’ o ‘Bittersweet’, los cuales tuvieron un desempeño positivo en las listas de venta. Tras «Make a Scene», Sophie Ellis-Bextor experimentó un cambio drástico en su sonido y regresó a su estilo ‘indie’ y folk de sus orígenes con el álbum «Wanderlust» y contra todo pronóstico supuso un repunte en su popularidad y alcanzó el top 5 en Reino Unido, su mejor posición tras «Read My Lips». Su siguiente álbum «Familia», continuaba el estilo del anterior aunque resultaba más comercial. Durante el confinamiento por la pandemia, Sophie animó a sus fans con conciertos en vivo desde la cocina de su casa en los que interpretaba sus temas más conocidos además de versiones de canciones famosas e incluso lanzó posteriormente un álbum titulado «Songs From the Kitchen Disco», que incluía todos sus grandes éxitos y varias canciones que interpretó, como la versión de ‘Crying on the Discoteque’ de Alcazar. En este mes de julio la cantante inglesa ha regresado al panorama musical con su nuevo single, Hypnotized, con el que regresa a las pistas de baile y al estilo con el que todos la asociamos. ‘Hypnotized’ es un pegadizo tema dance-pop y electropop con influencia del sonido Disco producido por el Dj Wuh Oh en el que Sophie advierte a su amante que aunque «le tenga hipnotizada» nunca tendrá la llave de su corazón ya que está cansada de llorar por su culpa. En el videoclip de ‘Hypnotized’, muy sencillo pero tremendamente adictivo, Sophie aparece vestida como una curiosa mezcla entre dominatrix y profesora estricta tipo Señorita Rottenmeier y realiza una divertida coreografía delante de un gran número de bailarines que siguen sus movimientos. Sin duda, ‘Hypnotized’ es uno de los mejores singles lanzados durante este año y resulta todo un acierto la vuelta de Sophie al estilo discotequero, que es el que más alegrías le ha dado. Desde el año 2020 se ha producido un resurgimiento de la música de baile inspirada en los años 80 y muchos artistas han intentado subirse al carro del sonido Disco, sin embargo hay artistas como Kylie Minogue o Sophie Ellis-Bextor que han sido dignas representantes del sonido Nu-Disco desde hace décadas, por lo que es justo darles crédito.
Tras la marcha de Geri Halliwell durante la gira promocional de «Spiceworld», el icónico grupo femenino Spice Girls continuó adelante con sus compromisos profesionales y terminó la promoción de su exitoso segundo álbum pese a haber perdido a una de sus componentes más carismáticas y queridas por el público. Una vez finalizada la parte europea de la gira, el recién estrenado cuarteto se embarcó en la parte americana del «Spiceworld Tour», a la vez que seguían componiendo y grabando nuevas canciones, entre las que se encontraban Goodbye, que fue lanzado como single en diciembre de 1998. Esta emotiva balada pop compuesta por las 4 componentes de Spice Girls y producida por sus habituales colaboradores Richard Stannard y Matt Rowe, originalmente hablaba de pasar página tras el fin de una relación, pero tras la marcha de Geri del grupo la letra cambió de significado y se interpretó como un adiós a su antigua compañera. ‘Goodbye’ recibió muy buenas críticas de los expertos musicales, quienes lo catalogaron como uno de los mejores singles de toda la carrera de Spice Girls y una de las baladas más sobresalientes de su catálogo musical. Spice Girls habían competido años atrás por conseguir el ansiado #1 navideño en Reino Unido y lo lograron tanto con ‘2 Become 1’ de su álbum debut como con ‘Too Much’ de su segundo trabajo. Al alcanzar ‘Goodbye’ el #1 en Reino Unido durante el periodo navideño, Spice Girls se convirtieron en el primer grupo británico en conseguir dicho logro durante tres años consecutivos. En el resto del mundo ‘Goodbye’ también tuvo un buen desempeño comercial: fue #1 en Canadá y ocupó el top 10 en importantes mercados como Australia, Italia, Suecia o España. En Estados Unidos alcanzó el #11, fue certificado oro y se convirtió en el último gran éxito del grupo en tierras americanas. Tras la maratoniana gira SpiceWorld, las componentes de Spice Girls se tomaron un descanso y mientras Victoria y Mel B, embarazadas prácticamente a la vez, fueron madres a principios de 1999, Melanie C, quien ya había hecho sus pinitos en solitario colaborando en un tema de Bryan Adams, se centró en su carrera como solista y grabó su primer disco en solitario.
Se han cumplido 25 años del lanzamiento de uno de los álbumes más importantes e icónicos dentro del género Hip Hop y que ha sido incluido tanto en la lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos (aparece en el top 100) como en la de los mejores álbumes debut de la historia de la música, ambos creados por la prestigiosa revista musical Rolling Stone. Me estoy refiriendo al primer álbum de estudio de la legendaria rapera Missy Elliott, que este mes de julio cumple su vigésimo quinto aniversario. A principios de la década de los 90, una jovencita de Virginia llamada Melissa Elliott cumplió su sueño al formar un grupo junto a tres amigas, llamado Sista y que contaba con la producción de su inseparable amigo de la infancia Timothy Mosley, más conocido como Timbaland, quien años más tarde se convertiría en uno de los productores musicales más solicitados y prestigiosos. DeVante Swing, productor musical y uno de los componentes del grupo Jodeci, se fijó en Sista y les ayudó a grabar un álbum, sin embargo este proyecto finalmente no vio la luz y las componentes se separaron, por lo que Missy Elliott continuó con su sueño de triunfar en el mundo de la música. Mientras componía canciones para otros artistas como Total, 702, Ginuwine o Aaliyah, Missy empezó a trabajar en su álbum debut, el cual vio la luz en julio de 1997. Supa Dupa Fly está formado por 17 temas encuadrados dentro del Hip-Hop y el R&B y compuestos por Missy ‘Misdemeanor’ Elliott junto a Timbaland, el cual se encargaba además de la entera producción de este trabajo. Desde un principio Missy Elliott destacó por su carismática personalidad, su inconfundible estilo y su gran versatilidad como cantante y rapera, lo que unido a la magistral producción de Timbaland, quien añadió a las canciones un sonido vanguardista y numerosos samplers, hicieron de este álbum uno de los más destacados de la década de los 90 dentro del género Hip Hop. Además Missy y Timbaland fueron los responsables de redefinir el sonido R&B y Hip-Hop de la época con este álbum, el cual inspiró a numerosos artistas posteriores como Aaliyah, Destiny’s Child, Ciara o Lizzo entre otros. «Supa Dupa Fly» cuenta con la colaboración de varios artistas invitados como el propio Timbaland, Aaliyah (quien se convertiría en su protegida e íntima amiga), Lil’ Kim, Da Brat, 702, Nicole Wray, Magoo o Busta Rhymes, quien se encarga de la intro y outro del álbum. «Supa Dupa Fly» debutó en el #3 de la lista americana de álbumes (#1 en el componente R&B/Hip-Hop de Billboard) y superó las 120 mil copias en su primera semana a la venta, lo que suponían las cifras más altas de una rapera hasta el momento. El debut de Missy acabó vendiendo más de un millón de copias en Estados Unidos y fue certificado platino.