El álbum debut de la cantante americana Ava Max supuso un soplo de aire fresco en el panorama musical gracias a una sucesión de canciones pop sumamente pegadizas y efectivas que fueron recibidas por parte del público de manera desigual. Mientras que ‘Sweet but Psycho’ (que ocupó el #1 en más de 20 países y resultó un auténtico éxito), ‘So Am I’, ‘Torn’ o ‘Kings & Queens’ sonaron con fuerza en las radios de todo el mundo, otros singles como ‘Who’s Laughing Now’ o ‘OMG What’s Happening’ pasaron más desapercibidos entre el público pese a su innegable potencial. Tras dos años de promoción en los que llegó a lanzar hasta 7 singles, en septiembre de 2020 vio la luz Heaven & Hell, el álbum debut de la cantante de ascendencia albanesa, el cual recibió críticas muy positivas de los expertos musicales por su sólido conjunto de canciones pop que contenían estribillos tremendamente eficaces, aunque se mostraron más críticos ante las letras de las canciones y su labor como compositora. «Heaven & Hell» tuvo un gran impacto comercial en Europa, donde fue muy bien acogido por parte del público y logró ocupar el #2 en Reino Unido o el top 10 en España, Alemania o Suecia. En Estados Unidos debutó en un discreto top 30, pero acabó siendo certificado platino por ventas superiores al millón de ejemplares, entre streaming y copias físicas. El álbum debut de Ava Max estaba formado por un gran conjunto de temas pop, electropop y dance-pop de carácter up-tempo compuestos por la propia cantante bajo la producción de Cirkut (quien fue pareja sentimental de Ava y ha sido responsable de éxitos de Kesha, Katy Perry o Britney Spears) además de RedOne o Shellback, también expertos en temas pop de éxito. «Heaven & Hell» no contenía relleno y se podía escuchar de principio a fin sin saltar ningún tema, por ello desde el blog Mister Music lo consideré el mejor álbum del 2020 en el listado que realicé a finales de año.
En abril del año pasado, la cantante nacida en Milwaukee (Wisconsin) lanzó el single presentación de su nuevo proyecto musical, Maybe You’re the Problem, que se trata de un marchoso tema synth-pop y dance-pop con influencia de la música de baile de los años 80 y cuya melodía de sintetizadores recuerda a ‘Blinding Lights’ de The Weeknd (que tantas veces ha sido imitado estos últimos años) o ‘As It Was’ de Harry Styles. En este pegadizo tema, Ava Max reflexiona sobre el mal comportamiento de su novio y pese haber sido advertida por ex-parejas de él, sigue dándole nuevas oportunidades, hasta que llega a la conclusión de que «el problema puede que lo tenga él». Pese a su gran potencial, ‘Maybe You’re the Problem’ tuvo un rendimiento comercial mediocre y únicamente entró en la parte baja de las listas de ventas, sin embargo supera los 100 millones de reproducciones en Spotify. En el mes de septiembre, Ava lanzó el segundo single, Million Dollar Baby, un tema dance-pop de aire ‘dosmilero’ que contiene una interpolación de ‘Can’t Fight the Moonlight’ de LeAnn Rimes (perteneciente a la banda sonora de la película ‘El Bar Coyote’) durante el estribillo y habla del sentimiento de liberación y emancipación de una mujer que se sentía oprimida, convirtiéndose en un himno de empoderamiento femenino y del auto-estima. Sin duda ‘Million Dollar Baby’ es un single pegadizo y bailable pero ha recibido algunas críticas negativas por su naturaleza genérica y el abuso del gancho «ma ma ma ma» popularizado por Lady Gaga en ‘Bad Romance’ y que ya fue utilizado anteriormente por Ava en su hit ‘Sweet but Psycho’.
En el mes de noviembre llegó un nuevo sencillo promocional, Weapons, que se trata de un marchoso tema dance-pop y synth-pop de inspiración ochentera en el que Ava Max advierte a su amante que deje de «usar sus palabras como armas» para hacerle daño porque es invencible. En diciembre, tras desvelar la verdadera portada del álbum y descartar la anterior (afortunadamente), la cantante americana aprovechó para ofrecer un nuevo sencillo promocional, Dancing’s Done, que destaca por bajar sensiblemente de ritmo con respecto a los anteriores singles y se trata de un potente tema electropop de sonido oscuro cuyas letras hacen referencia al momento de la noche en que acabas de bailar y se abre un mundo de posibilidades con la persona que has conocido en la discoteca. Como anticipo a la publicación del álbum se ha lanzado un nuevo single, One of Us, que se trata de un tema dance-pop y synth-pop de estribillo épico en el que Ava trata el tema del desamor y describe una ruptura que intenta que sea lo menos dolorosa para ambos.
El segundo álbum de estudio de Ava Max, titulado Diamonds & Dancefloors, tenía previsto ver la luz el pasado mes de octubre tras el lanzamiento del segundo single, pero debido a la filtración en internet de varios de los temas y el escaso interés de los sencillos promocionales por parte del público, se decidió posponer la publicación unos meses para descontento de sus fans, que reaccionaron negativamente en las redes sociales ante el retraso. «Diamonds & Dancefloors» está formado por 14 temas de carácter up-tempo encuadrados dentro del pop, dance-pop y synth-pop, con ciertos elementos Disco y House. Aunque tiene un estilo similar al de su primer álbum, en este caso se influencia del sonido synth-pop de los años 80 y 90 a diferencia de «Heaven & Hell», que se inspiraba en el pop de la década del 2000. Al igual que en su anterior trabajo, Ava Max ha participado en la composición de todas las canciones y ha contado nuevamente con la producción de Cirkut, aunque pierde cierto protagonismo en esta ocasión y se le suman otros nombres como Jonas Jeberg, Lostboy, Burns, Jason Evigan o David Stewart.
La cantante grabó el álbum durante el 2021, al que se refiere como «el año más duro de su vida» debido a la ruptura con su pareja sentimental, lo que le inspiró a componer canciones que sacaron su lado más sensible y vulnerable. El concepto general del álbum es el de «llorar en la pista de baile», que se puede considerar un género en sí mismo dentro del pop debido a la cantidad de canciones que existen con esta temática e incluso el mismo título. Entre los temas más destacados del álbum se encuentran ‘Diamonds & Dancefloors’, que da título a este trabajo y se trata de un tema dance-pop con influencia Disco/House que contiene una melodía similar a la de ‘My Head & My Heart’ y cuyas letras hacen referencia a la pasión de Ava por la música y las discotecas como método de escape ante las adversidades o ‘Sleepwalker’, en el que advierte a su interés amoroso que le convertirá en un ‘sonámbulo’ rendido ante ella debido a su poder adictivo y destaca por el uso de guitarras sintetizadas en el puente de la canción, que recuerdan a las usadas anteriormente en ‘Kings & Queens’. También merece la pena reseñar ‘Ghost’, en el que utiliza diversas metáforas sobre fantasmas para referirse a un amante al que no puede olvidar, ‘Hold Up (Wait a Minute)’, un tema dance-pop con influencia Disco en el que Ava habla de las sospechas que tiene de que su novio le está engañando o ‘Cold as Ice’, un tema electropop y synth-pop en el que la rubia cantante se presenta como una mujer peligrosa, fría y que sólo busca un pasatiempo con su amante y no una relación seria.
Muchas expectativas estaban puestas en el nuevo álbum de Ava Max, además de la presión extra que supone el segundo álbum para un artista que ha conseguido cierto éxito con su primer trabajo, sin embargo la espera ha merecido la pena ya que nos encontramos ante un álbum muy sólido compuesto por canciones inmediatas y dirigidas a las pistas de baile. Resultaba muy complicado superar la gran calidad de «Heaven & Hell», que es uno de los mejores álbumes pop publicados en los últimos años, pero lo cierto es que «Diamonds & Dancefloors» es un sucesor más que digno de dicho álbum ya que las canciones presentes están a la altura de sus singles más conocidos, pero en su conjunto no resulta tan original y tiende a repetir la misma fórmula utilizada en «Heaven & Hell», aunque es de alabar la capacidad de Ava para seguir creando estribillos pegadizos e inmediatos, que quizás no contienen un componente lírico muy profundo y están cargados de clichés, pero resultan tremendamente efectivos. Sin duda «Diamonds & Dancefloors» es uno de los álbumes pop más destacados del año y personalmente mi favorito entre los publicados hasta el momento. Temas imprescindibles: Sleepwalker, Diamonds & Dancefloors, Maybe You’re the Problem, Dancing’s Done, Weapons y One of Us. Puntuación: 8’5/10.

En el año 2008 Lady Gaga protagonizó uno de los debuts más importantes del mundo de la música con The Fame, el cual se convirtió en un auténtico éxito de ventas gracias a una excelente selección de singles entre los que se encontraban ‘Just Dance’, ‘Poker Face’ o ‘LoveGame’. Con más de 10 millones de copias vendidas, infinidad de premios y una popularidad al alza, la cantante neoyorquina publicó en noviembre de 2009 una reedición de su primer álbum, titulada The Fame Monster, que se lanzó como EP independiente en Estados Unidos y como doble álbum junto a la edición original de «The Fame» en el resto del mundo. «The Fame Monster» sigue la estela musical del primer álbum y está compuesto por 8 temas encuadrados dentro del sonido electropop y synth-pop bajo la producción de RedOne (responsable del éxito de «The Fame»), además de Rodney ‘Darkchild’ Jerkins, Ron Fair y Fernando Garibay. Este álbum trata el lado más oscuro de la fama e incorpora numerosas referencias a los diferentes ‘monstruos’ que tenemos en nuestro interior, como el miedo a la muerte, al sexo o a las relaciones. El primer single de la re-edición fue Bad Romance, un enérgico tema electropop y dance-pop producido por RedOne e inspirado en el sonido Techno/House alemán en el que Lady Gaga habla sobre su atracción por las relaciones amorosas complicadas y representa a la perfección el tono oscuro y sombrío presente en «The Fame Monster». Desde un primer momento, ‘Bad Romance’ fue aclamado por la crítica y resulta uno de los singles más adictivos de la cantante gracias a los pegadizos ganchos vocales utilizados y su poderoso estribillo y pasó a formar parte de los singles más representativos de su carrera. Este single recibió numerosos premios, entre ellos un Grammy a mejor actuación femenina vocal de pop. Con la popularidad de Lady Gaga en su mejor momento, ‘Bad Romance’ resultó un auténtico éxito comercial: alcanzó el #1 en más de 20 países en todo el mundo (en Estados Unidos y Australia fue #2) y acabó superando los 12 millones de copias, convirtiéndose en su segundo single más vendido por detrás de ‘Poker Face’ y entrando en la élite de los singles más vendidos de todos los tiempos.
Tras alcanzar el éxito durante la década de los 80 con álbumes de ventas millonarias como «Like a Virgin» o «True Blue» que convirtieron a Madonna en la auténtica Reina del Pop, en los años 90 la popularidad de la cantante americana descendió notoriamente debido al polémico libro «Sex» y el álbum «Erotica», que observó un considerable bajón en ventas con respecto a sus anteriores trabajos por su naturaleza sexual. Con el álbum «Bedtime Stories» y su participación en la película Evita, la imagen de Madonna se suavizó y se mostró más serena y madura. En febrero de 1998 vio la luz el séptimo álbum de estudio de la cantante americana, Ray of Light, su trabajo más místico y espiritual hasta la fecha en el que se observa una clara influencia de su estudio de la Cábala y el reciente nacimiento de su hija Lourdes María en las letras de las canciones que lo componen. Madonna empezó a grabar el álbum en 1997 junto a su habitual colaborador Patrick Leonard o Babyface, pero las sesiones de grabación no resultaron fructíferas y se unió al productor inglés William Orbit, quien le dio una dirección más experimental al álbum y se adentró de lleno en la música electrónica. «Ray of Light» está compuesto por 13 temas, principalmente baladas y temas downtempo de gran componente electrónico con influencias del sonido Trip Hop, además de varios temas up-tempo de estilo dance-pop, Techno y House. Todos los temas presentes fueron compuestos por Madonna junto a Patrick Leonard, Rick Nowels y William Orbit, quien se encargó de la entera producción. «Ray of Light» recibió elogios por parte de los expertos musicales por la dirección musical tomada en el álbum, la arriesgada producción de William Orbit, la naturaleza misteriosa y enigmática de las canciones presentes y las habilidades de Madonna como compositora. El álbum recibió 6 nominaciones a los premios Grammy, de los que ganó 4, entre ellos mejor álbum pop. «Ray of Light» debutó en el #2 de la lista americana de álbumes (por detrás de la imbatible banda sonora de la película Titanic) con más de 370 mil copias en la primera semana a la venta, convirtiéndose en la cifra más alta de ventas de una cantante femenina hasta la fecha y acabó siendo certificado cuádruple platino en Estados Unidos por ventas superiores a los 4 millones de copias. En el resto del mundo fue #1 en más de 15 países incluyendo Reino Unido, Australia, España, Alemania o Canadá y superó los 16 millones de copias, superando ampliamente las ventas de «Erotica» y «Bedtime Stories» e incluso las del exitoso «Like a Prayer».
The Weeknd publicó su último álbum de estudio, After Hours, en marzo de 2020, cuando muchos países comenzaban el largo periodo de confinamiento por la pandemia del coronavirus, pero lejos de convertirse en un «trabajo maldito» por ser lanzado en tan fatídica fecha, resultó el disco más importante del año (con el permiso de «Future Nostalgia» de Dua Lipa) gracias al éxito descomunal de sus singles ‘Blinding Lights’, ‘In Your Eyes’ y ‘Save Your Tears’, que acabaron entre los más escuchados del 2020 y nos ayudaron a hacer más ameno el duro confinamiento. Durante el 2021 dichos singles continuaron su imparable éxito en las radios, plataformas musicales y listas de ventas de todo el mundo, por ello la discográfica del cantante de Toronto, en una maniobra muy astuta, aprovechó para publicar un álbum de grandes éxitos (o más bien un «After Hours» ampliado con algunos de sus hits anteriores) llamado «The Highlights», que resultó bastante exitoso pese al poco sentido que tienen en la actualidad este tipo de álbumes debido al auge de las playlist en las plataformas musicales. El pasado 7 de enero Abel Tesfaye publicó su quinto álbum de estudio, Dawn FM, convirtiéndose en uno de los trabajos más tempranos de este 2022 recién inaugurado y seguramente uno de los que más dará que hablar teniendo en cuenta el largo recorrido que tuvo su anterior trabajo discográfico. «Dawn FM» está compuesto por 16 temas encuadrados dentro del synth-pop y el dance-pop que siguen la estela musical de «After Hours» pero todavía se aprecian más las influencias de la música electrónica de los años 80, además de ciertos elementos funk, Disco o New Wave y destaca por el hecho de que abandona el sonido R&B que le ha acompañado desde sus inicios en el mundo de la música. Aparte de la clara influencia que ha tenido en el álbum la música de baile de los 80, se puede apreciar cómo el legado de Michael Jackson ha inspirado a The Weeknd, concretamente los discos «Off The Wall» y «Thriller». 

Como ya comenté en la crítica de «Love», la cantante
En el año 2001, la cantante británica Sophie Ellis-Bextor publicó «Read My Lips», su primer álbum de estudio en solitario, que incluía los éxitos ‘Murder on the Dancefloor’, el cual fue #2 en la lista británica de singles y ‘Get Over You’, que también tuvo una gran respuesta por parte del público europeo. El álbum alcanzó el #2 en la lista de ventas de Reino Unido y vendió más de 2 millones de copias en todo el mundo. «Read My Lips» estaba encuadrado dentro del sonido electropop, dance-pop y Disco y destacaba por su divergencia con respecto a la música indie y alternativa que hacía junto a su grupo The Audience. Su segundo trabajo discográfico, «Shoot From The Hip» no fue capaz de repetir el éxito de su álbum debut y tuvo un desempeño muy discreto en las listas de venta, ya que apenas ocupó el top 20 en Reino Unido. En 2007, Sophie publicó «Trip The Light Fantastic», su tercer álbum de estudio, el cual alcanzó el top 10 de la lista británica y contó con el éxito ‘Catch You’, que tuvo una gran respuesta por parte del público. Durante los años 2009 y 2010, la cantante inglesa realizó diversas colaboraciones con importantes Dj’s, como el dúo británico Freemasons en Heartbreak (Make Me a Dancer), un marchoso tema que combina dance-pop, Disco y House que recibió grandes críticas por parte de los expertos musicales por la maravillosa ejecución vocal de Sophie y su elegante producción. Este single gozó de una gran promoción por parte de la artista londinense y tuvo un buen rendimiento comercial en la lista de ventas de Reino Unido, donde ocupó el puesto #13. Unos meses más tarde, la cantante siguió colaborando con Dj’s como el francés Junior Caldera en el tema Disco/House Can’t Fight The Feeling. El siguiente single, anticipo de su nuevo trabajo musical, ya sin colaboraciones con otros artistas fue Bittersweet, un pegadizo tema dance-pop, House y Disco que recordaba a su hit ‘Heartbreak’ y no es casual el parecido ya que estaba producido por el dúo inglés Freemasons, responsables también de aquel tema. Bittersweet tuvo un rendimiento comercial moderado y fue #25 en la lista británica. Tras este single, Sophie realizó otra colaboración, en este caso con el Dj holandés Armin van Buuren en Not Giving Up On Love, que se trataba de un elegante y melódico tema Dance/Trance en el que Sophie declara que los sentimientos que tiene por su pareja son muy fuertes.
Tras el éxito logrado con «Fever», el cual consiguió ventas millonarias y contó con el hit single ‘Can’t Get You Out Of My Head’ que logró el #1 en las listas de venta de todo el mundo, Kylie Minogue regresó al panorama musical en 2003 con Body Language, uno de sus trabajos más maduros hasta la fecha y que marcaba una divergencia musical con respecto a sus anteriores álbumes. «Body Language» se distancia del sonido dance-pop con influencia Disco de sus dos últimos álbumes
Tras un periodo comercial infructuoso a finales de los años 90, la cantante Kylie Minogue protagonizó su gran ‘comeback’ en el año 2000 con el álbum Light Years, el cual le devolvió la popularidad perdida y le llevó a los primeros puestos de las listas de venta gracias a hit singles de la talla de ‘Spinning Around’ y ‘On a Night Like This’. Casi sin un respiro, la cantante australiana regresó al panorama musical en 2001 con su octavo álbum de estudio, Fever, con el que consolidó su presencia en el panorama pop y le convirtió en una de las cantantes más importantes del momento. «Fever» sigue la estela musical de su álbum predecesor y está encuadrado dentro del estilo dance-pop aunque tiene un sonido más moderno y vanguardista e incorpora elementos electropop, synth-pop y Disco. Kylie Minogue compuso 5 de los 12 temas presentes en el álbum y contó con la producción de Richard Stannard y Julian Gallagher (responsables de varios temas de «Light Years»), Steve Anderson, Rob Davis o Cathy Dennis entre otros. El álbum superó todas las expectativas puestas en él, se convirtió en el más vendido dentro de la larga carrera de la cantante y superó los 6 millones de copias en todo el mundo. «Fever» alcanzó el #1 en Australia, Reino Unido o Alemania y ocupó el top 5 en la lista de ventas de Estados Unidos. Esta respuesta comercial tan positiva se debió sin duda al espectacular éxito del primer single lanzado, Can’t Get You Out Of My Head, que se trata de un potente tema dance-pop, electropop y Nu-Disco de sonido futurista compuesto por Cathy Dennis que destaca por su adictivo gancho «la la la» y en el que Kylie declara que está obsesionada con su amante y no puede sacárselo de la cabeza. Este single alcanzó el #1 en mas de 20 países de todo el mundo e incluso llegó al #7 en la lista americana, lo que podemos considerar un gran logro para la cantante ya que Estados Unidos siempre se le ha resistido y es un mercado muy difícil para los cantantes pop. El videoclip futurista de la canción y la imagen moderna y sexy de Kylie sin duda contribuyeron al éxito de la canción, que se convirtió en una de las más escuchadas y populares del año 2001. Como segundo single se lanzó In Your Eyes, un marchoso tema dance-pop producido por Richard Stannard y Julian Gallagher en el que Kylie habla sobre las tentaciones que puedes encontrarte en la pista de baile. Las letras de ‘In Your Eyes’ hacen referencia a su hit ‘Spinning Around’ y resulta uno de los temas más bailables y pegadizos de «Fever». Este single alcanzó nuevamente el #1 en Australia y ocupó el top 10 en España y Reino Unido. En Estados Unidos fue lanzado ‘In Your Eyes’ pero fue #11 en Canadá.