El 2017 fue un año clave dentro de la carrera profesional de Bebe Rexha, ya que pasó de ser una cantante poco conocida por el público internacional a convertirse en una de las figuras más prometedoras del panorama pop. Hasta entonces la cantante de ascendencia albanesa había participado en varios temas que fueron hits en las listas de venta de todo el mundo como ‘Me, Myself & I’ del rapero G-Eazy o ‘Hey Mama’ de David Guetta (en los cuales no sólo puso la voz sino que participó como compositora) y había lanzado un par de singles que pasaron bastante inadvertidos, pero todavía no era un cantante conocida a nivel global. Sin embargo durante el año pasado lanzó dos EP que consiguieron atraer la atención de un público más amplio y siguió colaborando con varios artistas que quisieron contar con la talentosa cantante y compositora de ascendencia albanesa. La primera entrega de All Your Fault se puso a la venta en el mes de febrero y contó con el single I Got You, el cual tuvo un desempeño moderadamente exitoso en las listas de venta, obteniendo su primera entrada en el top 50 en Estados Unidos con un tema propio. Este pegadizo tema electropop con ritmos tropicales resulta altamente adictivo, lo que unido al éxito que logró su videoclip en YouTube (Bebe Rexha no ha dudado en explotar su imponente físico) la cantante empezó a ganarse un hueco importante en el panorama musical internacional. «All Your Fault Part 1» está formado por 6 temas de estilo pop, electropop y R&B con un importante sonido urbano y cuenta con las colaboraciones de los raperos G-Eazy y Ty Dolla Sign.
Unos meses más tarde, concretamente en agosto, se puso a la venta la segunda entrega de «All Your Fault», con el tema ‘The Way I Are (Dance With Somebody)’ como single presentación. Este marchoso tema dance-pop y R&B samplea el éxito de Whitney Houston ‘I Wanna Dance With Somebody’ y cuenta con la colaboración del rapero Lil Wayne, sin embargo no consiguió el éxito esperado y tuvo un rendimiento mediocre en las listas de venta. Un segundo single fue lanzado de «All Your Fault Part 2», llamado Meant to Be, un tema que nunca nos hubiéramos imaginado que lanzaría Bebe Rexha, ya que se trataba de un medio tiempo Country-pop (un estilo musical que a priori no encaja con el sonido de la cantante) que contaba con la participación del famoso dúo Country Florida Georgia Line. Contra todo pronóstico, este single fue un auténtico éxito en la lista americana (en parte gracias a la colaboración del famoso dúo de Country) y logró el #2 en Billboard, la mejor posición de Bebe de toda su carrera musical, superando a ‘Me, Myself & I’, y se convirtió en uno de los singles más exitosos del 2017 y de lo que llevamos de 2018, ya que todavía se encuentra en los primeros puestos de la lista de Estados Unidos. Alrededor del mundo ‘Meant to Be’ ha sido el single que ha permitido a Bebe Rexha triunfar definitivamente, ya que ha ocupado el top 10 en las listas de venta de Australia, Suecia o Canadá, además de alcanzar el #11 en Reino Unido.
Tras la gran acogida de este single, la cantante neoyorquina de padres albaneses empezó a grabar temas para su primer álbum de estudio que se pondría a la venta a mediados de 2018. Y así ha sido, ya que la pasada semana vio la luz el disco debut de Bebe Rexha, en el que estaban puestas grandes expectativas debido al considerable aumento de popularidad conseguido por la rubia cantante durante los últimos meses, y precisamente así ha titulado el álbum: Expectations. El estilo del álbum sigue la estela musical de las dos entregas de All Your Fault, ya que podemos encuadrarlo dentro del pop, electropop y R&B, y llama la atención que la mayoría de las canciones son de carácter muy íntimo e introspectivo, abundando los medios tiempos. Tanto ‘Meant to Be’ como ‘I Got You’ (los singles más exitosos de cada uno de los EP) han sido incluidos en el disco, el cual está formado por 14 canciones compuestas por la propia Bebe Rexha con la producción de Jason Evigan, The Stereotypes, Hit-Boy o The Monsters and The Strangerz. Expectations es un disco compuesto por canciones autobiográficas donde la cantante desnuda sus sentimientos y emociones y se muestra tal como es: un ser imperfecto, con defectos y que sufre por amor, como cualquiera de nosotros. Tras escuchar detenidamente las canciones del álbum podríamos pensar que Bebe Rexha nos quiere dar una imagen de anti-heroína en vez de la de una diva perfecta, como muchas otras cantantes quieren ofrecernos. El single presentación del álbum ha sido I’m a Mess, un medio tiempo electropop/R&B que precisamente resume la esencia del disco y en el que Bebe habla de sus inseguridades e imperfecciones («soy un desastre en el amor, una perdedora, una hater y no confío en nadie») en un estribillo que samplea la famosa canción ‘Bitch’ de Meredith Brooks. ‘I’m a Mess’ es una auténtica joya, mi tema favorito álbum y uno de los mejores singles que se han lanzado durante este 2018.
Dentro de «Expectations» destacan ‘Ferrari’, la canción que abre el disco y que se trata de un sombrío tema en el que Bebe se compara con ese tipo de coches deportivos diciendo que ha vivido la vida muy rápido o ‘Knees’, un tema de desamor en el que Bebe implora de rodillas a su pareja para que le deje marchar si se ha acabado el amor. Entre los temas con mayor sonido urbano e influencia R&B se encuentran ‘2 Souls On Fire’, en el que colabora Quavo y ha sido uno de los sencillos promocionales previos al lanzamiento del álbum o ‘Steady’, en el que participa el cantante Tory Lanez. Uno de mis temas favoritos es ‘Self Control’, el tema más up-tempo del álbum, influenciado por el sonido Tropical House y en el que Bebe nos relata su falta de fuerza de voluntad y auto-control, pero no en el tema de las adicciones y el alcohol, sino en el amor. En resumen, «Expectations» es un álbum de pop oscuro e intimista, que refleja la madurez que parece haber alcanzado Bebe Rexha en su vida tras haber tropezado en el amor y haber buscado su verdadera identidad. «Expectations» no es el disco up-tempo dirigido a las pistas de baile que algunos podrían esperar y resulta algo monótono y aburrido debido a la abundancia de medios tiempos y baladas introspectivas. «Expectations» definitivamente no es el álbum que propulsará la carrera musical de esta talentosa cantante y compositora pero es un trabajo correcto y más que digno. Temas imprescindibles: I’m a Mess y Self Control. Puntuación: 7/10.

Suecia siempre se ha caracterizado por ser la cuna de una gran cantidad de cantantes y grupos musicales que han logrado una importante repercusión en el mundo de la música, por ello sería injusto considerar a ABBA y Roxette como los únicos músicos notables que ha exportado este país escandinavo. En los últimos años, los ‘talent shows’ de Suecia han sido la cantera de un gran número de jóvenes cantantes muy talentosos que han conseguido una carrera musical estable dentro y fuera de su país de origen, como Agnes o más recientemente Zara Larsson, quien es precisamente la protagonista de este post. Con sólo 10 años, la cantante originaria de Solna (una ciudad cerca de Estocolmo) fue la ganadora de un conocido concurso de búsqueda de talentos de la TV sueca y años más tarde fue fichada por una discográfica local y logró su sueño de grabar un disco. Su álbum debut fue publicado en 2014 y aunque llegó al #1 en la lista de ventas de Suecia y consiguió cierta popularidad en otros países nórdicos como Dinamarca o Noruega, no fue lanzado en el resto de Europa. No fue hasta 2015 cuando Zara Larsson consiguió una repercusión internacional gracias al single Lush Life, el cual primero triunfó en los países nórdicos (fue el #1 en su país de origen y top 5 en Dinamarca, Noruega o Finlandia) y meses más tarde en toda Europa y el resto del mundo, convirtiéndose en un hit en mercados tan importantes como Reino Unido, Alemania o Australia. Este marchoso tema electropop y Tropical House, que habla sobre vivir la vida al máximo y disfrutar el momento, fue uno de los pioneros en incorporar este sonido caribeño que tan de moda se ha puesto últimamente y todos los cantantes se han apresurado en adoptar. ‘Lush Life’ también fue lanzado como single en Estados Unidos pero tuvo una acogida muy mediocre y en un principio no logró penetrar en la lista americana ya que dicho mercado es bastante reticente a este tipo de cantantes pop, sin embargo meses después tras el éxito del single en todo el mundo, ‘Lush Life’ fue relanzado y consiguió entrar en la parte baja de la lista americana.
En el año 2014, Janelle Monáe publicó su segundo álbum de estudio, The Electric Lady, que se trataba de un complejo y original proyecto en el que la artista de Atlanta continuaba con el argumento iniciado en su EP «Metropolis» y su primer álbum de estudio «The ArchAndroid», y consistía en un mundo futurista protagonizado por el androide mesiánico Cindi Mayweather (el alter ego de Janelle), el cual libera a los ciudadanos de Metropolis de una sociedad secreta que ha prohibido la libertad y el amor. En el aspecto musical se trataba de un disco que mezclaba temas up-tempo funk/R&B y baladas Soul, aunque podíamos encuadrarlo dentro del sonido Soul psicodélico, al que también pertenecen otros cantantes como Miguel y Frank Ocean. The Electric Lady resultaba un proyecto muy original, innovador y arriesgado, y recibió grandes elogios de la crítica, convirtiéndose en uno de los discos más aclamados por los expertos musicales durante esta década. Durante los últimos años, Janelle Monáe se ha centrado en su faceta de actriz y ha participado en dos películas que han logrado gran repercusión y éxito, Hidden Figures y Moonlight, en donde su participación como atriz ha sido alabada por los críticos de cine.
Little Mix se han convertido en uno de los grupos femeninos más importantes de la década del 2010 gracias al éxito de sus dos primeros álbumes, «DNA» y «Salute», los cuales lograron buena aceptación por parte del público y obtuvieron unas ventas considerables. Siguiendo la tradición de publicar sus álbumes en noviembre, en dicho mes de 2015 vio la luz Get Weird, el tercer álbum de estudio de Little Mix, el cual está encuadrado dentro del pop/R&B al igual que sus anteriores trabajos pero incorpora elementos synth-pop y electropop. Las letras de las canciones muestran una mayor madurez con respecto a sus anteriores trabajos y hablan de feminismo, amor propio, independencia, relaciones amorosas y rupturas. Las integrantes del grupo (Jesy, Perrie, Jade y Leigh-Anne) participaron en la composición de varios de los temas presentes en el álbum y contaron con Kamille, TMS, Steve Mac, Nick Monson o Electric entre otros para la producción. «Get Weird» debutó en el #2 de la lista británica de álbumes, convirtiéndose en el tercer top 5 consecutivo de Little Mix en Reino Unido y su mejor posición hasta la fecha. Con más de 900 mil copias vendidas en tierras británicas, este álbum dobló las ventas de sus dos predecesores. El single presentación del álbum fue Black Magic, un marchoso tema pop de sonido ochentero en cuyas letras Little Mix declaran que tienen la poción mágica para conseguir el hombre perfecto y van a dársela a todas las chicas (que no es sino la confianza en sí mismas). ‘Black Magic’ recibió grandes críticas por su naturaleza desenfadada y sus pegadizas letras, en particular su poderoso estribillo, convirtiéndose en una de las apuestas más. En el terreno comercial resultó un gran éxito: alcanzó el #1 en la lista británica (el tercer single ‘chart topper’ del grupo) y se mantuvo en lo más alto durante tres semanas consecutivas.
Tras el lanzamiento de varios mixtapes que la convirtieron en una de las cantantes más prometedoras de la escena independiente americana, la cantante Tinashe hizo su debut oficial en el mundo de la música en el año 2014 con su primer álbum de estudio, Aquarius, el cual recibió grandes críticas de los expertos musicales por su moderno sonido, que podíamos encuadrarlo dentro de la nueva corriente del R&B alternativo y que gracias a cantantes como The Weeknd, Frank Ocean o la propia Tinashe comenzó a hacerse un gran hueco dentro del género R&B y empezó a ser más conocido fuera de Estados Unidos. La joven cantante trabajó con importantes productores de la industria musical para su álbum debut como StarGate, Mike Will Made It, DJ Mustard, Detail o Boi-1Da entre otros, quienes le aportaron un toque R&B/pop a su habitual sonido R&B alternativo. Los tres singles extraídos del álbum, ‘2 On’, ‘Pretend’ y ‘All Hands On Deck’, recibieron buenas opiniones por parte del público y de la crítica especializada por su gran voz y sus letras y fue comparada con la princesa del R&B Aaliyah, fallecida tristemente en el año 2001, con la que comparte muchas características, como su imagen y su habilidad para el baile y las coreografías. Aunque Aquarius tuvo un impacto comercial moderado en la lista de ventas americana, donde ocupó el puesto #17, en el componente R&B/Hip-Hop de Billboard obtuvo un mejor rendimiento, alcanzando el top 5. En 2015, tras finalizar la promoción de «Aquarius», la artista revelación del R&B lanzó Player como single adelanto de su nuevo trabajo discográfico. Se trataba de un marchoso tema R&B/synth-pop que contaba con la colaboración de Chris Brown y sorprendió al público por su mayor toque pop y un sonido más comercial. Sin embargo, el lanzamiento de su nuevo disco se retrasó en numerosas ocasiones y Tinashe decidió apartar este proyecto en favor de otro álbum en el que empezó a trabajar, llamado Nightride. Este álbum fue lanzado exclusivamente en formato digital y recibió escasa promoción por parte de su discográfica debido a las diferencias creativas entre ésta y Tinashe. ‘Company’, un medio tiempo R&B alternativo producido por The Dream, fue el único single desprendido de este trabajo discográfico.
Kylie Minogue es una artista plenamente consagrada en el panorama musical y aunque durante su larga trayectoria profesional ha experimentado con diferentes géneros musicales que han podido ajustarse más o menos con su estilo, siempre la hemos relacionado con el dance-pop, género en el que ha triunfado durante décadas. Sin embargo, para su nuevo álbum de estudio, el decimocuarto dentro de su trayectoria profesional, nos ha sorprendido con el Country, un género que a priori no nos imaginábamos que podría adoptar la diva australiana. Desde el primer momento que escuché Dancing, el single anticipo de su nuevo trabajo discográfico, me llamó la atención su cambio de estilo musical, aunque no se alejaba totalmente del sonido habitual de Kylie ya que se trataba de un marchoso tema dance-pop y electropop con influencia Country-pop. Quizás podría tratarse de un tema más de Kylie si no fuera por el uso de guitarra Country al principio de la canción, por lo que ‘Dancing’ ha sido el tema perfecto para marcar la transición entre el habitual sonido de la veterana cantante y el nuevo estilo musical que nos presenta en su nuevo disco. A pesar de que ‘Dancing’ es un tema bailable y pegadizo y ha recibido buenas críticas por parte de los expertos musicales y el público, no ha logrado un buen desempeño en las listas de venta y ha pasado desapercibido en Reino Unido o su nativa Australia.
Durante los últimos meses la artista de moda dentro del género Hip Hop ha sido sin duda la joven neoyorquina Belcalis Almanzar, más conocida por su nombre artístico Cardi B, quien para escapar de la pobreza y la violencia machista por parte de su ex-pareja decidió ganarse la vida como stripper para más tarde convertirse en un personaje muy popular en las redes sociales y participar en el reality show de moda dentro del colectivo afroamericano de Estados Unidos, ‘Love & Hip Hop’. Cardi B se ha ganado al público por su espontaneidad, su simpatía y su carismática personalidad, aunque también por sus controvertidos comentarios, su polémica conducta en dicho reality y su actitud sin pelos en la lengua. Desde sus inicios en el mundo de la música, Cardi B ha sido comparada con Nicki Minaj, ya que ambas comparten muchos puntos en común como su imagen provocativa o su fuerte personalidad y pertenecen a una nueva generación de artistas de Hip Hop femenino que han crecido escuchando a legendarias raperas como Trina, Lil’ Kim o Missy Elliott, de las cuales se han inspirado en gran medida. Durante los últimos años, en ausencia de figuras relevantes dentro del Rap femenino, Nicki Minaj ha ganado posiciones y se ha convertido en la reina de las colaboraciones y una de las artistas más respetadas e importantes dentro del Hip Hop femenino, por ello la aparición de Cardi B ha puesto en peligro la hegemonía de la rapera de Trinidad y Tobago. Debido a la competencia directa entre ambas artistas, desde un principio se ha rumoreado que estaban enfrentadas, aunque no ha sido confirmado ni desmentido por parte de ninguna de ellas.
A finales del año 2016, el cantante
Sex & Cigarettes es el título del octavo álbum de estudio de la artista de R&B/Soul Toni Braxton, el siguiente que publica tras ‘Love, Marriage & Divorce’, el disco que publicó junto al cantante y productor musical Babyface, y el primero en solitario desde ‘Pulse’, lanzado en 2010. Durante los años 90, Toni Braxton fue una de las cantantes más exitosas dentro del género R&B gracias a sus dos primeros álbumes, ‘Toni Braxton’ y ‘Secrets’, los cuales recibieron grandes críticas de los expertos musicales por sus románticas baladas y su inconfundible voz grave, y vendieron más de 6 millones de copias en Estados Unidos, convirtiendo a Toni en una de las artistas de música negra más importantes de los 90. ‘The Heat’, su tercer álbum de estudio, en el que incorporó un sonido más moderno y up-tempo, también tuvo buena acogida entre el público, sin embargo tras él, la mayor de las hermanas Braxton inició una espiral decreciente en su éxito comercial ya que sus posteriores álbumes resultaron un fracaso de ventas, a lo que se unieron además graves problemas de salud, numerosos cambios de discográfica y bancarrota económica, haciendo pasar a Toni Braxton por sus momentos más bajos de popularidad y éxito.
Sin duda uno de los grupos femeninos más importantes de la historia de la música y concretamente dentro del género R&B son Destiny’s Child, quienes comenzaron como cuarteto en su álbum debut de título homónimo con las componentes Beyoncé Knowles, Kelly Rowland, LeToya Robertson y LaTavia Luckett bajo el mando de Matthew Knowles (padre de Beyoncé y tutor legal de Kelly) pero durante su trayectoria han sufrido numerosos cambios en sus integrantes, creando una gran confusión entre el público pero también aumentando considerablemente su popularidad. Tras el moderado éxito del primer trabajo de Destiny’s Child en Estados Unidos, el grupo publicó en 1999 su segundo álbum, The Writing’s on the Wall, el cual disparó la fama del grupo gracias a una acertada selección de singles que triunfaron en la lista de venta americana y aumentaron su presencia internacional. ‘Bills Bills Bills’ y ‘Say My Name’, primer y tercer single del álbum respectivamente, alcanzaron #1 en Estados Unidos y también ocuparon buenas posiciones en las listas de venta alrededor del mundo. Ambos temas los considero una auténtica joya del R&B de finales de los 90 y principios de la década pasada e imprescindibles dentro de la historia de la música negra. En este álbum participaron algunos de los mejores productores del momento como Darkchild, Missy Elliott o Kevin ‘She’kspere’ Briggs, recibió buenas críticas por parte de los expertos musicales y gozó de gran éxito en tierras americanas, ya que fue un ejemplo de longevidad en la lista de venta de Estados Unidos, donde vendió más de 6 millones de ejemplares y fue certificado 8 veces platino por más de 8 millones de copias distribuidas. Además del gran éxito comercial que consiguió, este álbum destacó sin duda por la controversia que causaron los cambios de componentes del grupo durante su promoción. LaTavia y LeToya intentaron demandar al manager del grupo y padre de Beyoncé por su desproporcionado porcentaje de beneficios y por el excesivo protagonismo de Beyoncé y Kelly, quienes acaparaban el micrófono y eran las voces principales en todas las canciones de Destiny’s Child, relegando a LeToya y LaTavia a meras coristas. Pero lo más sorprendente ocurrió cuando vio la luz el videoclip promocional de Say My Name y ninguna de las dos integrantes aparecían, siendo sustituidas por dos nuevas componentes: Michelle Williams y Farrah Franklin, aunque ésta última fue vista y no vista, ya que sólo formó parte de Destiny’s Child durante 5 meses y únicamente participó en los videoclips de ‘Say My Name’ y ‘Jumpin Jumpin’, abandonando el grupo por no soportar el estrés y su escasa participación en las decisiones del grupo. Tras la marcha de Farrah, Destiny’s Child pasó a ser un trío y se convirtió en la formación más estable y recordada del famoso grupo.