Durante los años 90 la cantante americana Mariah Carey logró el estrellato gracias a una sucesión de álbumes tremendamente exitosos que la convirtieron en una de las artistas femeninas más importantes de la década. Su prodigiosa voz con un rango de 5 octavas y sus habilidades como compositora fueron aclamadas por la crítica, aunque algunos expertos se mostraron ambivalentes hacia el contenido ‘blando’ de sus trabajos. Tras la espectacular acogida de su tercer disco Music Box, el cual superó los 25 millones de copias en todo el mundo y produjo clásicos como ‘Dreamlover’, ‘Hero’ o ‘Without You’, la joven cantante neoyorquina lanzó su primer disco navideño «Merry Christmas», el cual se convirtió en el álbum navideño más vendido de la historia y contó con el hit ‘All I Want For Christmas Is You’. En 1995, ya convertida en una super estrella de la música, Mariah Carey regresó con su quinto álbum de estudio, titulado Daydream, el cual marcó una evolución en el estilo musical de la cantante ya que añadió cierto componente urbano y R&B a su habitual estilo pop. Durante el proceso de composición y grabación de «Daydream», Mariah Carey tuvo muchas diferencias creativas con su discográfica, especialmente con Tommy Mottola, su marido y dueño del grupo Sony Music, a la que pertenecía su discográfica Columbia. Intentando salvaguardar a su ‘gallina de los huevos de oro’, la discográfica quiso repetir la fórmula utilizada en «Music Box» y seguir con sus románticas baladas pop, sin embargo Mariah Carey deseaba expresar sus verdaderas aspiraciones como artista y decantarse por un estilo R&B más moderno. Aunque en «Daydream» continuó trabajando con Walter Afanasieff, el artífice de sus mayores éxitos y responsable de todas las baladas del álbum, Mariah se aproximó a productores del circuito R&B/Hip-Hop como Jermaine Dupri y su habitual colaborador Manuel Seal.
El single presentación del álbum fue Fantasy, un marchoso tema up-tempo pop/R&B con influencias funk y Hip Hop producido por Dave Hall (el responsable de ‘Dreamlover’) en el que Mariah Carey declara todo su amor a su pareja. Este tema fue aclamado por la crítica por sus pegadizas letras y la ejecución vocal de Mariah y logró un tremendo éxito en Estados Unidos: debutó directamente en el #1 y lideró la lista durante 8 semanas, convirtiéndose en el segundo single más exitoso del año 1995 en el país. En contra de la opinión de su discográfica, Mariah decidió lanzar un remix de ‘Fantasy’ con un gran toque Hip-Hop dirigido a las radios urbanas con la colaboración del rapero Ol’ Dirty Bastard. En el resto del mundo, ‘Fantasy’ también tuvo un gran impacto comercial: fue #1 en Australia y Canadá y top 5 en Reino Unido. Tras la gran acogida de ‘Fantasy’, como segundo single se lanzó One Sweet Day, una balada R&B que cuenta con la colaboración del grupo masculino Boyz II Men y cuyas letras hablan de la pérdida de un ser querido. Este tema fue aclamado por los expertos musicales por sus inspiradoras letras y las harmonías vocales entre Mariah y el grupo americano. Si parecía complicado superar el éxito del single precedente, ‘One Sweet Day’ consiguió liderar la lista americana durante 16 semanas consecutivas, un récord de permanencia en la lista Billboard que duró casi dos décadas hasta la llegada del infame ‘Despacito’.
El tercer single fue Always Be My Baby, un tema mid-tempo pop/R&B producido por Jermaine Dupri cuyas letras exploran la conexión duradera e inquebrantable entre antiguos amantes. Este single alcanzó nuevamente el #1 en la lista americana (su tercer #1 consecutivo del álbum y undécimo en total) y se ha convertido en uno de los temas más populares y característicos de la carrera de Mariah Carey. En el resto del mundo tuvo un desempeño moderado y únicamente alcanzó el top 5 en Reino Unido. Como tercer single fuera de Estados Unidos se lanzó la bonita balada Open Arms, que se trataba de una versión del famoso tema del grupo americano de rock Journey. Open Arms tuvo un gran desempeño comercial en Reino Unido, donde alcanzó el top 5. De manera muy limitada en algunas partes del mundo se lanzó como single Forever, una preciosa balada de amor con instrumentación retro en la que Mariah relata que aunque se haya terminado su relación, su pareja siempre vivirá en sus recuerdos. Como último sencillo promocional en tierras americanas se lanzó Underneath the Stars, una balada R&B/Soul de sonido retro que Mariah considera una de sus canciones más personales y favoritas del álbum. En las letras de ‘Underneath the Stars’ la cantante recuerda un romance veraniego fugaz y apasionado y los recuerdos agridulces que quedan. La segunda contribución de Jermaine Dupri al álbum era ‘Long Ago’, encuadrada dentro del sonido R&B/Hip-Hop que Mariah quería incorporar a este álbum y en cuyas letras la cantante reflexiona sobre una relación pasada en la que su amante era un manipulador y mentiroso.
«Daydream» debutó en el #1 de la lista americana de álbumes y acabó siendo certificado diamante con unas ventas superiores a los 8 millones de copias, convirtiéndose en su tercer álbum #1 y su trabajo más vendido en Estados Unidos. En el resto del mundo también resultó un éxito con mayúsculas: alcanzó el #1 en Reino Unido, Alemania y Australia y el top 10 en el resto de los principales mercados musicales. A pesar de que no logró igualar el tremendo éxito de «Music Box», superó los 20 millones de copias a nivel mundial y se convirtió en su segundo álbum más vendido de su trayectoria. «Daydream» tiene una gran importancia dentro de la carrera inicial de Mariah Carey ya que supone un punto de inflexión y marca la transición hacia el sonido R&B que deseaba incorporar a su música. En «Daydream» se encuentran algunas de mis baladas favoritas de Mariah como ‘Forever’, ‘When I Saw You’ y ‘Open Arms’, que es la única versión que podemos encontrar en el álbum. En resumen, «Daydream» es uno de los álbumes más sólidos dentro de la primera etapa musical de la legendaria cantante ya que contiene un compendio perfecto entre sus clásicas baladas y los temas rítmicos de sonido urbano. Sin duda uno de los mejores discos de los años 90 e imprescindible para los amantes del pop y el R&B. Temas imprescindibles: Fantasy, Forever, Always Be My Baby, Underneath the Stars, Open Arms y One Sweet Day. Puntuación: 9/10.


Tras triunfar con sus álbumes en francés, Céline Dion hizo su debut en inglés en 1990 y durante dicha década publicó sus tres álbumes más exitosos que la catapultaron a la cima de las listas de venta y la convirtieron en una de las cantantes más importantes del mundo del pop. Sin duda me estoy refiriendo a «The Colour of My Love», que vendió 20 millones de copias y «Falling Into You» y «Let’s Talk About Love», que superaron la barrera de los 30 millones de ejemplares en todo el mundo, han entrado en la lista de los álbumes más exitosos de todos los tiempos y se han convertido en clásicos indiscutibles de la música contemporánea. En 2002 la cantante canadiense regresó con otro de sus discos más icónicos, A New Day Has Come, que suponía su séptimo álbum de estudio en inglés y el primero de la década del 2000. Siguiendo la estela musical de ‘That’s The Way It Is’, uno de los temas inéditos del recopilatorio «All The Way… A Decade of Songs» y que mostró un sonido más actual y moderno, Céline Dion se rodeó de importantes compositores y productores como Andreas Carlsson, Kristian Lundin, Anders Bagge, Robert ‘Mutt’ Lange, Ric Wake o Walter Afanasieff para crear un conjunto de canciones up-tempo de estilo pop, dance-pop y R&B, convirtiéndose en el trabajo más bailable y marchoso de la cantante hasta la fecha, aunque también podíamos encontrar sus clásicas baladas. «A New Day Has Come» fue considerado como el gran regreso de la cantante de Quebec tras un tiempo alejada del panorama musical en el que fue madre, de ahí que varios de los temas presentes traten su nueva faceta como madre, el amor en todas sus vertientes y la superación de las adversidades.
Durante sus días en N’Sync, Justin Timberlake destacó por encima de sus compañeros por su gran carisma, simpatía y sus dotes como cantante, compositor y ‘showman’, por ello resultaba una evolución natural que se lanzara como artista en solitario. En noviembre de 2002 vio la luz el primer álbum de Justin como solista, titulado Justified, el cual recibió buenas críticas por su madurez y su nuevo sonido, tuvo un gran rendimiento comercial (superó los 10 millones de copias en todo el mundo) y ganó dos premios Grammy. Tras su polémica actuación junto a Janet Jackson en el intermedio de la Super Bowl de 2004 Justin desarrolló su faceta de actor y participó en varias películas y en 2006 publicó su segundo álbum de estudio, FutureSex/LoveSounds, cuatro años después de su disco debut. Mientras que «Justified» contaba con la producción de The Neptunes y Timbaland, para este nuevo trabajo el dúo formado por Chad Hugo y Pharrell Williams no pudo trabajar con el cantante de Memphis por problemas de agenda por lo que el disco fue principalmente producido por Timbaland junto a su habitual colaborador Danja, con producción adicional de Will.I.Am o Rick Rubin. «FutureSex/LoveSounds» está inspirado en la música de Prince o David Bowie (dos de sus mayores ídolos) y resulta un proyecto muy ambicioso ya que algunas de las canciones presentes contaban con interludios o preludios de similar instrumentación que hacían que superaran los 5 o 6 minutos de duración. Este álbum comparte el estilo pop/R&B presente en «Justified», sin embargo incorpora un sonido más vanguardista y arriesgado que incluye electropop y dance-pop además de influencias funk, Disco o Hip Hop. La primera parte del disco se centra en el tema del sexo y está compuesta por canciones up-tempo mientras que la segunda profundiza en la temática del amor y contiene en su mayoría baladas y medios tiempos. «FutureSex/LoveSounds» debutó en el #1 de la lista americana de álbumes con más de 680 mil copias vendidas en la primera semana, un gran incremento con respecto a su primer trabajo y acabó siendo certificado 4 veces platino en Estados Unidos con casi 5 millones de ejemplares vendidos. En el resto del mundo también cosechó un gran éxito: alcanzó el #1 en Reino Unido, Australia y Canadá y superó los 10 millones a nivel mundial, igualando el excepcional rendimiento comercial de «Justified».




Durante los últimos años se han producido importantes regresos de icónicos grupos que habían estado alejados del panorama musical durante un gran lapso de tiempo y debido al fenómeno de nostalgia que vive el público por la música de los 90 y 2000, muchos de estos grupos han decidido reunirse de manera temporal o definitiva para realizar giras de conciertos con las que deleitar a sus seguidores con sus grandes éxitos. En la década del 2000 una de las ‘boy bands’ más importantes procedentes de Reino Unido fueron sin duda Blue, un grupo formado por 4 jóvenes ingleses (Duncan, Lee, Antony y Simon) que tuvieron una vida comercial breve pero exitosa en Europa y Australia. Cabe destacar que aunque Lee y Antony se conocieron en los castings de un programa de la TV británica para formar un grupo musical, Blue se formó años más tarde al unirse a ellos dos amigos que también querían probar suerte en el mundo de la música, por tanto Blue no es un ‘grupo prefabricado’, término se utiliza frecuentemente de manera peyorativa pese a que muchos grupos famosos han tenido sus orígenes mediante un casting o por formar parte de un concurso de televisión. El primer álbum de estudio del grupo, 