Recientemente el rapero y productor Diddy fue noticia por unas polémicas declaraciones en las que afirmaba que el «R&B estaba muerto» al ser preguntado por el estado en el que se encontraba dicho género en la actualidad. Muchos artistas pertenecientes al R&B como Mary J Blige, Usher o Chris Brown respondieron a los comentarios de Diddy y afirmaron que el género R&B no está acabado en absoluto ya que «es algo que se lleva en la sangre y pasa de generación en generación», tal y como declaró Mary J, una de sus mayores exponentes. Más tarde, Diddy quiso aclarar sus palabras y afirmó que no quería ofender a nadie y que siempre ha defendido y apoyado el R&B, ya que incluso ha creado un sello discográfico dedicado exclusivamente a la música R&B. Usher también se posicionó del lado de Mary J Blige y afirmó que «si el R&B no existiera, tampoco lo haría el Hip Hop». El debate sobre quién es el ‘rey del R&B’ lleva abierto durante años y tras pertenecer dicho título a R.Kelly, muchos afirman que el digno sucesor es Usher, quien en varias entrevistas afirmó ser «el último de su especie» y se mostró orgulloso de ostentar el título, aunque él recoge el testigo de importantes leyendas del R&B como Teddy Pendergrass, James Brown, Marvin Gaye, Luther Vandross, Michael Jackson o R.Kelly, a quien cita como uno de sus mayores referentes musicales a pesar de haber cometido múltiples felonías. Esta misma semana se han cumplido 25 años del lanzamiento de uno de los álbumes clave en la carrera de Usher, el protagonista de este post. Me estoy refiriendo por supuesto a My Way, el segundo álbum de estudio del cantante americano, el cual fue publicado en septiembre de 1997, tres años después de su debut de título homónimo, el cual pasó inadvertido entre el gran público. «My Way» está compuesto por 10 temas encuadrados dentro del R&B con influencias Soul, pop y Hip Hop producidos en su mayoría por Jermaine Dupri con producción adicional de Babyface. Este trabajo cuenta con la participación de la cantante Monica, Lil’ Kim y el propio Dupri como artistas invitados. Usher Raymond IV, quien apenas contaba con 18 años cuando se publicó el álbum, participó en la composición de 5 de los temas presentes. «My Way» debutó en un discreto puesto #15 de la lista americana de álbumes (top 5 en el componente Hip-Hop/R&B de Billboard) pero gracias a la excepcional acogida de los singles lanzados, en enero de 1998 alcanzó el #4 y fue certificado seis veces platino por ventas superiores a los 6 millones de copias en Estados Unidos. En el resto del mundo, «My Way» no logró tal nivel de éxito, sin embargo ocupó el top 20 en las listas de venta de Canadá y Reino Unido.
El single presentación del álbum fue You Make Me Wanna…, un tema R&B mid-tempo producido por Jermaine Dupri (quien aportó su característica producción R&B que incluye guitarra acústica y uso de campanas) y en el que Usher participaba en la composición. Las letras de ‘You Make Me Wanna…’ hacen referencia a un triángulo amoroso en el que el joven cantante quiere dejar la relación con su novia para comenzar una nueva relación con su mejor amiga. ‘You Make Me Wanna…’ recibió buenas críticas de los expertos musicales por las magníficas habilidades vocales de Usher y su pegadiza melodía y resultó un auténtico éxito comercial: alcanzó el #2 en la lista americana (#1 en el componente de canciones Hip-Hop/R&B de Billboard) y fue certificado doble platino por ventas superiores a los dos millones de copias. En Reino Unido debutó en lo más alto de la lista de singles (el primero de los 4 singles #1 que Usher conseguiría en las Islas Británicas) y alcanzó el top 10 en Canadá, Australia o España, que siempre se ha caracterizado por ser un mercado poco receptivo al R&B. ‘You Make Me Wanna…’ ganó numerosos premios, entre ellos mejor single R&B/Soul de un artista masculino en los Soul Train Awards y fue nominado a un Grammy en la categoría de mejor actuación vocal masculina de R&B.
En enero de 1998 llegó el segundo single, Nice & Slow, que se trataba de una sensual balada R&B/Soul con influencia Hip Hop producida por Jermaine Dupri y que contaba con la participación de Brian Casey del grupo Jagged Edge en la composición y segundas voces. ‘Nice & Slow’ destacó por sus letras sobre las relaciones íntimas entre un hombre y una mujer y se convirtió en un auténtico «bedroom banger» que influenciaría muchas de sus baladas posteriores. ‘Nice & Slow’ debutó en el #9 de la lista americana de singles cuando ‘You Make Me Wanna…’ (que destacó por su gran longevidad en las listas de venta) todavía se encontraba en el top 10 y en febrero ascendió a lo más alto de la lista americana, convirtiéndose en el primer single #1 de Usher en Estados Unidos. Sin duda ‘Nice & Slow’ se ha convertido en una de las canciones más representativas de la carrera musical de Usher y el epítome de las baladas sensuales típicas del R&B de los años 90. Como tercer y último single se lanzó la canción que da título al álbum My Way, que se trata de un marchoso tema R&B de sonido electrónico y con influencia Hip Hop que contiene un rap no acreditado por parte de Jermaine Dupri, el productor del tema. En ‘My Way’, Usher presume de sus artes amatorias y advierte al novio de la chica que le gusta que él la satisface más sexualmente y cubre todas sus necesidades. ‘My Way’ continuó la excelente racha comercial de los anteriores singles del álbum y alcanzó el #2 en la lista americana.
Entre las canciones más interesantes del álbum se encuentran ‘Just Like Me’, que cuenta con la participación de la rapera Lil’ Kim o ‘Come Back’, un marchoso tema R&B/Hip-Hop en el que nuevamente colabora Jermaine Dupri en forma de rap. Dentro del lado más romántico del álbum destaca el medio tiempo ‘One Day You’ll Be Mine’ y ‘Slow Jam’, una balada R&B/Soul que supone una de las dos contribuciones de Babyface y en la que participa la cantante Monica, originaria también de Atlanta y que fue una de las artistas más prometedoras del R&B de los 90 junto a Usher. En resumen, «My Way» es un álbum breve pero sólido que contiene la esencia del R&B de los 90, ya que está formado por un compendio perfecto entre baladas y temas rítmicos influenciados por el Hip Hop que destacan por la gran producción de Jermaine Dupri y la magnífica voz de Usher, que aún no había alcanzado todo su potencial. En mi opinión, «My Way» forma parte del trío de ases formado por «8701» (el álbum con el que descubrí a Usher y el cual considero su mejor trabajo) y «Confessions», que catapultó al atractivo cantante al estrellato mundial. Temas imprescindibles: You Make Me Wanna…, Nice & Slow, My Way, Slow Jam y One Day You’ll Be Mine. Puntuación: 7’5/10.

En el año 2002, Missy Elliott publicó su cuarto álbum de estudio, Under Construction, que se convirtió en el más vendido de su carrera, superando los dos millones de copias en Estados Unidos y contó con uno de sus singles más exitosos y reconocidos, ‘Work It’, el cual se mantuvo en el #2 de la lista americana durante 10 semanas bloqueado por el imbatible ‘Lose Yourself’ de Eminem. Además de ser su álbum más vendido, «Under Construction» recibió grandes elogios de los críticos musicales, que alabaron la producción de Timbaland, la versatilidad de Missy Elliott como rapera y cantante, el acertado uso de samplers y su influencia del sonido Old School Hip-Hop. La rapera de Virginia continuó con su frenético ritmo de trabajo (no sólo publicaba disco por año sino que su presencia era solicitada por numerosos artistas) y exactamente un año después lanzó su quinto álbum de estudio, This Is Not a Test!, el cual está formado por 16 temas encuadrados dentro del Hip-Hop/R&B con influencia del sonido Dancehall y compuestos por la propia Missy bajo la producción de su íntimo amigo Timbaland, pero en esta ocasión encontramos 4 temas en los que no participa su habitual colaborador y a su vez están producidos por Nisan Stewart y Craig Brockman (quienes ya se encargaron de los temas ajenos a Timbaland en «Under Construction») y Soul Diggaz. Entre los artistas invitados del álbum aparecen importantes nombres como Jay-Z, Nelly, Fabolous, R.Kelly, Monica o Mary J Blige, quien se encargaba de la ‘intro’ y ‘outro’ del álbum. «This Is Not a Test!» debutó en el #13 de la lista americana de álbumes, su peor posición hasta la fecha y el primer trabajo de su carrera que no alcanzaba el top 10 y acabó vendiendo más de 700 mil copias en Estados Unidos, donde fue certificado platino por un millón de copias distribuidas. En el resto del mundo tuvo un rendimiento mediocre y apenas fue top 50 en Reino Unido, Alemania y Australia, sus mercados estrella.
Durante los últimos años Beyoncé ha estado presente en el mundo de la música gracias al álbum colaborativo junto a su marido Jay-Z bajo el nombre The Carters o por su contribución a la banda sonora del remake de la película ‘The Lion King’, sin embargo tenemos que remontarnos hasta el año 2016 para dar con su último álbum de estudio. «Lemonade» se trataba de un álbum conceptual en el que Beyoncé relataba su viaje emocional tras enterarse de una infidelidad por parte de su marido y recibió críticas muy positivas de los expertos musicales por su temática sobre el empoderamiento femenino y la celebración de sus raíces afroamericanas y por la variedad de estilos presentes, entre los que encontrábamos R&B, Hip Hop, Soul, Country, reggae o rock. Más de 6 años han transcurrido desde «Lemonade», lo que supone el mayor periodo entre álbum y álbum de toda su carrera profesional. Tras haber sido filtrado unos días antes de su lanzamiento oficial, esta misma semana ha visto la luz el séptimo álbum de estudio de Beyoncé, titulado Renaissance, aunque ha sido referido como «Act I: Renaissance», ya que es el primer acto de un proyecto formado por tres álbumes, tal y como ha confirmado la propia artista. El concepto del álbum fue concebido durante la pandemia del coronavirus y supone un himno al hedonismo, ya que tras la angustia y tristeza provocadas por el confinamiento, es hora de bailar y disfrutar de la vida. Aparte de sus hijos y su marido, la cantante nacida en Houston dedica este álbum a su primo fallecido, conocido como ‘tío Jonny’, el cual le introdujo en la música de baile y la cultura de club. «Renaissance» está formado por 16 temas de carácter up-tempo encuadrados dentro del sonido Dance, Disco y House, pero se trata de un álbum muy ecléctico que incorpora elementos R&B, funk, Gospel o Soul. Este trabajo tiene como
Tras la marcha de Geri Halliwell durante la gira promocional de «Spiceworld», el icónico grupo femenino Spice Girls continuó adelante con sus compromisos profesionales y terminó la promoción de su exitoso segundo álbum pese a haber perdido a una de sus componentes más carismáticas y queridas por el público. Una vez finalizada la parte europea de la gira, el recién estrenado cuarteto se embarcó en la parte americana del «Spiceworld Tour», a la vez que seguían componiendo y grabando nuevas canciones, entre las que se encontraban Goodbye, que fue lanzado como single en diciembre de 1998. Esta emotiva balada pop compuesta por las 4 componentes de Spice Girls y producida por sus habituales colaboradores Richard Stannard y Matt Rowe, originalmente hablaba de pasar página tras el fin de una relación, pero tras la marcha de Geri del grupo la letra cambió de significado y se interpretó como un adiós a su antigua compañera. ‘Goodbye’ recibió muy buenas críticas de los expertos musicales, quienes lo catalogaron como uno de los mejores singles de toda la carrera de Spice Girls y una de las baladas más sobresalientes de su catálogo musical. Spice Girls habían competido años atrás por conseguir el ansiado #1 navideño en Reino Unido y lo lograron tanto con ‘2 Become 1’ de su álbum debut como con ‘Too Much’ de su segundo trabajo. Al alcanzar ‘Goodbye’ el #1 en Reino Unido durante el periodo navideño, Spice Girls se convirtieron en el primer grupo británico en conseguir dicho logro durante tres años consecutivos. En el resto del mundo ‘Goodbye’ también tuvo un buen desempeño comercial: fue #1 en Canadá y ocupó el top 10 en importantes mercados como Australia, Italia, Suecia o España. En Estados Unidos alcanzó el #11, fue certificado oro y se convirtió en el último gran éxito del grupo en tierras americanas. Tras la maratoniana gira SpiceWorld, las componentes de Spice Girls se tomaron un descanso y mientras Victoria y Mel B, embarazadas prácticamente a la vez, fueron madres a principios de 1999, Melanie C, quien ya había hecho sus pinitos en solitario colaborando en un tema de Bryan Adams, se centró en su carrera como solista y grabó su primer disco en solitario.
Se han cumplido 25 años del lanzamiento de uno de los álbumes más importantes e icónicos dentro del género Hip Hop y que ha sido incluido tanto en la lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos (aparece en el top 100) como en la de los mejores álbumes debut de la historia de la música, ambos creados por la prestigiosa revista musical Rolling Stone. Me estoy refiriendo al primer álbum de estudio de la legendaria rapera Missy Elliott, que este mes de julio cumple su vigésimo quinto aniversario. A principios de la década de los 90, una jovencita de Virginia llamada Melissa Elliott cumplió su sueño al formar un grupo junto a tres amigas, llamado Sista y que contaba con la producción de su inseparable amigo de la infancia Timothy Mosley, más conocido como Timbaland, quien años más tarde se convertiría en uno de los productores musicales más solicitados y prestigiosos. DeVante Swing, productor musical y uno de los componentes del grupo Jodeci, se fijó en Sista y les ayudó a grabar un álbum, sin embargo este proyecto finalmente no vio la luz y las componentes se separaron, por lo que Missy Elliott continuó con su sueño de triunfar en el mundo de la música. Mientras componía canciones para otros artistas como Total, 702, Ginuwine o Aaliyah, Missy empezó a trabajar en su álbum debut, el cual vio la luz en julio de 1997. Supa Dupa Fly está formado por 17 temas encuadrados dentro del Hip-Hop y el R&B y compuestos por Missy ‘Misdemeanor’ Elliott junto a Timbaland, el cual se encargaba además de la entera producción de este trabajo. Desde un principio Missy Elliott destacó por su carismática personalidad, su inconfundible estilo y su gran versatilidad como cantante y rapera, lo que unido a la magistral producción de Timbaland, quien añadió a las canciones un sonido vanguardista y numerosos samplers, hicieron de este álbum uno de los más destacados de la década de los 90 dentro del género Hip Hop. Además Missy y Timbaland fueron los responsables de redefinir el sonido R&B y Hip-Hop de la época con este álbum, el cual inspiró a numerosos artistas posteriores como Aaliyah, Destiny’s Child, Ciara o Lizzo entre otros. «Supa Dupa Fly» cuenta con la colaboración de varios artistas invitados como el propio Timbaland, Aaliyah (quien se convertiría en su protegida e íntima amiga), Lil’ Kim, Da Brat, 702, Nicole Wray, Magoo o Busta Rhymes, quien se encarga de la intro y outro del álbum. «Supa Dupa Fly» debutó en el #3 de la lista americana de álbumes (#1 en el componente R&B/Hip-Hop de Billboard) y superó las 120 mil copias en su primera semana a la venta, lo que suponían las cifras más altas de una rapera hasta el momento. El debut de Missy acabó vendiendo más de un millón de copias en Estados Unidos y fue certificado platino.
La cantante y rapera Lizzo publicó en 2019 su tercer álbum de estudio, Cuz I Love You, con el que pasó de ser una artista prácticamente desconocida por parte del público a alcanzar la fama mundial y convertirse en una de las artistas revelación del panorama musical gracias a una sucesión de exitosos singles. «Cuz I Love You» se trataba de un álbum urbano muy ecléctico que combinaba funk, R&B, Hip Hop o Soul. Gracias a esta mezcla de sonidos, la versatilidad para cantar y rapear de Lizzo y el conjunto de buenos temas presentes recibió grandes críticas de los expertos musicales y alcanzó el top 10 en las listas de venta de Estados Unidos y Canadá. Los dos singles lanzados del álbum fueron el marchoso tema Disco/funk ‘Juice’ y ‘Tempo’ junto a Missy Elliott, los cuales hablaban de positivismo sexual y lanzaban un mensaje sobre quererse a uno mismo, convirtiéndose en himnos de auto-aceptación y amor propio. Sin embargo Lizzo alcanzó el éxito con dos temas antiguos que se viralizaron en las redes sociales y se convirtieron en ‘sleeper hits’ hasta despuntar en las listas de venta. Gracias a su aparición en una película y su inclusión en la red social de moda entre los más jóvenes, TikTok, el tema Hip Hop y Trap ‘Truth Hurts’ poco a poco fue ascendiendo en la lista de ventas americana hasta alcanzar el #1 dos años después de su lanzamiento original como single. A raíz del éxito de ‘Truth Hurts’, que acumula más de 800 millones de reproducciones en Spotify, otra canción antigua de Lizzo, ‘Good as Hell’ (lanzada originalmente en 2016 y perteneciente al EP ‘Coconut Oil’) atrajo la atención del público y empezó a ganar streaming hasta alcanzar el #3 en la lista de Estados Unidos y el top 10 en Reino Unido, Australia o Canadá. Posteriormente ‘Good as Hell’ se incluyó en la edición deluxe del álbum y contó con un remix junto a Ariana Grande.
Si hay algo que molesta profundamente a los fans de un artista es que su ídolo pase largos periodos sin publicar nueva música, por ello los seguidores de Chris Brown no pueden quejarse en este aspecto ya que es uno de los artistas más prolíficos y ágiles a la hora de publicar álbumes dentro del panorama musical actual. Indigo, el último trabajo discográfico del cantante americano, fue publicado en junio de 2019, se convirtió en su tercer álbum #1 en la lista americana, fue certificado platino en Estados Unidos debido a sus altas cifras de streaming (ya que estaba formado por más de 30 canciones) y contó con el hit single ‘No Guidance’ junto a Drake. Tras “Indigo”, Chris lanzó un proyecto colaborativo junto al rapero Young Thug del que destacó el single ‘Go Crazy’, gracias al cual anotó un nuevo top 5 a su extensa trayectoria musical. Exactamente 3 años después de Indigo, el cantante de Virginia ha publicado su décimo álbum de estudio, Breezy, cuyo título hace referencia al apodo con el que sus fans le conocen y su ‘nickname’ en las redes sociales. Al igual que sus dos últimos trabajos, “Breezy” destaca por su larga extensión y está formado por 24 temas (33 en la edición deluxe) compuestos por el propio Chris y encuadrados dentro del R&B con influencias Hip Hop, pop y Soul. Chris Brown declaró que este álbum incluiría «material de R&B puro» en un intento por volver al sonido de sus orígenes musicales. Como es habitual, encontramos una larga lista de artistas invitados, entre los que se encuentran Lil Wayne, H.E.R., Anderson Paak, Ella Mai, Jack Harlow, Tory Lanez, Lil Baby, Yung Bleu o Fivio Foreign. El single presentación de Breezy, Iffy, llegó el pasado mes de enero y se trataba de un marchoso tema R&B/pop producido por OG Parker en el que Chris presume del dinero, coches y joyas que posee pero también habla de su afición al baloncesto, deporte que practica desde pequeño y nombra a su ídolo Kobe Bryant, fallecido hace un par de años. Iffy tuvo un rendimiento moderado en las listas de venta y apenas ocupó el top 75 de Billboard, por ello ha quedado relegado al final del ‘track listing’ de Breezy. El segundo single ha sido Warm Embrace, una romántica balada inspirada en el R&B de los años 80 y producida por el legendario Teddy Riley en la que Chris vuelve a sus raíces y habla del amor y admiración que siente por su chica y los momentos que comparten juntos. El videoclip de ‘Warm Embrace’ ha atraído la atención del público debido a la participación de la cantante Normani, con quien Chris realiza un baile de lo más sexy. Pese a que “Breezy” es el primer álbum de Chris que no cuenta con un single top 40 que respalde su lanzamiento, se espera que anote otro top 10 en la lista americana de álbumes debido al alto streaming conseguido por su largo ‘track listing’.
Britney Spears se hizo un importante hueco en el panorama musical de finales de los años 90 gracias al enorme éxito cosechado por el single ‘…Baby One More Time’, el cual alcanzó el #1 en más de 40 países del mundo y fue uno de los temas más populares de la época. El álbum de título homónimo que incluía este hit single además de ‘Sometimes’ y ‘(You Drive Me) Crazy’, también tuvo un desempeño comercial sin precedentes y superó los 25 millones de copias en todo el mundo, haciendo de la joven Britney una de las cantantes más prometedoras del momento. Un año más tarde, Britney Jean Spears publicó «Oops!… I Did It Again», su segundo álbum de estudio, encuadrado en el clásico sonido pop que triunfaba durante aquellos años, con el que continuó su imparable conquista del mundo gracias al éxito del tema que daba título al álbum, ‘Lucky’ y ‘Stronger’. En octubre del 2001, la joven cantante publicó su tercer álbum de estudio, titulado simplemente Britney, que hacía referencia al carácter personal de sus canciones y reflejaba el periodo vital por el que estaba pasando la cantante en esa época. Aunque está encuadrado dentro del pop y el dance-pop como sus dos anteriores trabajos, «Britney» es un álbum más variado musicalmente y profundiza en el sonido R&B, además de incorporar ciertos elementos electrónicos, funk y pop/rock. Britney Spears siguió confiando en sus habituales colaboradores Max Martin y Rami (quienes fueron responsables de la mayoría de sus éxitos y produjeron 4 temas para este álbum) o Darkchild, sin embargo se unió a nuevos productores como The Neptunes, que aportaron un sonido más moderno y vanguardista al álbum. La cantante de Louisiana asumió un mayor papel creativo que en sus dos anteriores trabajos y en «Britney» participó en la composición de 6 temas del álbum y cabe destacar que su novio por entonces, Justin Timberlake compuso y co-produjo otro tema. Podemos considerar «Britney» como un disco de transición entre la primera etapa de Britney Spears, en la que era una adolescente y mostraba su lado más dulce e inocente y su paso a la madurez, incorporando una imagen más sexy y provocativa. Por ello en «Britney» podemos encontrar tanto canciones que recuerdan a la época «Oops!» (las producidas por Max Martin que seguían fieles a su anterior sonido) y nuevos temas con letras más sugerentes, en las que Britney habla de su sexualidad.
Durante los primeros años de la década del 2000 se lanzaron algunos de los mejores álbumes R&B de todos los tiempos y las listas de venta estaban copadas por artistas de origen afroamericano como Usher, Alicia Keys, Ashanti, Brandy o Mary J Blige. En el año 2005 se uniría a esta impresionante lista de talentosos artistas un jovencito de apenas 16 años pero que daría mucho que hablar en los siguientes años (no sólo por su música) y pasaría a formar parte de la realeza del R&B americano. Me estoy refiriendo a Chris Brown, quien dio sus primeros pasos en el mundo de la música prácticamente a la vez que Ne-Yo, otra de las promesas del pop/R&B de la década del 2000 y con el que entraría en competencia durante sus primeros años de carrera. A finales del 2005 vio la luz del álbum debut del cantante de Virginia, titulado simplemente Chris Brown, el cual está encuadrado dentro del R&B contemporáneo con gran influencia Hip Hop y cuenta con una gran nómina de productores musicales implicados entre los que destacan Scott Storch, Dre & Vidal, Sean Garrett, Bryan-Michael Cox, The Underdogs o Cool & Dre. Teniendo en cuenta la edad de Chris durante la grabación del álbum, las letras de las canciones hablaban de los primeros coqueteos con las chicas, amores adolescentes, las relaciones con la familia y resultar ‘guay’ ante los amigos, una temática que cambiaría en los siguientes trabajos del cantante, quien se adentraría en unas letras más maduras y de carácter sexual, además de convertirse en un auténtico ‘enfant terrible’ de la música. El joven Chris Brown era un portentoso cantante muy influenciado por la música de Michael Jackson y Usher (sus mayores ídolos y referentes musicales) y gracias al éxito de sus primeros singles se ganó el título de «príncipe del R&B» debido a su magnífica voz, su gran talento como bailarín y presencia escénica. Respaldado por un single de gran éxito, «Chris Brown» debutó en el #2 de la lista americana de álbumes (#1 en el componente R&B/Hip-Hop de Billboard) y fue certificado doble platino por ventas superiores a los dos millones de copias en Estados Unidos, convirtiéndose en el primero de los numerosos álbumes multi-platino que publicaría el cantante. A nivel internacional el álbum tuvo un desempeño moderado y apenas ocupó el top 40 en Reino Unido y Australia, sin embargo la popularidad de Chris Brown ascendería considerablemente con sus siguientes trabajos discográficos, en los que iniciaría un viraje hacia el sonido dance-pop.
Tras el buen recibimiento comercial de su cuarto álbum, Still Da Baddest, gracias al cual consiguió su primer top 10 en la lista americana, Trina siguió muy activa en el plano musical y durante el 2009 lanzó varias mixtapes como aperitivo antes de publicar su siguiente trabajo discográfico. En mayo de 2010 vio la luz el quinto álbum de estudio de la rapera de Florida, Amazin’, el cual está formado por 15 canciones encuadradas dentro del Hip Hop con gran influencia R&B/pop producidas por importantes nombres de la industria musical como The Monsters & The Strangerz, DJ Frank E, Blackout Movement, Lamb o Jim Jonsin entre otros. «Amazin'» destaca por el hecho de ser el trabajo más comercial y accesible a todos los públicos dentro de la trayectoria musical de Trina, debido a unos estribillos más pegadizos y unas letras menos explícitas de lo habitual, lo que evidenciaba una evolución musical y madurez por parte de la rapera de Miami. Al igual que en sus discos anteriores, un gran número de artistas invitados aparecen en el álbum, como por ejemplo Rick Ross, Lil Wayne, Diddy, Monica, Keri Hilson, Flo Rida o una por entonces poco conocida Nicki Minaj. «Amazin'» debutó en el #13 de la lista americana de álbumes (top 5 en los componentes Rap y Hip-Hop/R&B de Billboard) lo cual supuso el cuarto álbum top 20 de Trina en Estados Unidos y acabó vendiendo más de 300 mil copias. Como adelanto del álbum fue lanzado como single That’s My Attitude, un tema Hip Hop en el que Trina se reafirma como «the baddest bitch in the game» y presume de su posición social y económica conseguidas gracias a su esfuerzo y trabajo. Pese a ser un tema con gran potencial en el que Trina mostraba su talento como liricista y rapera, ‘That’s My Attitude’ tuvo un desempeño mediocre en las listas de venta y no consiguió entrar en la lista americana de singles.