Durante más de una década Shania Twain permaneció alejada del mundo de la música y pasó por una etapa personal muy complicada en la que se divorció de su marido (y productor musical) Robert ‘Mutt’ Lange tras la infidelidad de éste con su mejor amiga, perdió la voz debido a la depresión, sufrió la enfermedad de Lyme y pensó que nunca volvería a los escenarios o grabar nuevas canciones. Tras triunfar en Las Vegas con su residencia «Shania: Still The One», la reina del Country puso fin a su silencio musical en el año 2017, cuando vio la luz Now, que en su momento fue catalogado como su último álbum de estudio. «Now» alcanzó el #1 en las listas de venta de Estados Unidos, Canadá, Australia o Reino Unido, sin embargo recibió críticas tibias por parte de los expertos musicales ya que no lograba igualar la gran calidad de sus anteriores trabajos. Shania Twain demostró ser un ejemplo de superación, se recuperó de los malos momentos sufridos en el pasado y volvió al mundo de la música para alegría de sus millones de fans. Desde entonces la legendaria cantante no ha dejado de trabajar ya que salió nuevamente de gira y se embarcó en su segunda residencia de conciertos en Las Vegas con el show «Let’s Go!». En julio del año pasado vio la luz un documental titulado «Not Just a Girl», en el que Shania Twain repasaba todos los detalles de su apasionante vida, incluyendo sus inicios musicales, su exitosa carrera musical, su traumática separación y cómo volvió a recuperar la voz y recobró sus ganas de grabar nueva música y salir de gira. Para acompañar este documental se publicó un álbum recopilatorio que incluye todos sus grandes éxitos además de una nueva canción, que da título a dicho documental.
Tras fichar con una nueva discográfica, Republic Nashville, la cantante canadiense lanzó el single presentación de su nuevo álbum, Waking Up Dreaming, que se trata de un marchoso tema pop/rock con influencias del sonido synth-pop de los años 80 en el que Shania habla de despertar de un sueño en el que se convertía en una ‘rock star’ y podía hacer todas las cosas locas que no suele hacer en su vida normal. Este single ha estado acompañado de un divertido videoclip inspirado en las estrellas de rock de los años 80 en el que Shania se disfraza con exagerados looks ochenteros mientras baila y actúa en un escenario. Definitivamente ‘Waking Up Dreaming’ no está a la altura de grandes clásicos como ‘Man! I Feel Like a Woman!’ o ‘I’m Gonna Getcha Good!’ y la voz de Shania no alcanza las altas notas de antaño debido a la disfonía que sufrió años atrás, sin embargo resulta un tema animado y alegre que nos permite seguir disfrutando de una de las cantantes más importantes de todos los tiempos. Debido a una escasa promoción por parte de la cantante, ‘Waking Up Dreaming’ ha tenido un mediocre rendimiento comercial y apenas ha pisado la parte baja de la lista de singles canadiense. El segundo single lanzado ha sido Giddy Up!, un tema Country-pop de carácter up-tempo que resulta una apuesta muy acertada como single debido a su naturaleza bailable, su pegadizo ritmo y su mensaje positivo de vivir la vida al máximo.
Uno de los primeros lanzamientos del mes de febrero ha sido el sexto álbum de estudio de Shania Twain, titulado Queen of Me, el cual está formado por 13 temas encuadrados dentro del Country-pop pero resulta más ecléctico que sus anteriores trabajos y cuenta con elementos pop/rock, dance-pop, folk y por primera vez se atreve a probar suerte con el electropop. Shania ha compuesto todas las canciones junto a David Stewart, Mark Ralph o Adam Messinger, quienes además se encargan de la producción. Este álbum fue concebido durante el confinamiento por la pandemia del coronavirus, por lo que el objetivo de la veterana cantante fue crear canciones alegres y bailables en las que celebra la vida y anima a sus seguidores a disfrutar de cada momento. «Queen of Me» destaca por el hecho de que Shania Twain canta con un tono más grave, no sólo por el evidente paso de los años (recordemos que tiene 57 años), sino por la disfonía que sufrió y le impide llegar a registros tan altos como en el pasado.
Entre los temas más destacados del álbum se encuentran ‘Queen of Me’, en el que Shania declara que es una reina que no necesita a un hombre que la mantenga y supone un himno de empoderamiento femenino o ‘Got It Good’, un marchoso tema dance-pop con uso prominente de guitarra y sonido muy accesible pero con unas letras de lo más genérico. Aunque dentro del álbum dominan los temas up-tempo, también encontramos canciones más tranquilas como ‘Inhale/Exhale Air’, un tema mid-tempo de estilo Country-pop que habla de dos amantes enamorados que comparten el mismo aire, ‘Brand New’, en el que Shania pasa página de una relación porque su pareja no cambia pero ella es una mujer nueva o ‘Last Day of Summer’, una balada mid-tempo Country con influencias folk compuesta junto a Jack Savoretti que recuerda a su clásico ‘Forever and for Always’ y cuyas letras hacen referencia al reencuentro con un amor del pasado. Sin duda una de las canciones que más llama la atención es ‘Number One’, el que le declara su amor incondicional a su pareja y supone la primera aproximación de la cantante al sonido electropop, por lo que resulta la apuesta más actual y desenfadada de Shania. El álbum incluye ‘Not Just a Girl’, perteneciente al documental que grabó el año pasado y contiene el habitual sonido Country con el que asociamos a la cantante.
En conclusión, resultaba francamente complicado igualar el excelente nivel de los icónicos «Up!» y «Come On Over», que son dos de los mejores discos de todos los tiempos, sin embargo «Queen of Me» no es un álbum de baja calidad en absoluto, ya que contiene canciones más que dignas que transmiten un mensaje optimista y alegre, pero en su conjunto resulta menos llamativo que los trabajos anteriormente mencionados, no contiene singles tan potentes y encontramos unas letras muy genéricas que no hacen honor a sus grandes habilidades como compositora. Aún con sus evidentes fallos, este álbum resulta una buena adición al excelente catálogo musical de Shania Twain y supone uno de los regresos más importantes de este año. Temas imprescindibles: Giddy Up!, Waking Up Dreaming, Queen of Me, Last Day of Summer, Number One y Got It Good. Puntuación: 7’5/10.

El mes de enero suele venir cargado de novedades musicales ya que una vez que desaparecen las canciones navideñas de nuestras vidas, los artistas intentan recuperar las primeras posiciones de las listas de ventas que habían sido ocupadas por los villancicos durante el mes de diciembre. Uno de ellos ha sido Sam Smith, que ha publicado su cuarto álbum de estudio el 27 de enero, un día de extrema competencia en el que han visto la luz importantes lanzamientos internacionales, como el de Ava Max. El nuevo álbum de Sam Smith toma el relevo a Love Goes, publicado en 2020 y que acabó convirtiéndose en un ‘cajón de sastre’ que contenía todos los singles que fue lanzando durante los meses anteriores. Para dar con el primer single de este nuevo trabajo tenemos que retroceder hasta abril del año pasado cuando fue lanzado Love Me More, una melancólica balada pop/Soul a piano producida por Stargate y Jimmy Napes en la que Sam Smith habla de la superación del rechazo hacia uno mismo y recuperar el autoestima hasta encontrar la mejor versión de ti mismo. Este tema supone un himno de auto-aceptación y nos devuelve al Sam de sus comienzos, sin embargo ha pasado muy inadvertida en las listas de venta. En septiembre llegó el segundo single, Unholy, que se trata de un tema electropop producido por Jimmy Napes, Ilya y Cirkut que cuenta con la colaboración de Kim Petras y cuyas letras hacen referencia a un hombre casado que acude a un local de alterne y le es infiel a su mujer. Este peculiar tema contiene cantos gregorianos, influencias de la música Árabe y cuenta con la breve (y totalmente prescindible) participación de la cantante alemana Kim Petras, que únicamente se dedica a nombrar marcas de lujo. ‘Unholy’ ha resultado un éxito comercial y ha alcanzado el #1 en importantes mercados musicales como Estados Unidos, Australia, Canadá o Reino Unido. En los dos minutos y medio que dura ‘Unholy’ aparecen acreditadas hasta 8 compositores, pero que no logran salvar esta canción rimbombante y con muchas ínfulas que no aporta nada nuevo al conjunto del álbum. A principios de enero llegó el tercer single, Gimme, que se trata de un tema up-tempo con influencias tropicales que cuenta con la participación de la cantante canadiense Jessie Reyez y la rapera jamaicana Koffee y contiene un temática muy sexual.
El álbum debut de la cantante americana Ava Max supuso un soplo de aire fresco en el panorama musical gracias a una sucesión de canciones pop sumamente pegadizas y efectivas que fueron recibidas por parte del público de manera desigual. Mientras que ‘Sweet but Psycho’ (que ocupó el #1 en más de 20 países y resultó un auténtico éxito), ‘So Am I’, ‘Torn’ o ‘Kings & Queens’ sonaron con fuerza en las radios de todo el mundo, otros singles como ‘Who’s Laughing Now’ o ‘OMG What’s Happening’ pasaron más desapercibidos entre el público pese a su innegable potencial. Tras dos años de promoción en los que llegó a lanzar hasta 7 singles, en septiembre de 2020 vio la luz Heaven & Hell, el álbum debut de la cantante de ascendencia albanesa, el cual recibió críticas muy positivas de los expertos musicales por su sólido conjunto de canciones pop que contenían estribillos tremendamente eficaces, aunque se mostraron más críticos ante las letras de las canciones y su labor como compositora. «Heaven & Hell» tuvo un gran impacto comercial en Europa, donde fue muy bien acogido por parte del público y logró ocupar el #2 en Reino Unido o el top 10 en España, Alemania o Suecia. En Estados Unidos debutó en un discreto top 30, pero acabó siendo certificado platino por ventas superiores al millón de ejemplares, entre streaming y copias físicas. El álbum debut de Ava Max estaba formado por un gran conjunto de temas pop, electropop y dance-pop de carácter up-tempo compuestos por la propia cantante bajo la producción de Cirkut (quien fue pareja sentimental de Ava y ha sido responsable de éxitos de Kesha, Katy Perry o Britney Spears) además de RedOne o Shellback, también expertos en temas pop de éxito. «Heaven & Hell» no contenía relleno y se podía escuchar de principio a fin sin saltar ningún tema, por ello desde el blog Mister Music lo consideré
La cantante grabó el álbum durante el 2021, al que se refiere como «el año más duro de su vida» debido a la ruptura con su pareja sentimental, lo que le inspiró a componer canciones que sacaron su lado más sensible y vulnerable. El concepto general del álbum es el de «llorar en la pista de baile», que se puede considerar un género en sí mismo dentro del pop debido a la cantidad de canciones que existen con esta temática e incluso el mismo título.
Tras numerosos años interpretando a Hannah Montana, la cantante y actriz Miley Cyrus empezó a no sentirse cómoda en dicho papel y decidió que quería pasar página de este proyecto y expresar su propia personalidad. Al margen de la exitosa serie, la hija de Billy Ray Cyrus publicó dos álbumes con los que pretendía alejarse de las pelucas y los coloridos atuendos de Hannah Montana, sin embargo todavía era una adolescente con música dirigida al público infantil. En 2010 vio la luz su tercer álbum de estudio, Can’t Be Tamed, el cual marca una divergencia con respecto al estilo de sus anteriores álbumes, encuadrados dentro de un pop/rock muy comercial y se sumerge de lleno en el sonido electropop que estaba de moda durante los primeros años de la década del 2010. El título del álbum hace referencia a un momento vital de transición en el que pretendía deshacerse de la imagen infantil que el público tenía de ella y romper con el estilo musical que había hecho hasta ahora y del cual se sentía desconectada, por lo que adoptó una imagen más sexy y provocativa y un tipo de música radicalmente diferente. En este álbum podíamos empezar a intuir tímidamente la rebeldía que expresaría en sus siguientes trabajos. «Can’t Be Tamed» está formado por 12 temas encuadrados dentro del electropop y el dance-pop y compuestos por la propia Miley junto a Rock Mafia y John Shanks, quienes se encargan de la producción de manera equitativa (los 6 primeros temas están producidos por sus habituales colaboradores y los 6 últimos por John Shanks). La mayor parte de los temas presentes en el álbum son de carácter up-tempo y bailable, aunque podemos encontrar varias baladas con ciertas pinceladas pop/rock y Country reminiscencia de sus anteriores trabajos. «Can’t Be Tamed» debutó en el #3 de la lista americana (a diferencia de sus últimos álbumes que fueron #1) y ocupó el top 10 en los principales mercados internaciones, sin embargo las ventas fueron bajas y fue considerado como un fracaso comercial y una decepción por parte de su discográfica.
Katy Perry vivió su mejor momento profesional durante los años 2010 y 2011 y se convirtió en una super estrella del pop gracias al gran éxito que cosechó su tercer álbum, Teenage Dream, el cual superó los 6 millones de copias en todo el mundo y contó con una acertada selección de singles entre los que destacaban ‘Firework’, ‘California Gurls’, ‘Last Friday Night’ o ‘Teenage Dream’. Los 5 primeros singles lanzados alcanzaron la posición de honor en la lista americana, convirtiendo a «Teenage Dream» en el segundo álbum de la historia de la música en contener 5 singles #1 tras «Bad» de Michael Jackson y a Katy en la primera mujer en conseguir este importante logro. Tras el tremendo éxito del álbum, fue re-editado con nuevos temas entre los que se encontraban ‘Part of Me’, que nuevamente alcanzó el #1 en la lista americana, ampliando la impresionante racha comercial de la cantante californiana. En octubre de 2013 vio la luz el cuarto álbum de estudio de Katy Perry, titulado Prism y que está formado por 13 temas de estilo pop y dance-pop con elementos electropop, pop/rock, Trap, House o Disco. Katy Perry participó en la composición de todos los temas presentes y contó con la producción de Max Martin y Dr. Luke (los responsables de los hits de «Teenage Dream» y que se encargan de la mayoría de temas de este álbum), además de Cirkut, Greg Kurstin, Stargate o Bloodshy, la mitad de Bloodshy & Avant. Con «Prism», la cantante de Santa Bárbara repitió la fórmula del exitoso «Teenage Dream», con el que guarda numerosas similitudes, por lo que recibió varias críticas negativas de los expertos musicales al no ofrecer nada nuevo al público aunque es de alabar la madurez y vulnerabilidad que muestra Katy en varias de las canciones. «Prism» debutó en el #1 de la lista americana de álbumes, convirtiéndose en su segundo ‘chart topper’ en Estados Unidos y acabó superando el millón y medio de copias puras (la mitad de lo que consiguió «Teenage Dream») aunque consiguió un alto nivel de streaming. Alrededor del mundo el álbum también resultó un éxito y alcanzó el #1 en Australia, Reino Unido o Canadá y fue top 5 en los principales mercados musicales, con unas ventas superiores a los 4 millones de copias.
Sugababes es uno de los grupos femeninos que cuentan con una historia más compleja e intrincada dentro del pop contemporáneo, ya que desde sus inicios musicales a finales de los años 90 se han sucedido numerosos cambios de componentes (6 chicas diferentes han pasado por sus filas) hasta finalizar su carrera en 2011 con un grupo totalmente diferente al que empezó. Conocidas eran sus broncas y peleas en el backstage de sus conciertos o antes de las entrevistas promocionales y su fama de chicas complicadas y malhumoradas las persiguió durante su andadura profesional, sin embargo y pese a todas estas circunstancias, han sido capaces de ofrecer algunos de los mejores singles y álbumes del pop de las últimas décadas. Cuando eran apenas unas adolescentes, Keisha Buchanan, Mutya Buena y Siobhan Donaghy debutaron en el año 2000 con su álbum debut, One Touch, el cual destacó por la madurez de sus letras, sus perfectas armonías y estaba formado por un conjunto de temas pop/R&B con tintes electrónicos y un acusado toque alternativo que las diferenciaba de las típicas ‘girl bands’ que triunfaban por entonces, como Spice Girls o Atomic Kitten. Tras este álbum, Siobhan abandonó la formación para desarrollar su carrera en solitario, sin embargo más tarde se supo que sufrió depresión clínica debido a las peleas con sus compañeras y la presión de la fama. En su lugar entró Heidi Range (componente original de Atomic Kitten pero que abandonó el grupo antes de lanzar material), la cual se convirtió en una parte esencial de la banda ya que participó en 6 álbumes de estudio, dos de ellos #1 en Reino Unido y permaneció hasta la separación de Sugababes. En 2005 y tras participar en 4 álbumes, Mutya abandonó Sugababes citando motivos personales, aunque en entrevistas posteriores alegó que sufrió depresión post-parto tras el nacimiento de su hija. Tan sólo dos días después del abandono de Mutya ya tenía sustituta, Amelle Berrabah, quien re-grabó varios temas de «Taller In More Ways» para continuar con la frenética promoción y un año más tarde formó parte del álbum de grandes éxitos de Sugababes en el que su presencia era mínima ya que era una recién llegada en el grupo. En 2010, el grupo publicó «Sweet 7», un álbum de electropop y dance-pop genérico que se distanciaba del sonido original de Sugababes. Keisha, la única componente fundadora que permanecía en el grupo, debido a discrepancias por la deriva artística del grupo y sus peleas con Amelle, fue expulsada de Sugababes tras el lanzamiento del primer single, por lo que rápidamente fue buscada una sustituta, Jade Ewen, quien re-grabó las partes de Keisha y continuó con la promoción del álbum.
El rapero americano Curtis Jackson, más conocido como 50 Cent, debutó en el mundo de la música en el año 2003 con el álbum Get Rich or Die Tryin’, que resultó un tremendo éxito comercial y se convirtió en el álbum más vendido del año en Estados Unidos gracias a hit singles como ‘In Da Club’, que lideró la lista americana durante 9 semanas consecutivas. En 2005 llegó su segundo álbum, The Massacre, el cual nuevamente tuvo un desempeño comercial muy positivo y logró asentar la fama y popularidad del rapero nacido en el barrio neoyorquino de Queens. En septiembre del 2007 vio la luz su tercer álbum de estudio, Curtis, el cual está inspirado en su vida previa a la publicación de su álbum debut. «Curtis» está formado por 17 temas encuadrados dentro del sonido East Coast Hip Hop compuestos por el propio 50 Cent bajo la producción de sus habituales colaboradores Dr. Dre y Eminem además de Timbaland, Danja o Havoc entre otros y cuenta con la participación de numerosos artistas invitados entre los que se encuentran Akon, Justin Timberlake, Mary J Blige, Robin Thicke, Eminem o Nicole Scherzinger. «Curtis» debutó en el #2 de la lista americana de álbumes (con casi 700 mil copias en su primera semana) por detrás de «Graduation» de Kanye West y debido a las altas ventas de ambos trabajos fue considerado como «un gran día para el Hip Hop». El tercer álbum de 50 Cent fue certificado platino en Estados Unidos por ventas superiores al millón de copias, unas cifras notoriamente inferiores a las de sus dos primeros trabajos. En el resto de mundo tuvo un buen desempeño comercial y alcanzó el #1 en Australia y #2 en Reino Unido, Canadá o Alemania.
Tras la promoción de «Survivor», el tercer álbum de estudio de Destiny’s Child, las tres componentes del grupo se separaron de manera temporal para centrarse en sus carreras en solitario, las cuales corrieron desigual suerte. Mientras que Beyoncé Knowles, la líder natural del trío, triunfó con su álbum debut y se convirtió en una estrella global, Kelly Rowland tuvo un éxito moderado en tierras americanas pero logró varios hits en Europa y Michelle Williams se labró una sólida carrera en el minoritario género Gospel. En noviembre de 2004 vio la luz el cuarto álbum de estudio del trío de Houston, Destiny Fulfilled, el cual está formado por 12 temas, principalmente baladas y medios tiempos, encuadrados dentro del R&B y compuestos por las tres componentes bajo la producción de importantes nombres de la industria musical como Darkchild, Rich Harrison, Sean Garrett, Bryan-Michael Cox, Mario Winans o Rockwilder entre otros. «Destiny Fulfilled» es un álbum conceptual que relata el viaje emocional de las mujeres (tratando temas como las relaciones con los hombres, la amistad femenina y las rupturas sentimentales) y destaca por el hecho de que abandona el coqueteo con el pop de su anterior álbum y se centra en el sonido R&B clásico de sus orígenes, además la participación de Beyoncé, Kelly y Michelle es mucho más igualitaria que en anteriores ocasiones. «Destiny Fulfilled» resultó muy exitoso en Estados Unidos, donde debutó en el #2 de la lista americana y fue certificado triple platino por ventas superiores a los 3 millones de ejemplares. En el resto del mundo ocupó el top 10 en Reino Unido, Francia, Alemania o España y tuvo un impacto notoriamente inferior al de sus dos anteriores álbumes ya que vendió 7 millones de copias.
En el año 2008 Lady Gaga protagonizó uno de los debuts más importantes del mundo de la música con The Fame, el cual se convirtió en un auténtico éxito de ventas gracias a una excelente selección de singles entre los que se encontraban ‘Just Dance’, ‘Poker Face’ o ‘LoveGame’. Con más de 10 millones de copias vendidas, infinidad de premios y una popularidad al alza, la cantante neoyorquina publicó en noviembre de 2009 una reedición de su primer álbum, titulada The Fame Monster, que se lanzó como EP independiente en Estados Unidos y como doble álbum junto a la edición original de «The Fame» en el resto del mundo. «The Fame Monster» sigue la estela musical del primer álbum y está compuesto por 8 temas encuadrados dentro del sonido electropop y synth-pop bajo la producción de RedOne (responsable del éxito de «The Fame»), además de Rodney ‘Darkchild’ Jerkins, Ron Fair y Fernando Garibay. Este álbum trata el lado más oscuro de la fama e incorpora numerosas referencias a los diferentes ‘monstruos’ que tenemos en nuestro interior, como el miedo a la muerte, al sexo o a las relaciones. El primer single de la reedición fue Bad Romance, un enérgico tema electropop y dance-pop producido por RedOne e inspirado en el sonido Techno/House alemán en el que Lady Gaga habla sobre su atracción por las relaciones amorosas complicadas y representa a la perfección el tono oscuro y sombrío presente en «The Fame Monster». Desde un primer momento, ‘Bad Romance’ fue aclamado por la crítica y resulta uno de los singles más adictivos de la cantante gracias a los pegadizos ganchos vocales utilizados y su poderoso estribillo y pasó a formar parte de los singles más representativos de su carrera. Este single recibió numerosos premios, entre ellos un Grammy a mejor actuación femenina vocal de pop. Con la popularidad de Lady Gaga en su mejor momento, ‘Bad Romance’ resultó un auténtico éxito comercial: alcanzó el #1 en más de 20 países en todo el mundo (en Estados Unidos y Australia fue #2) y acabó superando los 12 millones de copias, convirtiéndose en su segundo single más vendido por detrás de ‘Poker Face’ y entrando en la élite de los singles más vendidos de todos los tiempos.
Gracias al éxito de sus dos primeros álbumes, Lady Gaga se convirtió no sólo en una de las cantantes más exitosas e influyentes del panorama musical, sino en una de las figuras más controvertidas e icónicas del ‘show business’ debido a sus excéntricos atuendos, su carismática personalidad y su sentido del espectáculo. En noviembre de 2013 vio la luz el tercer álbum de estudio de la cantante americana, titulado Artpop, el cual está formado por 15 temas de carácter up-tempo encuadrados dentro del electropop y el dance-pop con influencias R&B, Techno o dupstep. Todas las canciones fueron compuestas por Lady Gaga bajo la producción de DJ White Shadow, quien ya participó en su anterior álbum y cuenta con producción adicional de Zedd, David Guetta o Nick Monson entre otros. Cabe destacar que RedOne, responsable de los mayores éxitos de Lady Gaga, no participó en la producción del álbum y sólo aparecen sus créditos en la composición de un tema. Las letras de «Artpop» giran alrededor del sexo, la fama, el feminismo y la adicción a las drogas y contiene numerosas referencias a la mitología griega y romana. «Artpop» debutó en el #1 de la lista americana de álbumes y acabó siendo certificado platino por ventas cercanas al millón de copias, unas cifras notoriamente inferiores a las de sus anteriores trabajos ya que por ejemplo «Born This Way» en su primera semana ya superó el millón de ejemplares. En el resto de mundo alcanzó el #1 en Reino Unido (el tercer álbum ‘chart topper’ de Lady Gaga) y el top 5 en las principales listas internacionales. El single presentación del álbum fue Applause, un enérgico tema electropop y dance-pop producido por DJ White Shadow cuyas letras hacen referencia a la adoración que sienten sus fans por ella y cómo sus aplausos y reconocimiento le permiten seguir adelante. Este tema recibió críticas positivas por su naturaleza desenfadada, pero sobretodo por recuperar un estilo electropop similar al presente en su primer álbum «The Fame», aunque también surgieron voces que lo tacharon de genérico y no estar a la altura de sus anteriores singles. ‘Applause’ tuvo un rendimiento comercial muy positivo y alcanzó el top 5 en las principales listas de venta como Estados Unidos, Alemania, Reino Unido o Canadá, incluyendo el #1 en España.