Después de 6 años sin lanzar nuevo material discográfico y centrado en su faceta de actor, el cantante americano Justin Timberlake ha regresado al panorama musical para alegría de todos sus seguidores, entre los que yo me encuentro. La química existente entre Timbaland y Justin Timberlake durante la grabación de «Future Sex/Love Sounds» fue más que evidente y dicho trabajo recibió críticas positivas por parte de los expertos musicales y se convirtió en un gran éxito de ventas gracias a singles como ‘SexyBack’ o ‘My Love’. Ambos siguieron colaborando en numerosas ocasiones como por ejemplo en el álbum «Shock Value» de Timbaland o en «Hard Candy» de Madonna y ahora el famoso rapero de Virginia ha sido el responsable de la entera producción de The 20/20 Experience, el tercer trabajo discográfico de Justin Timberlake. «The 20/20 Experience» está formado por 10 temas de gran duración (muchos de los cuales superan los 7 minutos) que contienen bruscos cambios de ritmo y armonías inesperadas, inspirados en la estructura de las grandes canciones de rock de los años 60 y 70 de grupos como Led Zeppelin o Pink Floyd. Este álbum trata temas como el sexo y el romance a través de metáforas como el espacio exterior, las golosinas o las drogas. «The 20/20 Experience» resulta más calmado que «Future Sex/Love Sounds» y se aleja completamente del sonido electrónico y dance-pop que tenía dicho álbum para centrarse en un R&B más clásico, con fuertes influencias del estilo Neo Soul.
El single presentación del álbum fue Suit & Tie, un marchoso tema R&B de sonido retro que habla sobre los placeres de vestir con traje y corbata y recibió buenas opiniones de los críticos musicales además de ocupar posiciones altas en los principales charts de todo el mundo. El veterano rapero Jay-Z colabora en ‘Suit & Tie’ y también será el compañero de Justin en la gira de conciertos conjunta que tendrá lugar este verano y que tendrá por título ‘Legends of the Summer Tour’. «The 20/20 Experience» ha debutado en el #1 de la lista americana de álbumes con casi un millón de copias en su primera semana (el segundo disco #1 de Justin) y se ha convertido en el álbum más exitoso del año en Estados Unidos con ventas superiores a los dos millones y medio de ejemplares. En el resto del mundo también ha tenido un gran desempeño comercial y ha alcanzado el #1 en Reino Unido, Alemania, Canadá o Australia.
Uno de los puntos fuertes del álbum es Mirrors, elegido como segundo single de «The 20/20 Experience» y que ha sido intensamente promocionado por Justin en varios programas de TV americanos y entregas de premios tales como los Grammy o los Brit Awards. ‘Mirrors’ es una poderosa balada R&B/pop de más de 8 minutos de duración dedicada a su mujer en cuyas letras le declara su amor incondicional y dice que es su otra mitad. ‘Mirrors’ destaca por la ejecución vocal de Justin y el potente bajo característico que Timbaland utiliza en sus producciones y recibió grandes críticas por parte de los expertos musicales, los cuales lo han calificado como el nuevo ‘Cry Me a River’. En el terreno comercial ‘Mirrors’ resultó un gran éxito: se convirtió en el segundo #1 del cantante en Reino Unido y fue top 10 en Australia, Estados Unidos y Canadá.
Entre los temas imprescindibles del álbum se encuentran ‘Tunnel Vision’, un tema mid-tempo R&B de gran componente electrónico y que contiene unas letras sobre voyeurismo, ‘Don’t Hold the Wall’, un tema de más de 7 minutos de duración que destaca por su melodía hipnótica con influencia de la música Bhangra o ‘Pusher Love Girl’, que resulta una oda a los efectos embriagadores del sexo. En resumen, Justin Timberlake ha sabido reinventarse con «The 20/20 Experience» y alejarse de las tendencias electrónicas que inundan la música actual y en vez de repetir el estilo presente en su anterior trabajo, ha decidido apostar por la música que más le gusta y grabar un disco de Soul y R&B menos accesible para el público masivo pero elegante y de gran calidad, lo cual me parece una decisión muy acertada, ya que no ha comprometido su integridad como artista. Sin duda uno de los álbumes más importantes del año y una gran aportación al gran catálogo musical del cantante de Memphis. Temas imprescindibles: Mirrors, Suit & Tie, Tunnel Vision y Don’t Hold the Wall. Puntuación: 9/10.

En el año 2009, para dar por finalizada una exitosa década en el mundo de la música, Britney Spears publicó su segundo álbum de grandes éxitos, The Singles Collection, que incluía sus canciones más conocidas además de un tema inédito, ‘3’, el cual fue lanzado como single y alcanzó el #1 en la lista americana, convirtiéndose en el tercer ‘chart topper’ de la cantante (tras ‘…Baby One More Time’ y ‘Womanizer’) y el primero que debutaba directamente en el #1. La cantante americana comenzó a trabajar en su siguiente álbum de estudio en 2009, mientras daba la vuelta al mundo con la maratoniana gira del álbum «Circus». Britney tenía claro que quería hacer música bailable y divertida con la que disfrutar en los clubs y deseaba que tuviera un sonido diferente al de su último álbum, «Circus». En marzo de 2011 vio la luz su séptimo álbum de estudio, titulado Femme Fatale, cuyo título hace referencia a una mujer sexy, misteriosa, fuerte y segura de sí misma y estaba dedicado a sus fans por todo el apoyo brindado durante su carrera. «Femme Fatale» está formado por 12 temas (16 en la edición deluxe) up-tempo encuadrados dentro del electropop y el dance-pop y bajo la producción ejecutiva de su habitual colaborador Max Martin (responsable de sus mayores éxitos) y Dr. Luke, con quien ya trabajó en su anterior álbum, aunque también participaron importantes nombres de la industria musical como Bloodshy (la mitad del dúo Bloodshy & Avant), Darkchild, Will.I.Am, StarGate o Fraser T Smith. Tras varios años sin trabajar juntos, Max Martin produjo el tema ‘If U Seek Amy’ del álbum «Circus» por expreso deseo de Britney y desde ese momento ambos volvieron a reconectar, por lo que el productor sueco se encargó de ‘3’ y la mayor parte del nuevo álbum. Cabe destacar que la cantante de Louisiana no contribuyó en la composición de ningún tema del álbum (únicamente ‘Scary’, perteneciente a la edición japonesa) a diferencia de sus anteriores trabajos, donde participó de una manera más activa. «Femme Fatale» debutó en el #1 de la lista americana de álbumes, convirtiéndose en el sexto trabajo #1 de Britney Spears en Estados Unidos y fue certificado platino por ventas superiores al millón de copias. En el resto del mundo también resultó un éxito comercial: alcanzó el #1 en Canadá o Australia y fue top 10 en Reino Unido, España o Alemania.
En agosto de 2011 vio la luz Nothing but the Beat, el quinto álbum de estudio de David Guetta, que sigue los pasos de su anterior trabajo discográfico y prescinde de su habitual colaborador Chris Willis, quien puso voz a muchos de sus temas más famosos, para unirse a algunos de los artistas más conocidos de los géneros R&B, pop y Hip Hop, con el claro objetivo de triunfar en el difícil mercado estadounidense, puesto que Europa ya estaba rendida a los pies del DJ francés desde hacía muchos años. Como ya he comentado anteriormente, las numerosas colaboraciones que los DJ’s más importantes han realizado con los artistas urbanos han pervertido de alguna manera el estilo R&B ya que tras participar en temas de estilo Dance/House, muchos de estos artistas de este género se han visto seducidos por este sonido moderno y se han movido en esta dirección, con lo que han ganado adeptos, pero han perdido sus raíces urbanas. Conocemos varios ejemplos del ‘efecto Guetta’, como por ejemplo Ne-Yo, Kelly Rowland, Chris Brown, Usher o Rihanna, que han dejado a un lado el R&B de sus primeros álbumes y se han «subido al carro» de los nuevos sonidos electrónicos, con los que han gozado de gran éxito en las pistas de baile y les ha permitido acceder a un público mas amplio. Este nuevo trabajo sigue la estela musical del exitoso One Love ya que está encuadrado dentro del sonido electro-House, dance-pop y electropop y cuenta con numerosos artistas invitados entre los que se encuentran FloRida (con quien ya trabajó previamente en el hit ‘Club Can’t Handle Me’), Ludacris, Nicki Minaj, Ne-Yo, Sia, Snoop Dogg, Chris Brown, Jennifer Hudson, Akon, Taio Cruz o Usher. El álbum contiene 2 CD’s: el «Vocal Album», en el que se encuentran las canciones más comerciales y el «Electronic Album», que está formado por temas instrumentales y otros en la línea de los que David Guetta pincha en sus sesiones como DJ. «Nothing but the Beat» ha resultado un éxito comercial y ha ocupado el top 5 en los principales mercados musicales como Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Canadá o España e incluso ha sido #1 en Francia o Alemania.
En el año 2010 Jason Derulo se convirtió en uno de los cantantes de pop más importantes y con un futuro más prometedor gracias a una sucesión de exitosos singles. Con una voz y un estilo musical muy similar a los de Ne-Yo y Chris Brown, Jason Derülo es la enésima repetición de Usher. El debut del cantante americano, titulado simplemente Jason Derulo, es un trabajo muy ecléctico formado por un compendio de medios tiempos y baladas pop/R&B y temas up-tempo de estilo dance-pop que incorporan elementos electropop o pop/rock. Todos los temas presentes han sido compuestos por el propio cantante y producidos en su totalidad por J.R. Rotem. El álbum logró un éxito moderado y alcanzó el #11 en la lista americana y ha ocupado el top 10 en Reino Unido, Canadá y Australia. La single presentación del álbum fue Whatcha Say, que se trata de un medio tiempo pop/R&B cuyas letras hacen referencia a la disculpa de un hombre que ha engañado a su pareja y destaca por samplear el tema ‘Hide And Seek’ del grupo indie Imogen Heap. Este single resultó un éxito en las listas de ventas de todo el mundo: alcanzó el #1 en Estados Unidos y ha ocupado el top 5 en Australia, Reino Unido y Canadá, sin embargo atrajo algunas críticas negativas por el uso descarado del tema de Imogen Heap, aunque cabe destacar que una de las señas de identidad de Rotem es rescatar viejos temas y usarlos como sample en nuevas canciones. El segundo single lanzado fue
El cantante y compositor Shaffer Smith, más conocido como Ne-Yo, hizo su debut en el mundo de la música en el año 2006 con el álbum «In My Own Words», que recibió buenas críticas de los expertos musicales y contó con los hit singles ‘So Sick’ y ‘Sexy Love’. Un año más tarde llegó su segundo trabajo, «Because of You», con el que nuevamente obtuvo buena acogida en Estados Unidos ya que fue certificado platino. Además de sus propias canciones, Ne-Yo compuso y participó en varios temas de otros artistas, como por ejemplo ‘Hate That I Love You’ de Rihanna. En 2008 llegó su tercer álbum (y en mi opinión su obra maestra) «The Year of The Gentleman», el cual recibió varias nominaciones a los premios Grammy y consolidó a Ne-Yo como uno de los artistas de R&B más importantes del momento. Dentro del álbum destacaron los exitosos singles ‘Closer’ y ‘Miss Independent’, pero fue el primero el que más sorprendió por su divergencia con respecto a su habitual sonido, ya que se trataba de un potente tema up-tempo de estilo dance-pop con el claro objetivo de triunfar en las pistas de baile y abrirse a un mayor público. Sin apenas un respiro, en 2010 llegó su cuarto álbum de estudio, Libra Scale, el cual está formado por 10 temas encuadrados en el R&B/pop y compuestos por el propio Ne-Yo bajo la producción de Chuck Harmony, Ryan Leslie, Syience y sus habituales colaboradores StarGate. El álbum se inspira en la música de Michael Jackson (especialmente sus álbumes «Bad» y «Thriller») además del ‘anime’ y la cultura japonesa, lo que queda patente en el ‘artwork’ del álbum y su título hace referencia, además de su signo del zodiaco, a los dos conceptos que Ne-Yo pone en la balanza: el amor frente al dinero, poder y fama. «Libra Scale» debutó en el #9 de la lista americana de álbumes (el cuarto top 10 consecutivo del cantante en Estados Unidos) sin embargo en el resto del mundo tuvo un impacto comercial moderado y alcanzó el #11 en Reino Unido en una de sus mejores posiciones alrededor del mundo.
Es un hecho que en los últimos años muchos artistas afroamericanos se han alejado del sonido R&B con el que les habíamos asociado hasta entonces para adentrarse en el dance-pop y la música electrónica. El ‘efecto Guetta’, es decir, las numerosas colaboraciones que los DJ’s más importantes han hecho con los artistas urbanos, han pervertido de alguna manera el estilo tradicional R&B y tras participar en temas Dance/House, muchos de estos artistas se han visto seducidos por este sonido moderno y dirigido a las pistas de baile y se han movido en esta dirección con lo que han ganado adeptos, pero han perdido sus raíces urbanas. ¿Evolución natural u oportunismo? Artistas como Chris Brown, Ne-Yo, Kelly Rowland, Chris Brown o Rihanna han dejado a un lado el R&B de sus primeros álbumes y se han ‘subido al carro’ de los sonido electrónicos, con los que han gozado de gran éxito en las pistas de baile y les ha permitido acceder a un público mas amplio. Sin embargo, sigue habiendo cantantes que permanecen fieles al R&B/Soul más convencional, como Mary J Blige, Brandy, Keyshia Cole o Monica y es de agradecer que continúen haciendo buena música negra alejados de las modas recientes, como el sonido electropop, que satura las radios. El protagonista de este post, Usher, es uno de los cantantes masculinos de R&B más importantes de todos los tiempos, ha vendido más de 60 millones de copias con sus seis primeros álbumes y es uno de los artistas más completos de este género, puesto que combina perfectamente buena voz, baile y atractivo físico. En su anterior álbum Raymond vs Raymond y su posterior re-edición, llamada «Versus», el cantante de Atlanta experimentó con el sonido electropop y dance-pop y gracias a temas como ‘OMG’ o ‘DJ Got Us Fallin’ In Love’ consiguió expandir su fama a muchos países donde el R&B no es muy popular, como es el caso de España. En su séptimo álbum de estudio, Looking 4 Myself, Usher ha seguido por esta senda y aunque las baladas y medios tiempos R&B siguen estando presentes, hay un componente electrónico muy acusado. Usher comentó que para este álbum había creado el sonido ‘pop revolucionario’, que consiste en una mezcla de pop, R&B, Hip Hop y música electrónica. Usher ha compuesto la mayoría de las canciones presentes en el álbum y entre los productores involucrados se encuentran Danja, Rico Love, Jim Jonsin, Diplo, Pharrell Williams, Max Martin o Will.I.Am entre otros. Llama la atención que Jermaine Dupri, colaborador habitual de Usher y máximo responsable de sus álbumes «My Way», «8701» y «Confessions», no participa en este trabajo. «Looking 4 Myself» debutó en la posición de honor de la lista americana de álbumes, convirtiéndose en su cuarto álbum #1 de Usher, pero las cifras vendidas en la primera semana fueron muy inferiores a las de sus últimos trabajos discográficos. En el resto del mundo ha ocupado el top 10 en Canadá, Australia, Reino Unido y Alemania. 
Aunque el plano musical ha sido definitivo en el éxito de Rihanna (sus 9 sencillos #1 en Estados Unidos y los más de 60 millones de singles vendidos en todo el mundo le avalan), sus continuos cambios de imagen, su turbulenta vida amorosa, sus controvertidos comentarios y demás polémicas alrededor de ella han ayudado a hacer de la cantante de Barbados la super estrella que es actualmente. Últimamente Rihanna ha estado en boca de todos por las escandalosas fotos en las que aparece desnuda mostrando sus últimos tatuajes pero también por los rumores de su posible reconciliación con Chris Brown, quien años atrás le propinó una paliza cuando eran novios. También se ha criticado mucho la colaboración de Chris Brown en uno de los temas que forman parte de Unapologetic, el nuevo álbum de Rihanna, ya que tras sufrir violencia de género en sus propias carnes, colaborar con la persona que te ha maltratado puede considerarse trivializar un tema tan serio y una ofensa a las mujeres maltratadas. Pero Rihanna parece hacer oídos sordos a estos comentarios y además de colaborar con Chris, ha titulado al tema ‘Nodody’s Business’, que podría entenderse como que la relación que pueda existir entre ellos no es asunto de nadie. Dejando a un lado este tema tan controvertido y centrándonos en lo estrictamente musical, el single presentación de «Unapologetic», Diamonds, sigue cosechando éxitos y ha alcanzado el #1 en Estados Unidos (lo que convierte a Rihanna en la tercera artista femenina con más #1 en la lista americana) y en más de 10 países de todo el mundo, incluyendo Francia, Alemania y Reino Unido. ‘Diamonds’ es un medio tiempo pop/R&B de corte electrónico compuesto por Sia y producido por StarGate y Benny Blanco en el que Rihanna trata el tema de las relaciones, pero se desvía de las habituales relaciones poco saludables y tóxicas que ha vivido anteriormente y a su vez afirma que ella y su pareja son como «diamantes en el cielo». «Unapologetic» ha debutado en el #1 de la lista americana de álbumes, convirtiéndose en el primer trabajo de Rihanna en ocupar la posición de honor en Estados Unidos y también ha sido #1 en Reino Unido y Canadá. «Unapologetic» sigue la estela musical de su anterior álbum «Talk That Talk» y está encuadrado dentro del pop/R&B con elementos synth-pop, dance-pop, dubstep o Hip Hop y cuenta con la producción de sus habituales colaboradores StarGate, además de Benny Blanco, The Dream, Mike Will Made It o David Guetta entre otros.
Rihanna ha dejado claro que es una mujer fuerte, dura y segura de sí misma tras los incidentes ocurridos en la fiesta anterior a los premios Grammy, cuando su novio por entonces, el cantante Chris Brown le propinó una paliza, dejándole graves secuelas físicas. Después de este episodio la popularidad de Chris disminuyó de manera dramática y ambos estuvieron expuestos noche y día en los medios de comunicación. En Good Girl Gone Bad, su anterior álbum, la cantante de Barbados se alejó del sonido reggae de sus inicios y probó suerte con un sonido pop/R&B más comercial y el resultado no pudo ser mejor ya que superó los 9 millones de copias en todo el mundo y varios de sus singles (‘Umbrella’, ‘Don’t Stop The Music’ y ‘Disturbia’) ocuparon el #1 en las principales listas de venta. Para su cuarto álbum de estudio, titulado Rated R y que vio la luz en noviembre de 2009, Rihanna ha dado un nuevo giro tanto en lo musical como en la temática de las canciones, inspiradas por el incidente de maltrato, por lo que tienen una naturaleza oscura y sombría y están cantadas con un tono de enfado y rabia. «Rated R» está encuadrado dentro del pop/R&B al igual que sus anteriores álbumes aunque marca una divergencia al incorporar elementos rock, dubstep o Hip Hop y cuenta con la producción de Stargate, Tricky Stewart, The Dream, Chase & Status, Brian Kennedy o Chuck Harmony entre otros. Debido a su contenido sombrío y menos comercial, «Rated R» no obtuvo una acogida por parte del público tan positiva como «Good Girl Gone Bad» y consiguió unas ventas notoriamente inferiores, sin embargo ocupó el top 10 en las listas de venta de Alemania, Reino Unido, Canadá o Estados Unidos, donde superó el millón de ejemplares vendidos.
Jessica Cornish, conocida artísticamente como Jessie J