En el año 2000, el rapero Ja Rule colaboró con una joven y desconocida cantante llamada Christina Milian en su single ‘Between Me and You’, que obtuvo buena acogida en la lista americana. Un año más tarde, la risueña Christina Milian lanzó su single debut, llamado ‘AM to PM’, un marchoso tema que conquistó al público europeo aunque cosechó un moderado rendimiento en Estados Unidos. Su siguiente single ‘When You Look At Me’ replicó su éxito en Europa, pero no se lanzó en tierras americanas. Por extrañas razones su disco debut, llamado de manera homónima, no se publicó en Estados Unidos y sólo se puso a la venta de manera muy limitada en Europa. El estilo musical de Christina Milian combina R&B, pop y dance-pop y la podemos considerar como cantante perteneciente a un R&B muy comercial, accesible y cercano al pop. Durante esa época, Christina también hizo sus pinitos en el mundo del cine, ya que aunque es más conocida como cantante, su primer sueño fue ser actriz. Christina sintió que su música no encajaba en el mercado americano, por ello centró su promoción en Europa, donde sus singles funcionaron bien en las listas de venta y tras su tour por tierras europeas, decidió no publicar su disco en Estados Unidos por el cambio de tendencia musical allí y comenzó a grabar su segundo álbum. Christina viajó por todo el mundo y grabó canciones para su segundo álbum junto a productores pop como Bloodshy & Avant (responsables de sus dos primeros singles) y otros encuadrados en el género R&B para darle un toque más urbano a la música de la cantante, como Rodney ‘Darkchild’ Jerkins, Bryan-Michael Cox, Cory Rooney y Warryn Campbell.
Su segundo álbum de estudio fue titulado de manera muy acertada, It’s About Time, debido al largo lapso de tiempo desde su primer álbum y por el hecho de ser el primer disco de Christina que veía la luz en tierras americanas. El single presentación del álbum fue Dip It Low, un tema R&B up-tempo con melodía oriental y letras muy sensuales que cuenta con la colaboración del rapero Fabolous. ‘Dip It Low’ mostraba una mayor madurez en la música de la cantante, recibió buenas críticas y además fue exitoso en las listas de los principales mercados musicales, como Reino Unido, donde fue #2, su mejor posición en dicho país o el top 10 en otros países europeos. ‘Dip It Low’ alcanzó el #5 en Estados Unidos, convirtiéndose en la mejor posición de Christina en lista Billboard y su primer gran éxito.
El segundo single del álbum fue Whatever U Want, un marchoso tema dance-pop con influencia R&B/Hip-Hop que contaba con la colaboración del rapero Joe Budden y aunque tuvo buena acogida en las islas británicas y en otros países europeos, en Estados Unidos y el resto del mundo tuvo un recibimiento muy mediocre. Para este segundo álbum, la cantante mostró una gran evolución como cantante y bailarina, además se evidenció una imagen más adulta, sexy y provocativa, abandonando su imagen dulce y juvenil, especialmente en el videoclip de ‘Dip It Low’, donde Christina bailaba de manera muy sensual. A raíz de esta nueva etapa musical de Christina, surgieron comparaciones con otras cantantes como Beyoncé y Jennifer Lopez, aunque también con Ashanti y Britney Spears, mostrando su influencia por la música R&B y pop. Dentro de ‘It’s About Time’ encontramos un compendio de marchosos temas dance-pop y medios tiempos y baladas de estilo R&B y aunque la dulce voz de Christina no es tan potente como la de otras cantantes del género, es muy agradable y ha evolucionado con respecto a su primer álbum. Entre los temas más destacados del álbum se encuentran ‘Get Loose’, un tema up-tempo producido por Darkchild y los dos bonus track: el tema electropop ‘I Can Be That Woman’ y el marchoso ‘Hands On Me’. Temas imprescindibles: Dip It Low, Whatever U Want y I Can Be That Woman. Puntuación: 7’5/10.




En el año 2008 vio la luz Hard Candy, el undécimo álbum de estudio de Madonna y el primero publicado tras el enorme éxito conseguido por «Confessions on a Dance Floor», el cual devolvió una vez más a la reina del pop a la cima de las listas de venta gracias a magníficos singles como ‘Hung Up’ o ‘Sorry’, que recuperaban el sonido Disco. Con «Confessions», Madonna recuperó su estatus en el mundo de la música tras el periodo infructuoso que supuso «American Life», por ello había muchas expectativas puestas en «Hard Candy». Madonna no decepcionó y regresó con un álbum marchoso y divertido, que seguía la senda dance-pop y electropop de «Confessions» pero con un fuerte componente urbano e influencias funk, R&B y Hip Hop. Madonna únicamente se había aproximado al R&B anteriormente en el álbum «Bedtime Stories», pero de manera más tranquila y pausada en forma de baladas y medios tiempos. «Hard Candy» es por tanto el álbum más urbano de Madonna y prueba de ello es que los productores implicados fueron Timbaland, Danja y The Neptunes, quizás los más famosos dentro de la escena Hip-Hop americana. El cantante Justin Timberlake, habitual colaborador de Timbaland, también participó en la composición y producción de varios temas de «Hard Candy» e incluso hizo un dueto con Madonna en el primer single del álbum, 4 Minutes, que se trata de un marchoso tema dance-pop con gran influencia urbana que contiene un mensaje social para concienciar de la pobreza y el sufrimiento en el tercer mundo y destacaba por el uso de numerosos ‘tick tock’ a lo largo de la canción. ‘4 Minutes’ recibió buenas críticas por su pegadizo ritmo, la química entre ambos cantantes y su mensaje positivo y recibió varias nominaciones a los premios Grammy, entre ellos mejor colaboración de pop. ‘4 Minutes’ alcanzó el #3 en la lista americana de singles, la mejor posición de Madonna en Estados Unidos desde ‘Music’ (superó a ‘Hung Up’) y en el resto del mundo también fue un gran éxito y ocupó el #1 en más de 10 países de todo el mundo, incluyendo Reino Unido, Canadá, España o Australia. Respaldado por un single de gran éxito, «Hard Candy» debutó muy alto en las listas de venta del mundo y alcanzó el #1 en más de 20 países, aunque con 4 millones de copias nivel global se quedó muy atrás de las altas ventas conseguidas por «Confessions».
Shania Twain es una de las artistas más prestigiosas de la industria musical ya que no sólo es una de las cantantes más exitosas y acapara ventas millonarias y multitud de premios, sino que fue la mayor responsable de llevar el sonido Country a países donde este estilo musical era minoritario y apenas se escuchaba, como Europa o Australia. Shania Twain es la segunda cantante canadiense con mayores ventas, por detrás de Céline Dion y posee varios récords musicales muy importantes: es la artista femenina de Country con mayores ventas de toda la historia, publicó el álbum más vendido de una cantante femenina a nivel mundial y es la única artista que posee tres discos consecutivos certificados diamante (más de 10 millones de copias) en Estados Unidos. Su álbum debut, titulado de manera homónima, consiguió cierta popularidad dentro del circuito Country de su Canadá natal y en Estados Unidos, sin embargo con su segundo trabajo discográfico, The Woman In Me, Shania Twain logró despuntar en el resto del mundo y logró buena acogida en Europa y Australia. Cabe destacar que en su Canadá natal vendió más de dos millones de copias y en Estados Unidos fue certificado 12 veces platino. Pero sin duda su momento de gloria llegó en 1997 con su tercer álbum de estudio, Come On Over, con el que Shania se convirtió en una auténtica estrella de la música y triunfó en todo el mundo, llevando el sonido Country a prácticamente todos los rincones del planeta. La longevidad de este álbum no ha tenido precedentes en la historia de la música: pese a que nunca llegó a ser #1 en Estados Unidos (debutó en el #2 en la lista de la lista americana) las ventas se mantuvieron muy fuertes y constantes durante los casi 3 años de vida comercial gracias a los 12 singles que se extrajeron de él y acabó superando los 17 millones de copias en tierras americanas. En el resto del mundo «Come On Over» fue #1 en Australia, Canadá o Reino Unido y el top 10 en Alemania o Francia y superó los 40 millones de copias, convirtiéndose en el álbum más exitoso de los años 90, el disco Country más vendido y el álbum más vendido de una artista femenina de todos los tiempos. El segundo álbum de Shania Twain vio la luz en 1997 en Canadá y Estados Unidos y durante 1998 y 1999 fue publicado en el resto del mundo, con diferentes singles para cada mercado musical. «Come On Over» está formado por 16 temas, principalmente up-tempo, compuestos por la propia Shania Twain bajo la producción de su marido Robert ‘Mutt’ Lange y encuadrados dentro de un sonido Country muy accesible a todos los públicos con influencia pop/rock.


