Tras unos prometedores inicios en solitario con su álbum debut Mind of Mine (el cual alcanzó el #1 en Estados Unidos y Reino Unido y contó con el hit single ‘Pillowtalk’), Zayn ha visto como el globo de su éxito comercial se iba deshinchando a pasos agigantados debido a la mediocre acogida por parte del público de sus siguientes trabajos discográficos. En 2021 llegó su último álbum, con el premonitorio título de Nobody Is Listening, el cual resultó un fracaso de ventas y recibió unas críticas muy tibias por parte de los expertos musicales. El ex-componente de One Direction afronta su nuevo trabajo discográfico con una popularidad mermada y un perfil cercano al de un artista independiente. Este mes de mayo ha visto la luz su cuarto álbum de estudio, titulado Room Under the Stairs, el cual está formado por 15 temas, principalmente baladas y temas downtempo, compuestos por el cantante inglés bajo la producción de Dave Cobb, conocido por su trabajo para artistas de Country. Este álbum marca una divergencia musical con respecto a sus anteriores trabajos ya que abandona su habitual estilo R&B para adentrarse en un sonido Country, pop/rock, folk y Soul carente de artificios y con mínima producción. El concepto de «Room Under the Stairs» fue creado en su casa rural de Pensilvania mientras escuchaba artistas Country de la talla de Chris Stapleton o Willie Nelson y resulta el álbum más personal y maduro de Zayn hasta la fecha ya que relata de manera honesta y vulnerable el proceso de sanación mental, crecimiento y descubrimiento personal que ha experimentado durante los últimos años. Su tormentosa relación con la modelo Gigi Hadid y posterior separación también han inspirado las letras de las canciones presentes en el álbum.
El single presentación del álbum fue What I Am, en el que Zayn habla de aceptarse a sí mismo tal y como es y pide a los demás la misma aceptación mientras relata una relación tóxica. En este tema, Zayn incursiona en el formato Adult Contemporary, adoptando un sonido Country y soft rock en el que se despoja de artificios, dejando su balsámica voz en un primer plano. Teniendo en cuenta que el cantante de ascendencia pakistaní se ha ido alejando progresivamente del foco público y apenas realiza promoción de su música, este single ha tenido un impacto mínimo en las principales listas de venta. El segundo single lanzado fue Alienated, que se trata de la primera canción que grabó para este proyecto y marca el tono del álbum. ‘Alienated’ es una balada clásica de Blues y Soul con guitarra y mínima producción cuyas letras reflejan la soledad y desconexión con el mundo exterior sufrió el cantante. Coincidiendo con la publicación del álbum se ha lanzado el tercer single, Stardust, que resulta más rítmico y accesible que los anteriores sencillos y es una de las pocas canciones optimistas y que hablan de amor. Entre los temas más destacados del álbum se encuentran ‘Birds on a Cloud’, un tema up-tempo pop/rock cuyas letras hacen referencia a las numerosas rupturas y reconciliaciones que ha vivido durante su relación con Gigi, ‘My Woman’, una inquietante balada en la que Zayn ofrece su lado más atormentado al refugiarse en el alcohol para olvidar y superar a su ex-pareja o ‘Something in the Water’, que contiene un cierto aroma R&B y habla de enamorarse de nuevo.
Zayn Malik ha asumido muchos riesgos al salir de su zona de confort y ofrecer un trabajo poco comercial que lo sitúa en un perfil más cercano al de un artista indie que a la superestrella de la música que era al principio de su carrera. «Room Under the Stairs» resulta cohesivo y muestra una gran madurez y vulnerabilidad por parte de Zayn, sin embargo muchos de los temas suenan parecidos y acaban resultando monótonos y repetitivos. El álbum se centra en las habilidades de Zayn como compositor y pone en un primer plano su agradable y relajante voz con una mínima instrumentación, pero en su conjunto las canciones presentes no son suficientemente potentes o llamativas. Temas imprescindibles: Stardust, Birds on a Cloud, Something in the Water, What I Am y Alienated. Puntuación: 6/10.

Durante los años 90, Shakira se consolidó como una de las cantantes más importantes dentro del pop/rock en español gracias al éxito de sus álbumes «Pies Descalzos» y «Dónde Están Los Ladrones?», los cuales triunfaron en España y Latinoamérica debido a una sucesión de memorables singles. Tras haber dominado el mercado latino con dichos álbumes, la cantante colombiana fue animada por Gloria Estefan para abrirse al panorama internacional y lanzar su primer trabajo en inglés. En noviembre de 2001 vio la luz su quinto álbum de estudio, Laundry Service (en español «Servicio de Lavandería»), el cual está formado por 13 temas encuadrados dentro del pop/rock con influencias Latin-pop, dance-pop y del rock anglosajón, pero se trata de un álbum muy ecléctico que contiene elementos de la música tradicional andina, árabe y del Medio Oeste. Shakira compuso todos los temas presentes en el álbum y contó con la producción de Lester Mendez, Tim Mitchell o Luis Fernando Ochoa entre otros, bajo la supervisión de Emilio Estefan, uno de los magnates más importantes del negocio de la música. Las letras de las canciones presentes hablan principalmente de amor, ya que la cantante atravesaba uno de sus mejores momentos personales y tenía una relación con Antonio de la Rúa. «Laundry Service» fue concebido como un álbum en inglés, aunque cuenta con varias canciones originales en español y la versión en español de varios de los singles. Gracias al éxito del primer single, «Laundry Service» debutó en el top 5 de los principales mercados musicales alrededor del mundo, como Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia o Reino Unido y alcanzó el #1 en España, Australia o Canadá. Las ventas se mantuvieron muy sólidas y consistentes durante los siguientes meses debido a la gran acogida comercial de los posteriores sencillos promocionales y acabó vendiendo más de 12 millones en todo el mundo, convirtiéndose en uno de los álbumes más exitosos del 2002. «Laundry Service» destacaba por su mezcla de diferentes estilos, el uso de originales instrumentos y melodías, la versatilidad vocal de Shakira y sus habilidades como compositora (sobretodo en los temas en español), sin embargo su pronunciación y soltura con el inglés eran los aspectos a mejorar. Con el paso de los años «Laundry Service» se ha convertido en uno de los álbumes imprescindibles y más influyentes dentro del catálogo musical de Shakira, además destacar por su carácter ‘crossover’, ya que supuso su innegable trampolín para triunfar en el mercado internacional y convertirse en una ‘pop star’.
La cantante Anastacia vivió su apogeo en el mundo de la música durante los primeros años de la década del 2000 gracias a álbumes como «Not That Kind», «Freak of Nature» o «Anastacia», los cuales vendieron más de 10 millones de copias en todo el mundo, aunque triunfaron especialmente en Europa, donde se convirtió en una de las cantantes más exitosas durante aquella época. Desde un primer momento, la cantante nacida en Chicago llamó la atención por su potente voz con matices negros, su pequeña estatura, su amplia colección de gafas de sol y su ecléctico estilo musical que fusionaba pop/rock, R&B, dance, funk y Soul, una curiosa mezcla que ella misma denominó como ‘sprock’ y se convirtió en su seña de identidad. Pese a ser americana, lo cierto es que Anastacia nunca ha sido profeta en su tierra y no ha contado con demasiado apoyo por parte del público estadounidense (sólo su single debut ‘I’m Outta Love’ consiguió entrar en el Hot 100 de Billboard) por lo que se centró en Europa, donde logró gran éxito con temas como ‘Left Outside Alone’, ‘Paid My Dues’ o ‘One Day In Your Life’, los cuales ocuparon los primeros puestos en las listas de venta. Tras sus tres primeros trabajos, Anastacia sufrió una espiral descendiente en su éxito comercial y sus álbumes posteriores tuvieron un escaso impacto, sin embargo sus seguidores de Alemania siempre le han apoyado de manera incondicional, por lo que la cantante ha querido hacer un pequeño homenaje al país germano en su nuevo proyecto musical.
En este mes de agosto se cumple el vigésimo aniversario del lanzamiento del tercer álbum de No Angels, la ‘girl band’ alemana más famosa de todos los tiempos. Tras unos años de intensa promoción en los que el quinteto apenas tuvo un respiro debido al éxito de sus dos primeros álbumes, una de las componentes, Jessica, anunció que se tomaba un tiempo fuera del grupo para cumplir su sueño de ser madre. En un principio Jessica iba a regresar a No Angels tras dar a luz a su niña, pero finalmente su discográfica anunció su marcha definitiva, a la vez que el resto de componentes (Sandy, Vanessa, Lucy y Nadja) continuaron adelante con sus compromisos con No Angels y entraron en el estudio para grabar nuevas canciones. En agosto de 2003 vio la luz el tercer álbum de estudio de No Angels, titulado Pure, que destacaba por su evolución hacia un sonido más maduro y adulto y se caracterizaba por el hecho de que las integrantes se involucraron en mayor medida en el proceso creativo. «Pure» seguía encuadrado dentro del pop pero marcaba una divergencia musical con respecto a los anteriores trabajos y abandonaba el dance-pop y R&B presente en la mayoría de sus canciones para adoptar un pop/rock de corte electrónico y con un sonido más arriesgado y experimental. Este álbum recibió ciertas comparaciones con el vanguardista sonido de «Ray of Light» de Madonna y dejaron de ser comparadas con Spice Girls o Destiny’s Child (las mayores influencias de sus primeros álbumes) para asemejarse a otros grupos femeninos de estilo alternativo como Sugababes o All Saints. Al igual que sus predecesores, «Pure» alcanzó el #1 en la lista de álbumes alemana, pero las ventas fueron notoriamente inferiores a las de «Elle’Ments» y «Now… Us!», lo que presagió el inicio del fin para el grupo alemán.
Una gran parte del público que sigue a Cher, entre el que yo me incluyo, lo hace a raíz del éxito de ‘Believe’ y el álbum de título homónimo al que pertenece, los cuales fueron responsables de revitalizar su carrera tras un periodo comercial infructuoso, sin embargo la cantante americana puede presumir de tener una de las trayectorias profesionales más extensas dentro del mundo de la música, que se remonta a principios de los años 60. El álbum anterior a «Believe» no gozó del mismo reconocimiento por parte del público y tuvo un desempeño muy moderado en las listas de venta. Me estoy refiriendo a It’s a Man’s World, que vio la luz en 1995 y este año cumple su 28º aniversario, por lo que la veterana cantante ha querido celebrarlo lanzando una edición especial del álbum que incluye remixes de los singles más famosos y un nuevo ‘artwork’. El vigésimo primer álbum de estudio de Cher está formado por versiones de canciones de otros artistas, principalmente hombres, como James Brown, Marc Cohn o Don Henley. El álbum originalmente no se publicó en tierras americanas y sólo vio la luz en Europa, pero un año más tarde, con varios cambios sustanciales, lo hizo en Estados Unidos y Canadá. La edición europea de «It’s a Man’s World» está formada por 14 temas encuadrados dentro del pop/rock con influencias del Blues y rock típicamente sureños, sin embargo para la edición americana (que sólo incluye 11 temas) la producción está más encuadrada dentro del sonido R&B y Soul. Los productores implicados fueron Christopher Neil, Stephen Lipson o Trevor Horn entre otros y cabe destacar que Cher canta con la llamada ‘voz de cabeza’, muy diferente a su habitual estilo contralto con voz raspada. Este álbum vino tras una dolorosa ruptura sentimental por lo que sus canciones resultan tristes y melancólicas. «It’s a Man’s World» tuvo su mejor desempeño comercial en Reino Unido, donde alcanzó el #10 y acabó siendo certificado oro, sin embargo en Estados Unidos apenas ocupó el top 70 y obtuvo unas ventas muy bajas.
El asombroso talento vocal de Kelly Clarkson le hizo ganadora de la primera y más exitosa edición del ‘talent show’ American Idol, sin embargo su innegable carisma, simpatía y actitud humilde ‘de vecina de al lado’ fueron decisivos para ayudarle a conseguir su victoria y le convirtieron en una de las cantantes más queridas y respetadas de la industria musical americana. Desde entonces, la cantante texana ha publicado 9 álbumes con los que ha triunfado en Estados Unidos y el resto del mundo (con sus lógicos altibajos comerciales) y se ha convertido en la participante más famosa y relevante de la historia de American Idol y una de las pocas que puede presumir de seguir teniendo una carrera sólida en la actualidad. Su arrolladora personalidad no sólo le ha ayudado en el plano musical sino que le ha permitido explorar otros senderos fuera de la música y desde hace 4 años presenta con éxito su propio programa de televisión, «The Kelly Clarkson Show», que cuenta con una saludable audiencia y ha logrado varios premios televisivos. Sin embargo no todo han sido alegrías en la vida de Kelly Clarkson ya que el año pasado se divorció de su marido y padre de sus dos hijos, Brandon Blackstock (hijo de su antiguo manager e hijastro de la cantante de Country Reba McEntire), quien además era su manager desde hace una década. El fin de su matrimonio ha sido la principal fuente de inspiración para las letras de su nuevo álbum, aunque éste cubre «el arco entero de la relación», desde sus comienzos hasta el final. 6 años después de su último álbum, «Meaning of Life», en el que recuperaba el sonido Soul/R&B de sus orígenes y tras un disco navideño, la cantante texana ha regresado con su décimo álbum de estudio, titulado Chemistry, el cual está formado por 14 canciones, principalmente baladas y temas mid-tempo de estilo pop con ciertos elementos pop/rock, folk y Soul, compuestas por la propia Kelly bajo la producción de Jesse Shatkin y Jason Halbert. La cantante de 41 años empezó a trabajar en este álbum en 2019 y fue descrito por ella misma como si «Breakaway» y «Stronger» (sus álbumes más exitosos y en mi opinión, los mejores de su discografía) tuvieran un hijo, sin embargo tras su divorcio el proyecto cambió de rumbo y acabó relatando las emociones que experimentó desde el principio hasta al final de su matrimonio.
La misma semana en la que se declaraba el confinamiento por la pandemia del coronavirus veía la luz Heartbreak Weather, el segundo trabajo discográfico de Niall Horan. Pese al inesperado mal ‘timing’ que tuvo el álbum, lo cierto es que su desempeño comercial fue muy positivo y alcanzó el #1 en Reino Unido y el top 5 en España, Australia o Estados Unidos, sin embargo la cancelación de la gira promocional debido a la pandemia entristeció al cantante irlandés, que adora el contacto directo con sus fans. Tres años más tarde ha llegado su tercer álbum de estudio, The Show, el cual está formado por 10 canciones compuestas por el propio Niall bajo la producción de sus habituales colaboradores John Ryan y Julian Bunetta, además de Joel Little. Importantes nombres como Jimmy Napes, Mike Sabath, Tobias Jesso Jr o Amy Allen han participado en la composición de los temas presentes. Al igual que su anterior trabajo, «The Show» está encuadrado dentro del pop/rock, sin embargo introduce elementos del synth-pop ‘ochentero’ que tan de moda se ha puesto últimamente y encontramos baladas inspiradas en la escena Laurel Canyon (barrio de Los Ángeles famoso por su contracultura hippie de finales de los años 60 y principios de los 70 de la que formarían parte cantantes de la talla de Jim Morrison, Carole King o The Eagles). Tal y como comentó el ex-componente de One Direction en las entrevistas promocionales, este álbum es un reflejo de cómo se siente como persona y artista en este punto de su vida, cuando está a punto de cumplir los 30 años. En febrero llegó el single presentación del álbum, Heaven, que se trata de un tema mid-tempo pop/rock cuyas letras hacen referencia a que debemos centrarnos en disfrutar nuestras vidas en vez de preocuparnos por lo que se espera de nosotros (una clara referencia a la presión que se siente a ciertas edades por estar casado, tener hijos o comprar una casa). ‘Heaven’ tuvo una buena acogida comercial y alcanzó el top 20 en la lista británica de singles. El segundo single ha sido Meltdown, un tema up-tempo pop/rock y synth-pop que guarda similitudes con ‘As It Was’ de Harry Styles y en el que Niall habla de la salud mental y promete ser el apoyo de su pareja en sus peores momentos. 
Katy Perry vivió su mejor momento profesional durante los años 2010 y 2011 y se convirtió en una super estrella del pop gracias al gran éxito que cosechó su tercer álbum, Teenage Dream, el cual superó los 6 millones de copias en todo el mundo y contó con una acertada selección de singles entre los que destacaban ‘Firework’, ‘California Gurls’, ‘Last Friday Night’ o ‘Teenage Dream’. Los 5 primeros singles lanzados alcanzaron la posición de honor en la lista americana, convirtiendo a «Teenage Dream» en el segundo álbum de la historia de la música en contener 5 singles #1 tras «Bad» de Michael Jackson y a Katy en la primera mujer en conseguir este importante logro. Tras el tremendo éxito del álbum, fue re-editado con nuevos temas entre los que se encontraban ‘Part of Me’, que nuevamente alcanzó el #1 en la lista americana, ampliando la impresionante racha comercial de la cantante californiana. En octubre de 2013 vio la luz el cuarto álbum de estudio de Katy Perry, titulado Prism y que está formado por 13 temas de estilo pop y dance-pop con elementos electropop, pop/rock, Trap, House o Disco. Katy Perry participó en la composición de todos los temas presentes y contó con la producción de Max Martin y Dr. Luke (los responsables de los hits de «Teenage Dream» y que se encargan de la mayoría de temas de este álbum), además de Cirkut, Greg Kurstin, Stargate o Bloodshy, la mitad de Bloodshy & Avant. Con «Prism», la cantante de Santa Bárbara repitió la fórmula del exitoso «Teenage Dream», con el que guarda numerosas similitudes, por lo que recibió varias críticas negativas de los expertos musicales al no ofrecer nada nuevo al público aunque es de alabar la madurez y vulnerabilidad que muestra Katy en varias de las canciones. «Prism» debutó en el #1 de la lista americana de álbumes, convirtiéndose en su segundo ‘chart topper’ en Estados Unidos y acabó superando el millón y medio de copias puras (la mitad de lo que consiguió «Teenage Dream») aunque consiguió un alto nivel de streaming. Alrededor del mundo el álbum también resultó un éxito y alcanzó el #1 en Australia, Reino Unido o Canadá y fue top 5 en los principales mercados musicales, con unas ventas superiores a los 4 millones de copias.
En 2002 una jovencita texana llamada Kelly Clarkson resultó la ganadora de la primera edición del ‘talent show’ American Idol gracias a su extraordinaria voz y su carismática personalidad y pudo cumplir su sueño de dedicarse al mundo de la música. Un año después llegó su álbum debut, Thankful, el cual estaba encuadrado dentro del pop/R&B y contó con un amplio rango de productores de la talla de Babyface, Evan Rogers, Carl Sturken, The Underdogs, Desmond Child o Steve Mac en un intento por parte de su discográfica por presentarnos a la ‘nueva Mariah Carey’. Este álbum recibió críticas principalmente positivas por las habilidades vocales de Kelly Clarkson aunque carecía de una falta de dirección típica de los primeros álbumes de jóvenes artistas. «Thankful» fue #1 en la lista americana de álbumes, vendió cerca de tres millones de copias en Estados Unidos y contó con el single ‘Miss Independent’ (originalmente grabado por Christina Aguilera para su álbum «Stripped»), que ocupó el top 10 en la lista Billboard. En 2004 llegó su segundo álbum de estudio, Breakaway, el cual está compuesto por un compendio de temas up-tempo, baladas y medios tiempos encuadrados dentro del pop/rock con ciertas influencias folk y Soul y marca una divergencia con el sonido pop/R&B presente en su álbum debut. Mientras que en «Thankful» tuvo una escasa participación en el proceso creativo, para su segundo álbum Kelly Clarkson tomó las riendas de su carrera, decidió el estilo musical que quería adoptar y participó en la composición de 6 de los 12 temas presentes. Entre los productores implicados en el álbum se encuentran Ben Moody y David Hodges (componentes de la banda de rock Evanescence), John Shanks, Kara DioGuardi y los ‘hitmakers’ Max Martin y Dr. Luke. Respaldado por el éxito de los singles lanzados, el segundo álbum de Kelly debutó en el #3 en la lista de ventas americana, destacó por su larga vida comercial y acabó siendo certificado seis veces platino por ventas superiores a los 6 millones de copias en Estados Unidos. En el resto del mundo «Breakaway» también tuvo un excelente desempeño comercial y ocupó el top 10 en Australia, Reino Unido, Alemania o Canadá y superó los 12 millones de copias, convirtiéndose en el álbum más vendido de una concursante de ‘American Idol’ a nivel mundial y uno de los más exitosos de la década del 2000.