Crítica de «That! Feels Good!» de Jessie Ware

That! Feels Good!Durante el año 2020 se produjo un resurgimiento del sonido Disco gracias cantantes pop de la talla de Dua Lipa o Kylie Minogue, quienes triunfaron en las listas de venta con este sonido típico de los años 70 y 80 aunque con un toque moderno de dance-pop. Otra de las artistas que contribuyó a devolver la popularidad este género, aunque con menor impacto comercial, fue Jessie Ware, a la que personalmente no había prestado excesiva atención hasta el momento pero que se convirtió en un auténtico descubrimiento gracias a What’s Your Pleasure?, uno de los mejores álbumes del 2020 para muchas publicaciones musicales, incluido el blog Mister Music. El cuarto álbum de la cantante inglesa estaba compuesto por un magnífico conjunto de temas Disco, dance-pop, funk y electropop de naturaleza bailable que contaban con el estilo elegante y la sugerente voz de Jessie. «What’s Your Pleasure?» alcanzó el #3 en la lista británica de álbumes, su mejor posición hasta la fecha y contó con singles tan interesantes como ‘Spotlight’, ‘Save a Kiss’ o el tema que daba título al álbum. Tras una re-edición de dicho álbum, en julio del año pasado llegó el single adelanto de su nuevo trabajo, Free Yourself, que se trata de un enérgico tema Disco/House producido por Stuart Price (responsable del éxito de «Confessions on a Dance Floor» de Madonna y artífice de éxitos de Kylie Minogue o Dua Lipa) con uso prominente de teclados y cuerdas que nos transportan a las discotecas de los años 70 y en el que Jessie nos anima a mantenernos firmes ante las adversidades de vida o la fugacidad del tiempo y liberarnos. Tras ‘Free Yourself’, que recibió buenas opiniones de los expertos musicales y acumula unos respetables 13 millones de reproducciones en Spotify (Jessie siempre se ha caracterizado por ser una artista minoritaria con un público limitado), el pasado mes de febrero llegó Pearls, otra exultante y deliciosa pieza Disco producida nuevamente por Stuart Price en la que Jessie se desmelena en la pista de baile hasta que su collar de perlas salta por los aires. Como anticipo a la publicación del álbum se ha lanzado el tercer single, Begin Again, un cálido tema con gran influencia de la música latina (en concreto samba y salsa) que está inspirado en un viaje que realizó Jessie a Brasil y en el que habla de escapar de la realidad y marcharse a un lugar en el que olvidarnos de los problemas y empezar de nuevo. ‘Begin Again’ destaca por ser el primer tema que la cantante londinense compuso para este trabajo durante el confinamiento de la pandemia.

El quinto álbum de estudio de Jessie Ware, titulado That! Feels Good!, es un trabajo breve pero muy cohesionado, formado principalmente por temas up-tempo de estilo Disco y dance-pop con influencias funk, House, R&B y Soul. Jessie ha compuesto las 10 canciones que forman parte del álbum y cuenta con la producción de James Ford (responsable de su anterior trabajo) además de Stuart Price, quien se encarga de 4 de los temas presentes. «That! Feels Good!» sigue la estela musical de «What’s Your Pleasure?», con el que comparte su naturaleza bailable y se trata de un trabajo de carácter hedonista en el que Jessie nos invita a celebrar la vida, disfrutar de cada momento y experimentar el placer en todos los sentidos. Entre los temas más interesantes del álbum se encuentran ‘Freak Me Now’, un enérgico tema Disco/House de naturaleza muy sensual en el que Jessie disfruta bailando, sintiendo el calor de la otra persona y no sabe lo que le deparará la noche, ‘Beautiful People’, con aroma funk y que resulta una oda a las personas maravillosas que te encuentras en los clubs o ‘These Lips’, otro tema muy sensual que describe el escapismo de la realidad mientras disfrutas con tu amante y destaca por su sección de vientos y cuerdas típico del género Disco. Aunque dentro de «That! Feels Good!» dominan los temas up-tempo, también encontramos dos baladas, que no restan al resultado final y resultan muy interesantes. En ‘Hello Love’, Jessie habla del dolor que le produce una ruptura sentimental pero se muestra esperanzada al encontrar un nuevo amor, mientras que en ‘Lightning’, de aroma R&B/Soul y reminiscencia de sus primeros trabajos, declara que su amor es la luz que ilumina su vida. En resumen, «That! Feels Good!» es un trabajo exultante y luminoso, de producción elegante y en el que podemos deleitarnos con la magnífica y sugerente voz de Jessie Ware. Sin duda uno de los mejores álbumes lanzados en el 2023 hasta el momento. Temas imprescindibles: Free Yourself, Pearls, Begin Again, These Lips y Hello Love. Puntuación: 8/10.

Crítica de «Bebe» de Bebe Rexha

Bebe albumEl año pasado Bebe Rexha se anotó un importante tanto gracias a su participación en el tema ‘I’m Good (Blue)’ de David Guetta, que se convirtió en uno de los singles más exitosos del 2022, alcanzó el #1 en las principales listas de venta y acumula más de 900 millones de reproducciones en Spotify. Pese a su innegable éxito comercial (uno de los mayores de la carrera de la cantante americana) este tema recibió numerosas críticas negativas por fusilar sin piedad uno de los himnos Dance de la década de los 90, concretamente ‘Blue (Da Ba Dee)’ del grupo Eiffel 65. Tras este repunte en su popularidad, la cantante de ascendencia albanesa anunció el lanzamiento de su tercer álbum, el cual describió como un trabajo con «sonido retro inspirado en los años 70», lo que supone una gran divergencia musical con respecto al electropop con tintes urbanos presente en su álbum debut y el sonido pop/rock adoptado en su segundo trabajo discográfico. Su tercer álbum de estudio tiene por título simplemente Bebe y está formado por 12 temas encuadrados dentro del pop y dance-pop con gran influencia del sonido Disco, aunque también encontramos elementos funk, synth-pop, pop/rock y Country. Bebe Rexha ha compuesto todos los temas presentes en el álbum y ha contado con la producción de su colaborador habitual Jussifer, Burns, Joe Janiak o el colectivo inglés TMS. Después de todas las colaboraciones que ha realizado (la mayoría temas dirigidos a las pistas de baile) Bebe por fin ha aprendido la lección y ha incorporado al álbum numerosos temas up-tempo, a diferencia del carácter mid-tempo que tenían la mayor parte de las canciones presentes en «Expectations» y «Better Mistakes». Muchos artistas deciden titular un álbum de manera homónima cuando el carácter personal de sus letras lo convierte en un trabajo autobiográfico o refleja un momento clave de su vida, sin embargo «Bebe» no nos ayuda demasiado a conocer en profundidad a la cantante mas allá de los desengaños amorosos por los que ha pasado o las relaciones fallidas que ha dejado atrás, ya que las letras de las canciones resultan un tanto genéricas e impersonales.

El single presentación del álbum, Heart Wants What It Wants, llegó en febrero y se trata de un animado tema up-tempo de sonido retro y estilo Disco/funk en cuyas letras Bebe declara que no puede garantizar a su amante que le vaya a querer eternamente porque el corazón sigue sus propias reglas. Este tema, compuesto por Bebe junto a Bonnie McKee y Jussifer, envía un mensaje de amor propio y auto-empoderamiento. Tras el escaso impacto de ‘Heart Wants What It Wants’ en las listas de venta se lanzó Call on Me, un enérgico tema dance-pop con influencia Disco/House producido por Burns en el que Bebe presume de ser la amante que toda persona necesita. Una semana antes del lanzamiento del álbum llegó el tercer single, Satellite, en el que Bebe adopta nuevamente un sonido Disco muy ‘setentero’ y cuenta con la colaboración del legendario rapero Snoop Dogg, quien aporta un divertido verso y su habitual sentido del humor. ‘Satellite’ relata el ‘viaje al espacio exterior’ que emprende Bebe tras fumar marihuana (afición que comparte con Snoop) y resulta uno de los temas más pegadizos del álbum. El álbum está formado principalmente por temas up-tempo, de entre los que destacan ‘When It Rains’, que adopta un sonido synth-pop y pop/rock ochentero, ‘I’m Not High, I’m In Love’, en el que Bebe declara que la causa de su estado de éxtasis no es porque esté fumada sino enamorada o ‘I Am’, que resulta un auténtico himno de empoderamiento y en el que la cantante demuestra su valía como mujer y amante. Una de las canciones más llamativas del álbum es ‘Seasons’, una balada mid-tempo Country que cuenta con la participación de una de las figuras indiscutibles del género, Dolly Parton y en la que Bebe despliega todo su torrente vocal pero no acaba de encajar demasiado con el resto del resto del álbum.

Los continuos bandazos musicales que ha dado Bebe Rexha a lo largo de su carrera evidencian una falta de dirección artística más que una supuesta ‘capacidad de reinvención’ por parte de la artista y si a esto le añadimos su falta de carisma y personalidad distintiva (que la han convertido en carne de colaboración gracias a su bonita pero impersonal voz) y una escasa capacidad de conexión con el público, encontramos la razón por la que tras más de una década en el negocio no haya acabado de despuntar y siga siendo una desconocida para el público en general. Durante su trayectoria profesional Bebe ha probado suerte con géneros tan diversos como el electropop, R&B, pop/rock o Country sin encontrar su verdadero sonido y el hecho de contar en el mismo álbum con artistas tan opuestos como Dolly Parton y Snoop Dogg resulta un tanto chocante, sin embargo, pese a los evidentes handicaps a los que se enfrenta la cantante, ha sido capaz de entregarnos su mejor álbum hasta la fecha. «Bebe» resulta muy disfrutable y agradable de escuchar ya que está formado por un conjunto sólido de temas divertidos, bailables y pegadizos de sonido retro que le sientan de maravilla a la cantante. Los puntos fuertes del álbum son la acertada elección de los singles lanzados y la ejecución vocal de Bebe, que compensan unas letras un tanto genéricas y vacías de contenido. Temas imprescindibles: Heart Wants What It Wants, Satellite, Call on Me, When It Rains, I’m Not High I’m In Love y Visions (Don’t Go). Puntuación: 7’5/10.

Crítica de «In Pieces» de Chlöe

Chloe In PiecesChlöe es conocida por ser una de las integrantes de Chlöe x Halle, un dúo formado por dos hermanas nacidas en Atlanta que tras colgar varios videoclips en YouTube en los que versionaban famosas canciones llamaron la atención de la mismísima Beyoncé, quien se convirtió en mentora de las hermanas Bailey y se apresuró a ficharlas en su discográfica debido a su gran potencial. En el año 2020 publicaron su segundo álbum estudio, «Ungodly Hour», con el que se hicieron un importante hueco dentro del mundo del R&B/pop gracias a la buena acogida de singles como ‘Do It’, sin duda ayudado por hacerse viral en la red social TikTok. Tras la promoción de «Ungodly Hour», las hermanas Bailey se centraron en sus carreras en solitario y mientras que Halle Bailey ha hecho sus pinitos como actriz en el remake de la película «The Little Mermaid» interpretando a Ariel, Chlöe se ha propuesto labrarse una carrera como cantante en solitario. En 2021 Chlöe lanzó su primer single como solista, Have Mercy, un tema R&B up-tempo producido por Murda Beatz en el que habla de sus posaderas y cómo los hombres se sienten atraídos por esta parte de su cuerpo. ‘Have Mercy’ recibió buenas opiniones de los expertos musicales, quienes alabaron la nueva dirección artística tomada por Chlöe y su nueva imagen más sexy. El debut en solitario de la joven cantante alcanzó el top 30 en la lista americana (top 10 en el componente R&B/Hip-Hop de Billboard). En 2022 llegó el segundo single, Treat Me, que se trataba de un moderno tema R&B up-tempo en el que Chlöe muestra su valía y poder como mujer en el final de una relación y destacaba por su adictivo ritmo y la gran versatilidad de Chlöe como rapera y cantante. Más tarde llegaron Surprise, un medio tiempo R&B de sonido moderno producido por Scott Storch y elegido por la propia Beyoncé como single y For The Night, un interesante tema mid-tempo pop/R&B con melodía de guitarra española producido por London on da Track con la participación de Latto que relataba su reciente ruptura sentimental.

Dicen que «año nuevo, vida nueva» y esto es precisamente lo que pensó la joven cantante, ya que descartó todos los singles lanzados hasta el momento y en enero inició una nueva era con un imaginario totalmente diferente y desveló su nuevo single, que servía como presentación de su esperado álbum debut. Pray It Away es un medio tiempo R&B con influencia Gospel en el que Chlöe se lamenta del daño que le ha hecho su ex-pareja y se refugia en la iglesia para buscar su espiritualidad y evitar vengarse de su infiel ex. La manera de cantar de Chlöe y el estilo de la canción sin duda nos remiten a Brandy, sin embargo ‘Pray It Away’ no resultaba una apuesta suficientemente sólida como para respaldar su nuevo proyecto. Un mes más tarde llegó el segundo single del álbum, How Does It Feel, que se trata de un R&B mid-tempo producido por Hitmaka y Cardiak que cuenta con la participación de Chris Brown y samplea el estribillo de ‘Throwback’ de Usher (que a su vez sampleaba un clásico de Dionne Warwick). En ‘How Does It Feel’ ambos cantantes muestran su vulnerabilidad al recordar sus últimas relaciones fallidas y cómo sus ex-parejas les fueron infieles. Este tema resulta un single más competitivo que el anterior y muestra una gran química entre Chloe y Chris.

In Pieces es el álbum debut de Chlöe y está compuesto por 14 temas, principalmente medios tiempos y baladas R&B, con influencias pop, Hip Hop y Trap compuestos en su mayoría por la propia cantante bajo la producción de The Dream, Hitmaka, Cardiak, Mikky Ekko o Metro Boomin entre otros. El álbum (que cuenta con Missy Elliott, Future y Chris Brown como artistas invitados) relata el viaje emocional de Chlöe durante la relación y posterior ruptura con su ex-pareja, el rapero Gunna. Merece la pena reseñar ‘Cheatback’, un tema casi acústico con uso prominente de guitarra en el que Chlöe confiesa haber sido infiel como respuesta a la infidelidad de su pareja, ‘Make It Look Easy’, en el que la cantante oculta su dolor bajo una máscara y resulta una de las canciones más vulnerables del álbum o ‘In Pieces’, una clásica balada a piano que resume a la perfección el mensaje de fuerza y resiliencia ante las adversidades que Chlöe envía en este trabajo. Dentro del lado más rítmico de «In Pieces» encontramos el tema up-tempo ‘Body Do’, en el que la cantante reconoce que pese a la infidelidad de su hombre, la conexión física entre ambos es innegable, ‘Looze U’, producido por The Dream y ‘Told Ya’, un extraño tema con influencia Trap y estilo similar a ‘Have Mercy’ que cuenta con rap poco inspirado por parte de Missy Elliott.

La gran influencia que han tenido en Chlöe artistas como Brandy o Beyoncé son más que evidentes, tanto en su estilo musical como en su versatilidad vocal y el uso de diversos registros, sin embargo en «In Pieces» el innegable talento de la joven cantante se diluye en un mar de baladas insustanciales y anodinas que no ofrecen nada nuevo ni original. Los puntos negativos de este trabajo son los excesivos interludios que aparecen, la poco acertada secuencia del álbum y la escasa conexión de Chlöe con los artistas invitados, especialmente Future y Missy, que apenas aportan nada a las canciones en las que participan. En los últimos años, Chlöe se ha convertido en una amenaza real a las actuales promesas del R&B como SZA, Tinashe, Summer Walker o Kehlani debido a sus grandes habilidades como compositora y vocalista con tan sólo 24 años, sin embargo su debut «In Pieces» no cumple del todo las expectativas que estaban puestas en ella. Pese a sus evidentes fallos (motivados en parte la decisión de descartar los primeros singles y rehacer el proyecto entero) nos encontramos ante un álbum de R&B correcto y más que digno que marca el inicio de la carrera en solitario de una artista que dará mucho que hablar en el futuro. Temas imprescindibles: How Does It Feel, Cheatback, Make It Look Easy, Pray It Away, Worried y Looze U. Puntuación: 7/10.

Crítica de «Endless Summer Vacation» de Miley Cyrus

Endless Summer VacationDentro del mundo de la música, Madonna es conocida por su capacidad de re-invención y a lo largo de su extensa carrera ha mostrado diferentes facetas, looks y estilos con los que ha conquistado al público y ha influenciado a generaciones enteras de artistas posteriores, como es el caso de la protagonista de este post, Miley Cyrus, quien tampoco se queda atrás en este aspecto y se ha caracterizado por ofrecer un imaginario diferente con cada álbum publicado. En el aspecto musical, la hija de Billy Ray Cyrus ha mostrado su gran versatilidad adoptando numerosos estilos musicales durante su trayectoria, como el electropop, pop/rock, R&B, Country o Hip-Hop entre otros. Su último álbum de estudio, Plastic Hearts, publicado en 2020, estaba encuadrado dentro del pop/rock y el synth-pop y tomaba influencias del rock de los años 80 y artistas como Stevie Nicks, Blondie o Metallica. «Plastic Heart» fue bien recibido por los expertos musicales por su nueva dirección musical y contó con el hit single ‘Midnight Sky’, una joya Disco, dance-pop y synth-pop que suponía un camino muy interesante por el que transitar en sus siguientes trabajos. El octavo álbum de estudio de Miley Cyrus tiene por título Endless Summer Vacation y en sus propias palabras es una ‘carta de amor a Los Angeles’ y representa el crecimiento mental y físico que ha experimentado en los últimos años tras la ruptura con su marido, Liam Hemsworth. «Endless Summer Vacation» vuelve a marcar una divergencia con respecto al pop/rock ‘ochentero’ presente en su último álbum y en esta ocasión se sumerge en un pop y synth-pop con ciertos elementos funk, Disco, pop/rock y Country. Kid Harpoon y Tyler Johnson, los responsables del último álbum de Harry Styles, han sido los encargados de la mayor parte del álbum y han impregnado en varias canciones ese toque retro que tenía «Harry’s House» pero con menor acierto en esta ocasión. También aparecen productores de la talla de Greg Kurstin o Mike Will Made It, quien trabajó de manera extensa en su polémico álbum «Bangerz». Tal y como reveló Miley durante la promoción previa del álbum, este trabajo se divide en el lado AM, que corresponde a la parte de la mañana en la que hay gran energía y un mundo de posibilidades y el lado PM, más elegante y glamouroso, que es la parte del día «para descansar y recuperarse o salir de marcha y experimentar el lado salvaje de la noche». En la realidad dicha división no queda del todo clara debido a una secuencia de canciones muy poco acertada.

El single presentación del álbum ha sido Flowers, un tema pop up-tempo con influencia Disco/funk producido por Kid Harpoon y Tyler Johnson en el que Miley hace referencia a su ruptura con Liam Hemsworth y relata que ha encontrado su verdadera felicidad y no necesita a un hombre que le haga regalos, convirtiéndose en un himno de independencia y auto-empoderamiento. Como dato curioso, ‘Flowers’ fue lanzado el 13 de enero, el día del cumpleaños de Liam y en el videoclip, grabado en una lujosa mansión de Los Angeles, Miley baila, hace ejercicio e incluso lleva puesto un traje que perteneció a su ex-pareja. ‘Flowers’ ha resultado un tremendo éxito comercial: ha alcanzado el #1 en más de 20 países, incluyendo Reino Unido, Australia, Francia, Alemania o Estados Unidos y se ha convertido en el single más exitoso de Miley hasta la fecha.

Coincidiendo con la publicación del álbum se ha lanzado el segundo single, River, que se trata de un tema synth-pop y dance-pop de sonido retro con influencia Disco cuyas letras hacen referencia a una pareja que ha recuperado la magia tras haber pasado un mal momento en la relación. Los dos singles lanzados, bailables y de carácter up-tempo, no representan en absoluto la esencia del álbum ya que el resto del contenido está formado por temas mid-tempo y baladas que no resultan tan pegadizos ni llamativos. Entre los temas más interesantes del álbum se encuentran el marchoso ‘Violet Chemistry’, en el que habla de la complicidad y química que tenía con su pareja y resulta un firme candidato a futuro single o ‘Jaded’, la contribución de Greg Kurstin y que se trata de un tema mid-tempo pop/rock en el que Miley muestra su arrepentimiento por lo que pudo hacer y decir para salvar la relación con su ex-marido y no hizo. Las baladas son el punto más flojo del álbum, pero merece la pena reseñar ‘Island’, que representa la nueva realidad de Miley tras su divorcio y un lugar donde evadirse de los problemas o ‘Muddy Feet’, en el que la contribución de Sia se reduce a unos coros al final de la canción. 

«Endless Summer Vacation» falla prácticamente en los mismos puntos que lo hacía el reciente álbum de Pink, que son el exceso de temas lentos (en general bastante anodinos e irrelevantes) y las colaboraciones, que resultan totalmente prescindibles y no aportan nada a sus respectivas canciones. Muchas expectativas estaban puestas en torno al nuevo álbum de Miley Cyrus debido al apabullante éxito cosechado por el primer single, sin embargo este trabajo se queda a medio gas al no replicar en más temas ese toque retro y elegante de ‘Flowers’ que ha enganchado al público y a su vez estar repleto de baladas insípidas que han tirado por tierra todo el ‘hype’ previo al álbum. La cantante sigue sin ofrecernos su gran obra maestra pero ha presentado un álbum correcto y más que digno del que se pueden rescatar un puñado de canciones interesantes en las que Miley nos deleita con su personal voz y su inconfundible estilo. La producción de Kid Harpoon y Tyler Johnson es uno de los puntos fuertes, pero sin duda se guardaron sus mejores ideas para el álbum de Harry Styles. Temas imprescindibles: Flowers, River, Violet Chemistry y Jaded. Puntuación: 7/10.

Throwback Review: «Slicker Than Your Average» de Craig David

Slicker Than Your AverageEn el pasado mes de noviembre se cumplieron 20 años del lanzamiento del segundo álbum de estudio de Craig David, uno de los trabajos más importantes dentro de la trayectoria del cantante inglés, por lo que realizaré una reseña en retrospectiva del álbum. En el año 2000, Craig David hizo su debut en el mundo de la música con Born to Do It, un álbum encuadrado dentro del R&B/pop con gran influencia del Garage, sonido típicamente británico y con el que se hizo un hueco muy importante en el panorama musical gracias a singles tan populares como ‘Fill Me In’, ‘7 Days’ o ‘Walking Away’, que ocuparon posiciones muy altas en las listas de venta, no sólo en Reino Unido, sino en Europa, Australia e incluso Estados Unidos, que se suele ser un mercado reacio a los artistas británicos. «Born to Do It» resultó un tremendo éxito en su nativo Reino Unido, donde fue #1 y superó el millón y medio de copias y ocupó el top 5 en Australia, Francia o Alemania e incluso alcanzó el #11 en Estados Unidos, donde vendió un millón de ejemplares. Dos años después de su debut, Craig David regresó al panorama musical con su segundo álbum de estudio, Slicker Than Your Average, el cual está formado por 13 temas encuadrados dentro del R&B/pop y destaca por tener una influencia menor del sonido Garage que «Born to Do It». Craig David participó en la composición de todos los temas presentes bajo la producción de su colaborador habitual Mark Hill, aunque su presencia se reduce en favor de otros productores como Marshall & Trell, Fraser T Smith o Soulshock & Karlin. «Slicker Than Your Average» debutó en el #4 de la lista británica y vendió más de medio millón de copias en Reino Unido, unas cifras notoriamente inferiores a las de su predecesor. En el resto del mundo tuvo un desempeño comercial moderado y ocupó el top 10 en Francia o Australia y el top 40 en Estados Unidos. El single presentación del álbum fue What’s Your Flava?, un tema R&B up-tempo con gran componente electrónico producido por Marshall & Trell en el que Craig describe cómo coquetea con una chica mientras hace referencias a los sabores de helados. ‘What’s Your Flava?’ tuvo un impacto comercial moderado aunque ocupó el top 10 en Reino Unido, Australia, España o Canadá, sin embargo fue incapaz de entrar en la lista americana.

Como segundo single se lanzó Hidden Agenda, un tema pop/R&B con melodía de guitarra española producido por Mark Hill que podría encajar perfectamente en su primer álbum. ‘Hidden Agenda’ tuvo un desempeño mediocre en las listas de venta alrededor del mundo, aunque fue top 10 en Reino Unido. El tercer single lanzado fue Rise & Fall, un tema mid-tempo R&B que cuenta con la participación de Sting y samplea la melodía del tema ‘Shape of My Heart’ del veterano cantante. ‘Rise & Fall’ es una de las canciones más personales del álbum y habla de los altibajos que trae consigo la fama y de los errores cometidos en el pasado. Este single se convirtió en el más popular y exitoso del álbum y alcanzó el #2 en Reino Unido, el top 10 en Australia o Italia y el top 15 en Alemania o Francia. Como cuarto single se lanzó Spanish, un tema R&B con influencia Latin-pop y Hip Hop en el que Craig describe una noche en la que conoce a una chica que le gusta e incluye varias palabras en español. ‘Spanish’ continuó la gran racha de Craig David en tierras británicas y nuevamente ocupó el top 10. El quinto single fue World Filled With Love, un tema mid-tempo pop/R&B producido por Fraser T Smith en el que el cantante declara que es feliz con todo lo que ha conseguido pese a su juventud. Aunque el sonido Garage y 2Step no es tan prominente como en su anterior álbum, está presente en canciones como ‘Hands Up In The Air’ o ‘2 Steps Back’. En resumen, «Slicker Than Your Average» no logra igualar la gran calidad del magnífico «Born to Do It» ya que contiene más relleno y los temas presentes no resultan tan originales y llamativos, pero en su conjunto es un digno sucesor de dicho trabajo. Temas imprescindibles: Rise & Fall, Hidden Agenda, Spanish, World Filled With Love, What’s Your Flava? y Hands Up In The Air. Puntuación: 7’5/10.

Crítica de «My 21st Century Blues» de Raye

My 21st Century BluesEn el año 2014, la cantante Rachel Keen, conocida artísticamente como RAYE, firmó un contrato con la discográfica Polydor para publicar 4 álbumes de estudio, sin embargo durante aquellos años no vio la luz ningún álbum y únicamente pudo lanzar varios EP’s. Raye fue ‘animada’ por su discográfica a componer para otros cantantes y realizar numerosas colaboraciones en temas dance-pop de conocidos DJ’s que gozaron de gran popularidad en las listas de venta pero no reflejaban sus verdaderas aspiraciones musicales. En 2021 Raye abandonó Polydor y se lanzó como artista independiente y fue precisamente entonces cuando le llegó el éxito definitivo, lo que claramente podríamos considerar como un caso de «justicia poética». En junio del año pasado llegó el primer single, Hard Out Here, un tema R&B influenciado por el sonido Hip Hop en el que Raye critica el patriarcado que existe en la industria musical y lanza dardos envenenados a su antigua discográfica. El segundo single lanzado fue Black Mascara, un tema Dance/House en el que Raye cuenta que ha sido traicionada por una persona en la que confiaba y cómo acaba en la pista de baile con su maquillaje ‘arruinado’ por haber llorado. Ninguno de estos dos singles tuvo buen desempeño comercial y ocuparon posiciones muy bajas en la lista de venta británica, sin embargo todo cambiaría con el tercer single, Escapism, que fue lanzado en el mes octubre. ‘Escapism’ es un tema mid-tempo R&B con influencia electropop y Hip Hop en el que la cantante inglesa habla de escapar de la realidad y refugiarse en el alcohol y las drogas para sobrellevar una ruptura sentimental. Debido a su gran exposición en TikTok, este single fue escalando posiciones en las listas de venta hasta alcanzar en enero el #1 en Reino Unido y también ocupó el top 10 en Australia, Canadá o Alemania e incluso el top 25 en Estados Unidos, convirtiéndose en el single más exitoso de Raye en solitario. ‘Escapism’ fue lanzado como single de doble cara A junto a The Thril Is Gone, un marchoso tema de Blues y funk con uso prominente de saxofón reminiscencia del estilo de Amy Winehouse.

A principios de febrero vio la luz su álbum debut, titulado My 21st Century Blues, que se trata de un trabajo muy ecléctico en el que aparecen elementos R&B, electropop, dance-pop, House, trip-hop o Blues y está compuesto en su totalidad por Raye bajo la producción de Mike Sabath. En este álbum la cantante londinense trata temas muy personales como su adicción al alcohol y las drogas, el rechazo a su cuerpo que sufrió años atrás, además de complicadas relaciones amorosas y sus posteriores rupturas. Coincidiendo con la publicación del álbum llegó un nuevo single, la balada Ice Cream Man, en la que Raye relata los abusos sexuales que sufrió en el pasado, de los que destaca un episodio en el que está envuelto un productor musical con el que trabajó y le puso sus ‘frías manos’ encima. Podemos observar la variedad presente en el álbum en temas como ‘Oscar Winning Tears’, una majestuosa balada con numerosos instrumentos que relata una relación fallida, ‘Mary Jane’, un balada de estilo Blues en la que habla de su adicción a las drogas y el alcohol o ‘Worth It’, que destaca por su sonido Disco. 

Durante la promoción previa a la publicación de «My 21st Century Blues», en un táctica comercial un tanto desesperada, Raye imploró a sus seguidores que compraran su álbum e incluso redujo el precio de las copias digitales del álbum, pero finalmente debutó en el #2 de lista británica por detrás de «Queen of Me» de Shania Twain con apenas dos mil copias de diferencia, pero pese a no alcanzar la posición de honor en Reino Unido es un dato muy positivo para una artista de perfil independiente. «My 21st Century Blues» es un álbum debut más que digno que muestra la gran versatilidad de Raye como artista y su particular voz, pero resulta evidente que todavía no ha encontrado un sonido definido. La primera parte del álbum es muy potente y en ella encontramos todos los singles lanzados, sin embargo va perdiendo fuelle gradualmente y los últimos temas enganchan menos. En definitiva, «My 21st Century Blues» es el ejemplo perfecto de que si persigues tus sueños y tienes paciencia y perseverancia, finalmente consigues tus objetivos. Temas imprescindibles: Escapism, Black Mascara, The Thrill Is Gone, Hard Out Here, Oscar Winning Tears y Worth It. Puntuación: 7’5/10.

Crítica de «Trustfall» de Pink

Pink TrustfallA lo largo de su extensa trayectoria musical, Pink no sólo ha demostrado su gran versatilidad sino que ha sabido evolucionar como artista y adoptar diferentes estilos. Tras unos inicios encuadrados dentro del R&B, enseguida se decantó por un pop/rock comercial que le ha acompañado durante la mayor parte de su carrera, para terminar adoptando un sonido electropop y dance-pop en sus últimos álbumes. Esta nueva etapa de su vida la afronta con la madurez y serenidad que le da ser una mujer en la cuarentena con dos hijos y haber pasado por duros momentos personales los últimos años, como la muerte de su padre en 2021 y la enfermedad de su hijo que fue descubierta tras contagiarse de COVID, que han marcado la vida de Pink y han sido fuente de inspiración en la composición de su nuevo trabajo. Su noveno álbum de estudio, Trustfall, llega 4 años después de «Hurts 2B Human», cuyos singles pasaron bastante inadvertidos entre el público y cosechó unas ventas más bajas de lo habitual. En noviembre del año pasado llegó el single presentación del álbum, Never Gonna Not Dance Again, que se trata de un animado tema dance-pop con influencia Disco/funk en el que Pink habla sobre todas las cosas que le alegran en la vida y supone un himno de celebración y optimismo. Este tema reúne nuevamente a Pink con su colaborador habitual Max Martin, quien ha creado algunos de sus mayores hits y trabaja activamente con la cantante desde el álbum «I’m Not Dead». Este tema destaca por su naturaleza desenfadada y su ritmo bailable, pero ha recibido algunas críticas negativas por sus letras genéricas, su parecido a ‘Can’t Stop The Feeling’ de Justin Timberlake y por recurrir a Max Martin, el rey midas del pop, en un intento desesperado por devolverle la popularidad perdida. Pese a tenerlo todo para triunfar, ‘Never Gonna Not Dance Again’ ha fracasado en las listas de venta (apenas ha ocupado el top 50 en Reino Unido y el top 70 en su mercado estrella, Australia) y se ha convertido en el ‘lead single’ menos exitoso de toda su carrera.

El pasado mes de enero llegó el segundo single, Trustfall, que da título al álbum y se trata de un enérgico tema synth-pop y dance-pop producido por Johnny McDaid y Fred Again en el que la veterana cantante habla sobre cómo superar el miedo a la incertidumbre y confiar en que todo saldrá bien. Sin duda ‘Trustfall’ es uno de los singles más potentes de Pink de los últimos tiempos y aunque ha mejorado ligeramente el rendimiento comercial del anterior single, apenas ha ocupado el top 40 en las listas de venta Reino Unido y Australia. El pasado día de San Valentín, apenas unos días antes de la publicación del álbum, la cantante de Pennsylvania desveló el sencillo promocional When I Get There, dedicado a su padre Jim Moore, veterano de la guerra de Vietnam, que falleció de cáncer en 2021. ‘When I Get There’ es una emotiva balada pop a piano en la que Pink recuerda con cariño las bromas que hacía su padre o «cuando hablaba del tiempo con sus amigos» y le promete que algún día se encontrarán y juntos tocarán una canción.

«Trusfall» está formado por un compendio de temas up-tempo de estilo synth-pop, dance-pop y pop/rock y baladas con elementos folk y Country, producidos por Greg Kurstin, Max Martin, Shellback, Billy Mann o Jason Evigan entre otros. Alecia Moore ha compuesto 6 de los temas presentes (una cantidad inferior a lo usual) pero se ha rodeado de compositores de la talla de Wrabel, Jesse Shatkin, Mathew Koma o Chris Stapleton, quien además participa como artista invitado en un tema. Dentro del lado más up-tempo del álbum destaca ‘Runaway’, un tema synth-pop y dance-pop inspirado en el estilo ochentero de ‘Blinding Lights’ de The Weeknd y en el que habla de escapar de la negatividad del pasado y viajar a un lugar lejano donde poder ser libre o ‘Hate Me’, en el que rescata su sonido pop/rock y su rebeldía interior afirmando que su amante le convirtió en una villana y un monstruo y ahora le odia por ello. Sin duda dos de las mejores canciones del álbum y ambas producidas por su habitual colaborador Greg Kurstin. También merece la pena reseñar ‘Turbulence’, en el que Pink hace referencia a las adversidades y los baches con los que se ha encontrado en los últimos años pero que finalmente ha podido superar ya que sólo se trataban de turbulencias pasajeras o ‘Last Call’, un tema pop/rock mid-tempo producido por Billy Mann que habla de hacer las paces con tu pareja y disfrutar del momento antes de que todo pueda acabar. En mi opinión, los temas lentos suelen ser el punto más flojo de los álbumes de Pink ya que enganchan menos que los up-tempo, pero merece la pena rescatar ‘Long Way To Go’, una balada folk junto a The Lumineers cuyas letras hacen referencia al camino que te falta por recorrer con la persona que quieres o ‘Just Say I’m Sorry’, una balada Country/folk que cuenta con la participación de Chris Stapleton (quien ya apareció en un tema de «Hurts 2B Human») y habla de la importancia de dejar a un lado el orgullo cuando estás en una relación.

En las entrevistas promocionales Pink ha declarado que «Trustfall» es el mejor álbum de su carrera y del que se siente más orgullosa, sin embargo considero que es una afirmación demasiado temeraria teniendo en cuenta que su gran catálogo musical cuenta con joyas como «I’m Not Dead» o «Funhouse» que difícilmente va a igualar. Al igual que en los dos álbumes anteriores, Pink sigue tropezando en la misma piedra, que es su afición a la excesiva abundancia de baladas, muchas de ellas insípidas, aburridas y que no acaban de enganchar. Si en la secuencia del álbum aparecieran un par de temas más de carácter up-tempo (que son el punto fuerte) y unas cuantas baladas menos, sería un álbum mucho más sólido y disfrutable. Definitivamente «Trusfall» no es el mejor álbum de su trayectoria pero sí uno de los más honestos y vulnerables ya que Pink relata los momentos dolorosos que le han marcado los últimos años pero que ha podido superar gracias al apoyo de su familia y seres queridos. Temas imprescindibles: Trustfall, Runaway, Hate Me, Turbulence, Last Call y Never Gonna Not Dance Again. Puntuación: 7/10.

Crítica de «Music of the Sun» de Rihanna

Music of the SunCon tan sólo 18 años, Rihanna hizo su debut en el mundo de la música en 2005 con el álbum Music of the Sun, que rinde homenaje a sus orígenes caribeños y está formado principalmente por temas up-tempo de estilo reggae, Dancehall y dance-pop, además de varias baladas R&B de sonido más tradicional. La joven cantante de Barbados tuvo un escaso papel en el proceso creativo del álbum ya que sólo participó en la composición de 5 canciones y contó con la producción de Carl Sturken y Evan Rogers, quienes la descubrieron en una audición musical y se encargan de la mayor parte de los temas presentes, además de Stargate, D’Mile y Poke & Tone. «Music of the Sun» debutó tímidamente en el top 10 de la lista de ventas de Estados Unidos y Canadá y en el resto del mundo tuvo un desempeño comercial moderado y apenas ocupó el top 40 en Reino Unido, Alemania o Australia. El primer single del álbum fue Pon de Replay, un tema de ritmo trepidante que combina dance-pop, Dancehall y R&B y en el que Rihanna pide al DJ que suba el volumen de su canción favorita mientras baila y lo pasa bien en la discoteca. ‘Pon de Replay’, que significa ‘play it again’ en el dialecto utilizado en Barbados, recibió buenas impresiones por parte de los expertos musicales por su naturaleza bailable, sus pegadizas letras y su gran elección como single presentación de la joven cantante. Este single tuvo un desempeño comercial muy positivo: alcanzó el #2 en la lista americana (por detrás del hit ‘We Belong Together’ de Mariah Carey) y ocupó el top 10 en importantes mercados como Reino Unido, Australia o Alemania.

Tras el éxito de ‘Pon de Replay’ llegó If It’s Lovin’ That You Want, un tema mid-tempo de estilo reggae y R&B producido por Poke & Tone en el que la cantante le dice a un chico que si busca el amor, debería convertirle en su chica ya que tiene todo lo que él necesita. Este tema resumía a la perfección la esencia reggae del álbum pero recibió ciertas críticas por la escasa capacidad vocal de Rihanna y no estar a la altura del primer single. ‘If It’s Lovin’ That You Want’ tuvo un desempeño moderado en las listas de venta y fue top 15 en Reino Unido o Australia y apenas ocupó el top 40 en Estados Unidos.

Sólo fueron lanzados dos singles de «Music of the Sun» ya que sin apenas un respiro Robyn Rihanna Fenty entró en el estudio de grabación para dar forma a su siguiente trabajo. Dentro del álbum merece la pena reseñar ‘Let Me’, un marchoso tema dance-pop y Dancehall con melodía inspirada en la música árabe que supone la única contribución de StarGate (quienes se convertirían más adelante en sus habituales colaboradores) y muestra el lado más pícaro y desinhibido de la cantante, ‘Here I Go Again’, un tema típicamente reggae en el que Rihanna habla de volver a enamorarse de alguien y cuenta con la participación del grupo J-Status o el remake del clásico de reggae ‘You Don’t Love Me (No, No, No)’ cuyas letras hacen referencia a un hombre que no merece su amor. Del lado más relajado del álbum destacan ‘The Last Time’, una balada R&B que habla de una ruptura amorosa y destaca por su melodía con guitarra española o el tema titular, ‘Music of the Sun’, en el que Rihanna anima al oyente a olvidarse del estrés y relajarse disfrutando de la musica.

En «Music of the Sun» Rihanna no había alcanzado todo su potencial puesto que fue grabado cuando apenas era una adolescente y su rango vocal todavía era muy limitado y su papel en el proceso creativo fue mínimo. Pese a sus defectos no nos encontramos ante un trabajo de baja calidad en absoluto ya que es un álbum más que digno formado un conjunto de temas bailables y marchosos que nos muestran sus raíces caribeñas. Este álbum, junto a su siguiente trabajo, «A Girl Like Me» (publicado sólo 7 meses después) son los únicos encuadrados dentro del género reggae dentro de su discografía ya que más tarde Rihanna profundizaría en el sonido dance-pop. Temas imprescindibles: Pon de Replay, Let Me, Here I Go Again, You Don’t Love Me y If It’s Lovin’ That You Want. Puntuación: 7/10.

Can’t Tame Her, el regreso de Zara Larsson

Can't Tame HerLa música de los años 80 ha sido una fuente de inspiración recurrente para muchos artistas posteriores pero esta influencia vivió su momento de apogeo durante el año 2020 y posteriores, cuando la música de baile ‘ochentera’ y sus famosos sintetizadores invadieron el pop actual y nos alegraron los duros momentos del confinamiento con temas como ‘Blinding Lights’ de The Weeknd, que se convirtió en un hit mayúsculo en todo el mundo y consiguió cifras de streaming insólitas. A raíz de su éxito, la fórmula utilizada en ‘Blinding Lights’ ha sido imitada en infinidad de ocasiones y no han dejado de aparecer temas influenciados por el synth-pop de los años 80 como ‘As It Was’ de Harry Styles o ‘Maybe You’re The Problem’ de Ava Max, que también han resultado muy populares los últimos meses. La última cantante en subirse a esta moda que da sus últimos coletazos ha sido Zara Larsson, quien ha regresado al panorama musical con su nuevo single, Can’t Tame Her, que se trata de un enérgico tema synth-pop y dance-pop con melodía de sintetizadores típica de los 80 compuesto por la propia Zara junto al famoso compositor británico MNEK y producido por Danja. En este tema, la joven cantante sueca afirma que nadie puede domarla o controlarla excepto ella misma, por lo que se convierte en un himno de independencia y auto-empoderamiento. Tal y como reveló Zara en una entrevista, la gente suele etiquetar a las personas famosas (especialmente a las mujeres) y tienen una percepción concreta de lo que son y deberían ser, pero que no siempre se corresponde con la realidad. ‘Can’t Tame Her’ está teniendo una buena acogida entre el público y acumula ya más de 5 millones de reproducciones en Spotify, además de haber ocupado el top 10 en la lista sueca de singles. Definitivamente ‘Can’t Tame Her’ no es un tema original o distintivo ya que supone la enésima repetición de ‘Blinding Lights’, pero resulta muy adictivo, nos muestra el excepcional rango vocal de Zara y se trata de una de las mejores canciones pop de lo que llevamos de año, por lo que estaremos muy atentos a su próximo álbum de estudio que verá la luz durante este 2023. El último trabajo de la cantante nacida en Solna, Poster Girl, fue publicado en el año 2021 y desde el blog MiSTeR MuSiC realicé una crítica positiva debido a su sólido conjunto de canciones pegadizas y dirigidas a las pistas de baile.

Crítica de «Queen of Me» de Shania Twain

Queen of MeDurante más de una década Shania Twain permaneció alejada del mundo de la música y pasó por una etapa personal muy complicada en la que se divorció de su marido (y productor musical) Robert ‘Mutt’ Lange tras la infidelidad de éste con su mejor amiga, perdió la voz debido a la depresión, sufrió la enfermedad de Lyme y pensó que nunca volvería a los escenarios o grabar nuevas canciones. Tras triunfar en Las Vegas con su residencia «Shania: Still The One», la reina del Country puso fin a su silencio musical en el año 2017, cuando vio la luz Now, que en su momento fue catalogado como su último álbum de estudio. «Now» alcanzó el #1 en las listas de venta de Estados Unidos, Canadá, Australia o Reino Unido, sin embargo recibió críticas tibias por parte de los expertos musicales ya que no lograba igualar la gran calidad de sus anteriores trabajos. Shania Twain demostró ser un ejemplo de superación, se recuperó de los malos momentos sufridos en el pasado y volvió al mundo de la música para alegría de sus millones de fans. Desde entonces la legendaria cantante no ha dejado de trabajar ya que salió nuevamente de gira y se embarcó en su segunda residencia de conciertos en Las Vegas con el show «Let’s Go!». En julio del año pasado vio la luz un documental titulado «Not Just a Girl», en el que Shania Twain repasaba todos los detalles de su apasionante vida, incluyendo sus inicios musicales, su exitosa carrera musical, su traumática separación y cómo volvió a recuperar la voz y recobró sus ganas de grabar nueva música y salir de gira. Para acompañar este documental se publicó un álbum recopilatorio que incluye todos sus grandes éxitos además de una nueva canción, que da título a dicho documental.

Tras fichar con una nueva discográfica, Republic Nashville, la cantante canadiense lanzó el single presentación de su nuevo álbum, Waking Up Dreaming, que se trata de un marchoso tema pop/rock con influencias del sonido synth-pop de los años 80 en el que Shania habla de despertar de un sueño en el que se convertía en una ‘rock star’ y podía hacer todas las cosas locas que no suele hacer en su vida normal. Este single ha estado acompañado de un divertido videoclip inspirado en las estrellas de rock de los años 80 en el que Shania se disfraza con exagerados looks ochenteros mientras baila y actúa en un escenario. Definitivamente ‘Waking Up Dreaming’ no está a la altura de grandes clásicos como ‘Man! I Feel Like a Woman!’ o ‘I’m Gonna Getcha Good!’ y la voz de Shania no alcanza las altas notas de antaño debido a la disfonía que sufrió años atrás, sin embargo resulta un tema animado y alegre que nos permite seguir disfrutando de una de las cantantes más importantes de todos los tiempos. Debido a una escasa promoción por parte de la cantante, ‘Waking Up Dreaming’ ha tenido un mediocre rendimiento comercial y apenas ha pisado la parte baja de la lista de singles canadiense. El segundo single lanzado ha sido Giddy Up!, un tema Country-pop de carácter up-tempo que resulta una apuesta muy acertada como single debido a su naturaleza bailable, su pegadizo ritmo y su mensaje positivo de vivir la vida al máximo.

Uno de los primeros lanzamientos del mes de febrero ha sido el sexto álbum de estudio de Shania Twain, titulado Queen of Me, el cual está formado por 13 temas encuadrados dentro del Country-pop pero resulta más ecléctico que sus anteriores trabajos y cuenta con elementos pop/rock, dance-pop, folk y por primera vez se atreve a probar suerte con el electropop. Shania ha compuesto todas las canciones junto a David Stewart, Mark Ralph o Adam Messinger, quienes además se encargan de la producción. Este álbum fue concebido durante el confinamiento por la pandemia del coronavirus, por lo que el objetivo de la veterana cantante fue crear canciones alegres y bailables en las que celebra la vida y anima a sus seguidores a disfrutar de cada momento. «Queen of Me» destaca por el hecho de que Shania Twain canta con un tono más grave, no sólo por el evidente paso de los años (recordemos que tiene 57 años), sino por la disfonía que sufrió y le impide llegar a registros tan altos como en el pasado.

Entre los temas más destacados del álbum se encuentran ‘Queen of Me’, en el que Shania declara que es una reina que no necesita a un hombre que la mantenga y supone un himno de empoderamiento femenino o ‘Got It Good’, un marchoso tema dance-pop con uso prominente de guitarra y sonido muy accesible pero con unas letras de lo más genérico. Aunque dentro del álbum dominan los temas up-tempo, también encontramos canciones más tranquilas como ‘Inhale/Exhale Air’, un tema mid-tempo de estilo Country-pop que habla de dos amantes enamorados que comparten el mismo aire, ‘Brand New’, en el que Shania pasa página de una relación porque su pareja no cambia pero ella es una mujer nueva o ‘Last Day of Summer’, una balada mid-tempo Country con influencias folk compuesta junto a Jack Savoretti que recuerda a su clásico ‘Forever and for Always’ y cuyas letras hacen referencia al reencuentro con un amor del pasado. Sin duda una de las canciones que más llama la atención es ‘Number One’, el que le declara su amor incondicional a su pareja y supone la primera aproximación de la cantante al sonido electropop, por lo que resulta la apuesta más actual y desenfadada de Shania. El álbum incluye ‘Not Just a Girl’, perteneciente al documental que grabó el año pasado y contiene el habitual sonido Country con el que asociamos a la cantante.

En conclusión, resultaba francamente complicado igualar el excelente nivel de los icónicos «Up!» y «Come On Over», que son dos de los mejores discos de todos los tiempos, sin embargo «Queen of Me» no es un álbum de baja calidad en absoluto, ya que contiene canciones más que dignas que transmiten un mensaje optimista y alegre, pero en su conjunto resulta menos llamativo que los trabajos anteriormente mencionados, no contiene singles tan potentes y encontramos unas letras muy genéricas que no hacen honor a sus grandes habilidades como compositora. Aún con sus evidentes fallos, este álbum resulta una buena adición al excelente catálogo musical de Shania Twain y supone uno de los regresos más importantes de este año. Temas imprescindibles: Giddy Up!, Waking Up Dreaming, Queen of Me, Last Day of Summer, Number One y Got It Good. Puntuación: 7’5/10.