Tras un periodo comercial infructuoso a finales de los años 90, la cantante Kylie Minogue protagonizó su gran ‘comeback’ en el año 2000 con el álbum Light Years, el cual le devolvió la popularidad perdida y le llevó a los primeros puestos de las listas de venta gracias a hit singles de la talla de ‘Spinning Around’ y ‘On a Night Like This’. Casi sin un respiro, la cantante australiana regresó al panorama musical en 2001 con su octavo álbum de estudio, Fever, con el que consolidó su presencia en el panorama pop y le convirtió en una de las cantantes más importantes del momento. «Fever» sigue la estela musical de su álbum predecesor y está encuadrado dentro del estilo dance-pop aunque tiene un sonido más moderno y vanguardista e incorpora elementos electropop, synth-pop y Disco. Kylie Minogue compuso 5 de los 12 temas presentes en el álbum y contó con la producción de Richard Stannard y Julian Gallagher (responsables de varios temas de «Light Years»), Steve Anderson, Rob Davis o Cathy Dennis entre otros. El álbum superó todas las expectativas puestas en él, se convirtió en el más vendido dentro de la larga carrera de la cantante y superó los 6 millones de copias en todo el mundo. «Fever» alcanzó el #1 en Australia, Reino Unido o Alemania y ocupó el top 5 en la lista de ventas de Estados Unidos. Esta respuesta comercial tan positiva se debió sin duda al espectacular éxito del primer single lanzado, Can’t Get You Out Of My Head, que se trata de un potente tema dance-pop, electropop y Nu-Disco de sonido futurista compuesto por Cathy Dennis que destaca por su adictivo gancho «la la la» y en el que Kylie declara que está obsesionada con su amante y no puede sacárselo de la cabeza. Este single alcanzó el #1 en mas de 20 países de todo el mundo e incluso llegó al #7 en la lista americana, lo que podemos considerar un gran logro para la cantante ya que Estados Unidos siempre se le ha resistido y es un mercado muy difícil para los cantantes pop. El videoclip futurista de la canción y la imagen moderna y sexy de Kylie sin duda contribuyeron al éxito de la canción, que se convirtió en una de las más escuchadas y populares del año 2001. Como segundo single se lanzó In Your Eyes, un marchoso tema dance-pop producido por Richard Stannard y Julian Gallagher en el que Kylie habla sobre las tentaciones que puedes encontrarte en la pista de baile. Las letras de ‘In Your Eyes’ hacen referencia a su hit ‘Spinning Around’ y resulta uno de los temas más bailables y pegadizos de «Fever». Este single alcanzó nuevamente el #1 en Australia y ocupó el top 10 en España y Reino Unido. En Estados Unidos fue lanzado ‘In Your Eyes’ pero fue #11 en Canadá.
El tercer single lanzado fue Love at First Sight, un pegadizo tema dance-pop y Disco compuesto por la propia Kylie bajo la producción de Julian Gallagher y Richard Stannard que habla del amor a primera vista. Este tema obtuvo críticas positivas, recibió una nominación a los premios Grammy y ocupó el top 5 en las listas de Reino Unido y Australia. Como cuarto y último single se lanzó Come Into My World, un tema dance-pop producido por Cathy Dennis y Rob Davis cuya producción compartía muchas similitudes con ‘Can’t Get You Out Of My Head’ y en el que Kylie ruega a su amante que entre en su mundo. ‘Come Into My World’ no tuvo un desempeño comercial tan positivo como los anteriores singles debido a la sombra alargada del éxito de ‘Can’t Get You Out Of My Head’ pero nuevamente fue top 10 en Reino Unido y Australia. Entre los temas más destacados del álbum se encuentran ‘More More More’, un tema dance-pop con influencia Disco reminiscencia de «Light Years» que hubiera sido un gran candidato a single, ‘Fever’, un tema electropop de carácter mid-tempo o ‘Your Love’, con uso prominente de guitarra española e influencias latinas que recordaba a ‘Please Stay’ de su anterior álbum. En resumen, «Fever» es un sólido álbum de pop que destaca por su vanguardista y moderna producción y su excelente conjunto de canciones de naturaleza bailable y desenfadada. Este álbum contó con una magnífica selección de singles y fue el responsable de devolver a Kylie Minogue a los primeros puestos de las listas de venta y convertirla de nuevo en una de las cantantes de pop más importantes del momento. Sin duda «Fever» no solo es uno de los mejores trabajos dentro de la extensa discografía de Kylie Minogue sino que resulta innegable su influencia en el pop de la década del 2000. Temas imprescindibles: In Your Eyes, Can’t Get You Out Of My Head, Love at First Sight, Fever, More More More, Come Into My World y Your Love. Puntuación: 8’5/10.


Kylie Minogue debutó en el mundo de la música en 1987 con el álbum «Kylie», el cual contó con los hit singles ‘I Should Be So Lucky’ y ‘The Loco-Motion’, que cautivaron al público por la naturalidad e ingenuidad de la cantante y tuvo una buena respuesta comercial en Europa y Australia, aunque las críticas de los expertos fueron muy variadas. Tras varios álbumes de moderado éxito, llegó un periodo infructuoso en su carrera con el álbum «Impossible Princess», en el que Kylie adoptó una imagen más alternativa y optó por un sonido experimental e indie, lo que provocó que su popularidad disminuyera notablemente y obtuviera unas ventas muy bajas. En el año 2000 Kylie Minogue regresó a sus raíces más pop y sorprendió al público con una imagen sexy y provocativa. Su séptimo álbum de estudio tiene por título Light Years y está formado por 14 temas up-tempo de estilo dance-pop con influencias de la música Disco, House y Latin-pop bajo la producción de Richard Stannard, Guy Chambers, Julian Gallagher o Mark Taylor entre otros y en el que Kylie trata temas como el empoderamiento femenino, la celebración de la vida, el romance y el sexo. Este álbum recibió grandes elogios de los críticos musicales por su conjunto de temas de carácter bailable y desenfadado y tuvo una respuesta comercial muy positiva, ya que consiguió su primer #1 en Australia y el #2 en Reino Unido. El single presentación del álbum fue Spinning Around, un bailable tema de estilo dance-pop y Disco en el que Kylie afirma que ha cambiado como persona y ha aprendido del pasado. Este tema recibió buenas críticas de los expertos musicales, se convirtió en uno de singles los más exitosos del año 2000 y lideró las listas de ventas de Reino Unido y Australia. El videoclip de ‘Spinning Around’ causó sensación al mostrar a una Kylie totalmente diferente, mucho más sexy y ligera de ropa, luciendo un ‘mini short’ dorado que impactó a sus seguidores y al público en general.
En sus últimos trabajos discográficos Kylie Minogue decidió probar nuevos estilos musicales y coqueteó con el R&B en «Body Language» y la música electrónica en «X» con modestos resultados comerciales. En el año 2010, la cantante australiana regresó con su undécimo álbum de estudio, Aphrodite, cuyo título hace referencia a la diosa griega del amor, la belleza, el placer y la procreación. «Aphrodite» está compuesto por 12 temas de carácter up-tempo encuadrados dentro del dance-pop y electropop con influencia del sonido Disco y destaca por su vuelta al estilo eminentemente pop presente en dos de los álbumes más importantes de su catálogo musical como son «Light Years» y «Fever». La diva australiana sólo participó en la composición de 3 temas pero se rodeó de importantes nombres de la industria musical como Stuart Price (responsable del éxito de «Confessions on a Dance Floor» de Madonna, con el que comparte ciertas similitudes), Calvin Harris, Fraser T Smith, Cutfather o Starsmith entre otros. Además de por volver a sus raíces musicales, «Aphrodite» destaca por sus letras dedicadas al amor, ya que en esos momentos Kylie Minogue estaba atravesando uno de sus mejores momentos personales y salía con el modelo español Andrés Velencoso. «Aphrodite» debutó en lo más alto de la lista británica de álbumes, convirtiéndose en el cuarto álbum #1 de Kylie en Reino Unido y resultó un éxito alrededor del mundo, ya que alcanzó el top 5 en su nativa Australia, España, Francia o Alemania. Cabe destacar el buen desempeño comercial de «Aphrodite» en América (donde Kylie nunca ha logrado despuntar como en Europa o Australia) al alcanzar el top 10 en Canadá y el top 20 en Estados Unidos, superando ampliamente el mediocre resultado de sus dos anteriores álbumes. 