Mabel se ha convertido en una de las cantantes revelación de este 2019, a pesar de que anteriormente ya había lanzado un EP y una mixtape, «Ivy To Roses», la cual logró buena acogida en Reino Unido y contó con su primer single top 10, ‘Finders Keepers’. Mabel McVey es nieta del famoso músico de jazz Don Cherry e hija de la rapera y cantante sueca Neneh Cherry y del compositor y productor británico Cameron McVey, responsable de muchos éxitos de Massive Attack, All Saints o Sugababes, por lo que la música ya corría por sus venas antes de nacer. Como dato curioso, Mabel nació en Málaga, creció en Estocolmo y actualmente vive en Londres, y tiene tanto nacionalidad española como británica y sueca. A principios de 2019 Mabel lanzó Don’t Call Me Up, un marchoso tema dance-pop y Tropical House compuesto por la famosa compositora británica Kamille y producido por Steve Mac. Esta canción de desamor fue compuesta por Mabel para pasar página tras una relación fallida, tiene una melodía que recuerda a la de ‘Shape of You’ de Ed Sheeran y comparte el mensaje de empoderamiento de ‘New Rules’ de Dua Lipa. ‘Don’t Call Me Up’ se ha convertido en un éxito en toda Europa (acumula más de 300 millones de reproducciones en Spotify) y ha ocupado el #3 en la lista británica de singles, además del top 20 en Francia, Australia, Suecia y Alemania. Aunque el pop británico no suele ser muy bien recibido en Estados Unidos (véase el caso de Little Mix) Mabel se esforzó en promocionar Don’t Call Me Up en tierras americanas y consiguió que el tema ocupara el top 70 en la lista Billboard, lo que se puede considerar un gran logro para una artista británica. Tras la gran acogida comercial de Don’t Call Me Up, Mabel demostró que su éxito no era flor de un día y regresó con otro tema que no tenía nada que envidiar a su anterior single ya que se trataba de una auténtica joya pop. El segundo single, Mad Love, es un pegadizo tema electropop compuesto junto a Kamille y nuevamente producido por Steve Mac en el que Mabel describe ese maravilloso sentimiento que se produce cuando le gustas a la persona que te gusta. Mad Love debutó en el #8 de la lista de ventas de Reino Unido, convirtiéndose en el tercer single top 10 de la malagueña. Tanto Don’t Call Me Up como Mad Love forman parte del primer álbum de estudio de Mabel, High Expectations, titulado de manera muy acertada debido a las altas expectativas que estaban puestas en su disco debut tras varios singles de éxito, aunque también por la herencia musical que trae consigo la joven cantante. Como sencillo promocional previo a la publicación del álbum, se lanzó ‘Bad Behaviour’, un tema dance-pop con influencias tropicales y urbanas que no supone un hit tan inmediato como los anteriores singles pero resulta marchoso y pegadizo.
El estilo musical de Mabel en sus inicios era el R&B sin embargo «High Expectations» podemos encuadrarlo dentro de un pop moderno y bailable que combina dance-pop, Tropical House, electropop y ciertas pinceladas R&B, y comparte ciertas similitudes con el estilo de Dua Lipa, Zara Larsson o Ava Max. La propia Mabel ha participado en la composición de todos los temas del álbum y la producción ha corrido a cargo de importantes nombres como Steve Mac, Tre Jean-Marie o Fraser T Smith además de jóvenes y prometedores productores como MNEK. Tras haber escuchado los primeros singles, el resto de «High Expectations» palidece en cierta manera, sin embargo podemos encontrar temas interesantes como ‘Selfish Love’ junto a Kamille, quien además de componer el tema también aparece como artista invitada, ‘OK (Anxiety Anthem)’ en el que Mabel relata su propia experiencia contra la ansiedad o ‘Put Your Name On It’, un bailable y marchoso tema de estilo Tropical House muy parecido a ‘Don’t Call Me Up’.
Hoy en día es muy habitual que antes de lanzar su álbum debut algunos jóvenes cantantes hayan colaborado en canciones de otros artistas, lanzado numerosos singles como anticipo de su disco o incluso varias mixtapes, por lo que todos esos temas acaban formando parte del álbum, que acaba pareciendo más una playlist de sus recientes hits que un disco centrado y coherente. Y esto es precisamente lo que les ha sucedido a Anne-Marie, Dua Lipa o a nuestra protagonista Mabel. «High Expectations» incluye como ‘bonus tracks’ varias canciones que pertenecían originalmente a su mixtape Ivy To Roses como ‘Finders Keepers’, su primer éxito que alcanzó el #8 en la lista de Reino Unido, ‘Fine Line’, una de sus canciones con mayor componente R&B y que también tuvo un buen desempeño comercia o su colaboración con el DJ Jax Jones en el pegadizo ‘Ring Ring’. En definitiva, «High Expectations», es un buen álbum pop, que cuenta con un sonido muy actual y contiene auténticos himnos como ‘Don’t Call Me Up’ o ‘Mad Love’, sin embargo el resto de temas no tienen el mismo potencial y resultan menos llamativos y originales. Aún así, «High Expectations» augura un futuro muy prometedor para la joven cantante, que ha pasado a jugar en la misma liga que Dua Lipa y se ha convertido en una de las cantantes británicas de pop más importantes de los últimos años a nivel internacional. Si te gustó el debut de Dua Lipa y en tu playlist favorita se encuentran los últimos singles de Ava Max o Zara Larsson, no dudes en darle una oportunidad a «High Expectations». Temas imprescindibles: Don’t Call Me Up, Mad Love, Selfish Love, Bad Behaviour y Put Your Name on It. Puntuación: 7’5/10.

Tras un hiato de 2 años en el que los componentes de Alcazar se tomaron un descanso y se dedicaron a otras actividades (Tess se convirtió en jugadora profesional de póker y Andreas participó en varios musicales) en 2008 regresaron como trío con nueva componente. ‘We Keep On Rockin’ fue el single adelanto de su tercer álbum de estudio, llamado Disco Defenders. Este es quizás el mejor título que podrían haber elegido para su nuevo trabajo, ya que la música de Alcazar siempre ha estado dirigida a las pistas de baile gracias a sus marchosas canciones dance-pop, supieron rescatar el sonido Disco de los años 70 para darle un toque moderno y son los mayores representantes del nuevo sonido Disco durante el nuevo milenio. ‘We Keep On Rockin’ se trataba de un marchoso tema dance-pop compuesto y producido por el responsable de su gran éxito ‘Crying at the Discoteque’ y obtuvo una buena recepción comercial en Suecia, donde ocupó el #4 en la lista de ventas. Como segundo single se lanzó Inhibitions, otro marchoso tema Eurodance que nuevamente tuvo un buen desempeño comercial, convirtiéndose en el séptimo single top 10 de Alcazar en la lista de ventas de Suecia. A pesar de que los dos primeros sencillos del álbum fueron populares, el siguiente single fue el más famoso gracias a la participación de Alcazar en el Melodifestivalen del año 2009. Stay the Night poseía ese estilo festivalero típico de Alcazar y gracias a su sonido Disco y Eurodance resultó un gran éxito en Suecia, donde fue #2, además de obtener un buen puesto en el festival previo a Eurovisión. «Disco Defenders» era un álbum doble compuesto por un CD con nuevas canciones y un segundo CD a modo de Greatest Hits con todos los temas más famosos del grupo, por lo que este trabajo resultaba de lo más interesante. «Disco Defenders» se puso a la venta en marzo del 2009 tras el éxito de ‘Stay the Night’ y debutó en el #6 de la lista de álbumes de Suecia aunque más tarde ocupó el #4. Como último single del álbum se lanzó Burning, otro tema up-tempo muy bailable y marchoso pero debido a una menor promoción por parte del grupo no gozó de una buena respuesta comercial como los sencillos anteriores.
En 2003, una vez que Alcazar se había transformado en cuarteto y participado en el Melodifestivalen con el tema Not a Sinner, Not a Saint, publicaron su segundo disco de estudio, llamado Alcazarized y que contaba con las voces principales de los dos componentes masculinos del grupo. Debido al éxito de ‘Not a Sinner, Not a Saint’, el cual fue #1 en la lista de ventas de Suecia, fue incluido en el disco, aunque el primer single oficial fue Ménage à Trois, un polémico tema que contenía varias frases en francés. Aunque este tema resultaba original y pegadizo y contaba con un videoclip muy sexy ambientado en un hotel, no obtuvo una respuesta comercial muy positiva y apenas ocupó el top 20. «Alcazarized» debutó en el #2 de la lista de ventas de Suecia y fue re-editado en 2004 con varios temas inéditos como This Is The World We Live In, que se convirtió en el siguiente single del álbum. Se trataba de un marchoso tema dance-pop y Disco que alcanzó el #3 en la lista sueca (una de las mejores posiciones de Alcazar) y resultó el tema más exitoso del grupo en el resto de Europa desde ‘Crying At The Discoteque’. Como último single del álbum se lanzó otro de los temas inéditos, ‘Physical’, aunque resultó un fracaso en las listas de venta. A finales de 2004 Alcazar publicó un disco recopilatorio de grandes éxitos llamado Dancefloor Deluxe que contaba además con varios temas nuevos entre los que se encontraban ‘Here I Am’ o Start The Fire, con el que Alcazar anotó otro top 10 en la lista de singles de Suecia.
Una de las cantantes pop que puede presumir de tener una carrera más extensa y plagada de éxitos es sin duda la australiana 
La cantante americana Ciara
Tras pertenecer al grupo indie Theaudience a finales de los años 90, Sophie Ellis-Bextor hizo su debut en solitario en el año 2000 colaborando con DJ Spiller en el tema ‘Groovejet’, el cual resultó un éxito comercial y alcanzó el #1 en las listas de venta de Reino Unido, Australia e Irlanda. Tras la participación en este tema, la cantante inglesa decidió comenzar la grabación de su primer álbum de estudio en solitario. En agosto de 2001 vio la luz Read My Lips, el cual abandonaba el estilo indie y pop/rock presente en sus inicios en el mundo de la música para adoptar un sonido más comercial y bailable, en concreto una mezcla de electropop y dance-pop con influencias del sonido Disco de los 70, conformando un álbum enfocado a las pistas de baile. La cantante londinense participó en la composición de todos los temas presentes en el álbum y contó con la producción de Gregg Alexander, Matt Rowe, Damian LeGassick o Richard Hall entre otros. El single presentación del álbum fue Take Me Home, una versión del tema de Cher del mismo título al cual Sophie cambió ciertas partes de la composición dándole un toque más sexual, algo que no acabó de convencer a la veterana cantante, la cual no quedó nada satisfecha con los cambios en su canción. Pese a dicha controversia, este marchoso tema Disco y dance-pop gozó de buena acogida en Reino Unido, donde alcanzó el #2. Pero sin duda fue el segundo single el que acaparó la atención por parte del público y se convirtió en un éxito. Me estoy refiriendo a Murder on the Dancefloor, un marchoso tema dance-pop y Disco cuyas letras utilizan la naturaleza intensa y competitiva de la pista de baile como metáfora de navegar en las complejidades de las relaciones y no dejar que nadie te robe la energía y tu propio estilo. Este tema recibió buenas críticas de los expertos musicales su pegadizo ritmo y sus letras de empoderamiento y confianza en uno mismo. En el terreno comercial tuvo una gran respuesta por parte del público, convirtiéndose en el single más exitoso del álbum y unos de los temas más carismáticos de la carrera de Sophie. ‘Murder on the Dancefloor’ alcanzó el #2 en la lista de singles de Reino Unido y ocupó el top 5 en importantes mercados musicales como Canadá, Australia, Francia o Italia.
Like a Prayer, uno de los discos más importantes de la historia del pop e imprescindible dentro de la carrera musical de Madonna, cumple 30 años este mes de marzo. «Like a Prayer» es el cuarto álbum de estudio de la reina del pop, publicado en 1989 tras el tremendo éxito que cosechó True Blue, el cual alcanzó el #1 en más de 20 países, superó los 25 millones de copias en todo el mundo y se convirtió en el álbum de Madonna más vendido, sólo superado años después por «The Immaculate Collection», su primer disco de grandes éxitos. Aunque «Like a Prayer» es el sucesor natural de «True Blue», lo cierto es que entre ambos discos Madonna publicó «Who’s That Girl», la banda sonora de la película del mismo nombre protagonizada por la cantante y «You Can Dance», un disco de remixes. «Like a Prayer» es uno de los discos más polémicos de la cantante por el uso de temática religiosa en la canción que da título al álbum, lo cual provocó un shock en la Iglesia Católica y numerosos colectivos conservadores de todo el mundo reaccionaron de manera negativa hacia el álbum. Además la controversia que rodeó a «Like a Prayer» hizo que Pepsi rompiera su contrato publicitario con Madonna. Pese a estas polémicas, lo cierto es que «Like a Prayer» es uno de sus discos más autobiográficos, en el que Madonna relata su complicada relación con un padre autoritario, la pérdida de su madre cuando era una niña o episodios violentos en su matrimonio con Sean Penn y su posterior divorcio. Madonna compuso todos los temas del álbum junto a Patrick Leonard (responsable de ‘Live to Tell’ o ‘La Isla Bonita’) y Stephen Bray, quien trabajó anteriormente con la Ciccone en los álbumes «Like a Virgin» y «True Blue».
En 1998 se publicó uno de los mejores álbumes de la historia del pop y que supuso uno de los regresos más importantes e inesperados de todos los tiempos en el mundo de la música. Me estoy refiriendo a la legendaria cantante Cher, que resurgió de sus cenizas para ofrecernos Believe, para muchos el mejor álbum de toda su carrera y con el que logró aumentar su base de fans con millones de nuevos seguidores gracias a las magníficas canciones presentes en este trabajo. Believe es el álbum de estudio nº22 de Cher y tomó el relevo a «It’s a Man’s World», publicado en 1995 y que fue recibido de manera muy tibia en tierras americanas, aunque en Europa obtuvo una mejor acogida. «Believe» destacó desde un primer momento por la divergencia en cuanto a sonido con respecto al catálogo musical anterior de Cher, ya que se distanciaba de su habitual estilo pop/rock para adentrarse de lleno en las pistas de baile con un conjunto de canciones up-tempo de estilo dance-pop con influencias House y Disco. La veterana artista se unió al compositor y productor musical Mark Taylor para dar forma a un álbum muy breve (sólo contenía 10 canciones) pero donde no sobraba ninguna ya que era un trabajo muy sólido y consistente. Aunque Mark Taylor se encargó junto a Paul Barry de la mayoría de los temas del álbum, incluyendo los 4 singles, también participaron en este proyecto la gran compositora Diane Warren o Todd Terry, quien produjo 3 canciones. Believe recibió críticas principalmente positivas de los expertos musicales por su moderno y arriesgado sonido, pero también surgieron voces que lo tachaban de ser un álbum anodino y carente de personalidad. Gracias al single de idéntico título del que más tarde hablaré, el álbum obtuvo una excelente acogida en todo el mundo, disparando la popularidad de Cher tras unos años comercialmente infructuosos y elevándola de nuevo al olimpo de las divas del Pop. «Believe» fue #4 en Estados Unidos, la mejor posición de Cher en la lista Billboard, fue certificado 4 veces platino y vendió más de 3’5 millones de copias en tierras americanas, convirtiéndose en el álbum más exitoso de toda su carrera. El álbum fue #1 en Canadá, Alemania (donde «Believe» fue tremendamente exitoso y vendió más de un millón de copias) y varios países europeos. En total, el álbum superó los 10 millones de ejemplares en todo el mundo y fue uno de los discos más vendidos de 1998 y 1999. Believe recibió tres nominaciones a los premios Grammy a mejor álbum Pop, mejor grabación del año y mejor grabación Dance, ganando en esta última categoría.
Tras participar en un concurso de búsqueda de talentos con tan sólo 15 años, Alizée fue descubierta por la veterana cantante francesa Mylène Farmer, quien se convirtió en su mentora y le dio una oportunidad para debutar en el mundo de la música. En el año 2000, la joven cantante publicó su primer álbum de estudio, Gourmandises (golosinas en francés), el cual fue compuesto y producido por Myléne Farmer junto a su habitual colaborador Laurent Boutonnat, quien se encargó de la música y del aspecto visual de la carrera de Alizée. Originaria de la isla de Córcega, la adolescente irrumpió en el mundo de la música con el tema Moi… Lolita, que pronto se convirtió en un éxito en toda Europa. Durante sus primeros años en el mundo de la música, las apariciones y la imagen de Alizée estuvieron perfectamente calculadas por parte de su mentora Mylène Farmer y la cantante mostró una imagen de adolescente modosita y recatada pero con un toque coqueto y sexy que representaba a la perfección la idea de ‘Lolita’ que aborda la canción. ‘Moi… Lolita’ es un marchoso tema encuadrado en el estilo french-pop y dance-pop con gran componente electrónico y que destacaba por su prominente uso de violines. Este single alcanzó el #1 en Italia o España y aunque no consiguió llegar lo más alto en su Francia natal, se mantuvo en el #2 durante numerosas semanas y en el top 5 durante varios meses. Este single fue certificado oro en Francia por ventas superiores al millón de copias y entró en la lista de las 40 canciones más exitosas de todos los tiempos en dicho país. Tras este impresionante debut, Alizée lanzó como segundo single L’Alizé, haciendo un juego de palabras entre el nombre de la cantante y los vientos alisios. Es notorio mencionar que cuando ‘L’Alize’ consiguió el #1 en Francia (casi 5 meses después del lanzamiento de su single debut) ‘Moi… Lolita’ todavía se encontraba en el #3 de la lista francesa, lo que da a entender el nivel de éxito que logró dicho single. Como último single del álbum fue lanzado el magnífico tema Gourmandises, que se trataba de un potente tema dance-pop y electropop con gran influencia de la música electrónica de los años 80 y 90, pero en esta ocasión no tuvo impacto en las listas de venta a diferencia de sus singles predecesores.
A finales del mes de noviembre se puso a la venta el segundo álbum del grupo británico Clean Bandit, titulado What Is Love?. Este trabajo discográfico toma el relevo de su disco debut «New Eyes», el cual fue publicado en 2014 y contaba con los exitosos singles Rather Be y Real Love (ambos junto a Jess Glynne). Desde un principio, Clean Bandit destacaron por fusionar el sonido electrónico con la música clásica y por el uso de gran cantidad de instrumentos en vivo a diferencia de otros artistas pertenecientes al pop electrónico que abusan de los sintetizadores. Aunque podría parecer que 4 años entre disco y disco son un amplio lapso de tiempo, lo cierto es que el trío británico no ha parado de lanzar música y su presencia en las radios y listas de venta ha sido continua desde mediados del 2016. Tears fue el single presentación del álbum, cuenta con la voz de la cantante Louisa Johnson (poco conocida para el publico masivo aunque alcanzó la popularidad al ganar la 12ª edición de X Factor UK) y comienza como una trágica balada que relata un desengaño amoroso para convertirse en un bailable tema dance-pop con influencia 2-Step. Debido a que fue lanzado hace más de dos años, ha perdido frescura con respecto a sus últimos singles y suena algo anticuado, por ello ha sido relegado a la edición deluxe del álbum pese a haber ocupado el #5 en Reino Unido. El segundo single, Rockabye, llegó a finales del 2016 y destacaba por la participación de la cantante inglesa Anne-Marie y el rapero jamaicano Sean Paul. Este pegadizo tema dance-pop y electropop perdía en cierta manera el toque clásico que tenían otros singles de Clean Bandit, pero resultaba tremendamente efectivo en las pistas de baile y se convirtió en su tema más popular y exitoso a nivel mundial, ya que fue #1 en Reino Unido y más de 10 países y consiguió el segundo top 10 en Estados Unidos tras ‘Rather Be’. En 2017 Clean Bandit lanzaron Symphony como tercer single, y nuevamente gozó de una gran respuesta comercial en Europa, ya que logró el #1 en Reino Unido (el tercero para el trío británico) y top 5 en Australia. Este pegadizo tema fusiona el sonido dance-pop con un toque orquestal habitual de Clean Bandit, además de cierta influencia Tropical House, y contaba con la magnífica voz de la joven cantante sueca Zara Larsson. I Miss You, junto a la compositora y cantante Julia Michaels fue el cuarto single, aunque no consiguió repetir el éxito de Rockabye y Symphony, y pasó desapercibido en las radios y listas de venta de Europa. Este tema, aunque cuenta con sonido Tropical House, es reminiscencia de su primer disco y cuenta con el toque orquestal típico del grupo al principio de la canción.