Crítica de «Make a Scene» de Sophie Ellis-Bextor

En el año 2001 Sophie Ellis-Bextor publicó su primer álbum en solitario, «Read My Lips», que incluía los exitosos singles ‘Murder on the Dancefloor’ y ‘Get Over You’, los cuales tuvieron una gran acogida por parte del público europeo. El álbum debut de la cantante británica alcanzó el #2 en la lista de ventas de Reino Unido y vendió más de 2 millones de copias en todo el mundo. «Read My Lips» está encuadrado dentro del sonido electropop, dance-pop y Disco, y destacaba por su divergencia con respecto a la música alternativa e indie que hacía junto a su grupo TheAudience. Su segundo trabajo discográfico, «Shoot From The Hip» no fue capaz de repetir el éxito de su álbum debut, tuvo un desempeño muy discreto en las listas de venta y apenas ocupó el top 20 en la lista de Reino Unido. En 2007, Sophie publicó su tercer álbum, «Trip The Light Fantastic», el cual alcanzó el top 10 de la lista británica y contó con el hit single ‘Catch You’, que tuvo una gran respuesta por parte del público. Durante los años 2009 y 2010, la cantante inglesa realizó diversas colaboraciones con importantes Dj’s, como el dúo británico Freemasons en Heartbreak (Make Me a Dancer), que se trata de un enérgico tema dance-pop, Disco y House cuyas letras hablan sobre superar el dolor de una ruptura amorosa transformando la tristeza en empoderamiento a través del baile. Este tema sin duda destaca por la gran ejecución vocal de Sophie, su poderoso mensaje y su elegante producción. ‘Heartbreak (Make Me a Dancer)’ gozó de una gran promoción por parte de la artista londinense y tuvo un buen rendimiento comercial en la lista de ventas de Reino Unido, donde ocupó el puesto #13.

Unos meses más tarde, la cantante siguió colaborando con Dj’s como el francés Junior Caldera en Can’t Fight the Feeling, un elegante tema House/Disco cuyas letras hablan sobre la rendición total ante una atracción intensa y un deseo amoroso imposible de ignorar. El single anticipo de su nuevo trabajo musical fue Bittersweet, un pegadizo tema dance-pop, House y Disco cuyas letras exploran el conflicto interno de estar atrapada en una relación amorosa intensa pero emocionalmente inestable, debatiéndose entre la razón y el deseo físico. Este tema recordaba a su hit ‘Heartbreak’ y no es casual el parecido ya que también está producido por el dúo inglés Freemasons. ‘Bittersweet’ tuvo un rendimiento comercial moderado y alcanzó el #25 en la lista británica. Tras este single, Sophie realizó otra colaboración, en este caso con el Dj holandés Armin van Buuren en Not Giving Up On Love, que se trata de un tema Dance/Trance que resulta un himno optimista sobre la resiliencia, la unión y la fe inquebrantable en el amor a pesar de las dificultades.

Tras numerosos retrasos en su publicación, en 2011 vio la luz Make a Scene, el cuarto álbum de estudio de Sophie Ellis-Bextor y primero publicado de manera independiente bajo su propio sello discográfico. Todos los singles lanzados anteriormente por la sofisticada cantante fueron incluidos en este trabajo. Después de sus tres primeros álbumes, Sophie tenía pensado publicar un disco de grandes éxitos con ‘Heartbreak’ como single presentación, sin embargo las sesiones de grabación resultaron tan fructíferas que finalmente decidió publicar un nuevo álbum de estudio. «Make a Scene» está formado por 14 temas up-tempo encuadrados dentro del dance-pop, electropop, synth-pop, House y Disco que cuentan por la producción de grandes Dj’s y productores de la industria musical europea como Calvin Harris, Richard Stannard, Greg Kurstin, Freemasons, Liam Howe o Richard X entre otros. «Make a Scene» es un álbum dirigido a las pistas de baile, pero no por ello vacío de contenido como otros discos de género Dance ya que contiene unas letras profundas y muestra el gran talento vocal y como compositora de Sophie. El álbum resultó un fracaso comercial debido a que fue publicado de manera muy limitada y apenas contó por promoción por parte de Sophie.

Entre los temas más interesantes del álbum se encuentran ‘Off & On’, un tema synth-pop y dance-pop producido por Calvin Harris que resulta un himno de empoderamiento y liberación emocional que utiliza la metáfora de un interruptor para describir una relación tóxica e intermitente o ‘Starlight’, un tema synth-pop y dance-pop cuyas letras giran en torno al escapismo romántico y la desconexión del mundo exterior para refugiarse en el ser amado. También merece la pena reseñar ‘Dial My Number’, un tema electropop cuyas letras están inspiradas en una experiencia real y personal de Sophie con un acosador anónimo que le mandaba mensajes de texto a altas horas de la noche o ‘Homewrecker’, que resulta un himno pop empoderador contra las personas que intentan coquetear o robarle la pareja a alguien.

La perfecta pronunciación y dicción británica de Sophie Ellis-Bextor y su elegancia natural son las señas de identidad de la carismática cantante, poco conocida por el público masivo pero que ha gozado de gran éxito en su Reino Unido natal y otros países europeos. Podría parecer que «Make a Scene» es una recopilación de los singles que Sophie lanzó durante los años anteriores a su publicación, pero en realidad se trata de un álbum solido, cohesivo y de gran calidad. Sin duda uno de los mejores álbumes dance-pop y electropop publicados durante la década del 2010. Temas imprescindibles: Heartbreak (Make Me a Dancer), Bittersweet, Off & On, Starlight, Can’t Fight the Feeling y Dial My Number. Puntuación: 8/10.

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