Gwen Stefani se hizo mundialmente conocida por ser la vocalista del grupo californiano No Doubt, que triunfaron en los años 90 y principios de la década del 2000, vendieron más de 30 millones de copias en todo el mundo y consiguieron grandes éxitos como ‘Don’t Speak’. En el año 2003, el grupo se tomó un descanso y Gwen Stefani empezó a grabar canciones en solitario, pero no fue hasta 2004 cuando la carismática cantante debutó en solitario con el álbum Love. Angel. Music. Baby., en el que abandonaba el estilo ska, punk y pop/rock que hacía junto a su grupo para adoptar un sonido pop más comercial con un toque electrónico y urbano. La forma de cantar de Gwen Stefani también evolucionó ya que en su primer trabajo en solitario amplió su registro para adoptar un estilo cantado-rapeado en varias de las canciones. «Love. Angel. Music. Baby.» es un trabajo muy ecléctico encuadrado dentro del dance-pop y el synth-pop, con gran inspiración de la música de los años 80, sin embargo se nutre de géneros muy diversos como el R&B, Hip Hop, pop/rock o New Wave. A pesar de haberse lanzado como artista en solitario, Gwen siguió confiando en el bajista de No Doubt (y antigua pareja) Tony Kanal para la composición y producción de su nuevo álbum, pero además reclutó a Dallas Austin, Linda Perry, Nellee Hooper (responsable de los primeros discos de Madonna) e incluso trabajó con importantes figuras del Hip Hop como Dr. Dre, The Neptunes y Jimmy Jam & Terry Lewis. Para este álbum, la cantante inventó el personaje de las Harajuku Girls, que se trataban de 4 bailarinas de origen japonés que participaron en los videoclips de las canciones y acompañaron a Gwen durante toda la promoción del álbum y la gira, cuyo título estaba inspirado en ellas.
El single presentación del álbum fue What You Waiting For?, un marchoso y original tema electropop y dance-pop con influencia funk y pop/rock en el que Gwen habla del proceso de creación del álbum, del miedo de Gwen a lanzarse en solitario y sus ansias por ser madre. Este tema resultó un éxito comercial en todo el mundo y alcanzó el #1 en Australia, fue top 10 en Reino Unido y Francia, sin embargo en Estados Unidos tuvo un impacto moderado y apenas ocupó el top 50. ‘What You Waiting For?’ estuvo acompañado de un espectacular videoclip inspirado en la película «Alicia en el País de las Maravillas» que aumentó la popularidad del tema. El segundo single lanzado fue Rich Girl, un tema pop up-tempo con influencias R&B y reggae producido por Dr. Dre y que cuenta con la colaboración de la rapera Eve. ‘Rich Girl’ destacaba por incorporar la melodía del famoso tema ‘If I Was a Rich Man’ pero adaptado a la perspectiva femenina de Gwen. Este tema recibió algunas críticas negativas por el uso tan descarado de la famosa melodía y por no superar el alto listón dejado por ‘Let Me Blow Your Mind’, la primera colaboración entre Eve y Gwen. Pese a todo, ‘Rich Girl’ fue muy bien recibido por el público y consiguió superar al primer single en las listas de venta, ya que fue el primer top 10 de Gwen en Estados Unidos, además de ser top 5 en Reino Unido, Australia y Francia.
El tercer single lanzado fue Hollaback Girl, un tema Hip Hop y dance-pop de estribillo repetitivo producido por The Neptunes, que recibió opiniones muy variadas por parte de los expertos musicales, ya que resultaba comercial y pegadizo pero otros criticaron su irritante sonido. ‘Hollaback Girl’ se convirtió en el más exitoso de todos los singles lanzados del álbum: alcanzó el #1 en Estados Unidos y se mantuvo en dicha posición durante 4 semanas, también fue #1 en Australia y fue top 10 en Reino Unido o Alemania. Para el cuarto single, la rubia cantante cambió de registro y mostró su lado más emotivo, ya que Cool dejaba a un lado el tema del dinero y la fama de sus anteriores temas para hablar sobre la fallida relación sentimental entre Gwen y Tony Kanal. Este tema, reminiscencia de la música New Wave de los años 80, recibió grandes elogios de los críticos que lo consideraron uno de los temas más sobresalientes del álbum. ‘Cool’ resultó moderadamente exitoso en las listas de venta y ocupó el top 20 en Estados Unidos, Reino Unido o Australia. Como quinto single se lanzó Luxurious, un medio tiempo R&B sin mucho gancho que continuaba con la temática de dinero y lujo en las relaciones amorosas.
Entre las canciones más destacadas del álbum se encuentran ‘Serious’, uno de los primeros temas que Gwen grabó junto a Tony Kanal y que comienza con una bonita melodía de violín para convertirse en un marchoso tema synth-pop muy del estilo de Madonna en los años 80 o ‘The Real Thing’, un tema synth-pop y New Wave compuesto junto a Linda Perry que habla del amor incondicional. «Love. Angel. Music. Baby» destacó por su longevidad en las listas de venta gracias a la gran cantidad de singles lanzados y aunque debutó en el #7 de la lista americana en menos de un año superó los 3 millones de ejemplares vendidos en Estados Unidos. El álbum logró gran éxito en Australia, donde fue #1 y también obtuvo buena respuesta comercial en Canadá y Reino Unido. En resumen, «Love. Angel. Music. Baby.» resulta un álbum variado, entretenido y cuenta con varios temas muy interesantes, por lo que supone un gran debut en solitario para Gwen Stefani. Sin embargo, al igual que les ocurre a muchos primeros álbumes, puede parecer un ‘cajón de sastre’ debido a su mezcla de sonidos diferentes y como punto negativo, las letras de muchas de las canciones resultaban algo banales y superficiales. Temas imprescindibles: What You Waiting For?, Cool, Rich Girl, Serious y The Real Thing. Puntuación: 7’5/10.

Tras el éxito logrado con «Fever», el cual consiguió ventas millonarias y contó con el hit single ‘Can’t Get You Out of My Head’ que alcanzó el #1 en las listas de venta de todo el mundo, Kylie Minogue regresó al panorama musical en 2003 con Body Language, uno de sus trabajos más maduros hasta la fecha y que marcaba una divergencia musical con respecto a sus anteriores álbumes. «Body Language» se distancia del dance-pop con influencia Disco de sus dos últimos álbumes
Tras un periodo comercial infructuoso a finales de los años 90, la cantante Kylie Minogue protagonizó su gran ‘comeback’ en el año 2000 con el álbum Light Years, el cual le devolvió la popularidad perdida y le llevó a los primeros puestos de las listas de venta gracias a hit singles de la talla de ‘Spinning Around’ y ‘On a Night Like This’. Casi sin un respiro, la cantante australiana regresó al panorama musical en 2001 con su octavo álbum de estudio, Fever, con el que consolidó su presencia en el panorama pop y le convirtió en una de las cantantes más importantes del momento. «Fever» sigue la estela musical de su álbum predecesor y está encuadrado dentro del estilo dance-pop aunque tiene un sonido más moderno y vanguardista e incorpora elementos electropop, synth-pop y Disco. Kylie Minogue compuso 5 de los 12 temas presentes en el álbum y contó con la producción de Richard Stannard y Julian Gallagher (responsables de varios temas de «Light Years»), Steve Anderson, Rob Davis o Cathy Dennis entre otros. El álbum superó todas las expectativas puestas en él, se convirtió en el más vendido dentro de la larga carrera de la cantante y superó los 6 millones de copias en todo el mundo. «Fever» alcanzó el #1 en Australia, Reino Unido o Alemania y ocupó el top 5 en la lista de ventas de Estados Unidos. Esta respuesta comercial tan positiva se debió sin duda al espectacular éxito del primer single lanzado, Can’t Get You Out Of My Head, que se trata de un potente tema dance-pop, electropop y Nu-Disco de sonido futurista compuesto por Cathy Dennis que destaca por su adictivo gancho «la la la» y en el que Kylie declara que está obsesionada con su amante y no puede sacárselo de la cabeza. Este single alcanzó el #1 en mas de 20 países de todo el mundo e incluso llegó al #7 en la lista americana, lo que podemos considerar un gran logro para la cantante ya que Estados Unidos siempre se le ha resistido y es un mercado muy difícil para los cantantes pop. El videoclip futurista de la canción y la imagen moderna y sexy de Kylie sin duda contribuyeron al éxito de la canción, que se convirtió en una de las más escuchadas y populares del año 2001. Como segundo single se lanzó In Your Eyes, un marchoso tema dance-pop producido por Richard Stannard y Julian Gallagher en el que Kylie habla sobre las tentaciones que puedes encontrarte en la pista de baile. Las letras de ‘In Your Eyes’ hacen referencia a su hit ‘Spinning Around’ y resulta uno de los temas más bailables y pegadizos de «Fever». Este single alcanzó nuevamente el #1 en Australia y ocupó el top 10 en España y Reino Unido. En Estados Unidos fue lanzado ‘In Your Eyes’ pero fue #11 en Canadá.
En 2013, Britney Spears publicó Britney Jean, su octavo álbum de estudio y en sus propias palabras el más personal y autobiográfico de toda su carrera (ya que compuso todas las canciones presentes como respuesta a las críticas de su falta de implicación en el proceso creativo de su anterior álbum) y en el que destapaba sus sentimientos tras su fallida relación con su novio Jason Trawick. Sin embargo «Britney Jean» recibió críticas negativas por parte de los expertos musicales, ya que pese a haber asumido un mayor control creativo del álbum, muchas de las canciones resultaban predecibles, anodinas y poco originales (a excepción de ‘Work Bitch’, ‘Perfume’ y ‘Alien’, las más sobresalientes del álbum) debido a la excesiva participación de Will.I.Am, quien fue el productor ejecutivo del disco e incorporó su particular sonido dance machacón a «Britney Jean», un hecho que se criticó bastante, además del abuso del Auto-Tune en algunas de las canciones. «Britney Jean», pese a cumplir 3 años a finales del 2016, ha envejecido muy mal al contrario que otros álbumes de Britney como «Blackout» o «Circus», que siguen estando plenamente vigentes y sus canciones suenan continuamente en las radios y pistas de baile. Además de las críticas negativas, la respuesta comercial fue muy tibia y el álbum ocupó posiciones inusualmente bajas en las listas de venta para una cantante de la talla de Britney y se convirtió en el disco menos vendido de su larga trayectoria. Por ello, durante los dos siguientes años, la cantante de Louisiana se centró en su exitoso show «Piece of Me» de Las Vegas y empezó a componer y grabar canciones sin apenas revelar ningún dato y no ha sido hasta agosto de 2016 cuando su noveno disco de estudio ha visto la luz.
«Glory» comienza con ‘Invitation’, que contiene una melodía enigmática de sonido ambiental y representa a la perfección la esencia del álbum. Entre las canciones más destacadas se encuentra la emotiva balada ‘Just Luv Me’, que podría encajar en el último álbum de Selena Gomez, ‘Slumber Party’, un tema mid-tempo R&B con influencia reggae que contiene unas letras muy sexuales y habla de aventuras de una noche y fiestas de pijama, ‘Love Me Down’, con influencia caribeña o ‘Man On The Moon’, muy pegadiza, comercial y que nos trae de vuelta a la Britney más pop. Las canciones presentes en la versión deluxe resultan muy interesantes y originales y ofrecen un toque exótico al disco como por ejemplo ‘Change Your Mind (No Seas Cortés)’, un marchoso tema dance-pop con un gran aroma latino que cuenta con un uso prominente de la guitarra española y en el que Britney canta unas palabras en español, ‘If I’m Dancing’, un extraño tema electrónico de sonido tropical que no encaja demasiado con el estilo presente en el disco pero resulta altamente adictivo o ‘Liar’, una de las canciones más personales de «Glory» en la que no es difícil adivinar que Britney está hablando de su ex-novio que le engañó y que empieza con el sonido de una armónica Country pero que contiene el mejor estribillo del disco, muy del pop de los 90. La edición japonesa del álbum incluye ‘Mood Ring’, un tema electro-R&B producido por DJ Mustard muy interesante en cuyas letras Britney decide que versión de sí misma quiere ofrecer a un posible pretendiente. Como pequeño regalo a sus fans y haciendo un guiño a «Blackout», el álbum cierra con la canción ‘Coupure Électrique’, que en francés significa precisamente «Blackout» y en la que Britney canta en francés con más o menos acierto. En este álbum se le ha dado un gran importancia a la voz de Britney en temas como ‘Private Show’, uno de los sencillos promocionales que fue desvelado de manera anticipada a la publicación del disco y era la canción que aparecía en el anuncio de su nueva fragancia o ‘What You Need’, una canción de estilo cabaret en la que Britney juega con su voz y muestra una gran versatilidad y amplitud de registro que no suele estar presente en muchos de sus temas.
Ya he comentado en numerosas ocasiones que mi época musical favorita es la que rodea al año 2000, cuando el fenómeno fan dominaba las listas de venta y triunfaban estrellas del pop como Britney Spears, Christina Aguilera, Backstreet Boys o N’Sync, y que también coincide con la época de auge del género R&B, cuando vivía sus mejores momentos y se expandía de Estados Unidos al resto del mundo gracias a Destiny’s Child o TLC. Por ello durante el 2000 muchos artistas de pop, sobretodo americanos, empezaron a trabajar con productores de música negra y adoptaron el estilo de artistas de R&B debido al gran éxito de este género, y se produjo una fusión entre el pop y el R&B, lo que podríamos denominar como urban pop. Un ejemplo perfecto de este fenómeno es el grupo americano N’SYNC, que debutó en el mundo de la música en el año 1997 con su álbum homónimo y dio el pelotazo con su segundo álbum No Strings Attached, publicado en el año 2000 y que vendió 13 millones de álbumes en Estados Unidos y logró gran éxito gracias a los singles ‘Bye Bye Bye’ y ‘It’s Gonna Be Me’, que dominaron las listas de venta de aquel año. N’Sync, como la mayoría de grupos de pop del momento, aprovechando su boom en las listas de ventas y su gran éxito, publicó sus álbumes con gran agilidad y casi sin respiro puso a la venta en 2001 su tercer trabajo discográfico, llamado Celebrity. Este álbum está formado por marchosos y bailables temas pop y dance-pop con gran influencia del sonido R&B tan de moda en aquellos momentos y varias baladas. Este conjunto de temas estaba respaldado por productores pop de la talla de Max Martin o Kristian Lundin y por otros encuadrados dentro de la música R&B/Hip-Hop como The Neptunes o Darkchild. Cabe destacar que para este trabajo los componentes Justin Timberlake y JC Chasez asumieron un papel más activo en la composición y también co-produjeron varios de los temas del álbum.
Durante la época dorada del Pop que tuvo lugar a finales de los años 90 y principios de la década del 2000, cuando el fenómeno fan vivía su apogeo, debutó en el mundo de la música la cantante Samantha Mumba, de ascendencia zambiana por parte de padre e irlandesa por parte de madre. Su primer single, Gotta Tell You, irrumpió en el año 2000 en las radios europeas y resultó un gran éxito en las listas de venta, ya que consiguió el #2 en Reino Unido y el #1 en su nativa Irlanda, además de conseguir el top 10 en los principales mercados musicales europeos. Pero el gran logro que consiguió esta joven cantante fue llegar al #5 en la lista americana, en lo que podríamos denominar la segunda invasión británica gracias a Spice Girls y otros cantantes que consiguieron colocar sus singles en posiciones muy altas en Estados Unidos, algo que ha resultado por lo general muy complicado a los artistas pop británicos. ‘Gotta Tell You’ es un marchoso y pegadizo tema pop/R&B que se ha convertido en el single más famoso y recordado de la cantante irlandesa. Tras el éxito de su primer single, Samantha lanzó Body II Body en Europa, un tema con menos gancho que sampleaba la canción ‘Ashes To Ashes’ de David Bowie y pasó más desapercibida entre el público, aunque nuevamente fue top 5 en Irlanda y Reino Unido. Más éxito consiguió el tercer single, Always Come Back to Your Love, que se trataba de un enérgico tema R&B/pop producido por el dúo noruego StarGate, por entonces poco conocidos a nivel internacional ya que trabajaban principalmente con artistas británicos. Este single logró el segundo #1 de la cantante en Irlanda y fue #3 en Reino Unido. Samantha Mumba, que era una gran bailarina y lucía un cuerpo en forma y tonificado, siguió desgranando canciones
Tras el enorme éxito conseguido con PCD, el álbum debut del grupo femenino The Pussycat Dolls, el cual superó los 7 millones de copias en todo el mundo y contó con 3 singles top 10 en Estados Unidos, la componente más veterana del grupo, Carmit (la cual ya pertenecía a la versión Burlesque de Pussycat Dolls antes de que se convirtiera en un grupo musical) abandonó la formación, dejando a Pussycat Dolls con 5 componentes. Pese a la baja de Carmit, que era la única componente junto a Melody que cantaba además de Nicole, The Pussycat Dolls continuó como quinteto y en 2008 publicó su segundo álbum de estudio, titulado Doll Domination, el cual podemos encuadrarlo dentro del pop y el R&B al igual que «PCD», pero profundiza en el sonido electropop y cuenta con la producción de grandes nombres de la industria musical como Timbaland, Darkchild, Polow da Don, Hit-Boy, Ron Fair o Sean Garrett entre otros. Entre los artistas invitados destacan Snoop Dogg, Missy Elliott o R. Kelly. Varias de las canciones que forman parte del álbum fueron compuestas por Nicole Scherzinger para su disco debut en solitario, pero tras no materializarse este proyecto pasaron a formar parte de «Doll Domination», como por ejemplo el primer single lanzado, When I Grow Up, que se trata de un marchoso tema electropop y R&B producido por Darkchild cuyas letras hablan del deseo de Nicole de ser famosa. Este single recibió buenas críticas de los expertos musicales por su trepidante ritmo y su naturaleza bailable. ‘When I Grow Up’ resultó un éxito comercial y ocupó el top 10 en Estados Unidos y el top 5 en Reino Unido, Canadá o Australia. Como segundo single se lanzó Whatcha Think About That, un original tema electropop y R&B con melodía Bhangra producido por Polow da Don y con la magistral participación de Missy Elliott. Las letras de ‘Whatcha Think About That’ hacen referencia a un cambio de roles dentro la pareja debido a un hombre controlador y resulta un himno de empoderamiento femenino e independencia. Este single no logró entrar en la lista americana pero tuvo mejor desempeño en Europa y anotó otro top 10 para el grupo en Reino Unido. El tercer single en tierras americanas y el segundo lanzado a nivel internacional fue I Hate This Part, un emotivo tema dance-pop cuyas letras hablan de la conversación que tienen dos personas antes de producirse un ruptura. Este tema resultó un éxito moderado en las listas de venta (fue top 15 en Estados Unidos, Australia o Reino Unido) y recibió buenas críticas por parte de los expertos musicales por su profundo componente lírico y la ejecución vocal de Nicole.
La cantante galesa Marina and the Diamonds hizo su debut en el mundo de la música en el año 2010 con «The Family Jewels», que recibió buenas críticas de los expertos musicales por sus originales canciones, sus extravagantes letras y la personal voz de Marina, que le permite llegar a registros muy diferentes. El segundo disco de Marina llegó en 2012 y se trataba de un álbum conceptual muy complejo y original acerca de las diferentes vertientes que tiene una mujer y en el que el personaje principal es Electra Heart, que reúne los estereotipos femeninos de la cultura del Sueño Americano y tiene elementos de la tragedia griega debido a los altibajos que tiene toda mujer, como las rupturas amorosas y las complejas relaciones con los hombres. Cada diferente personalidad o estado de ánimo corresponde a una canción, como Primadonna, Homewrecker o Bubblegum Bitch. El personaje de Electra Heart está influenciado en Marilyn Monroe, Madonna y otras importantes mujeres del mundo del espectáculo. Durante la promoción de este álbum, Marina lució una estética retro y «girlie», que representaba la imagen de Electra Heart. Con respecto a su anterior disco, ‘The Family Jewels’, la principal diferencia de su segundo trabajo discográfico es la evolución musical, ya que Electra Heart profundiza en el sonido electropop, tan de moda durante esos años, con cierta similitud a «The Fame» de Lady Gaga o «Animal» de Kesha, aunque Marina tiene un sonido más indie y alternativo, con influencias pop/rock y de la música electrónica de los años 80 y 90. Este sonido más comercial se debió a la colaboración de Marina con algunos de los mejores productores musicales del panorama musical como Rick Nowels, Dr. Luke o Greg Kurstin, quienes le dieron al disco un toque más bailable y marchoso aunque además de enérgicos temas electropop también podemos encontrar varias baladas que muestran el lado más vulnerable y emotivo de la cantante.
El grupo The Pussycat Dolls