Crítica de «8701» de Usher

8701Usher inició su carrera musical cuando era tan sólo un adolescente y en 1997 logró gran éxito con su segundo disco My Way, el cual vendió 6 millones de copias en Estados Unidos y contó con tres exitosos singles que ocuparon el top 2 en la lista americana. En 2001 Usher publicó su tercer álbum de estudio, 8701, cuyo título hacía referencia a la fecha de publicación de dicho trabajo. «8701» estaba influenciado por varios de sus ídolos como Michael Jackson, Marvin Gaye o Stevie Wonder y destaca por el hecho de que Usher se implicó más en el proceso creativo del álbum y participó en la composición de la mayoría de los temas presentes. «8701» es un moderno álbum de R&B con influencia pop y Hip Hop formado principalmente por temas up-tempo y varias baladas y contó con la producción de algunos de los mejores productores de la música negra del momento como su habitual colaborador Jermaine Dupri, Bryan-Michael Cox, Jimmy Jam & Terry Lewis, Mike City o The Neptunes. 8701 debutó en el #4 de la lista americana de álbumes y fue certificado cuatro veces platino en Estados Unidos por ventas superiores a los 4 millones de copias. En el resto del mundo también tuvo una recepción comercial muy positiva y ocupó el top 10 en Australia y Alemania incluyendo el #1 en Reino Unido y Canadá y acabó vendiendo más de 8 millones en todo el mundo, igualando los excelentes resultados de su icónico disco «My Way». Gracias a su talento como cantante, sus dotes como bailarín, su gran presencia escénica y su indudable atractivo, Usher se convirtió en un ídolo de las jovencitas americanas a principios de la década del 2000. Como dato curioso, durante esta época el rompecorazones de Atlanta estaba saliendo con la cantante Chilli del grupo TLC, la cual aparece en los videoclips de los singles ‘U Remind Me’ y ‘U Got It Bad’.

A principios del 2001 el cantante nacido en Dallas lanzó Pop Ya Collar como single presentación de un álbum que nunca llegó a publicarse debido a la filtración de varias canciones pertenecientes a él. Este tema pop/R&B up-tempo compuesto y producido por She’kspere tuvo un desempeño muy moderado en Estados Unidos sin embargo logró gran éxito en Reino Unido, donde ocupó el #2 y finalmente fue incluido en la edición internacional del disco. El primer single ‘oficial’ del álbum fue U Remind Me, un pegadizo tema R&B producido por Jimmy Jam y Terry Lewis cuyas letras hacían referencia cuando Usher conoció a una chica que le recordaba mucho a su ex-pareja y por ello decidió no salir con ella. ‘U Remind Me’ logró gran éxito en Estados Unidos y ocupó el #1 en la lista americana durante 4 semanas y se convirtió en una de las canciones más populares de 2001. En el resto del mundo también tuvo un impacto comercial positivo y alcanzó el top 5 en Reino Unido, Francia y Australia. Gracias a este tema Usher consiguió su primer premio Grammy, en concreto ‘mejor actuación vocal masculina de R&B’. Como segundo single se lanzó U Got It Bad, una balada R&B que contaba con la clásica producción de Jermaine Dupri y Bryan-Michael Cox y recordaba al hit ‘Nice & Slow’ de su anterior álbum. Este sensual ‘slow jam’ con el estilo inconfundible de Usher recibió buenas críticas de los expertos musicales y ocupó el #1 en la lista americana durante otras 5 semanas, haciendo del 2001 uno de los mejores años dentro de la carrera profesional del cantante de Atlanta.

El tercer single en tierras americanas fue U Don’t Have to Call, un moderno tema R&B en el que Usher usa su voz en falsetto, incorpora el típico sonido de sintetizadores de The Neptunes y resulta uno de los temas más up-tempo y bailables del disco. ‘U Don’t Have to Call’ se convirtió en otro hit para Usher en Estados Unidos, donde ocupó el #3 en la lista de singles y consiguió nuevamente un premio Grammy a ‘mejor actuación vocal masculina de R&B’. Para el mercado internacional se lanzó U Turn, un tema R&B up-tempo con influencia Hip Hop producido por Jermaine Dupri cuyas letras hacen referencia a su ídolo Michael Jackson y mostraba nuevamente el lado más bailable y marchoso de 8701. Como último single se lanzó Can’t U Help Me, una bonita balada R&B/Soul producida por Jimmy Jam y Terry Lewis que tuvo un mínimo impacto en la lista de ventas estadounidense. Entre las canciones más destacadas del álbum se encuentran ‘How Do I Say’, un tema muy sensual en el que Usher intenta seducir a su amante diciéndole bonitas palabras en español, francés e italiano, o el marchoso tema R&B/Hip-Hop ‘I Don’t Know’ en el que colabora el rapero P. Diddy y cuenta con la innovadora producción de The Neptunes.

«8701» fue el primer disco que escuché de Usher y aunque luego ha publicado otros álbumes muy interesantes, siempre ha sido mi favorito del cantante (con permiso del legendario «Confessions») ya que cuenta con magníficas canciones interpretadas por una de las mejores voces masculinas de R&B de todos los tiempos y además pertenece a esa época dorada del R&B de principios del 2000 que siempre será mi preferida dentro de la historia de la música. Temas imprescindibles: U Remind Me, U Got It Bad, U Don’t Have to Call, How Do I Say, I Don’t Know, U Turn y Hottest Thing. Puntuación: 8’5/10.

Crítica de «Full Moon» de Brandy

Full MoonUna vez que finalizó la grabación de la serie ‘Moesha’, la cual logró un gran éxito en la TV americana durante 6 años, Brandy regresó al estudio de grabación para trabajar en su tercer álbum, Full Moon, el cual fue publicado en marzo de 2002. «Full Moon» vio la luz casi 4 años después de Never Say Never, con el que la cantante americana triunfó en todo el mundo gracias a singles tan exitosos como ‘The Boy Is Mine’, que se convirtió en el tema más vendido del 1998 en Estados Unidos. En «Full Moon» Brandy contó nuevamente con la ayuda de Rodney ‘Darkchild’ Jerkins y su equipo habitual, LaShawn Daniels y Fred Jerkins III, quienes se encargaron de la mayor parte de las canciones presentes, aunque también participaron Mike City, Warryn Campbell o Robert Smith, conocido como Big Bert, con el que la popular cantante iniciaría una relación romántica y sería el padre de su hija. «Full Moon» está encuadrado dentro del R&B/pop al igual que su anterior trabajo e incorpora sus características baladas, sin embargo por expreso deseo de Brandy, Darkchild incorporó un gran componente electrónico al álbum y añadió sonidos vanguardistas y poco convencionales que hicieron de este trabajo un adelantado a su tiempo y un auténtico referente dentro del R&B contemporáneo. «Full Moon» debutó en el #2 de la lista americana de álbumes y acabó siendo certificado platino en Estados Unidos por ventas superiores a un millón de copias (unas cifras notoriamente inferiores a las de «Never Say Never») y se convirtió en el último álbum platino de la cantante antes de iniciar una espiral decreciente en su éxito comercial. En el resto del mundo el álbum tuvo un desempeño comercial moderado y ocupó el top 10 en las listas de venta de Reino Unido, Canadá o Alemania.

En 2001, antes de publicar «Full Moon», Brandy y su hermano Ray J participaron en un disco homenaje al cantante Phill Collins y versionaron su conocido tema Another Day In Paradise pero con un gran toque R&B que encajaba a la perfección con el estilo de Brandy. Este tema se convirtió en uno de sus mayores éxitos en Europa, donde alcanzó el top 5 en Alemania, Irlanda o Reino Unido y fue incorporado al ‘track listing’ de la edición europea del álbum. El single presentación del álbum fue What About Us?, un tema R&B up-tempo con influencia funk y electropop que destacaba por tener una producción sumamente vanguardista y futurista y marcaba una divergencia con respecto al estilo musical que Darkchild imprimió en «Never Say Never» o en la mayoría de sus producciones. ‘What About Us?’ recibió buenas críticas por su moderno y arriesgado sonido y en el terreno comercial tuvo una gran acogida y ocupó el top 10 en Estados Unidos, Australia o Reino Unido. Debido a su sonido demasiado agresivo, para el mercado europeo se lanzó el single en la versión ‘Simon Vegas remix’, que tenía un sonido R&B más convencional y recordaba a las habituales producciones de Darkchild. En el espectacular videoclip de ‘What About Us?’ pudimos apreciar que Brandy había dejado atrás la imagen dulce que tenía durante su adolescencia y se había convertido en una mujer adulta, sexy y empoderada.

Como segundo single se lanzó Full Moon, un tema R&B/pop con melodía de piano producido por Mike City cuyas letras hablan de cómo Brandy conoce a alguien en un club y se produce ‘amor a primera vista’ debido a la luna llena. ‘Full Moon’ recibió buenas opiniones por parte de los críticos en las que se elogiaba la producción del tema y la magnífica ejecución vocal por parte de Brandy. Este single obtuvo una recepción moderada por parte del público y alcanzó el top 20 en las listas de Estados Unidos o Reino Unido. El tercer single lanzado fue He Is, una balada R&B con influencias Soul y Gospel compuesta por la propia Brandy junto a Warryn Campbell que resultó un fracaso comercial debido a la nula promoción por parte de la cantante, que se encontraba en ese momento en una fase muy avanzada de su embarazo. En mi opinión fue un error lanzar ‘He Is’ como single ya que dentro del álbum podemos encontrar baladas muy superiores como ‘When You Touch Me’, ‘Love Wouldn’t Count Me Out’ o ‘Nothing’, en las que podemos apreciar el asombroso talento vocal de Brandy.

Varios temas que pudieron ser singles se quedaron en el tintero debido al abrupto cese en la promoción del disco y es una auténtica lástima debido a la gran calidad presente en este proyecto. «Full Moon» es el trabajo más rítmico y electrónico de Brandy hasta la fecha y así lo demuestran canciones como ‘I Thought’, que se trata de un enérgico tema up-tempo cuyas letras hablan del sentimiento de dolor y desilusión tras una dura ruptura sentimental y que muestra a la perfección el vanguardista sonido que Darkchild incorporó al álbum. ‘Anybody’ es un tema R&B up-tempo que destaca por su producción nada convencional y que aborda las secuelas emocionales que se producen  al estar en una relación tóxica, poco saludable o complicada. La segunda parte del álbum baja el ritmo y podemos encontrar baladas más clásicas y tradicionales que ponen de manifiesto el amplio registro de Brandy, a quienes los expertos musicales se han referido en numerosas ocasiones como ‘la biblia vocal’. Sin duda destacan ‘Nothing’, una romántica balada en la que Brandy transmite un profundo anhelo y devoción total por su pareja o ‘Love Wouldn’t Count Me Out’, una arrebatadora y emotiva balada cuyas letras relatan que el verdadero amor y la esperanza persisten pese a las adversidades, convirtiéndose en un himno de resiliencia y superación.

En resumen, «Full Moon» es uno de los álbumes más sólidos e influyentes dentro del R&B contemporáneo y se encuentra entre los trabajos más destacados dentro del magnífico catálogo musical de Brandy. Este trabajo destaca por la innovadora producción de Darkchild e incorpora un sonido más futurista y experimental, aunque podemos seguir encontrando clásicas baladas en las que Brandy hace gala de su versatilidad vocal y su gran variedad de registros. Este álbum muestra una evolución de Brandy tanto en lo musical como en lo personal, ya que dejó atrás la adolescencia y su imagen de ‘princesa del R&B’ para convertirse en una mujer más madura, sexy y segura de sí misma. Temas imprescindibles: Full Moon, What About Us?, Anybody, I Thought, Nothing y When You Touch Me. Puntuación: 8’5/10.

Crítica de «Good Girl Gone Bad» de Rihanna

RihannaRihanna hizo su debut en el mundo de la música en el año 2005 con el álbum «Music of the Sun», el cual tenía influencias de la música caribeña, estaba encuadrado dentro del sonido reggae y R&B, ocupó el top 10 en la lista de ventas de Estados Unidos e impactó tímidamente en el resto del mundo, aunque contó con el hit single ‘Pon de Replay’, el cual ocupó el top 10 en la mayoría de países. Apenas 8 meses después, la cantante nacida en Barbados lanzó su segundo disco de estudio, «A Girl Like Me», con el que aumentó su popularidad a nivel internacional gracias al single #1 ‘SOS’ o ‘Unfaithful’. Desde sus inicios en el mundo de la música, Rihanna se ha caracterizado por su gran agilidad a la hora de publicar álbumes y un año después de «A Girl Like Me» vio la luz su tercer disco, Good Girl Gone Bad, que supuso un punto de inflexión en la carrera de la joven cantante ya que se distanció de la imagen dulce e inocente de sus comienzos para adoptar otra más sexy y rebelde, además su música abandonó el sonido reggae y los ritmos caribeños para incorporar un estilo pop/R&B comercial y accesible a un público más amplio. Sus habituales colaboradores Evan Rogers y Carl Sturken participaron en este álbum, aunque su presencia disminuyó en favor de otros famosos productores como Tricky Stewart, Timbaland, J.R. Rotem, Ne-Yo o Stargate, los cuales ya habían participado en sus anteriores discos pero aumentaron su participación en «Good Girl Gone Bad» y se convirtieron en los artífices de sus temas más exitosos. Gracias a una magnífica selección de singles que recibieron una gran acogida comercial, el álbum debutó en el #2 de la lista americana y vendió 3 millones de ejemplares en Estados Unidos, un incremento más que considerable con respecto a «A Girl Like Me». Alrededor del mundo Rihanna aumentó su popularidad de manera exponencial y el álbum obtuvo un recibimiento muy positivo en las listas de venta de Reino Unido o Canadá, donde fue #1 y ocupó el top 10 en los principales marcados musicales y superó los 9 millones de copias.

El single presentación del álbum fue Umbrella, un marchoso tema pop/R&B con influencia Hip Hop que contaba con la colaboración del veterano rapero Jay-Z y estaba compuesto por The Dream y Tricky Stewart bajo la producción de este último. Tricky Stewart compuso la canción con Britney Spears en mente sin embargo el equipo de la princesa del pop rechazó ‘Umbrella’ sin imaginarse el nivel de éxito que alcanzaría dicho tema (no sería la última vez que Britney rechazaría temas que se convertirían en un hit). Umbrella fue aclamado por expertos musicales por su producción y sus letras, en particular su adictivo estribillo «under my umbrella, ella, ella» aunque algunos criticaron la fría ejecución vocal de Rihanna en comparación con la calidez del tema. Este single superó todas las expectativas y ocupó el #1 en la lista americana durante 7 semanas consecutivas y acabó vendiendo más de 6 millones de copias en Estados Unidos, donde logró un récord en ventas en formato digital. En el resto del mundo también resultó un tremendo éxito y fue #1 en Australia, Canadá, España, Alemania o Reino Unido (donde se mantuvo en lo más alto durante 10 semanas consecutivas) y se convirtió en uno de los singles más exitosos de todos los tiempos y el tema más radiado de la década del 2000. Umbrella recibió numerosos premios entre ellos el Grammy a mejor colaboración rap/cantada y su videoclip, que también fue tremendamente popular, ganó el premio MTV a mejor vídeo del año.

Tras el éxito masivo de ‘Umbrella’ llegó Shut Up and Drive, un tema muy diferente al anterior que abandona su lado urbano para adentrarse en el pop/rock y el sonido ‘new wave’ de los años 80. Este tema está producido por Evan Rogers y Carl Sturken recibió criticas muy variadas de los expertos musicales (personalmente considero que hay mejores canciones en el álbum) y tuvo una moderada acogida en Estados Unidos aunque ocupó el top 5 en Reino Unido. El tercer single elegido fue Hate That I Love You, un bonito tema mid-tempo R&B producido por Stargate y que cuenta con la colaboración del cantante Ne-Yo y nos muestra el lado más sensible de Rihanna. Este tema recibió buenas críticas de los expertos musicales por su similitud con temas de Ne-Yo y otras producciones del dúo noruego como ‘Irreplaceable’ de Beyoncé. ‘Hate That I Love You’ ocupó el top 10 en Estados Unidos y el top 20 en Australia, Canadá y Reino Unido. Para mostrar la amplia variedad de estilos presentes en el disco como cuarto single se lanzó Don’t Stop the Music, un pegadizo tema dance-pop producido por StarGate cuyas letras hablan de combatir el estrés diario bailando en la discoteca. Este destaca por samplear el famoso estribillo de ‘Wanna Be Startin’ Somethin’ de Michael Jackson y resulta el tema más up-tempo del álbum. Por su naturaleza marchosa y bailable ‘Don’t Stop the Music’ resultó tremendamente popular en Europa (el mercado más receptivo al sonido dance) y alcanzó el #1 en Francia, Alemania o España y el top 5 en Reino Unido. En Estados Unidos ocupó el #3 y se convirtió en el segundo single más exitoso de la edición original del álbum. 

Un año después de su lanzamiento, «Good Girl Gone Bad» fue re-editado con nuevos temas, entre ellos Take a Bow, que se convirtió en el single presentación de la re-edición. Esta balada R&B mid-tempo producida por Stargate y Ne-Yo relata la traición e infidelidad de su ex-pareja y recibió buenas opiniones de los expertos musicales aunque se criticó la producción poco original de Stargate, quienes imprimían su habitual sonido en todos los temas mid-tempo que producían. ‘Take a Bow’ resultó un éxito en Estados Unidos, donde se convirtió en el tercer single #1 de Rihanna y en el resto del mundo también tuvo un buen desempeño, especialmente en Reino Unido y Canadá, donde también alcanzó el #1. Otro de los temas inéditos de la re-edición lanzado como siguiente single fue Disturbia, que se trata de un marchoso y bailable tema electropop y dance-pop está compuesto por el cantante Chris Brown (quien más adelante sería su pareja) y recuerda a otras canciones up-tempo del álbum como ‘Don’t Stop The Music’ aunque contiene una temática más oscura que sería la seña de identidad de su siguiente álbum «Rated R». Este single continuó la excelente racha comercial de Rihanna y nuevamente llegó a lo más alto de la lista de ventas americana. Como último single del álbum (aunque pertenecía a la edición original) se lanzó Rehab, que se trata de un medio tiempo R&B de carácter melancólico producido por Timbaland que cuenta con la participación de Justin Timberlake y en el que Rihanna se enfrenta a los dolorosos recuerdos de su anterior relación y compara a su ex-pareja con una enfermedad. Del resto del álbum destacan ‘Breakin’ Dishes’, un marchoso tema electropop producido por Tricky Stewart que muestra a la perfección el lado rebelde que quería ofrecernos Rihanna en este trabajo o ‘Good Girl Gone Bad’, un tema mid-tempo pop/R&B con la producción típica de StarGate que explica cómo los fracasos con los hombres y las relaciones fallidas le hicieron madurar y dejar de ser una chica buena.

«Good Girl Gone Bad» fue un álbum clave en la carrera musical de Rihanna ya que le dio el espaldarazo definitivo para convertirse en un fenómeno global y una de las cantantes pop más importantes de la década del 2000. Además marcó una transición entre sus dos primeros trabajos, muy influenciados por el reggae y sus raíces caribeñas y sus siguientes álbumes, que seguían la estela dance-pop de «Good Girl Gone Bad». Aunque personalmente considero «Loud» mi disco preferido de la cantante barbadense, «Good Girl» también se encuentra entre mis favoritos ya que es un disco muy variado, completo y lleno de buenas canciones que hicieron de Rihanna una súper estrella del mundo de la música. Temas imprescindibles: Don’t Stop the Music, Disturbia, Hate That I Love You, Take a Bow, Good Girl Gone Bad, Umbrella y Breakin’ Dishes. Puntuación: 8/10.

Crítica de «The Boy Is Mine» de Monica

La cantante Monica nació en una familia muy relacionada con el mundo de la música ya que su madre cantaba Gospel en una iglesia y su primo era el famoso productor musical Polow da Don y desde una temprana edad empezó también a cantar en coros de iglesias. Tras ser descubierta por el productor Dallas Austin gracias a su gran talento como cantante, Monica Arnold hizo su debut en el mundo de la música a la temprana edad de 14 años con Miss Thang, el cual pese a ocupar una discreta posición en la lista americana de álbumes, contó con 4 singles muy exitosos que ocuparon el top 10 y acabó siendo certificado tres veces platino con ventas superiores al millón y medio de copias. Tras este álbum que recibió buenas críticas por parte de los expertos musicales por su versatilidad vocal, la cantante de Atlanta participó en varias bandas sonoras de películas, entre ellas ‘Space Jam’, a la que contribuyó con la balada ‘For You I Will’, la cual tuvo un gran acogida en Estados Unidos, ocupó el top 5 en la lista de singles y se convirtió en uno de sus temas más populares. En 1998 Monica publicó su segundo álbum de estudio, The Boy Is Mine, el cual que está formado por un compendio de marchosos temas up-tempo, baladas y medios tiempos de estilo R&B con influencia pop, Hip Hop, Soul y Gospel. Este álbum está producido en su mayoría por su mentor Dallas Austin además de otros importantes nombres de la industria musical de la época como Jermaine Dupri, Darkchild, David Foster o Daryl Simmons. Precedido por el single del mismo nombre, «The Boy Is Mine» debutó en el #8 de la lista americana de álbumes, fue certificado triple platino y vendió más de 2 millones de copias en Estados Unidos.

El single presentación del álbum fue The Boy Is Mine, un dúo con la cantante Brandy, quien compuso el tema junto a Rodney ‘Darkchild’ Jerkins y su equipo. Este tema R&B mid-tempo contaba con una temática muy habitual en la música negra de los años 90: dos mujeres peleándose por el mismo hombre. Aunque Brandy decidió que quería colaborar con Monica en este tema, las sesiones de grabación no fueron demasiado bien y debido a las diferencias entre ambas acabaron grabándolo por separado (Monica terminó el tema en Atlanta junto a su colaborador Dallas Austin). Como ya comenté en la reciente crítica del álbum «Never Say Never» de Brandy, ‘The Boy Is Mine’ se convirtió en el single más exitoso del año 1998 y lideró la lista americana durante nada más y nada menos que 13 semanas. Este tema no sólo recibió buenas críticas de los expertos musicales y numerosos premios (entre ellos un Grammy a mejor actuación vocal R&B de un dúo/grupo) sino que sirvió de espaldarazo internacional a ambas promesas del R&B ya que gracias a este top 5 en las listas de venta de Australia, Reino Unido, Francia o Alemania, tanto Brandy como Monica vivieron su mejor momento profesional.

Tras el enorme impacto comercial de ‘The Boy Is Mine’, la joven cantante demostró que su éxito no era flor de un día y lanzó como segundo single The First Night, un pegadizo tema mid-tempo R&B con influencia Hip Hop/Soul producido por Jermaine Dupri, el cual le dio su habitual toque urbano. Este tema sampleaba la melodía del famoso tema ‘Love Hungover’ de Diana Ross y destacaba por sus letras, en las que Monica se debatía si tener o no relaciones sexuales con un chico en su primera cita. ‘The First Night’ resultó un gran éxito en Estados Unidos y se convirtió en el segundo single #1 de Monica en la lista americana (también lideró el componente R&B/Hip-Hop de Billboard) y ocupó el top 10 en Reino Unido. Como tercer single, Monica lanzó la bonita balada Angel of Mine, que se trataba de una versión del famoso tema del grupo británico Eternal pero en este caso producida por Darkchild. Mientras que la versión original tuvo una gran acogida en Europa (nunca fue lanzada en tierras americanas) Monica logró gran éxito en Estados Unidos, donde se convirtió en su tercer #1 consecutivo y también tuvo buen desempeño en Australia o Canadá. Como último single se lanzó Street Symphony, un medio tiempo R&B compuesto y producido por Dallas Austin que destaca por su larga introducción melódica y su uso prominente de violines. Pese a que ‘Street Symphony’ es uno de los temas más sobresalientes del álbum no tuvo un buen desempeño comercial y ni siquiera entró en la lista americana. Fuera de Estados Unidos se lanzó como último sencillo promocional Inside, que se trata de una gran balada R&B/Soul que mostraba el amplio rango vocal de Monica. Dentro del álbum destacan la magnífica rendición del tema ‘Misty Blue’ de Bob Montgomery o ‘Take Him Back’, un medio tiempo que samplea ‘Shape of My Heart’ de Sting y en el que Monica relata que debería dejar atrás su relación con un hombre que solo le causado dolor. 

«The Boy Is Mine» fue lanzado apenas un mes después de «Never Say Never», el segundo álbum de Brandy y que también contenía el hit ‘The Boy Is Mine’. Ambos álbumes entraron en competencia al ser publicados en fechas muy cercanas y por ser similares en cuanto a estilo y género musical, pero sin duda por la supuesta rivalidad que mantenían ambas cantantes según los medios de comunicación. Los dos resultaron muy exitosos: fueron certificados multiplatino y contaron con varios singles #1 en la lista americana (en concreto Monica tres y Brandy dos) y se han convertido en dos de los álbumes R&B más relevantes y destacados de finales de los años 90. Aunque ‘The Boy Is Mine’ es mi canción favorita de todos los tiempos, no escuché el álbum de Monica hasta un tiempo después ya que en esos momentos era seguidor de Brandy y me centré en «Never Say Never», sin embargo cuando le di la oportunidad al disco de Monica me sorprendió gratamente y suelo escucharlo regularmente ya que contiene temas muy interesantes, además fue el responsable de que empezara a descubrir el resto de la discografía de Monica. Temas imprescindibles: The Boy Is Mine, Street Symphony, Angel of Mine, The First Night, For You I Will y Misty Blue. Puntuación: 7’8/10.

Crítica de «Never Say Never» de Brandy

Never Say NeverCon tan sólo 15 años, Brandy hizo su debut en el mundo de la música con su álbum de título homónimo, el cual recibió buenas críticas por su gran talento vocal y su madurez. Pese a debutar en una discreta posición de la lista americana, «Brandy» acabó vendiendo más de dos millones de copias en Estados Unidos y contó con tres singles top 10 en la lista Billboard. Este álbum estaba encuadrado dentro del R&B, pop y Hip Hop Soul característico de los años 90 y tanto la música como el estilo de la joven Brandy fue comparada con Janet Jackson o Aaliyah y muchos la consideraron ‘la nueva Mary J Blige’. Tras este álbum, Brandy Norwood desarrolló su faceta de actriz y participó junto a Whitney Houston en la adaptación de la película ‘Cinderella’ pero sin duda destacó por su papel protagonista en la serie adolescente ‘Moesha’, que resultó un éxito entre el colectivo afroamericano durante los años 90. En 1998, 4 años después de su disco debut, Brandy regresó al mundo de la música con su segundo álbum de estudio, titulado Never Say Never, en el que asumió un mayor papel sobre el control creativo de su música, compuso la mayoría de las canciones presentes y se unió a Rodney Jerkins (más conocido como Darkchild) y su equipo, LaShawn Daniels y su hermano Fred Jerkins III, además del afamado productor David Foster. «Never Say Never» está encuadrado dentro del R&B, pop y Soul, profundiza en el sonido ‘Adult Contemporary’ e incorpora numerosas baladas influenciadas por Mariah Carey y Whitney Houston, alejándose del estilo Hip Hop Soul de su álbum debut. Respaldado por varios singles de gran éxito, el segundo álbum de Brandy logró una gran acogida comercial en Estados Unidos, donde debutó en el #2 de la lista americana, se mantuvo durante meses en el top 20 y acabó siendo certificado cinco veces platino por ventas cercanas a los 5 millones de copias. A nivel internacional Brandy aumentó su popularidad en gran medida y el álbum ocupó el top 10 en Alemania y top 20 en Australia, Francia o Reino Unido y superó los 14 millones de ejemplares vendidos.

El single presentación del álbum fue The Boy Is Mine, un medio tiempo R&B a dúo con la joven cantante Monica y producido por Darkchild, aunque la parte de Monica fue grabada de manera separada en Atlanta bajo la supervisión de su productor Dallas Austin. Inspirada por el dueto ‘The Girl Is Mine’ de Michael Jackson y Paul McCartney, Brandy compuso el tema pensando en dos chicas que se pelean por el mismo hombre y quiso colaborar con la prometedora cantante Monica, quien únicamente había visto en una ocasión pero también despuntó en el mundo de la música a la vez que Brandy. ‘The Boy Is Mine’ resultó uno de los temas más populares del año, alcanzó el #1 en la lista americana de singles y se mantuvo en la posición de honor durante 13 semanas, convirtiéndose en una de las canciones que más semanas permanecía en el #1 de la lista de singles. En una época en la que solo existía el formato físico, Brandy y Monica pueden presumir de haber vendido más de dos millones y medio de CD singles de ‘The Boy Is Mine’ en Estados Unidos y acabó convirtiéndose el single más vendido de 1998. En el resto del mundo este single también tuvo un gran impacto comercial y ocupó el #1 en Canadá, #2 en Reino Unido o Francia y top 5 en Alemania. Este tema recibió numerosos galardones, entre ellos un Grammy a mejor actuación vocal R&B de un dúo/grupo y fue nominado a mejor grabación del año, pero tuvieron la mala suerte de competir contra el hit ‘My Heart Will Go On’ de Céline Dion. Aunque nunca fue confirmado por ninguna de ellas, desde un principio se habló de una gran rivalidad y mala relación entre ambas artistas, ya que terminaron grabando el tema por separado debido a sus diferencias y solo realizaron una actuación juntas en los premios MTV, en la que se mostraron visiblemente distantes (según los rumores tuvieron una fuerte discusión antes de salir al escenario). Dicha rivalidad fue más allá cuando Monica tituló su segundo álbum «The Boy Is Mine», algo que molestó a Brandy, quien había compuesto la canción. 14 años más tarde Monica y Brandy volvieron a trabajar juntas en el tema ‘It All Belongs to Me’ y comentaron que durante aquella época eran jóvenes e inmaduras y aunque no sentían celos o envidia de la otra, «apenas podían estar juntas en la misma habitación», pero tras su reunión resolvieron sus diferencias.

Tras el éxito masivo de ‘The Boy Is Mine’, como segundo single internacional se lanzó Top of the World, un marchoso tema R&B y Hip Hop up-tempo que contaba con la colaboración del rapero Mase y resultaba el tema con mayor componente urbano del álbum. Este single no fue lanzado en tierras americanas pero en Reino Unido mantuvo el éxito de su predecesor y consiguió su segundo #2 en las listas de venta. El tercer single elegido fue Have You Ever?, una emotiva balada R&B/Soul escrita por la afamada compositora Diane Warren y producida por David Foster que recibió buenas críticas por su componente lírico y la magnífica ejecución vocal de Brandy. Esta romántica balada resultó muy popular en Estados Unidos y alcanzó el #1, convirtiéndose en el segundo #1 consecutivo de Brandy en la lista americana. Como cuarto single se lanzó Almost Doesn’t Count, una balada pop/R&B con uso prominente de guitarra española en la que Brandy habla de una relación de carácter intermitente con su pareja. ‘Almost Doesn’t Count’ fue producido por Fred Jerkins y Guy Roche (uno de los pocos temas del álbum sin crédito por parte de Darkchild) y tuvo una acogida muy positiva por parte del público ya que ocupó el top 20 en Reino Unido y Estados Unidos. El último single lanzado del álbum fue U Don’t Know Me (Like U Used To), un tema R&B up-tempo influenciado por el sonido Hip Hop que resulta uno de los temas más rítmicos y urbanos del disco y guarda similitudes con canciones de su primer álbum como ‘I Wanna Be Down’. Como sencillo promocional en tierras americanas se lanzó Angel In Disguise, un original tema R&B mid-tempo con una larga introducción instrumental en el que Brandy declara amar a su pareja pese a sus infidelidades. A lo largo de los años ‘Angel In Disguise’ se ha convertido en uno de los más populares de la cantante y pese a no contar con videoclip o promoción consiguió entrar al top 80 de la lista americana. Entre los temas más interesantes de «Never Say Never» se encuentran ‘Happy’, un tema R&B up-tempo que resulta uno de los más marchosos y rítmicos del álbum o ‘One Voice’, una bonita balada producida por David Foster que destaca por la impresionante ejecución vocal de Brandy y cuenta con un coro Gospel al final de la canción.

Personalmente le tengo un cariño especial a «Never Say Never» porque fue uno de los primeros álbumes que escuché dentro del género R&B e incluye ‘The Boy Is Mine’, mi canción favorita de todos los tiempos y una de las imprescindibles dentro del R&B. A raíz de este álbum, me convertí en gran seguidor de Brandy y varios de sus discos posteriores, como «Full Moon», «Afrodisiac» o «Human» se encuentran entre mis álbumes preferidos de R&B. Sin duda, «Never Say Never» es uno de los álbumes de R&B más sólidos de la década de los 90 gracias a la magnífica producción de Darkchild y el enorme talento vocal de Brandy. Temas imprescindibles: The Boy Is Mine, Top of the World, U Don’t Know Me, Have You Ever?, Angel In Disguise, Almost Doesn’t Count y Happy. Puntuación: 9/10.

Crítica de «FanMail» de TLC

5c268-tlcfanmailA finales de 1994 el trío femenino TLC publicó CrazySexyCool, su segundo álbum de estudio, el cual fue aclamado por los críticos musicales por el carácter social y reivindicativo de sus letras, resultó un auténtico éxito de ventas (9 millones de copias en Estados Unidos y más de 15 en todo el mundo) y contó con los hit singles ‘Creep’ y ‘Waterfalls’, que lideraron la lista americana y se convirtieron en dos de los temas más representativos de su carrera. Pese a haber publicado uno de los álbumes más vendidos de la historia, las componentes de TLC se declararon en bancarrota financiera debido a numerosos gastos que no podían asumir, como el pago del seguro de la mansión que incendió Left Eye o los gastos por la enfermedad de T-Boz, además del pago de salarios de productores, managers o abogados. En 1999 vio la luz el segundo álbum de estudio del grupo, Fanmail, el cual marcaba una gran evolución musical con respecto a su antecesor debido al lapso de más de 4 años entre ambos. Mientras que «CrazySexyCool» estaba encuadrado dentro del R&B y el Hip Hop Soul, «FanMail» viró hacia el pop futurista y el sonido electrónico, aunque en esencia era un álbum de estilo R&B. «FanMail» fue producido principalmente por Dallas Austin, aunque contaba con producción adicional de sus habituales colaboradores Jermaine Dupri y Babyface, además de She’kspere y el dúo formado por Jimmy Jam y Terry Lewis. Durante la grabación del álbum surgieron fricciones entre el grupo y Dallas Austin (quien además había sido pareja de Chilli y el padre de su hijo) debido a su alto salario que demandaba y su exigencia de asumir el control creativo del álbum. Además la presencia de Left Eye en el álbum fue escasa debido a su mala relación con Dallas Austin, el cual rechazó las canciones compuestas por Lisa por considerarlas de baja calidad. «FanMail» debutó en el #1 de la lista de ventas de Estados Unidos, convirtiéndose en el primer disco del grupo en liderar la lista americana y acabó siendo certificado 6 veces platino con ventas superiores a los 5 millones y medio de ejemplares. TLC siempre se han caracterizado por tener un mayor impacto comercial en Estados Unidos que en el resto de mercados sin embargo el álbum consiguió ocupar el top 10 en Canadá, Alemania o Reino Unido y superó los 10 millones de copias en todo el mundo.

El single presentación del álbum fue No Scrubs, un pegadizo tema R&B compuesto por Kandi Burruss y She’kspere (quienes fueron responsables de otros hits de la época como ‘Bills Bills Bills’ de Destiny’s Child) y que contaba con su habitual sonido R&B tan típico de aquella época. ‘No Scrubs’ se convirtió en uno de los temas más populares del año 1999 y destacó por el uso de la palabra ‘scrub’, con la que se referían a un chico que no trabaja ni tiene aspiraciones en la vida e intenta aprovecharse de las mujeres. Este single ocupó el #1 en Estados Unidos durante 4 semanas (se convirtió en el tercer #1 de TLC en la lista americana) además de en Australia y Canadá y el top 10 en los principales mercados como Reino Unido, Francia o Alemania. ‘No Scrubs’ ganó dos premios Grammy: mejor canción R&B del año y mejor actuación R&B por un dúo/grupo. Como segundo single se lanzó Unpretty, un medio tiempo R&B con influencia pop/rock y sonido alternativo compuesto por T-Boz y producido por Dallas Austin. En ‘Unpretty’ TLC animaban a las mujeres a no ser tan exigentes con su propio físico para agradar a los hombres y resultaba un himno de auto-aceptación y empoderamiento. Este single también resultó un éxito y consiguió el cuarto #1 de TLC en Estados Unidos. Como tercer y último single se lanzó Dear Lie, una emotiva balada R&B compuesta nuevamente por T-Boz (e interpretada en su mayoría por ella) y producida por Babyface que tuvo un impacto comercial mínimo en Estados Unidos. En mi opinión no fue una decisión muy acertada elegir ‘Dear Lie’ como single ya que dentro del álbum encontramos temas mucho más interesantes como ‘I’m Good at Being Bad’, la aportación de Jimmy Jam & Terry Lewis al álbum, con letras muy explícitas y que contenía rap por parte de Left Eye, ‘If They Knew’, un marchoso tema R&B up-tempo, ‘Silly Ho’, un extraño pero pegadizo tema electropop/R&B con letras feministas o la otra balada producida por Babyface ‘I Miss You So Much’.

«Fanmail» fue el último álbum de TLC como trío ya que en 2002, poco antes de que viera la luz el siguiente disco del grupo, Left Eye falleció en un accidente de tráfico en Honduras. Pese a la trágica desaparición de la carismática componente, Chilli y T-Boz siguieron adelante con el proyecto. En resumen, «FanMail» es un álbum muy interesante que marca una evolución con respecto a los anteriores trabajos de TLC (de carácter más urbano) al incorporar un sonido pop más futurista pero que capturaba la esencia del grupo y se convertía en uno de los álbumes R&B más destacados de finales de los 90. Temas imprescindibles: Unpretty, If They Knew, I’m Good at Being Bad, pero sobretodo No Scrubs, uno de los mejores temas R&B de todos los tiempos. Puntuación: 8/10.

Crítica de «The Writing’s on the Wall» de Destiny’s Child

Destiny's ChildDurante la década de los 90 cuatro jovencitas de Houston (Texas) que deseaban triunfar en el mundo de la música se conocieron en diferentes concursos de talentos y decidieron formar su propio grupo, llamado inicialmente Girl’s Tyme. Me estoy refiriendo a Beyoncé Knowles, Kelly Rowland, LeToya Luckett y LaTavia Roberson, quienes más tarde pasaron a llamarse Destiny’s Child bajo la supervisión del Matthew Knowles (el padre de Beyoncé y tutor legal de Kelly), quien se convirtió en el manager del grupo y les consiguió un contrato con la discográfica Columbia. En 1998, cuando todavía eran menores de edad publicaron su primer disco de estudio, titulado «Destiny’s Child», el cual tuvo un debut moderado en la lista americana pero acabó vendiendo un millón de copias de Estados Unidos y contó con el hit ‘No No No’, que alcanzó el #3. En julio de 1999, apenas un año más tarde de su álbum debut el cuarteto de Houston regresó con un proyecto mucho más ambicioso y maduro, llamado The Writing’s on the Wall, que se convertiría en el álbum más famoso y exitoso (también el más polémico) de toda su trayectoria. «The Writing’s on the Wall» está formado por un compendio de medios tiempos, temas up-tempo y baladas de estilo R&B, con influencias pop y Soul y que cuenta con el clásico sonido con el que asociamos al R&B de finales de los 90 y principios del 2000. Las 4 componentes del grupo participaron en la composición de la mitad de los temas presentes en el álbum y contaron con la producción de She’kspeare, Missy Elliott, Darkchild o Daryl Simmons entre otros. El productor americano She’kspeare y la compositora Kandi Burruss (cantante del grupo de R&B Xscape) tuvieron un papel esencial en álbum ya que se encargaron de 5 de los temas presentes e imprimieron su clásico sonido R&B al disco, además destacan por ser los responsables de otros importantes hits de la época como ‘No Scrubs’ de TLC o ‘There You Go’ de Pink. El segundo álbum de Destiny’s Child recibió buenas críticas de los expertos musicales y recibió 6 nominaciones a los premios Grammy, entre ellos mejor grabación del año, mejor canción R&B y mejor canción del año por ‘Say My Name’.

«The Writing’s on the Wall» debutó en un discreto #6 de la lista americana de álbumes y terminó la década de los 90 con unas ventas superiores al millón y medio de ejemplares, sin embargo tras el éxito de ‘Say My Name’ el álbum vivió una segunda juventud, sus ventas se dispararon y volvió a las primeras posiciones de la lista Billboard, alcanzando el #5. El segundo disco de Destiny’s Child destacó por su gran longevidad en las listas de venta ya que permaneció durante casi dos años en el top 40 y acabó siendo certificado 8 veces platino con unas ventas superiores a los 6 millones de copias en Estados Unidos. Aunque en el resto del mundo no alcanzó tal grado de éxito, también ocupó el top 5 en Australia o Canadá y el top 10 en Reino Unido, donde superó el millón de ejemplares. «The Writing’s on the Wall» fue uno de los álbumes de R&B más exitosos e importantes de la década del 2000 y ha superado los 12 millones de copias.

El single presentación del álbum fue Bills Bills Bills, una de las producciones de She’kspeare para el álbum y que se trataba de un pegadizo medio tiempo R&B de en el que relataban cómo sus hombres se aprovechan de todas sus posesiones pero son ellas las que pagan sus propias ‘facturas’. Este himno de auto-empoderamiento resultaba uno de los temas más destacados del álbum y se convirtió en el primer single #1 de Destiny’s Child en Estados Unidos. Gracias a este tema el grupo femenino comenzó a despuntar tímidamente en el resto del mundo y ocupó su mejor posición en Reino Unido, donde fue top 10. Además de recibir buenas impresiones de los expertos musicales y convertirse en uno de los temas más populares el año, ‘Bills Bills Bills’ consiguió dos nominaciones a los premios Grammy a mejor actuación vocal de dúo/grupo y a mejor canción R&B del año, nominación que volvería a conseguir ‘Say My Name’ un año más tarde. Desde un principio no pasó desapercibido para nadie el hecho de que tanto Beyoncé como Kelly acaparaban el protagonismo dentro del grupo y cantaban los ‘solos’ en todas las canciones, relegando a LeToya y LaTavia a meras coristas. Como segundo single del álbum se lanzó Bug a Boo, un tema R&B up-tempo compuesto por las 4 componentes del grupo junto a Kandi y She’kspeare que nuevamente trataba el tema de los ‘hombres parásitos’ que intentan aprovecharse de las mujeres. ‘Bug a Boo’ no fue tan popular como el single precedente y apenas ocupó el top 40 en la lista americana aunque nuevamente alcanzó el top 10 en Reino Unido.

Ya en el año 2000, Destiny’s Child regresaron con su tercer single, que resultaría uno de sus temas más icónicos y representativos de toda su carrera. Sin duda me refiero a Say My Name, un tema R&B mid-tempo con varios cambios de ritmo producido por Rodney Jerkins, más conocido como Darkchild, quien gracias a la popularidad del tema su fama se dispararía y se convertiría en uno de los productores más solicitados de la industria musical. ‘Say My Name’, gracias a su elevado ‘airplay’ y unas ventas muy altas de CD’s físicos ascendió en la lista de ventas americana hasta alcanzar el #1, posición en la que permaneció durante 3 semanas. A nivel internacional, ‘Say My Name’ supuso el mayor éxito de Destiny’s Child hasta el momento y alcanzó el #1 en Australia y el top 10 en Canadá, Francia o Reino Unido. En un principio, Beyoncé no quiso grabar el tema porque lo consideraba un ‘desastre’ sin embargo resultó uno de los temas más populares, exitosos y galardonados en la historia del grupo. Desde un principio ‘Say My Name’ me cautivó y se convirtió no sólo en mi canción favorita de R&B sino una de mis preferidas de todos los tiempos (junto a ‘The Boy Is Mine’ de Brandy & Monica). El lanzamiento de ‘Say My Name’ no estuvo exento de polémica ya que cuando se desveló su videoclip todos nos quedamos sorprendidos al ver que ni LeToya ni LaTavia participaban en él (a pesar de seguir apareciendo sus voces en el tema) y a su vez descubríamos que dos nuevas componentes formaban parte del grupo: Michelle Williams y Farrah Franklin. Más tarde LeToya y LaTavia anunciaron que habían abandonado Destiny’s Child y demandado a su manager por incumplimiento de contrato e impago de beneficios y le acusaron de favorecer a Beyoncé y Kelly. Durante esta época, el grupo fue sometido a un gran escrutinio por parte de los medios de comunicación y criticaron el exceso de protagonismo de Beyoncé. Pese a estas controversias, la nueva formación de Destiny’s Child continuó con la promoción del álbum y lanzaron el cuarto single, Jumpin’ Jumpin’, un marchoso tema R&B up-tempo con influencia Hip Hop que resultó otro éxito para el grupo y ocupó el #3 en Estados Unidos y el top 5 en Reino Unido o Australia. Pese a que el grupo vivía su mejor momento profesional y el álbum gozaba de un gran éxito comercial, la polémicas no cesaban en torno a Destiny’s Child y apenas unos meses después de su incorporación, Farrah abandonaba la formación al no poder soportar el estrés de la fama. Beyoncé, Kelly y Michelle continuaron adelante como trío, que se convertiría en la formación más estable y conocida de Destiny’s Child.

«The Writing’s on the Wall» está lleno de temazos como ‘So Good’, otra de las producciones de She’kspeare para el álbum y que se trata de un alegre y pegadizo tema pop/R&B, la sensual balada Soul/R&B ‘Temptation’ o el marchoso ‘Hey Ladies’, uno de los temas más up-tempo del álbum y que cuenta con una moderna y trepidante producción. «The Writing’s on the Wall» también incluye ‘Get on the Bus’, un tema R&B producido por Timbaland que formó parte de la banda sonora de una conocida película americana y fue lanzado de manera limitada como single a finales de 1998. En resumen, «The Writing’s on the Wall» no sólo fue uno de los primeros CD’s que compré sino que se ha convertido en mi álbum favorito de R&B de todos los tiempos y el responsable de que me interesara por dicho género y empezara a escuchar otros cantantes y grupos de música negra. Además lo considero uno de los mejores de los discos de los años 90 y la década del 2000 e imprescindible dentro del género R&B. Temas imprescindibles: Say My Name, Bills Bills Bills, So Good, Jumpin’ Jumpin’, Bug a Boo, Where’d You Go y Hey Ladies. Puntuación: 9/10.

Crítica de «Confessions on a Dance Floor» de Madonna

ConfessionsMadonna es conocida dentro del mundo de la música por su capacidad para reinventarse con cada álbum y ofrecer al público un estilo diferente y una imagen totalmente opuesta a la anterior, algo que muchas cantantes han intentado imitar posteriormente. En 2005 la reina del pop resurgió de sus cenizas como el ave fénix con su décimo álbum de estudio, titulado Confessions on a Dance Floor, que tomaba el relevo a «American Life», publicado dos años atrás con críticas y ventas mediocres. «Confessions» marcó una gran divergencia con respecto al sonido de su anterior álbum y en esta ocasión Madonna regresó a sus raíces más pop para ofrecernos un trabajo dirigido a las pistas de baile. Con la ayuda de Stuart Price (el cual se convirtió en una pieza indispensable del éxito del álbum) y la producción adicional de su colaborador habitual Mirwais Ahmadzaï y el dúo sueco Bloodshy & Avant, Madonna creó un álbum encuadrado dentro del dance-pop y electropop con gran influencia del sonido Disco de los años 70 e inspirado en la música de ABBA, Donna Summer o Pet Shop Boys. «Confessions» se aleja totalmente de «American Life» tanto en el componente visual como lírico, ya que éste último resultó muy polémico y controvertido en Estados Unidos por su crítica al ‘sueño americano’ y el materialismo presente en su sociedad y estaba encuadrado en el sonido electropop con un acusado toque acústico e influencia folk. «Confessions» se puede escuchar de principio a fin porque el relleno se reduce al mínimo y las 12 canciones presentes estaban encadenadas unas con otras como si de una sesión de DJ se tratase. Tras el fracaso comercial que resultó «American Life», el cual apenas vendió 5 millones de copias en todo el mundo y se convirtió en el disco menos vendido de su carrera, «Confessions» aumentó de manera considerable la popularidad de Madonna y resultó un auténtico éxito, ya que alcanzó el #1 en más de 20 países de todo el mundo y superó los 10 millones de copias a nivel mundial. Este álbum no sólo tuvo un enorme impacto comercial sino que recibió excelentes críticas por parte de los expertos musicales, quienes se reconciliaron con Madonna tras sus negativas opiniones hacia «American Life» y consiguió un premio Grammy al mejor álbum electrónico/Dance.

Es conocido el hecho de que los componentes del mítico grupo sueco ABBA son muy reticentes a la hora de dejar que otros artistas versionen o utilicen sus canciones sin embargo permitieron a Madonna samplear la melodía de su conocido hit ‘Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight)’ para su nuevo single. Dicho tema resultó ser Hung Up, el single presentación de «Confessions» y que se trata de un bailable tema dance-pop con influencia Disco y House producido por Stuart Price cuyas sencillas letras reflejan el carácter de mujer fuerte e independiente de Madonna. ‘Hung Up’ superó todas las expectativas posibles y ocupó el #1 en más de 40 países de todo el mundo, pasando a formar parte de las canciones más exitosas de todos los tiempos, con ventas superiores a los 9 millones de copias, incluyendo formato físico y digital. Aunque ‘Hung Up’ supuso el mejor resultado de Madonna en Estados Unidos en años, cabe destacar que apenas ocupó el #7 en la lista de ventas, posiblemente una de las ‘peores’ posiciones del single alrededor del mundo, aunque fue certificado platino por ventas superiores al millón de copias. Tras el éxito de ‘Hung Up’, como segundo single se lanzó Sorry, otro de los ‘highlights’ del álbum y que recibió alabanzas de los expertos musicales por su carácter pegadizo y bailable. ‘Sorry’ destaca por incluir las palabras ‘lo siento’ y ‘perdóname’ en varios idiomas como español, francés o italiano. Este tema dance-pop y Disco compartía muchas similitudes con el single precedente aunque tenía contenía más profundidad en las letras y en ellas Madonna declaraba sentirse harta de oír excusas por parte de su amante, el cual no paraba de disculparse por sus errores. En Estados Unidos ‘Sorry’ tuvo un desempeño comercial moderado debido a su bajo nivel de airplay, sin embargo en el resto del mundo tuvo una acogida muy superior y ocupó el top 5 en Australia, Canadá o Alemania y alcanzó el #1 en España, Italia o Reino Unido.

Como tercer single se lanzó Get Together, un potente tema electropop y dance-pop con influencia Disco y House que habla sobre encontrar el amor en la pista de baile y cuya promoción fue mínima porque Madonna se encontraba de gira con el exitoso ‘Confessions Tour’, pero aún así fue #1 en España (el tercero consecutivo del álbum) y top 10 en Reino Unido, los cuales se convirtieron en los dos mercados musicales más receptivos en la era «Confessions». El cuarto y último single lanzado fue Jump, un tema dance-pop y synth-pop que destaca por el hecho de que Madonna hace uso de su registro más bajo de la voz y hablaba sobre pasar página de una relación. ‘Jump’, que resultaba un himno de auto-empoderamiento, recibió escasa promoción aparte de su videoclip y tuvo un rendimiento comercial moderado, aunque alcanzó el top 10 en España, Reino Unido e Italia. Entre mis canciones favoritas del álbum se encuentran ‘Let It Will Be’, un pegadizo tema Disco con uso prominente de violines que habla del éxito y la fama o ‘Forbidden Love’, un tema electropop y dance-pop de carácter mid-tempo cuyas letras hacen referencia a cómo el amor trasforma nuestras creencias y afecta a las relaciones con los demás. También destacan las aportaciones de Bloodshy & Avant en ‘Like It or Not’, un tema electropop que resulta menos up-tempo que el resto del contenido del álbum y Mirwais en el electrónico ‘Future Lovers’, cuyas letras hablan del amor como una fuerza poderosa que trasciende en el tiempo.

«Confessions on a Dance Floor» siempre será recordado por su carácter discotequero y bailable, los icónicos looks de Madonna ensayando frente al espejo y haciendo ‘posturitas’ en el videoclip de ‘Hung Up’ y ha servido de inspiración a numerosos artistas pop, los cuales empezaron a adoptar el estilo dance-pop y la música electrónica tras el éxito de este álbum. En los últimos tiempos el álbum ha vuelto a estar de actualidad gracias al revival que vive la música Disco y álbumes como «Future Nostalgia» de Dua Lipa están influenciados en gran medida por el estilo presente en «Confessions». Sin duda «Confessions on a Dance Floor» es uno de los álbumes de pop más icónicos e influyentes de la década del 2000 y que destaca por su sólido conjunto de canciones bailables, la ausencia de relleno, su magnífica selección de singles y la excepcional producción de Stuart Price. Temas imprescindibles: Hung Up, Sorry, Forbidden Love, Let It Will Be, Get Together y Jump. Puntuación: 9/10.

Stupid Love, el regreso de Lady Gaga

Stupid LoveTras participar en la película ‘A Star Is Born’ y su respectiva banda sonora, con las que recibió buenas críticas por parte de los expertos, logró gran éxito comercial y nos mostró su lado más serio y maduro, Lady Gaga prometió que volvería a sus raíces musicales más pop. Y así ha sido ya que hace unas semanas nos presentó Stupid Love, el primer single de su sexto álbum de estudio, titulado Chromatica. Se trata de un tema electropop y dance-pop con influencia Disco compuesto por Lady Gaga junto a Max Martin (quien trabaja con ella por primera vez), producido por BloodPop y que conecta con el estilo de sus discos ‘Born This Way’ y ‘Artpop’. Stupid Love ha recibido opiniones principalmente positivas de los críticos musicales, los cuales elogiaron el regreso de Lady Gaga a sus orígenes pop y sus pegadizas letras sin embargo otros lo han considerado un tema ‘olvidable’, anodino y que no aporta nada novedoso al panorama musical. Stupid Love ha tenido un rendimiento comercial muy variado y mientras que ha ocupado el top 10 en Estados Unidos, Australia y Reino Unido, en otros importantes mercados musicales como Francia, Alemania o España ha tenido un comportamiento mediocre y apenas ha ocupado el top 50. En mi opinión, Stupid Love falla al no ofrecernos un tema original y arriesgado y creo que como ‘lead single’ resulta francamente decepcionante. Chromatica iba a ver la luz el 10 de abril pero debido a la pandemia mundial provocada por el coronavirus su lanzamiento ha sido retrasado indefinidamente, un gesto que me parece poco generoso ya que en estos duros momentos los artistas deberían lanzar nueva música para entretener a sus fans y hacerles más fácil el confinamiento en vez de pensar en la posible bajada de ventas que puede sufrir el álbum por estar cerradas las tiendas de medio mundo.

Crítica de «Daydream» de Mariah Carey

album-daydreamDurante los años 90 la cantante americana Mariah Carey logró el estrellato gracias a una sucesión de álbumes tremendamente exitosos que la convirtieron en una de las artistas femeninas más importantes de la década. Su prodigiosa voz con un rango de 5 octavas y sus habilidades como compositora fueron aclamadas por la crítica, aunque algunos expertos se mostraron ambivalentes hacia el contenido ‘blando’ de sus trabajos. Tras la espectacular acogida de su tercer disco Music Box, el cual superó los 25 millones de copias en todo el mundo y produjo clásicos como ‘Dreamlover’, ‘Hero’ o ‘Without You’, la joven cantante neoyorquina lanzó su primer disco navideño «Merry Christmas», el cual se convirtió en el álbum navideño más vendido de la historia y contó con el hit ‘All I Want For Christmas Is You’. En 1995, ya convertida en una super estrella de la música, Mariah Carey regresó con su quinto álbum de estudio, titulado Daydream, el cual marcó una evolución en el estilo musical de la cantante ya que añadió cierto componente urbano y R&B a su habitual estilo pop. Durante el proceso de composición y grabación de «Daydream», Mariah Carey tuvo muchas diferencias creativas con su discográfica, especialmente con Tommy Mottola, su marido y dueño del grupo Sony Music, a la que pertenecía su discográfica Columbia. Intentando salvaguardar a su ‘gallina de los huevos de oro’, la discográfica quiso repetir la fórmula utilizada en «Music Box» y seguir con sus románticas baladas pop, sin embargo Mariah Carey deseaba expresar sus verdaderas aspiraciones como artista y decantarse por un estilo R&B más moderno. Aunque en «Daydream» continuó trabajando con Walter Afanasieff, el artífice de sus mayores éxitos y responsable de todas las baladas del álbum, Mariah se aproximó a productores del circuito R&B/Hip-Hop como Jermaine Dupri y su habitual colaborador Manuel Seal.

El single presentación del álbum fue Fantasy, un marchoso tema up-tempo pop/R&B con influencias funk y Hip Hop producido por Dave Hall (el responsable de ‘Dreamlover’) en el que Mariah Carey declara todo su amor a su pareja. Este tema fue aclamado por la crítica por sus pegadizas letras y la ejecución vocal de Mariah y logró un tremendo éxito en Estados Unidos: debutó directamente en el #1 y lideró la lista durante 8 semanas, convirtiéndose en el segundo single más exitoso del año 1995 en el país. En contra de la opinión de su discográfica, Mariah decidió lanzar un remix de ‘Fantasy’ con un gran toque Hip-Hop dirigido a las radios urbanas con la colaboración del rapero Ol’ Dirty Bastard. En el resto del mundo, ‘Fantasy’ también tuvo un gran impacto comercial: fue #1 en Australia y Canadá y top 5 en Reino Unido. Tras la gran acogida de ‘Fantasy’, como segundo single se lanzó One Sweet Day, una balada R&B que cuenta con la colaboración del grupo masculino Boyz II Men y cuyas letras hablan de la pérdida de un ser querido. Este tema fue aclamado por los expertos musicales por sus inspiradoras letras y las harmonías vocales entre Mariah y el grupo americano. Si parecía complicado superar el éxito del single precedente, ‘One Sweet Day’ consiguió liderar la lista americana durante 16 semanas consecutivas, un récord de permanencia en la lista Billboard que duró casi dos décadas hasta la llegada del infame ‘Despacito’.

El tercer single fue Always Be My Baby, un tema mid-tempo pop/R&B producido por Jermaine Dupri cuyas letras exploran la conexión duradera e inquebrantable entre antiguos amantes. Este single alcanzó nuevamente el #1 en la lista americana (su tercer #1 consecutivo del álbum y undécimo en total) y se ha convertido en uno de los temas más populares y característicos de la carrera de Mariah Carey. En el resto del mundo tuvo un desempeño moderado y únicamente alcanzó el top 5 en Reino Unido. Como tercer single fuera de Estados Unidos se lanzó la bonita balada Open Arms, que se trataba de una versión del famoso tema del grupo americano de rock Journey. Open Arms tuvo un gran desempeño comercial en Reino Unido, donde alcanzó el top 5. De manera muy limitada en algunas partes del mundo se lanzó como single Forever, una preciosa balada de amor con instrumentación retro en la que Mariah relata que aunque se haya terminado su relación, su pareja siempre vivirá en sus recuerdos. Como último sencillo promocional en tierras americanas se lanzó Underneath the Stars, una balada R&B/Soul de sonido retro que Mariah considera una de sus canciones más personales y favoritas del álbum. En las letras de ‘Underneath the Stars’ la cantante recuerda un romance veraniego fugaz y apasionado y los recuerdos agridulces que quedan. La segunda contribución de Jermaine Dupri al álbum era ‘Long Ago’, encuadrada dentro del sonido R&B/Hip-Hop que Mariah quería incorporar a este álbum y en cuyas letras la cantante reflexiona sobre una relación pasada en la que su amante era un manipulador y mentiroso.

«Daydream» debutó en el #1 de la lista americana de álbumes y acabó siendo certificado diamante con unas ventas superiores a los 8 millones de copias, convirtiéndose en su tercer álbum #1 y su trabajo más vendido en Estados Unidos. En el resto del mundo también resultó un éxito con mayúsculas: alcanzó el #1 en Reino Unido, Alemania y Australia y el top 10 en el resto de los principales mercados musicales. A pesar de que no logró igualar el tremendo éxito de «Music Box», superó los 20 millones de copias a nivel mundial y se convirtió en su segundo álbum más vendido de su trayectoria. «Daydream» tiene una gran importancia dentro de la carrera inicial de Mariah Carey ya que supone un punto de inflexión y marca la transición hacia el sonido R&B que deseaba incorporar a su música. En «Daydream» se encuentran algunas de mis baladas favoritas de Mariah como ‘Forever’, ‘When I Saw You’ y ‘Open Arms’, que es la única versión que podemos encontrar en el álbum. En resumen, «Daydream» es uno de los álbumes más sólidos dentro de la primera etapa musical de la legendaria cantante ya que contiene un compendio perfecto entre sus clásicas baladas y los temas rítmicos de sonido urbano. Sin duda uno de los mejores discos de los años 90 e imprescindible para los amantes del pop y el R&B. Temas imprescindibles: Fantasy, Forever, Always Be My Baby, Underneath the Stars, Open Arms y One Sweet Day. Puntuación: 9/10.