Durante los últimos meses Kim Petras ha vivido su mejor momento profesional gracias a su breve pero fructífera participación en el tema ‘Unholy’ de Sam Smith, que se convertido en un ‘monster hit’ que acumula más de mil millones de reproducciones en Spotify y ha ocupado el #1 en las principales listas de venta de todo el mundo. Tras el tremendo éxito cosechado por ‘Unholy’, la cantante alemana ha visto como su popularidad se disparaba, por lo que ha decidido aprovechar su ‘momento de gloria’ y publicar su álbum debut, Feed the Beast, que puede suponer el trampolín definitivo para convertirse en la ‘pop star’ que lleva años anhelando ser. Para quienes sigan a Kim Petras desde hace tiempo puede resultarles un tanto extraño que se catalogue este trabajo como su primer disco, puesto que en junio de 2019 vio la luz Clarity, que ya fue catalogado en su momento como su álbum debut, pero a raíz del éxito de ‘Unholy’, su discográfica ha decidido resetear la carrera de la cantante y denominar tanto a «Clarity» como a «Turn Off the Light» (un magnífico trabajo de sonido oscuro ambientado en Halloween) como mixtapes para dar mayor protagonismo a su nuevo trabajo. Kim Petras, conocida por ser una de las personas transexuales más jóvenes en iniciar su transición a mujer, ha estado rodeada de la polémica desde sus inicios en el mundo de la música por su estrecha relación laboral con el productor Dr. Luke (responsable de algunos de los mayores éxitos del pop contemporáneo y creador de hits para Katy Perry, Pink, Kesha, Kelly Clarkson o Britney Spears), quien fue acusado por Kesha de abusos sexuales y vio como su reputación y popularidad disminuía, pero ha seguido trabajando activamente en la actualidad y ha continuado produciendo éxitos para Doja Cat o Nicki Minaj.
En abril llegó el single presentación de este trabajo, Alone, que fusilaba sin piedad el himno eurodance de Alice Deejay ‘Better Off Alone’ y lo hacía acompañada por otra habitual ‘fusiladora de éxitos’, la omnipresente rapera Nicki Minaj. ‘Alone’, pese a incorporar la melodía de uno de los temas ‘llenapistas’ más importantes de los 90, no acaba de despegar en ningún momento ni es capaz de aprovechar el famoso sampler en su beneficio, por lo que se queda a medio gas, como «un quiero y no puedo». Este single, pese al efecto arrastre de ‘Unholy’, ha obtenido un éxito moderado en las plataformas de streaming (acumula menos de 40 millones de reproducciones en Spotify frente a los más de mil millones del tema de Sam Smith) y apenas ha ocupado el top 40 en la lista británica o el top 60 en Estados Unidos, unas posiciones muy alejadas de las altas expectativas que estaban puestas en ‘Alone’ debido a la colaboración con Nicki y el uso del famoso sampler.
«Feed the Beast» está formado por temas dance-pop y electropop de corte europeo y carácter up-tempo que siguen la estela de «Slut Pop» (el EP de temática sexual lanzado el año pasado) e incorpora influencias House y Disco. Kim Petras ha compuesto todas las canciones presentes bajo la producción de su habitual colaborador Dr. Luke, aunque en esta ocasión su presencia disminuye en favor de otros productores como Cirkut, Ian Kirkpatrick, Billboard, Rocco Did It Again, Ilya, The Monsters & The Strangerz o Max Martin. El sexo sigue siendo una temática recurrente en el nuevo álbum de la cantante nacida en Colonia, aunque podemos considerarlo un álbum hedonista en el que además habla de relaciones y desamor. En un claro intento por aumentar el rendimiento comercial de «Feed the Beast», su ‘track listing’ incluye como bonus track ‘Unholy’ además de otros singles que ha lanzado Kim durante los últimos años, como Coconuts, un atrevido tema Disco/pop que originalmente formaba parte de «Problématique» (el álbum que iba a ser publicado el año pasado pero tras la filtración en internet de su contenido se canceló su lanzamiento) y Brrr, un tema hyperpop con influencias del pop industrial producido por Rami e Ilya.
Kim Petras, debido a su origen alemán, creció escuchando Techno alemán, Italo Disco o French House y la fusión de estos estilos ha influenciado en gran medida el sonido del álbum. Dentro de «Feed the Beast» merece la pena reseñar ‘Castle in the Sky’, un tema de rimo trepidante que recuerda el estilo Eurodance de sus compatriotas Cascada, ‘Thousand Pieces’, la contribución de Max Martin al álbum y uno de los pocos temas mid-tempo que encontramos o ‘Feed the Beast’, que nuevamente presenta a Kim como una mujer insaciable en el sexo. Aparte de ‘Coconuts’, aparecen otras dos canciones que formaban parte de «Problématique» y nos dan una idea de que este trabajo estaba influenciado por el sonido Disco: ‘Hit It from the Back’, uno de los temas más pegadizos del álbum y ‘Revelations’. Durante los últimos años Kim Petras ha intentado deshacerse de la etiqueta de «prometedora cantante a punto de despegar» sin embargo este trabajo no le ayuda precisamente a mostrar su verdadera personalidad ni a definirse como artista ya que está repleto de canciones genéricas que podrían pertenecer a cualquier cantante de pop actual como Ava Max o Zara Larsson. Dentro de «Feed the Beast» encontramos canciones bailables y divertidas pero en su conjunto no estamos ante un trabajo especialmente memorable o distintivo. Temas imprescindibles: Hit It from the Back, Castle in the Sky, Feed the Beast, King of Hearts y Thousand Pieces. Puntuación: 7/10.

Kylie Minogue fue una de las artistas que nos hizo más ameno el año 2020 con su magnífico álbum Disco y contribuyó al resurgimiento de este género, que resultó tremendamente popular durante dicho año gracias al éxito de álbumes como «Future Nostalgia» de Dua Lipa y en menor medida (a nivel comercial, que no de calidad) «What’s Your Pleasure» de Jessie Ware. Mientras otros artistas continúan estirando el chicle del sonido Disco, que todavía sigue estando muy presente en este 2023, Kylie Minogue ha decidido dar carpetazo final a este estilo que tan bien le sienta y dar un nuevo giro a su música. Tras su colaboración con el Dj holandés Oliver Heldens en el tema ’10 out of 10′, la diva australiana ha regresado este mes de mayo con nuevo single, adelanto de su siguiente trabajo discográfico. Padam Padam abandona el estilo Disco de temas como ‘Magic’ y se adentra de lleno en el sonido electrónico ya que se trata de un adictivo tema electropop y dance-pop cuyo responsable es Lostboy, un productor poco conocido hasta el momento pero que ha participado en joyas como «Diamonds & Dancefloors» de Ava Max. Este tema se sumerge en una atmósfera oscura, fría y enigmática, mientras Kylie afirma que la persona que acaba de conocer en el club terminará obsesionado con ella y no podrá quitársela de la cabeza, todo aderezado con unos pegadizos ‘Padam Padam’ que representan las palpitaciones que su amante sentirá en el corazón. Con una duración de menos de 3 minutos (tal y como se estila hoy en día para encajar en las playlist de moda), ‘Padam Padam’ engancha desde la primera escucha, resulta uno de los mejores ‘lead singles’ de Kylie y es su apuesta más competitiva en años. ‘Padam Padam’ formará parte de su decimosexto álbum de estudio, Tension, que llegará el próximo mes de septiembre e incluirá 11 temas en su edición estándar, entre ellos su colaboración en ’10 out of 10′. Desde el blog MiSTeR MuSiC estaremos muy pendientes de los siguientes pasos de Kylie Minogue.
Durante el año 2020 se produjo un resurgimiento del sonido Disco gracias cantantes pop de la talla de Dua Lipa o Kylie Minogue, quienes triunfaron en las listas de venta con este sonido típico de los años 70 y 80 aunque con un toque moderno de dance-pop. Otra de las artistas que contribuyó a devolver la popularidad este género, aunque con menor impacto comercial, fue Jessie Ware, a la que personalmente no había prestado excesiva atención hasta el momento pero que se convirtió en un auténtico descubrimiento gracias a What’s Your Pleasure?, uno de los mejores álbumes del 2020 para muchas publicaciones musicales, incluido el blog Mister Music. El cuarto álbum de la cantante inglesa estaba compuesto por un magnífico conjunto de temas Disco, dance-pop, funk y electropop de naturaleza bailable que contaban con el estilo elegante y la sugerente voz de Jessie. «What’s Your Pleasure?» alcanzó el #3 en la lista británica de álbumes, su mejor posición hasta la fecha y contó con singles tan interesantes como ‘Spotlight’, ‘Save a Kiss’ o el tema que daba título al álbum. Tras una re-edición de dicho álbum, en julio del año pasado llegó el single adelanto de su nuevo trabajo, Free Yourself, que se trata de un enérgico tema Disco/House producido por Stuart Price (responsable del éxito de «Confessions on a Dance Floor» de Madonna y artífice de éxitos de Kylie Minogue o Dua Lipa) con uso prominente de teclados y cuerdas que nos transportan a las discotecas de los años 70 y en el que Jessie nos anima a mantenernos firmes ante las adversidades de vida o la fugacidad del tiempo y liberarnos. Tras ‘Free Yourself’, que recibió buenas opiniones de los expertos musicales y acumula unos respetables 13 millones de reproducciones en Spotify (Jessie siempre se ha caracterizado por ser una artista minoritaria con un público limitado), el pasado mes de febrero llegó Pearls, otra exultante y deliciosa pieza Disco producida nuevamente por Stuart Price en la que Jessie se desmelena en la pista de baile hasta que su collar de perlas salta por los aires. Como anticipo a la publicación del álbum se ha lanzado el tercer single, Begin Again, un cálido tema con gran influencia de la música latina (en concreto samba y salsa) que está inspirado en un viaje que realizó Jessie a Brasil y en el que habla de escapar de la realidad y marcharse a un lugar en el que olvidarnos de los problemas y empezar de nuevo. ‘Begin Again’ destaca por ser el primer tema que la cantante londinense compuso para este trabajo durante el confinamiento de la pandemia.
A lo largo de su extensa trayectoria musical, Pink no sólo ha demostrado su gran versatilidad sino que ha sabido evolucionar como artista y adoptar diferentes estilos. Tras unos inicios encuadrados dentro del R&B, enseguida se decantó por un pop/rock comercial que le ha acompañado durante la mayor parte de su carrera, para terminar adoptando un sonido electropop y dance-pop en sus últimos álbumes. Esta nueva etapa de su vida la afronta con la madurez y serenidad que le da ser una mujer en la cuarentena con dos hijos y haber pasado por duros momentos personales los últimos años, como la muerte de su padre en 2021 y la enfermedad de su hijo que fue descubierta tras contagiarse de COVID, que han marcado la vida de Pink y han sido fuente de inspiración en la composición de su nuevo trabajo. Su noveno álbum de estudio, Trustfall, llega 4 años después de «Hurts 2B Human», cuyos singles pasaron bastante inadvertidos entre el público y cosechó unas ventas más bajas de lo habitual. En noviembre del año pasado llegó el single presentación del álbum, Never Gonna Not Dance Again, que se trata de un animado tema dance-pop con influencia Disco/funk en el que Pink habla sobre todas las cosas que le alegran en la vida y supone un himno de celebración y optimismo. Este tema reúne nuevamente a Pink con su colaborador habitual Max Martin, quien ha creado algunos de sus mayores hits y trabaja activamente con la cantante desde el álbum «I’m Not Dead». Este tema destaca por su naturaleza desenfadada y su ritmo bailable, pero ha recibido algunas críticas negativas por sus letras genéricas, su parecido a ‘Can’t Stop The Feeling’ de Justin Timberlake y por recurrir a Max Martin, el rey midas del pop, en un intento desesperado por devolverle la popularidad perdida. Pese a tenerlo todo para triunfar, ‘Never Gonna Not Dance Again’ ha fracasado en las listas de venta (apenas ha ocupado el top 50 en Reino Unido y el top 70 en su mercado estrella, Australia) y se ha convertido en el ‘lead single’ menos exitoso de toda su carrera.
La música de los años 80 ha sido una fuente de inspiración recurrente para muchos artistas posteriores pero esta influencia vivió su momento de apogeo durante el año 2020 y posteriores, cuando la música de baile ‘ochentera’ y sus famosos sintetizadores invadieron el pop actual y nos alegraron los duros momentos del confinamiento con temas como ‘Blinding Lights’ de The Weeknd, que se convirtió en un hit mayúsculo en todo el mundo y consiguió cifras de streaming insólitas. A raíz de su éxito, la fórmula utilizada en ‘Blinding Lights’ ha sido imitada en infinidad de ocasiones y no han dejado de aparecer temas influenciados por el synth-pop de los años 80 como ‘As It Was’ de Harry Styles o ‘Maybe You’re The Problem’ de Ava Max, que también han resultado muy populares los últimos meses. La última cantante en subirse a esta moda que da sus últimos coletazos ha sido Zara Larsson, quien ha regresado al panorama musical con su nuevo single, Can’t Tame Her, que se trata de un enérgico tema synth-pop y dance-pop con melodía de sintetizadores típica de los 80 compuesto por la propia Zara junto al famoso compositor británico MNEK y producido por Danja. En este tema, la joven cantante sueca afirma que nadie puede domarla o controlarla excepto ella misma, por lo que se convierte en un himno de independencia y auto-empoderamiento. Tal y como reveló Zara en una entrevista, la gente suele etiquetar a las personas famosas (especialmente a las mujeres) y tienen una percepción concreta de lo que son y deberían ser, pero que no siempre se corresponde con la realidad. ‘Can’t Tame Her’ está teniendo una buena acogida entre el público y acumula ya más de 5 millones de reproducciones en Spotify, además de haber ocupado el top 10 en la lista sueca de singles. Definitivamente ‘Can’t Tame Her’ no es un tema original o distintivo ya que supone la enésima repetición de ‘Blinding Lights’, pero resulta muy adictivo, nos muestra el excepcional rango vocal de Zara y se trata de una de las mejores canciones pop de lo que llevamos de año, por lo que estaremos muy atentos a su próximo álbum de estudio que verá la luz durante este 2023. El último trabajo de la cantante nacida en Solna, Poster Girl, fue publicado en el año 2021 y
El álbum debut de la cantante americana Ava Max supuso un soplo de aire fresco en el panorama musical gracias a una sucesión de canciones pop sumamente pegadizas y efectivas que fueron recibidas por parte del público de manera desigual. Mientras que ‘Sweet but Psycho’ (que ocupó el #1 en más de 20 países y resultó un auténtico éxito), ‘So Am I’, ‘Torn’ o ‘Kings & Queens’ sonaron con fuerza en las radios de todo el mundo, otros singles como ‘Who’s Laughing Now’ o ‘OMG What’s Happening’ pasaron más desapercibidos entre el público pese a su innegable potencial. Tras dos años de promoción en los que llegó a lanzar hasta 7 singles, en septiembre de 2020 vio la luz Heaven & Hell, el álbum debut de la cantante de ascendencia albanesa, el cual recibió críticas muy positivas de los expertos musicales por su sólido conjunto de canciones pop que contenían estribillos tremendamente eficaces, aunque se mostraron más críticos ante las letras de las canciones y su labor como compositora. «Heaven & Hell» tuvo un gran impacto comercial en Europa, donde fue muy bien acogido por parte del público y logró ocupar el #2 en Reino Unido o el top 10 en España, Alemania o Suecia. En Estados Unidos debutó en un discreto top 30, pero acabó siendo certificado platino por ventas superiores al millón de ejemplares, entre streaming y copias físicas. El álbum debut de Ava Max estaba formado por un gran conjunto de temas pop, electropop y dance-pop de carácter up-tempo compuestos por la propia cantante bajo la producción de Cirkut (quien fue pareja sentimental de Ava y ha sido responsable de éxitos de Kesha, Katy Perry o Britney Spears) además de RedOne o Shellback, también expertos en temas pop de éxito. «Heaven & Hell» no contenía relleno y se podía escuchar de principio a fin sin saltar ningún tema, por ello desde el blog Mister Music lo consideré
La cantante grabó el álbum durante el 2021, al que se refiere como «el año más duro de su vida» debido a la ruptura con su pareja sentimental, lo que le inspiró a componer canciones que sacaron su lado más sensible y vulnerable. El concepto general del álbum es el de «llorar en la pista de baile», que se puede considerar un género en sí mismo dentro del pop debido a la cantidad de canciones que existen con esta temática e incluso el mismo título.
Tras numerosos años interpretando a Hannah Montana, la cantante y actriz Miley Cyrus empezó a no sentirse cómoda en dicho papel y decidió que quería pasar página de este proyecto y expresar su propia personalidad. Al margen de la exitosa serie, la hija de Billy Ray Cyrus publicó dos álbumes con los que pretendía alejarse de las pelucas y los coloridos atuendos de Hannah Montana, sin embargo todavía era una adolescente con música dirigida al público infantil. En 2010 vio la luz su tercer álbum de estudio, Can’t Be Tamed, el cual marca una divergencia con respecto al estilo de sus anteriores álbumes, encuadrados dentro de un pop/rock muy comercial y se sumerge de lleno en el sonido electropop que estaba de moda durante los primeros años de la década del 2010. El título del álbum hace referencia a un momento vital de transición en el que pretendía deshacerse de la imagen infantil que el público tenía de ella y romper con el estilo musical que había hecho hasta ahora y del cual se sentía desconectada, por lo que adoptó una imagen más sexy y provocativa y un tipo de música radicalmente diferente. En este álbum podíamos empezar a intuir tímidamente la rebeldía que expresaría en sus siguientes trabajos. «Can’t Be Tamed» está formado por 12 temas encuadrados dentro del dance-pop y el electropop, y compuestos por la propia Miley junto a Rock Mafia y John Shanks, quienes se encargan de la producción de manera equitativa (los 6 primeros temas están producidos por sus habituales colaboradores y los 6 últimos por John Shanks). La mayor parte de los temas presentes en el álbum son de carácter up-tempo y bailable, aunque podemos encontrar varias baladas con ciertas pinceladas pop/rock y Country, reminiscencia de sus anteriores trabajos. «Can’t Be Tamed» debutó en el #3 de la lista americana (a diferencia de sus últimos álbumes que fueron #1) y ocupó el top 10 en los principales mercados internaciones, sin embargo las ventas fueron bajas y fue considerado como un fracaso comercial y una decepción por parte de su discográfica.
Katy Perry vivió su mejor momento profesional durante los años 2010 y 2011 y se convirtió en una super estrella del pop gracias al gran éxito que cosechó su tercer álbum, Teenage Dream, el cual superó los 6 millones de copias en todo el mundo y contó con una acertada selección de singles entre los que destacaban ‘Firework’, ‘California Gurls’, ‘Last Friday Night’ o ‘Teenage Dream’. Los 5 primeros singles lanzados alcanzaron la posición de honor en la lista americana, convirtiendo a «Teenage Dream» en el segundo álbum de la historia de la música en contener 5 singles #1 tras «Bad» de Michael Jackson y a Katy en la primera mujer en conseguir este importante logro. Tras el tremendo éxito del álbum, fue re-editado con nuevos temas entre los que se encontraban ‘Part of Me’, que nuevamente alcanzó el #1 en la lista americana, ampliando la impresionante racha comercial de la cantante californiana. En octubre de 2013 vio la luz el cuarto álbum de estudio de Katy Perry, titulado Prism y que está formado por 13 temas de estilo pop y dance-pop con elementos electropop, pop/rock, Trap, House o Disco. Katy Perry participó en la composición de todos los temas presentes y contó con la producción de Max Martin y Dr. Luke (los responsables de los hits de «Teenage Dream» y que se encargan de la mayoría de temas de este álbum), además de Cirkut, Greg Kurstin, Stargate o Bloodshy, la mitad de Bloodshy & Avant. Con «Prism», la cantante de Santa Bárbara repitió la fórmula del exitoso «Teenage Dream», con el que guarda numerosas similitudes, por lo que recibió varias críticas negativas de los expertos musicales al no ofrecer nada nuevo al público aunque es de alabar la madurez y vulnerabilidad que muestra Katy en varias de las canciones. «Prism» debutó en el #1 de la lista americana de álbumes, convirtiéndose en su segundo ‘chart topper’ en Estados Unidos y acabó superando el millón y medio de copias puras (la mitad de lo que consiguió «Teenage Dream») aunque consiguió un alto nivel de streaming. Alrededor del mundo el álbum también resultó un éxito y alcanzó el #1 en Australia, Reino Unido o Canadá y fue top 5 en los principales mercados musicales, con unas ventas superiores a los 4 millones de copias.
En el año 2008 Lady Gaga protagonizó uno de los debuts más importantes del mundo de la música con The Fame, el cual se convirtió en un auténtico éxito de ventas gracias a una excelente selección de singles entre los que se encontraban ‘Just Dance’, ‘Poker Face’ o ‘LoveGame’. Con más de 10 millones de copias vendidas, infinidad de premios y una popularidad al alza, la cantante neoyorquina publicó en noviembre de 2009 una reedición de su primer álbum, titulada The Fame Monster, que se lanzó como EP independiente en Estados Unidos y como doble álbum junto a la edición original de «The Fame» en el resto del mundo. «The Fame Monster» sigue la estela musical del primer álbum y está compuesto por 8 temas encuadrados dentro del sonido electropop y synth-pop bajo la producción de RedOne (responsable del éxito de «The Fame»), además de Rodney ‘Darkchild’ Jerkins, Ron Fair y Fernando Garibay. Este álbum trata el lado más oscuro de la fama e incorpora numerosas referencias a los diferentes ‘monstruos’ que tenemos en nuestro interior, como el miedo a la muerte, al sexo o a las relaciones. El primer single de la reedición fue Bad Romance, un enérgico tema electropop y dance-pop producido por RedOne e inspirado en el sonido Techno/House alemán en el que Lady Gaga habla sobre su atracción por las relaciones amorosas complicadas y representa a la perfección el tono oscuro y sombrío presente en «The Fame Monster». Desde un primer momento, ‘Bad Romance’ fue aclamado por la crítica y resulta uno de los singles más adictivos de la cantante gracias a los pegadizos ganchos vocales utilizados y su poderoso estribillo y pasó a formar parte de los singles más representativos de su carrera. Este single recibió numerosos premios, entre ellos un Grammy a mejor actuación femenina vocal de pop. Con la popularidad de Lady Gaga en su mejor momento, ‘Bad Romance’ resultó un auténtico éxito comercial: alcanzó el #1 en más de 20 países en todo el mundo (en Estados Unidos y Australia fue #2) y acabó superando los 12 millones de copias, convirtiéndose en su segundo single más vendido por detrás de ‘Poker Face’ y entrando en la élite de los singles más vendidos de todos los tiempos.