Crítica de «Little Miss Twain» de Shania Twain

Tras experimentar con el pop brillante en su último trabajo «Queen of Me», Shania Twain se despoja de los artificios y regresa a sus raíces con su séptimo álbum de estudio, Little Miss Twain, cuyo título proviene del apodo con el que su madre la presentaba en los bares de Canadá mucho antes de convertirse en una estrella mundial. El resultado es el trabajo más íntimo, vulnerable y maduro de su carrera, donde el Country más clásico se abraza con el rock y el Blues bajo la inteligente producción de Zach Dawes, Justin Tranter y Jeff Gitelman. Más allá de la nostalgia, el verdadero acierto de este álbum radica en su dirección sonora. En un momento en el que la música Country está viviendo una de las mayores olas de popularidad global de su historia, el regreso de Shania Twain a sus raíces es un acierto rotundo. Dejar a un lado los sintetizadores y el experimento con el pop comercial de su anterior trabajo para volver a abrazar la instrumentación orgánica (con violines, banjos y guitarras puramente western) no solo resulta auténtico, sino sumamente oportuno. La legendaria artista canadiense no necesita perseguir las tendencias del pop moderno, el género que ella ayudó a reinventar en los años 90 ha vuelto a la cima y «Little Miss Twain» destaca por ser un trabajo cohesivo, coherente y centrado. El elemento que verdaderamente define la identidad de este álbum es, sin duda, la interpretación vocal de Shania. Quien haya estado fuera del radar de la cantante durante los últimos años y busque aquí los agudos cristalinos de sus inicios se sentirá decepcionado. Desde su álbum de regreso de 2017, «Now», nos encontramos con una voz notablemente más grave, texturizada y raspada. Este cambio es el resultado directo de su larga batalla contra la enfermedad de Lyme, la severa disfonía y depresión que paralizaron su carrera, y las posteriores cirugías invasivas en su laringe para poder volver a cantar. Lejos de camuflar estas secuelas con sobreproducción, Shania las abraza con orgullo. Este toque raspado de su voz añade una capa de honestidad descarnada y aroma Blues que le sienta de maravilla al tono nostálgico de «Little Miss Twain». 

El single presentación del álbum fue Dirty Rosie, un tema Country con influencias del rock sureño cuyo título proviene del nombre de la primera camioneta de Shania y cuyas letras detallan sus primeras experiencias de conducción cuando era una niña en Ontario. Además la artista describe cómo, aunque su amante puede volverla loca, a él no se le permite conducir su camioneta. ‘Dirty Rosie’ es un buen tema en el que la producción brilla al fusionar las guitarras crudas con la esencia western, sin embargo, como carta presentación del álbum se queda corto en potencia. Shania Twain nos tiene acostumbrados a ganchos comerciales demoledores en los primeros singles y ‘Dirty Rosie’, a pesar de su innegable calidad, carece de ese impacto inmediato y funciona mejor como una canción de apoyo dentro del tracklist que como la punta de lanza del proyecto. Tras el modesto impacto comercial de ‘Dirty Rosie’ se lanzó como sencillo promocional el corte titular, Little Miss Twain, que se trata del núcleo emocional del álbum y cuenta con la participación de la leyenda del Country Tanya Tucker haciendo las segundas voces. Durante su infancia y adolescencia en los bares de Ontario, la madre de Shania (fallecida trágicamente en 1987 en un accidente de coche) repetía incansablemente que su hija se convertiría en «la próxima Tanya Tucker». Sin duda se trata de un precioso homenaje a la madre de Shania, que apoyó su sueño de ser cantante desde su tierna infancia y creyó en ella antes que nadie. El segundo sencillo promocional fue Faded Blue Jeans, un tema mid-tempo Country-rock con influencia Blues cuyas letras utilizan unos vaqueros gastados como metáfora nostálgica de la juventud, la rebeldía y la intensidad del primer amor.

Si la elección de ‘Dirty Rosie’ como carta de presentación de este trabajo sembró dudas entre los seguidores de Shania, el inicio del álbum las despeja de golpe. ‘Stranger Things’ es un marchoso tema Country-pop con influencias folk cuyas letras utilizan metáforas referentes al Viejo Oeste y el folclore norteamericano para hablar sobre el misterio de encontrar el amor en un lugar inesperado. Con una producción vibrante y un estribillo de los que se graban a la primera escucha, ‘Stranger Things’ habría sido el primer sencillo perfecto. Le siguen otros temas con gran potencial como ‘Right Time’, que habla sobre la aceptación de que el amor a veces fracasa no por falta de sentimiento, sino porque el momento temporal no era el adecuado o ‘Quit My Life’, un tema con gran carga emocional cuyas letras hacen referencia a la responsabilidad excesiva y sobrecarga doméstica que la artista tuvo que asumir desde muy joven debido a la situación de pobreza que vivía su familia y la severa depresión que sufría su madre. También hay espacio para las baladas, como ‘Northern Town’, en la que Shania rinde homenaje a sus raíces en el norte de Ontario mientras describe detalles y momentos íntimos de su infancia en Timmins (un pueblo minero de clase trabajadora) o ‘Problematic’, cuyas letras abordan la obsesión romántica, la pérdida de control y la aceptación sin complejos de una atracción desmedida.

En Mister Music hemos seguido y analizado cada paso de la carrera de Shania Twain y varios de sus trabajos más icónicos como «Come On Over» o «Up!» han sido aclamados por el blog, forman parte de los repasos a los mejores álbumes de sus respectivas décadas y se encuentran entre mis favoritos personales. Es evidente que «Little Miss Twain» no busca competir con el perfeccionismo Country-pop de sus grandes clásicos pero resulta una buena adición a su magnífico catálogo musical gracias a su dirección musical, su cohesión sonora, sus honestas letras y la interpretación vocal de Shania. En resumen, «Little Miss Twain» es un emotivo, coherente y maduro regreso de Shania Twain a sus raíces más Country. Temas imprescindibles: Little Miss Twain, Stranger Things, Quit My Life, Right Time, Dirtie Rose y Northern Town. Puntuación: 7’5/10.

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