La cantante Monica nació en una familia muy relacionada con el mundo de la música ya que su madre cantaba Gospel en una iglesia y su primo era el famoso productor musical Polow da Don y desde una temprana edad empezó también a cantar en coros de iglesias. Tras ser descubierta por el productor Dallas Austin gracias a su gran talento como cantante, Monica Arnold hizo su debut en el mundo de la música a la temprana edad de 14 años con Miss Thang, el cual pese a ocupar una discreta posición en la lista americana de álbumes, contó con 4 singles muy exitosos que ocuparon el top 10 y acabó siendo certificado tres veces platino con ventas superiores al millón y medio de copias. Tras este álbum que recibió buenas críticas por parte de los expertos musicales por su versatilidad vocal, la cantante de Atlanta participó en varias bandas sonoras de películas, entre ellas ‘Space Jam’, a la que contribuyó con la balada ‘For You I Will’, la cual tuvo un gran acogida en Estados Unidos, ocupó el top 5 en la lista de singles y se convirtió en uno de sus temas más populares. En 1998 Monica publicó su segundo álbum de estudio, The Boy Is Mine, el cual que está formado por un compendio de marchosos temas up-tempo, baladas y medios tiempos de estilo R&B con influencia pop, Hip Hop, Soul y Gospel. Este álbum está producido en su mayoría por su mentor Dallas Austin además de otros importantes nombres de la industria musical de la época como Jermaine Dupri, Darkchild, David Foster o Daryl Simmons. Precedido por el single del mismo nombre, «The Boy Is Mine» debutó en el #8 de la lista americana de álbumes, fue certificado triple platino y vendió más de 2 millones de copias en Estados Unidos.
El single presentación del álbum fue The Boy Is Mine, un dúo con la cantante Brandy, quien compuso el tema junto a Rodney ‘Darkchild’ Jerkins y su equipo. Este tema R&B mid-tempo contaba con una temática muy habitual en la música negra de los años 90: dos mujeres peleándose por el mismo hombre. Aunque Brandy decidió que quería colaborar con Monica en este tema, las sesiones de grabación no fueron demasiado bien y debido a las diferencias entre ambas acabaron grabándolo por separado (Monica terminó el tema en Atlanta junto a su colaborador Dallas Austin). Como ya comenté en la reciente crítica del álbum «Never Say Never» de Brandy, ‘The Boy Is Mine’ se convirtió en el single más exitoso del año 1998 y lideró la lista americana durante nada más y nada menos que 13 semanas. Este tema no sólo recibió buenas críticas de los expertos musicales y numerosos premios (entre ellos un Grammy a mejor actuación vocal R&B de un dúo/grupo) sino que sirvió de espaldarazo internacional a ambas promesas del R&B ya que gracias a este top 5 en las listas de venta de Australia, Reino Unido, Francia o Alemania, tanto Brandy como Monica vivieron su mejor momento profesional.
Tras el enorme impacto comercial de ‘The Boy Is Mine’, la joven cantante demostró que su éxito no era flor de un día y lanzó como segundo single The First Night, un pegadizo tema mid-tempo R&B con influencia Hip Hop/Soul producido por Jermaine Dupri, el cual le dio su habitual toque urbano. Este tema sampleaba la melodía del famoso tema ‘Love Hungover’ de Diana Ross y destacaba por sus letras, en las que Monica se debatía si tener o no relaciones sexuales con un chico en su primera cita. ‘The First Night’ resultó un gran éxito en Estados Unidos y se convirtió en el segundo single #1 de Monica en la lista americana (también lideró el componente R&B/Hip-Hop de Billboard) y ocupó el top 10 en Reino Unido. Como tercer single, Monica lanzó la bonita balada Angel of Mine, que se trataba de una versión del famoso tema del grupo británico Eternal pero en este caso producida por Darkchild. Mientras que la versión original tuvo una gran acogida en Europa (nunca fue lanzada en tierras americanas) Monica logró gran éxito en Estados Unidos, donde se convirtió en su tercer #1 consecutivo y también tuvo buen desempeño en Australia o Canadá. Como último single se lanzó Street Symphony, un medio tiempo R&B compuesto y producido por Dallas Austin que destaca por su larga introducción melódica y su uso prominente de violines. Pese a que ‘Street Symphony’ es uno de los temas más sobresalientes del álbum no tuvo un buen desempeño comercial y ni siquiera entró en la lista americana. Fuera de Estados Unidos se lanzó como último sencillo promocional Inside, que se trata de una gran balada R&B/Soul que mostraba el amplio rango vocal de Monica. Dentro del álbum destacan la magnífica rendición del tema ‘Misty Blue’ de Bob Montgomery o ‘Take Him Back’, un medio tiempo que samplea ‘Shape of My Heart’ de Sting y en el que Monica relata que debería dejar atrás su relación con un hombre que solo le causado dolor.
«The Boy Is Mine» fue lanzado apenas un mes después de «Never Say Never», el segundo álbum de Brandy y que también contenía el hit ‘The Boy Is Mine’. Ambos álbumes entraron en competencia al ser publicados en fechas muy cercanas y por ser similares en cuanto a estilo y género musical, pero sin duda por la supuesta rivalidad que mantenían ambas cantantes según los medios de comunicación. Los dos resultaron muy exitosos: fueron certificados multiplatino y contaron con varios singles #1 en la lista americana (en concreto Monica tres y Brandy dos) y se han convertido en dos de los álbumes R&B más relevantes y destacados de finales de los años 90. Aunque ‘The Boy Is Mine’ es mi canción favorita de todos los tiempos, no escuché el álbum de Monica hasta un tiempo después ya que en esos momentos era seguidor de Brandy y me centré en «Never Say Never», sin embargo cuando le di la oportunidad al disco de Monica me sorprendió gratamente y suelo escucharlo regularmente ya que contiene temas muy interesantes, además fue el responsable de que empezara a descubrir el resto de la discografía de Monica. Temas imprescindibles: The Boy Is Mine, Street Symphony, Angel of Mine, The First Night, For You I Will y Misty Blue. Puntuación: 7’8/10.





Tras participar en la película ‘A Star Is Born’ y su respectiva banda sonora, con las que recibió buenas críticas por parte de los expertos, logró gran éxito comercial y nos mostró su lado más serio y maduro, Lady Gaga prometió que volvería a sus raíces musicales más pop. Y así ha sido ya que hace unas semanas nos presentó Stupid Love, el primer single de su sexto álbum de estudio, titulado Chromatica. Se trata de un tema electropop y dance-pop con influencia Disco compuesto por Lady Gaga junto a Max Martin (quien trabaja con ella por primera vez), producido por BloodPop y que conecta con el estilo de sus discos ‘Born This Way’ y ‘Artpop’. Stupid Love ha recibido opiniones principalmente positivas de los críticos musicales, los cuales elogiaron el regreso de Lady Gaga a sus orígenes pop y sus pegadizas letras sin embargo otros lo han considerado un tema ‘olvidable’, anodino y que no aporta nada novedoso al panorama musical. Stupid Love ha tenido un rendimiento comercial muy variado y mientras que ha ocupado el top 10 en Estados Unidos, Australia y Reino Unido, en otros importantes mercados musicales como Francia, Alemania o España ha tenido un comportamiento mediocre y apenas ha ocupado el top 50. En mi opinión, Stupid Love falla al no ofrecernos un tema original y arriesgado y creo que como ‘lead single’ resulta francamente decepcionante. Chromatica iba a ver la luz el 10 de abril pero debido a la pandemia mundial provocada por el coronavirus su lanzamiento ha sido retrasado indefinidamente, un gesto que me parece poco generoso ya que en estos duros momentos los artistas deberían lanzar nueva música para entretener a sus fans y hacerles más fácil el confinamiento en vez de pensar en la posible bajada de ventas que puede sufrir el álbum por estar cerradas las tiendas de medio mundo.
Durante los años 90 la cantante americana Mariah Carey logró el estrellato gracias a una sucesión de álbumes tremendamente exitosos que la convirtieron en una de las artistas femeninas más importantes de la década. Su prodigiosa voz con un rango de 5 octavas y sus habilidades como compositora fueron aclamadas por la crítica, aunque algunos expertos se mostraron ambivalentes hacia el contenido ‘blando’ de sus trabajos. Tras la espectacular acogida de su tercer disco Music Box, el cual superó los 25 millones de copias en todo el mundo y produjo clásicos como ‘Dreamlover’, ‘Hero’ o ‘Without You’, la joven cantante neoyorquina lanzó su primer disco navideño «Merry Christmas», el cual se convirtió en el álbum navideño más vendido de la historia y contó con el hit ‘All I Want For Christmas Is You’. En 1995, ya convertida en una super estrella de la música, Mariah Carey regresó con su quinto álbum de estudio, titulado Daydream, el cual marcó una evolución en el estilo musical de la cantante ya que añadió cierto componente urbano y R&B a su habitual estilo pop. Durante el proceso de composición y grabación de «Daydream», Mariah Carey tuvo muchas diferencias creativas con su discográfica, especialmente con Tommy Mottola, su marido y dueño del grupo Sony Music, a la que pertenecía su discográfica Columbia. Intentando salvaguardar a su ‘gallina de los huevos de oro’, la discográfica quiso repetir la fórmula utilizada en «Music Box» y seguir con sus románticas baladas pop, sin embargo Mariah Carey deseaba expresar sus verdaderas aspiraciones como artista y decantarse por un estilo R&B más moderno. Aunque en «Daydream» continuó trabajando con Walter Afanasieff, el artífice de sus mayores éxitos y responsable de todas las baladas del álbum, Mariah se aproximó a productores del circuito R&B/Hip-Hop como Jermaine Dupri y su habitual colaborador Manuel Seal.
Tras triunfar con sus álbumes en francés, Céline Dion hizo su debut en inglés en 1990 y durante dicha década publicó sus tres álbumes más exitosos que la catapultaron a la cima de las listas de venta y la convirtieron en una de las cantantes más importantes del mundo del pop. Sin duda me estoy refiriendo a «The Colour of My Love», que vendió 20 millones de copias y «Falling Into You» y «Let’s Talk About Love», que superaron la barrera de los 30 millones de ejemplares en todo el mundo, han entrado en la lista de los álbumes más exitosos de todos los tiempos y se han convertido en clásicos indiscutibles de la música contemporánea. En 2002 la cantante canadiense regresó con otro de sus discos más icónicos, A New Day Has Come, que suponía su séptimo álbum de estudio en inglés y el primero de la década del 2000. Siguiendo la estela musical de ‘That’s The Way It Is’, uno de los temas inéditos del recopilatorio «All The Way… A Decade of Songs» y que mostró un sonido más actual y moderno, Céline Dion se rodeó de importantes compositores y productores como Andreas Carlsson, Kristian Lundin, Anders Bagge, Robert ‘Mutt’ Lange, Ric Wake o Walter Afanasieff para crear un conjunto de canciones up-tempo de estilo pop, dance-pop y R&B, convirtiéndose en el trabajo más bailable y marchoso de la cantante hasta la fecha, aunque también podíamos encontrar sus clásicas baladas. «A New Day Has Come» fue considerado como el gran regreso de la cantante de Quebec tras un tiempo alejada del panorama musical en el que fue madre, de ahí que varios de los temas presentes traten su nueva faceta como madre, el amor en todas sus vertientes y la superación de las adversidades.
Durante sus días en N’Sync, Justin Timberlake destacó por encima de sus compañeros por su gran carisma, simpatía y sus dotes como cantante, compositor y ‘showman’, por ello resultaba una evolución natural que se lanzara como artista en solitario. En noviembre de 2002 vio la luz el primer álbum de Justin como solista, titulado Justified, el cual recibió buenas críticas por su madurez y su nuevo sonido, tuvo un gran rendimiento comercial (superó los 10 millones de copias en todo el mundo) y ganó dos premios Grammy. Tras su polémica actuación junto a Janet Jackson en el intermedio de la Super Bowl de 2004 Justin desarrolló su faceta de actor y participó en varias películas y en 2006 publicó su segundo álbum de estudio, FutureSex/LoveSounds, cuatro años después de su disco debut. Mientras que «Justified» contaba con la producción de The Neptunes y Timbaland, para este nuevo trabajo el dúo formado por Chad Hugo y Pharrell Williams no pudo trabajar con el cantante de Memphis por problemas de agenda por lo que el disco fue principalmente producido por Timbaland junto a su habitual colaborador Danja, con producción adicional de Will.I.Am o Rick Rubin. «FutureSex/LoveSounds» está inspirado en la música de Prince o David Bowie (dos de sus mayores ídolos) y resulta un proyecto muy ambicioso ya que algunas de las canciones presentes contaban con interludios o preludios de similar instrumentación que hacían que superaran los 5 o 6 minutos de duración. Este álbum comparte el estilo pop/R&B presente en «Justified», sin embargo incorpora un sonido más vanguardista y arriesgado que incluye electropop y dance-pop además de influencias funk, Disco o Hip Hop. La primera parte del disco se centra en el tema del sexo y está compuesta por canciones up-tempo mientras que la segunda profundiza en la temática del amor y contiene en su mayoría baladas y medios tiempos. «FutureSex/LoveSounds» debutó en el #1 de la lista americana de álbumes con más de 680 mil copias vendidas en la primera semana, un gran incremento con respecto a su primer trabajo y acabó siendo certificado 4 veces platino en Estados Unidos con casi 5 millones de ejemplares vendidos. En el resto del mundo también cosechó un gran éxito: alcanzó el #1 en Reino Unido, Australia y Canadá y superó los 10 millones a nivel mundial, igualando el excepcional rendimiento comercial de «Justified».