Como ya comenté en la crítica de «Love», la cantante Marina tenía previsto publicar su cuarto álbum de estudio Love + Fear el 26 de abril, pero decidió liberar la primera parte del mismo a principios de dicho mes, tras el lanzamiento de varios singles que lograron una acogida muy tibia por parte del público. Y en la fecha originalmente establecida, la cantante galesa ha publicado el disco completo, para que podamos valorar el proyecto en su totalidad. «Love + Fear» es un disco doble con dos partes diferenciadas, y tras escuchar Love, que no ha acabado de enganchar a sus seguidores ni al público en general, ahora le toca el turno a Fear, que sin el acompañamiento de ningún sencillo promocional promete ser uno de los fracasos más sonados del año. Aunque «Love» contenía varias canciones interesantes, en conjunto resultaba poco arriesgado y original, sin embargo una vez que escuchas Fear, el álbum completo gana puntos y nos ofrece una visión más completa de este nuevo proyecto de la cantante de origen griego. Musicalmente, «Fear» sigue el patrón de «Love» y está compuesto principalmente por medios tiempos y baladas de estilo electropop, aunque podemos encontrar algún tema up-tempo de sonido dance-pop e influencia Tropical House, sin embargo en lo que respecta las letras de las canciones, mientras que «Love» se centraba en el amor y las relaciones, en «Fear» la cantante habla de los miedos e inseguridades por los que pasó durante su depresión, y cómo la fama y la popularidad tuvieron un efecto negativo sobre ella.
Tras escuchar «Fear», puedo decir que me ha gustado más que la primera parte del álbum (olvidándome que ‘Baby’ forma parte de «Love», ya que Marina es la artista invitada) y dentro de las 8 canciones mis favoritas son ‘Karma’, un pegadizo tema que contiene influencia Latin-pop y sonidos tropicales y que resulta uno de los más pegadizos y accesibles del álbum, y ‘No More Suckers’, un medio tiempo electropop que supone un auténtico himno contra los haters. También destacan ‘Emotional Machine’, el único tema up-tempo dance-pop del álbum y ‘Soft To Be Strong’, la mejor balada del disco y en la que la cantante muestra su vulnerabilidad como persona. Aunque dentro de «Love + Fear» podemos encontrar buenas canciones y hay que destacar las habilidades de Marina como compositora y su personal voz, es un álbum difícil de digerir en la primera escucha y resulta poco comercial y accesible, convirtiendo a Marina en una artista de carácter indie. La cantante de 33 años, que nos conquistó cuando se apodaba Marina and the Diamonds y adoptaba diferentes alter-egos, ahora se muestra tal y como es, sin personajes ni artificios, pero parece que la estrategia no ha terminado de gustar al público, por lo que quizás es hora de que vuelva a recuperar los diamantes y nos ofrezca trabajos tan sobresalientes como «Electra Heart», su mejor disco hasta la fecha en mi opinión. Aún con todo, «Love + Fear» es un trabajo más que digno que merece la pena darle una oportunidad. Temas imprescindibles: No More Suckers, Emotional Machine y Karma. Puntuación: 7/10.
En el año 2001, la cantante británica Sophie Ellis-Bextor publicó «Read My Lips», su primer álbum de estudio en solitario, que incluía los éxitos ‘Murder on the Dancefloor’, el cual fue #2 en la lista británica de singles y ‘Get Over You’, que también tuvo una gran respuesta por parte del público europeo. El álbum alcanzó el #2 en la lista de ventas de Reino Unido y vendió más de 2 millones de copias en todo el mundo. «Read My Lips» estaba encuadrado dentro del sonido electropop, dance-pop y Disco y destacaba por su divergencia con respecto a la música indie y alternativa que hacía junto a su grupo The Audience. Su segundo trabajo discográfico, «Shoot From The Hip» no fue capaz de repetir el éxito de su álbum debut y tuvo un desempeño muy discreto en las listas de venta, ya que apenas ocupó el top 20 en Reino Unido. En 2007, Sophie publicó «Trip The Light Fantastic», su tercer álbum de estudio, el cual alcanzó el top 10 de la lista británica y contó con el éxito ‘Catch You’, que tuvo una gran respuesta por parte del público. Durante los años 2009 y 2010, la cantante inglesa realizó diversas colaboraciones con importantes Dj’s, como el dúo británico Freemasons en Heartbreak (Make Me a Dancer), un marchoso tema que combina dance-pop, Disco y House que recibió grandes críticas por parte de los expertos musicales por la maravillosa ejecución vocal de Sophie y su elegante producción. Este single gozó de una gran promoción por parte de la artista londinense y tuvo un buen rendimiento comercial en la lista de ventas de Reino Unido, donde ocupó el puesto #13. Unos meses más tarde, la cantante siguió colaborando con Dj’s como el francés Junior Caldera en el tema Disco/House Can’t Fight The Feeling. El siguiente single, anticipo de su nuevo trabajo musical, ya sin colaboraciones con otros artistas fue Bittersweet, un pegadizo tema dance-pop, House y Disco que recordaba a su hit ‘Heartbreak’ y no es casual el parecido ya que estaba producido por el dúo inglés Freemasons, responsables también de aquel tema. Bittersweet tuvo un rendimiento comercial moderado y fue #25 en la lista británica. Tras este single, Sophie realizó otra colaboración, en este caso con el Dj holandés Armin van Buuren en Not Giving Up On Love, que se trataba de un elegante y melódico tema Dance/Trance en el que Sophie declara que los sentimientos que tiene por su pareja son muy fuertes.
Tras numerosos retrasos en su publicación, en 2011 vio la luz el cuarto álbum de estudio de Sophie Ellis-Bextor, titulado Make a Scene y el primero lanzado de manera independiente bajo su propio sello discográfico. Todos los singles anteriormente lanzados por la sofisticada cantante de ojos azules fueron incluidos en este trabajo discográfico. Después de sus tres primeros álbumes, Sophie tenía pensado publicar un disco de grandes éxitos con ‘Heartbreak’ como single presentación, sin embargo las sesiones de grabación fueron tan fructíferas que finalmente decidió publicar un nuevo álbum de estudio. «Make a Scene» está formado por temas up-tempo de estilo dance-pop, electropop, House y Disco producidos por grandes Dj’s y productores de la industria musical europea como Calvin Harris, Richard Stannard, Greg Kurstin, Freemasons, Liam Howe o Richard X entre otros. «Make a Scene» es un álbum dirigido a las pistas de baile, pero no por ello vacío de contenido como otros discos de género Dance ya que tiene unas letras profundas y muestra el gran talento vocal y como compositora de Sophie, ya que todos los temas están compuestos por ella. Entre los temas más interesantes del álbum se encuentran ‘Off & On’ y ‘Starlight’, que se tratan de dos interesantes temas synth-pop y dance-pop, pero ninguno de ellos consiguió atraer la atención del público. El álbum fracasó en las listas de venta, aunque este desempeño tan mediocre se debió a que fue publicado de manera muy limitada en pocos países y sin apenas promoción en el momento del lanzamiento.
Su perfecta pronunciación y dicción británica y su elegancia natural son las señas de identidad de esta carismática cantante, poco conocida por el público masivo pero que ha gozado de gran éxito en su Reino Unido natal y otros países europeos. En resumen, podríamos pensar que «Make a Scene» es una recopilación de los singles que Sophie lanzó durante los años anteriores a su publicación más que un álbum centrado y cohesivo, pero nada más lejos de la realidad, ya que es un trabajo discográfico sólido y de gran calidad. Sin duda uno de los mejores álbumes de estilo dance-pop lanzados durante la década del 2010. Temas imprescindibles: Heartbreak (Make Me a Dancer), Bittersweet, Off & On, Starlight, Homewrecker y Dial My Number. Puntuación: 8/10.
Tras el éxito logrado con «Fever», el cual consiguió ventas millonarias y contó con el hit single ‘Can’t Get You Out of My Head’ que alcanzó el #1 en las listas de venta de todo el mundo, Kylie Minogue regresó al panorama musical en 2003 con Body Language, uno de sus trabajos más maduros hasta la fecha y que marcaba una divergencia musical con respecto a sus anteriores álbumes. «Body Language» se distancia del dance-pop con influencia Disco de sus dos últimos álbumes para profundizar en el electropop, el synth-pop de los años 80 y el R&B. Este álbum es el noveno en la larga discografía de la cantante australiana y está compuesto principalmente por temas mid-tempo y varios temas dance-pop, pero en su conjunto no contiene tantas canciones up-tempo bailables como sus anteriores trabajos. Líricamente, el álbum contiene letras sobre seducción, romance y desamor. «Body Language» recibió en su mayoría opiniones positivas por parte de los expertos musicales, quienes alabaron la constante capacidad de reinvención de Kylie y su nuevo sonido, pero también hubo ciertas críticas hacia el contenido del álbum por la ausencia de temas pegadizos y ‘radio friendly’ con potencial para ser singles. Durante la era «Body Language», Kylie ofreció una imagen más retro y sofisticada inspirada en la figura de Brigitte Bardot. Este álbum debutó en el #2 en de la lista de ventas de Australia y fue top 10 en Reino Unido, sin embargo las ventas fueron notoriamente inferiores a las obtenidas por «Fever». El single presentación del álbum fue Slow, un medio tiempo electropop y synth-pop de letras muy sugerentes en las que Kylie anima a su amante a bailar con ella de manera lenta. Este single recibió buenas críticas por parte de los expertos musicales, recibió una nominación a los premios Grammy en la categoría de mejor grabación Dance y tuvo buena acogida por parte del público ya que alcanzó el #1 en Australia, Reino Unido y España. El título del álbum viene precisamente de unas líneas de este tema: ‘read my body language’.
El segundo single lanzado fue Red Blooded Woman, un pegadizo tema mid-tempo R&B y synth-pop en cuyas letras Kylie afirma que no teme tomar la iniciativa ni expresar su atracción física, convirtiéndose en un himno de empoderamiento sexual. ‘Red Blooded Woman’ representa a la perfección la esencia R&B del álbum y es uno de los temas más sobresalientes de «Body Language». Este single ocupó el top 5 en Reino Unido y Australia, pero en el resto del mundo tuvo un desempeño moderado en las listas de venta. Como tercer y último single se lanzó Chocolate, un tema mid-tempo R&B con ciertas influencias Disco/funk cuyas letras utilizan el chocolate como una metáfora central para describir una obsesión romántica y la adicción al amor. ‘Chocolate’ tuvo una respuesta comercial muy tibia, aunque alcanzó el top 10 en Reino Unido y el top 20 en su nativa Australia. Entre las canciones más destacadas del álbum se encuentran ‘Secret (Take You Home)’, un tema electropop y dance-pop que contiene un pequeño rap por parte de Kylie y resulta el momento más up-tempo y bailable, ‘Promises’, un tema mid-tempo con influencias funk que habla sobre cómo lidiar con las secuelas de una relación rota y se centra en temas como traición y desamor o ‘Loving Days’, una romántica balada pop/R&B cuyas letras hacen referencia al escapismo y describen el deseo de perderse en la relación, lejos del resto del mundo.
Pese a que Kylie Minogue perfectamente podría haber replicado la fórmula de «Fever» y publicado otro álbum de dance-pop dirigido a las pistas de baile, se arriesgó cambiando de estilo musical y mostrando una nueva imagen, lo cual es de alabar y agradecer. En definitiva «Body Language» no se encuentra entre los mejores álbumes de la discografía de Kylie, sin embargo es un álbum digno que pone de manifiesto su habilidad para permanecer vigente en el panorama musical y contiene un conjunto de temas R&B que encajan bien con la personalidad sexy de Kylie. Temas imprescindibles: Slow, Red Blooded Woman, Chocolate, Secret (Take You Home), Promises y Obsession. Puntuación: 7/10.
Tras un periodo comercial infructuoso a finales de los años 90, la cantante Kylie Minogue protagonizó su gran ‘comeback’ en el año 2000 con el álbum Light Years, el cual le devolvió la popularidad perdida y le llevó a los primeros puestos de las listas de venta gracias a hit singles de la talla de ‘Spinning Around’ y ‘On a Night Like This’. Casi sin un respiro, la cantante australiana regresó al panorama musical en 2001 con su octavo álbum de estudio, Fever, con el que consolidó su presencia en el panorama pop y le convirtió en una de las cantantes más importantes del momento. «Fever» sigue la estela musical de su álbum predecesor y está encuadrado dentro del estilo dance-pop aunque tiene un sonido más moderno y vanguardista e incorpora elementos electropop, synth-pop y Disco. Kylie Minogue compuso 5 de los 12 temas presentes en el álbum y contó con la producción de Richard Stannard y Julian Gallagher (responsables de varios temas de «Light Years»), Steve Anderson, Rob Davis o Cathy Dennis entre otros. El álbum superó todas las expectativas puestas en él, se convirtió en el más vendido dentro de la larga carrera de la cantante y superó los 6 millones de copias en todo el mundo. «Fever» alcanzó el #1 en Australia, Reino Unido o Alemania y ocupó el top 5 en la lista de ventas de Estados Unidos. Esta respuesta comercial tan positiva se debió sin duda al espectacular éxito del primer single lanzado, Can’t Get You Out Of My Head, que se trata de un potente tema dance-pop, electropop y Nu-Disco de sonido futurista compuesto por Cathy Dennis que destaca por su adictivo gancho «la la la» y en el que Kylie declara que está obsesionada con su amante y no puede sacárselo de la cabeza. Este single alcanzó el #1 en mas de 20 países de todo el mundo e incluso llegó al #7 en la lista americana, lo que podemos considerar un gran logro para la cantante ya que Estados Unidos siempre se le ha resistido y es un mercado muy difícil para los cantantes pop. El videoclip futurista de la canción y la imagen moderna y sexy de Kylie sin duda contribuyeron al éxito de la canción, que se convirtió en una de las más escuchadas y populares del año 2001. Como segundo single se lanzó In Your Eyes, un marchoso tema dance-pop producido por Richard Stannard y Julian Gallagher en el que Kylie habla sobre las tentaciones que puedes encontrarte en la pista de baile. Las letras de ‘In Your Eyes’ hacen referencia a su hit ‘Spinning Around’ y resulta uno de los temas más bailables y pegadizos de «Fever». Este single alcanzó nuevamente el #1 en Australia y ocupó el top 10 en España y Reino Unido. En Estados Unidos fue lanzado ‘In Your Eyes’ pero fue #11 en Canadá.
El tercer single lanzado fue Love at First Sight, un pegadizo tema dance-pop y Disco compuesto por la propia Kylie bajo la producción de Julian Gallagher y Richard Stannard que habla del amor a primera vista. Este tema obtuvo críticas positivas, recibió una nominación a los premios Grammy y ocupó el top 5 en las listas de Reino Unido y Australia. Como cuarto y último single se lanzó Come Into My World, un tema dance-pop producido por Cathy Dennis y Rob Davis cuya producción compartía muchas similitudes con ‘Can’t Get You Out Of My Head’ y en el que Kylie ruega a su amante que entre en su mundo. ‘Come Into My World’ no tuvo un desempeño comercial tan positivo como los anteriores singles debido a la sombra alargada del éxito de ‘Can’t Get You Out Of My Head’ pero nuevamente fue top 10 en Reino Unido y Australia. Entre los temas más destacados del álbum se encuentran ‘More More More’, un tema dance-pop con influencia Disco reminiscencia de «Light Years» que hubiera sido un gran candidato a single, ‘Fever’, un tema electropop de carácter mid-tempo o ‘Your Love’, con uso prominente de guitarra española e influencias latinas que recordaba a ‘Please Stay’ de su anterior álbum. En resumen, «Fever» es un sólido álbum de pop que destaca por su vanguardista y moderna producción y su excelente conjunto de canciones de naturaleza bailable y desenfadada. Este álbum contó con una magnífica selección de singles y fue el responsable de devolver a Kylie Minogue a los primeros puestos de las listas de venta y convertirla de nuevo en una de las cantantes de pop más importantes del momento. Sin duda «Fever» no solo es uno de los mejores trabajos dentro de la extensa discografía de Kylie Minogue sino que resulta innegable su influencia en el pop de la década del 2000. Temas imprescindibles: In Your Eyes, Can’t Get You Out Of My Head, Love at First Sight, Fever, More More More, Come Into My World y Your Love. Puntuación: 8’5/10.
La cantante galesa Marina and the Diamonds hizo su debut en el mundo de la música en el año 2010 con «The Family Jewels», que recibió buenas críticas de los expertos musicales por sus originales canciones, sus extravagantes letras y la personal voz de Marina, que le permite llegar a registros muy diferentes. El segundo disco de Marina llegó en 2012 y se trataba de un álbum conceptual muy complejo y original acerca de las diferentes vertientes que tiene una mujer y en el que el personaje principal es Electra Heart, que reúne los estereotipos femeninos de la cultura del Sueño Americano y tiene elementos de la tragedia griega debido a los altibajos que tiene toda mujer, como las rupturas amorosas y las complejas relaciones con los hombres. Cada diferente personalidad o estado de ánimo corresponde a una canción, como Primadonna, Homewrecker o Bubblegum Bitch. El personaje de Electra Heart está influenciado en Marilyn Monroe, Madonna y otras importantes mujeres del mundo del espectáculo. Durante la promoción de este álbum, Marina lució una estética retro y «girlie», que representaba la imagen de Electra Heart. Con respecto a su anterior disco, ‘The Family Jewels’, la principal diferencia de su segundo trabajo discográfico es la evolución musical, ya que Electra Heart profundiza en el sonido electropop, tan de moda durante esos años, con cierta similitud a «The Fame» de Lady Gaga o «Animal» de Kesha, aunque Marina tiene un sonido más indie y alternativo, con influencias pop/rock y de la música electrónica de los años 80 y 90. Este sonido más comercial se debió a la colaboración de Marina con algunos de los mejores productores musicales del panorama musical como Rick Nowels, Dr. Luke o Greg Kurstin, quienes le dieron al disco un toque más bailable y marchoso aunque además de enérgicos temas electropop también podemos encontrar varias baladas que muestran el lado más vulnerable y emotivo de la cantante.
La elección de los singles no pudo ser más acertada ya que los tres sencillos lanzados son los temas más sobresalientes de este proyecto tan original. El primer single lanzado fue Primadonna, un marchoso tema dance-pop y electropop producido por Dr. Luke que está basado en las propias experiencias amorosas de Marina y en la imagen que su ex-pareja tenía de ella. Este magnífico tema destaca por el amplio registro vocal de Marina, que alterna registros muy altos en el estribillo y bajos durante las estrofas de la canción. ‘Primadonna’ resultó el single más exitoso del álbum y alcanzó el #11 en Reino Unido y el top 25 en Australia y Alemania. El segundo single fue Power & Control, que se trataba de un tema electropop producido por Greg Kurstin que habla sobre la superioridad entre los miembros de la pareja, recibió grandes elogios por parte de los expertos musicales y fue considerado el mejor tema del álbum. Como tercer y último single se lanzó How To Be a Heartbreaker, un pegadizo tema pop/rock y electropop que cuenta con unas letras muy originales acerca de cómo ser el perfecto rompecorazones. Este tema es la otra contribución de Dr. Luke al álbum y no pudo aparecer en la edición europea de «Electra Heart» porque fue la última canción en ser grabada por lo que se incluyó en la edición americana del álbum.
Entre los temas más destacados se encuentran ‘Bubblegum Bitch’, un potente tema pop/rock y electropop con influencia punk y que se trata de uno de los temas más up-tempo y enérgicos, la balada electrónica ‘Lies’, producida por Dr. Luke y que supone uno de los momentos más profundos y emotivos del disco, ‘Living Dead’ y ‘Homewrecker’, que resumen perfectamente el estilo electropop del álbum o ‘The State of Dreaming’, que comienza de manera lenta para convertirse en un tema up-tempo. Este álbum fue intensamente promocionado por parte de Marina en numerosos programas de TV, se embarcó en la extensa gira ‘The Lonely Hearts Club Tour’ que la llevó por toda Europa y Estados Unidos e incluso grabó videoclips de todos los temas presentes en el disco. Con «Electra Heart», Marina alcanzó el #1 en la lista de ventas británica y aunque su rendimiento fue moderado en el resto del mundo, este álbum logró entrar en el top 40 de la lista americana, un dato muy positivo para una artista británica de pop. En resumen, «Electra Heart» es uno de los mejores álbumes que he escuchado recientemente y Marina and the Diamonds se ha convertido en mi gran descubrimiento del año, ya que además de ser una gran cantante con una voz inconfundible y con infinidad de matices, es una gran compositora que siempre sorprende con unas letras originales e imaginativas y su estilo en general no deja indiferente a nadie, por ello a pesar de haber escuchado este disco un tiempo después de su lanzamiento, ha merecido la pena descubrir a esta artista en mayúsculas. Temas imprescindibles: Primadonna, Power & Control, Bubblegum Bitch, How To Be a Heartbreaker, Lies, Living Dead y Homewrecker. Puntuación: 9/10.
Robyn es una cantante y compositora sueca que alcanzó sus mayores cotas de popularidad en el año 1996 con su álbum debut, titulado «Robyn Is Here», que contaba con los singles ‘Show Me Love’ y ‘Do You Know (What It Takes)’, los cuales lograron bastante éxito en las listas de Reino Unido y Estados Unidos e hicieron de la cantante una de las más populares durante la época dorada del Pop de finales de los 90. Max Martin, compatriota de Robyn, fue el responsable de estos dos singles, convirtiéndose en los primeros de los muchos éxitos que crearía este productor durante su larga carrera musical. «Robyn Is Here» estaba compuesto por marchosas canciones de pop y dance-pop, recibió buenas críticas de los expertos musicales y acabó vendiendo un millón de copias en Estados Unidos, todo un logro para una artista sueca. Su segundo y tercer álbum, «My Truth» y «Don’t Stop The Music», en los que coqueteaba con el R&B, sólo fueron publicados en su Suecia natal, pero lograron buena acogida y ocuparon el top 3 en la lista de ventas. Con «Robyn», su cuarto disco de estudio y publicado bajo su propio sello discográfico, se alejó del sonido urbano de sus últimos álbumes y volvió al sonido dance-pop, aunque con gran influencia del electropop. Durante esta época Robyn recuperó su popularidad ya que el álbum fue publicado en muchos países de Europa y triunfó gracias a singles como ‘With Every Heartbeat’, que fue #1 en Reino Unido, o ‘Be Mine!’, que ocupó el top 10 en Suecia y Reino Unido.
Tras varios años en silencio, Robyn se tomó su tiempo preparando un proyecto muy original y complejo que consistía en tres mini álbumes o EP’s que componen una trilogía y culminaban en un álbum que contenía las mejores canciones de los tres mini álbumes, llamado Body Talk. En junio de 2010 se puso a la venta el primer mini-álbum, ‘Body Talk Part I’, que incluía el single Dancing On My Own, el cual se convertiría en uno de sus temas más famosos y su primer single #1 en la lista de ventas de Suecia, además de ocupar el top 10 en Reino Unido, Dinamarca y Noruega. ‘Dancing On My Own’ es un tema electropop compuesto por Robyn y Patrik Berger cuyas letras hablan de la soledad de la cantante en la pista de baile mientras observa a su ex-pareja bailar con otra mujer. ‘Dancing On My Own’ recibió buenas críticas por su tono melancólico y el talento de Robyn como vocalista y compositora y es el ejemplo perfecto del estilo electropop que triunfaba en el año 2010. Este primer EP resultó bastante exitoso en Europa y estaba producido en su mayoría por el músico sueco Klas Ahlund, quien fue responsable de temas como ‘Dancehall Queen’ o ‘Fembot’, incluidos posteriormente en «Body Talk». Tres meses después se puso a la venta ‘Body Talk Part II’, con Hang With Me como single presentación, que se trataba de un tema electropop que no logró despuntar en el resto del mundo como ‘Dancing On My Own’, pero alcanzó el #2 en su nativa Suecia. Esta segunda entrega contenía un sonido más electrónico, resultaba más marchosa que la primera parte e incluía grandes temas como ‘Love Kills’ o ‘U Should Know Better’, con influencia Hip Hop y que contaba con la participación del rapero Snoop Dogg. En noviembre llegó el álbum completo, «Body Talk», que recogía los singles y las mejores canciones de las dos primeras entregas y 5 nuevos temas, que también se pusieron a la venta el mismo día de manera separada como el EP ‘Body Talk Part III’. El single presentación fue Indestructible, una auténtica joya electropop que ya apareció previamente en versión acústica dentro de la segunda entrega. Entre los temas nuevos destaca el magnífico ‘Time Machine’, que supuso la colaboración de Robyn con su viejo conocido Max Martin y resulta uno de los temas más ‘radio friendly’ o Call Your Girlfriend, que se lanzó como segundo single y se trata de un marchoso tema electropop y dance-pop en el que Robyn ruega a su nueva pareja que rompa con su novia de la manera más suave posible.
Para este álbum, la rubia cantante mostró su lado más extravagante, con unos videoclips muy atrevidos e impactantes y un look original y desenfadado. En resumen, «Body Talk» es un proyecto muy interesante, original, ambicioso y repleto de buenas canciones de estilo electropop y dance-pop, en las que destaca la maravillosa voz de Robyn, su talento como compositora y la magistral producción de Klas Ahlund. Sin duda uno de los mejores álbumes electropop de todos los tiempos, de ahí que haya conseguido una de las mejores notas que he otorgado a un disco en el blog Mister Music. Temas imprescindibles: Indestructible, Dancing On My Own, Time Machine, Call Your Girlfriend, Love Kills y Hang With Me. Puntuación: 9/10.
Dentro de cada generación surgen unos pocos artistas que destacan por encima del resto por su talento como cantantes, compositores y sus habilidades para el baile y espectáculo. Una de ellas es sin duda Lady Gaga, quien se convirtió en mi gran descubrimiento del año 2008. Mucho antes de que despuntara a nivel mundial y se convirtiera en una estrella del pop, Stefani Joanne Germanotta comenzó como bailarina en clubs y más tarde como cantante en pequeños bares de Nueva York hasta que fue descubierta por el cantante Akon, quien le ayudó a encontrar una discográfica. Luego conectó con varios DJ’s y productores como RedOne con los que empezó a grabar temas para su álbum debut y fueron clave en el éxito que conseguiría más adelante. Entre los artistas que inspiraron a la cantante de ascendencia italiana se encuentran estrellas del ‘glam rock’ como David Bowie, míticos grupos como Queen y artistas como Madonna, de los cuales Lady Gaga se ha influenciado tanto en su imagen como en su estilo y música. En verano del 2008 vio la luz el álbum debut de Lady Gaga, titulado The Fame, el cual está encuadrado dentro del electropop, el synth-pop y el dance-pop (con ciertas influencias R&B y Disco) y compuesto por la propia cantante bajo la producción de RedOne y Rob Fusari. Fue precisamente el productor musical Rob Fusari (pareja de la cantante durante la grabación del álbum) quien le puso el apodo de Lady Gaga, inspirándose en la canción ‘Radio Ga Ga’ de Queen. Como su nombre indica, «The Fame» contiene letras sobre la obsesión de Lady Gaga por alcanzar la fama y conseguir poder y dinero, pero también trata temas como el sexo, el feminismo, salir de fiesta y las relaciones con los hombres. Teniendo en cuenta que su primer single tardó meses en alcanzar el éxito, el álbum debutó en unas posiciones muy discretas en las listas de venta, aunque finalmente acabó alcanzando el #1 en Reino Unido (donde vendió más de tres millones de copias), Alemania o Canadá y el top 5 en España, Francia o Australia. En Estados Unidos debutó en un discreto #17 en la lista americana con unas escasas ventas y tras fluctuar por la lista durante meses, alcanzó el #2 un año más tarde gracias al lanzamiento de su re-edición. En tierras americanas «The Fame» fue certificado 6 veces platino por ventas superiores a los 6 millones de copias. En todo el mundo ha superado los 15 millones, convirtiéndose en uno de los álbumes más exitosos tanto de la década del 2000 como del 2010. «The Fame» recibió 5 nominaciones a los premios Grammy (incluyendo álbum del año), de las que ganó en la categoría de mejor álbum electrónico/Dance y mejor grabación Dance por ‘Poker Face’.
El single presentación del álbum fue Just Dance, un marchoso tema electropop y dance-pop producido por RedOne que habla sobre salir de marcha, beber y pasarlo bien en el club y destaca por haber sido compuesto por Lady Gaga, Akon y RedOne en apenas 10 minutos. Aunque su presencia es prescindible y olvidable, lo cierto es que ‘Just Dance’ cuenta con la participación del cantante Colby O’Donis como artista invitado al final de la canción. ‘Just Dance’ fue elogiado por los expertos musicales por su naturaleza desenfada y sus pegadizas letras y fue nominado a los premios Grammy ‘Just Dance’ es el perfecto ejemplo de ‘sleeper hit’ (canción que en un principio no cuaja entre el público pero con el tiempo se convierte en un éxito) ya que tras su lanzamiento sólo obtuvo cierta repercusión en los componentes Dance de la lista americana hasta que debutó en la parte baja del Hot 100 y tras un lento ascenso, cinco meses después alcanzó el #1 y se mantuvo en lo más alto durante tres semanas consecutivas. También logró triunfar alrededor del mundo y fue #1 en Reino Unido, Canadá y Australia. El single debut de Lady Gaga acabó vendiendo más de 10 millones de copias digitales y físicas y pasó a formar parte de las canciones más exitosas de todos los tiempos. Como segundo single se lanzó Poker Face, un potente tema electropop y dance-pop producido por RedOne y de características similares a su predecesor pero con un sonido más oscuro, cuyas letras hacen referencia al sexo con metáforas referentes al juego y las apuestas en los casinos. El adictivo estribillo de ‘Poker Face’, su pegadizo ritmo y el robótico gancho «ma ma ma ma» fue aclamado por los críticos musicales, quienes lo consideraron uno de los mejores singles del año y recibió varias nominaciones a los premios Grammy, de los que ganó a mejor grabación Dance. ‘Poker Face’ resultó otro ‘sleeper hit’ para la cantante nacida en Lower East Side (Manhattan) y siguiendo los pasos de ‘Just Dance’, fue escalando posiciones en la lista americana hasta alcanzar el #1, donde sólo permaneció una semana en la posición de honor al ser desplazado por Black Eyed Peas. En el resto del mundo resultó un auténtico éxito y alcanzó el #1 en más de 20 países. Con ventas superiores a los 14 millones de copias por ‘Poker Face’ y 10 millones por ‘Just Dance’, Lady Gaga aparece por partida doble en la lista de canciones más vendidas de la historia de la música.
El tercer single lanzado fue LoveGame, un tema synth-pop y electropop con cierta influencia R&B producido por RedOne cuyas letras hablan de la atracción y posterior encuentro sexual con un extraño en un club y destaca por incorporar el término ‘disco stick’ (un eufemismo para el miembro masculino usado por Gaga en el álbum). ‘LoveGame’ fue incapaz de repetir el tremendo éxito de sus predecesores sin embargo tuvo un desempeño comercial positivo y ocupó el top 5 en Estados Unidos, Canadá, Francia o Australia. ‘LoveGame’ habla de sexo, amor y fama, por lo que representa a la perfección la esencia del álbum y es una de las canciones por las que siento especial predilección ya que la considero una de las joyas de «The Fame». El videoclip de ‘LoveGame’, grabado en el metro de Nueva York, representa la escena ‘underground’ nocturna y el estilo de vida neoyorquino. Como cuarto single se lanzó Paparazzi, un tema electropop de carácter mid-tempo producido por Rob Fusari que describe a Gaga como una acosadora que persigue a alguien para llamar su atención y se enamore de ella, pero representa la incesante búsqueda de la fama y el éxito por parte de la cantante. ‘Paparazzi’ recibió buenas críticas por la ejecución vocal de Lady Gaga y demostró que su éxito no era flor de un día ya que nuevamente ocupó las primeras posiciones en las listas de venta de todo el mundo: alcanzó el #1 en Alemania, fue top 5 en Reino Unido, Australia o Canadá y top 10 en Estados Unidos. De manera muy limitada en algunos países se lanzó como single Eh Eh (Nothing Else I Can Say), un tema mid-tempo synth-pop (quizás el tema más pop ‘en sentido estricto’ del álbum) que relata la búsqueda de una nueva pareja tras una ruptura sentimental y resulta uno de los temas más desconocidos de Gaga por parte del público y que menos veces ha sido interpretado en directo.
Coincidiendo con la publicación del álbum se lanzó como sencillo promocional ‘Beautiful Dirty Rich’, un tema de estilo dance-pop y synth-pop muy ochentero producido por Rob Fusari que habla de los comienzos de Lady Gaga como artista ‘underground’ en Nueva York y fue candidato a segundo single, pero su lanzamiento se canceló a favor de ‘Poker Face’. Entre mis temas favoritos de «The Fame» se encuentran ‘Boys Boys Boys’, un bailable tema dance-pop y synth-pop producido por RedOne en el que Gaga expresa su adoración por los chicos malos de aspecto rockero, ‘Paper Gangsta’, un oscuro tema synth-pop y R&B de carácter mid-tempo en el que Gaga relata que no quiere salir con el típico niño rico que utiliza el dinero para ganar el amor de su pareja o ‘Disco Heaven’, el tema más up-tempo del álbum y que cuenta con sonido Disco. En mi opinión, «The Fame» está formado por un conjunto muy sólido de temas dirigidos a las pistas de baile y es el epítome del sonido electropop que resurgió a finales de la década del 2000 y se consolidó durante la siguiente década. Lady Gaga, con su inconfundible estilo, su versatilidad como artista y su derroche de originalidad, no ha dejado de ser imitada por muchas artistas desde su aparición en el mundo de la música. Desde el primer momento que escuché ‘Just Dance’ pasó a ser una de mis canciones favoritas y «The Fame» se convirtió en uno de los álbumes preferidos de aquella época, por ello le guardo un cariño especial. Temas imprescindibles: Poker Face, Just Dance, Paparazzi, LoveGame, Paper Gangsta, Money Honey, Boys Boys Boys y Disco Heaven. Puntuación: 8’5/10.
Los primeros pasos de Madonna Louise Ciccone en el mundo de la música no pudieron comenzar de la mejor manera ya que la joven cantante americana triunfó en todo el mundo con singles como ‘Holiday’, ‘Lucky Star’ o ‘Borderline’, pertenecientes a su álbum debut de título homónimo, el cual acabó siendo certificado quíntuple platino en Estados Unidos y superó los 10 millones de copias a nivel mundial. Apenas un año después, en noviembre de 1984, vio la luz el segundo álbum de estudio de Madonna, Like a Virgin, el cual está formado por 9 temas (10 en la re-edición internacional) encuadrados dentro del pop y el dance-pop con influencias synth-pop y pop/rock producidos por Nile Rodgers, uno de los componentes fundadores del legendario grupo Chic. Madonna participó en la composición de 6 de los temas presentes con la ayuda de Stephen Bray (su pareja en aquel momento) y quiso producir el álbum pero su discográfica no creyó que estuviera preparada para asumir todo el papel creativo por lo que eligieron a Nile Rodgers, que había producido para David Bowie, Diana Ross o Debbie Harry. Las letras del álbum giran en torno al amor, el sexo o las relaciones y presentaban a Madonna como una cantante moderna, rebelde y provocativa, aunque todavía no estaba envuelta en la polémica como lo haría años más tarde. Cuando las ventas del álbum debut de Madonna todavía se mantenían fuertes, «Like a Virgin» debutó en su primera semana en un puesto muy discreto de la lista Billboard americana, sin embargo la siguiente semana ocupó el top 10 y en febrero de 1985 alcanzó el #1, donde se mantuvo durante 3 semanas. El segundo álbum de Madonna tuvo unas ventas muy consistentes debido al éxito de los singles lanzados y acabó siendo certificado diamante por ventas superiores a los 10 millones en Estados Unidos, todo un éxito para una artista recién llegada al mundo de la música. En el resto del mundo «Like a Virgin» también resultó un tremendo éxito: fue #1 en España, Reino Unido e Italia y top 5 en los principales mercados musicales y llegó a vender 20 millones de ejemplares a nivel mundial, convirtiéndose en uno de los álbumes más vendidos de todos los tiempos.
El single presentación del álbum fue Like a Virgin, un pegadizo tema pop con influencias synth-pop y dance-pop en el que Madonna canta en su registro más alto. Las letras de este tema son bastante ambiguas y están sujetas a varias interpretaciones, sin embargo podría decirse que es una oda a un amante que le hace sentirse ‘como nueva’ tras un encuentro sexual. ‘Like a Virgin’ resultó un auténtico éxito comercial y alcanzó el #1 en Estados Unidos, Australia o Canadá y el top 5 en Reino Unido o Alemania. Su videoclip grabado en Venecia y con Madonna vestida de novia se convirtió en una de las señas de identidad de esta era y un momento icónico de la cultura popular. Como segundo single se lanzó Material Girl, un marchoso tema dance-pop cuyas letras suponen un himno al materialismo en el que Madonna declara que prefiere tener una vida llena de lujos antes que relaciones amorosas, ya que las joyas duran más que los hombres. Debido a la gran popularidad del tema, Madonna fue denominada durante aquellos años como ‘la chica material’, aunque años más tarde declararía que ya no se sentía identificada con las letras de este tema. ‘Material Girl’ resultó un nuevo éxito comercial para la cantante de Michigan y alcanzó el #2 en la lista americana, el #3 en Reino Unido y el top 10 en España, Australia o Canadá.
El tercer single lanzado fue Angel, un tema mid-tempo synth-pop compuesto por la propia Madonna en el que habla de una chica que es salvada por un ángel y acaba enamorándose de él. ‘Angel’ fue top 5 en Reino Unido, Estados Unidos o España. Cuando su popularidad estaba subiendo como la espuma, Madonna hizo sus pinitos como actriz en la película «Buscando a Susan desesperadamente». Una de las canciones que Madonna interpretaba en dicha película, Into the Groove, no se incluyó en su banda sonora, pero se añadió a la reedición internacional de «Like a Virgin». ‘Into the Groove’ se trataba de un pegadizo tema dance-pop en el que la cantante anima a bailar con ella y sentir la libertad y magia que envuelve la pista de baile. ‘Into the Groove’ no se lanzó oficialmente en tierras americanas porque su discográfica no quería saturar al público con tantos singles de Madonna, ya que ‘Angel’ y ‘Crazy for You’ (perteneciente a la banda sonora de «Vision Quest») todavía estaban muy recientes, sin embargo en Europa y el resto del mundo resultó un gran éxito: fue #1 en Reino Unido (donde se convirtió en el tercer single más vendido de 1985), Australia, España o Italia. Como último single se lanzó Dress You Up, un marchoso tema dance-pop y pop/rock cuyas letras comparan la moda con la pasión y la lujuria. Pese a ser el quinto lanzamiento del álbum, ‘Dress You Up’ continuó la excelente racha comercial de Madonna y ocupó el top 5 en Estados Unidos, Australia o Reino Unido.
En resumen, «Like a Virgin» seguía la estela musical del álbum debut de Madonna pero suponía un evidente paso adelante ya que está compuesto por un conjunto breve pero muy sólido de canciones pop con el característico sonido ‘ochentero’ de la época. Este álbum fue el responsable de disparar la popularidad y el éxito de Madonna y se ha convertido en uno de los más memorables dentro de la discografía de la Reina del pop y uno de los más emblemáticos del pop de los años 80. Temas imprescindibles: Dress You Up, Material Girl, Like a Virgin, Into the Groove, Pretender y Angel. Puntuación: 8/10.