Tras unos orígenes encuadrados dentro del R&B alternativo, The Weeknd fue introduciendo progresivamente elementos ‘mainstream’ en su música que le hicieron más accesible al público masivo hasta el punto de convertirse en la actualidad en uno de los cantantes más importantes del panorama musical (se encuentra en el top 5 de los artistas más escuchados de Spotify a nivel mundial). A finales del mes de noviembre The Weeknd lanzó dos singles para presentar su nuevo trabajo discográfico: el primero de ellos era Heartless, un medio tiempo R&B con influencia Trap en el que relataba cómo había vuelto a su vida disoluta de playboy tras la ruptura con sus últimas ex-parejas, la modelo Bella Hadid y la cantante pop Selena Gomez. Debido a su componente urbano, Heartless tuvo un rendimiento comercial muy positivo en Estados Unidos, donde se convirtió en el cuarto #1 de The Weeknd en dicho país y también ocupó el top 10 en las listas de venta de Reino Unido, Australia y Canadá. Un par de días después de ‘Heartless’, el cantante nacido en Toronto nos desveló otro tema muy diferente como anticipo de su nuevo álbum. Me estoy refiriendo a Blinding Lights, un bailable tema synth-pop y electropop con influencia de la música electrónica de los años 80 co-escrito y producido por el rey midas del pop, Max Martin junto con Oscar Holter. Mientras que ‘Heartless’ triunfó en el mercado americano, ‘Blinding Lights’ fue más del gusto internacional y se ha convertido en un auténtico ‘grower’ ya que durante las últimas semanas ha ido escalando posiciones en las listas de venta hasta alcanzar el #1 en más de 20 países de todo el mundo gracias al altísimo nivel de streaming (acumula más de 500 millones de reproducciones en Spotify). En el mes de febrero el cantante canadiense desveló otro sencillo promocional, After Hours, para hacer más corta la espera hasta el lanzamiento de su nuevo álbum, titulado de idéntica manera. Este larguísimo tema de 6 minutos comenzaba como una oscura balada de R&B alternativo con melodía dispersa para transformarse más tarde en un marchoso tema up-tempo de estilo electropop. ‘After Hours’ fue comparado con el material presente en sus primeras mixtapes, recibió buenas críticas de los expertos musicales y ocupó el top 20 en las principales listas de venta pese a ser sólo un sencillo promocional.
Con una gran expectación por escuchar el resto del contenido del álbum, finalmente ha visto la luz After Hours, el cuarto disco de estudio de The Weeknd que toma el relevo al exitoso «Starboy», el cual fue publicado en el año 2016 y ocupó el #1 en Estados Unidos, Canadá y Australia. «After Hours» está formado por 14 temas encuadrados dentro del R&B, synth-pop, electropop, Trap y R&B alternativo compuestos por el propio The Weeknd bajo la producción de Metro Boomin, Oscar Holter, Max Martin, Illangelo o Ricky Reed entre otros. Coincidiendo con la publicación de After Hours se ha lanzado el tercer single oficial, In Your Eyes, que se trata un marchoso pero melancólico tema synth-pop con gran componente electrónico que guarda similitudes con el estilo presente en varias canciones de «Starboy» y tiene influencias de la música de los 80 al igual que ‘Blinding Lights’, lo que no nos debería sorprender demasiado ya que los productores son los mismos: Max Martin y Oscar Holter. ‘In Your Eyes’, con su original instrumentación de guitarra y saxofón, es sin lugar a dudas uno de los temas más pegadizos y sobresalientes del disco y le auguro un gran éxito en las listas de venta durante los próximos meses.
Podemos establecer una clara divergencia entre los temas producidos por Metro Boomin, como por ejemplo ‘Escape From LA’ o ‘Faith’, de carácter mid-tempo, con un sonido más urbano y que profundizan en el R&B alternativo y el Trap, y las canciones más bailables que corresponden a la parte pop cuyos responsables han sido Max Martin y Oscar Holter, entre ellas ‘In Your Eyes’ o Save Your Tears, un original tema synth-pop que continúa con las influencias ochenteras de ‘Blinding Lights’ y explora el tema del desamor. De las baladas y temas mid-tempo que abundan en la primera parte del álbum destaca la bonita balada ‘Scared to Lonely’, que contiene la interpolación de un famoso tema de Elton John.
En resumen, la espera de casi 4 años con respecto a «Starboy» (aunque durante este lapso de tiempo lanzó el EP My Dear Melancholy) ha merecido la pena ya que After Hours está formado por un conjunto sólido de canciones que mezclan las dos facetas diferentes de The Weeknd: la primera es una reminiscencia de sus primeras mixtapes de estilo R&B alternativo y la segunda corresponde a su lado más bailable y marchoso con el que ha conseguido abrirse a un mayor público, pero ambas comparten la misma temática de desamor, ya que relata sus últimas rupturas amorosas y cómo se ha convertido en un hombre desalmado que ha hecho de Las Vegas (a la que nombra en repetidas ocasiones bajo su pseudónimo ‘Sin City’) su segundo hogar. Sin duda «After Hours» es uno de los mejores álbumes R&B/pop de lo que llevamos de año y un más que digno sucesor del magnífico «Starboy». Temas imprescindibles: Heartless, Blinding Lights, In Your Eyes y Save Your Tears. Puntuación: 8/10.

Como ya comenté en la crítica de «Love», la cantante
Nada más y nada menos que 8 años han pasado desde que Robyn publicó Body Talk, su último álbum de estudio. Desde entonces apenas hemos sabido nada de la cantante sueca aunque lo cierto es que no ha estado completamente alejada del mundo de la música ya que durante esta larga ausencia ha lanzado dos EP’s, uno junto al dúo noruego de música electrónica Royksopp, y otro junto al grupo La Bagatelle Magique, compuesto por la propia Robyn, el productor Christian Falk y otro componente menos conocido. De los dos EP’s que lanzó Robyn destacó el primer de ellos, titulado «Do It Again», el cual recibió buenas opiniones de los expertos musicales, resultó bastante exitoso en Europa y Estados Unidos, donde alcanzó el #1 en el componente Dance de la lista Billboard e incluso fue nominado a un premio Grammy a mejor álbum Dance/electrónico. El segundo EP, «Love Is Free», fue publicado en el año 2015 y pasó más desapercibido entre el público, y desde entonces no hemos tenido apenas noticias de Robyn ya que tras la muerte de Christian Falk (gran amigo suyo) y una ruptura sentimental, la cantante pasó por una depresión y se mantuvo alejada del mundo de la música. Una vez que estuvo recuperada de estos malos momentos personales, Robyn empezó a grabar su nuevo álbum de estudio, el octavo de su trayectoria discográfica.
En el año 2001, la cantante británica Sophie Ellis-Bextor publicó «Read My Lips», su primer álbum de estudio en solitario, que incluía los éxitos ‘Murder on the Dancefloor’, el cual fue #2 en la lista británica de singles y ‘Get Over You’, que también tuvo una gran respuesta por parte del público europeo. El álbum alcanzó el #2 en la lista de ventas de Reino Unido y vendió más de 2 millones de copias en todo el mundo. «Read My Lips» estaba encuadrado dentro del sonido electropop, dance-pop y Disco y destacaba por su divergencia con respecto a la música indie y alternativa que hacía junto a su grupo The Audience. Su segundo trabajo discográfico, «Shoot From The Hip» no fue capaz de repetir el éxito de su álbum debut y tuvo un desempeño muy discreto en las listas de venta, ya que apenas ocupó el top 20 en Reino Unido. En 2007, Sophie publicó «Trip The Light Fantastic», su tercer álbum de estudio, el cual alcanzó el top 10 de la lista británica y contó con el éxito ‘Catch You’, que tuvo una gran respuesta por parte del público. Durante los años 2009 y 2010, la cantante inglesa realizó diversas colaboraciones con importantes Dj’s, como el dúo británico Freemasons en Heartbreak (Make Me a Dancer), un marchoso tema que combina dance-pop, Disco y House que recibió grandes críticas por parte de los expertos musicales por la maravillosa ejecución vocal de Sophie y su elegante producción. Este single gozó de una gran promoción por parte de la artista londinense y tuvo un buen rendimiento comercial en la lista de ventas de Reino Unido, donde ocupó el puesto #13. Unos meses más tarde, la cantante siguió colaborando con Dj’s como el francés Junior Caldera en el tema Disco/House Can’t Fight The Feeling. El siguiente single, anticipo de su nuevo trabajo musical, ya sin colaboraciones con otros artistas fue Bittersweet, un pegadizo tema dance-pop, House y Disco que recordaba a su hit ‘Heartbreak’ y no es casual el parecido ya que estaba producido por el dúo inglés Freemasons, responsables también de aquel tema. Bittersweet tuvo un rendimiento comercial moderado y fue #25 en la lista británica. Tras este single, Sophie realizó otra colaboración, en este caso con el Dj holandés Armin van Buuren en Not Giving Up On Love, que se trataba de un elegante y melódico tema Dance/Trance en el que Sophie declara que los sentimientos que tiene por su pareja son muy fuertes.
Tras el éxito logrado con «Fever», el cual consiguió ventas millonarias y contó con el hit single ‘Can’t Get You Out of My Head’ que alcanzó el #1 en las listas de venta de todo el mundo, Kylie Minogue regresó al panorama musical en 2003 con Body Language, uno de sus trabajos más maduros hasta la fecha y que marcaba una divergencia musical con respecto a sus anteriores álbumes. «Body Language» se distancia del dance-pop con influencia Disco de sus dos últimos álbumes
Tras un periodo comercial infructuoso a finales de los años 90, la cantante Kylie Minogue protagonizó su gran ‘comeback’ en el año 2000 con el álbum Light Years, el cual le devolvió la popularidad perdida y le llevó a los primeros puestos de las listas de venta gracias a hit singles de la talla de ‘Spinning Around’ y ‘On a Night Like This’. Casi sin un respiro, la cantante australiana regresó al panorama musical en 2001 con su octavo álbum de estudio, Fever, con el que consolidó su presencia en el panorama pop y le convirtió en una de las cantantes más importantes del momento. «Fever» sigue la estela musical de su álbum predecesor y está encuadrado dentro del estilo dance-pop aunque tiene un sonido más moderno y vanguardista e incorpora elementos electropop, synth-pop y Disco. Kylie Minogue compuso 5 de los 12 temas presentes en el álbum y contó con la producción de Richard Stannard y Julian Gallagher (responsables de varios temas de «Light Years»), Steve Anderson, Rob Davis o Cathy Dennis entre otros. El álbum superó todas las expectativas puestas en él, se convirtió en el más vendido dentro de la larga carrera de la cantante y superó los 6 millones de copias en todo el mundo. «Fever» alcanzó el #1 en Australia, Reino Unido o Alemania y ocupó el top 5 en la lista de ventas de Estados Unidos. Esta respuesta comercial tan positiva se debió sin duda al espectacular éxito del primer single lanzado, Can’t Get You Out Of My Head, que se trata de un potente tema dance-pop, electropop y Nu-Disco de sonido futurista compuesto por Cathy Dennis que destaca por su adictivo gancho «la la la» y en el que Kylie declara que está obsesionada con su amante y no puede sacárselo de la cabeza. Este single alcanzó el #1 en mas de 20 países de todo el mundo e incluso llegó al #7 en la lista americana, lo que podemos considerar un gran logro para la cantante ya que Estados Unidos siempre se le ha resistido y es un mercado muy difícil para los cantantes pop. El videoclip futurista de la canción y la imagen moderna y sexy de Kylie sin duda contribuyeron al éxito de la canción, que se convirtió en una de las más escuchadas y populares del año 2001. Como segundo single se lanzó In Your Eyes, un marchoso tema dance-pop producido por Richard Stannard y Julian Gallagher en el que Kylie habla sobre las tentaciones que puedes encontrarte en la pista de baile. Las letras de ‘In Your Eyes’ hacen referencia a su hit ‘Spinning Around’ y resulta uno de los temas más bailables y pegadizos de «Fever». Este single alcanzó nuevamente el #1 en Australia y ocupó el top 10 en España y Reino Unido. En Estados Unidos fue lanzado ‘In Your Eyes’ pero fue #11 en Canadá.
La cantante galesa Marina and the Diamonds hizo su debut en el mundo de la música en el año 2010 con «The Family Jewels», que recibió buenas críticas de los expertos musicales por sus originales canciones, sus extravagantes letras y la personal voz de Marina, que le permite llegar a registros muy diferentes. El segundo disco de Marina llegó en 2012 y se trataba de un álbum conceptual muy complejo y original acerca de las diferentes vertientes que tiene una mujer y en el que el personaje principal es Electra Heart, que reúne los estereotipos femeninos de la cultura del Sueño Americano y tiene elementos de la tragedia griega debido a los altibajos que tiene toda mujer, como las rupturas amorosas y las complejas relaciones con los hombres. Cada diferente personalidad o estado de ánimo corresponde a una canción, como Primadonna, Homewrecker o Bubblegum Bitch. El personaje de Electra Heart está influenciado en Marilyn Monroe, Madonna y otras importantes mujeres del mundo del espectáculo. Durante la promoción de este álbum, Marina lució una estética retro y «girlie», que representaba la imagen de Electra Heart. Con respecto a su anterior disco, ‘The Family Jewels’, la principal diferencia de su segundo trabajo discográfico es la evolución musical, ya que Electra Heart profundiza en el sonido electropop, tan de moda durante esos años, con cierta similitud a «The Fame» de Lady Gaga o «Animal» de Kesha, aunque Marina tiene un sonido más indie y alternativo, con influencias pop/rock y de la música electrónica de los años 80 y 90. Este sonido más comercial se debió a la colaboración de Marina con algunos de los mejores productores musicales del panorama musical como Rick Nowels, Dr. Luke o Greg Kurstin, quienes le dieron al disco un toque más bailable y marchoso aunque además de enérgicos temas electropop también podemos encontrar varias baladas que muestran el lado más vulnerable y emotivo de la cantante.
Robyn es una cantante y compositora sueca que alcanzó su mayor cota de popularidad en el año 1996 con su álbum debut, titulado «Robyn Is Here», que contaba con los singles ‘Show Me Love’ y ‘Do You Know (What It Takes)’, los cuales lograron bastante éxito en las listas de Reino Unido o Estados Unidos y convirtieron a la cantante una de las más populares durante la época dorada del pop de finales de los 90. Max Martin, compatriota de Robyn, fue el responsable de estos dos singles, que se convirtieron en los primeros de los muchos éxitos que crearía este productor durante su larga carrera musical. «Robyn Is Here» estaba compuesto por marchosas canciones de estilo pop y dance-pop, recibió buenas críticas de los expertos musicales y acabó vendiendo un millón de copias en Estados Unidos, todo un logro para una artista sueca. Su segundo y tercer álbum, «My Truth» y «Don’t Stop The Music», en los que coqueteaba con el R&B, solo fueron publicados en su Suecia natal, pero lograron buena acogida y ocuparon el top 3 en la lista de ventas. Con «Robyn», su cuarto disco de estudio y publicado bajo su propio sello discográfico, se alejó del sonido urbano de sus últimos álbumes y volvió al dance-pop, aunque con gran influencia del sonido electropop. Durante esta época Robyn recuperó su popularidad ya que el álbum fue publicado en muchos países de Europa y triunfó gracias a singles como ‘With Every Heartbeat’, que fue #1 en Reino Unido, o ‘Be Mine!’, que ocupó el top 10 en Suecia y Reino Unido.
Dentro de cada generación surgen unos pocos artistas que destacan por encima del resto por su talento como cantantes, compositores y sus habilidades para el baile y espectáculo. Una de ellas es sin duda Lady Gaga, quien se convirtió en mi gran descubrimiento del año 2008. Mucho antes de que despuntara a nivel mundial y se convirtiera en una estrella del pop, Stefani Joanne Germanotta comenzó como bailarina en clubs y más tarde como cantante en pequeños bares de Nueva York hasta que fue descubierta por el cantante Akon, quien le ayudó a encontrar una discográfica. Luego conectó con varios DJ’s y productores como RedOne con los que empezó a grabar temas para su álbum debut y fueron clave en el éxito que conseguiría más adelante. Entre los artistas que inspiraron a la cantante de ascendencia italiana se encuentran estrellas del ‘glam rock’ como David Bowie, míticos grupos como Queen y artistas como Madonna, de los cuales Lady Gaga se ha influenciado tanto en su imagen como en su estilo y música. En verano del 2008 vio la luz el álbum debut de Lady Gaga, titulado The Fame, el cual está encuadrado dentro del electropop, el synth-pop y el dance-pop (con ciertas influencias R&B y Disco) y compuesto por la propia cantante bajo la producción de RedOne y Rob Fusari. Fue precisamente el productor musical Rob Fusari (pareja de la cantante durante la grabación del álbum) quien le puso el apodo de Lady Gaga, inspirándose en la canción ‘Radio Ga Ga’ de Queen. Como su nombre indica, «The Fame» contiene letras sobre la obsesión de Lady Gaga por alcanzar la fama y conseguir poder y dinero, pero también trata temas como el sexo, el feminismo, salir de fiesta y las relaciones con los hombres. Teniendo en cuenta que su primer single tardó meses en alcanzar el éxito, el álbum debutó en unas posiciones muy discretas en las listas de venta, aunque finalmente acabó alcanzando el #1 en Reino Unido (donde vendió más de tres millones de copias), Alemania o Canadá y el top 5 en España, Francia o Australia. En Estados Unidos debutó en un discreto #17 en la lista americana con unas escasas ventas y tras fluctuar por la lista durante meses, alcanzó el #2 un año más tarde gracias al lanzamiento de su re-edición. En tierras americanas «The Fame» fue certificado 6 veces platino por ventas superiores a los 6 millones de copias. En todo el mundo ha superado los 15 millones, convirtiéndose en uno de los álbumes más exitosos tanto de la década del 2000 como del 2010. «The Fame» recibió 5 nominaciones a los premios Grammy (incluyendo álbum del año), de las que ganó en la categoría de mejor álbum electrónico/Dance y mejor grabación Dance por ‘Poker Face’.
Los primeros pasos de Madonna Louise Ciccone en el mundo de la música no pudieron comenzar de la mejor manera ya que la joven cantante americana triunfó en todo el mundo con singles como ‘Holiday’, ‘Lucky Star’ o ‘Borderline’, pertenecientes a su álbum debut de título homónimo, el cual acabó siendo certificado quíntuple platino en Estados Unidos y superó los 10 millones de copias a nivel mundial. Apenas un año después, en noviembre de 1984, vio la luz el segundo álbum de estudio de Madonna, Like a Virgin, el cual está formado por 9 temas (10 en la re-edición internacional) encuadrados dentro del pop y el dance-pop con influencias synth-pop y pop/rock producidos por Nile Rodgers, uno de los componentes fundadores del legendario grupo Chic. Madonna participó en la composición de 6 de los temas presentes con la ayuda de Stephen Bray (su pareja en aquel momento) y quiso producir el álbum pero su discográfica no creyó que estuviera preparada para asumir todo el papel creativo por lo que eligieron a Nile Rodgers, que había producido para David Bowie, Diana Ross o Debbie Harry. Las letras del álbum giran en torno al amor, el sexo o las relaciones y presentaban a Madonna como una cantante moderna, rebelde y provocativa, aunque todavía no estaba envuelta en la polémica como lo haría años más tarde. Cuando las ventas del álbum debut de Madonna todavía se mantenían fuertes, «Like a Virgin» debutó en su primera semana en un puesto muy discreto de la lista Billboard americana, sin embargo la siguiente semana ocupó el top 10 y en febrero de 1985 alcanzó el #1, donde se mantuvo durante 3 semanas. El segundo álbum de Madonna tuvo unas ventas muy consistentes debido al éxito de los singles lanzados y acabó siendo certificado diamante por ventas superiores a los 10 millones en Estados Unidos, todo un éxito para una artista recién llegada al mundo de la música. En el resto del mundo «Like a Virgin» también resultó un tremendo éxito: fue #1 en España, Reino Unido e Italia y top 5 en los principales mercados musicales y llegó a vender 20 millones de ejemplares a nivel mundial, convirtiéndose en uno de los álbumes más vendidos de todos los tiempos.