Aunque en Reino Unido y otros mercados musicales europeos como Alemania, Kelly Rowland ya había logrado varios top 10 con sus primeros singles, empezó a ser conocida por el gran público gracias a la colaboración con David Guetta en ‘When Love Takes Over’ y tras el enorme éxito que cosechó este tema en toda Europa, varios DJ’s siguieron solicitando la presencia de Kelly en sus temas, como es el caso de Alex Gaudino, que la reclutó para su single ‘What a Feeling’, que también fue un hit en las pistas de baile y radios dance europeas. Pero mientras que en Europa Kelly era la reina de las pistas de baile, en Estados Unidos ha intentado hacerse un nombre como artista de R&B y con su tercer disco «Here I Am» consiguió unas ventas moderadamente positivas y logró buena acogida con el single ‘Motivation’. Y este es el camino que ha querido seguir en su cuarto disco de estudio, Talk A Good Game, en el que ha vuelto a sus raíces urbanas ya que para su grabación se inspiró en grandes artistas de la música negra como Whitney Houston, Marvin Gaye o Stevie Wonder. En «Talk A Good Game» han participado importantes productores de la industria musical como The Dream, Danja, Harmony Samuels, The Runners, Pharrell Williams o el solicitadísimo Mike WiLL Made It. «Talk A Good Game» está formado principalmente por medios tiempos R&B/pop, aunque también hay un par de temas más up-tempo con influencias dance-pop y varias colaboraciones de Hip Hop, como Wiz Khalifa o Pusha T. «Talk A Good Game» debutó en el #4 en la lista americana de álbumes, convirtiéndose en el tercer top 10 consecutivo de la cantante en Estados Unidos.
El single presentación del álbum fue Kisses Down Low, un tema R&B y electropop mid-tempo de letras muy sexuales producido por Mike Will Made It. Este tema es uno de los más pegadizos y llamativos del álbum, sin embargo ha tenido un moderado desempeño en la lista Billboard y apenas ha ocupado el top 75. El segundo single lanzado ha sido Dirty Laundry, en el que Kelly se desnuda emocionalmente y cuenta cómo sintió envidia de su compañera Beyoncé cuando ambas empezaron sus carreras en solitario y vio cómo la de su amiga despegaba mientras la suya no lograba tanto éxito, además de relatar la experiencia de una relación abusiva con un ex. Ciertamente uno de los temas más profundos del disco, acompañado por una producción clásica y sencilla, que hace de este medio tiempo R&B un gran tema, aunque quizás no haya sido la mejor elección como single, ya que no resulta muy comercial ni llamativo a la primera escucha. Entre mis temas favoritos del disco se encuentran ‘Freak’, de estilo electropop y que resulta el tema más up-tempo y arriesgado del disco y se trata de una versión de la canción de Jamie Foxx o ‘You Changed’, un bonito tema pop/R&B que cuenta con la colaboración de sus ex-compañeras de Destiny’s Child, Beyoncé Knowles y Michelle Williams y guarda similitudes con el tema ‘Girl’ del famoso grupo.
Lo que más valoro de este álbum es que Kelly Rowland ha permanecido fiel a sus orígenes R&B y ha creado un buen álbum dentro de este género, con menor viabilidad comercial a nivel internacional, en vez de decantarse por el dance-pop y el electropop como han hecho muchos cantantes en los últimos tiempos para conseguir un éxito rápido aunque a costa de perder su identidad e integridad como artistas. En mi opinión, uno de los pocos puntos negativos del álbum es la exclusión del single promocional ‘Ice’ en el ‘track listing’ de «Talk A Good Game», ya que pese a ser un buen tema, al no gozar de éxito en la lista Billboard no se incluyó en la edición final del disco. Temas imprescindibles: Kisses Down Low, Dirty Laundry, You Changed y Freak. Puntuación: 7’5/10.
