En el año 2022 Beyoncé nos sorprendía con Renaissance, su séptimo álbum de estudio, que suponía el primer acto de una trilogía que grabó durante el confinamiento por la pandemia del coronavirus y en el que rendía homenaje a los pioneros afroamericanos de la música de baile. Este álbum profundizaba en los géneros Dance, Disco y House, pero se trataba de un trabajo muy variado que incorporaba elementos R&B, funk o Soul y contaba con numerosos samplers de famosas canciones. Tras el éxito de la gira promocional de «Renaissance», la cantante de Houston (Texas) ha regresado al panorama musical con el segundo acto de la trilogía, aunque fue el primero en ser grabado. En Cowboy Carter, su octavo trabajo discográfico, Beyoncé ha decidido recuperar sus raíces sureñas y profundizar en el género Country y la música tradicional americana. Mientras que en su anterior álbum rendía tributo a los pioneros afroamericanos de la música de baile, en esta ocasión celebra las raíces negras del Country. La cantante sólo había experimentado con dicho género anteriormente en el tema ‘Daddy Lessons’ perteneciente a su álbum «Lemonade». Beyoncé ha declarado que la inspiración de hacer un álbum de estilo Country proviene de su controvertida actuación de ‘Daddy Lessons’ junto a The Chicks en la gala de los Country Music Awards de 2016, en la cual sintió que no era aceptada por ser una mujer de color y se encontró fuera de lugar entre un público eminentemente blanco. Pese a que el Country es considerado un coto cerrado y un género reacio a aceptar a artistas que no encajan dentro de sus cánones, Beyoncé no es la primera cantante afroamericana que decide incursionar en él, ya que K. Michelle declaró hace tiempo su intención de abandonar la música R&B para entrar de lleno en el Country (que es el tipo de música que le influenció desde pequeña debido a su procedencia de Memphis) y tiene previsto publicar su debut dentro de dicho género este mismo año. «Cowboy Carter» se trata de un álbum muy extenso, formado por 27 temas encuadrados dentro del Country (con ciertos elementos R&B, pop/rock, folk, Soul o Blues) y producidos por The Dream, Raphael Saadiq, Swizz Beatz o Pharrell Williams entre otros. Entre los artistas invitados en «Cowboy Carter» encontramos a Post Malone, Miley Cyrus y jóvenes promesas del género como Brittney Spencer o Reyna Roberts, mientras que leyendas del Country como Willie Nelson, Dolly Parton o Linda Martell hacen su aparición en los interludios del álbum a modo de DJ’s de una radioemisora de música Country.
El pasado mes de febrero, siguiendo una fórmula similar a la utilizada en su álbum «I Am… Sasha Fierce», Beyoncé lanzó dos singles muy diferentes como adelanto de su nuevo trabajo discográfico. El primero de ellos fue Texas Hold ‘Em, un tema up-tempo Country-pop con influencias folk y Soul cuyo título hace referencia a una de las variaciones más populares del juego de póker y en el que Beyoncé celebra las raíces negras de la música Country y rinde homenaje a sus orígenes sureños. ‘Texas Hold ‘Em’ ha recibido buenas críticas de los expertos musicales por la versatilidad vocal de Beyoncé en el tema y ser el responsable de ampliar el público potencial de este tipo de música gracias a su éxito comercial. En mi opinión es un tema pegadizo pero que no aporta nada al género ni resulta innovador. Por su parte, 16 Carriages se trata de una balada de estilo Country en la que la cantante texana describe la vida de carretera durante las giras de conciertos, pero también da detalles de la relación de sus padres cuando era joven y describe sus experiencias de adolescente cuando formaba parte de Destiny’s Child. Mientras que ‘Texas Hold ‘Em’ ha ocupado el #1 en importantes listas de venta como Estados Unidos, Canadá o Reino Unido, supera los 200 millones de escuchas en Spotify y se ha convertido en uno de los éxitos de la temporada, ’16 Carriages’ ha despertado menos interés por parte del público y apenas ha alcanzado el top 50 en Estados Unidos o Reino Unido. Cabe destacar que ’16 Carriages’ ha ocupado el top 10 en el componente Hot Country Songs de la lista americana Billboard, que supone la segunda entrada de Beyoncé en dicha lista tras el #1 de ‘Texas Hold ‘Em’, lo cual se puede considerar un gran logro para una artista afroamericana.
Es imposible reseñar todos los temas del álbum debido a su larga extensión, por lo que comentaré los más interesantes en mi opinión. Hay dos canciones con potencial para convertirse en futuros singles: ‘II Most Wanted’, un tema pop/rock y Country-pop de carácter downtempo que cuenta con la colaboración de Miley Cyrus y en el que ambas cantantes hablan de su estatus en la industria musical y ‘Levi’s Jeans’, en el que aparece Post Malone como artista invitado y cuyas letras se alejan de la habitual temática Country para mostrar el lado más sensual de la cantante, quien hace referencia a la famosa marca de pantalones vaqueros (de la que fueron imagen Destiny’s Child durante un tiempo). Uno de los temas más accesibles y pegadizos es ‘Bodyguard’, que deja a un lado el sonido tradicional presente en el álbum para sumergirse en una atmósfera más relajada y en cuyas letras Beyoncé le ofrece a su pareja la protección que podría darle un guardaespaldas. Merece la pena reseñar ‘Tyrant’, que llama la atención por su base de Trap, la melodía de armónica distorsionada y su sonido urbano, pero destaca por sus reveladoras letras en las que la cantante nuevamente hace referencia a la infidelidad de su marido y sigue exigiendo una disculpa por parte de la amante. Al igual que en «Renaissance», encontramos numerosos samplers y referencias a conocidos temas: ‘Blackbird’ es una versión del tema de los Beatles compuesto por John Lennon y Paul McCartney, ‘Ya Ya’ samplea el famoso tema ‘My Boots Are Made for Walkin’ de Nancy Sinatra y ‘Jolene’ es un cover del popular tema de Dolly Parton aunque con sus letras ligeramente modificadas.
A lo largo de su extensa trayectoria profesional, Beyoncé ha experimentado con géneros musicales tan diversos como el R&B, dance-pop, funk, Soul, Hip Hop o electropop y es de alabar su versatilidad como artista al aproximarse en esta ocasión al Country, pero en mi opinión no es el género que mejor se adapta a su voz, la cual encaja mejor dentro de la música negra. Además, el acercamiento de Beyoncé al Country no resulta genuino o auténtico, ya que pese a sus orígenes sureños nunca ha expresado verdadero interés por este género ni ha mencionado a artistas de Country entre sus referencias musicales. Los puntos fuertes de «Cowboy Carter» son la magnífica ejecución vocal de Beyoncé, la rica y variada instrumentación y su cuidada producción, sin embargo no es el mejor trabajo de su trayectoria ya que resulta excesivamente largo, contiene interludios innecesarios y en ciertos momentos resulta monótono y repetitivo. Esperaremos al tercer acto para descubrir la nueva re-invención de Beyoncé (presumiblemente dentro del rock). Temas imprescindibles: Tyrant, Bodyguard, Texas Hold ‘Em, 16 Carriages, II Most Wanted y Levi’s Jeans. Puntuación: 7/10.

No suele ser habitual en el mundo de la música que una artista veterana como Shakira, con más de tres décadas de carrera a sus espaldas, protagonice un resurgimiento tan espectacular y viva uno de sus mejores momentos profesionales a los 45 años (teniendo en cuenta el edadismo presente en el panorama musical actual). Tras varios años siendo protagonista de la prensa del corazón por su sonada ruptura con Gerard Piqué, al cual le ha dedicado una sucesión de canciones que no le dejaban en buen lugar, este mes de marzo Shakira ha publicado su duodécimo álbum de estudio, titulado Las Mujeres Ya No Lloran en referencia a la icónica frase incluida en su famosa sesión junto a Bizarrap. El nuevo álbum de la cantante colombiana se trata de un trabajo musicalmente muy ecléctico que explora géneros tan diferentes como electropop, dance-pop, Latin-pop, reggaeton, pop/rock o música tradicional mexicana y está formado por 17 temas compuestos por la propia Shakira y en los que aparecen numerosos artistas invitados. Su último álbum de estudio, «El Dorado», vio la luz 2017, lo que supone el lapso más amplio entre dos álbumes dentro de la trayectoria de Shakira. En «Las Mujeres Ya No Lloran», la cantante de Barranquilla describe los altibajos personales y sentimentales que ha vivido durante estos últimos años y le han convertido en una mujer fuerte y empoderada. Según sus propias palabras, grabar este álbum ha resultado un proceso terapéutico que le ha servido para recomponerse y sanar las heridas emocionales, «convirtiendo las lágrimas en diamantes». Todos los singles que ha ido lanzando Shakira durante estos últimos años, además de sus colaboraciones con otros artistas, están incluidos en «Las Mujeres Ya No Lloran», por lo que en el momento del lanzamiento 7 de los 17 temas presentes ya eran conocidos por parte del público, lo cual limitaba en parte el factor sorpresa. En la segunda mitad del álbum aparecen recopilados todos los singles lanzados hasta la fecha, los cuales relatan los difíciles momentos por los que ha pasado la cantante colombiana a raíz de su divorcio con Gerard Piqué y muestran sentimientos de dolor, despecho, rabia y angustia tras la ruptura y el fin de su matrimonio. En la primera mitad encontramos los temas inéditos, en los que podemos apreciar que el tiempo va curando las heridas y desaparece el resentimiento en favor de canciones algo más optimistas
Tras la exitosa sesión junto a Bizarrap llegó el dueto de Karol G y Shakira en TQG (‘Te Quedó Grande’), originalmente incluido en el último trabajo de Karol G y que se trata de un tema de reggaeton en el que las dos cantantes colombianas relatan cómo sus respectivas ex-parejas intentan volver con ellas, pero ya no están interesadas y muestran una cierta superioridad moral al declarar que no van a competir con sus nuevas novias por ellos. ‘TQG’ continuó la excelente racha comercial de Shakira: alcanzó el #1 en España, consiguió su segundo top 10 consecutivo en la lista americana y acumula casi mil millones de reproducciones en Spotify. Luego llegaron varios singles poco inspirados y que tuvieron un menor impacto comercial: Copa Vacía, un tema de reggeaton muy genérico que cuenta con la colaboración de Manuel Turizo y El Jefe, uno de los pocos temas que no habla de la relación con Piqué (aunque hace referencias a su ex-suegro) y se trata de una canción encuadrada en la música tradicional mexicana que habla de las condiciones salariales y las injusticias en el trabajo.
Mientras que muchos artistas muestran una gran agilidad a la hora de publicar sus trabajos discográficos pero apenas ofrecen una evolución musical real debido al escaso margen temporal entre sus lanzamientos, Justin Timberlake suele tomarse su tiempo entre álbum y álbum, lo que le permite no sólo embarcarse en nuevos proyectos y compatibilizar su carrera de actor, sino madurar en profundidad sus nuevos trabajos. En 2018 llegó su último álbum de estudio, «Man of the Woods», en el que Justin ofrecía su lado más humano y familiar e incorporaba un cierto toque de música tradicional procedente de sus orígenes sureños como el Country o el Blues. Durante este amplio lapso de tiempo, el cantante de Memphis ha desarrollado su faceta de actor y ha colaborado en canciones de otros artistas y a finales del año pasado elevó la nostalgia colectiva cuando se reunió junto a sus compañeros de N’Sync para grabar el tema ‘Better Together’, perteneciente a la última película de la saga ‘Trolls’. 6 años después de «Man of the Woods» ha llegado Everything I Thought It Was, su sexto álbum de estudio, el cual está formado por 18 temas compuestos por el propio Justin Timberlake y producidos por importantes nombres de la industria musical como Cirkut, Louis Bell, Rob Knox, Danja, Ryan Tedder, Calvin Harris o su habitual colaborador Timbaland. El álbum está formado por un compendio de medios tiempos pop/R&B y temas up-tempo Disco/funk de corte retro. A diferencia de sus últimos trabajos, «Everything I Thought It Was» no se trata de un álbum conceptual (como «The 20/20 Experience») ni sigue una temática en particular («Man of the Woods») pero contiene la esencia de todos sus trabajos discográficos anteriores y profundiza en el amor y las relaciones sentimentales, aunque también hay espacio para temas más livianos como pasarlo bien y el sexo (reminiscencia de «FutureSex/LoveSounds»). Este álbum ha llegado en un momento complicado para Justin Timberlake, cuya reputación vuelve a estar en entredicho tras la publicación de las memorias de Britney Spears, en las que afirmaba que el cantante le fue infiel varias veces y le presionó para que abortara cuando se quedó embarazada de él. Tras las sorprendentes afirmaciones de Britney, los fantasmas de misoginia y machismo sobrevolaron de nuevo a Justin, reavivando el papel de villano del pop que le ha perseguido desde su infame actuación en la Super Bowl junto a Janet Jackson.
El ritmo de trabajo de Ariana Grande durante sus primeros años en el mundo de la música fue frenético y en apenas un lapso de 8 años publicó hasta 6 álbumes de estudio, recuperando los tiempos que manejaba Rihanna durante su apogeo en el panorama musical en la década del 2000. Apenas 7 meses después del lanzamiento de «Sweetener» llegó «Thank U, Next» y año y medio más tarde vio la luz «Positions», lo que hizo que la cantante americana tuviera una presencia máxima en radios y listas de venta de todo el mundo y gozara de una tremenda popularidad, pero también llegó a saturar al público con lanzamientos muy cercanos en el tiempo, además de recibir algunas críticas por no mostrar una excesiva evolución musical debido al escaso margen de tiempo entre álbum y álbum. Por ello, tras la promoción de «Positions», Ariana Grande decidió tomarse un merecido descanso, que le ha servido para digerir la descomunal fama adquirida durante estos últimos años, superar el trauma que sufrió tras el ataque terrorista en uno de sus conciertos y lidiar con la muerte de un ser querido. Tras un tiempo alejada del panorama musical (durante el cual ha grabado un remake del musical «Wicked»), la cantante de Florida regresó el pasado mes de enero con el single Yes, And?, que hace un guiño a su famoso tema ‘Thank U, Next’ y en él responde a las numerosas críticas que ha sufrido durante los últimos tiempos por su cambio de apariencia, su gran pérdida de peso y su reciente divorcio, convirtiéndose en un himno de empoderamiento. ‘Yes, And?’ marca una divergencia con respecto al estilo pop/R&B de sus últimos trabajos y se adentra en un sonido Dance/House muy ochentero, reminiscencia de «Renaissance», el último trabajo de Beyoncé, aunque la verdadera inspiración de este tema ha sido el famoso tema ‘Vogue’ de Madonna y la música de baile de los años 80 y 90. Para este single Ariana ha confiado en sus habituales colaboradores Max Martin e Ilya. ‘Yes, And?’ debutó directamente en el #1 de la lista americana, convirtiéndose en el octavo single ‘chart topper’ de Ariana Grande (sexto que entra directo a lo más alto de la lista Billboard). En el resto del mundo también ha tenido un buen desempeño comercial y ha ocupado el top 10 en la listas de venta de Australia, Francia, Alemania o Reino Unido. Un mes más tarde se lanzó un remix de ‘Yes, And?’ con la colaboración de Mariah Carey, ídolo de Ariana desde sus inicios y cuya música inspiró su primer trabajo discográfico.
En cada generación aparecen un cierto número de artistas que sobresalen por encima del resto gracias a su excepcional talento y su música perdura a lo largo del tiempo. Una de ellas es sin duda Mariah Carey, quien conquistó al público de la década de los 90 gracias a su increíble voz y sus románticas baladas. Con apenas 19 años, Mariah empezó haciendo coros para la cantante Brenda K. Starr y tras grabar una demo con varias canciones llamó la atención del magnate musical Tommy Mottola, quien impresionado por sus excelentes habilidades vocales y su gran potencial se apresuró a ficharla en su discográfica. El álbum debut de la joven artista, titulado simplemente Mariah Carey, vio la luz en junio de 1990 y está formado por un compendio de baladas pop/R&B y varios temas up-tempo de estilo dance-pop. La cantante de Long Island (Nueva York) compuso las 11 canciones presentes en el álbum junto a Ben Margulies y contó con la producción de Ric Wake, Rhett Lawrence y Narada Michael Walden. Los 4 singles lanzados del álbum alcanzaron el #1 en la lista Billboard, convirtiendo a Mariah Carey en la primera artista desde el grupo The Jackson 5 en tener 4 sencillos de un mismo trabajo que llegaban a lo más alto de la lista americana. «Mariah Carey» debutó en la parte baja de la lista americana del álbumes pero meses más tarde, gracias al éxito de los tres primeros singles y la participación de la joven cantante en los premios Grammy, ascendió al #1 y permaneció durante 11 semanas en lo alto de la lista Billboard, todo un récord para una recién llegada al mundo de la música. El álbum vendió 5 millones de copias físicas en Estados Unidos y fue certificado 9 veces platino, convirtiéndose en el álbum más vendido en tierras americanas durante el 1991. En el resto del mundo no tuvo un impacto comercial tan espectacular pero alcanzó el top 10 en Australia, Suecia o Reino Unido y obtuvo unas ventas totales de 15 millones a nivel mundial.
En el año 2002 Jennifer Lopez publicó su tercer álbum de estudio y uno de los más emblemáticos de su carrera, This Is Me… Then, que supuso su consolidación en el mundo de la música tras el éxito de sus anteriores trabajos y su consagración como artista. Este álbum resultaba más maduro que los anteriores y estaba dedicado a su pareja por entonces, el actor Ben Affleck, por ello sus letras se centraban en el amor y estaba compuesto en su mayoría por medios tiempos pop/R&B con influencias Soul que marcaban una cierta divergencia con sus anteriores lanzamientos. «This Is Me… Then» ha sido precisamente la inspiración para el nuevo trabajo discográfico de Jennifer Lopez, el primero publicado en una década. Su último álbum, «A.K.A.» llegó en 2014, resultó un fracaso comercial y estaba por debajo de los estándares habituales de la diva del Bronx. Durante este amplio lapso de tiempo Jennifer Lopez no ha dejado de lanzar singles con mayor o menor acierto, pero también ha dado numerosos bandazos artísticos sin saber muy bien cómo enfocarse en un panorama musical muy diferente al de sus inicios en el mundo de la música. El noveno álbum de estudio de Jennifer Lopez tiene por título This Is Me… Now y está formado por 13 temas encuadrados dentro del pop/R&B que siguen la estela musical y el carácter mid-tempo de «This Is Me… Then». La artista neoyorquina ha participado en la composición de todos los temas presentes y ha contado con la producción de Rogét Chahayed, Jeff ‘Gitty’ Gitelman, Angel Lopez, Hit-Boy, Yeti Beats, Tay Keith o Bongo By the Way entre otros. Este álbum relata el viaje emocional y espiritual que ha experimentado Jennifer Lopez durante estas últimas dos décadas, como sonados romances, frustradas campanas de boda y el proceso de curación tras las ruptura sentimentales. Las letras de las canciones están inspiradas en su reconexión con Ben Affleck tras años de distanciamiento y su posterior boda. El actor americano fue protagonista de las románicas letras de «This Is Me… Then» y lo vuelve a ser ahora.
El álbum está compuesto principalmente por temas mid-tempo, una decisión coherente teniendo en cuenta que nos encontramos ante una secuela de «This Is Me… Then» (en el que abundaban los medios tiempos con melodías inspiradas en el estilo Soul y numerosos samplers) pero eso se traduce en que muchos de los temas presentes no son tan accesibles e inmediatos como los que aparecían en álbumes como «J.Lo» o «Love?». Uno de los temas que más recuerda a «This Is Me… Then» es ‘To Be Yours’, que comienza con un sampler de sonido retro y en el que Jennifer declara que ha merecido la pena el tiempo que han estado separados porque estarán juntos hasta el final de los tiempos. Entre los temas más interesantes del álbum se encuentran ‘Hearts and Flowers’, un potente tema R&B con influencias Hip Hop en el que hace referencia a su hit ‘Jenny from the Block’ y relata su camino hacia la fama, ‘Greatest Love Story Never Told’, un tema muy melódico y que destaca por la gran ejecución vocal de Jennifer al final de la canción o el medio tiempo ‘Rebound’, que contiene un sonido R&B reminiscencia de la década del 2000 y en el que admite que se refugió en los brazos de Ben Affleck para escapar del dolor que sufría. Uno de los pocos temas up-tempo que encontramos es ‘This Time Around’, influenciado por los ritmos tropicales pero con un cierto toque Hip Hop en su producción y en el que Jennifer declara que su relación ahora con Ben es más fuerte y ya no les afecta lo que digan los demás como les ocurrió hace años. En ‘Midnight Trip to Vegas’, la cantante relata su loca aventura hacia Las Vegas para casarse con Ben, en el que viajaban con los niños en la parte de detrás de un Cadillac rosa. Las baladas no suelen ser el punto fuerte de la artista, sin embargo merece la pena mencionar ‘Broken Like Me’, que cuenta con melodía de guitarra española y destaca por sus personales letras en las que Jennifer muestra su lado más vulnerable y se presenta como una mujer que ha sufrido en sus relaciones pasadas (concretamente en su ruptura con Marc Anthony) pero sigue creyendo en el amor.
2023 fue un gran año para Kim Petras. Comenzó el año saboreando las mieles del éxito gracias a su colaboración con Sam Smith en el single ‘Unholy’, que pese a haber sido lanzado el año anterior continuaba en la parte alta de las listas de venta de todo el mundo y acumulaba más de mil millones de reproducciones en Spotify. En su mejor momento de popularidad gracias el éxito mastodóntico de ‘Unholy’, la cantante alemana publicó su album debut, Feed the Beast, que contenía canciones inéditas y descartes del que iba a ser su verdadero álbum debut, «Problématique», el cual no fue publicado en su momento y quedó en la oscuridad. El primer single del álbum, ‘Alone’, contaba con la colaboración de Nicki Minaj, sin embargo tuvo un impacto moderado en las listas de venta (todavía eclipsado por el éxito continuado de ‘Unholy’) y no fue el hit que a priori se esperaba. Pese a estar formado por un conjunto digno de temas dance-pop, «Feed the Beast» no corrió mejor suerte y pasó completamente desapercibido en las listas de venta de los principales mercados musicales, lo que suponía una decepción para Kim debido a las altas expectativas puestas en dicho trabajo y su notable aumento de popularidad. En septiembre del mismo año vio la luz Problématique, aunque en una versión diferente a la que originalmente estaba planeada, ya que varios de los temas grabados para este proyecto pasaron a formar parte de «Feed the Beast» y otros fueron omitidos, como el supuesto single presentación, ‘Future Starts Now’, por lo que el resultado final no era el esperado.
Tras el moderado rendimiento comercial de «Forever», el tercer álbum de Spice Girls, algunas de las componentes del icónico grupo prosiguieron con sus trayectorias en solitario con mayor o menor éxito y otras debutaron por primera vez al margen de sus compañeras. Emma Bunton, conocida como Baby Spice, hizo sus pinitos en solitario en 1999 colaborando en el tema ‘What I Am’ del dúo inglés Tin Tin Out, pero no fue hasta después de «Forever» cuando publicó su álbum debut como solista. Como suele ser habitual en los primeros álbumes, A Girl Like Me no tenía una dirección musical clara y estaba formado por un conjunto ecléctico de canciones, desde temas pop/rock similares a los de Mel C, marchosos temas dance-pop o canciones con aroma R&B reminiscencia del último álbum de Spice Girls. «A Girl Like Me» debutó en el #4 de la lista de ventas de Reino Unido, tuvo unas ventas moderadas y contó con los hit singles ‘What Took You So Long?’, con el que conseguiría su único #1 en solitario en Reino Unido y ‘Take My Breath Away’, que fue top 5. Tras el tímido impacto de su álbum debut, Virgin rescindió el contrato a Emma y más tarde fichó por el sello discográfico de Simon Fuller, antiguo manager de Spice Girls.
A lo largo de su carrera musical, Zara Larsson ha contado con varios hit singles que han traspasado las fronteras de su Suecia natal y han triunfado en toda Europa, especialmente Reino Unido, sin embargo no ha alcanzado las cotas de fama o popularidad de otras ‘pop stars’ de estilo similar como Dua Lipa, pese a que cualidades no le faltan. La cantante sueca tiene en su haber álbumes tan entretenidos como «So Good» o «Poster Girl», que fueron valorados de manera muy positiva en el blog Mister Music, pero definitivamente merece un éxito mayor del que ha logrado. Tres años después del lanzamiento de «Poster Girl» ha visto la luz su cuarto álbum de estudio, que tiene por título Venus y está formado por 12 temas de estilo pop, dance-pop y synth-pop compuestos por la propia Zara Larsson bajo la producción de Rick Nowels, Danja, Austin Corona, David Guetta o el dúo sueco MTHR entre otros. La cantante nacida en Solna se ha implicado en mayor medida en el proceso creativo de «Venus» y ha declarado que se ha sentido más libre y con menos presión que durante la grabación de «Poster Girl», en el que las expectativas estaban muy altas debido al éxito de su primer trabajo. A principios del año pasado llegó el single presentación del álbum, Can’t Tame Her, que se trata de un enérgico tema synth-pop y dance-pop con melodía de sintetizadores típica de los 80 compuesto por Zara junto al famoso compositor británico MNEK y producido por MTHR y Danja. En este tema, la cantante sueca afirma que nadie puede domarla o controlarla excepto ella misma, por lo que se convierte en un himno de independencia y auto-empoderamiento. ‘Can’t Tame Her’ tuvo una buena acogida entre el público: ocupó el top 5 en la lista de Suecia o el top 25 en Reino Unido y acumula más de 130 millones de reproducciones en Spotify. La elección de ‘Can’t Tame Her’ como primer single ha resultado un gran acierto ya que contiene un ritmo adictivo, un estribillo de lo más pegadizo y nos muestra el excepcional rango vocal de Zara, aunque no resulta una canción muy original ya que supone la enésima repetición de ‘Blinding Lights’ de The Weeknd.