Durante los años 90 y principios de la década del 2000 las ‘boy bands’ y ‘girl bands’ vivieron su apogeo en el mundo de la música: vendían millones de discos en todo el mundo, sus temas ocupaban las primeras posiciones en las listas de éxitos y contaban con millones de fans que consiguieron que el fenómeno pop viviera su mejor momento. En Estados Unidos triunfaban grupos como Backstreet Boys o N’Sync y en Reino Unido, donde este fenómeno se vivió con gran intensidad, surgieron grupos tan importantes como Spice Girls, Sugababes, Girls Aloud o Westlife. A la sombra de Spice Girls estaba otro grupo femenino que también tuvo una gran acogida en Reino Unido y el resto de Europa, Atomic Kitten, el cual estaba formado por tres jóvenes británicas (Natasha Hamilton, Karry Katona y Liz McClarnon) y que logró hacerse un hueco importante en el mundo del pop durante su corta trayectoria profesional. Como en todo grupo femenino que se precie, en Atomic Kitten también hubo cambios en las componentes, ya que en medio de la promoción del primer álbum, Kerry Katona abandonó el grupo para ser madre y fue sustituida por Jenny Frost. En el año 2000, Atomic Kitten publicaron su álbum debut, Right Now y tras varios singles que pasaron inadvertidos, triunfaron gracias a ‘Whole Again’ y ‘Eternal Flame’, los cuales ocuparon el #1 en las listas británicas. Dos años más tarde, publicaron su segundo álbum, Feels So Good, el cual seguía la estela musical de Right Now y estaba formado por temas up-tempo de estilo dance-pop y Disco, además de medios tiempos pop con influencia del sonido R&B y varias baladas. Feels So Good debutó en el #1 de la lista británica de álbumes (al igual que Right Now) cuando el segundo single también ostentaba la posición de honor, lo que convirtió a Atomic Kitten en el segundo grupo tras Spice Girls en conseguir tal logro.
El single presentación de Feels So Good fue It’s OK!, un tema mid-tempo pop producido por el dúo noruego StarGate cuyas letras hablan de pasar página tras una relación fallida y que tuvo un buen desempeño comercial en Reino Unido, donde alcanzó el #3. Atomic Kitten siempre se han caracterizado por versionar un tema famoso en cada uno de sus álbumes y tras hacer suyo el clásico de The Bangles ‘Eternal Flame’, como segundo single de Feels So Good se lanzó la versión del famoso tema popularizado por Blondie ‘The Tide Is High’, pero la versión de Atomic Kitten añadía una nueva parte original, de ahí que tuviera como título The Tide Is High (Get The Feeling). Este marchoso tema pop up-tempo resultó un gran éxito en Europa: alcanzó el #1 en Reino Unido (convirtiéndose en el tercer single #1 del grupo en la lista británica) e Irlanda y ocupó el top 10 en Alemania, Australia o Suecia y se convirtió en una de las canciones más importantes del año 2002. Tras la gran acogida de ‘The Tide Is High’ llegó un single de doble cara A formado por The Last Goodbye, una emotiva balada mid-tempo pop/R&B producida por StarGate que habla de una dolorosa ruptura y Be With You, un tema dance-pop y Disco que suponía uno de los momentos más bailables del álbum. Este single alcanzó el #2 en Reino Unido, logrando el tercer top 3 del álbum. Como último single se extrajo Love Doesn’t Have To Hurt, un tema mid-tempo pop que nuevamente alcanzó el top 5 en Reino Unido.
«Feels So Good» está compuesto por 16 temas (en la edición especial se incluye su hit ‘Whole Again’) pero puede ser escuchado de principio a fin sin apenas saltar ningún tema porque está formado por un compendio de marchosas canciones bailables y medios tiempos, lo que lo hace entretenido y variado. Entre las canciones más destacadas del álbum se encuentran ‘Love Won’t Wait’, un enérgico tema dance-pop con influencia Disco, ‘Walking on the Water’, que contiene uno de los estribillos más pegadizos del álbum o ‘The Moment You Leave Me’, compuesto por Liz, una de las componentes del trío. Pese a ser tachadas de ser un grupo prefabricado, de recurrir demasiado a las versiones de canciones famosas y tener una vida musical muy corta, Atomic Kitten demostraron que se podían defender perfectamente en directo y que eran algo más que una copia de Spice Girls ya que pueden presumir de tener dos álbumes #1 en Reino Unido, tres singles #1 y diez singles top 10 en la lista británica. Quizás las letras de las canciones sean genéricas y poco originales y las voces de las 3 componentes no fueran especialmente distintivas (pese a ser buenas vocalistas) sin embargo «Feels So Good» es un álbum de pop sólido y muy completo. Personalmente lo considero el mejor disco de su carrera, ya que es pop en estado puro, algo que se echa de menos hoy en día. Temas imprescindibles: The Last Goodbye, The Tide Is High, Be With You, The Moment You Leave Me, Walking on the Water y Love Won’t Wait. Puntuación: 8/10.

Kylie Minogue debutó en el mundo de la música en 1987 con el álbum «Kylie», el cual contó con los hit singles ‘I Should Be So Lucky’ y ‘The Loco-Motion’, que cautivaron al público por la naturalidad e ingenuidad de la cantante y tuvo una buena respuesta comercial en Europa y Australia, aunque las críticas de los expertos fueron muy variadas. Tras varios álbumes de moderado éxito, llegó un periodo infructuoso en su carrera con el álbum «Impossible Princess», en el que Kylie adoptó una imagen más alternativa y optó por un sonido experimental e indie, lo que provocó que su popularidad disminuyera notablemente y obtuviera unas ventas muy bajas. En el año 2000 Kylie Minogue regresó a sus raíces más pop y sorprendió al público con una imagen sexy y provocativa. Su séptimo álbum de estudio tiene por título Light Years y está formado por 14 temas up-tempo de estilo dance-pop con influencias de la música Disco, House y Latin-pop bajo la producción de Richard Stannard, Guy Chambers, Julian Gallagher o Mark Taylor entre otros y en el que Kylie trata temas como el empoderamiento femenino, la celebración de la vida, el romance y el sexo. Este álbum recibió grandes elogios de los críticos musicales por su conjunto de temas de carácter bailable y desenfadado y tuvo una respuesta comercial muy positiva, ya que consiguió su primer #1 en Australia y el #2 en Reino Unido. El single presentación del álbum fue Spinning Around, un bailable tema de estilo dance-pop y Disco en el que Kylie afirma que ha cambiado como persona y ha aprendido del pasado. Este tema recibió buenas críticas de los expertos musicales, se convirtió en uno de singles los más exitosos del año 2000 y lideró las listas de ventas de Reino Unido y Australia. El videoclip de ‘Spinning Around’ causó sensación al mostrar a una Kylie totalmente diferente, mucho más sexy y ligera de ropa, luciendo un ‘mini short’ dorado que impactó a sus seguidores y al público en general.
En sus últimos trabajos discográficos Kylie Minogue decidió probar nuevos estilos musicales y coqueteó con el R&B en «Body Language» y la música electrónica en «X» con modestos resultados comerciales. En el año 2010, la cantante australiana regresó con su undécimo álbum de estudio, Aphrodite, cuyo título hace referencia a la diosa griega del amor, la belleza, el placer y la procreación. «Aphrodite» está compuesto por 12 temas de carácter up-tempo encuadrados dentro del dance-pop y electropop con influencia del sonido Disco y destaca por su vuelta al estilo eminentemente pop presente en dos de los álbumes más importantes de su catálogo musical como son «Light Years» y «Fever». La diva australiana sólo participó en la composición de 3 temas pero se rodeó de importantes nombres de la industria musical como Stuart Price (responsable del éxito de «Confessions on a Dance Floor» de Madonna, con el que comparte ciertas similitudes), Calvin Harris, Fraser T Smith, Cutfather o Starsmith entre otros. Además de por volver a sus raíces musicales, «Aphrodite» destaca por sus letras dedicadas al amor, ya que en esos momentos Kylie Minogue estaba atravesando uno de sus mejores momentos personales y salía con el modelo español Andrés Velencoso. «Aphrodite» debutó en lo más alto de la lista británica de álbumes, convirtiéndose en el cuarto álbum #1 de Kylie en Reino Unido y resultó un éxito alrededor del mundo, ya que alcanzó el top 5 en su nativa Australia, España, Francia o Alemania. Cabe destacar el buen desempeño comercial de «Aphrodite» en América (donde Kylie nunca ha logrado despuntar como en Europa o Australia) al alcanzar el top 10 en Canadá y el top 20 en Estados Unidos, superando ampliamente el mediocre resultado de sus dos anteriores álbumes. 