Rihanna hizo su debut en el mundo de la música en el año 2005 con el álbum «Music of the Sun», el cual tenía influencias de la música caribeña, estaba encuadrado dentro del sonido reggae y R&B, ocupó el top 10 en la lista de ventas de Estados Unidos e impactó tímidamente en el resto del mundo, aunque contó con el hit single ‘Pon de Replay’, el cual ocupó el top 10 en la mayoría de países. Apenas 8 meses después, la cantante nacida en Barbados lanzó su segundo disco de estudio, «A Girl Like Me», con el que aumentó su popularidad a nivel internacional gracias al single #1 ‘SOS’ o ‘Unfaithful’. Desde sus inicios en el mundo de la música, Rihanna se ha caracterizado por su gran agilidad a la hora de publicar álbumes y un año después de «A Girl Like Me» vio la luz su tercer disco, Good Girl Gone Bad, que supuso un punto de inflexión en la carrera de la joven cantante ya que se distanció de la imagen dulce e inocente de sus comienzos para adoptar otra más sexy y rebelde, además su música abandonó el sonido reggae y los ritmos caribeños para incorporar un estilo pop/R&B comercial y accesible a un público más amplio. Sus habituales colaboradores Evan Rogers y Carl Sturken participaron en este álbum, aunque su presencia disminuyó en favor de otros famosos productores como Tricky Stewart, Timbaland, J.R. Rotem, Ne-Yo o Stargate, los cuales ya habían participado en sus anteriores discos pero aumentaron su participación en «Good Girl Gone Bad» y se convirtieron en los artífices de sus temas más exitosos. Gracias a una magnífica selección de singles que recibieron una gran acogida comercial, el álbum debutó en el #2 de la lista americana y vendió 3 millones de ejemplares en Estados Unidos, un incremento más que considerable con respecto a «A Girl Like Me». Alrededor del mundo Rihanna aumentó su popularidad de manera exponencial y el álbum obtuvo un recibimiento muy positivo en las listas de venta de Reino Unido o Canadá, donde fue #1 y ocupó el top 10 en los principales marcados musicales y superó los 9 millones de copias.
El single presentación del álbum fue Umbrella, un marchoso tema pop/R&B con influencia Hip Hop que contaba con la colaboración del veterano rapero Jay-Z y estaba compuesto por The Dream y Tricky Stewart bajo la producción de este último. Tricky Stewart compuso la canción con Britney Spears en mente sin embargo el equipo de la princesa del pop rechazó ‘Umbrella’ sin imaginarse el nivel de éxito que alcanzaría dicho tema (no sería la última vez que Britney rechazaría temas que se convertirían en un hit). Umbrella fue aclamado por expertos musicales por su producción y sus letras, en particular su adictivo estribillo «under my umbrella, ella, ella» aunque algunos criticaron la fría ejecución vocal de Rihanna en comparación con la calidez del tema. Este single superó todas las expectativas y ocupó el #1 en la lista americana durante 7 semanas consecutivas y acabó vendiendo más de 6 millones de copias en Estados Unidos, donde logró un récord en ventas en formato digital. En el resto del mundo también resultó un tremendo éxito y fue #1 en Australia, Canadá, España, Alemania o Reino Unido (donde se mantuvo en lo más alto durante 10 semanas consecutivas) y se convirtió en uno de los singles más exitosos de todos los tiempos y el tema más radiado de la década del 2000. Umbrella recibió numerosos premios entre ellos el Grammy a mejor colaboración rap/cantada y su videoclip, que también fue tremendamente popular, ganó el premio MTV a mejor vídeo del año.
Tras el éxito masivo de ‘Umbrella’ llegó Shut Up and Drive, un tema muy diferente al anterior que abandona su lado urbano para adentrarse en el pop/rock y el sonido ‘new wave’ de los años 80. Este tema está producido por Evan Rogers y Carl Sturken recibió criticas muy variadas de los expertos musicales (personalmente considero que hay mejores canciones en el álbum) y tuvo una moderada acogida en Estados Unidos aunque ocupó el top 5 en Reino Unido. El tercer single elegido fue Hate That I Love You, un bonito tema mid-tempo R&B producido por Stargate y que cuenta con la colaboración del cantante Ne-Yo y nos muestra el lado más sensible de Rihanna. Este tema recibió buenas críticas de los expertos musicales por su similitud con temas de Ne-Yo y otras producciones del dúo noruego como ‘Irreplaceable’ de Beyoncé. ‘Hate That I Love You’ ocupó el top 10 en Estados Unidos y el top 20 en Australia, Canadá y Reino Unido. Para mostrar la amplia variedad de estilos presentes en el disco como cuarto single se lanzó Don’t Stop the Music, un pegadizo tema dance-pop producido por StarGate cuyas letras hablan de combatir el estrés diario bailando en la discoteca. Este destaca por samplear el famoso estribillo de ‘Wanna Be Startin’ Somethin’ de Michael Jackson y resulta el tema más up-tempo del álbum. Por su naturaleza marchosa y bailable ‘Don’t Stop the Music’ resultó tremendamente popular en Europa (el mercado más receptivo al sonido dance) y alcanzó el #1 en Francia, Alemania o España y el top 5 en Reino Unido. En Estados Unidos ocupó el #3 y se convirtió en el segundo single más exitoso de la edición original del álbum.
Un año después de su lanzamiento, «Good Girl Gone Bad» fue re-editado con nuevos temas, entre ellos Take a Bow, que se convirtió en el single presentación de la re-edición. Esta balada R&B mid-tempo producida por Stargate y Ne-Yo relata la traición e infidelidad de su ex-pareja y recibió buenas opiniones de los expertos musicales aunque se criticó la producción poco original de Stargate, quienes imprimían su habitual sonido en todos los temas mid-tempo que producían. ‘Take a Bow’ resultó un éxito en Estados Unidos, donde se convirtió en el tercer single #1 de Rihanna y en el resto del mundo también tuvo un buen desempeño, especialmente en Reino Unido y Canadá, donde también alcanzó el #1. Otro de los temas inéditos de la re-edición lanzado como siguiente single fue Disturbia, que se trata de un marchoso y bailable tema electropop y dance-pop está compuesto por el cantante Chris Brown (quien más adelante sería su pareja) y recuerda a otras canciones up-tempo del álbum como ‘Don’t Stop The Music’ aunque contiene una temática más oscura que sería la seña de identidad de su siguiente álbum «Rated R». Este single continuó la excelente racha comercial de Rihanna y nuevamente llegó a lo más alto de la lista de ventas americana. Como último single del álbum (aunque pertenecía a la edición original) se lanzó Rehab, que se trata de un medio tiempo R&B de carácter melancólico producido por Timbaland que cuenta con la participación de Justin Timberlake y en el que Rihanna se enfrenta a los dolorosos recuerdos de su anterior relación y compara a su ex-pareja con una enfermedad. Del resto del álbum destacan ‘Breakin’ Dishes’, un marchoso tema electropop producido por Tricky Stewart que muestra a la perfección el lado rebelde que quería ofrecernos Rihanna en este trabajo o ‘Good Girl Gone Bad’, un tema mid-tempo pop/R&B con la producción típica de StarGate que explica cómo los fracasos con los hombres y las relaciones fallidas le hicieron madurar y dejar de ser una chica buena.
«Good Girl Gone Bad» fue un álbum clave en la carrera musical de Rihanna ya que le dio el espaldarazo definitivo para convertirse en un fenómeno global y una de las cantantes pop más importantes de la década del 2000. Además marcó una transición entre sus dos primeros trabajos, muy influenciados por el reggae y sus raíces caribeñas y sus siguientes álbumes, que seguían la estela dance-pop de «Good Girl Gone Bad». Aunque personalmente considero «Loud» mi disco preferido de la cantante barbadense, «Good Girl» también se encuentra entre mis favoritos ya que es un disco muy variado, completo y lleno de buenas canciones que hicieron de Rihanna una súper estrella del mundo de la música. Temas imprescindibles: Don’t Stop the Music, Disturbia, Hate That I Love You, Take a Bow, Good Girl Gone Bad, Umbrella y Breakin’ Dishes. Puntuación: 8/10.






Tras participar en la película ‘A Star Is Born’ y su respectiva banda sonora, con las que recibió buenas críticas por parte de los expertos, logró gran éxito comercial y nos mostró su lado más serio y maduro, Lady Gaga prometió que volvería a sus raíces musicales más pop. Y así ha sido ya que hace unas semanas nos presentó Stupid Love, el primer single de su sexto álbum de estudio, titulado Chromatica. Se trata de un tema electropop y dance-pop con influencia Disco compuesto por Lady Gaga junto a Max Martin (quien trabaja con ella por primera vez), producido por BloodPop y que conecta con el estilo de sus discos ‘Born This Way’ y ‘Artpop’. Stupid Love ha recibido opiniones principalmente positivas de los críticos musicales, los cuales elogiaron el regreso de Lady Gaga a sus orígenes pop y sus pegadizas letras sin embargo otros lo han considerado un tema ‘olvidable’, anodino y que no aporta nada novedoso al panorama musical. Stupid Love ha tenido un rendimiento comercial muy variado y mientras que ha ocupado el top 10 en Estados Unidos, Australia y Reino Unido, en otros importantes mercados musicales como Francia, Alemania o España ha tenido un comportamiento mediocre y apenas ha ocupado el top 50. En mi opinión, Stupid Love falla al no ofrecernos un tema original y arriesgado y creo que como ‘lead single’ resulta francamente decepcionante. Chromatica iba a ver la luz el 10 de abril pero debido a la pandemia mundial provocada por el coronavirus su lanzamiento ha sido retrasado indefinidamente, un gesto que me parece poco generoso ya que en estos duros momentos los artistas deberían lanzar nueva música para entretener a sus fans y hacerles más fácil el confinamiento en vez de pensar en la posible bajada de ventas que puede sufrir el álbum por estar cerradas las tiendas de medio mundo.
Durante los años 90 la cantante americana Mariah Carey logró el estrellato gracias a una sucesión de álbumes tremendamente exitosos que la convirtieron en una de las artistas femeninas más importantes de la década. Su prodigiosa voz con un rango de 5 octavas y sus habilidades como compositora fueron aclamadas por la crítica, aunque algunos expertos se mostraron ambivalentes hacia el contenido ‘blando’ de sus trabajos. Tras la espectacular acogida de su tercer disco Music Box, el cual superó los 25 millones de copias en todo el mundo y produjo clásicos como ‘Dreamlover’, ‘Hero’ o ‘Without You’, la joven cantante neoyorquina lanzó su primer disco navideño «Merry Christmas», el cual se convirtió en el álbum navideño más vendido de la historia y contó con el hit ‘All I Want For Christmas Is You’. En 1995, ya convertida en una super estrella de la música, Mariah Carey regresó con su quinto álbum de estudio, titulado Daydream, el cual marcó una evolución en el estilo musical de la cantante ya que añadió cierto componente urbano y R&B a su habitual estilo pop. Durante el proceso de composición y grabación de «Daydream», Mariah Carey tuvo muchas diferencias creativas con su discográfica, especialmente con Tommy Mottola, su marido y dueño del grupo Sony Music, a la que pertenecía su discográfica Columbia. Intentando salvaguardar a su ‘gallina de los huevos de oro’, la discográfica quiso repetir la fórmula utilizada en «Music Box» y seguir con sus románticas baladas pop, sin embargo Mariah Carey deseaba expresar sus verdaderas aspiraciones como artista y decantarse por un estilo R&B más moderno. Aunque en «Daydream» continuó trabajando con Walter Afanasieff, el artífice de sus mayores éxitos y responsable de todas las baladas del álbum, Mariah se aproximó a productores del circuito R&B/Hip-Hop como Jermaine Dupri y su habitual colaborador Manuel Seal.
Tras triunfar con sus álbumes en francés, Céline Dion hizo su debut en inglés en 1990 y durante dicha década publicó sus tres álbumes más exitosos que la catapultaron a la cima de las listas de venta y la convirtieron en una de las cantantes más importantes del mundo del pop. Sin duda me estoy refiriendo a «The Colour of My Love», que vendió 20 millones de copias y «Falling Into You» y «Let’s Talk About Love», que superaron la barrera de los 30 millones de ejemplares en todo el mundo, han entrado en la lista de los álbumes más exitosos de todos los tiempos y se han convertido en clásicos indiscutibles de la música contemporánea. En 2002 la cantante canadiense regresó con otro de sus discos más icónicos, A New Day Has Come, que suponía su séptimo álbum de estudio en inglés y el primero de la década del 2000. Siguiendo la estela musical de ‘That’s The Way It Is’, uno de los temas inéditos del recopilatorio «All The Way… A Decade of Songs» y que mostró un sonido más actual y moderno, Céline Dion se rodeó de importantes compositores y productores como Andreas Carlsson, Kristian Lundin, Anders Bagge, Robert ‘Mutt’ Lange, Ric Wake o Walter Afanasieff para crear un conjunto de canciones up-tempo de estilo pop, dance-pop y R&B, convirtiéndose en el trabajo más bailable y marchoso de la cantante hasta la fecha, aunque también podíamos encontrar sus clásicas baladas. «A New Day Has Come» fue considerado como el gran regreso de la cantante de Quebec tras un tiempo alejada del panorama musical en el que fue madre, de ahí que varios de los temas presentes traten su nueva faceta como madre, el amor en todas sus vertientes y la superación de las adversidades.