Crítica de «Sweetener» de Ariana Grande

2DB0F9D8-529F-4655-90C1-FB85E50D71B6.jpegEn 2016 vio la luz Dangerous Woman, con el que Ariana Grande consolidó su carrera musical y reforzó su posición dominante dentro del panorama pop gracias a una sucesión de hit singles de la talla ‘Into You’ o ‘Side to Side’. El cuarto álbum de estudio de la artista americana tiene por título Sweetener y está producido principalmente por Pharrell Williams, quien trabaja por primera vez con Ariana, aunque también contiene producción adicional por parte de Max Martin y su habitual colaborador Ilya, los cuales fueron responsables de muchos temas de «Dangerous Woman». En mi opinión, la decisión de dejar en manos de Pharrell Williams la mayor parte de la producción de «Sweetener» no ha sido una decisión correcta ya que su peculiar estilo musical no encaja con la música de la cantante. Además el típico sonido con sintetizadores de The Neptunes ya está desfasado y obsoleto, puesto que Pharrell lleva muchos años ofreciendo a los artistas para los que trabaja el mismo tipo de canciones. «Sweetener» está formado por un compendio de medios tiempos y baladas de estilo pop/R&B y temas up-tempo dance-pop y cabe destacar que Ariana ha participado en la composición de 10 de los 15 temas presentes.

El single presentación del álbum ha sido No Tears Left to Cry, un tema producido por Max Martin e Ilya que comienza en forma de balada con la celestial voz de Ariana para más tarde transformarse en un marchoso tema dance-pop con influencia funk y Disco. Este single se ha convertido en uno de los hits del año: ha alcanzado el #3 en la lista americana, convirtiéndose en el debut más alto de Ariana en Estados Unidos después de su hit ‘Problem’. En el resto el mundo ha ocupado el #1 en Australia y el top 5 en Reino Unido, Alemania, Francia o Canadá. Tras el éxito del primer single, Ariana ha lanzado como segundo single God Is a Woman como segundo single del álbum, que se trata de un medio tiempo pop/R&B con una base rítmica influenciada por el sonido Hip Hop y Trap. Este tema, también bajo la firma de Ilya y Max Martin, es uno de los más destacados del disco y habla del empoderamiento femenino. «Sweetener» está previsto que debute en lo más alto de la lista americana con 120 mil copias vendidas en su primera semana (además de los millones de reproducciones en las plataformas de streaming), lo cual supondría el tercer álbum #1 en Estados Unidos para la cantante de 25 años, ya que todos sus discos han llegado a lo más alto con la excepción de «Dangerous Woman», que debutó en el #2.

Entre los temas más destacados de «Sweetener» se encuentran ‘Blazed’, un marchoso tema up-tempo que cuenta con el trillado sonido característico de The Neptunes (aunque es uno de los pocos que me convencen dentro de los producidos por Pharrell) o ‘Borderline’, un pegadizo tema dance-pop con influencia funk que cuenta con la presencia de la gran Missy Elliott, sin embargo el habitual valor añadido y el ‘buen rollo’ que la rapera suele aporta a las canciones en las que participa no está presente en este tema, ya que el rap de Missy en ‘Bordeline’ suena robótico y aburrido (algo muy poco habitual en ella) dando a entender que la única razón de la presencia de la legendaria rapera en el tema es el cheque que habrá recibido por colaborar con Ariana, con quien no muestra ninguna conexión. Encontramos reminiscencia de los anteriores trabajos de Ariana en los temas ‘Everytime’ y ‘Goodnight n Go’, dos baladas mid-tempo de estilo R&B que nos recuerdan que la Ariana romántica y vulnerable sigue presente en este álbum. Mi canción favorita del álbum es Breathin, un marchoso tema pop que guarda ciertas similitudes con su hit ‘Into You’ (pero sin el toque electrónico y dance de este último) y no es casualidad que sea uno de los mejores temas ya que pertenece a la parte del álbum bajo la producción de Ilya, cuyo sonido ha sido influenciado por su mentor Max Martin. Sin duda el tema más decepcionante ha sido la esperada colaboración con Nicki Minaj en ‘The Light Is Coming’, lanzado como sencillo promocional previo a la publicación de «Sweetener» y que se trata de un tema eléctronico con influencia Hip-Hop que no tiene que ver con el estilo musical de Ariana ni aporta nada a su catálogo musical.

Durante los últimos años Ariana Grande se ha convertido en una gran estrella de la música además de una auténtica celebridad ya que posee una enorme legión de fans en todo el mundo (basta mencionar que su cuenta de Instagram supera los 125 millones de seguidores) que asegura que todos sus lanzamientos musicales sean un éxito. Sin embargo hay que reconocer que «Sweetener» no está a la altura de sus álbumes precedentes y aunque es meritorio el hecho de que Ariana haya querido explorar nuevos estilos musicales en este trabajo y arriesgarse con un sonido diferente del clásico R&B de sus comienzos o del dance-pop comercial de sus últimos dos álbumes, el resultado es que «Sweetener» pese a contener algunos temas muy interesantes y mostrar una mayor madurez por parte de la cantante de Florida, en términos generales resulta monótono, predecible y poco original debido a la gran presencia de Pharrell Williams en el proyecto, quien lleva imprimiendo su particular sello musical de una manera idéntica desde hace años. No obstante, hay que destacar que los temas producidos por Max Martin e Ilya y la excepcional voz de la cantante son los puntos fuertes del álbum, lo que hacen que merezca la pena escuchar «Sweetener» y que el resultado final del álbum no sea negativo en absoluto. Temas imprescindibles: Breathin, No Tears Left to Cry y God Is a Woman. Puntuación: 7/10.

Una respuesta a “Crítica de «Sweetener» de Ariana Grande

Replica a federicoagueracanavate Cancelar la respuesta