Crítica de «Superbloom» de Jessie Ware

El estilo musical de Jessie Ware durante sus primeros años de carrera se definía como R&B contemporáneo, Soul y un pop electrónico y sofisticado, dentro de una atmósfera melancólica e íntima. En el año 2020 la cantante inglesa inició un giro radical hacia la música de baile con «What’s Your Pleasure?», un álbum muy interesante que incorporaba elementos Disco, dance-pop, funk y música electrónica, a la vez que Jessie adoptaba una estética más festiva, glamurosa y con cierto toque ‘camp’. Su siguiente álbum, «That! Feels Good!», era un trabajo de carácter hedonista en el que Jessie nos invitaba a celebrar la vida, disfrutar de cada momento y experimentar el placer de los sentidos. «That! Feels Good!» se trataba de un álbum breve pero muy cohesivo, formado principalmente por temas up-tempo de estilo Disco y dance-pop. Este mes de abril ha visto la luz el sexto álbum de estudio de Jessie Ware, titulado Superbloom, que cierra su trilogía centrada en el placer y sigue la estela musical de sus dos anteriores trabajos, sobretodo «That! Feels Good!». Este álbum está formado por 13 temas de carácter up-tempo encuadrados dentro del sonido Disco y dance-pop con influencias funk, Soul y R&B, pero en este caso profundiza todavía más en el sonido Disco de los años 70 y contiene una instrumentación retro con arreglos de vientos y cuerdas. Todos los temas presentes han sido compuestos por la propia Jessie Ware y cuentan con la producción de James Ford, Jon Shave, Barney Lister, TommyD, Karma Kid o Stuart Price (responsable del icónico «Confessions on a Dance Floor» de Madonna, con el que comparte su naturaleza bailable y desenfadada). El single presentación del álbum fue I Could Get Used to This, un tema Disco con cierto toque del R&B clásico que cuenta con una exuberante instrumentación de cuerdas y flauta. ‘I Could Get Used to This’ está compuesto por Jessie junto a Jon Shave y Miranda Cooper (componentes del colectivo Xenomania) y sus letras describen el deseo de detener el tiempo y sumergirse en la euforia de una intensa conexión física y emocional, convirtiéndose en un himno al placer hedonista.


El segundo single lanzado fue Ride, un enérgico tema Disco/House con cierta influencia funk producido por Karma Kid cuyas letras exploran el deseo carnal, la seducción o las fantasías y utiliza metáforas del mundo del Spaghetti Western sobre ‘montar’ durante toda la noche. Este tema contiene una interpolación del icónico silbido del tema principal de la película «El bueno, el malo y el feo» de Ennio Morricone. Como tercer single se lanzó Automatic, un tema dance-pop y Disco con cierto toque synth-pop de los 80 cuyas letras exploran la sensación de perder el control de forma voluntaria cuando estás disfrutando en la pista de la discoteca o bajo el efecto de la atracción por alguien. Entre los temas más destacados de «Superbloom» se encuentran ‘Don’t You Know Who I Am?’, un opulento tema Disco de sonido retro que nos lleva de vuelta a las listas de baile de los años 70 con artistas como Gloria Gaynor y cuyas letras resultan un himno del empoderamiento y reafirmación del valor propio o ‘Sauna’, una sensual canción Disco/funk producida por Stuart Price inspirada en las saunas gays neoyorquinas de los años 70. Dentro de un álbum eminentemente bailable encontramos una balada dedicada a sus tres hijos, ’16 Summers’, que supone el momento más introspectivo y vulnerable del álbum y cuyas letras reflexionan sobre la maternidad y el paso del tiempo.

En resumen, «Superbloom» es un álbum cohesivo, elegante y bien producido, que está formado por un digno conjunto de canciones bailables ejecutadas de manera magistral por parte de Jessie Ware, quien sigue brillando en su faceta de vocalista y compositora. Sin embargo este trabajo empieza a dar muestras de un estancamiento creativo por parte de Jessie Ware ya que repite la fórmula de sus dos anteriores trabajos, especialmente «That! Feels Good!», con el que guarda excesivas similitudes y no muestra ninguna evolución musical. En mi opinión, el resurgimiento del sonido Disco que tuvo lugar a principios de la década del 2020 resultó todo un acierto, ya que proporcionó un soplo de aire fresco al panorama musical y nos regaló algunos de los mejores álbumes pop de los últimos años, sin embargo este género musical tiende a resultar repetitivo y contiene poco margen para la innovación, por lo que todos los temas Disco acaban sonando muy parecidos. Temas imprescindibles: I Could Get Used to This, Don’t You Know Who I Am?, Automatic, Sauna y Superbloom. Puntuación: 7’5/10.

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