Como ya comenté en la crítica de «Love», la cantante Marina tenía previsto publicar su cuarto álbum de estudio Love + Fear el 26 de abril, pero decidió liberar la primera parte del mismo a principios de dicho mes, tras el lanzamiento de varios singles que lograron una acogida muy tibia por parte del público. Y en la fecha originalmente establecida, la cantante galesa ha publicado el disco completo, para que podamos valorar el proyecto en su totalidad. «Love + Fear» es un disco doble con dos partes diferenciadas, y tras escuchar Love, que no ha acabado de enganchar a sus seguidores ni al público en general, ahora le toca el turno a Fear, que sin el acompañamiento de ningún sencillo promocional promete ser uno de los fracasos más sonados del año. Aunque «Love» contenía varias canciones interesantes, en conjunto resultaba poco arriesgado y original, sin embargo una vez que escuchas Fear, el álbum completo gana puntos y nos ofrece una visión más completa de este nuevo proyecto de la cantante de origen griego. Musicalmente, «Fear» sigue el patrón de «Love» y está compuesto principalmente por medios tiempos y baladas de estilo electropop, aunque podemos encontrar algún tema up-tempo de sonido dance-pop e influencia Tropical House, sin embargo en lo que respecta las letras de las canciones, mientras que «Love» se centraba en el amor y las relaciones, en «Fear» la cantante habla de los miedos e inseguridades por los que pasó durante su depresión, y cómo la fama y la popularidad tuvieron un efecto negativo sobre ella.
Tras escuchar «Fear», puedo decir que me ha gustado más que la primera parte del álbum (olvidándome que ‘Baby’ forma parte de «Love», ya que Marina es la artista invitada) y dentro de las 8 canciones mis favoritas son ‘Karma’, un pegadizo tema que contiene influencia Latin-pop y sonidos tropicales y que resulta uno de los más pegadizos y accesibles del álbum, y ‘No More Suckers’, un medio tiempo electropop que supone un auténtico himno contra los haters. También destacan ‘Emotional Machine’, el único tema up-tempo dance-pop del álbum y ‘Soft To Be Strong’, la mejor balada del disco y en la que la cantante muestra su vulnerabilidad como persona. Aunque dentro de «Love + Fear» podemos encontrar buenas canciones y hay que destacar las habilidades de Marina como compositora y su personal voz, es un álbum difícil de digerir en la primera escucha y resulta poco comercial y accesible, convirtiendo a Marina en una artista de carácter indie. La cantante de 33 años, que nos conquistó cuando se apodaba Marina and the Diamonds y adoptaba diferentes alter-egos, ahora se muestra tal y como es, sin personajes ni artificios, pero parece que la estrategia no ha terminado de gustar al público, por lo que quizás es hora de que vuelva a recuperar los diamantes y nos ofrezca trabajos tan sobresalientes como «Electra Heart», su mejor disco hasta la fecha en mi opinión. Aún con todo, «Love + Fear» es un trabajo más que digno que merece la pena darle una oportunidad. Temas imprescindibles: No More Suckers, Emotional Machine y Karma. Puntuación: 7/10.

Marina Diamandis, conocida artísticamente como Marina and the Diamonds, está de vuelta en el panorama musical tras varios años sin lanzar nuevas canciones. Después de la promoción de su tercer álbum de estudio, «Froot», publicado en 2015, la cantante galesa decidió tomarse un tiempo de descanso para encontrarse a sí misma y desconectar del estresante ritmo de trabajo, aunque realizó varias colaboraciones esporádicas con otros artistas. Marina tenía pensado publicar a finales de abril su cuarto álbum de estudio, Love + Fear, el cual está compuesto por 16 canciones divididas en dos partes diferenciadas, pero tras desvelar varios singles de la primera parte del disco, ha decidido lanzar «Love» antes de lo previsto, concretamente el pasado día 8 de abril. Para este nuevo proyecto, la artista de origen griego se ha desprendido de la coletilla «and the Diamonds» que la ha acompañado durante toda su trayectoria y ahora su nombre artístico es simplemente Marina, dando a entender que ha dejado atrás los artificios de épocas pasadas y ahora muestra su verdadera identidad como persona y artista. Además para esta nueva era musical, Marina ha mostrado una imagen más natural y visiblemente más delgada. A finales del año pasado, Marina colaboró con Clean Bandit en Baby, un marchoso tema de inspiración latina que suponía la segunda colaboración de la cantante con el grupo inglés. Este pegadizo tema Latin-pop, que contaba con la colaboración del artista puertorriqueño Luis Fonsi, también será incluido en «Love», la primera parte del nuevo trabajo de Marina, aunque resulta más up-tempo, comercial y bailable que el resto de los temas presentes en el álbum. 
La cantante galesa Marina and the Diamonds hizo su debut en el mundo de la música en el año 2010 con «The Family Jewels», que recibió buenas críticas de los expertos musicales por sus originales canciones, sus extravagantes letras y la personal voz de Marina, que le permite llegar a registros muy diferentes. El segundo disco de Marina llegó en 2012 y se trataba de un álbum conceptual muy complejo y original acerca de las diferentes vertientes que tiene una mujer y en el que el personaje principal es Electra Heart, que reúne los estereotipos femeninos de la cultura del Sueño Americano y tiene elementos de la tragedia griega debido a los altibajos que tiene toda mujer, como las rupturas amorosas y las complejas relaciones con los hombres. Cada diferente personalidad o estado de ánimo corresponde a una canción, como Primadonna, Homewrecker o Bubblegum Bitch. El personaje de Electra Heart está influenciado en Marilyn Monroe, Madonna y otras importantes mujeres del mundo del espectáculo. Durante la promoción de este álbum, Marina lució una estética retro y «girlie», que representaba la imagen de Electra Heart. Con respecto a su anterior disco, ‘The Family Jewels’, la principal diferencia de su segundo trabajo discográfico es la evolución musical, ya que Electra Heart profundiza en el sonido electropop, tan de moda durante esos años, con cierta similitud a «The Fame» de Lady Gaga o «Animal» de Kesha, aunque Marina tiene un sonido más indie y alternativo, con influencias pop/rock y de la música electrónica de los años 80 y 90. Este sonido más comercial se debió a la colaboración de Marina con algunos de los mejores productores musicales del panorama musical como Rick Nowels, Dr. Luke o Greg Kurstin, quienes le dieron al disco un toque más bailable y marchoso aunque además de enérgicos temas electropop también podemos encontrar varias baladas que muestran el lado más vulnerable y emotivo de la cantante.