El cantante inglés Harry Styles publicó en diciembre de 2019 su segundo álbum de estudio, Fine Line, el cual se convirtió en uno de los trabajos más importantes de los años 2019 y 2020 gracias a una gran selección de singles entre los que se encontraban ‘Adore You’, ‘Lights Up’, ‘Golden’ o ‘Watermelon Sugar’, el más exitoso de todos ellos y que alcanzó el #1 en Estados Unidos y fue top 5 en los principales mercados musicales. «Fine Line» recibió buenas opiniones de los expertos musicales por su estilo atemporal, la ejecución vocal de Harry y su variedad musical que incluía pop/rock, folk, Soul, funk o indie pop y recibió numerosas nominaciones al los premios Grammy y Brit. El segundo álbum de Harry Styles obtuvo un excepcional desempeño comercial en todo el mundo: debutó en el #1 de la lista americana de álbumes (su segundo #1 consecutivo) y fue certificado tres veces platino por ventas superiores a los tres millones de copias, también alcanzó el #1 en Australia, Canadá, Suecia o Irlanda y en Reino Unido fue #2 y vendió más de 600 mil copias entre copias físicas y streaming. «Fine Line» tuvo una vida comercial inusualmente larga hoy en día (ya que actualmente prima el streaming y el rendimiento individual de los singles por encima del desempeño de los álbumes) lo que nos devolvió a las épocas donde se lanzaban hasta 7 singles y la vida comercial de los álbumes superaba los dos años. Durante el confinamiento por la pandemia del coronavirus el ex-componente de One Direction compuso canciones para su nuevo proyecto musical, que ha visto la luz este mes de mayo. Su tercer álbum de estudio se titula Harry’s House y está formado por 13 temas encuadrados dentro del synth-pop y pop/rock con ciertas influencias funk, indie pop y R&B. Todos los temas han sido compuestos por el propio Harry Styles bajo la producción de sus habituales colaboradores Tyler Johnson y Kid Harpoon, quienes se encargaron de la mayoría de los temas presentes en «Fine Line». Este álbum destaca por la influencia del sonido retro de los años 70 y 80 en varias de las canciones.
El single presentación del álbum fue As It Was, un marchoso tema synth-pop con influencias de la música de baile de los años 80 y que guarda similitudes con el estilo de ‘Blinding Lights’ de The Weeknd, que ha servido de inspiración a numerosos temas desde entonces. En un tono melancólico y triste que se contrapone con el sonido alegre y los sintetizadores de los años 80, Harry habla de los sentimientos de soledad que ha vivido en el pasado y todas las transiciones personales por las que ha pasado hasta llegar a su actual yo. ‘As It Was’ ha recibido buenas impresiones de los expertos musicales, quienes han alabado su naturaleza bailable y la nueva dirección musical adoptada por Harry. Este single ha resultado un auténtico éxito comercial: ha alcanzado el #1 en las listas de venta de más de 20 países incluyendo Reino Unido, Australia, Francia, Alemania o Estados Unidos y supera los 500 millones de escuchas en Spotify. Coincidiendo con la publicación del álbum, se ha lanzado como segundo single Late Night Talking, un original tema synth-pop y R&B de sonido retro que habla de las conversaciones hasta altas horas de la noche que se tienen con la persona que te gusta. Este pegadizo tema inspirado en el R&B/Soul de los años 70 resulta todo un acierto en su elección como single ya que es una de las mejores canciones del álbum.
Entre los temas más interesantes del álbum se encuentran ‘Music for a Sushi Restaurant’, un original tema funk/Soul en el que relata su deseo por tener una relación y cuyo título surgió un día que Harry se reunió con su manager en un restaurante de sushi de Los Ángeles, ‘Grapejuice’, un tema mid-tempo pop/rock que habla de disfrutar de la vida con tu pareja y una buena botella de vino, ‘Daylight’, un tema pop/rock con gran uso de guitarra que habla de una pareja que lo apartó de su lado o ‘Cinema’, un tema funk up-tempo que recuerda el estilo de Bruno Mars. Mientras que la primera mitad de Harry’s House resulta más entretenida al estar compuesta por temas marchosos y pegadizos, la segunda mitad es más plana, aburrida y abundan las baladas y el relleno. En resumen, «Harry’s House» mantiene el buen nivel de «Fine Line» y sigue apostando por canciones atemporales que se alejan de las modas actuales, se inspiran en la música de los años 70/80 y están acompañadas por la agradable voz de Harry Styles y una elegante producción. Temas imprescindibles: As It Was, Late Night Talking, Cinema, Grapejuice y Music for a Sushi Restaurant. Puntuación: 7’5/10.

Durante los primeros años de la década del 2000 se lanzaron algunos de los mejores álbumes R&B de todos los tiempos y las listas de venta estaban copadas por artistas de origen afroamericano como Usher, Alicia Keys, Ashanti, Brandy o Mary J Blige. En el año 2005 se uniría a esta impresionante lista de talentosos artistas un jovencito de apenas 16 años pero que daría mucho que hablar en los siguientes años (no sólo por su música) y pasaría a formar parte de la realeza del R&B americano. Me estoy refiriendo a Chris Brown, quien dio sus primeros pasos en el mundo de la música prácticamente a la vez que Ne-Yo, otra de las promesas del pop/R&B de la década del 2000 y con el que entraría en competencia durante sus primeros años de carrera. A finales del 2005 vio la luz del álbum debut del cantante de Virginia, titulado simplemente Chris Brown, el cual está encuadrado dentro del R&B contemporáneo con gran influencia Hip Hop y cuenta con una gran nómina de productores musicales implicados entre los que destacan Scott Storch, Dre & Vidal, Sean Garrett, Bryan-Michael Cox, The Underdogs o Cool & Dre. Teniendo en cuenta la edad de Chris durante la grabación del álbum, las letras de las canciones hablaban de los primeros coqueteos con las chicas, amores adolescentes, las relaciones con la familia y resultar «guay» ante los amigos, una temática que cambiaría en los siguientes trabajos del cantante, quien se adentraría en unas letras más maduras y de carácter sexual, además de convertirse en un auténtico «enfant terrible» de la música. El joven Chris Brown era un portentoso cantante muy influenciado por la música de Michael Jackson y Usher (sus mayores ídolos y referentes musicales) y gracias al éxito de sus primeros singles se ganó el título de «príncipe del R&B» debido a su magnífica voz, su gran talento como bailarín y presencia escénica. Respaldado por un single de gran éxito, «Chris Brown» debutó en el #2 de la lista americana de álbumes (#1 en el componente R&B/Hip-Hop de Billboard) y fue certificado doble platino por ventas superiores a los dos millones de copias en Estados Unidos, convirtiéndose en el primero de los numerosos álbumes multi-platino que publicaría el cantante. A nivel internacional el álbum tuvo un desempeño moderado y apenas ocupó el top 40 en Reino Unido y Australia, sin embargo la popularidad de Chris Brown ascendería considerablemente con sus siguientes trabajos discográficos, en los que iniciaría un viraje hacia el sonido dance-pop.